{"id":342348,"date":"2015-12-01T01:00:00","date_gmt":"2015-12-01T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/tratamiento-intensivo-hasta-la-muerte\/"},"modified":"2015-12-01T01:00:00","modified_gmt":"2015-12-01T00:00:00","slug":"tratamiento-intensivo-hasta-la-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/tratamiento-intensivo-hasta-la-muerte\/","title":{"rendered":"Tratamiento intensivo hasta la muerte"},"content":{"rendered":"<p><strong>Lo demuestra un estudio transversal de California: Los pacientes j\u00f3venes con c\u00e1ncer reciben cuidados m\u00e9dicos muy intensivos (quimioterapia, hospitalizaciones, ingresos en urgencias o en la unidad de cuidados intensivos) en los \u00faltimos meses e incluso en las \u00faltimas semanas antes del final de la vida. Pero el planteamiento agresivo, elegido por dos tercios de los examinados, \u00bfresponde tambi\u00e9n a las necesidades y deseos de los afectados?<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>La atenci\u00f3n m\u00e9dica al final de la vida es una empresa especialmente delicada. Entre la concesi\u00f3n de una despedida digna y autodeterminada, centrada principalmente en la calidad de vida, y las m\u00faltiples exigencias y posibilidades de la medicina moderna, centrada principalmente en la prolongaci\u00f3n de la vida, existe a menudo una brecha considerable. Por ello es importante investigar c\u00f3mo son los cuidados poco antes de la muerte en diferentes poblaciones de pacientes para poder reflexionar cr\u00edticamente sobre el procedimiento y modificarlo si es necesario.<\/p>\n<p>Un estudio estadounidense utiliz\u00f3 datos de registro e historiales m\u00e9dicos electr\u00f3nicos para analizar la intensidad de los cuidados al final de la vida de 663 adolescentes o adultos j\u00f3venes con c\u00e1ncer. Dado que el c\u00e1ncer es la principal causa de muerte asociada a la enfermedad en este colectivo, los hallazgos tienen una gran relevancia. Los pacientes presentaban un c\u00e1ncer en estadio I-III m\u00e1s una recidiva o un tumor en estadio IV. Los tumores del tracto gastrointestinal fueron los m\u00e1s frecuentes, tambi\u00e9n fueron frecuentes el c\u00e1ncer de mama, las leucemias, los c\u00e1nceres genitourinarios y los linfomas.<\/p>\n<h2 id=\"dos-tercios-reciben-cuidados-intensivos\">Dos tercios reciben cuidados intensivos<\/h2>\n<p>El 11% de los pacientes estudiados segu\u00edan recibiendo quimioterapia dos semanas antes de su muerte. Un mes antes del final de la vida, el 22% fueron remitidos a la unidad de cuidados intensivos y el mismo n\u00famero hab\u00eda acudido a urgencias m\u00e1s de una vez durante este periodo. En total, el 62% de los afectados fueron hospitalizados.<\/p>\n<p>La tasa de pacientes que hab\u00edan recibido al menos un cuidado m\u00e9dico intensivo (un par\u00e1metro compuesto de las medidas mencionadas) poco antes de su muerte fue del 68%. Los autores se\u00f1alan que, en consecuencia, estas medidas representan la norma en esta poblaci\u00f3n joven, lo que deber\u00eda ser objeto de una reflexi\u00f3n cr\u00edtica, sobre todo teniendo en cuenta que superaba claramente las recomendaciones terap\u00e9uticas que se aplican a los adultos con c\u00e1ncer grave.<\/p>\n<h2 id=\"se-ha-hecho-un-comienzo-aun-queda-mucho-por-aclarar\">Se ha hecho un comienzo &#8211; a\u00fan queda mucho por aclarar<\/h2>\n<p>Lamentablemente, seg\u00fan los investigadores, los datos disponibles no permit\u00edan afirmar de forma concluyente qu\u00e9 caracter\u00edsticas de los pacientes estaban especialmente asociadas a las intervenciones m\u00e9dicas intensivas. Tambi\u00e9n -y este punto ser\u00eda en realidad de importancia fundamental- se desconoce cu\u00e1ntos pacientes eran conscientes de su mal pron\u00f3stico y, sin embargo, eligieron medidas intensivas para prolongar su vida. Tambi\u00e9n existe el problema de que, en el caso de los adolescentes, pueden ser los padres quienes decidan las medidas m\u00e9dicas.<\/p>\n<p>Si la decisi\u00f3n de adoptar medidas intensivas se tomaba realmente con tanta frecuencia en la poblaci\u00f3n estudiada a pesar de las malas perspectivas, los j\u00f3venes afectados diferir\u00edan fundamentalmente de los adultos mayores en este punto. Las limitaciones de un estudio de este tipo son siempre la dif\u00edcil evaluaci\u00f3n m\u00e9dica del riesgo de mortalidad o el pron\u00f3stico. Por ello, en caso de ambig\u00fcedad, los m\u00e9dicos pueden preferir de todos modos las medidas de prolongaci\u00f3n de la vida para los pacientes j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Con la constataci\u00f3n de que los cuidados m\u00e9dicos intensivos al final de la vida son muy frecuentes, se ha dado un primer paso importante en esta cuesti\u00f3n, seg\u00fan los autores. Ahora se trata de explorar mejor los deseos y necesidades de los j\u00f3venes enfermos de c\u00e1ncer, pero tambi\u00e9n los factores que influyen (entorno social, pareja, padres).<\/p>\n<p><em>Fuente: Mack JW, et al: JAMA Oncol July 09 2015. doi:10.1001\/jamaoncol.2015.1953 (Epub ahead of print).<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>InFo ONCOLOG\u00cdA Y HEMATOLOG\u00cdA 2015; 3(8): 3<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo demuestra un estudio transversal de California: Los pacientes j\u00f3venes con c\u00e1ncer reciben cuidados m\u00e9dicos muy intensivos (quimioterapia, hospitalizaciones, ingresos en urgencias o en la unidad de cuidados intensivos) en&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":52367,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Pacientes j\u00f3venes con c\u00e1ncer","footnotes":""},"category":[11475,11470,11336,11402,11552],"tags":[35190,27642],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-342348","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-estudios","category-noticias","category-oncologia","category-pediatria","category-rx-es","tag-apoye","tag-paliativos","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-03 22:01:26","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/342348","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=342348"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/342348\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/52367"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=342348"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=342348"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=342348"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=342348"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}