{"id":342356,"date":"2015-12-12T02:00:00","date_gmt":"2015-12-12T01:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/posibilidades-de-terapia-curativa\/"},"modified":"2015-12-12T02:00:00","modified_gmt":"2015-12-12T01:00:00","slug":"posibilidades-de-terapia-curativa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/posibilidades-de-terapia-curativa\/","title":{"rendered":"Posibilidades de terapia curativa"},"content":{"rendered":"<p><strong>El carcinoma de pr\u00f3stata es el c\u00e1ncer m\u00e1s frecuente en los hombres. No todos los c\u00e1nceres de pr\u00f3stata son iguales (estratificaci\u00f3n del riesgo mediante palabras clave). No todos los carcinomas de pr\u00f3stata necesitan tratamiento (palabra clave sobreterapia). En funci\u00f3n del perfil de riesgo, existen varias opciones terap\u00e9uticas curativas para el tratamiento del carcinoma de pr\u00f3stata localizado.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>En Suiza, cada a\u00f1o se diagnostica c\u00e1ncer de pr\u00f3stata a unos 6.100 hombres. Esto convierte al carcinoma de pr\u00f3stata en el tipo de c\u00e1ncer m\u00e1s com\u00fan de todos. En la mayor\u00eda de los casos, el estadio inicial del tumor es localizado o circunscrito a un \u00f3rgano. En este caso, el ur\u00f3logo tratante tiene a su disposici\u00f3n diversas opciones de tratamiento. \u00c9stas van desde la vigilancia activa hasta la prostatectom\u00eda radical.<\/p>\n<p>Antes de decidirse a favor o en contra de una forma de terapia, debe evaluarse el estado general, la esperanza de vida y las caracter\u00edsticas del tumor (estratificaci\u00f3n del riesgo) de cada paciente. La esperanza de vida desempe\u00f1a un papel m\u00e1s importante que la edad biol\u00f3gica a la hora de considerar las modalidades de tratamiento. Con una edad avanzada del paciente o una esperanza de vida reducida, las comorbilidades del paciente reducen el riesgo de morir de c\u00e1ncer de pr\u00f3stata: As\u00ed pues, los pacientes mueren con el carcinoma de pr\u00f3stata, pero no a causa del carcinoma de pr\u00f3stata.<\/p>\n<h2 id=\"estratificacion-del-riesgo\">Estratificaci\u00f3n del riesgo<\/h2>\n<p>La estratificaci\u00f3n del riesgo en el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata se basa en el valor del PSA, la puntuaci\u00f3n bi\u00f3ptica de Gleason y el estadio cl\u00ednico. Una clasificaci\u00f3n com\u00fan es, seg\u00fan D&#8217;Amico et al. [1]. Aqu\u00ed, los pacientes con carcinoma de pr\u00f3stata localizado se dividen en tres grupos de riesgo <strong>(tab.&nbsp;1)<\/strong>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-6551\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/tab1_5.jpg\" style=\"height:113px; width:400px\" width=\"1100\" height=\"312\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/tab1_5.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/tab1_5-800x227.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/tab1_5-120x34.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/tab1_5-90x26.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/tab1_5-320x91.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/tab1_5-560x159.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"vigilancia-activa\">Vigilancia activa<\/h2>\n<p>El desequilibrio entre incidencia y mortalidad en el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata localizado sugiere que algunos pacientes no se benefician del tratamiento (sobretratamiento). Los hombres que no buscan tratamiento inmediato pueden optar por la Vigilancia Activa (VA) en presencia de un tumor de bajo riesgo [2]. Se controlan el estado local y el valor del PSA y se realizan rebiopsias seg\u00fan un calendario. AS tiene dos objetivos: En primer lugar, los hombres con un carcinoma de pr\u00f3stata localizado no deben recibir una terapia curativa de inmediato, sino a tiempo en caso de progresi\u00f3n. En segundo lugar, para reducir los riesgos de complicaciones inducidas por el tratamiento (por ejemplo, disfunci\u00f3n er\u00e9ctil, incontinencia) en hombres con carcinomas de bajo riesgo.<\/p>\n<p>Con una buena selecci\u00f3n de pacientes, los resultados son prometedores. La supervivencia global de los pacientes en el curso a largo plazo es la misma que la de los pacientes que recibieron directamente una terapia curativa. Aproximadamente el 25% de los pacientes sometidos a AS reciben terapia curativa durante el periodo de observaci\u00f3n. La carga psicol\u00f3gica a veces elevada de los pacientes y un posible empeoramiento del pron\u00f3stico con el retraso de la terapia hablan en contra del concepto de AS. Por ejemplo, existen datos que indican que los pacientes que esperaron m\u00e1s de 180 d\u00edas para recibir terapia tras el diagn\u00f3stico de carcinoma de pr\u00f3stata ten\u00edan un riesgo de recidiva postoperatoria 2,7 veces mayor que los pacientes sometidos a prostatectom\u00eda radical en los tres primeros meses [3].<\/p>\n<p>La AS ocupa sin duda un lugar en el tratamiento del carcinoma de pr\u00f3stata localizado, pero en la actualidad a\u00fan se carece de predictores fiables para la estimaci\u00f3n segura del pron\u00f3stico. Por lo tanto, los pacientes deben ser informados y educados sobre las ventajas y desventajas respectivas de la AS.<\/p>\n<h2 id=\"braquiterapia-de-baja-tasa-de-dosis\">Braquiterapia de baja tasa de dosis<\/h2>\n<p>En la braquiterapia de baja tasa de dosis (LDR), se introducen clavos met\u00e1licos radiactivos (semillas) en la pr\u00f3stata a trav\u00e9s del perineo mediante agujas huecas bajo control ecogr\u00e1fico. Las semillas permanecen en la gl\u00e1ndula prost\u00e1tica y administran all\u00ed la dosis radiactiva necesaria. La intervenci\u00f3n se realiza bajo anestesia y dura entre dos horas y media y tres horas, incluidos todos los preparativos, con una estancia hospitalaria de normalmente s\u00f3lo una noche tras la operaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De gran importancia para la braquiterapia es la selecci\u00f3n de los pacientes. Debido a la heterogeneidad de los datos, la braquiterapia LDR s\u00f3lo es una opci\u00f3n de tratamiento para pacientes con carcinoma de bajo riesgo (es decir, pacientes que tambi\u00e9n cumplen los requisitos para la AS), un tama\u00f1o de pr\u00f3stata &lt;50&nbsp;cm3 y sin s\u00edntomas miccionales relevantes (IPSS \u226412). La supervivencia libre de enfermedad a los cinco a\u00f1os es del 71-93%, y a los diez a\u00f1os del 65-85% [4]. Hasta la fecha, ning\u00fan estudio aleatorizado ha comparado la braquiterapia con ninguna otra terapia curativa para el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata localizado.<\/p>\n<h2 id=\"radioterapia-externa\">Radioterapia externa<\/h2>\n<p>La radioterapia percut\u00e1nea externa (&#8220;radioterapia de haz externo&#8221;, EBRT) es una alternativa terap\u00e9utica para el carcinoma de pr\u00f3stata \u00f3rgano-confinado. En comparaciones retrospectivas, la EBRT muestra resultados oncol\u00f3gicos comparables a la prostatectom\u00eda radical en los tumores bien diferenciados; la prostatectom\u00eda radical presenta ventajas en los tumores poco diferenciados. La EBRT se realiza como radiaci\u00f3n individual guiada por imagen (TC, IRM, PET-TAC) utilizando fotones con una utilizaci\u00f3n \u00f3ptima del \u00f3rgano diana al tiempo que se preservan en la medida de lo posible los \u00f3rganos de riesgo circundantes. La duraci\u00f3n de la EBRT es de varias semanas (por ejemplo, una dosis total de 78 Gy con dosis \u00fanicas de 2 Gy = 39 fracciones = ocho semanas de terapia).<\/p>\n<p>Dependiendo del grupo de riesgo seg\u00fan D&#8217;Amico et al. Los pacientes con EBRT reciben terapia de privaci\u00f3n androg\u00e9nica (ADT) neoadyuvante, concomitante o adyuvante. Por lo tanto, debido a la dependencia hormonal del c\u00e1ncer de pr\u00f3stata, los resultados de la EBRT son dif\u00edciles de comparar con los resultados de otras modalidades de terapia curativa. Si se produce una recidiva tras la EBRT primaria, en principio tambi\u00e9n puede tratarse y curarse mediante una prostatectom\u00eda radical de rescate, pero el procedimiento se asocia a un riesgo significativamente mayor de complicaciones graves (incontinencia en el 56%, disfunci\u00f3n er\u00e9ctil en el 81%) [5]. Sigue sin estar claro si se producen segundos c\u00e1nceres tras la EBRT y con qu\u00e9 frecuencia.<\/p>\n<h2 id=\"prostatectomia-radical\">Prostatectom\u00eda radical<\/h2>\n<p>En la prostatectom\u00eda radical (PR) se extirpa toda la gl\u00e1ndula prost\u00e1tica con las ves\u00edculas seminales y las ampollas de los conductos deferentes. En los centros de tratamiento, la intervenci\u00f3n se realiza hoy en d\u00eda preferentemente mediante un procedimiento m\u00ednimamente invasivo asistido por robot (RARP) con el sistema da Vinci. Estudios recientes informan de una menor morbilidad perioperatoria y una mejor funci\u00f3n er\u00e9ctil postoperatoria con el sistema da Vinci en comparaci\u00f3n con la t\u00e9cnica abierta [6,7]. En cambio, las observaciones iniciales a largo plazo con un seguimiento de diez a\u00f1os indican una eficacia oncol\u00f3gica equivalente de la cirug\u00eda asistida por robot y la cirug\u00eda abierta [8].<\/p>\n<p>Dependiendo de las caracter\u00edsticas del tumor y de la funci\u00f3n sexual del paciente, la RP se realiza preservando los nervios (para preservar la funci\u00f3n er\u00e9ctil) o sin preservar los nervios. Dependiendo del perfil de riesgo, se realiza una linfadenectom\u00eda p\u00e9lvica al mismo tiempo que la RP. De los diversos m\u00e9todos curativos para el tratamiento del carcinoma de pr\u00f3stata localizado, la RP es el \u00fanico para el que existe un nivel de evidencia I con respecto al control tumoral. Otra ventaja potencial de la RP en comparaci\u00f3n con la EBRT es que, en caso de recidiva tras la RP, una proporci\u00f3n sustancial de pacientes puede curarse con una morbilidad aceptable (incontinencia en el 13%, disfunci\u00f3n er\u00e9ctil en el 61%) mediante radiaci\u00f3n aditiva (la denominada radioterapia de rescate) [5].<\/p>\n<h2 id=\"otros-tratamientos\">Otros tratamientos<\/h2>\n<p>Adem\u00e1s de las modalidades de tratamiento establecidas ya descritas, existe una variedad de otras formas de terapia. Entre ellas se incluyen la crioterapia, los ultrasonidos focalizados de alta intensidad (HIFU), la braquiterapia intersticial de pr\u00f3stata de alta dosis y las terapias combinadas (por ejemplo, la EBRT y la braquiterapia intersticial de pr\u00f3stata). Todav\u00eda est\u00e1 pendiente una evaluaci\u00f3n cient\u00edfica de estos procedimientos, por lo que no permite hacer recomendaciones claras.<\/p>\n<h2 id=\"conclusion\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<p>A los hombres con un carcinoma de pr\u00f3stata reci\u00e9n diagnosticado, localmente limitado y una elevada esperanza de vida se les pueden ofrecer ahora todos los m\u00e9todos establecidos (EBRT, RP, braquiterapia de pr\u00f3stata LDR o AS) en funci\u00f3n del perfil de riesgo. Elegir el procedimiento \u00f3ptimo para cada paciente es todo un reto y requiere una estrecha colaboraci\u00f3n entre todas las disciplinas implicadas. La mejor forma de conseguirlo es en el marco de una junta interdisciplinar de tumores.<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>D&#8217;Amico AV, et al: Resultado bioqu\u00edmico tras prostatectom\u00eda radical, radioterapia de haz externo o radioterapia intersticial para el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata cl\u00ednicamente localizado. JAMA 1998; 280(11): 969-974.<\/li>\n<li>Klotz L: Vigilancia activa: selecci\u00f3n de pacientes. Curr Opin Urol 2013; 23(3): 239-244.<\/li>\n<li>Lellig K, et al: [Active surveillance of low risk prostate \u00adcancer]. Ur\u00f3logo A 2014; 53(7): 1031-1039.<\/li>\n<li>Mottet N, et al: Directrices sobre el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata. Asociaci\u00f3n Europea de Urolog\u00eda. Directrices sobre el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata. Asociaci\u00f3n Europea de Urolog\u00eda 2015.<\/li>\n<li>van der Poel HG, et al: Tratamiento secuencial para el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata localizado recidivante. Revista de Oncolog\u00eda Quir\u00fargica 2008; 97(5): 377-382.<\/li>\n<li>Ficarra V, et al: Revisi\u00f3n sistem\u00e1tica y metaan\u00e1lisis de los estudios que informan de la recuperaci\u00f3n de la continencia urinaria tras la prostatectom\u00eda radical asistida por robot. Eur Urol 2012; 62(3): 405-417.<\/li>\n<li>Haglind E, et al: Incontinencia urinaria y disfunci\u00f3n er\u00e9ctil tras prostatectom\u00eda radical rob\u00f3tica frente a abierta: un ensayo prospectivo, controlado y no aleatorizado. Eur Urol 2015; 68(2): 216-225.<\/li>\n<li>D\u00edaz M, et al: Resultados oncol\u00f3gicos a los 10 a\u00f1os de la prostatectom\u00eda radical rob\u00f3tica. Eur Urol 2015; 67(6): 1168-1176.<\/li>\n<\/ol>\n<p>\n<em>InFo ONCOLOG\u00cdA Y HEMATOLOG\u00cdA 2015; 3(11-12): 8-10<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El carcinoma de pr\u00f3stata es el c\u00e1ncer m\u00e1s frecuente en los hombres. No todos los c\u00e1nceres de pr\u00f3stata son iguales (estratificaci\u00f3n del riesgo mediante palabras clave). 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