{"id":342549,"date":"2015-10-27T02:00:00","date_gmt":"2015-10-27T01:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/nuevos-avances-y-tratamientos-para-el-prurito\/"},"modified":"2015-10-27T02:00:00","modified_gmt":"2015-10-27T01:00:00","slug":"nuevos-avances-y-tratamientos-para-el-prurito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/nuevos-avances-y-tratamientos-para-el-prurito\/","title":{"rendered":"Nuevos avances y tratamientos para el prurito"},"content":{"rendered":"<p><strong>La prevalencia puntual del prurito cr\u00f3nico es de aproximadamente el 13,5% en la poblaci\u00f3n general y del 16,8% en la poblaci\u00f3n activa. La incidencia es de aproximadamente un 7% anual. Debido a la gran variabilidad de causas, la clasificaci\u00f3n es dif\u00edcil. Dos enfoques han demostrado su eficacia: clasificar seg\u00fan los s\u00edntomas neurofisiol\u00f3gicos o cl\u00ednico-diagn\u00f3sticos. Una historia cl\u00ednica cuidadosa, un examen cl\u00ednico exhaustivo y amplios an\u00e1lisis de laboratorio deber\u00edan aclarar las posibles causas antes de la terapia. El objetivo principal de la terapia es aliviar el prurito lo antes posible. La adaptaci\u00f3n individual es gradual y se describe en las directrices. Dado que el prurito es puramente subjetivo, se han desarrollado &#8220;herramientas&#8221; espec\u00edficas para evaluar el beneficio del tratamiento y se han validado mediante ensayos cl\u00ednicos controlados. Se hace una distinci\u00f3n entre las herramientas que registran la intensidad del prurito y las que registran la calidad de vida.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>El prurito puede afectar s\u00f3lo a una zona de la piel, como en el caso de las picaduras de insectos o las ronchas, o puede aparecer en todo el cuerpo, como en el caso de la piel seca en invierno. En estos casos, se habla de prurito agudo como expresi\u00f3n de los mecanismos de defensa internos del organismo. Adem\u00e1s del dolor, el prurito agudo es tambi\u00e9n un sistema de alarma para eliminar de la piel posibles sustancias nocivas o incluso t\u00f3xicas.<\/p>\n<p>En estos casos, rascarse suele producir cierto alivio. Sin embargo, en algunas personas el prurito dura m\u00e1s tiempo, a veces sin una causa identificable.<br \/>\nSi el prurito persiste durante m\u00e1s de seis semanas, se denomina cr\u00f3nico seg\u00fan la nomenclatura internacional [1\u20133]. En contraste con la funci\u00f3n protectora o defensiva del prurito agudo, el prurito cr\u00f3nico (PC) representa un deterioro significativo de la calidad de vida debido al deseo compulsivo de rascarse.<\/p>\n<h2 id=\"ocurrencia\">Ocurrencia<\/h2>\n<p>En la actualidad existen datos fiables sobre la incidencia y prevalencia del PC, que se resumen en la &#8220;Gu\u00eda sobre el prurito cr\u00f3nico&#8221;: La prevalencia puntual es de alrededor del 13,5% en la poblaci\u00f3n general y del 16,8% en la poblaci\u00f3n activa &#8211; la incidencia es de alrededor del 7% anual [1].<\/p>\n<p>El PC es una de las dolencias dermatol\u00f3gicas m\u00e1s frecuentes<strong> (Tab.&nbsp;1),<\/strong> sobre todo en pacientes at\u00f3picos y geri\u00e1tricos: el 20-33% de los mayores de 85 a\u00f1os se quejan de PC [3] &#8211; remitimos al art\u00edculo sobre<a href=\"https:\/\/www.medizinonline.com\/artikel\/multidisziplinaerer-ansatz-ist-sinnvoll-und-lohnenswert\">&#8220;Prurito en la vejez<\/a>&#8221; en DERMATOLOGIE PRAXIS 2\/2014 [4].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-6316\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tab1_13.jpg\" style=\"height:435px; width:400px\" width=\"1100\" height=\"1196\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tab1_13.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tab1_13-800x870.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tab1_13-120x130.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tab1_13-90x98.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tab1_13-320x348.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tab1_13-560x609.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"clasificacion-y-fisiopatologia\">Clasificaci\u00f3n y fisiopatolog\u00eda<\/h2>\n<p>Debido a la gran variabilidad de las causas, resulta dif\u00edcil clasificar la PC. Dos enfoques han dado buenos resultados: Clasificar seg\u00fan los s\u00edntomas neurofisiol\u00f3gicos o cl\u00ednico-diagn\u00f3sticos<strong> (Tab.&nbsp;2) <\/strong>[1\u20133,5,6].<br \/>\nLa fisiopatolog\u00eda del prurito est\u00e1 fuera del alcance de este texto y se describe con detalle en otras publicaciones [2,3,7].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6317 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tab2_14.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 864px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 864\/1179;height:546px; width:400px\" width=\"864\" height=\"1179\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tab2_14.jpg 864w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tab2_14-800x1092.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tab2_14-120x164.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tab2_14-90x123.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tab2_14-320x437.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tab2_14-560x764.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 864px) 100vw, 864px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"diagnostico\">Diagn\u00f3stico<\/h2>\n<p>Debido a las numerosas causas de la par\u00e1lisis cerebral, no existe un plan de tratamiento uniforme. Previamente, una anamnesis cuidadosa, un examen cl\u00ednico exhaustivo y an\u00e1lisis de laboratorio deben aclarar posibles causas como enfermedades existentes, alergia, atopia, ingesta de medicamentos, etc. [1,7]. Un examen minucioso de toda la piel revela abrasiones, ulceraciones, eritema, cambios de pigmentaci\u00f3n, cicatrices, liquenificaci\u00f3n e infecciones o parasitosis que pueden dar lugar a la PC.<\/p>\n<p>Es importante tener en cuenta los m\u00e9todos de rascado utilizados por el paciente para aliviar el prurito (por ejemplo, el uso de cepillos). Tambi\u00e9n se puede encontrar el &#8220;signo de la mariposa&#8221;, en el que las lesiones por rascado se encuentran por toda la espalda, excepto en una muesca, porque la persona afectada no puede llegar hasta all\u00ed [7]. Debido a las numerosas causas sist\u00e9micas de la PC, es esencial realizar un cribado exhaustivo y completo para detectar posibles enfermedades. En el caso de los pacientes mayores, tambi\u00e9n hay que tener en cuenta que a menudo son multim\u00f3rbidos.<\/p>\n<h2 id=\"planificacion-de-la-terapia\">Planificaci\u00f3n de la terapia<\/h2>\n<p>El objetivo principal de la terapia es un alivio r\u00e1pido del prurito. La gran variedad de causas suele requerir una terapia adaptada individualmente, por lo que el estado de la piel debe vigilarse cuidadosamente en todos los casos. La adaptaci\u00f3n individual es gradual y se describe en la directriz <strong>(Tab.&nbsp;3)<\/strong> [1,7]. En todas las fases, est\u00e1 indicada una terapia de acompa\u00f1amiento para los trastornos del sue\u00f1o (si existen), cuidados psicosom\u00e1ticos, terapia conductual y, si es necesario, desinfecci\u00f3n cut\u00e1nea y glucocorticoides locales en caso de lesiones por rascado.<br \/>\nLas personas que sufren picores inducidos f\u00edsicamente suelen estar expuestas a un gran estr\u00e9s f\u00edsico y mental y tienen que luchar con problemas psicol\u00f3gicos. Un enfoque multidisciplinar de la terapia resulta muy beneficioso y se recomienda cada vez m\u00e1s [1,4].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6318 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tab3_14.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 859px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 859\/1027;height:478px; width:400px\" width=\"859\" height=\"1027\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tab3_14.jpg 859w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tab3_14-800x956.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tab3_14-120x143.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tab3_14-90x108.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tab3_14-320x383.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/tab3_14-560x670.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 859px) 100vw, 859px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"registre-el-prurito\">Registre el prurito<\/h2>\n<p>El prurito es puramente subjetivo y el beneficio de una terapia no puede demostrarse en el sentido cl\u00e1sico, por ejemplo, midiendo par\u00e1metros fisiol\u00f3gicos. Las fluctuaciones intraindividuales (por ejemplo, como resultado de la fatiga, la ansiedad o el estr\u00e9s) tambi\u00e9n pueden influir significativamente en la sensaci\u00f3n de prurito [8\u201310]. Por ello, se han desarrollado &#8220;herramientas&#8221; espec\u00edficas que se han validado mediante ensayos cl\u00ednicos controlados. Se distingue entre herramientas para evaluar la intensidad del prurito y herramientas para evaluar la calidad de vida.<\/p>\n<h2 id=\"herramientas-para-captar-la-intensidad\">Herramientas para captar la intensidad<\/h2>\n<p><strong>Cuestionarios: <\/strong>Para poder registrar la PL, se han utilizado una y otra vez cuestionarios. Sin embargo, a\u00fan no existe un cuestionario estandarizado internacionalmente, actualmente se est\u00e1n llevando a cabo validaciones cl\u00ednicas [8\u201311].<\/p>\n<p><strong>EVA: <\/strong>La escala visual anal\u00f3gica (EVA) es la herramienta b\u00e1sica m\u00e1s utilizada. Se desarroll\u00f3 originalmente para captar el dolor. Se trata de una l\u00ednea de 10 cm (con s\u00f3lo los puntos extremos etiquetados 0 = sin prurito y 10 = prurito m\u00e1s grave imaginable). El paciente marca el punto de la l\u00ednea que cree que corresponde mejor a su sensaci\u00f3n de prurito <strong> [8\u201310].<\/strong><\/p>\n<p><strong>VRS:<\/strong> En la escala de valoraci\u00f3n verbal (VRS), la gravedad del prurito se representa con adjetivos graduados (0 = sin prurito, m\u00e1ximo 5 = prurito muy grave).<\/p>\n<h2 id=\"herramientas-para-captar-la-calidad-de-vida\">Herramientas para captar la calidad de vida<\/h2>\n<p><strong>PBI-P: <\/strong>El \u00cdndice de Beneficios para el Paciente (versi\u00f3n para pacientes con prurito, PBI-P) es un cuestionario estandarizado [8,12]:<\/p>\n<ul>\n<li>La primera versi\u00f3n sondea la relevancia que tienen para el paciente los distintos beneficios de la terapia previa antes del tratamiento.<\/li>\n<li>La segunda versi\u00f3n sondea hasta qu\u00e9 punto se han alcanzado los beneficios individuales de la terapia actual tras el tratamiento.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>DLQI: <\/strong>El \u00edndice de calidad de vida dermatol\u00f3gica (DLQI) mide la calidad de vida relacionada con la salud. El DLQI se desarroll\u00f3 en 1994 y se ha convertido en indispensable para la evaluaci\u00f3n de la angustia. Ahora tambi\u00e9n existe una versi\u00f3n para ni\u00f1os [8,13].<\/p>\n<p>PBI-P y DLQI son proporcionados por los autores contra el pago de peque\u00f1os derechos de licencia.<br \/>\nPor \u00faltimo, la actividad de rascado se eval\u00faa examinando minuciosamente el estado de la piel, aunque este par\u00e1metro est\u00e1 muy influido por factores externos y no es necesariamente fiable [8].<\/p>\n<p>Un enfoque multidisciplinar supone una gran ventaja en la terapia de la par\u00e1lisis cerebral [1,4]. La ansiedad y la depresi\u00f3n se eval\u00faan en los pacientes con prurito con la &#8220;Escala hospitalaria de ansiedad y depresi\u00f3n&#8221; (versi\u00f3n alemana: HADS-D) [8]. La HADS-D ha demostrado ser \u00fatil y muestra una asociaci\u00f3n significativa con la EAV y con el DLQI. De este modo, se eval\u00faa la conexi\u00f3n del prurito con la ansiedad o la depresi\u00f3n [8].<\/p>\n<h2 id=\"perspectivas-terapeuticas-nuevos-avances\">Perspectivas terap\u00e9uticas: nuevos avances<\/h2>\n<p>El enfoque gradual prev\u00e9 en primer lugar una terapia t\u00f3pica, que debe adaptarse al paciente. Los alcaloides vanilloides de aplicaci\u00f3n t\u00f3pica, como la capsaicina o los inhibidores de la calcineurina, son prometedores. Una novedad en la terapia t\u00f3pica son los agonistas de los receptores cannabinoides (CB). Uno de estos agonistas de los receptores CB es la N-palmitoiletanolamina. Varios estudios han demostrado el buen efecto antipruriginoso de una crema que contiene una baja concentraci\u00f3n de N-palmitoiletanolamina en pacientes con dermatitis at\u00f3pica [14], con liquen simple y con CP tras hemodi\u00e1lisis y de causa desconocida [7].<\/p>\n<p>Con respecto a la terapia sist\u00e9mica, nuevas pruebas demuestran que la sustancia P (SP) es un factor importante en la inducci\u00f3n y el mantenimiento del prurito. La SP es un neurop\u00e9ptido que pertenece al grupo de las neuroquininas (antes llamadas taquiquininas). La SP se une a tres receptores de neuroquinina (NKR1-3), principalmente al NKR-1. Por ello, se ha probado con \u00e9xito un antagonista NKR-1 altamente selectivo (aprepitant, aprobado desde 2003 para la prevenci\u00f3n de los v\u00f3mitos inducidos por la quimioterapia) en pacientes con CP refractaria. Entretanto, se han realizado varios estudios cl\u00ednicos que han confirmado la eficacia del aprepitant en la PC, por ejemplo, como consecuencia de un linfoma de c\u00e9lulas T o inducido por f\u00e1rmacos. Otros antagonistas del NKR-1 est\u00e1n actualmente en desarrollo y se est\u00e1n probando cl\u00ednicamente en la CP [15]. Encontrar\u00e1 informaci\u00f3n muy \u00fatil en la p\u00e1gina web del Centro de Competencia de Prurito Cr\u00f3nico del Hospital Universitario de M\u00fcnster (Alemania) [16].<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>St\u00e4nder S, et al: S2k-Leitlinie Chronischer Pruritus. J Deutsch Dermatol Ges 2012; 10(Suppl 4): S1-S27.<\/li>\n<li>Cohen KR, et al: Prurito en ancianos. Farmacia y Terap\u00e9utica 2012; 37: 227-239.<\/li>\n<li>Metz M, St\u00e4nder S: Prurito cr\u00f3nico: patogenia, aspectos cl\u00ednicos y tratamiento. J Europ Acad Dermatol Venereol 2010; 24: 1249-1260.<\/li>\n<li>Bigliardi P: Prurito en la vejez: el enfoque multidisciplinar es \u00fatil y merece la pena. Pr\u00e1ctica dermatol\u00f3gica 2014; 24(2): 10-16.<\/li>\n<li>Heyn G: Prurito: ayuda para el picor constante. Pharmazeutische Zeitung en l\u00ednea 2009; 43 (www.pharmazeutische-zeitung.de\/index.php?id=31398; consultado en marzo de 2015).<\/li>\n<li>Stand S: Prurito. UNI-MED Verlag D-28323 Bremen 2008.<\/li>\n<li>Grundmann S, St\u00e4nder S: Prurito cr\u00f3nico: cl\u00ednica y tratamiento. Ann Dermatol 2011; 23: 1-11.<\/li>\n<li>St\u00e4nder S, et al.: Evaluaci\u00f3n del prurito: normas actuales e implicaciones para la pr\u00e1ctica. Dermat\u00f3logo 2012; 63: 521-531.<\/li>\n<li>St\u00e4nder S, et al: Pruritus assessment in clinical trials: consensus recommendations from the International Forum for the Study of Itch (IFSI) special interest group scoring itch in clinical trials. Acta Derm Venereol 2013; 93: 509-514.<\/li>\n<li>Reich A, Szepietowski JC: Evaluaci\u00f3n de la intensidad del prurito: un reto para los cl\u00ednicos. Expert Rev Dermatol 2013; 8: 291-299.<\/li>\n<li>Weisshaar E, et al: Cuestionarios para evaluar el prurito cr\u00f3nico: un documento de consenso del grupo de inter\u00e9s especial del Foro Internacional para el Estudio del Prurito. Acta Derm Venereol 2012; 92: 493-496.<\/li>\n<li>Blome C, et al: Medici\u00f3n de los beneficios relevantes para el paciente en el tratamiento del prurito: desarrollo y validaci\u00f3n de una herramienta de resultados espec\u00edficos. Br J Dermatol 2009; 161: 1143-1148.<\/li>\n<li>Finlay A, Khan G: \u00cdndice dermatol\u00f3gico de calidad de vida (DLQI): una medida pr\u00e1ctica y sencilla para uso cl\u00ednico rutinario. Clin Exp Dermatol 1994; 19: 210-216.<\/li>\n<li>Eberlein B, et al.: Tratamiento adyuvante del eccema at\u00f3pico: evaluaci\u00f3n de un emoliente que contiene N-palmitoiletanolamina (estudio ATOPA). J Eur Acad Dernatol Venereol 2008; 22: 73-82.<\/li>\n<li>Lotts T, St\u00e4nder S: La investigaci\u00f3n en la pr\u00e1ctica: el antagonismo de la sustancia P en el prurito cr\u00f3nico. J Deutsch Dermatol Ges 2014; 12: 557-559.<\/li>\n<li>Centro de Competencia Prurito Cr\u00f3nico del Hospital Universitario de M\u00fcnster: http:\/\/klinikum.uni-muenster.de\/index.php?id=kompetenzzentrum_pruritus.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2015; 10(10): 12-14<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La prevalencia puntual del prurito cr\u00f3nico es de aproximadamente el 13,5% en la poblaci\u00f3n general y del 16,8% en la poblaci\u00f3n activa. 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