{"id":342670,"date":"2015-10-09T02:00:00","date_gmt":"2015-10-09T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/piel-y-vasos\/"},"modified":"2015-10-09T02:00:00","modified_gmt":"2015-10-09T00:00:00","slug":"piel-y-vasos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/piel-y-vasos\/","title":{"rendered":"Piel y vasos"},"content":{"rendered":"<p><strong>El 97\u00ba Congreso de la SGDV, celebrado este a\u00f1o en la Universidad de Irchel, sigui\u00f3 el lema &#8220;Sin vasos no hay piel &#8211; sin piel no hay vasos&#8221; y estuvo dedicado a la polifac\u00e9tica conexi\u00f3n entre la dermatolog\u00eda y la medicina vascular. Hemos seleccionado para usted algunas conferencias apasionantes.  <\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>PD La Dra. med. Katrin Kerl, de la Cl\u00ednica Dermatol\u00f3gica del Hospital Universitario de Z\u00farich, present\u00f3 el caso de un hombre de 58 a\u00f1os que acudi\u00f3 con fiebre y una infecci\u00f3n de las v\u00edas respiratorias superiores. Tambi\u00e9n presentaba p\u00e1pulas angiomatosas con halos p\u00e1lidos en las extremidades. Los posibles diagn\u00f3sticos diferenciales fueron: vasculitis, reacci\u00f3n a un f\u00e1rmaco, infecci\u00f3n (v\u00edrica, s\u00edfilis, meningococcemia, rickettsiosis), deficiencia de vitamina D, mastocitosis (telangiectasia eruptiva macularis perstans). La histolog\u00eda mostr\u00f3 vasos dilatados agrandados en la dermis superior y paredes engrosadas con c\u00e9lulas endoteliales regordetas.<\/p>\n<p>Bas\u00e1ndose en los hallazgos, finalmente se hizo el diagn\u00f3stico de &#8220;pseudoangiomatosis eruptiva&#8221;. Esta afecci\u00f3n presenta similitudes con el eritema punctata de Higuchi. Fue descrita por primera vez en 1969 por Cherry et al. descrito. Se caracteriza por lesiones eruptivas de tipo hemangioma en la cara y las extremidades y suele aparecer en la infancia. En los adultos, suele asociarse a la inmunosupresi\u00f3n. Bajo vitropresi\u00f3n, las lesiones desaparecen.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n de si la enfermedad tiene un componente v\u00edrico es objeto de debate, ya que est\u00e1 asociada con el citomegalovirus, el virus de Epstein-Barr, el echovirus 32 y el virus coxsackie B. En este caso, el virus, transmitido por insectos, atacar\u00eda los pericitos de los peque\u00f1os vasos. El contacto inicial provoca viremia y s\u00edntomas sist\u00e9micos (principalmente en ni\u00f1os). En la reinfecci\u00f3n en la edad adulta, la reacci\u00f3n es m\u00e1s localizada, a menudo sin pr\u00f3dromos, y es m\u00e1s frecuente en las zonas cut\u00e1neas expuestas. Hay informes de brotes de tipo epid\u00e9mico en familias y comunidades.<\/p>\n<h2 id=\"dedos-rojos-o-blancos-que-hay-detras-de-ellos\">Dedos rojos o blancos: \u00bfqu\u00e9 hay detr\u00e1s de ellos?<\/h2>\n<p>La Prof. Dra. med. Beatrice Amann-Vesti, de la Cl\u00ednica de Angiolog\u00eda del Hospital Universitario de Z\u00farich, habl\u00f3 en primer lugar del cuadro cl\u00ednico de los dedos blancos o rojizos-p\u00farpura.<\/p>\n<p>Una herramienta muy \u00fatil en el diagn\u00f3stico precoz del fen\u00f3meno de Raynaud es la llamada capilaroscopia del pliegue ungueal. Seg\u00fan los estudios, el mejor predictor de una transici\u00f3n del fen\u00f3meno de Raynaud a una enfermedad secundaria es un hallazgo patol\u00f3gico en la microscop\u00eda capilar (por ejemplo, capilares gigantes, arquitectura irregular, campos avasculares): El valor predictivo positivo es del 47%. En cambio, la detecci\u00f3n de anticuerpos antinucleares s\u00f3lo alcanza un valor del 30%. Por t\u00e9rmino medio, seg\u00fan el metaan\u00e1lisis, los primeros signos del fen\u00f3meno de Raynaud tardaron unos diez a\u00f1os en convertirse en una enfermedad secundaria. El 12,6% de todos los pacientes estaban afectados [1]. Un seguimiento durante una media de 6,5 a\u00f1os de 133 pacientes con fen\u00f3meno de Raynaud pero serolog\u00eda negativa tambi\u00e9n demostr\u00f3 el buen valor predictivo de la capilaroscopia del pliegue ungueal: en los pacientes que desarrollaron una enfermedad del tejido conectivo (por ejemplo, esclerosis sist\u00e9mica, s\u00edndrome de CREST o colagenosis mixta) durante este tiempo, se hab\u00edan encontrado capilares gigantes, arquitectura irregular o campos avasculares con una frecuencia significativamente mayor [2].<\/p>\n<p>Seg\u00fan el profesor Amann-Vesti, la aparici\u00f3n repentina de dedos descoloridos de color p\u00farpura rojizo, hinchados y dolorosos debe considerarse como un hematoma parox\u00edstico de los dedos, el llamado s\u00edndrome de Achenbach. Es benigno y autolimitado (regresi\u00f3n en pocos d\u00edas).<\/p>\n<h2 id=\"microlinfografia-de-fluorescencia\">Microlinfograf\u00eda de fluorescencia<\/h2>\n<p>&#8220;Para diversas formas de edema, la microlinfograf\u00eda de fluorescencia m\u00ednimamente invasiva puede proporcionarnos informaci\u00f3n valiosa&#8221;, afirma el profesor Amann-Vesti. Este m\u00e9todo aprovecha el hecho de que ciertas sustancias de mol\u00e9culas grandes requieren transporte linf\u00e1tico, es decir, las mol\u00e9culas a partir de cierto tama\u00f1o s\u00f3lo pueden eliminarse a trav\u00e9s del sistema linf\u00e1tico. La eliminaci\u00f3n del dextrano de alto peso molecular (junto con el colorante unido: FITC) del dep\u00f3sito tisular a trav\u00e9s de los capilares linf\u00e1ticos puede observarse in vivo en el microscopio de luz incidente de fluorescencia. Normalmente, el tinte se elimina inmediatamente a trav\u00e9s de los colectores linf\u00e1ticos m\u00e1s profundos. Por lo tanto, s\u00f3lo se manchan algunas mallas de la red superficial.<\/p>\n<p>Cuanto mayor sea la superficie de la red superficial mostrada, peor ser\u00e1 el drenaje hacia las profundidades y, en consecuencia, m\u00e1s pronunciada ser\u00e1 la congesti\u00f3n. Este cuadro se observa, por ejemplo, en el linfedema (en el caso del linfedema hereditario del tipo Nonne-Milroy, sin embargo, no hay vasos linf\u00e1ticos iniciales en la extremidad afectada). En las microangiopat\u00edas linf\u00e1ticas graves en el curso de una insuficiencia venosa cr\u00f3nica, la microlinfograf\u00eda de fluorescencia revela, entre otras cosas, una insuficiencia de los colectores, una red destruida o interrumpida de los vasos linf\u00e1ticos iniciales o una permeabilidad aumentada de los vasos linf\u00e1ticos.<\/p>\n<h2 id=\"vasos-linfaticos-en-injertos-y-en-lesiones-psoriasicas\">Vasos linf\u00e1ticos en injertos y en lesiones psori\u00e1sicas<\/h2>\n<p>Se ha demostrado que los injertos de piel dividida, algunos de los cuales se utilizan para las \u00falceras venosas, se caracterizan por una regeneraci\u00f3n y una funci\u00f3n anormales de los vasos linf\u00e1ticos incluso m\u00e1s de 70 meses despu\u00e9s del trasplante [3], mientras que los vasos linf\u00e1ticos de un injerto utilizado debido a una quemadura grave (injerto de malla) se regeneran r\u00e1pidamente y forman una red normal [4].<\/p>\n<p>Recientemente, tambi\u00e9n se ha informado en profundidad de las microangiopat\u00edas linf\u00e1ticas en las lesiones cut\u00e1neas psori\u00e1sicas: In vivo, se observ\u00f3 que la permeabilidad linf\u00e1tica y el flujo sangu\u00edneo aumentaban en dichas lesiones, lo que podr\u00eda reflejar el proceso inflamatorio local [5].<\/p>\n<h2 id=\"enfermedad-por-aranazo-de-gato\">Enfermedad por ara\u00f1azo de gato<\/h2>\n<p>El doctor Lukas Flatz, de la Cl\u00ednica de Dermatolog\u00eda\/Alergolog\u00eda del Hospital Cantonal de St. Gallen, entr\u00f3 en m\u00e1s detalles sobre la llamada enfermedad por ara\u00f1azo de gato. La forma cl\u00e1sica se manifiesta principalmente por una linfadenopat\u00eda regional (en la axila o en la regi\u00f3n del cuello) y -como su nombre indica- por la presencia de un ara\u00f1azo de gato o una herida por mordedura con sospecha de inoculaci\u00f3n. El diagn\u00f3stico se realiza mediante histopatolog\u00eda, cultivo, serolog\u00eda y PCR. Los diagn\u00f3sticos diferenciales m\u00e1s probables son la infecci\u00f3n por micobacterias at\u00edpicas (especialmente M. marinum) o la esporotricosis. Tambi\u00e9n debe considerarse la inoculaci\u00f3n de s\u00edfilis, tularemia o tuberculosis primaria. El linfoma debe descartarse en cualquier caso.<\/p>\n<p>Actualmente no existen directrices claras para el tratamiento. En la forma leve a moderada, hay pocos datos que sugieran un beneficio claro de la terapia antimicrobiana. Por lo tanto, estos pacientes deben ser tratados de forma conservadora y sintom\u00e1tica. La linfadenopat\u00eda asociada a la enfermedad es autolimitada y se resuelve en un plazo de dos a cuatro meses, por lo que la mayor\u00eda de los pacientes s\u00f3lo pueden estar en observaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En los individuos inmunocomprometidos, en cambio, la infecci\u00f3n provoca una amplia gama de cuadros cl\u00ednicos, desde la forma cl\u00e1sica hasta la angiomatosis bacilar, la peliosis o la septicemia.<\/p>\n<p>El cuadro cl\u00ednico de la angiomatosis bacilar incluye numerosas p\u00e1pulas superficiales lisas de color rojo sangre y n\u00f3dulos subcut\u00e1neos del color de la piel u oscuros distribuidos por todo el cuerpo. El diagn\u00f3stico es por histolog\u00eda, serolog\u00eda y PCR, tratamiento con antibi\u00f3ticos contra B. henselae. El sarcoma de Kaposi es un diagn\u00f3stico diferencial importante.<br \/>\n&#8220;La llamada fiebre de las trincheras es otra enfermedad infecciosa causada por bacterias del g\u00e9nero Bartonella, concretamente B. quintana&#8221;, afirm\u00f3 el ponente. &#8220;La transmisi\u00f3n se produce a trav\u00e9s de los piojos del cuerpo humano (lo que explica el nombre de la enfermedad). Los pacientes se quejan de fuertes dolores de cabeza, cuello, espalda y espinillas, y aparecen fiebres recurrentes cada cuatro u ocho d\u00edas. No existen manifestaciones cut\u00e1neas espec\u00edficas de esta afecci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p><em>Fuente: 97\u00aa Reuni\u00f3n Anual de la SGDV, 26-28 de agosto de 2015, Z\u00farich<\/em><\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Spencer-Green G: Resultados en el fen\u00f3meno de Raynaud primario: un metaan\u00e1lisis de la frecuencia, las tasas y los factores predictivos de la transici\u00f3n a enfermedades secundarias. Arch Intern Med 1998 Mar 23; 158(6): 595-600.<\/li>\n<li>Meli M, et al: Valor predictivo de la capilaroscopia del pliegue ungueal en pacientes con fen\u00f3meno de Raynaud. Clin Rheumatol 2006 Mar; 25(2): 153-158.<\/li>\n<li>Amann-Vesti BR, et al: Microangiopat\u00eda de los injertos de piel dividida en las \u00falceras venosas. Dermatol Surg 2004 Mar; 30(3): 399-402.<\/li>\n<li>Meier TO, et al: Regeneraci\u00f3n microvascular en injertos cut\u00e1neos de malla tras quemaduras graves. Quemaduras 2011 Sep; 37(6): 1010-1014.<\/li>\n<li>Meier TO, et al: Aumento de la permeabilidad de los capilares linf\u00e1ticos cut\u00e1neos y aumento del flujo sangu\u00edneo en las placas psori\u00e1sicas. Dermatolog\u00eda 2013; 227(2): 118-125.<\/li>\n<\/ol>\n<p>\n<em>PR\u00c1CTICA DERMATOL\u00d3GICA 2015; 25(5): 38-39<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 97\u00ba Congreso de la SGDV, celebrado este a\u00f1o en la Universidad de Irchel, sigui\u00f3 el lema &#8220;Sin vasos no hay piel &#8211; sin piel no hay vasos&#8221; y estuvo&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":52794,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Congreso de la SGDV","footnotes":""},"category":[11302,11310,11483,11552],"tags":[44925,44943,44952,44948,44932,44937,44929,44912,44919,12464,20336,36392],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-342670","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-angiologia","category-dermatologia-y-venereologia","category-el-congreso-informa","category-rx-es","tag-angiomatosis","tag-bartonella-es","tag-capilaroscopia-es","tag-crest-es","tag-enfermedad-del-gato","tag-fiebre-de-trinchera","tag-micobacterias","tag-microlinfografia","tag-microscopio-de-luz-reflejada","tag-raynaud-es","tag-sarcoma-de-kaposi-es","tag-vaso-linfatico-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-25 10:38:28","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/342670","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=342670"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/342670\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/52794"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=342670"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=342670"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=342670"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=342670"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}