{"id":342699,"date":"2015-09-30T04:00:00","date_gmt":"2015-09-30T02:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/el-desempleo-genera-estres-como-puede-ayudar-el-medico-de-familia\/"},"modified":"2015-09-30T04:00:00","modified_gmt":"2015-09-30T02:00:00","slug":"el-desempleo-genera-estres-como-puede-ayudar-el-medico-de-familia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/el-desempleo-genera-estres-como-puede-ayudar-el-medico-de-familia\/","title":{"rendered":"El desempleo genera estr\u00e9s: \u00bfc\u00f3mo puede ayudar el m\u00e9dico de familia?"},"content":{"rendered":"<p><strong>La situaci\u00f3n social de los desempleados se caracteriza por los siguientes factores: Objetivamente, es la p\u00e9rdida de las funciones psicosociales del trabajo; subjetivamente, la situaci\u00f3n depende de la actitud ante el trabajo, la orientaci\u00f3n laboral\/ocupacional, los valores propios, la definici\u00f3n subjetiva del papel de g\u00e9nero\/familiar, as\u00ed como la vulnerabilidad personal debida a circunstancias vitales estresantes. Desde los estudios sobre el desempleo de los a\u00f1os 30 existe un modelo de desempleo de larga duraci\u00f3n con cuatro fases, pero s\u00f3lo se confirma parcialmente en estudios m\u00e1s recientes: 1. alivio, 2. revuelta, 3. desesperaci\u00f3n, 4. apat\u00eda. Si no existen deficiencias mentales graves en los pacientes afectados por el desempleo, el asesoramiento psicosocial puede ser suficiente. Esto tiene las siguientes tareas: Evitar el estr\u00e9s, apoyar las estrategias de afrontamiento, compensar las funciones laborales, tener en cuenta la fase de procesamiento, comprobar el apoyo con medicaci\u00f3n si es necesario (riesgo de depresi\u00f3n), recomendar apoyo psicoterap\u00e9utico en casos graves.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>El desempleo es un problema sociopol\u00edtico. Para hacerlos desaparecer o al menos reducirlos, hay que encontrar soluciones causales a nivel econ\u00f3mico y pol\u00edtico. Para el individuo afectado, el desempleo involuntario de larga duraci\u00f3n puede acarrear graves consecuencias psicol\u00f3gicas. Para responder a la pregunta de c\u00f3mo pueden explicarse los cambios en el bienestar f\u00edsico y psicol\u00f3gico que acompa\u00f1an al desempleo involuntario, deben tenerse en cuenta ambos niveles, el social y el personal. En consecuencia, las siguientes explicaciones se centrar\u00e1n en la interacci\u00f3n entre la situaci\u00f3n social y los factores intraps\u00edquicos y mostrar\u00e1n c\u00f3mo pueden entenderse las alteraciones del bienestar mental debidas a factores sociales y subjetivos. Por \u00faltimo, se explican las tareas del m\u00e9dico de familia en el trato con los pacientes afectados por el desempleo.<\/p>\n<h2 id=\"consecuencias-psicologicas-del-desempleo\">Consecuencias psicol\u00f3gicas del desempleo<\/h2>\n<p>La Sra. K., de 58 a\u00f1os, trabaj\u00f3 como t\u00e9cnica de laboratorio durante 30 a\u00f1os, los \u00faltimos 20 en puestos directivos. Nunca tuvo una asociaci\u00f3n a largo plazo. Su prop\u00f3sito en la vida hasta su despido era su trabajo. Tuvo que dejarlo debido a dolencias f\u00edsicas. Tras fracasar en varias solicitudes de empleo, sufri\u00f3 una crisis mental. &#8220;He perdido 6&nbsp;kg de peso. De repente estaba colgando en el aire. Sin trabajo, sin trabajo al que aferrarme, y tampoco nada en mi tiempo libre&#8221;. Acudi\u00f3 a su m\u00e9dico de cabecera, que le recet\u00f3 antidepresivos y tranquilizantes y la deriv\u00f3 a tratamiento psicol\u00f3gico.<\/p>\n<p>La Sra. K. no es un caso aislado. Aunque el psic\u00f3logo laboral Ivar Udris subraya en 2005 [1] que la investigaci\u00f3n ha arrojado un gran n\u00famero de resultados muy diferentes sobre las consecuencias psicol\u00f3gicas y sanitarias del desempleo, el estudio cl\u00e1sico de Jahoda en los a\u00f1os 30 [2] ya demostr\u00f3 las consecuencias psicol\u00f3gicas y sociales negativas del desempleo. Los s\u00edntomas que pueden acompa\u00f1ar al desempleo son:<\/p>\n<ul>\n<li>Desesperanza<\/li>\n<li>Experiencia de ansiedad y estr\u00e9s<\/li>\n<li>Incertidumbre<\/li>\n<li>Tensi\u00f3n interior<\/li>\n<li>Sensaci\u00f3n de agotamiento.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Los desempleados tienen graves problemas de autoestima que pueden desembocar en una depresi\u00f3n grave. Aumentan las dolencias psicosom\u00e1ticas como los trastornos del sue\u00f1o, los trastornos estomacales, los trastornos de concentraci\u00f3n o los trastornos alimentarios. La situaci\u00f3n social asociada al desempleo puede tener un efecto traumatizante en algunos de los afectados [3]. El hecho de que los desempleados presenten tasas m\u00e1s elevadas de enfermedad en comparaci\u00f3n con los empleados, tanto en sus manifestaciones psicol\u00f3gicas como psicosom\u00e1ticas y f\u00edsicas, ha quedado demostrado en varios estudios.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el desempleo tambi\u00e9n tiene un impacto negativo en las personas indirectamente implicadas, como los ni\u00f1os cuyos padres tienen experiencia de desempleo.<\/p>\n<h2 id=\"caracteristicas-de-la-situacion-social-de-los-desempleados\">Caracter\u00edsticas de la situaci\u00f3n social de los desempleados<\/h2>\n<p>El desempleo genera estr\u00e9s. En la escala de estr\u00e9s seg\u00fan Holmes y Rahe 1967 [4], el desempleo ocupa el octavo lugar entre 43 situaciones estresantes. Para ilustrar por qu\u00e9 el desempleo se vive como algo estresante o incluso puede tener un efecto traumatizante, en la siguiente secci\u00f3n se destacar\u00e1n los factores que caracterizan la situaci\u00f3n social de los desempleados.<\/p>\n<p><strong>Factores situacionales objetivos:<\/strong> Las caracter\u00edsticas situacionales <strong>objetivas<\/strong> incluyen la eliminaci\u00f3n de las funciones psicosociales del trabajo. El trabajo cumple ciertas tareas:<\/p>\n<ul>\n<li>Conduce a la actividad y permite mostrar y desarrollar la competencia. Al dominar las tareas laborales, adquirimos habilidades y conocimientos, es decir, un sentimiento de competencia para actuar.<\/li>\n<li>Nos proporciona una estructura temporal fija por la que orientarnos.<\/li>\n<li>El entorno profesional es un campo esencial de contacto social. La mayor\u00eda de las tareas profesionales s\u00f3lo pueden llevarse a cabo en cooperaci\u00f3n con otras personas.<\/li>\n<li>El trabajo da reconocimiento social y la sensaci\u00f3n de ser necesario y \u00fatil a la sociedad.<\/li>\n<li>El trabajo tambi\u00e9n tiene un significado esencial para nuestra identidad personal. El papel y las tareas del trabajo, as\u00ed como la experiencia de poseer los conocimientos y habilidades necesarios para dominar el trabajo, constituyen una base esencial para el desarrollo de la identidad y la autoestima.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Factores subjetivos: <\/strong>Adem\u00e1s de los factores situacionales objetivos mencionados anteriormente, tambi\u00e9n deben tenerse en cuenta los factores subjetivos que influyen: las actitudes hacia el trabajo, la orientaci\u00f3n laboral y profesional, los valores propios (que se recompense la diligencia y la fiabilidad, por ejemplo), la definici\u00f3n subjetiva de los roles de g\u00e9nero y familiares, as\u00ed como la vulnerabilidad personal debida a circunstancias vitales estresantes. La forma en que los afectados experimentan el desempleo a corto y largo plazo viene determinada en parte por sus experiencias vitales y sus tendencias conflictivas t\u00edpicas de su personalidad. Adem\u00e1s, el trabajo puede cumplir una funci\u00f3n compensatoria. Los conflictos no resueltos pueden evitarse o compensarse con actividades laborales y roles profesionales, por ejemplo, sentimientos de inferioridad debido al \u00e9xito y al estatus en el trabajo. Con la interrupci\u00f3n del trabajo, esta funci\u00f3n tambi\u00e9n deja de existir.<\/p>\n<h2 id=\"modelo-de-fases-para-el-desempleo-de-larga-duracion\">Modelo de fases para el desempleo de larga duraci\u00f3n<\/h2>\n<p>En el caso del desempleo de larga duraci\u00f3n, existen cargas adicionales: restricciones financieras, incertidumbre a menudo total sobre el propio futuro y rechazo y discriminaci\u00f3n social recurrentes. El desempleo de larga duraci\u00f3n no es un estado para los afectados por \u00e9l, sino un proceso, un proceso que puede variar en funci\u00f3n del tiempo sin empleo y de otros factores de la situaci\u00f3n vital. Desde los estudios sobre el desempleo de los a\u00f1os 30, existe un modelo con cuatro fases, pero los estudios m\u00e1s recientes s\u00f3lo lo confirman parcialmente: Al principio, el desempleo puede experimentarse efectivamente como un alivio porque, por ejemplo, uno ya no tiene que exponerse a las condiciones estresantes del trabajo, pero al cabo de unos meses el estado de \u00e1nimo suele cambiar. Le sigue una fase de rebeli\u00f3n en la que se alternan sentimientos de impotencia, depresi\u00f3n e ira. Rabia porque todos los esfuerzos son in\u00fatiles e in\u00fatiles. En la tercera fase, la desesperaci\u00f3n se extiende gradualmente y los afectados se deslizan hacia la cuarta fase de apat\u00eda, en la que todo parece volverse indiferente para ellos. La duraci\u00f3n de las secciones individuales y la intensidad de los sentimientos descritos var\u00edan bastante de una persona a otra.<\/p>\n<h2 id=\"funcion-del-medico-generalista-con-los-pacientes-afectados-por-el-desempleo\">Funci\u00f3n del m\u00e9dico generalista con los pacientes afectados por el desempleo<\/h2>\n<p>Si las tensiones del desempleo provocan dolencias f\u00edsicas y psicol\u00f3gicas, el m\u00e9dico de familia suele ser el primer punto de contacto. Si no hay deficiencias mentales graves, el asesoramiento psicosocial puede ser suficiente. En este tipo de asesoramiento, deben considerarse en particular las siguientes \u00e1reas problem\u00e1ticas:<\/p>\n<p><strong>Tensiones\/estrategias de afrontamiento: <\/strong>Deben evitarse las tensiones adicionales y apoyarse los intentos de afrontamiento que las personas afectadas hayan experimentado como alivio.<\/p>\n<p><strong>Funciones laborales:<\/strong> Las funciones que cumple el trabajo deben ser compensadas. Por ello, los desempleados suelen necesitar ayuda para organizar su situaci\u00f3n de vida actual. Durante las sesiones de asesoramiento se deben encontrar soluciones a las siguientes preguntas: \u00bfSe ha establecido una estructura diaria? \u00bfEs adecuado para la persona afectada? \u00bfHay contactos sociales disponibles o existe el riesgo de que el paciente se a\u00edsle socialmente cada vez m\u00e1s con el desempleo? \u00bfC\u00f3mo se hace posible el reconocimiento social, por ejemplo, a trav\u00e9s de aficiones, cursos o trabajos espor\u00e1dicos?<\/p>\n<p>La Sra. K., mencionada al principio, por ejemplo, consigui\u00f3 reinterpretar su situaci\u00f3n de forma positiva: &#8220;Veo el desempleo como una jubilaci\u00f3n anticipada&#8221;, ella misma expres\u00f3 este proceso interior. Se involucr\u00f3 en un centro de jubilados y de ocio, se hizo cargo de la organizaci\u00f3n de la biblioteca del lugar y consigui\u00f3 as\u00ed nuevos contactos sociales y organiz\u00f3 una estructura diaria para s\u00ed misma.<\/p>\n<p>En el caso de los desempleados, el asesoramiento tambi\u00e9n tiene la tarea de desarrollar habilidades de las que antes no se dispon\u00eda, ya que el desempleo requiere habilidades que no se suelen exigir a las personas en la vida cotidiana normal. Por ejemplo, puede ser necesario animar a las personas afectadas a participar en actividades que desempe\u00f1aron un papel en su profesi\u00f3n. Tambi\u00e9n son \u00fatiles los cursos de perfeccionamiento. Se puede comprobar si las aficiones son adecuadas para el trabajo.<\/p>\n<p>Procesamiento<strong>:<\/strong> La fase de procesamiento tambi\u00e9n debe tenerse en cuenta en el asesoramiento, ya que los s\u00edntomas de la traumatizaci\u00f3n acumulada pueden aparecer tras un desempleo prolongado.<\/p>\n<p><strong>Medicaci\u00f3n:<\/strong> Dado que el riesgo de caer en la depresi\u00f3n es relativamente alto con el desempleo prolongado, tambi\u00e9n debe considerarse la medicaci\u00f3n en caso necesario. El factor decisivo para dispensar la medicaci\u00f3n debe ser la gravedad de los s\u00edntomas.<\/p>\n<p><strong>Psicoterapia: <\/strong>Si en el transcurso del asesoramiento se pone de manifiesto que las habilidades de afrontamiento del individuo no son suficientes para hacer frente a las consecuencias psicol\u00f3gicas del desempleo, debe recomendarse un apoyo psicoterap\u00e9utico. Al igual que en el asesoramiento, el primer paso en el trabajo terap\u00e9utico con los desempleados es aliviar las tensiones del desempleo y buscar formas de compensar las funciones del trabajo. Una vez lograda la estabilizaci\u00f3n, abordar los conflictos espec\u00edficos asociados al desempleo de los afectados puede evitar un desarrollo maligno. El v\u00ednculo con la traumatizaci\u00f3n anterior sirve para comprender la experiencia de la situaci\u00f3n actual.<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Udris I: Los costes del desempleo &#8211; sanitarios, psicol\u00f3gicos, sociales, societarios. Revista de psicotraumatolog\u00eda y medicina psicol\u00f3gica 2005; 4: 13-30.<\/li>\n<li>Jahoda M, Lazarsfeld PF, Zeisel H: Los parados de Marienthal. Suhrkamp, 3\u00aa edici\u00f3n, Fr\u00e1ncfort 1980.<\/li>\n<li>Barwinski R: El desempleo como experiencia traum\u00e1tica. Asanger, Kr\u00f6ning 2011.<\/li>\n<li>Holmes T, Rahe RH: La escala de valoraci\u00f3n de la readaptaci\u00f3n social. J Psychosom Res 1967; 11 (2): 213-218.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Para saber m\u00e1s:<\/p>\n<ul>\n<li>Barwinski R: Desempleo. Reactivaci\u00f3n de traumas o conflictos. Foro de Psicoan\u00e1lisis 1992; 8: 311-326.<\/li>\n<li>Barwinski R: Desempleo: \u00bftiempo muerto, tiempo muerto, tiempo de pensar? En: Academia de Humanidades y Ciencias Sociales (ed.): El futuro de la reflexi\u00f3n. Reflexionar ante la presi\u00f3n de los plazos, la avalancha de informaci\u00f3n y la p\u00e9rdida de perspectivas personales. Berna 2000; 31-47.<\/li>\n<li>Barwinski R: Consecuencias psicol\u00f3gicas del desempleo de larga duraci\u00f3n: conceptos explicativos e indicaciones para el asesoramiento y la terapia. Revista de psicotraumatolog\u00eda y medicina psicol\u00f3gica 2005; 4: 65-75.<\/li>\n<li>Jahoda M: \u00bfCu\u00e1nto trabajo necesita el hombre? Trabajo y desempleo en el siglo XX. Weinheim, Basilea 1983.<\/li>\n<li>Mohr G: Desempleo, inseguridad laboral y bienestar psicol\u00f3gico. Lang, Fr\u00e1ncfort 1997.<\/li>\n<li>Mosetter K, Mosetter R: Trastornos f\u00edsicos y mentales en personas mayores cuando pierden su empleo y ocupaci\u00f3n. En: Barwinski R. (ed.): El desempleo como experiencia traum\u00e1tica. Asanger, Kr\u00f6ning 2011; 129-150.<\/li>\n<\/ul>\n<p>\n<em>PR\u00c1CTICA GP 2015; 10(9): 12-14<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La situaci\u00f3n social de los desempleados se caracteriza por los siguientes factores: Objetivamente, es la p\u00e9rdida de las funciones psicosociales del trabajo; subjetivamente, la situaci\u00f3n depende de la actitud ante&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":52674,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Desempleo y enfermedades mentales concomitantes  ","footnotes":""},"category":[11478,11288,11435,11552],"tags":[45038,17275,45041,15979,45047],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-342699","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-formacion-continua","category-medicina-interna-general","category-psiquiatria-y-psicoterapia","category-rx-es","tag-desempleo","tag-estres","tag-herencia-es","tag-psicosocial","tag-riesgo-de-depresion","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-06 21:51:09","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/342699","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=342699"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/342699\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/52674"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=342699"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=342699"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=342699"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=342699"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}