{"id":343287,"date":"2015-05-28T02:00:00","date_gmt":"2015-05-28T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/estan-ocurriendo-cosas-en-la-lucha-contra-la-alergia-al-cacahuete\/"},"modified":"2015-05-28T02:00:00","modified_gmt":"2015-05-28T00:00:00","slug":"estan-ocurriendo-cosas-en-la-lucha-contra-la-alergia-al-cacahuete","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/estan-ocurriendo-cosas-en-la-lucha-contra-la-alergia-al-cacahuete\/","title":{"rendered":"Est\u00e1n ocurriendo cosas en la lucha contra la alergia al cacahuete"},"content":{"rendered":"<p><strong>La alergia a los cacahuetes es un tema de gran actualidad en alergolog\u00eda desde hace a\u00f1os: en los \u00faltimos diez a\u00f1os, la prevalencia en ni\u00f1os de los pa\u00edses occidentales se ha duplicado, y la alergia a los cacahuetes tambi\u00e9n se da cada vez m\u00e1s en \u00c1frica y Asia. En el Congreso de la AAAAI 2015, celebrado en Houston, se debatieron nuevas estrategias preventivas y terap\u00e9uticas: \u00bfAyuda el consumo precoz a reducir el riesgo (estudio LEAP)? \u00bfIniciar\u00e1 pronto un parche cut\u00e1neo una nueva fase del tratamiento espec\u00edfico de la alergia al cacahuete (estudio VIPES)? Tal y como parece en la actualidad, la respuesta a ambas preguntas es afirmativa.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>El estudio LEAP (Learning Early About Peanut), que se public\u00f3 en el New England Journal of Medicine paralelamente a la presentaci\u00f3n en el congreso [1], investig\u00f3 el efecto del consumo precoz de cacahuetes en ni\u00f1os con alto riesgo de alergia.<\/p>\n<p>Se incluyeron 640 ni\u00f1os con eccema grave y\/o alergia al huevo (factores de riesgo para la alergia al cacahuete) [2]. Un grupo consumi\u00f3 cacahuetes y el otro no. La mediana de edad al inicio del estudio era de 7,8 meses. La ingesta se continu\u00f3 regularmente hasta la edad de 60 meses. La ingesta de cacahuete se realiz\u00f3 predominantemente con un tentempi\u00e9 infantil de mantequilla de cacahuete y ma\u00edz llamado &#8220;Bamba&#8221; (al menos 6&nbsp;g de prote\u00edna de cacahuete cada uno a la semana).<\/p>\n<p>Para poder hacer afirmaciones m\u00e1s precisas, se especific\u00f3 m\u00e1s la poblaci\u00f3n: Los ni\u00f1os que ten\u00edan al menos cuatro meses pero menos de once al inicio del estudio se dividieron en una cohorte con una prueba de punci\u00f3n positiva para el extracto de cacahuete (hab\u00f3n medible de 1-4&nbsp;mm de di\u00e1metro, n=98) y en una cohorte con un resultado negativo de la prueba de punci\u00f3n (n=530). Los ni\u00f1os con ronchas mayores de 4&nbsp;mm fueron excluidos del estudio por precauci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una provocaci\u00f3n oral al principio del estudio deb\u00eda mostrar si algunos ni\u00f1os del grupo de consumo ya ten\u00edan reacciones al\u00e9rgicas graves. Si este era el caso, estos ni\u00f1os deb\u00edan pasar al grupo de exenci\u00f3n. Al cabo de 60 meses, se volvieron a realizar pruebas alimentarias orales para comprobar cu\u00e1ntos ni\u00f1os hab\u00edan desarrollado alergia al cacahuete. La adherencia tanto para el consumo como para la abstinencia fue de un muy buen 92%.<\/p>\n<h2 id=\"menos-alergias-gracias-al-consumo\">\u00bfMenos alergias gracias al consumo?<\/h2>\n<p>La prevalencia de la alergia al final del estudio fue del 17,2% en el grupo de abstenci\u00f3n, pero s\u00f3lo del 3,2% en el grupo de consumo.<\/p>\n<p>Los 98 participantes con un resultado positivo al inicio del estudio ten\u00edan una prevalencia de alergia del 35,3% (abstenci\u00f3n) y del 10,6% (consumo) al final. Esta diferencia fue significativa (p=0,004) y correspondi\u00f3 a una reducci\u00f3n de la prevalencia relativa del 70% por el consumo de cacahuetes.<\/p>\n<p>Los 530 participantes con un resultado negativo mostraron una prevalencia del 13,7% (abstinencia) y del 1,9% (consumo). Esta diferencia tambi\u00e9n alcanz\u00f3 el nivel de significaci\u00f3n (p&lt;0,001) y correspondi\u00f3 a una reducci\u00f3n de la prevalencia de un impresionante 86,1%.<\/p>\n<p>Cuanto mayor era el hab\u00f3n en la prueba de punci\u00f3n y menor la proporci\u00f3n entre anticuerpos IgG4 e IgE espec\u00edficos del cacahuete, m\u00e1s probable era la alergia al cacahuete. Los anticuerpos IgG4 espec\u00edficos aumentaron principalmente en el grupo de consumo, lo que, seg\u00fan los autores, podr\u00eda reflejar el papel protector de los anticuerpos. El grupo de renuncia, por otro lado, tendi\u00f3 a mostrar t\u00edtulos aumentados de anticuerpos IgE espec\u00edficos.<\/p>\n<p>La incidencia de acontecimientos adversos graves u hospitalizaciones no difiri\u00f3 significativamente entre los dos grupos. No se produjo ninguna muerte.<\/p>\n<h2 id=\"los-resultados-deben-incorporarse-a-las-directrices\">Los resultados deben incorporarse a las directrices<\/h2>\n<p>Los autores concluyen que el consumo precoz de cacahuetes reduce significativamente la incidencia de alergia posterior al cacahuete en ni\u00f1os de alto riesgo. Esta medida no s\u00f3lo es eficaz en ni\u00f1os que ya muestran sensibilizaci\u00f3n (prevenci\u00f3n secundaria), sino tambi\u00e9n en ni\u00f1os sin esta evidencia (prevenci\u00f3n primaria). Adem\u00e1s, el consumo altera la respuesta inmunitaria.<\/p>\n<p>Sin embargo, la ventana de oportunidad para esta prevenci\u00f3n de la alergia es estrecha: los ni\u00f1os que desarrollan eccema o alergia al huevo en los primeros meses de vida deben, por tanto, someterse a una prueba cut\u00e1nea y -si \u00e9sta es negativa- consumir cacahuetes en casa a una edad temprana. Los ni\u00f1os con un resultado positivo (hab\u00f3n de 1-4 mm) deben ser vigilados al principio cuando tomen productos derivados del cacahuete.<\/p>\n<p>En principio, los autores recomiendan dar cacahuetes a los ni\u00f1os sin eccemas ni alergias a partir de los cuatro meses. Sin embargo, esto s\u00f3lo se aplica a los pa\u00edses en los que la alergia al cacahuete es un problema social y, por supuesto, hay que reducir el tama\u00f1o de los cacahuetes por el riesgo de asfixia.<\/p>\n<p>Los resultados del estudio tambi\u00e9n convencieron a expertos como el ex presidente de la AAAAI, el doctor Hugh A. Sampson, de Nueva York. En su opini\u00f3n, el estudio supone un gran avance en los conocimientos que, por su claridad, repercutir\u00e1 en las directrices sobre alergias alimentarias y, por tanto, en \u00faltima instancia, en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica en un futuro muy pr\u00f3ximo. Una estrategia tan eficaz deber\u00eda utilizarse lo antes posible, sobre todo teniendo en cuenta el alarmante aumento de la alergia al cacahuete en los \u00faltimos a\u00f1os. Pero aunque el entusiasmo prevaleci\u00f3 en el congreso, a\u00fan quedan cuestiones abiertas: \u00bfEn qu\u00e9 cantidad y con qu\u00e9 frecuencia deben consumirse los cacahuetes? \u00bfY se mantiene la protecci\u00f3n si deja de tomarlo?<\/p>\n<p>Otro problema son las alergias preexistentes: En algunas escuelas y guarder\u00edas estadounidenses, se proh\u00edbe a todos los ni\u00f1os sin excepci\u00f3n llevar cacahuetes o mantequilla de cacahuete, ya que algunos alumnos ya padecen alergias graves. Si se recomienda el suministro generalizado de cacahuetes a los ni\u00f1os, tambi\u00e9n aumenta el riesgo de exposici\u00f3n para los al\u00e9rgicos.<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n: Aunque la prevenci\u00f3n es uno de los enfoques terap\u00e9uticos m\u00e1s importantes, no es suficiente por s\u00ed sola: tambi\u00e9n se necesitan herramientas eficaces para combatir una alergia existente. Este fue el tema de otro estudio que atrajo la atenci\u00f3n en el congreso de la AAAAI.<\/p>\n<h2 id=\"parche-cutaneo-como-nuevo-metodo-terapeutico-en-desarrollo\">Parche cut\u00e1neo como nuevo m\u00e9todo terap\u00e9utico en desarrollo<\/h2>\n<p>Se esperaban con impaciencia los resultados de la fase IIb del parche llamado Viaskin\u00ae Cacahuete. El innovador enfoque de desensibilizaci\u00f3n para las personas que ya padecen alergia al cacahuete tambi\u00e9n se denomina EPIT, &#8220;inmunoterapia epicut\u00e1nea&#8221;. Un parche que se pega a la piel libera dosis muy peque\u00f1as de prote\u00ednas de cacahuete e induce as\u00ed la tolerancia. El estudio asociado doble ciego y controlado con placebo denominado VIPES (Eficacia y Seguridad de Viaskin Cacahuete) es el mayor realizado hasta la fecha sobre la desensibilizaci\u00f3n al cacahuete [3].<\/p>\n<p>El parche se prob\u00f3 en 221 al\u00e9rgicos al cacahuete, de los que el 51% eran ni\u00f1os, el 33% adolescentes y el 16% adultos, en dosis de prote\u00edna de 50, 100 o 250&nbsp;\u00b5g, durante un total de un a\u00f1o. Al principio y al final del estudio, se determin\u00f3 la reactividad o el nivel de tolerancia objetiva de los participantes mediante una exposici\u00f3n oral, aleatoria y controlada al cacahuete (&#8220;desaf\u00edo alimentario&#8221; o prueba alimentaria). Los participantes se aplicaron el parche <sup>Viaskin\u00ae<\/sup> y, an\u00e1logamente, el parche placebo diariamente durante 24 horas en la espalda (ni\u00f1os menores de 12 a\u00f1os) o en la cara interna de la parte superior del brazo.<\/p>\n<p>En particular, la dosis de 250 \u00b5g (n=56) result\u00f3 prometedora: al cabo de un a\u00f1o, un n\u00famero significativamente mayor de pacientes con verum que con placebo alcanz\u00f3 el criterio de valoraci\u00f3n primario (50 frente a 25%; p= 0,0108). Esto se defini\u00f3 como la tolerancia a al menos 1.000 mg&nbsp; de prote\u00edna de cacahuete ingerida por v\u00eda oral (equivalente a unos cuatro cacahuetes) o un aumento de la ingesta tolerada de al menos diez veces (desde el inicio). Los parches con las dosis m\u00e1s bajas no funcionaron mejor que los parches placebo.<\/p>\n<p>El subgrupo de ni\u00f1os mostr\u00f3 una respuesta particularmente s\u00f3lida a la inmunoterapia (a 250 \u00b5g 53,6 frente a 19,4%; p=0,008). Teniendo en cuenta que cerca de la mitad de los ni\u00f1os reaccionaron inicialmente a \u226450 mg de prote\u00ednas de cacahuete, el resultado es a\u00fan m\u00e1s impresionante. Los niveles de IgG4 espec\u00edficos del cacahuete fueron significativamente elevados, 19 veces en el grupo de ni\u00f1os menores de 12 a\u00f1os con dosis altas. Los niveles de IgE espec\u00edfica tambi\u00e9n aumentaron inicialmente, como ocurre con muchas inmunoterapias, pero luego descendieron a los niveles basales en el transcurso del a\u00f1o. En el subgrupo de adolescentes, se observ\u00f3 una tendencia hacia una mejor tolerancia (38,9 frente a 22,2%, n.s.). En el caso de los adultos, los resultados no fueron concluyentes.<\/p>\n<p>El cumplimiento fue superior al 95%. No se produjeron efectos secundarios graves relacionados con el parche. Menos del 1% de los participantes abandonaron el estudio debido a efectos secundarios espec\u00edficos del parche (dermatitis at\u00f3pica en la zona del parche). En general, la tasa de abandonos fue baja para un ensayo de inmunoterapia, del 6%. Este &#8220;excelente&#8221; perfil de seguridad\/tolerancia, seg\u00fan el investigador principal Hugh Sampson, convierte a la EPIT en una candidata prometedora para su pronta aprobaci\u00f3n, a pesar de que la EPIT es menos eficaz que su hom\u00f3loga oral (actualmente tambi\u00e9n se est\u00e1n probando inmunoterapias orales en ensayos, pero con mayores tasas de efectos secundarios).<\/p>\n<p>Su aprobaci\u00f3n equivaldr\u00eda a un gran avance m\u00e9dico, ya que todav\u00eda no existe una terapia espec\u00edfica para la alergia al cacahuete. Por supuesto, no hay que esperar una &#8220;cura&#8221; para la alergia, dice Sampson, se trata m\u00e1s bien de prevenir las malas consecuencias de la ingesti\u00f3n involuntaria de alimentos que contienen trazas de cacahuetes. Adem\u00e1s, seg\u00fan el estado actual de los conocimientos, la inmunoterapia requiere una continuaci\u00f3n en principio indefinida: si se suspende la exposici\u00f3n, la reactividad volver\u00e1 tarde o temprano. Otro tema de debate es el nivel requerido del umbral de tolerancia: \u00bfes ya suficiente con 1000&nbsp;mg o hay que aspirar a valores m\u00e1s altos?<\/p>\n<p>Desde entonces, el estudio VIPES se ha prorrogado un a\u00f1o m\u00e1s. Ser\u00e1 interesante ver si el beneficio sigue aumentando. Adem\u00e1s, est\u00e1 previsto realizar un ensayo de fase III.<\/p>\n<p><em>Fuente: Reuni\u00f3n anual Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunolog\u00eda, 20-24 de febrero de 2015, Houston<\/em><\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Du Toit G, et al: Ensayo aleatorizado del consumo de cacahuete en lactantes con riesgo de alergia al cacahuete. N Engl J Med 2015; 372: 803-813.<\/li>\n<li>Du Toit G, et al: Identificaci\u00f3n de lactantes con alto riesgo de alergia al cacahuete: el estudio de cribado Learning Early About Peanut Allergy (LEAP). J Allergy Clin Immunol 2013 Jan; 131(1): 135-143. e1-12.<\/li>\n<li>DBV Technologies (patrocinador): Un ensayo doble ciego, controlado con placebo y aleatorizado para estudiar la eficacia y seguridad de Viaskin Peanut para el tratamiento de la alergia al cacahuete en ni\u00f1os y adultos. NCT01675882 (disponible en ClinicalTrials.gov).<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>PR\u00c1CTICA DERMATOL\u00d3GICA 2015; 25(2): 37-39<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La alergia a los cacahuetes es un tema de gran actualidad en alergolog\u00eda desde hace a\u00f1os: en los \u00faltimos diez a\u00f1os, la prevalencia en ni\u00f1os de los pa\u00edses occidentales se&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":50791,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunolog\u00eda 2015","footnotes":""},"category":[11298,11483,11475,11552],"tags":[46654,46648,46683,42593,46670,46677,46661],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-343287","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-alergologia-e-inmunologia-clinica","category-el-congreso-informa","category-estudios","category-rx-es","tag-aaaai-es","tag-alergia-al-cacahuete","tag-cacahuete-es-2","tag-cacahuetes-es","tag-leap-es","tag-viaskin-es","tag-vipes-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-06 00:35:27","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/343287","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=343287"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/343287\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/50791"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=343287"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=343287"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=343287"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=343287"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}