{"id":343450,"date":"2015-04-21T02:00:00","date_gmt":"2015-04-21T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/riesgos-cardiacos-y-evaluaciones-en-atletas-de-competicion\/"},"modified":"2015-04-21T02:00:00","modified_gmt":"2015-04-21T00:00:00","slug":"riesgos-cardiacos-y-evaluaciones-en-atletas-de-competicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/riesgos-cardiacos-y-evaluaciones-en-atletas-de-competicion\/","title":{"rendered":"Riesgos card\u00edacos y evaluaciones en atletas de competici\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong>El entrenamiento f\u00edsico regular&nbsp; puede inducir adaptaciones estructurales, el\u00e9ctricas y funcionales del coraz\u00f3n. El ejercicio puede ser un desencadenante de taquiarritmias inducidas por el ejercicio o de muerte s\u00fabita cardiaca (MSC) inducida por el ejercicio en presencia de una enfermedad cardiaca subyacente. Para identificar en una fase temprana a los deportistas con una enfermedad cardiaca subyacente y un mayor riesgo de MSC, en Europa se recomienda el &#8220;cribado previo a la participaci\u00f3n&#8221;. El cribado previo a la participaci\u00f3n incluye un historial m\u00e9dico espec\u00edfico y una auscultaci\u00f3n cardiaca, as\u00ed como un ECG en reposo; se recomienda a partir de los 14 a\u00f1os y debe repetirse cada dos a\u00f1os como m\u00e1ximo hasta que se interrumpa la actividad de competici\u00f3n. En los deportistas de m\u00e1s de 35 a\u00f1os, la cardiopat\u00eda coronaria predomina como causa m\u00e1s com\u00fan de MSC; por consiguiente, el perfil de riesgo cardiovascular debe tenerse en cuenta en los deportistas de este grupo de edad.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>El ejercicio repetido, prolongado y de alta intensidad puede provocar adaptaciones fisiol\u00f3gicas de naturaleza estructural, el\u00e9ctrica y funcional en el coraz\u00f3n de los deportistas de competici\u00f3n, que se engloban bajo el t\u00e9rmino &#8220;coraz\u00f3n de atleta&#8221;. Estos cambios son a veces dif\u00edciles de distinguir de una enfermedad cardiaca, que se asocia a un mayor riesgo de muerte cardiaca s\u00fabita.  &nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"muerte-subita-cardiaca-asociada-al-deporte\">Muerte s\u00fabita cardiaca asociada al deporte<\/h2>\n<p>La muerte s\u00fabita cardiaca (MSC) asociada al deporte se define como &#8220;la muerte inesperada de origen cardiaco que se produce durante el ejercicio o en la hora siguiente al mismo&#8221;. La incidencia es muy baja en los deportistas &lt;35 a\u00f1os y es de 0,5-3\/100 000\/a\u00f1o seg\u00fan el colectivo estudiado. Las muertes accidentales en deportistas pueden ser hasta tres veces m\u00e1s frecuentes. Una cierta incomprensi\u00f3n de los eventos de SCD, que se perciben con gran preocupaci\u00f3n p\u00fablica, se debe al hecho de que los atletas se consideran el segmento m\u00e1s sano de la poblaci\u00f3n y la actividad f\u00edsica se asocia com\u00fanmente con una reducci\u00f3n de la mortalidad cardiovascular. Los hombres tienen m\u00e1s del doble de riesgo de morir a causa del deporte que las mujeres. Las MSC asociadas al deporte son cuatro veces m\u00e1s frecuentes en los atletas negros que en los blancos.<\/p>\n<p>El deporte no es la causa, sino s\u00f3lo un desencadenante de las taquiarritmias dependientes de la carga, que suelen producirse sobre la base de una cardiopat\u00eda ya existente. Dado que los atletas suelen ser asintom\u00e1ticos en reposo, la muerte s\u00fabita cardiaca puede ser la manifestaci\u00f3n inicial de la enfermedad. En los atletas menores de 35 a\u00f1os predominan las enfermedades cardiovasculares cong\u00e9nitas como la miocardiopat\u00eda hipertr\u00f3fica (MCH), la miocardiopat\u00eda arritmog\u00e9nica del ventr\u00edculo derecho (MAVD), las anomal\u00edas coronarias y las enfermedades de los canales i\u00f3nicos (por ejemplo, el s\u00edndrome de QT largo). Adem\u00e1s, la miocarditis es una causa frecuentemente subestimada. La cardiopat\u00eda coronaria predomina en los deportistas mayores de 35 a\u00f1os. Los deportes de pelota intensos de &#8220;parada y arranque&#8221;, como el f\u00fatbol o el baloncesto, pero tambi\u00e9n el ciclismo, el triatl\u00f3n y los deportes de fuerza con picos de alta intensidad (por ejemplo, la halterofilia) se asocian a un mayor riesgo de ECF.<\/p>\n<p>Los deportistas de competici\u00f3n tienen un riesgo significativamente mayor, pero la definici\u00f3n de deporte de competici\u00f3n no es uniforme. Los deportistas de competici\u00f3n siguen un entrenamiento regular y participan en competiciones, es decir, en acontecimientos deportivos organizados (en equipo o individualmente) bajo el aspecto de la idea de rendimiento y \u00e9xito deportivo. Lo caracter\u00edstico de los deportistas de competici\u00f3n es su voluntad de esforzarse f\u00edsicamente hasta el l\u00edmite con el objetivo de mejorar su rendimiento.<\/p>\n<h2 id=\"examen-previo-a-la-participacion\">Examen previo a la participaci\u00f3n<\/h2>\n<p>Para identificar en una fase temprana a los deportistas con una enfermedad cardiaca subyacente y, por tanto, con un mayor riesgo de MSC, en Europa se recomienda un cribado previo a la participaci\u00f3n, que incluye un ECG en reposo adem\u00e1s de la historia cl\u00ednica espec\u00edfica y la auscultaci\u00f3n cardiaca. Esta estrategia ha sido adoptada por la Sociedad Suiza de Medicina Deportiva (SGSM) en sus recomendaciones para la prevenci\u00f3n de la MSC en atletas j\u00f3venes. En 1998 se publicaron las primeras recomendaciones oficiales para la prevenci\u00f3n de la ECF en atletas j\u00f3venes. Actualmente, la SGSM recomienda que todos los deportistas de competici\u00f3n, y en particular los de escuadra a partir de los 14 a\u00f1os, se sometan a un reconocimiento m\u00e9dico deportivo que incluya un chequeo m\u00e9dico. Realice un ECG en reposo cada uno o dos a\u00f1os hasta su retirada de la competici\u00f3n.<\/p>\n<p>Cabe se\u00f1alar cr\u00edticamente que el beneficio de estas recomendaciones de cribado es objeto de controversia, ya que s\u00f3lo se pudo demostrar un beneficio en un peque\u00f1o estudio observacional del norte de Italia. La cuesti\u00f3n de la rentabilidad tambi\u00e9n se plantea una y otra vez en este contexto.<\/p>\n<p>Los criterios estandarizados para la evaluaci\u00f3n del ECG en atletas se han adaptado constantemente en los \u00faltimos a\u00f1os debido a la elevad\u00edsima tasa de hallazgos falsos positivos con las consiguientes aclaraciones adicionales (a menudo costosas). Seg\u00fan los criterios recomendados por la Sociedad Europea de Cardiolog\u00eda (ESC) en 2010, la tasa de hallazgos positivos fue del 9,6%, de los cuales s\u00f3lo el 10,3% de los sometidos a cribado presentaban efectivamente una anomal\u00eda cardiaca.<\/p>\n<h2 id=\"cambios-en-el-ecg-asociados-al-ejercicio\">Cambios en el ECG asociados al ejercicio<\/h2>\n<p>En los actuales &#8220;Criterios de Seattle&#8221; de 2013, esta tasa sigue siendo del 4,2% como resultado de diversos ajustes. Los &#8220;criterios de Seattle&#8221; distinguen entre los cambios en el ECG t\u00edpicos de los deportistas o asociados al entrenamiento y los cambios anormales en el ECG que deben considerarse patol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>El primer grupo <strong>(Tab.&nbsp;1) <\/strong>incluye casi exclusivamente cambios que pueden atribuirse a un aumento del vagotonus o a adaptaciones estructurales del coraz\u00f3n al entrenamiento.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-5529\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/tab1_cv2_s11.png\" style=\"height:389px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"714\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/tab1_cv2_s11.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/tab1_cv2_s11-800x519.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/tab1_cv2_s11-120x78.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/tab1_cv2_s11-90x58.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/tab1_cv2_s11-320x208.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/tab1_cv2_s11-560x363.png 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>Estos incluyen bradicardia sinusal &gt;30&nbsp;lpm, arritmia sinusal, ritmos auriculares ect\u00f3picos, ritmo de sustituci\u00f3n de la uni\u00f3n, bloqueo AV de primer grado. Grado (intervalo PR &gt;200&nbsp;ms), bloqueo AV II. Mobitz tipo I (Wenckebach), bloqueo incompleto de rama derecha y varios patrones de repolarizaci\u00f3n precoz. Los deportistas de piel negra pueden mostrar una variante \u00e9tnica de la repolarizaci\u00f3n precoz <strong>(Fig.&nbsp;1)<\/strong>.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-5530 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/abb1_cv2_s12.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/523;height:286px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"523\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/abb1_cv2_s12.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/abb1_cv2_s12-800x380.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/abb1_cv2_s12-120x57.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/abb1_cv2_s12-90x43.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/abb1_cv2_s12-320x152.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/abb1_cv2_s12-560x266.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>En m\u00e1s de la mitad de los atletas, estos cambios en el ECG persisten tras el final de la carrera atl\u00e9tica, sin resultados negativos en un intervalo de observaci\u00f3n de &gt;20 a\u00f1os. En resumen, todos estos hallazgos asociados a la formaci\u00f3n no requieren m\u00e1s aclaraciones.<\/p>\n<h2 id=\"cambios-anormales-en-el-ecg\">Cambios anormales en el ECG<\/h2>\n<p>Los cambios anormales en el ECG en reposo como las negativizaciones T (con la excepci\u00f3n de las derivaciones II, aVR y V1), el bloqueo fascicular anterior izquierdo, las im\u00e1genes de bloqueo completo de rama del haz, la preexcitaci\u00f3n ventricular o un tiempo QT corregido prolongado son mucho menos frecuentes.  <strong>(Tab. 2). <\/strong>No est\u00e1n asociados al ejercicio y pueden reflejar una cardiopat\u00eda estructural o el\u00e9ctrica subyacente con un mayor riesgo de muerte s\u00fabita cardiaca asociada al ejercicio. En consecuencia, requieren una evaluaci\u00f3n cardiol\u00f3gica exhaustiva.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-5531 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/tab2_cv2_s11_0.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1358;height:740px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1358\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/tab2_cv2_s11_0.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/tab2_cv2_s11_0-800x988.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/tab2_cv2_s11_0-120x148.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/tab2_cv2_s11_0-90x111.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/tab2_cv2_s11_0-320x395.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/tab2_cv2_s11_0-560x691.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>En la poblaci\u00f3n general, la miocardiopat\u00eda hipertr\u00f3fica (MCH) es la miocardiopat\u00eda m\u00e1s com\u00fan, con una prevalencia del 0,2%. En los atletas, es significativamente inferior (0,07-0,08%), posiblemente debido al rendimiento generalmente algo reducido de los pacientes con MCH. En m\u00e1s del 90% de los casos, la MCH muestra un ECG en reposo anormal; las derivaciones T negativas en el t\u00f3rax y\/o las extremidades son cruciales para el diagn\u00f3stico <strong>(Fig.&nbsp;2)<\/strong>.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-5532 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/abb2_cv2_s12_0.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/562;height:306px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"562\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/abb2_cv2_s12_0.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/abb2_cv2_s12_0-800x409.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/abb2_cv2_s12_0-120x61.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/abb2_cv2_s12_0-90x46.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/abb2_cv2_s12_0-320x163.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/abb2_cv2_s12_0-560x286.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>Los T negativos tambi\u00e9n pueden aparecer en el ECG en la miocardiopat\u00eda arritmog\u00e9nica del ventr\u00edculo derecho (MAVD), la miocardiopat\u00eda dilatada (MCD) y tras una miocarditis. Los T negativos deben evaluarse siempre por imagen cardiaca, principalmente mediante ecocardiograf\u00eda transtor\u00e1cica. Adem\u00e1s, la resonancia magn\u00e9tica cardiaca (RM) ofrece informaci\u00f3n adicional importante para el diagn\u00f3stico o la exclusi\u00f3n de las enfermedades mencionadas debido a la mejor visualizaci\u00f3n de los segmentos mioc\u00e1rdicos, especialmente el ventr\u00edculo derecho,&nbsp; as\u00ed como indicaciones de fibrosis e inflamaci\u00f3n. Si se sospecha una anomal\u00eda coronaria, la angiograf\u00eda por RM puede visualizar los ostia y el curso de los vasos coronarios proximales. La distinci\u00f3n, a menudo dif\u00edcil, entre la adaptaci\u00f3n fisiol\u00f3gica en el contexto del deporte (de resistencia) y el cambio patol\u00f3gico en el sentido de una enfermedad se ve facilitada por estas modalidades de examen, pero sigue siendo a veces un gran desaf\u00edo.<\/p>\n<p>Para las anomal\u00edas el\u00e9ctricas como la preexcitaci\u00f3n ventricular, el QT largo cong\u00e9nito y el s\u00edndrome de Brugada, el diagn\u00f3stico se realiza con el ECG de 12 derivaciones. En el s\u00edndrome de Wolff-Parkinson-White (WPW), las pruebas electrofisiol\u00f3gicas con ablaci\u00f3n de la v\u00eda accesoria pueden permitir al atleta seguir compitiendo. Los deportes de competici\u00f3n no se recomiendan en caso de cardiomiopat\u00edas y s\u00edndrome de QT largo.<\/p>\n<p>En los atletas de m\u00e1s de 35 a\u00f1os, hay que tener en cuenta sobre todo las enfermedades coronarias. Dependiendo del nivel de actividad, se recomienda una evaluaci\u00f3n cardiol\u00f3gica, que incluye una historia cl\u00ednica y un examen f\u00edsico, as\u00ed como una evaluaci\u00f3n del riesgo cardiovascular (por ejemplo, mediante la puntuaci\u00f3n AGLA). En caso de hallazgos anormales, debe realizarse tambi\u00e9n una ergometr\u00eda para buscar una estenosis coronaria relevante. Sin embargo, debe tenerse en cuenta de forma cr\u00edtica que, a pesar de una ergometr\u00eda cl\u00ednica y el\u00e9ctricamente negativa, puede haber placas coronarias hemodin\u00e1micamente irrelevantes pero propensas a la rotura.<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Drezner JA, et al: Interpretaci\u00f3n electrocardiogr\u00e1fica en atletas: los &#8220;criterios de Seattle&#8221;. Br J Sports Med 2013; 47(3): 122-124.<\/li>\n<\/ol>\n<p>\nPara saber m\u00e1s:<\/p>\n<ul>\n<li>Maron BJ, Pelliccia A: El coraz\u00f3n de los atletas entrenados: remodelaci\u00f3n cardiaca y riesgos del deporte, incluida la muerte s\u00fabita. Circulation 2006; 114(15): 1633-1644.<\/li>\n<li>Corrado D, et al: Cribado cardiovascular previo a la participaci\u00f3n de j\u00f3venes atletas de competici\u00f3n para la prevenci\u00f3n de la muerte s\u00fabita: propuesta de un protocolo europeo com\u00fan. Eur Heart J 2005; 26(5): 516-524.<\/li>\n<li>Marti B, Hintermann M, Lerch R: Muerte s\u00fabita cardiaca en el deporte: medidas \u00fatiles de detecci\u00f3n y prevenci\u00f3n. Revista Suiza de Medicina Deportiva y Traumatolog\u00eda del Deporte 1998; 46(2): 83-85.<\/li>\n<li>Steinvil A, et al: El cribado electrocardiogr\u00e1fico obligatorio de los deportistas para reducir su riesgo de muerte s\u00fabita, \u00bfun hecho o un deseo? J Am Coll Cardiol 2011; 57(11): 1291-1296.<\/li>\n<li>Weiner RB, et al: Rendimiento de los criterios de la Sociedad Europea de Cardiolog\u00eda de 2010 para la interpretaci\u00f3n de ECG en atletas. Heart 2011; 97(19): 1573-1577.<\/li>\n<li>Borjesson M, et al.: Evaluaci\u00f3n cardiovascular de personas de mediana edad\/superiores que practican actividades deportivas de ocio. J de la Sociedad Europea de Cardiolog\u00eda, Grupos de Trabajo de Epidemiolog\u00eda y Prevenci\u00f3n y Rehabilitaci\u00f3n Cardiaca y Fisiolog\u00eda del Ejercicio 2011; 18: 446-458.<\/li>\n<\/ul>\n<p>\n<em>CARDIOVASC 2015; 14(2): 10-13<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El entrenamiento f\u00edsico regular&nbsp; puede inducir adaptaciones estructurales, el\u00e9ctricas y funcionales del coraz\u00f3n. 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