{"id":343761,"date":"2015-02-15T01:00:00","date_gmt":"2015-02-15T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/la-actividad-fisica-regular-reduce-la-mortalidad-en-los-pacientes-de-parkinson\/"},"modified":"2015-02-15T01:00:00","modified_gmt":"2015-02-15T00:00:00","slug":"la-actividad-fisica-regular-reduce-la-mortalidad-en-los-pacientes-de-parkinson","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/la-actividad-fisica-regular-reduce-la-mortalidad-en-los-pacientes-de-parkinson\/","title":{"rendered":"La actividad f\u00edsica regular reduce la mortalidad en los pacientes de Parkinson"},"content":{"rendered":"<p><strong>Los pacientes de Parkinson suelen tener debilidad muscular, que se agrava por la falta de ejercicio. Esto aumenta el riesgo de osteoporosis, ca\u00eddas y fracturas. La actividad f\u00edsica y el ejercicio pueden ayudar a mejorar la marcha y el equilibrio en las personas con enfermedad de Parkinson y tambi\u00e9n a reducir la mortalidad. Los deportes de resistencia como la marcha n\u00f3rdica, la nataci\u00f3n, el baile o el ciclismo (tambi\u00e9n en bicicleta est\u00e1tica) son especialmente \u00fatiles.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>El s\u00edndrome de Parkinson idiop\u00e1tico (SPI) es una enfermedad neurodegenerativa y progresiva definida cl\u00ednicamente por los cuatro s\u00edntomas cardinales de hipocinesia, rigidez, temblor e inestabilidad postural. La edad es el principal factor de riesgo del IPS, que tiene una prevalencia del 0,3% en la poblaci\u00f3n general y del 1-2% en los mayores de 65 a\u00f1os. El correlato neuropatol\u00f3gico de los s\u00edntomas motores es la destrucci\u00f3n de las c\u00e9lulas productoras de dopamina en la sustancia negra del tronco cerebral. Este hallazgo fue la base de la terapia dopamin\u00e9rgica con, primero, el precursor de la dopamina L-dopa y, m\u00e1s tarde, los agonistas dopamin\u00e9rgicos de acci\u00f3n postsin\u00e1ptica. Estos f\u00e1rmacos tienen un efecto sintom\u00e1tico; hasta ahora no se ha podido demostrar ning\u00fan efecto de prevenci\u00f3n o retraso de la enfermedad, es decir, neuroprotector, de los f\u00e1rmacos dopamin\u00e9rgicos.<\/p>\n<p>A medida que la enfermedad progresa durante la terapia con L-dopa, se produce una p\u00e9rdida de efecto y complicaciones motoras (discinesias, fen\u00f3meno on-off). Los agonistas dopamin\u00e9rgicos son menos eficaces que la L-dopa; pueden reducir la discinesia cuando se utilizan en las primeras fases, pero tienen efectos secundarios neuropsiqui\u00e1tricos en las personas mayores y con una mayor duraci\u00f3n de la enfermedad.<\/p>\n<h2 id=\"sintomas-no-motores\">S\u00edntomas no motores<\/h2>\n<p>Adem\u00e1s de los s\u00edntomas motores, el IPS tambi\u00e9n presenta una serie de s\u00edntomas no motores (trastornos del sue\u00f1o, ansiedad, depresi\u00f3n, estre\u00f1imiento, hiposmia, alucinaciones, demencia). \u00c9stas se deben a la degeneraci\u00f3n de estructuras distintas a la sustancia negra y responden peor o no responden en absoluto a la medicaci\u00f3n dopamin\u00e9rgica. Son precisamente estos s\u00edntomas no motores los que los afectados consideran especialmente perjudiciales para su calidad de vida. Los trastornos del sue\u00f1o, la depresi\u00f3n y la ansiedad suelen aparecer antes que los s\u00edntomas motores. Las alucinaciones y la demencia suelen ser causas de ingreso en una residencia de ancianos en fases avanzadas de la enfermedad.<\/p>\n<p>Esta pl\u00e9tora de s\u00edntomas, que aumentan a lo largo de la enfermedad, da lugar a un cuadro general complejo que deteriora la calidad de vida y puede considerarse un envejecimiento prematuro, con un declive de las funciones motoras y cognitivas.<\/p>\n<h2 id=\"que-puede-hacer-la-actividad-fisica\">\u00bfQu\u00e9 puede hacer la actividad f\u00edsica?<\/h2>\n<p>Intuitivamente, se supone que la actividad f\u00edsica es un enfoque terap\u00e9utico importante en el SIP, m\u00e1s a\u00fan teniendo en cuenta los problemas mencionados de la farmacoterapia. En particular, las cuestiones de si el ejercicio y el deporte tienen una influencia preventiva o neuroprotectora y qu\u00e9 tipo de actividad f\u00edsica es \u00fatil y en qu\u00e9 medida preocupan a pacientes y profesionales de diversas disciplinas.<\/p>\n<h2 id=\"debilidad-muscular-falta-de-ejercicio-y-osteoporosis\">Debilidad muscular, falta de ejercicio y osteoporosis<\/h2>\n<p>Los pacientes de Parkinson presentan debilidad muscular en comparaci\u00f3n con los individuos sanos, caracterizada por una menor selectividad del reclutamiento muscular y una ralentizaci\u00f3n [1]. Cuando se interrumpe la medicaci\u00f3n dopamin\u00e9rgica (estado desactivado), la fuerza muscular se reduce en comparaci\u00f3n con el estado con medicaci\u00f3n (estado activado). Los estudios neurofisiol\u00f3gicos sugieren que el globo p\u00e1lido interno (la zona diana de las neuronas dopamin\u00e9rgicas de la sustancia negra) ejerce un efecto de focalizaci\u00f3n en el movimiento y una inhibici\u00f3n de los agonistas durante los movimientos [2]. En el EEG, se puede demostrar que los pacientes con IPS tienen una actividad reducida sobre las \u00e1reas cerebrales premotoras que son responsables de la planificaci\u00f3n del movimiento [2]. Esta bradicinesia inducida centralmente puede hacer que los pacientes de Parkinson se muevan cada vez menos a medida que avanza la enfermedad.<\/p>\n<p>La disminuci\u00f3n de la actividad f\u00edsica aumenta el riesgo de osteoporosis en las IPS [3]. La densidad \u00f3sea del f\u00e9mur se reduce en los pacientes con EP, lo que multiplica por tres la incidencia de fracturas de cadera en comparaci\u00f3n con los individuos sanos [2]. La prevalencia de la deficiencia de vitamina D tambi\u00e9n es significativamente mayor en los IPS [4]. Los estudios terap\u00e9uticos con bifosfonatos y sustituci\u00f3n de vitamina D han demostrado un aumento de la densidad \u00f3sea y una reducci\u00f3n del riesgo de fractura de cadera tras un periodo de tratamiento de dos a\u00f1os [5]. Para el tratamiento de la osteoporosis como factor adicional de riesgo de fracturas en las ca\u00eddas, se recomienda a los pacientes de Parkinson la medicaci\u00f3n con bifosfonatos y vitamina D, as\u00ed como la actividad f\u00edsica.<\/p>\n<h2 id=\"la-actividad-fisica-reduce-el-riesgo-de-ips\">La actividad f\u00edsica reduce el riesgo de IPS<\/h2>\n<p>Estudios prospectivos han demostrado que la actividad f\u00edsica en la edad adulta tiene un efecto protector sobre el riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson en etapas posteriores de la vida [6\u20138]. Hay que tener en cuenta que estos estudios no pueden descartar la causalidad inversa: Los pacientes de Parkinson podr\u00edan ser ya menos activos f\u00edsicamente en la fase premotora debido a un comportamiento de evitaci\u00f3n del movimiento [6]. La actividad f\u00edsica tambi\u00e9n reduce el riesgo de mortalidad en los pacientes con EP [9].<\/p>\n<h2 id=\"es-la-actividad-fisica-neuroprotectora\">\u00bfEs la actividad f\u00edsica neuroprotectora?<\/h2>\n<p>Los estudios en animales han demostrado que el aumento de la actividad f\u00edsica estimula la s\u00edntesis cerebral de dopamina, incrementa los niveles de factores neurotr\u00f3ficos que promueven la plasticidad y aumenta significativamente las neuronas dopamin\u00e9rgicas y los axones en el sistema nigroestriatal [6]. En cuanto a los datos en humanos, el n\u00famero de estudios de buena calidad que han investigado la eficacia del entrenamiento de fortalecimiento muscular en el SIP es peque\u00f1o, con una gran heterogeneidad en los protocolos de tratamiento utilizados. Lo que complica la evaluaci\u00f3n de estos estudios con respecto a un posible efecto neuroprotector son los cambios de medicaci\u00f3n durante el transcurso del estudio, una duraci\u00f3n del estudio demasiado corta en comparaci\u00f3n con la lenta progresi\u00f3n de la enfermedad y la falta de un biomarcador para la progresi\u00f3n de la enfermedad.<\/p>\n<p>Aunque existen estas limitaciones, varios autores concluyen que, a pesar de la falta de pruebas de un retraso en la progresi\u00f3n de la enfermedad por la actividad f\u00edsica a partir de la totalidad de los datos, parece plausible un efecto neuroprotector de la actividad f\u00edsica en el SIP [2,6,7].<\/p>\n<h2 id=\"recomendaciones-para-la-intensidad-del-entrenamiento\">Recomendaciones para la intensidad del entrenamiento<\/h2>\n<p>No existe consenso en la literatura sobre la intensidad de la actividad f\u00edsica. Ahlskog pide que las actividades que aumentan la frecuencia cardiaca y, por tanto, el consumo de ox\u00edgeno, se realicen durante un tiempo suficiente (20-30 minutos), con regularidad y durante periodos m\u00e1s largos [6]. Se mencionan como ejemplos la marcha r\u00e1pida, el footing, el ciclismo, el baile intensivo y la nataci\u00f3n, pero tambi\u00e9n actividades como pasar la aspiradora o palear. Falvo y sus colegas sugieren un entrenamiento de fuerza planificado y supervisado terap\u00e9uticamente, que deber\u00eda realizarse de dos a tres veces por semana al principio y de cuatro a cinco veces por semana durante el curso del tratamiento [2]. El programa consiste en ejercicios conc\u00e9ntricos y exc\u00e9ntricos, cada uno con 8-12 repeticiones y descansos suficientes entre las unidades.<\/p>\n<h2 id=\"terapia-sintomatica-del-movimiento-fisioterapia\">Terapia sintom\u00e1tica del movimiento\/fisioterapia<\/h2>\n<p>La fisioterapia suele utilizarse para los pacientes de Parkinson con problemas motores manifiestos, como trastornos de la marcha, bloqueos, problemas de equilibrio, trastornos posturales, as\u00ed como para el asesoramiento y la instrucci\u00f3n en materia de ayudas. Es importante realizar un an\u00e1lisis inicial del problema con una evaluaci\u00f3n de las funciones relevantes y una definici\u00f3n del objetivo de la terapia para poder conseguir una mejora relevante para la vida diaria en funci\u00f3n del problema y de las necesidades individuales del paciente. En el ejemplo de problemas de equilibrio con aumento de ca\u00eddas, debe realizarse un an\u00e1lisis de la causa de la ca\u00edda, una evaluaci\u00f3n utilizando, por ejemplo, la escala de equilibrio de monta\u00f1a y, si es necesario, un an\u00e1lisis de la marcha. De ello pueden derivarse las medidas a tomar, por ejemplo, entrenamiento espec\u00edfico de la marcha y musculaci\u00f3n, si es necesario ajuste de la medicaci\u00f3n o uso de ayudas. Si se identifica la congelaci\u00f3n como la causa de una ca\u00edda, puede ser \u00fatil instruir sobre posibles estrategias (cuenta atr\u00e1s, bast\u00f3n l\u00e1ser, metr\u00f3nomo o similar). Por otro lado, en los casos de ca\u00eddas causadas por ortostatismo, puede ser \u00fatil una revisi\u00f3n de la medicaci\u00f3n con reducci\u00f3n de los antihipertensivos, uso de antihipotensores y medias de compresi\u00f3n (clase II). En el caso de una reducci\u00f3n pronunciada del control postural, las estrategias compensatorias suelen tener menos \u00e9xito y la atenci\u00f3n se centra a menudo en el suministro de ayudas (andador, protectores de cadera o silla de ruedas).<\/p>\n<p>Un metaan\u00e1lisis Cochrane publicado en 2013 mostr\u00f3 un efecto peque\u00f1o pero significativo de la fisioterapia sobre la IPS en comparaci\u00f3n con el placebo o la ausencia de terapia [10]. Los par\u00e1metros evaluados fueron la capacidad para caminar (velocidad, prueba de la marcha de 6 minutos, Cuestionario de congelaci\u00f3n de la marcha, Prueba cronometrada de levantarse y andar), el equilibrio (Prueba de alcance funcional, Escala de equilibrio de Berg) y la evaluaci\u00f3n de la discapacidad por parte del m\u00e9dico tratante mediante la UPDRS (Escala unificada de calificaci\u00f3n de la enfermedad de Parkinson). En cambio, no se encontraron diferencias en cuanto a la frecuencia de las ca\u00eddas y la valoraci\u00f3n de la calidad de vida de los pacientes mediante el cuestionario PDQ-39.<\/p>\n<h2 id=\"que-tipos-de-ejercicio-y-deportes-son-utiles\">\u00bfQu\u00e9 tipos de ejercicio y deportes son \u00fatiles?<\/h2>\n<p>En particular, se debe aconsejar y motivar a los pacientes con IPS que hasta ahora no han sido f\u00edsicamente activos para que hagan ejercicio con una frecuencia de al menos tres o cuatro veces por semana durante 30 minutos de una forma suficientemente activadora que les convenga. Adem\u00e1s de un programa de entrenamiento individual, como se suele indicar en fisioterapia, son beneficiosos el footing, la marcha n\u00f3rdica, la nataci\u00f3n y el ciclismo (en bicicleta est\u00e1tica si es necesario).<\/p>\n<p>Li y sus colegas han demostrado en un estudio publicado en 2012 que el Tai Chi aporta una mejora de la capacidad para caminar y del equilibrio, as\u00ed como una disminuci\u00f3n de la frecuencia de las ca\u00eddas en comparaci\u00f3n con el entrenamiento de fuerza y los ejercicios de estiramiento [11]. Parkinson Suiza ofrece cursos de Tai Chi en varios lugares.<\/p>\n<p>Una forma alternativa de ejercicio, tambi\u00e9n ofrecida por Parkinson Suiza, son las clases de tango. En un estudio, los pacientes que bailaron tango durante una hora a la semana durante 12 meses mostraron una mejora significativa en la capacidad para caminar y el equilibrio en comparaci\u00f3n con los pacientes no activos [12].<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>Adultos que practican una actividad f\u00edsica regular,<\/li>\n<li>tienen un menor riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson.<\/li>\n<li>La actividad f\u00edsica regular reduce la mortalidad en personas con enfermedad de Parkinson.<\/li>\n<li>Existen pruebas de un efecto neuroprotector de la actividad f\u00edsica a partir de modelos animales de la enfermedad de Parkinson.<\/li>\n<li>En un metaan\u00e1lisis Cochrane, la fisioterapia para la enfermedad de Parkinson demostr\u00f3 tener un efecto significativo sobre la capacidad para caminar y el equilibrio en comparaci\u00f3n con el placebo o la ausencia de terapia.<\/li>\n<li>La actividad f\u00edsica debe ser suficientemente larga (30 minutos) y frecuente (de tres a cinco veces por semana). Adem\u00e1s del footing, la marcha n\u00f3rdica, la nataci\u00f3n y el ciclismo, tambi\u00e9n se pueden considerar el Tai Chi y el Tango.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong><em>Dr. Heiner Brunnschweiler<\/em><\/strong><br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Berardelli A, et al: Fisiopatolog\u00eda de la bradicinesia en la enfermedad de Parkinson. Cerebro 2001; 124: 2131-2146.<\/li>\n<li>Falvo MJ, Schilling BK, Earhart GM: La enfermedad de Parkinson y el ejercicio de resistencia: fundamentos, revisi\u00f3n y recomendaciones. MOV Disord 2008; 23: 1-11.<\/li>\n<li>Vaserman N: Enfermedad de Parkinson y osteoporosis. Joint Bone Spine 2005; 72: 484-488.<\/li>\n<li>Sato Y, et al: Alta prevalencia de deficiencia de vitamina D y reducci\u00f3n de la masa \u00f3sea en la enfermedad de Parkinson. Neurolog\u00eda 1997; 49: 1273-1278.<\/li>\n<li>Sato Y, et al: El risedronato y el ergocalciferol previenen la fractura de cadera en hombres ancianos con enfermedad de Parkinson. Neurolog\u00eda 2007; 68: 911-915.<\/li>\n<li>Ahlskog JE: \u00bfTiene el ejercicio vigoroso un efecto neuroprotector en la enfermedad de Parkinson? Neurolog\u00eda 2011; 77: 288-294.<\/li>\n<li>Grazina R, Massano J: Ejercicio f\u00edsico y enfermedad de Parkinson: influencia sobre los s\u00edntomas, el curso de la enfermedad y la prevenci\u00f3n. Rev Neurosci 2013; 24(2): 139-152.<\/li>\n<li>Xu Q, et al: Actividades f\u00edsicas y riesgo futuro de enfermedad de Parkinson. Neurolog\u00eda 2010; 75: 341-348.<\/li>\n<li>Kuroda K, et al: Efecto del ejercicio f\u00edsico sobre la mortalidad en pacientes con enfermedad de Parkinson. Acta Neurol Scand 1992; 86: 55-59.<\/li>\n<li>Tomlinson CL, et al: Fisioterapia frente a placebo o ninguna intervenci\u00f3n en la enfermedad de Parkinson (Revisi\u00f3n). Base de datos Cochrane de revisiones sistem\u00e1ticas 2013. N\u00famero 9. Art. N\u00ba CD 002817.<\/li>\n<li>Li F, et al: Tai chi y estabilidad postural en pacientes con enfermedad de Parkinson. N Engl J Med 2012; 366(6): 511-519.<\/li>\n<li>Duncan RP, et al: Ensayo controlado aleatorio de baile comunitario para modificar la progresi\u00f3n de la enfermedad de Parkinson. Neurorehabilitaci\u00f3n Reparaci\u00f3n Neural 2012; 26(2): 132-143.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>InFo NEUROLOG\u00cdA Y PSIQUIATR\u00cdA 2015; 13(1): 11-14<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los pacientes de Parkinson suelen tener debilidad muscular, que se agrava por la falta de ejercicio. Esto aumenta el riesgo de osteoporosis, ca\u00eddas y fracturas. 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