{"id":343891,"date":"2015-01-20T10:09:20","date_gmt":"2015-01-20T09:09:20","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/reconstrucciones-plasticas-tras-resecciones-tumorales-en-la-region-de-la-cabeza-y-el-cuello\/"},"modified":"2015-01-20T10:09:20","modified_gmt":"2015-01-20T09:09:20","slug":"reconstrucciones-plasticas-tras-resecciones-tumorales-en-la-region-de-la-cabeza-y-el-cuello","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/reconstrucciones-plasticas-tras-resecciones-tumorales-en-la-region-de-la-cabeza-y-el-cuello\/","title":{"rendered":"Reconstrucciones pl\u00e1sticas tras resecciones tumorales en la regi\u00f3n de la cabeza y el cuello"},"content":{"rendered":"<p><strong>En el caso de los tumores de la regi\u00f3n de la cabeza y el cuello, los d\u00e9ficits funcionales y est\u00e9ticos deben sopesarse frente a la ventaja pron\u00f3stica a la hora de planificar la terapia. Existen varias opciones de restauraci\u00f3n como parte de la terapia quir\u00fargica, de modo que incluso en el caso de grandes zonas de resecci\u00f3n, pueden reconstruirse tanto la integridad estructural como la funci\u00f3n parcial. Las diferentes formas de solapas de tela (solapas de desplazamiento, solapas de tallo, solapas libres) tienen diferentes ventajas y desventajas. En principio, la resecci\u00f3n del tumor primario y la reconstrucci\u00f3n de los defectos deben ser realizadas por cirujanos otorrinolaring\u00f3logos experimentados. La intervenci\u00f3n debe realizarla un cirujano de cuello y cara en un centro cualificado para ello.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>La zona de la cabeza y el cuello tiene un alto nivel de complejidad tanto desde el punto de vista anat\u00f3mico como funcional. Por ejemplo, la laringe no s\u00f3lo genera la voz, sino que aqu\u00ed tambi\u00e9n tiene lugar la separaci\u00f3n entre las v\u00edas respiratorias y la v\u00eda alimentaria. El deterioro de estas funciones conducir\u00eda a la aspiraci\u00f3n y, por tanto, a la incapacidad para tragar. La lengua y su base tambi\u00e9n desempe\u00f1an varias funciones, como la articulaci\u00f3n, el transporte de alimentos y la degluci\u00f3n. La coordinaci\u00f3n de estos movimientos, en parte voluntarios y en parte involuntarios, requiere una interacci\u00f3n muy compleja de los diferentes nervios craneales que recorren los tejidos blandos circundantes.<\/p>\n<p>En el contexto del tratamiento de los tumores de la regi\u00f3n de la cabeza y el cuello, estas peculiaridades funcionales y anat\u00f3micas deben incluirse en la planificaci\u00f3n del concepto terap\u00e9utico. Es importante sopesar los d\u00e9ficits funcionales que cabe esperar tras el tratamiento frente a la ventaja pron\u00f3stica. En contra de la opini\u00f3n generalizada, hay que afirmar que estos d\u00e9ficits pueden producirse tanto tras la terapia quir\u00fargica primaria como tras la radio(quimio)terapia primaria y\/o adyuvante. Incluso con un carcinoma lar\u00edngeo extenso, la laringe puede preservarse a menudo estructuralmente con radioquimioterapia primaria. Sin embargo, la fibrosis postradiog\u00e9nica, que se desarrolla en un porcentaje nada desde\u00f1able, significa que la laringe y las estructuras adyacentes a menudo ya no tienen suficiente movilidad, por lo que funcionalmente ya no es posible ni hablar ni tragar. En estos casos, debe evaluarse la posibilidad de realizar una laringectom\u00eda para restablecer la funci\u00f3n de degluci\u00f3n y la recuperaci\u00f3n parcial de la funci\u00f3n del habla mediante una voz de sustituci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el contexto de la terapia quir\u00fargica, se dispone de varias opciones reconstructivas para reconstruir zonas de resecci\u00f3n a\u00fan mayores en t\u00e9rminos de integridad estructural as\u00ed como de funci\u00f3n. A continuaci\u00f3n, se explicar\u00e1n con m\u00e1s detalle algunos ejemplos de uso frecuente.<\/p>\n<h2 id=\"informacion-general-sobre-reconstrucciones-plasticas\">Informaci\u00f3n general sobre reconstrucciones pl\u00e1sticas<\/h2>\n<p>En principio, la reconstrucci\u00f3n pl\u00e1stica se realiza en situaciones en las que el cierre primario de la herida ya no es posible o provocar\u00eda limitaciones funcionales o est\u00e9ticas. El principio b\u00e1sico se basa en el uso de colgajos de tejido, ya sean colgajos de desplazamiento local, colgajos pediculados o colgajos libres anastomosados microvasculares. Estos \u00faltimos tienen un suministro vascular definido que consiste en al menos una arteria y una vena. Los colgajos pediculados tienen la ventaja de que no es necesaria la anastomosis de los vasos y no suelen producirse complicaciones como la trombosis vascular (&nbsp; ). Por otro lado, cabe esperar otras restricciones en funci\u00f3n de la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En funci\u00f3n de la calidad y la cantidad del tejido, se diferencian los colgajos cut\u00e1neos, miocut\u00e1neos u osteomiocut\u00e1neos. Dependiendo de la localizaci\u00f3n del defecto tisular, la naturaleza de la estructura a reconstruir y su funci\u00f3n, existen diversas opciones quir\u00fargicas en la regi\u00f3n de la cabeza y el cuello. Debido a la complejidad de estos procedimientos, la resecci\u00f3n del tumor primario y la reconstrucci\u00f3n de los defectos s\u00f3lo deben ser realizadas por otorrinolaring\u00f3logos o cirujanos faciales y de cuello con experiencia en centros cualificados para ello.<\/p>\n<h2 id=\"colgajos-pediculados-de-uso-frecuente-en-la-region-de-la-cabeza-y-el-cuello\">Colgajos pediculados de uso frecuente en la regi\u00f3n de la cabeza y el cuello<\/h2>\n<p><strong>Colgajo frontal: <\/strong>El l\u00f3bulo frontal pediculado y miocut\u00e1neo se utiliza principalmente para la reconstrucci\u00f3n de la nariz (predominantemente en la zona de la punta). En este procedimiento, se incide una zona cut\u00e1neo-muscular de la frente alineada verticalmente (mediana\/paramediana) u oblicuamente, que est\u00e1 irrigada por la arteria supraorbitaria, y se gira caudalmente sobre la regi\u00f3n nasal que se va a reconstruir. All\u00ed se aplica la sutura a los bordes del defecto. El ped\u00edculo vascular abultado, prominente en el \u00e1ngulo medial del ojo, puede cortarse tras la autonomizaci\u00f3n y revascularizaci\u00f3n local de la piel nasal. En funci\u00f3n de la situaci\u00f3n est\u00e9tica, se reinserta en la piel de la frente o se reseca por completo. Si es necesario, el colgajo puede adelgazarse y adaptarse a\u00fan m\u00e1s a la anatom\u00eda, de modo que en la gran mayor\u00eda de los casos pueden obtenerse resultados est\u00e9tica y funcionalmente satisfactorios.<\/p>\n<p><strong>L\u00f3bulo temporal: <\/strong>El m\u00fasculo temporal recibe su riego sangu\u00edneo de la arteria y vena temporal superficial y de la arteria maxilar. La porci\u00f3n de colgajo deseada se prepara hasta el arco cigom\u00e1tico (sirve de hipomochuelo), permanece pediculada en este punto y se pivota hacia la zona del defecto desde all\u00ed. Se puede llegar a la base lateral del cr\u00e1neo, la \u00f3rbita o la cavidad oral para la reconstrucci\u00f3n. Tambi\u00e9n se utiliza un colgajo temporal estrecho para la reinsplastia temporal de la comisura de la boca y\/o de la esquina lateral del ojo realizada en el contexto de una paresia facial completa. En el proceso, una estrecha rienda del m\u00fasculo temporal basculado hacia la comisura de los labios se adapta a los m\u00fasculos que rodean la boca en forma de anillo bajo tracci\u00f3n. Esto eleva la comisura par\u00e9tica de la boca en el sentido de una escultura muscular est\u00e1tica. Esto puede compensar los d\u00e9ficits funcionales y est\u00e9ticos en un alto porcentaje.<\/p>\n<p><strong>Colgajo de pectoral mayor (Fig. 1):<\/strong> El colgajo de pectoral mayor (PML) puede utilizarse como colgajo pediculado miofascial o miocut\u00e1neo para una gran variedad de defectos. El curso vascular del ped\u00edculo (arteria y vena toracoacromial)&nbsp; es muy constante, y las numerosas anastomosis permiten adaptar de forma variable la superficie requerida del colgajo al defecto. El ped\u00edculo se diseca hasta la clav\u00edcula, lo que permite pivotar el colgajo hacia la orofaringe tras el tunelizado subcut\u00e1neo. Debido al grosor del m\u00fasculo, la LMP se utiliza predominantemente cuando se desea un volumen y una estabilidad adecuados, por ejemplo en defectos mayores del suelo de la boca, la orofaringe y la hipofaringe, pero tambi\u00e9n en reconstrucciones de los tejidos blandos del cuello. La LMP se utiliza a menudo como parte de la cirug\u00eda de rescate tras una radio(quimio)terapia previa. Tras una laringectom\u00eda de rescate, la cobertura adicional de la faringe reconstruida con LMP puede reducir significativamente el riesgo de formaci\u00f3n de f\u00edstulas faringo-cut\u00e1neas.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-5086\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/abb1_oh10_s13.jpg\" style=\"height:1454px; width:600px\" width=\"912\" height=\"2210\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Colgajo de dorsal ancho: <\/strong>El colgajo del dorsal ancho puede obtenerse como colgajo miocut\u00e1neo o como colgajo muscular puro. Debido a la superficie cut\u00e1nea accesible y al grosor del m\u00fasculo, este colgajo se utiliza siempre que es necesario cubrir defectos grandes y profundos, por ejemplo en resecciones extensas en la zona de la \u00f3rbita y los senos paranasales. La cicatrizaci\u00f3n de las heridas es muy buena debido al fuerte riego sangu\u00edneo del m\u00fasculo, por lo que tambi\u00e9n puede utilizarse para cavidades quir\u00fargicas infectadas. El colgajo puede pedicelarse o microvascularizarse libremente para la reconstrucci\u00f3n del defecto. La irrigaci\u00f3n vascular se realiza a trav\u00e9s de la arteria y la vena toracodorsal.<\/p>\n<h2 id=\"colgajo-anastomosado-microvascular-de-uso-comun\">Colgajo anastomosado microvascular de uso com\u00fan<\/h2>\n<p>El colgajo fasciocut\u00e1neo radial del antebrazo (URL)<strong> (Fig.&nbsp;2) <\/strong>, al igual que el LMP, puede utilizarse para una amplia variedad de reconstrucciones en la regi\u00f3n de la cabeza y el cuello y es uno de los injertos m\u00e1s utilizados. A diferencia de la PML, la URL es m\u00e1s fina y tambi\u00e9n puede modelarse para reconstrucciones m\u00e1s complejas. No obstante, la capacidad de carga mec\u00e1nica es elevada, por lo que el colgajo tambi\u00e9n se utiliza para regiones m\u00f3viles como la lengua y el paladar blando. El colgajo, de tama\u00f1o variable, se extrae de la cara palmar del antebrazo; la arteria radial y la vena que la acompa\u00f1a sirven de ped\u00edculo vascular. La anastomosis microvascular se realiza cervicalmente a una rama de la arteria car\u00f3tida externa y a una vena cervical. El defecto del antebrazo se cubre con piel dividida o se cierra principalmente mediante una incisi\u00f3n adecuada con movilizaci\u00f3n del tejido. No es infrecuente que se produzca una resensibilizaci\u00f3n espont\u00e1nea del injerto. Esto contribuye adem\u00e1s a una rehabilitaci\u00f3n satisfactoria de la degluci\u00f3n tras resecciones tumorales en la zona de la cavidad oral y la faringe.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-5087 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/abb2_oh10_s14.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1158;height:631px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1158\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"reconstruccion-plastica-tras-la-reseccion-de-tumores-cutaneos\">Reconstrucci\u00f3n pl\u00e1stica tras la resecci\u00f3n de tumores cut\u00e1neos<\/h2>\n<p>En aras de la exhaustividad, tambi\u00e9n deben mencionarse las posibilidades de reconstrucci\u00f3n tras la resecci\u00f3n de tumores cut\u00e1neos m\u00e1s extensos en la regi\u00f3n de la cabeza y el cuello. Dependiendo de la extensi\u00f3n de la zona de resecci\u00f3n, en la mayor\u00eda de los casos pueden utilizarse colgajos de desplazamiento local o colgajos pediculados locales. En los casos de superficies de heridas c\u00f3ncavas no demasiado grandes en la zona de los tejidos blandos faciales, la cicatrizaci\u00f3n espont\u00e1nea de la herida, bajo control m\u00e9dico, conduce en muchos casos a muy buenos resultados cosm\u00e9ticos. Para cavidades de heridas m\u00e1s grandes que afecten a tejidos blandos y estructuras extrad\u00e9rmicas como m\u00fasculos o gl\u00e1ndulas salivales, se utilizan colgajos apropiadamente m\u00e1s grandes, como el colgajo PML o el colgajo de dorsal ancho.<\/p>\n<h2 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\">Mensajes para llevarse a casa<\/h2>\n<ul>\n<li>En el caso de los carcinomas de la regi\u00f3n de la cabeza y el cuello, las complejas condiciones anat\u00f3micas y funcionales deben tenerse en cuenta en la planificaci\u00f3n de la terapia.<\/li>\n<li>Pueden producirse d\u00e9ficits funcionales tanto tras la terapia quir\u00fargica como tras la radioterapia.<\/li>\n<li>Existen diversos colgajos de tejido para la reconstrucci\u00f3n estructural y funcional de los defectos tisulares tras la resecci\u00f3n tumoral.<\/li>\n<li>Los colgajos pediculados son menos propensos a las complicaciones, pero los colgajos libres microvascularizados son a veces m\u00e1s f\u00e1ciles de modelar seg\u00fan la forma y la funci\u00f3n requeridas.<\/li>\n<li>La resecci\u00f3n del tumor primario y la reconstrucci\u00f3n de los defectos deben ser realizadas por otorrinolaring\u00f3logos experimentados. El tratamiento lo realiza un cirujano de cuello y cara en un centro cualificado para ello.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong><em>Dr. Thomas Mantei<\/em><\/strong><br \/>\n<em><strong>Prof. Dr. med. Frank Uwe Metternich<\/strong><\/em><\/p>\n<p>\n<em>Para saber m\u00e1s:<\/em><\/p>\n<ul>\n<li>Bootz F, Keiner S: Colgajos pediculados y libres para la reconstrucci\u00f3n de la regi\u00f3n de la cabeza y el cuello. HNO 2005; 53: 316-324.<\/li>\n<li>Remmert S: Reconstrucci\u00f3n de grandes defectos de la lengua. HNO 2001; 49: 143-157.<\/li>\n<li>Herberhold S, Bootz F: Reconstrucci\u00f3n en la orofaringe. HNO 2013; 61: 580-585.<\/li>\n<li>Sakuraba M, et al: Avances recientes en cirug\u00eda reconstructiva: reconstrucci\u00f3n de cabeza y cuello. Int J Clin Oncol 2013; 18: 561-565.<\/li>\n<li>Ayshford C, et al: T\u00e9cnicas reconstructivas utilizadas actualmente tras la resecci\u00f3n del carcinoma hipofar\u00edngeo. J Laryngol Otol 1999; 113: 145-148.<\/li>\n<li>Welkoborsky H, et al: Reconstrucci\u00f3n de grandes defectos far\u00edngeos con colgajos libres microvasculares y colgajos pediculados miocut\u00e1neos. Curr Opin Otolranygol Head Neck Surg 2013; 21: 318-327.<\/li>\n<li>Rigby M, Taylor S: Reconstrucci\u00f3n de tejidos blandos de la cavidad oral: revisi\u00f3n de las opciones actuales. Curr Opin Otolranygol Head Neck Surg 2013; 21: 311-317.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size:10px\">InFo ONCOLOG\u00cdA Y HEMATOLOG\u00cdA 2014; 2(10): 12-15<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el caso de los tumores de la regi\u00f3n de la cabeza y el cuello, los d\u00e9ficits funcionales y est\u00e9ticos deben sopesarse frente a la ventaja pron\u00f3stica a la hora&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":48634,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Cirug\u00eda reconstructiva de cuello y cara","footnotes":""},"category":[11346,11478,11336,11552],"tags":[],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-343891","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-cirugia","category-formacion-continua","category-oncologia","category-rx-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-06 00:06:20","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/343891","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=343891"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/343891\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/48634"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=343891"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=343891"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=343891"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=343891"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}