{"id":344012,"date":"2014-12-31T01:00:00","date_gmt":"2014-12-31T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/vigilancia-activa-y-privacion-androgenica-en-el-cancer-de-prostata\/"},"modified":"2014-12-31T01:00:00","modified_gmt":"2014-12-31T00:00:00","slug":"vigilancia-activa-y-privacion-androgenica-en-el-cancer-de-prostata","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/vigilancia-activa-y-privacion-androgenica-en-el-cancer-de-prostata\/","title":{"rendered":"Vigilancia activa y privaci\u00f3n androg\u00e9nica en el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata"},"content":{"rendered":"<p><strong>En el Congreso de la EMUC celebrado en Lisboa, dos actos pusieron de relieve las estrategias diagn\u00f3sticas y terap\u00e9uticas para el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata. Por un lado, se trataba de las ventajas y los efectos de la vigilancia activa y, por otro, de la comparaci\u00f3n de la privaci\u00f3n intermitente y continua de andr\u00f3genos. En una sesi\u00f3n de &#8220;pros y contras&#8221;, se debati\u00f3 si el principio &#8220;cuantas menos drogas, mejor&#8221; tambi\u00e9n se aplica en este caso.  <\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p><em>(ag) <\/em>La Dra. Monique Roobol, de Rotterdam, se refiri\u00f3 a las dos caras del c\u00e1ncer de pr\u00f3stata: por un lado, la enfermedad puede ser indolente, lenta y bastante inofensiva; por otro, puede ser muy agresiva, dolorosa y mortal. Especialmente la forma indolente es frecuente en pacientes de edad avanzada. Aunque la prueba del PSA no es espec\u00edfica del c\u00e1ncer de pr\u00f3stata (agresivo), los hombres con valores fuera de la norma suelen someterse a m\u00e1s pruebas diagn\u00f3sticas, lo que a su vez puede conducir a un tratamiento excesivo. Sin embargo, la historia natural de la enfermedad presenta un continuo de riesgos que debe estudiarse detenida y cuidadosamente. Seg\u00fan c\u00e1lculos epidemiol\u00f3gicos, entre el 22% y el 42% de los casos est\u00e1n sobrediagnosticados.<\/p>\n<p>La vigilancia activa (VA) no puede evitar el sobrediagn\u00f3stico, pero puede reducir los da\u00f1os asociados (especialmente el sobretratamiento). &#8220;Hay que separar m\u00e1s estrictamente el diagn\u00f3stico del tratamiento, es decir, se necesitan definiciones precisas de cu\u00e1ndo se vuelve peligroso y, por tanto, necesario intervenir&#8221;. La AS es, por tanto, una soluci\u00f3n temporal pero indispensable para abordar los problemas del sobrediagn\u00f3stico y el sobretratamiento. Por supuesto, dado que los protocolos de AS se basan en repetidas biopsias transrectales de pr\u00f3stata, no est\u00e1n exentos de riesgos.<\/p>\n<h2 id=\"que-examenes-forman-parte-del-as\">\u00bfQu\u00e9 ex\u00e1menes forman parte del AS?<\/h2>\n<p>Actualmente hay estudios que examinan diversos instrumentos potenciales para la AS. Se discuten los hallazgos de la gen\u00e9tica y varios biomarcadores potenciales. Uno se pregunta, por ejemplo, qu\u00e9 valor predictivo tienen la edad, la etnia o los antecedentes familiares, o si las variables gen\u00e9ticas (T2-ERG, PCA3, etc.) desempe\u00f1an un papel significativo. Esto demuestra que todav\u00eda s\u00f3lo la biopsia y los derivados del PSA pueden predecir de forma consistente el riesgo de progresi\u00f3n. &#8220;Ni siquiera las herramientas de diagn\u00f3stico por imagen como la resonancia magn\u00e9tica o la ecograf\u00eda pueden sustituir todav\u00eda a la biopsia de pr\u00f3stata repetida&#8221;, afirma.<\/p>\n<h2 id=\"seguridad-del-as-dificil-de-definir\">Seguridad del AS dif\u00edcil de definir<\/h2>\n<p>Tambi\u00e9n ser\u00eda interesante preguntarse en qu\u00e9 medida influye concretamente el AS en la calidad de vida. Sin embargo, los datos disponibles hasta la fecha no son aleatorios y a menudo muestran un sesgo de selecci\u00f3n. Muestran niveles de calidad de vida comparables a los obtenidos tras una terapia radical. El profesor Robool subray\u00f3 la importancia de recopilar datos prospectivos a largo plazo sobre la EA. &#8220;Teniendo en cuenta la larga evoluci\u00f3n natural del c\u00e1ncer de pr\u00f3stata en estadio inicial, los resultados a medio plazo de la AS cobran a\u00fan m\u00e1s importancia. As\u00ed que no basta con medir la mortalidad como resultado de seguridad de la AS&#8221;. Podr\u00edan utilizarse modelos predictivos para predecir qu\u00e9 pacientes son psicosocialmente vulnerables a la AS (con estr\u00e9s, ansiedad y depresi\u00f3n). En \u00faltima instancia, sin embargo, la encuesta sobre la calidad de vida como resultado importante de la EA debe normalizarse mejor.<br \/>\nTambi\u00e9n se necesitan urgentemente directrices espec\u00edficas basadas en pruebas sobre la EA.<\/p>\n<h2 id=\"terapia-privacion-de-androgenos-intermitente-o-continua\">Terapia: \u00bfPrivaci\u00f3n de andr\u00f3genos intermitente o continua?<\/h2>\n<p>La cuesti\u00f3n de si la privaci\u00f3n continua (DAC) o intermitente de andr\u00f3genos (DAI) muestra mejores resultados tambi\u00e9n se debati\u00f3 en el congreso. El Dr. Maha Hussain, de Michigan, revis\u00f3 la situaci\u00f3n del estudio: &#8220;Muchos estudios de fase III que comparan la DAI con la EAC tienen, por desgracia, limitaciones relevantes: Las poblaciones de pacientes suelen estar muy mezcladas y las muestras son relativamente peque\u00f1as. Los planes de tratamiento difieren y los criterios de valoraci\u00f3n (por ejemplo, el tiempo hasta la progresi\u00f3n) no est\u00e1n definidos de manera uniforme. Adem\u00e1s, la mayor\u00eda de los trabajos tienen seguimientos demasiado cortos&#8221;. Hussain concluy\u00f3 que la DAI a\u00fan no ha demostrado superioridad en la supervivencia global en ning\u00fan ensayo aleatorizado. La no inferioridad -si es que se defini\u00f3 estad\u00edsticamente- no pudo demostrarse en absoluto o, seg\u00fan el ponente, s\u00f3lo con l\u00edmites de HR que se fijaron demasiado altos: Mientras que el SWOG9346 [1] super\u00f3 el umbral de HR definido de 1,2, el NCIC PR7 [2] hall\u00f3 la no inferioridad, pero s\u00f3lo con un umbral superior de 1,25 (que, seg\u00fan el ponente, deber\u00eda cuestionarse). En t\u00e9rminos concretos, esto significar\u00eda que un aumento del 25% en el riesgo de mortalidad al utilizar DAI en lugar de EAC sigue siendo tolerable. Los resultados para el criterio de valoraci\u00f3n &#8220;tiempo hasta la progresi\u00f3n&#8221; tambi\u00e9n son contradictorios e inconsistentes. &#8220;Dado que las ventajas en t\u00e9rminos de calidad de vida tampoco son muy convincentes, hay que preguntarse qu\u00e9 relevancia tiene en absoluto la variante intermitente&#8221;, explic\u00f3.<\/p>\n<p>En general, el papel de la EAC en el contexto adyuvante es indiscutible. Con la privaci\u00f3n de andr\u00f3genos y la terapia local, la supervivencia de estos pacientes puede prolongarse de forma decisiva.<\/p>\n<p>En pacientes con recidiva de PSA no metast\u00e1sica, ninguno de los dos enfoques ha mostrado beneficios significativos hasta la fecha (aunque se est\u00e1 debatiendo la IAD como opci\u00f3n).<br \/>\n&#8220;Para las met\u00e1stasis, en cambio, la EAC parece tener tendencia a ofrecer una ventaja de supervivencia. Si a\u00fan as\u00ed se recurre a la DAI por su calidad de vida ligeramente mejor, entonces s\u00f3lo despu\u00e9s de informar plenamente al paciente y teniendo en cuenta el peor resultado en cuanto a supervivencia&#8221;, afirma Hussain.  &nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"todo-es-cuestion-de-interpretacion\">\u00bfTodo es cuesti\u00f3n de interpretaci\u00f3n?<\/h2>\n<p>Este punto de vista cr\u00edtico fue contradicho por el Prof. Per-Anders Abrahamsson, MD, Lund. En su opini\u00f3n, los datos existentes deben interpretarse al rev\u00e9s, es decir, positivamente: para algunos pacientes seleccionados, la DAI representa una alternativa equivalente a la EAC. &#8220;Si nos fijamos en la bibliograf\u00eda mencionada por el orador anterior, no encontramos ninguna prueba clara de la superioridad o inferioridad de la DAI en comparaci\u00f3n con la EAC (se aplica a la supervivencia [1\u20133] y al tiempo hasta la progresi\u00f3n [4,5]). Aunque la equivalencia de las variantes a\u00fan no se ha demostrado suficientemente desde el punto de vista estad\u00edstico, parece plausible a la vista de los datos disponibles hasta ahora, al menos en pacientes seleccionados&#8221;, afirma el Prof. Abrahamsson. &#8220;La DAI nunca ser\u00e1 una terapia que se considere en todos los pacientes, desde luego no en aquellos con una carga tumoral elevada. No en vano, las poblaciones altamente mezcladas de muchos estudios son problem\u00e1ticas&#8221;. Sin embargo, la variante intermitente se tolera mejor y posiblemente -aunque los estudios tendr\u00edan que demostrarlo antes- previene ciertas complicaciones a largo plazo de la EA [6]. Las directrices europeas (EAU) tambi\u00e9n se\u00f1alan de nuevo que el estatus de las EEI ya no puede considerarse puramente de investigaci\u00f3n. Ambos ponentes coincidieron en que deben intensificarse los esfuerzos de investigaci\u00f3n si se quieren hacer afirmaciones m\u00e1s concretas.<\/p>\n<p><em>Fuente:<sup>6\u00aa<\/sup> Reuni\u00f3n Europea Multidisciplinar sobre C\u00e1nceres Urol\u00f3gicos, 13-16 de noviembre de 2014, Lisboa<\/em><\/p>\n<p><strong>Literatura:<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Hussain M, et al: Privaci\u00f3n de andr\u00f3genos intermitente frente a continua en el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata. N Engl J Med 2013; 368: 1314-1325.<\/li>\n<li>Crook JM, et al: Supresi\u00f3n intermitente de andr\u00f3genos para el aumento del nivel de PSA tras la radioterapia. N Engl J Med 6 sep 2012; 367(10): 895-903.<\/li>\n<li>Mottet N, et al: Terapia hormonal intermitente en el tratamiento del c\u00e1ncer de pr\u00f3stata metast\u00e1sico: un ensayo aleatorizado. BJU Int 2012 nov; 110(9): 1262-1269.<\/li>\n<li>Calais da Silva FE, et al: Privaci\u00f3n intermitente de andr\u00f3genos para el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata localmente avanzado y metast\u00e1sico: resultados de un estudio aleatorizado de fase 3 del Grupo Uroncol\u00f3gico del Sur de Europa. Eur Urol 2009 Jun; 55(6): 1269-1277.<\/li>\n<li>Salonen AJ, et al: Estudio FinnProstate VII: privaci\u00f3n de andr\u00f3genos intermitente frente a continua en pacientes con c\u00e1ncer de pr\u00f3stata avanzado. J Urol 2012 Jun; 187(6): 2074-2081.<\/li>\n<li>Sciarra A, et al: Terapia intermitente de privaci\u00f3n de andr\u00f3genos en el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata: una revisi\u00f3n cr\u00edtica centrada en los ensayos de fase 3. Urolog\u00eda europea 2013; 64(1): 722-730.<br \/>\n\t&nbsp;<\/li>\n<\/ol>\n<p><span style=\"font-size:10px\">InFo ONCOLOG\u00cdA Y HEMATOLOG\u00cdA 2014; 2(10): 22-23<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el Congreso de la EMUC celebrado en Lisboa, dos actos pusieron de relieve las estrategias diagn\u00f3sticas y terap\u00e9uticas para el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata. 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