{"id":344272,"date":"2014-11-21T01:00:00","date_gmt":"2014-11-21T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/la-fibromialgia-hoy\/"},"modified":"2014-11-21T01:00:00","modified_gmt":"2014-11-21T00:00:00","slug":"la-fibromialgia-hoy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/la-fibromialgia-hoy\/","title":{"rendered":"La fibromialgia hoy"},"content":{"rendered":"<p><strong>El s\u00edndrome de fibromialgia (SFM), antes denominado s\u00edndrome de fibrositis o s\u00edndrome de dolor reum\u00e1tico generalizado de partes blandas, ya no se clasifica como un cuadro cl\u00ednico independiente, sino como un complejo de quejas cl\u00ednicas. La atenci\u00f3n se centra en el dolor en diversas partes del cuerpo con s\u00edntomas acompa\u00f1antes\/quejas vegetativas adicionales como fatiga, trastornos del sue\u00f1o, alteraciones cognitivas y, por regla general, comorbilidades psiqui\u00e1tricas frecuentes. El diagn\u00f3stico m\u00e9dico del s\u00edndrome de fibromialgia es controvertido. Este art\u00edculo ofrece una actualizaci\u00f3n sobre la epidemiolog\u00eda, la patog\u00e9nesis, el diagn\u00f3stico y la terapia.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>En 1990, un grupo de trabajo de la Sociedad Reumatol\u00f3gica Americana (ACR) intent\u00f3 una operacionalizaci\u00f3n de la &#8220;fibromialgia&#8221;. Como resultado, el dolor deb\u00eda durar m\u00e1s de tres meses y distribuirse por diferentes partes del cuerpo. As\u00ed, de 18 puntos de inserci\u00f3n tendinosa predefinidos (los llamados puntos sensibles), al menos once deb\u00edan ser dolorosos a la palpaci\u00f3n. Estos llamados criterios ACR, que nunca pretendieron definir un cuadro cl\u00ednico circunscrito, se utilizaron cada vez m\u00e1s precisamente con este fin a partir de mediados de la d\u00e9cada de 1990 y finalmente tambi\u00e9n se incluyeron en la CIE-10 bajo &#8220;otras enfermedades de los tejidos blandos, no clasificables en otra parte&#8221; (M 79.90). La fibromialgia se defini\u00f3 as\u00ed como una enfermedad reumatol\u00f3gica. Incluso antes de que se establecieran los criterios del ACR, hab\u00eda indicios de que el FMS podr\u00eda ser un trastorno de somatizaci\u00f3n en el que el procesamiento disfuncional del estr\u00e9s es probablemente patog\u00e9nicamente significativo.<\/p>\n<h2 id=\"epidemiologia\">Epidemiolog\u00eda<\/h2>\n<p>El s\u00edndrome de fibromialgia (SFM) afecta principalmente a las mujeres. En los estudios cl\u00ednicos, la fibromialgia se detecta predominantemente en personas j\u00f3venes o de mediana edad, pero las encuestas de poblaci\u00f3n muestran que la prevalencia tiende a aumentar con la edad, alcanzando un m\u00e1ximo en los mayores de 60 a\u00f1os. La aparici\u00f3n en la infancia y la adolescencia es mucho m\u00e1s rara, pero cada vez m\u00e1s frecuente. La teor\u00eda anterior de que la fibromialgia se cura con la edad no se ha confirmado.<\/p>\n<h2 id=\"patogenesis\">Patog\u00e9nesis<\/h2>\n<p>A\u00fan se desconocen las causas de la fibromialgia. Est\u00e1 bien establecido que las infecciones no son un factor de riesgo para el desarrollo del SFC (VEB, parvovirus, hepatitis, enfermedad de Lyme, etc.). Tampoco hay anomal\u00edas estructurales o funcionales consistentes en el tejido muscular. A mediados de la d\u00e9cada de 1990 ya se pudo descartar una causa muscular del FMS. En una revisi\u00f3n reciente, se identific\u00f3 la amplificaci\u00f3n de las se\u00f1ales aferentes del dolor en la m\u00e9dula espinal como un mecanismo clave en el desarrollo del dolor cr\u00f3nico en las enfermedades reum\u00e1ticas, incluida la artritis reumatoide. FMS descrito.<\/p>\n<p>En la b\u00fasqueda de anomal\u00edas serol\u00f3gicas y bioqu\u00edmicas espec\u00edficas, numerosos grupos de investigaci\u00f3n han investigado distintos par\u00e1metros en el suero y el l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo. Varios neurotransmisores parecen desempe\u00f1ar un papel en ello. En concreto, en estudios individuales se detectan concentraciones m\u00e1s elevadas de la denominada sustancia P y niveles m\u00e1s bajos de metabolitos de serotonina, noradrenalina y dopamina en pacientes con fibromialgia, en comparaci\u00f3n con sujetos de control sanos.<\/p>\n<p>Estudios recientes de resonancia magn\u00e9tica muestran una transmisi\u00f3n anormal de se\u00f1ales en pacientes con fibromialgia en zonas cerebrales implicadas en la transmisi\u00f3n del dolor y las emociones como la am\u00edgdala, el t\u00e1lamo y el c\u00f3rtex insular. Los cambios bioqu\u00edmicos del l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo y la alteraci\u00f3n de la transmisi\u00f3n cerebral de se\u00f1ales est\u00e1n asociados a la fibromialgia, pero las observaciones no dejan claro si se trata de una relaci\u00f3n causal o de una coincidencia. Hace tiempo que se descartaron los cambios morfol\u00f3gicos en la musculatura, especialmente los indicios de un proceso inflamatorio. A menudo se postula que un suministro restringido de ox\u00edgeno a los m\u00fasculos podr\u00eda ser la causa del dolor debido a una capilarizaci\u00f3n reducida (dolor por isquemia). Sin embargo, los estudios correspondientes demostraron que esto se debe m\u00e1s bien a la falta de entrenamiento f\u00edsico (desacondicionamiento). Al mismo tiempo, podr\u00eda demostrarse que la fuerza muscular limitada est\u00e1 tan controlada centralmente como la falta de relajaci\u00f3n entre las contracciones musculares individuales. Con las enfermedades reum\u00e1ticas inflamatorias, existe una mayor probabilidad de desarrollar FMS adicionales. Por ello, en el pasado se distingu\u00eda entre fibromialgia primaria y secundaria.<\/p>\n<h2 id=\"anomalias-serologicas-y-bioquimicas\">Anomal\u00edas serol\u00f3gicas y bioqu\u00edmicas<\/h2>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os se han investigado diversos par\u00e1metros en suero y l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo con el objetivo de encontrar &#8220;marcadores&#8221; cl\u00ednicamente utilizables. Sin embargo, a\u00fan no se ha conseguido. Se buscaron autoanticuerpos contra la serotonina, los gangli\u00f3sidos, los fosfol\u00edpidos, etc. Tambi\u00e9n se investigaron los anticuerpos antitromboplastina, antipol\u00edmero y varios otros, y ocasionalmente se encontraron niveles elevados en pacientes con FMS, sin que esto se haya reproducido en otros estudios hasta la fecha. Del mismo modo, no se encontraron anomal\u00edas en las investigaciones sobre la relevancia de los anticuerpos antinucleares y antitiroideos. Tambi\u00e9n se investig\u00f3 la relevancia de la sustancia P, un neurop\u00e9ptido secretado por la estimulaci\u00f3n de los axones en el LCR. Aunque algunos estudios han mostrado valores significativamente aumentados, se ha descubierto que no se trata de un par\u00e1metro espec\u00edfico del FMS, ya que tambi\u00e9n se ha encontrado en otras afecciones de dolor cr\u00f3nico como las cefaleas cr\u00f3nicas, en pacientes con fatiga cr\u00f3nica, despu\u00e9s de un latigazo cervical y especialmente en pacientes deprimidos y ansiosos. Tampoco pudo demostrarse una relevancia espec\u00edfica en el FMS para otros neurop\u00e9ptidos. La relevancia de la citocina IL-8, cuyo nivel s\u00e9rico se correlaciona m\u00e1s frecuentemente con la gravedad de los s\u00edntomas del FMS, sigue sin estar clara, sin que esto pueda explicarse por una posible comorbilidad depresiva. Por el contrario, la citocina IL-6, conocida como mensajera del estr\u00e9s, se encontraba mayoritariamente dentro del rango normal en estos estudios. Dos grupos de investigaci\u00f3n hallaron niveles reducidos de tript\u00f3fano o trastornos del metabolismo del tript\u00f3fano, sin que hasta el momento se haya aclarado adecuadamente la especificidad de estos hallazgos. Lo mismo ocurre con los niveles reducidos de serotonina y metabolitos en suero y l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo ya descritos en estudios anteriores.<\/p>\n<h2 id=\"predisposicion-genetica\">Predisposici\u00f3n gen\u00e9tica<\/h2>\n<p>En general, algunos hallazgos sugieren la importancia patogen\u00e9tica de polimorfismos gen\u00e9ticos en los sistemas serotonin\u00e9rgico, dopamin\u00e9rgico y catacolamin\u00e9rgico, que podr\u00edan contribuir a una mayor percepci\u00f3n del dolor. Esto tambi\u00e9n podr\u00eda explicar la mayor incidencia de trastornos afectivos y de ansiedad en el SFM. El factor gen\u00e9tico parece ser mayor en la fibromialgia que en el s\u00edndrome de fatiga cr\u00f3nica (SFC) o la cefalea tensional cr\u00f3nica.<\/p>\n<h2 id=\"dormir\">Dormir<\/h2>\n<p>Los trastornos del sue\u00f1o provocan b\u00e1sicamente una mayor sensibilidad al dolor. Esto se aplica tanto a la privaci\u00f3n de sue\u00f1o REM como a la no REM. Alrededor de dos tercios de todos los pacientes con SFM padecen sue\u00f1o no reparador o apnea del sue\u00f1o. Alteraciones del sue\u00f1o, raz\u00f3n por la cual las alteraciones del sue\u00f1o ya se consideraban la causa principal del desarrollo del FMS en a\u00f1os anteriores. Diversas &#8220;intrusiones&#8221; suponen una alteraci\u00f3n del sue\u00f1o profundo reparador y provocan s\u00edntomas de sue\u00f1o insuficientemente reparador al d\u00eda siguiente. Esto conduce a un c\u00edrculo vicioso de experiencias estresantes y alteraciones del sue\u00f1o. Sin embargo, este sue\u00f1o alfa-delta tambi\u00e9n se ha observado en otros trastornos como el SFC, el s\u00edndrome de apnea del sue\u00f1o y el s\u00edndrome de piernas inquietas, por lo que no es espec\u00edfico del FMS. Otros autores pudieron demostrar que existe una conexi\u00f3n directa entre el comportamiento de apego inseguro-ansioso y una anomal\u00eda del sue\u00f1o alfa-delta.<\/p>\n<h2 id=\"trastorno-de-procesamiento-del-estres\">Trastorno de procesamiento del estr\u00e9s<\/h2>\n<p>Como otra dimensi\u00f3n patogen\u00e9ticamente significativa, se investig\u00f3 la conexi\u00f3n entre el FMS y el sistema de procesamiento del estr\u00e9s. A este respecto, desempe\u00f1a un papel la activaci\u00f3n del eje HPA (hipocampo-am\u00edgdala), descrita en particular en grupos de pacientes traumatizados en la infancia. En cuanto a la activaci\u00f3n del eje HPA, los resultados de la mayor\u00eda de los estudios son sorprendentes, es decir, actualmente se considera segura una disfunci\u00f3n del eje HPA. Sin embargo, las anomal\u00edas observadas van en direcciones opuestas, ya que algunos estudios muestran una sobreactivaci\u00f3n y otros una hipoactivaci\u00f3n. Esta heterogeneidad de los resultados puede explicarse por las tres variables de confusi\u00f3n: Comorbilidad depresiva, trauma infantil y duraci\u00f3n del estr\u00e9s. La exposici\u00f3n permanente a factores estresantes conduce a una hiperreactividad persistente del eje HPA, antes de que \u00e9sta se transforme en una capacidad de respuesta reducida en el sentido de un burn-out. Este desarrollo puede conducir a una depresi\u00f3n severa, SFC o incluso FMS a trav\u00e9s de la contrarregulaci\u00f3n.<\/p>\n<h2 id=\"sensibilizacion-central\">Sensibilizaci\u00f3n central<\/h2>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, todas las piezas del mosaico mencionadas se han integrado en un cuadro patogen\u00e9tico cada vez m\u00e1s claro gracias a los resultados de los estudios de neuroimagen. Ya era obvio desde hac\u00eda tiempo que en los pacientes con SFM no s\u00f3lo exist\u00eda el aumento de la sensibilidad a la presi\u00f3n de los tejidos blandos considerado en el marco de los criterios ACR, sino tambi\u00e9n una disminuci\u00f3n del umbral del dolor, as\u00ed como un aumento de la sensibilidad al dolor a los est\u00edmulos cut\u00e1neos. Diversos estudios demuestran que los pacientes de FMS sufren una disfunci\u00f3n del sistema modulador del dolor a nivel del SNC. Adem\u00e1s, se ha observado en estudios individuales que existe una mayor sensibilidad no s\u00f3lo al dolor, sino tambi\u00e9n a otros est\u00edmulos sensoriales, como el ruido o los olores desagradables. Los nuevos resultados de los estudios PET y SPECT tambi\u00e9n apuntan a una reducci\u00f3n del flujo sangu\u00edneo en varias zonas del cerebro, especialmente en el t\u00e1lamo. Se ha descrito una densidad reducida de materia gris en la zona del t\u00e1lamo de los pacientes con FMS. El volumen total de materia gris tambi\u00e9n se redujo significativamente. Cuanto m\u00e1s tiempo exista un FMS, mayor ser\u00e1 la p\u00e9rdida de materia gris. Desde el punto de vista del procesamiento alterado del estr\u00e9s, la densidad reducida de materia gris en la circunvoluci\u00f3n parahipocompial es especialmente interesante, ya que tambi\u00e9n se han observado anomal\u00edas similares en los trastornos de estr\u00e9s postraum\u00e1tico y el SFC. Los neurotransmisores dopamina y serotonina desempe\u00f1an un papel importante en ello. Las pruebas indirectas de la disfunci\u00f3n del sistema dopamin\u00e9rgico proceden de estudios de imagen que muestran un deterioro del flujo sangu\u00edneo cerebral en el n\u00facleo caudado en pacientes con FMS. Esta regi\u00f3n del cerebro es particularmente rica en receptores de dopamina. La dopamina es importante en el metabolismo cerebral para la alegr\u00eda y el bienestar, la motivaci\u00f3n y el control de las funciones motoras. Recientemente, tambi\u00e9n se ha sugerido que la dopamina en los ganglios basales tambi\u00e9n puede ser importante para la modulaci\u00f3n del dolor. El sistema dopamin\u00e9rgico est\u00e1 estrechamente relacionado con el sistema opioide. Un n\u00famero reducido de receptores opioides indica una mayor sensibilidad al dolor.<\/p>\n<h2 id=\"comorbilidad-psicologica\">Comorbilidad psicol\u00f3gica<\/h2>\n<p>Ya en la d\u00e9cada de 1990, los estudios observaron una comorbilidad psicol\u00f3gica en los pacientes con SFM en forma de trastornos depresivos y, sobre todo, de ansiedad. Esto aumenta el n\u00famero de puntos dolorosos, as\u00ed como la intensidad de la experiencia dolorosa. Conlleva una limitaci\u00f3n funcional y una exhaustividad significativamente mayor. Esto tambi\u00e9n se asocia a un mayor grado de catastrofizaci\u00f3n como estrategia de afrontamiento predominante. Hay una mayor autoobservaci\u00f3n relacionada con el cuerpo y un mayor deterioro debido a los s\u00edntomas de dolor, as\u00ed como una alteraci\u00f3n en la regulaci\u00f3n de la autoestima.<\/p>\n<h2 id=\"diagnostico\">Diagn\u00f3stico<\/h2>\n<p>En el marco de una comprensi\u00f3n biopsicosocial de la enfermedad, el m\u00e9dico generalista debe explorar en primer lugar el alcance de los s\u00edntomas de dolor (por ejemplo, con ayuda de un diagrama corporal en el que el paciente dibuje sus distintas localizaciones de dolor). Tambi\u00e9n es \u00fatil llevar un diario del dolor. Adem\u00e1s del recuento sangu\u00edneo, tambi\u00e9n deben examinarse en el laboratorio la BSR y la CRP (para excluir una enfermedad sist\u00e9mica reum\u00e1tica inflamatoria), la creatina quinasa (enfermedades musculares), la TSH (trastornos del metabolismo tiroideo) y el calcio (hipercalcemia). La determinaci\u00f3n de anticuerpos asociados a enfermedades reum\u00e1ticas inflamatorias no es \u00fatil como examen rutinario. Debido a la elevada comorbilidad de los trastornos de ansiedad y la depresi\u00f3n, es necesario explorarlos detenidamente.<\/p>\n<p>Las t\u00e9cnicas de imagen no son \u00fatiles actualmente para detectar la fibromialgia. El diagn\u00f3stico se realiza \u00fanicamente sobre la base de las caracter\u00edsticas cl\u00ednicas y los criterios de exclusi\u00f3n. Sin embargo, el s\u00edndrome fibromi\u00e1lgico puede presentarse junto con otras enfermedades como la artrosis, la artritis reumatoide o las colagenosis, especialmente una vez como fase prodr\u00f3mica de una enfermedad sist\u00e9mica reum\u00e1tica inflamatoria.<\/p>\n<h2 id=\"terapia\">Terapia<\/h2>\n<p>A\u00fan no existe una llave de oro en el tratamiento de la fibromialgia. Se recomiendan estrategias de tratamiento tanto no farmacol\u00f3gicas como farmacol\u00f3gicas. Existen pruebas de eficacia de fuertes a moderadas para algunos tipos de ejercicio, especialmente para el entrenamiento de resistencia y el entrenamiento de fuerza adaptado, mientras que no se han encontrado pruebas de eficacia para las medidas terap\u00e9uticas pasivas como el masaje, la terapia quiropr\u00e1ctica, etc. Las pruebas sobre la eficacia de las terapias cognitivo-conductuales son s\u00f3lidas y consistentes y, seg\u00fan varios autores, representan un elemento importante para la eficacia. Sin embargo, a partir de una revisi\u00f3n sobre la eficacia de las terapias mente-cuerpo como la hipnoterapia, la biorretroalimentaci\u00f3n y la reducci\u00f3n del estr\u00e9s, s\u00f3lo existen pruebas moderadas.<\/p>\n<p>Existen diversos medicamentos como analg\u00e9sicos, opi\u00e1ceos, antidepresivos y anticonvulsivos para tratar los diversos s\u00edntomas de la fibromialgia. Hace tiempo que se ha demostrado que los AINE no tienen pr\u00e1cticamente ning\u00fan efecto sobre el FMS.<\/p>\n<p>El tratamiento con analg\u00e9sicos tampoco es muy eficaz en los pacientes con FMS y debe limitarse en el tiempo, si es que se aplica. No hay indicaci\u00f3n para los opi\u00e1ceos. El \u00fanico opioide con eficacia demostrada en la fibromialgia es el tramadol, tambi\u00e9n en combinaci\u00f3n con paracetamol <sup>(Zaldiar\u00ae<\/sup>). En la pr\u00e1ctica, tambi\u00e9n se recetan con frecuencia opi\u00e1ceos d\u00e9biles como la code\u00edna o la dihidrocode\u00edna (Codicontin\u00ae, <sup>Paracodin\u00ae<\/sup>). El efecto de los antidepresivos ha quedado demostrado en numerosas revisiones sist\u00e9micas de ensayos controlados aleatorios. Las directrices apoyan el uso de la amitriptilina <sup>(Saroten\u00ae<\/sup>), la fluoxetina <sup>(Fluctine\u00ae<\/sup>), la paroxetina <sup>(Deroxat\u00ae<\/sup>), la duloxetina <sup>(Cymbalta\u00ae<\/sup>) y la venlafaxina <sup>(Efexor\u00ae<\/sup>); deben utilizarse principalmente en presencia de comorbilidad psiqui\u00e1trica coexistente o para modular los trastornos del sue\u00f1o. Las revisiones sistem\u00e1ticas tambi\u00e9n muestran la eficacia de f\u00e1rmacos antiepil\u00e9pticos como la pregabalina <sup>(Lyrica\u00ae<\/sup>) y la gabapentina <sup>(Neurontin\u00ae<\/sup>) en la fibromialgia.<\/p>\n<p>Una tarea importante del m\u00e9dico general o especialista en atenci\u00f3n primaria es informar exhaustivamente al paciente sobre las correlaciones biopsicosociales del FMS. Esto comienza ya con la aclaraci\u00f3n del etiquetado diagn\u00f3stico: la informaci\u00f3n y la educaci\u00f3n act\u00faan contra el afrontamiento catastrofista y ofrecen al paciente afectado la posibilidad de cooperar activamente en la terapia. Para el tratamiento de la fibromialgia, la medicaci\u00f3n ha sido mucho mejor estudiada que las intervenciones no farmacol\u00f3gicas. Sin embargo, dado que los periodos de estudio suelen ser cortos, no se pueden hacer afirmaciones sobre los beneficios y riesgos del tratamiento farmacol\u00f3gico durante un periodo superior a seis meses. Los estudios publicados sobre el dolor y la calidad de vida a largo plazo siguen siendo en su mayor\u00eda insuficientes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Arnold LM, et al: Ensayo aleatorizado doble ciego controlado con placebo de duloxetina en el tratamiento de mujeres con fibromialgia con o sin trastorno depresivo mayor. Dolor 2005; 119: 5-15.<\/li>\n<li>Van Houdenhove B, Egle UT: Fibromialgia: \u00bfun trastorno por estr\u00e9s? Armando el rompecabezas biopsicosocial. Psychother Psychosom 2004; 73; 267-275.<\/li>\n<li>Cieza A, et al: Conjuntos b\u00e1sicos de la CIF para el dolor cr\u00f3nico generalizado. J Rehabil Med 2004; Suppl 44: 63-68.<\/li>\n<li>Gracely RH, et al: Catastrofizaci\u00f3n del dolor y respuestas neurales al dolor entre las personas con fibromialgia. Cerebro 2004; 127; 835-843.<\/li>\n<li>Hemmeter UM, et al: Trastornos del sue\u00f1o en el dolor cr\u00f3nico y el reumatismo. Reumatolog\u00eda DIA &#8211; GM 1995; 16: 613-618.<\/li>\n<li>Richards SCM, Scott DL: Ejercicio prescrito en personas con fibromialgia: ensayo controlado aleatorio de grupos paralelos. BMJ 2002; 325: 185.<\/li>\n<li>Staud R, Price DD: Ensayos a largo plazo de pergabalina y duloxetina para los s\u00edntomas de la fibromialgia. Dolor 2008; 136; 232-234.<\/li>\n<li>Traynor LM, Thiessen CN, Traynor AP: Farmacoterapia de la fibromialgia. American Journal of Health-System Pharmacy 2011; 68(14): 1307-1319.<\/li>\n<li>Egle UT, Echa-Egle ML, Nickel R: S\u00edndrome de fibromialgia: un trastorno del procesamiento del estr\u00e9s. Archivos Suizos de Neurolog\u00eda y Psiquiatr\u00eda 2011; 162(8); 326-337.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CONCLUSI\u00d3N PARA LA PR\u00c1CTICA<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>El s\u00edndrome de fibromialgia afecta principalmente a las mujeres.<\/li>\n<li>A\u00fan se desconocen las causas. Diversos estudios demuestran, sin embargo, que los pacientes con FMS sufren una disfunci\u00f3n del sistema modulador del dolor a nivel del SNC. Los estudios PET y SPECT tambi\u00e9n indican una reducci\u00f3n del flujo sangu\u00edneo en varias zonas del cerebro (especialmente el t\u00e1lamo). La materia gris de la zona del t\u00e1lamo presenta una densidad reducida y un volumen total menor en el FMS. Adem\u00e1s, influyen los trastornos del sue\u00f1o, los trastornos del procesamiento del estr\u00e9s y las comorbilidades psicol\u00f3gicas.<\/li>\n<li>El diagn\u00f3stico se basa en las caracter\u00edsticas cl\u00ednicas, as\u00ed como en criterios de exclusi\u00f3n.<\/li>\n<li>El tratamiento incluye tanto estrategias no farmacol\u00f3gicas (ejercicio, terapia cognitivo-conductual) como farmacol\u00f3gicas (mejor estudiadas), como analg\u00e9sicos, opi\u00e1ceos, antidepresivos y anticonvulsivos.<\/li>\n<\/ul>\n<p>\n<em><strong>A RETENIR<\/strong><\/em><\/p>\n<ul>\n<li><em>El s\u00edndrome fibromi\u00e1lgico afecta esencialmente a las mujeres.<\/em><\/li>\n<li><em>Ses causes demeurent inconnues. Diversos estudios muestran que los pacientes afectados de SFM sufren una disfunci\u00f3n del sistema de modulaci\u00f3n de la sensaci\u00f3n de malestar a nivel del SNC. Los ex\u00e1menes de TEP y TEMP muestran tambi\u00e9n una perfusi\u00f3n sangu\u00ednea reducida en diversas regiones del cerebro (en particular en la regi\u00f3n del t\u00e1lamo). La sustancia gris en la regi\u00f3n tal\u00e1mica presenta en caso de SFM una densidad reducida y un volumen global reducido. Adem\u00e1s, los problemas del sue\u00f1o, los problemas de la gesti\u00f3n del estr\u00e9s y las comorbilidades ps\u00edquicas desempe\u00f1an un papel.<\/em><\/li>\n<li><em>El diagn\u00f3stico se realiza a partir de criterios cl\u00ednicos y de exclusi\u00f3n.<\/em><\/li>\n<li><em>El tratamiento incluye tanto estrategias terap\u00e9uticas no m\u00e9dicas (deporte, terapia del comportamiento cognitivo) como m\u00e9dicas (m\u00e1s estudiadas), como los analg\u00e9sicos, los opi\u00e1ceos, los antidepresivos y los anticonvulsivos.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5 id=\"practica-gp-2014-911-36-40\"><em>PR\u00c1CTICA GP 2014; 9(11): 36-40<\/em><\/h5>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El s\u00edndrome de fibromialgia (SFM), antes denominado s\u00edndrome de fibrositis o s\u00edndrome de dolor reum\u00e1tico generalizado de partes blandas, ya no se clasifica como un cuadro cl\u00ednico independiente, sino como&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":47833,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Dolor ","footnotes":""},"category":[11478,11451,11552],"tags":[24800,49899,49904,13825],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-344272","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-formacion-continua","category-reumatologia","category-rx-es","tag-fibromialgia-es","tag-fms-es","tag-puntos-de-licitacion","tag-reumatismo-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-24 00:02:29","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/344272","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=344272"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/344272\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/47833"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=344272"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=344272"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=344272"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=344272"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}