{"id":344347,"date":"2014-11-05T00:00:00","date_gmt":"2014-11-04T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/infecciones-del-tracto-urinario-diagnostico-y-terapia-en-adultos\/"},"modified":"2014-11-05T00:00:00","modified_gmt":"2014-11-04T23:00:00","slug":"infecciones-del-tracto-urinario-diagnostico-y-terapia-en-adultos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/infecciones-del-tracto-urinario-diagnostico-y-terapia-en-adultos\/","title":{"rendered":"Infecciones del tracto urinario: Diagn\u00f3stico y terapia en adultos"},"content":{"rendered":"<p><strong>El tratamiento de las infecciones urinarias depende de si se trata de una infecci\u00f3n sin complicaciones o complicada. Por lo tanto, una anamnesis cuidadosa y una clarificaci\u00f3n son indispensables. La cistitis no complicada en una mujer puede abordarse sin antibi\u00f3ticos a modo de prueba, siempre que no haya s\u00edntomas graves, porque la tasa de curaci\u00f3n espont\u00e1nea es del 25-40%. La terapia antibi\u00f3tica debe tener en cuenta la creciente resistencia. Se recomienda un examen urol\u00f3gico en caso de infecciones urinarias complicadas y recurrentes y para todas las infecciones urinarias en los hombres.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Las infecciones del tracto urinario son comunes y ocurren independientemente del sexo y a cualquier edad. Se muestran tres periodos de vida con mayor incidencia. En los lactantes (m &gt; w), los defectos de lubricaci\u00f3n y las malformaciones anat\u00f3micas a\u00fan no reconocidas son motivos de un mayor n\u00famero de infecciones urinarias. El segundo pico de edad se encuentra en los adultos j\u00f3venes sexualmente activos, por lo que aqu\u00ed se ven afectadas principalmente las mujeres y, con menor frecuencia, los hombres homosexuales. El tercer pico se produce en la edad avanzada, cuando cambios anat\u00f3micos como la atrofia de la mucosa y el cistocele en las mujeres y la hiperplasia prost\u00e1tica en los hombres favorecen las infecciones urinarias.<\/p>\n<p>Dependiendo del grupo de pacientes, una infecci\u00f3n del tracto urinario limitada a la vejiga puede tratarse con antibi\u00f3ticos sin m\u00e1s diagn\u00f3stico o requiere una aclaraci\u00f3n adicional. Para ello, se crearon los t\u00e9rminos infecciones urinarias no complicadas y complicadas<strong> (Tab.&nbsp;1)<\/strong>.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-4759\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/16_tab1_hp10.png\" style=\"height:665px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1219\"><\/p>\n<p>Dado que las infecciones urinarias est\u00e1n causadas en la gran mayor\u00eda de los casos por bacterias (las cistitis v\u00edricas causadas por adenovirus, citomegalovirus o poliomavirus son muy raras), la mayor\u00eda de los antibi\u00f3ticos utilizados en medicina humana se emplean para tratar las infecciones urogenitales. Debido a la creciente resistencia, es importante un uso responsable de los antibi\u00f3ticos y, sobre todo, evitar terapias innecesarias.<\/p>\n<p>No se tratar\u00e1 aqu\u00ed el seguimiento y la terapia de la bacteriuria indicada durante el embarazo.<\/p>\n<h2 id=\"cistitis-no-complicada\">Cistitis no complicada<\/h2>\n<p>Las mujeres j\u00f3venes suelen padecer cistitis. Se producen con una incidencia de 50 infecciones urinarias por cada 100 mujeres al a\u00f1o. Los factores de riesgo son las relaciones sexuales, el uso de espermicidas, las infecciones urinarias previas y la predisposici\u00f3n familiar. Los s\u00edntomas leves pueden tratarse sintom\u00e1ticamente con bebida abundante, ba\u00f1os de asiento calientes, antiinflamatorios y anticolin\u00e9rgicos, ya que la infecci\u00f3n se cura espont\u00e1neamente en siete d\u00edas en el 25-40% de los casos [1,2]. Fitoterapia con hojas de gayuba (Uvae ursi folium, por ejemplo Arkocaps<sup><br \/>\n  <sub>\u00ae<\/sub><br \/>\n<\/sup> gayuba, <sup>Impuls\u00ae<\/sup> grageas de vejiga y ri\u00f1\u00f3n, Lapidar <sup>5\u00ae<\/sup>, <sup>Lapiflu\u00ae<\/sup>, <sup>Demonatur\u00ae<\/sup> grageas de vejiga y ri\u00f1\u00f3n) pueden utilizarse adicionalmente durante una semana como m\u00e1ximo. Las hojas de gayuba ejercen su efecto a trav\u00e9s de la arbutina que contienen, que se transforma en el h\u00edgado y se excreta en la orina como un complejo de hidroquinona. Las bacterias presentes en la cistitis escinden el complejo de hidroquinona y toman la hidroquinona liberada, lo que desestabiliza su membrana celular y, por tanto, las mata [3]. Si los s\u00edntomas son graves o persistentes, pueden prescribirse antibi\u00f3ticos sin necesidad de realizar m\u00e1s diagn\u00f3sticos (es decir, sin urocultivo, ecograf\u00eda, etc.). La elecci\u00f3n del antimicrobiano se discutir\u00e1 m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>En las mujeres posmenop\u00e1usicas, la carencia de estr\u00f3genos provoca atrofia de la mucosa vaginal y cambios en el pH local. Esto conduce a la reducci\u00f3n de los lactobacilos, cuyo lugar es ocupado por bacterias de la flora intestinal. Esta proximidad aumenta significativamente la tasa de infecciones urinarias. En hasta el 50% de las mujeres mayores se encuentran bacterias en la orina (bacteriuria), pero no es necesario tratarla si no hay s\u00edntomas y la situaci\u00f3n metab\u00f3lica es estable [4]. Una excepci\u00f3n es la bacteriuria previa a una cirug\u00eda urogenital traum\u00e1tica y durante el embarazo, en cuyo caso est\u00e1 indicada la terapia antibi\u00f3tica.<\/p>\n<p>La cistitis sintom\u00e1tica que requiere tratamiento se da en mujeres posmenop\u00e1usicas con una incidencia de siete infecciones urinarias por cada 100 pacientes al a\u00f1o. Si no hay alteraciones genitales (descensos, cistocele, etc.) que puedan causar un problema de orina residual, tambi\u00e9n se puede suponer una cistitis no complicada en este grupo de pacientes y se puede iniciar la terapia sin m\u00e1s diagn\u00f3sticos.<\/p>\n<p>En la mayor\u00eda de los casos, los hombres presentan una cistitis complicada, por lo que siempre est\u00e1 indicado un esclarecimiento diferenciado en este grupo de pacientes. Esto incluye una evaluaci\u00f3n de la uretritis si se sospecha el diagn\u00f3stico, un examen f\u00edsico y digital-rectal, un an\u00e1lisis de orina incluido. Cultivo de orina y ecograf\u00eda de orina residual. Es importante detectar la inflamaci\u00f3n concomitante de los anexos, es decir, la prostatitis o la epididimitis, ya que la elecci\u00f3n del antibi\u00f3tico y la duraci\u00f3n de la terapia antibi\u00f3tica, as\u00ed como las medidas terap\u00e9uticas de acompa\u00f1amiento, cambian en funci\u00f3n de la afectaci\u00f3n del \u00f3rgano. En el caso agudo suele estar ya indicada una presentaci\u00f3n urol\u00f3gica, sin duda con prontitud para excluir patolog\u00edas org\u00e1nicas.<\/p>\n<h2 id=\"cistitis-complicada\">Cistitis complicada<\/h2>\n<p>Si la cistitis no complicada no se cura y existen factores de complicaci\u00f3n, el diagn\u00f3stico es esencial. Esto incluye un examen f\u00edsico, especialmente urogenital, un an\u00e1lisis de orina que incluya un urocultivo y una ecograf\u00eda del aparato genitourinario para evaluar la orina residual y el tracto urinario superior. Para una recogida de orina lo m\u00e1s limpia posible resp. para evitar la contaminaci\u00f3n con la piel y la fora vaginal, deben observarse los siguientes factores: Los hombres deben limpiar el glande del pene con agua despu\u00e9s de retraer el prepucio, las mujeres deben separar los labios y limpiar el meato uretral tambi\u00e9n con agua. Una orina de chorro medio obtenida de este modo es suficiente para el diagn\u00f3stico en la mayor\u00eda de los casos.<\/p>\n<p>Una prueba de tiras de orina (por ejemplo, la prueba <sup>Combur\u00ae<\/sup>) no es suficiente para la cistitis complicada [4], ya que la especificidad y la sensibilidad para diagnosticar una infecci\u00f3n del tracto urinario con una prueba de tiras de orina son insuficientes, especialmente en casos poco claros con respecto a los s\u00edntomas<strong> (Tab.&nbsp;2)<\/strong> [5]. El urocultivo cuantitativo con identificaci\u00f3n de pat\u00f3genos y pruebas de sensibilidad a los antibi\u00f3ticos es un requisito previo indispensable para el \u00e9xito del tratamiento de las infecciones urinarias complicadas y recurrentes. Los g\u00e9rmenes uropat\u00f3genos (especialmente E. coli) pueden causar s\u00edntomas incluso con recuentos de pat\u00f3genos de 103-104\/ml en la orina del chorro medio [6], por lo que los medios de cultivo por inmersi\u00f3n (l\u00edmite de detecci\u00f3n &gt;104\/ml) son a veces insuficientes. Por otro lado, la detecci\u00f3n de enterococos y estreptococos del grupo B en la orina del chorro medio no suele ser reproducible en la orina recogida de forma est\u00e9ril mediante cat\u00e9ter [6], por lo que debe considerarse con precauci\u00f3n como una infecci\u00f3n del tracto urinario e interpretarse m\u00e1s bien como una contaminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En caso de anomal\u00edas en el examen, por ejemplo, un trastorno renal de salida de la orina, c\u00e1lculos renales, orina residual superior a 100&nbsp;ml, una masa en la vejiga, cistocele o descensos, est\u00e1 indicada una presentaci\u00f3n urol\u00f3gica para un diagn\u00f3stico m\u00e1s profundo que incluya una cistoscopia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4760 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/17_tab2_hp10.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/794;height:433px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"794\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"pielonefritis\">Pielonefritis<\/h2>\n<p>Si, adem\u00e1s de cistitis, hay dolor en el flanco, dolor pulmonar renal palpable y\/o fiebre, debe suponerse una pielonefritis. En los hombres, la epididimitis o la prostatitis tambi\u00e9n deben descartarse si hay fiebre. Si se sospecha una pielonefritis, est\u00e1n indicados en todos los casos un urocultivo y una ecograf\u00eda para excluir una obstrucci\u00f3n del flujo urinario y un absceso renal del ri\u00f1\u00f3n afectado y para descartar orina residual. En caso de urosepsis<strong> (tab.&nbsp;3) <\/strong>o de fiebre persistente durante la terapia antibi\u00f3tica, est\u00e1 indicada la hospitalizaci\u00f3n para una terapia antibi\u00f3tica parenteral y la derivaci\u00f3n de la orina mediante sondaje. Del mismo modo, la epididimitis aguda o la prostatitis en los hombres deben ser aclaradas por un especialista.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4761 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/17_tab3_hp10.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1004;height:548px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1004\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"diagnostico-tras-cirugia-urogenital-y-cateterismo\">Diagn\u00f3stico tras cirug\u00eda urogenital y cateterismo<\/h2>\n<p>Las infecciones urogenitales nosocomiales son frecuentes y tienen un espectro de pat\u00f3genos ligeramente diferente al de las infecciones urinarias adquiridas fuera del hospital. Aqu\u00ed se encuentran con m\u00e1s frecuencia Pseudomonas y Serratia, as\u00ed como g\u00e9rmenes multirresistentes como E. coli y Klebsiella portadoras de BLEE, por lo que es importante realizar un urocultivo antes de iniciar el tratamiento antibi\u00f3tico.<\/p>\n<p>Tras una intervenci\u00f3n quir\u00fargica urogenital y poco tiempo despu\u00e9s de un sondaje pasivo, la prueba de la tira reactiva de orina es inadecuada para el diagn\u00f3stico o la exclusi\u00f3n de la cistitis. Las lesiones en el tracto urogenital (especialmente tras una RTUP o una RTUV) provocan leucocituria y hematuria incluso sin infecci\u00f3n bacteriana, por lo que la prueba resulta in\u00fatil. Adem\u00e1s, una detecci\u00f3n positiva o negativa de nitritos no es un buen indicador a favor o en contra de un evento infeccioso.<\/p>\n<h2 id=\"infeccion-urinaria-en-usuarios-de-sondas\">Infecci\u00f3n urinaria en usuarios de sondas<\/h2>\n<p>Los pacientes con cat\u00e9teres horizontales en el tracto urogenital deben conocer algunas caracter\u00edsticas especiales. Tanto una sonda transuretral como una sonda permanente suprap\u00fabica (Zystofix) y una nefrostom\u00eda provocan la colonizaci\u00f3n bacteriana de la vejiga urinaria y de la vejiga, respectivamente, incluso si se observan las normas higi\u00e9nicas m\u00e1s estrictas. del ri\u00f1\u00f3n. La incidencia de colonizaci\u00f3n es del 3-10% por d\u00eda de estancia del cat\u00e9ter [7]. Despu\u00e9s de 30 d\u00edas, el tracto urinario est\u00e1 as\u00ed colonizado bacteriol\u00f3gicamente en pr\u00e1cticamente todos los pacientes. La colonizaci\u00f3n bacteriana asintom\u00e1tica no requiere tratamiento. Se hace una excepci\u00f3n antes de una intervenci\u00f3n quir\u00fargica en el aparato urogenital; en este caso, la terapia antibi\u00f3tica se inicia un d\u00eda antes de la operaci\u00f3n. En caso de molestias como dolor abdominal bajo o en el costado, fiebre, epididimitis o empeoramiento del estado general, es necesario realizar un urocultivo a partir de orina fresca (no de la bolsa del cat\u00e9ter) y asegurar una derivaci\u00f3n urinaria continua (si es necesario, cambiar el cat\u00e9ter en caso de disfunci\u00f3n, sin suministro con v\u00e1lvula).<\/p>\n<p>\nSi la situaci\u00f3n lo permite, el tratamiento antibi\u00f3tico espec\u00edfico s\u00f3lo se administra despu\u00e9s de que se haya detectado el pat\u00f3geno en el urocultivo y se haya comprobado la resistencia. Si es necesario (s\u00edntomas graves, fiebre), se lleva a cabo una terapia antibi\u00f3tica calculada tras obtener el urocultivo, que se ajusta tras recibir la prueba de resistencia. Lo ideal es cambiar el cat\u00e9ter con la terapia antibi\u00f3tica adecuada a la sensibilidad, ya que las bacterias de la biopel\u00edcula producida pueden eludir la terapia antibi\u00f3tica. Las sondas ureterales (pigtails, cat\u00e9teres en doble J) no provocan un aumento de las infecciones urinarias, pero complican el diagn\u00f3stico y el tratamiento. Al igual que ocurre con las sondas permanentes, el cuerpo extra\u00f1o suele provocar leucocituria y eritrocituria, lo que hace in\u00fatiles los an\u00e1lisis de orina con tira reactiva. Debido a la conexi\u00f3n abierta de la vejiga al ri\u00f1\u00f3n, es m\u00e1s probable que una cistitis con una sonda ureteral colocada provoque un ascenso de g\u00e9rmenes y, por tanto, una pielonefritis. Tambi\u00e9n aqu\u00ed ciertas bacterias forman biopel\u00edculas, por lo que es necesario cambiar el cat\u00e9ter ureteral durante la terapia antibi\u00f3tica.<\/p>\n<h2 id=\"terapia-antibiotica-y-seguimiento\">Terapia antibi\u00f3tica y seguimiento<\/h2>\n<p>La terapia antibi\u00f3tica emp\u00edrica debe basarse siempre en el espectro de g\u00e9rmenes esperado y en la situaci\u00f3n de las resistencias.  <strong>La tabla&nbsp;4<\/strong> enumera los pat\u00f3genos m\u00e1s comunes de la cistitis no complicada adquirida en la comunidad y su situaci\u00f3n de resistencia a los antibi\u00f3ticos m\u00e1s importantes en la Suiza oriental en 2013 (seg\u00fan www.anresis.ch).<\/p>\n<p>Las quinolonas (por ejemplo, ciprofloxacina, norfloxacina, ofloxacina, levofloxacina) y las cefalosporinas (por ejemplo, cefuroxima, cefaclor, cefprozil, cefixima, cefpodoxima) no se recomiendan como terapia de primera elecci\u00f3n debido a su efecto sobre la flora intestinal fisiol\u00f3gica y al aumento de la resistencia con la inducci\u00f3n de g\u00e9rmenes multirresistentes. Asimismo, la resistencia al cotrimoxazol es cada vez m\u00e1s evidente, por lo que la nitrofuranto\u00edna y la fosfomicina se han vuelto a utilizar cada vez m\u00e1s en los \u00faltimos a\u00f1os para el tratamiento de la cistitis. Como ambos agentes no son transmisores tisulares, no pueden utilizarse en pielonefritis, prostatitis o epididimitis. Sin embargo, en las cistitis no complicadas sin fiebre, lo ideal es una dosis \u00fanica de fosfomicina de 3&nbsp;g o tres d\u00edas de tratamiento con nitrofuranto\u00edna. Los antibi\u00f3ticos recomendados para la terapia emp\u00edrica de una infecci\u00f3n urinaria se muestran en <strong>la tabla&nbsp;5 <\/strong>[4].<\/p>\n<p>El seguimiento del \u00e9xito de la terapia s\u00f3lo est\u00e1 indicado si los s\u00edntomas persisten durante 48-72 horas y debe realizarse entonces un urocultivo. La persistencia de leucocituria y eritrocituria en el an\u00e1lisis de tira de orina unos d\u00edas despu\u00e9s de la terapia antibi\u00f3tica no son prueba de la persistencia de la infecci\u00f3n urinaria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4762 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/18_tab4_hp10.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/677;height:369px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"677\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4763 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/20_tab5_hp10.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/851;height:464px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"851\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<h2 id=\"profilaxis\">Profilaxis<\/h2>\n<p>La cistitis recurrente se define como tres o m\u00e1s infecciones urinarias sintom\u00e1ticas al a\u00f1o. Las medidas profil\u00e1cticas m\u00e1s importantes para las infecciones urinarias de repetici\u00f3n en las mujeres se resumen en <strong>la tabla&nbsp;6<\/strong>. La profilaxis con ar\u00e1ndanos rojos est\u00e1 muy extendida, aunque los estudios sobre su eficacia son contradictorios. In vitro, se demostr\u00f3 la reducci\u00f3n de la adherencia bacteriana al unirse a los pili de E. coli y suprimir la expresi\u00f3n de pili. Las proantocianidinas han sido identificadas como un ingrediente eficaz de los ar\u00e1ndanos rojos, pero s\u00f3lo son detectables en la orina en cantidades muy peque\u00f1as tras el consumo de productos a base de ar\u00e1ndanos rojos. Se habla de un efecto de las proantocianidinas sobre la flora intestinal fisiol\u00f3gica, seg\u00fan el cual \u00e9sta es menos &#8220;virulenta&#8221; en caso de colonizaci\u00f3n de la vejiga urinaria y no desencadena cistitis [8]. Esto significar\u00eda que s\u00f3lo la profilaxis constante a largo plazo con productos de ar\u00e1ndano rojo tendr\u00eda efecto y no s\u00f3lo el tratamiento en caso de s\u00edntomas. Sin embargo, los pacientes suelen interrumpir la profilaxis a largo plazo, entre otras cosas por los costes que conlleva.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4764 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/11\/18_tab6_hp10.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 828px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 828\/605;height:438px; width:600px\" width=\"828\" height=\"605\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>\n<sup>Uro-Vaxom\u00ae<\/sup> es una inmunobioterapia consistente en un lisado bacteriano liofilizado de 18 cepas de E. coli uropat\u00f3genas. Estimula los linfocitos T, induce la producci\u00f3n de interfer\u00f3n end\u00f3geno y aumenta los niveles de IgA secretora en la orina. Varios estudios doble ciego han demostrado una reducci\u00f3n de los episodios de infecci\u00f3n urinaria causados por E.coli [9,10].<\/p>\n<p>En mujeres j\u00f3venes sexualmente activas con cistitis recurrente, el valor de la cistoscopia y la evaluaci\u00f3n del tracto urinario superior son controvertidos. Sin embargo, en las mujeres mayores con infecciones urinarias repetidas, la cistoscopia siempre forma parte de la exploraci\u00f3n urol\u00f3gica complementaria, como en los hombres con una infecci\u00f3n urinaria y como en cualquier macrohematuria.<\/p>\n<p><strong>CONCLUSI\u00d3N PARA LA PR\u00c1CTICA<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>En la cistitis no complicada, si los s\u00edntomas son leves, se puede esperar al proceso de curaci\u00f3n espont\u00e1nea y administrar \u00fanicamente terapia sintom\u00e1tica, ya que la infecci\u00f3n se cura espont\u00e1neamente en siete d\u00edas en el 25-40% de los casos.<\/li>\n<li>Un examen urol\u00f3gico est\u00e1 indicado en las cistitis complicadas y recurrentes. En los hombres, toda infecci\u00f3n urogenital debe aclararse urol\u00f3gicamente.<\/li>\n<li>La prueba de la tira reactiva de orina no siempre es fiable para diagnosticar una infecci\u00f3n urinaria. La leucocituria y la hematuria pueden detectarse incluso sin una infecci\u00f3n bacteriana, especialmente con un cat\u00e9ter en el sistema urogenital (cat\u00e9ter permanente, stent ureteral\/pigtail) y tras operaciones en el sistema urogenital.<\/li>\n<li>Las sondas urinarias est\u00e1n pr\u00e1cticamente siempre colonizadas bacteriol\u00f3gicamente al cabo de 30 d\u00edas (tasa de colonizaci\u00f3n del 3-10% al d\u00eda). Sin s\u00edntomas, no hay indicaci\u00f3n de examen, recogida de urocultivo o terapia.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Literatura:<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Christiaens TC, et al: Ensayo controlado aleatorio de nitrofuranto\u00edna frente a placebo en el tratamiento de la infecci\u00f3n urinaria no complicada en mujeres adultas. Br J Gen Pract 2002; 52(482): 729-734.<\/li>\n<li>Ferry SA, et al: La evoluci\u00f3n natural de la infecci\u00f3n del tracto urinario inferior no complicada en mujeres ilustrada por un estudio aleatorizado controlado con placebo. Scand J Infect Dis 2004; 36(4): 296-301.<\/li>\n<li>Siegers C, et al: Desconjugaci\u00f3n bacteriana de la arbutina por Escherichia coli. Fitomedicina 2003; Suppl 4:58-60.<\/li>\n<li>Wagenlehner FME, et al: Epidemiolog\u00eda, diagn\u00f3stico, terapia y gesti\u00f3n de las infecciones bacterianas no complicadas del tracto urinario adquiridas en la comunidad en pacientes adultos. 2010. directriz S3 registro AWMF n\u00ba 043\/044 Infecciones del tracto urinario.<\/li>\n<li>Little P, et al: Varillas reactivas y algoritmos de diagn\u00f3stico en la infecci\u00f3n urinaria: desarrollo y validaci\u00f3n, ensayo aleatorio, an\u00e1lisis econ\u00f3mico, cohorte observacional y estudio cualitativo. Health Technol Assess 2009; 13(19): iii-iv, ix-xi, 1-73.<\/li>\n<li>Hooton TM, et al: Cultivo de orina del chorro medio miccional y cistitis aguda en mujeres premenop\u00e1usicas. N Engl J Med 2013; 369(20): 1883-1891.<\/li>\n<li>Warren JW: Infecciones del tracto urinario asociadas al cat\u00e9ter. Infect Dis Clin North Am 1997; 11(3): 609-622.<\/li>\n<li>Hisano M, et al: Los ar\u00e1ndanos y la prevenci\u00f3n de las infecciones del tracto urinario inferior. Clinics 2012; 67(6): 661-667.<\/li>\n<li>Bauer HW, et al: Prevenci\u00f3n de las infecciones urinarias recurrentes con fracciones inmunoactivas de E. coli: un metaan\u00e1lisis de cinco estudios doble ciego controlados con placebo. Int J Antimicrob Agents 2002; 19(6): 451-456.<\/li>\n<li>Bauer HW, et al: Estudio multic\u00e9ntrico doble ciego a largo plazo de un extracto de Escherichia coli (OM-89) en pacientes femeninas con infecciones recurrentes del tracto urinario. Eur Urol 2005; 47(4): 542-548, discusi\u00f3n 548.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2014; 9(10): 15-20<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El tratamiento de las infecciones urinarias depende de si se trata de una infecci\u00f3n sin complicaciones o complicada. 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