{"id":344574,"date":"2014-09-23T15:19:58","date_gmt":"2014-09-23T13:19:58","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/como-puede-analizarse-y-clasificarse-el-dolor-neuropatico\/"},"modified":"2014-09-23T15:19:58","modified_gmt":"2014-09-23T13:19:58","slug":"como-puede-analizarse-y-clasificarse-el-dolor-neuropatico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/como-puede-analizarse-y-clasificarse-el-dolor-neuropatico\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo puede analizarse y clasificarse el dolor neurop\u00e1tico?"},"content":{"rendered":"<p><strong>El diagn\u00f3stico del dolor nervioso sigue siendo un reto. De acuerdo con los actuales cuestionarios est\u00e1ndar validados, tambi\u00e9n se utilizan, seg\u00fan los casos, otras aclaraciones como las pruebas sensoriales cuantitativas. Un nuevo estudio ha proporcionado ahora datos normativos sobre la espalda que pueden utilizarse para analizar y clasificar mejor el dolor neurop\u00e1tico en esta zona.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p><em>(ag)<\/em>  El dolor neurop\u00e1tico, definido como el resultado directo de una lesi\u00f3n o enfermedad en el sistema somatosensorial, es frecuente. Las causas son variadas: por ejemplo, una infecci\u00f3n por herpes, la esclerosis m\u00faltiple o las polineuropat\u00edas pueden provocar dolor neurop\u00e1tico central o perif\u00e9rico. Los s\u00edntomas t\u00edpicos incluyen ardor, hormigueo, entumecimiento, pero tambi\u00e9n dolores punzantes o d\u00e9ficits sensoriales como una menor percepci\u00f3n del fr\u00edo. Sin embargo, los s\u00edntomas no son en absoluto uniformes.<\/p>\n<h2 id=\"mejorar-la-comprension-del-dolor-nervioso\">Mejorar la comprensi\u00f3n del dolor nervioso<\/h2>\n<p>Las pruebas sensoriales cuantitativas (QST) desarrolladas en Alemania pretenden medir y estandarizar los cambios t\u00edpicos de la sensibilidad cut\u00e1nea. Se utilizan siete pruebas para comprobar la sensaci\u00f3n de dolor y la percepci\u00f3n del fr\u00edo, el calor, los toques agudos y finos, as\u00ed como la presi\u00f3n y la vibraci\u00f3n. El procedimiento dura unos 30 minutos por zona de prueba. Fue creado por la Red Alemana de Investigaci\u00f3n del Dolor Neurop\u00e1tico (DFNS). El QST proporciona un perfil de sensibilidad espec\u00edfico para cada paciente. Con la ayuda de este perfil, se pueden extraer conclusiones sobre el da\u00f1o nervioso. Por ejemplo, se puede responder si est\u00e1n afectadas las fibras nerviosas finas o gruesas o si la lesi\u00f3n se encuentra en el sistema nervioso central o perif\u00e9rico.<\/p>\n<h2 id=\"como-se-pueden-evaluar-los-resultados\">\u00bfC\u00f3mo se pueden evaluar los resultados?<\/h2>\n<p>Para la mejor evaluaci\u00f3n posible de los perfiles de QST, tambi\u00e9n precisamente de cara a una posible terapia dirigida que tenga en cuenta los mecanismos espec\u00edficos del dolor, el DFNS proporciona una base de datos. Actualmente contiene datos anonimizados de unos 3.000 pacientes y m\u00e1s de 600 voluntarios sanos. La comparaci\u00f3n entre los datos del paciente y del sujeto proporciona valores normales para cada punto QST en funci\u00f3n de la edad y el sexo. As\u00ed, las respectivas respuestas a los est\u00edmulos pueden clasificarse como disfunciones o hiperfunciones patol\u00f3gicas. Las funciones bajas indican una lesi\u00f3n en el sistema somatosensorial, las funciones altas indican alodinia e hiperalgesia. Los hallazgos se sistematizan con la clasificaci\u00f3n LoGa (Lo = &#8220;p\u00e9rdida&#8221;, es decir, p\u00e9rdida\/s\u00edntoma negativo; Ga = &#8220;ganancia&#8221;, es decir, aumento\/s\u00edntoma positivo). Con el c\u00f3digo num\u00e9rico adicional de 0-3, se pueden registrar los s\u00edntomas t\u00e9rmicos (1) y mec\u00e1nicos (2) o sus combinaciones (3). El hallazgo de hipoestesia t\u00e9rmica (L1) combinada con alodinia mec\u00e1nica (G2) se clasificar\u00eda as\u00ed como L1G2.<\/p>\n<p>La base de datos tambi\u00e9n permite dividir a los pacientes con perfiles de sensibilidad similares en grupos para los que se pueden buscar terapias espec\u00edficas.<\/p>\n<h2 id=\"dolor-de-espalda\">Dolor de espalda<\/h2>\n<p>Hasta ahora, existen valores est\u00e1ndar QST relacionados con la edad y el sexo para las zonas de la cara, el pie y la mano. En un nuevo estudio [1], el objetivo era recoger tambi\u00e9n valores de referencia en la zona de la espalda. Por lo tanto, deben describirse los cambios de sensibilidad t\u00edpicos en pacientes con neuralgia postzosterica.<\/p>\n<p><strong>M\u00e9todo: <\/strong>Se tomaron perfiles QST de la espalda de 162 sujetos sanos. Los perfiles sensoriales de otras zonas estaban dentro del rango normal.<\/p>\n<p><strong>Resultados: <\/strong>El QST mostr\u00f3 una menor sensibilidad de la parte superior de la espalda en comparaci\u00f3n con la mano, y una mayor sensibilidad de la parte inferior de la espalda en comparaci\u00f3n con el pie. Sin embargo, no hubo diferencias sistem\u00e1ticas entre las dos zonas dorsales.&nbsp;<\/p>\n<p>La edad desempe\u00f1\u00f3 un papel significativo en la mayor\u00eda de los par\u00e1metros, pero el sexo s\u00f3lo en la medida en que el umbral de dolor bajo presi\u00f3n fue significativamente inferior en las mujeres que en los hombres.&nbsp;Para el umbral del dolor en fr\u00edo, los intervalos de confianza superaron en su mayor\u00eda los &#8220;l\u00edmites de seguridad&#8221;, por lo que s\u00f3lo se pudieron utilizar los valores de referencia relativos (diferencia izquierda-derecha, diferencia mano-detr\u00e1s). Las personas sometidas a la prueba reaccionaron con mayor sensibilidad al dolor por presi\u00f3n.  &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<h2 id=\"ejemplo-de-uso-para-la-neuralgia-postzosterica\">Ejemplo de uso para la neuralgia postzosterica&nbsp;<\/h2>\n<p>Con los datos obtenidos, la hipersensibilidad, el dolor y las molestias en la espalda tambi\u00e9n pueden clasificarse ahora en valores dentro y fuera de la norma.<\/p>\n<p>En la segunda parte del estudio, se comprob\u00f3 directamente en la pr\u00e1ctica la aplicabilidad de los nuevos valores est\u00e1ndar. Los valores se compararon con los datos de QST de m\u00e1s de 70 pacientes con neuralgia postzosterica. Esta dolencia suele afectar a la espalda. Curiosamente, el an\u00e1lisis revel\u00f3 patrones de sensibilidad que difer\u00edan de los observados en neuropat\u00edas de otras causas: En comparaci\u00f3n con los nuevos valores de referencia obtenidos, los pacientes mostraron d\u00e9ficits t\u00e9rmicos y t\u00e1ctiles y alodinia din\u00e1mico-mec\u00e1nica, en su mayor\u00eda sin un umbral de dolor mec\u00e1nico reducido.&nbsp;<\/p>\n<p>En el futuro, los nuevos datos o valores est\u00e1ndar permitir\u00e1n analizar con precisi\u00f3n los cambios en la sensibilidad de una amplia gama de enfermedades dolorosas de la espalda (postoracotom\u00eda, dolor de espalda cr\u00f3nico), que tambi\u00e9n podr\u00e1n utilizarse de forma \u00f3ptima para la terapia.<\/p>\n<p><strong>Literatura:<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Pfau DB, et al.: Pruebas sensoriales cuantitativas en la Red Alemana de Investigaci\u00f3n sobre el Dolor Neurop\u00e1tico (DFNS): datos de referencia para el tronco y aplicaci\u00f3n en pacientes con neuralgia postherp\u00e9tica cr\u00f3nica. Dolor 2014 mayo; 155(5): 1002-1015.<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El diagn\u00f3stico del dolor nervioso sigue siendo un reto. De acuerdo con los actuales cuestionarios est\u00e1ndar validados, tambi\u00e9n se utilizan, seg\u00fan los casos, otras aclaraciones como las pruebas sensoriales cuantitativas.&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":46718,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Pruebas sensoriales cuantitativas","footnotes":""},"category":[11328,11470,11552],"tags":[],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-344574","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-neurologia","category-noticias","category-rx-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-07-03 18:26:57","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/344574","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=344574"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/344574\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/46718"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=344574"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=344574"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=344574"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=344574"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}