{"id":344625,"date":"2014-09-22T17:01:17","date_gmt":"2014-09-22T15:01:17","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/la-profilaxis-de-las-fracturas-sigue-siendo-la-base-de-la-terapia\/"},"modified":"2014-09-22T17:01:17","modified_gmt":"2014-09-22T15:01:17","slug":"la-profilaxis-de-las-fracturas-sigue-siendo-la-base-de-la-terapia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/la-profilaxis-de-las-fracturas-sigue-siendo-la-base-de-la-terapia\/","title":{"rendered":"La profilaxis de las fracturas sigue siendo la base de la terapia"},"content":{"rendered":"<p><strong>La forma de evaluar y tratar la osteoporosis depende de varios requisitos previos: Por un lado, hay que evaluar individualmente qu\u00e9 factores de riesgo presenta un paciente para el desarrollo de osteoporosis o para las denominadas fracturas por fragilidad en su conjunto. Adem\u00e1s, la edad, por supuesto, desempe\u00f1a un papel, pero tambi\u00e9n el sexo, as\u00ed como el estado menop\u00e1usico y otros procesos secundarios asociados. En el congreso de la EULAR celebrado en Par\u00eds se debatieron diversas posibilidades de diagn\u00f3stico, profilaxis y terapia.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>La Dra. Pilar Peris Bernal, de Barcelona, se\u00f1al\u00f3 que la osteoporosis en los hombres suele estar asociada a causas secundarias. En el laboratorio pueden recogerse calcio y fosfato s\u00e9ricos, fosfatasa alcalina, hemograma completo, ferritina, valores de la funci\u00f3n hep\u00e1tica y renal, electroforesis de prote\u00ednas, calcio en orina de 24 h, 25-hidroxivitamina D y testosterona. Adem\u00e1s, pueden analizarse los llamados &#8220;marcadores de recambio \u00f3seo&#8221;. La densitometr\u00eda \u00f3sea, un examen radiol\u00f3gico de la columna vertebral y, por supuesto, el historial cl\u00ednico y la exploraci\u00f3n f\u00edsica (altura\/peso) sirven como herramientas de diagn\u00f3stico. &#8220;El diagn\u00f3stico de osteoporosis incluye una puntuaci\u00f3n T de &lt;-2,5&#8221;, explic\u00f3 el Dr. Peris Bernal.<\/p>\n<p>Para el diagn\u00f3stico, en general debe tenerse en cuenta que algunos tipos de osteoporosis secundaria (como la forma inducida por glucocorticoides) muestran fracturas con valores de densidad mineral \u00f3sea m\u00e1s elevados, y que otras enfermedades \u00f3seas metab\u00f3licas (por ejemplo, la osteomalacia) pueden a su vez inducir f\u00e1cilmente a confusi\u00f3n en el diagn\u00f3stico diferencial.<\/p>\n<h2 id=\"profilaxis-y-terapia\">Profilaxis y terapia<\/h2>\n<p>Seg\u00fan el Dr. Peris Bernal, la elecci\u00f3n del tratamiento farmacol\u00f3gico adecuado, es decir, el tipo de agente antiosteopor\u00f3tico, la v\u00eda de administraci\u00f3n, la duraci\u00f3n \u00f3ptima y el seguimiento de la terapia dependen de las caracter\u00edsticas individuales del paciente y del riesgo de fractura. &#8220;Por ejemplo, aunque los bifosfonatos se utilizan habitualmente en mujeres posmenop\u00e1usicas y hombres con osteoporosis, deben emplearse con precauci\u00f3n en pacientes premenop\u00e1usicas. Otras opciones no farmacol\u00f3gicas como la vertebroplastia percut\u00e1nea para el tratamiento de las fracturas vertebrales dolorosas tambi\u00e9n requieren una selecci\u00f3n adecuada de los pacientes&#8221;, afirma. Los factores de riesgo importantes de nuevas fracturas vertebrales no son s\u00f3lo un nivel bajo de 25-OH vitamina D (&lt;20&nbsp;ng\/ml) o el aumento de la edad, sino tambi\u00e9n el n\u00famero de vertebroplastias percut\u00e1neas (&gt;1). Seg\u00fan el Dr. Peris Bernal, la vertebroplastia s\u00f3lo debe utilizarse, por tanto, en pacientes seleccionados con dolor vertebral sintom\u00e1tico persistente y sin respuesta suficiente a la terapia conservadora. &#8220;Sin embargo, estos pacientes tambi\u00e9n deber\u00edan recibir una terapia espec\u00edfica para la osteoporosis y corregir la carencia de vitamina D&#8221;, afirma el experto.<\/p>\n<p>El requisito previo b\u00e1sico para la terapia de la osteoporosis, pero tambi\u00e9n para su profilaxis, es un equilibrio adecuado de vitamina D y calcio, as\u00ed como la abstinencia de alcohol y tabaco. &#8220;Las ingestas de calcio recomendadas para adultos mayores de 50 a\u00f1os (incluidas las mujeres posmenop\u00e1usicas) son de 1200&nbsp;mg\/tgl. y un nivel de vitamina D de al menos 50&nbsp;nmol\/l. Se ha demostrado que muchos europeos -especialmente los que padecen dolencias reum\u00e1ticas- no alcanzan este valor m\u00ednimo e incluso presentan una carencia grave [1,2]&#8221;, afirma el Dr. Peris Bernal.<\/p>\n<p>En la osteoporosis idiop\u00e1tica masculina tambi\u00e9n se utilizan los bifosfonatos, la teriparatida y el denosumab. Para la osteoporosis masculina secundaria puede considerarse:<br \/>\n<strong>Hipogonadismo:<\/strong> terapia hormonal, bifosfonatos, teriparatida, denosumab<br \/>\n<strong>Inducida por glucocorticoides:<\/strong> Bisfosfonato, Teriparatida<br \/>\n<strong>Alcoholismo:<\/strong> abstinencia de alcohol.<br \/>\n&#8220;La terapia hormonal est\u00e1 espec\u00edficamente indicada en hombres j\u00f3venes con s\u00edntomas asociados y, por supuesto, sin contraindicaciones&#8221;, afirma el Dr. Peris Bernal.<\/p>\n<h2 id=\"mujeres-premenopausicas\">Mujeres premenop\u00e1usicas<\/h2>\n<p>La osteoporosis tambi\u00e9n suele estar asociada a causas secundarias en las mujeres premenop\u00e1usicas. En el laboratorio, pueden recogerse de nuevo los valores mencionados (en lugar de la testosterona 17-\u03b2-estradiol). En principio, existen m\u00e1s bien pocos estudios sobre las posibles opciones terap\u00e9uticas en esta poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los enfoques terap\u00e9uticos en este caso tambi\u00e9n incluyen un equilibrio adecuado de vitamina D y calcio, ejercicio y abstinencia de alcohol y tabaco. Despu\u00e9s se trata la posible enfermedad asociada o el hipogonadismo y s\u00f3lo entonces se considera una terapia farmacol\u00f3gica espec\u00edfica.<\/p>\n<p>&#8220;En un estudio retrospectivo [3] de pacientes j\u00f3venes con osteoporosis idiop\u00e1tica (premenop\u00e1usicas), investigamos el efecto de un enfoque conservador (vitamina D\/calcio y ejercicio) sobre la densidad mineral \u00f3sea&#8221;, afirma el Dr. Peris Bernal. &#8220;Por t\u00e9rmino medio, el periodo de seguimiento fue de tres a\u00f1os. La densidad mineral \u00f3sea en las v\u00e9rtebras lumbares y el cuello femoral se evalu\u00f3 al inicio y despu\u00e9s anualmente. Los pacientes ten\u00edan una o m\u00e1s fracturas por fragilidad y\/o una puntuaci\u00f3n Z &lt;-2. Hab\u00edamos descartado causas secundarias en todos los pacientes. De hecho, el tratamiento con calcio y vitamina D y el aumento de la actividad f\u00edsica mostraron un claro efecto sobre la densidad mineral \u00f3sea: \u00e9sta aument\u00f3 significativamente al cabo de dos y tres a\u00f1os. No se observaron nuevas fracturas esquel\u00e9ticas durante el periodo de seguimiento&#8221;.<\/p>\n<p>En pacientes de alto riesgo (con amenorrea y\/o fracturas) debe considerarse el tratamiento farmacol\u00f3gico espec\u00edfico cl\u00e1sico. Los bifosfonatos y la teriparatida deben utilizarse tras evaluar el riesgo y valorar cuidadosamente cualquier contraindicaci\u00f3n. Si est\u00e1 indicado, considere el uso de bifosfonatos con mayor retenci\u00f3n \u00f3sea. Adem\u00e1s, seg\u00fan el Dr. Peris Bernal, se recomienda la anticoncepci\u00f3n durante la terapia farmacol\u00f3gica.<\/p>\n<p>&#8220;En resumen, el enfoque terap\u00e9utico de esta afecci\u00f3n debe comenzar siempre con la evaluaci\u00f3n del riesgo individual de fractura y de los factores de riesgo generales y, si es posible, su reducci\u00f3n, para despu\u00e9s, en un segundo paso si es necesario, seleccionar la medicaci\u00f3n m\u00e1s adecuada para la osteoporosis&#8221;, resumi\u00f3 el Dr. Peris Bernal.<\/p>\n<h2 id=\"inhibir-la-resorcion-osea-mantener-la-transduccion-de-senales\">Inhibir la resorci\u00f3n \u00f3sea, mantener la transducci\u00f3n de se\u00f1ales<\/h2>\n<p>La osteoporosis es el resultado de un desequilibrio durante la continua renovaci\u00f3n \u00f3sea (remodelaci\u00f3n): La resorci\u00f3n \u00f3sea supera a la formaci\u00f3n \u00f3sea. Como resultado, la masa \u00f3sea disminuye, la estructura \u00f3sea se deteriora y las fracturas son m\u00e1s probables. La enzima catepsina K interviene de forma central en la degradaci\u00f3n de la matriz \u00f3sea a trav\u00e9s de los osteoclastos, por lo que resulta adecuada como diana terap\u00e9utica. El odanacatib es un inhibidor espec\u00edfico de la catepsina K que a\u00fan no ha sido aprobado: bloquea la resorci\u00f3n \u00f3sea por la catepsina K, pero deja los osteoclastos funcionalmente intactos y, por tanto, no interfiere en la transducci\u00f3n de se\u00f1ales entre osteoclastos y osteoblastos. Esto es significativo porque, seg\u00fan una nueva investigaci\u00f3n, el intercambio entre los dos tipos de c\u00e9lulas es fundamental para la formaci\u00f3n de hueso nuevo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el Dr. Roland Chapurlat, de Lyon, los estudios cl\u00ednicos demuestran que el odanacatib aumenta de forma continua la densidad mineral \u00f3sea, reduce la resorci\u00f3n \u00f3sea y mantiene la formaci\u00f3n de hueso. La densidad \u00f3sea mejora en varias partes del cuerpo.<\/p>\n<h2 id=\"de-que-datos-clinicos-se-dispone\">\u00bfDe qu\u00e9 datos cl\u00ednicos se dispone?<\/h2>\n<p>El seguimiento prolongado de un estudio de fase II demostr\u00f3 el \u00e9xito a largo plazo en la resorci\u00f3n \u00f3sea y la densidad \u00f3sea: 399 mujeres posmenop\u00e1usicas con una puntuaci\u00f3n T entre &#8211; 2,0 y &#8211; 3,5 en la columna vertebral y la cadera participaron en el estudio de referencia de dos a\u00f1os. Se les asign\u00f3 aleatoriamente a recibir placebo u odanacatib una vez a la semana en dosis de 3, 10, 25 \u00f3 50 mg m\u00e1s vitamina D(3) y calcio. Los resultados de la fase de extensi\u00f3n preespecificada a cinco a\u00f1os se publicaron en 2012 [4].<\/p>\n<p>13 pacientes tomaron odanacatib 50 mg de forma continuada durante cinco a\u00f1os. Consiguieron una mejora media de la &#8220;densidad mineral \u00f3sea&#8221; (DMO) en la regi\u00f3n lumbar del 11,9% (frente al &#8211; 0,4% de las mujeres que cambiaron al placebo al cabo de dos a\u00f1os). Un an\u00e1lisis conjunto mostr\u00f3 que las mujeres que hab\u00edan recibido odanacatib en dosis de 10-50 mg de forma continuada durante cinco a\u00f1os (n=26-29) presentaban una mejora media de casi el 55% en los marcadores clave de resorci\u00f3n \u00f3sea. Los valores de los marcadores de formaci\u00f3n \u00f3sea, por otro lado, permanecieron casi iguales desde el inicio. La densidad \u00f3sea en la columna y la cadera aument\u00f3 con dosis de 10-50 mg a lo largo de los cinco a\u00f1os, con una buena tolerabilidad del f\u00e1rmaco. Los efectos fueron reversibles, es decir, la densidad \u00f3sea volvi\u00f3 a disminuir tras la interrupci\u00f3n y la resorci\u00f3n \u00f3sea aument\u00f3.<\/p>\n<p>Brixen et al. confirm\u00f3 los resultados en 2013 [5]. En 214 mujeres posmenop\u00e1usicas, el odanacatib a la dosis de 50 mg\/semana mostr\u00f3:<\/p>\n<ul>\n<li>un aumento significativo (p&lt;0,001) del valor de la DMO relacionada con el \u00e1rea de la columna lumbar al cabo de un a\u00f1o (un 3,5% superior al placebo);<\/li>\n<li>un valor significativamente inferior en el marcador de resorci\u00f3n \u00f3sea que con el placebo despu\u00e9s de seis meses y despu\u00e9s de dos a\u00f1os (p&lt;0,001);<\/li>\n<li>un valor en el marcador de formaci\u00f3n \u00f3sea comparable al placebo al cabo de dos a\u00f1os;<\/li>\n<li>un aumento significativo (p&lt;0,001) del valor de la DMO relacionada con el volumen trabecular de la columna vertebral y del valor de la DMO relacionada con el volumen integral\/trabecular de la cadera despu\u00e9s de seis meses (en comparaci\u00f3n con el placebo);<\/li>\n<li>un perfil de efectos secundarios comparable al del placebo.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&#8220;As\u00ed que, de nuevo, el odanacatib redujo la resorci\u00f3n \u00f3sea y mantuvo la formaci\u00f3n de hueso&#8221;, afirma el profesor Chapurlat. &#8220;Tambi\u00e9n se observ\u00f3 que el tratamiento con el agente mejoraba la microarquitectura trabecular, el grosor cortical y la resistencia \u00f3sea en el radio distal y la tibia distal [6]&#8221;.<\/p>\n<p>Actualmente se est\u00e1 cerrando un ensayo de fase III con m\u00e1s de 16.000 pacientes posmenop\u00e1usicas con osteoporosis y con el criterio de valoraci\u00f3n principal de la reducci\u00f3n del riesgo de fractura. Debido a los s\u00f3lidos datos provisionales de eficacia observables en una fase temprana y a un buen perfil beneficio-riesgo, se recomend\u00f3 la interrupci\u00f3n precoz en 2012. Sin embargo, se est\u00e1 llevando a cabo una fase de extensi\u00f3n ciega. Proporcionar\u00e1 datos de un periodo total de cinco a\u00f1os hasta su finalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>Fuente: &#8220;Osteoporosis&#8221;, presentaci\u00f3n en el Congreso EULAR, 11-14 de junio de 2014, Par\u00eds.<\/em><\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Haller J: El estado vitam\u00ednico y su adecuaci\u00f3n en los ancianos: una visi\u00f3n internacional. Int J Vitam Nutr Res 1999 mayo; 69(3): 160-168.<\/li>\n<li>Aguado P, et al: Niveles bajos de vitamina D en mujeres posmenop\u00e1usicas ambulatorias de una cl\u00ednica reumatol\u00f3gica de Madrid, Espa\u00f1a: su relaci\u00f3n con la densidad mineral \u00f3sea. Osteoporos Int 2000; 11(9): 739-744.<\/li>\n<li>Peris P, et al: Evoluci\u00f3n de la densidad mineral \u00f3sea en mujeres premenop\u00e1usicas j\u00f3venes con osteoporosis idiop\u00e1tica. Clin Rheumatol 2007 Jun; 26(6): 958-961.<\/li>\n<li>Langdahl B, et al: Odanacatib en el tratamiento de mujeres posmenop\u00e1usicas con baja densidad mineral \u00f3sea: cinco a\u00f1os de terapia continuada en un estudio de fase 2. J Bone Miner Res 2012 Nov; 27(11): 2251-2258.<\/li>\n<li>Brixen K, et al: Densidad \u00f3sea, recambio y fuerza estimada en mujeres posmenop\u00e1usicas tratadas con odanacatib: un ensayo aleatorizado. J Clin Endocrinol Metab 2013 feb; 98(2): 571-580.<\/li>\n<li>Cheung A, et al: Efectos del Odanacatib en el radio y la tibia de mujeres posmenop\u00e1usicas: Mejoras en la geometr\u00eda \u00f3sea, la microarquitectura y la resistencia \u00f3sea estimada. J Bone Miner Res 2014 Feb 12. doi: 10.1002\/jbmr.2194. [Epub ahead of print].<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>ESPECIAL DEL CONGRESO 2014, 5(2): 36-39<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La forma de evaluar y tratar la osteoporosis depende de varios requisitos previos: Por un lado, hay que evaluar individualmente qu\u00e9 factores de riesgo presenta un paciente para el desarrollo&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":46658,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Osteoporosis","footnotes":""},"category":[11483,11369,11398,11451,11552],"tags":[45058,18720,20559,50939],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-344625","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-el-congreso-informa","category-ginecologia","category-ortopedia","category-reumatologia","category-rx-es","tag-odanacatib-es","tag-osteoporosis-es","tag-perdida-osea","tag-via-de-administracion","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-07-13 06:41:39","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/344625","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=344625"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/344625\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/46658"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=344625"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=344625"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=344625"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=344625"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}