{"id":345058,"date":"2014-06-25T00:00:00","date_gmt":"2014-06-24T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/dolor-de-piernas-un-sindrome-desatendido\/"},"modified":"2014-06-25T00:00:00","modified_gmt":"2014-06-24T22:00:00","slug":"dolor-de-piernas-un-sindrome-desatendido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/dolor-de-piernas-un-sindrome-desatendido\/","title":{"rendered":"Dolor de piernas: un s\u00edndrome desatendido"},"content":{"rendered":"<p><strong>Est\u00e1 por ver si es el precio a pagar por las ventajas de ser b\u00edpedo, pero en una consulta de medicina deportiva, casi el 95% de los pacientes se quejan de molestias (trastornos, p\u00e9rdida de funci\u00f3n, dolor, etc.) en las extremidades inferiores. Bastantes de estas dolencias se localizan en la parte inferior de la pierna (entre la rodilla y el tobillo). A continuaci\u00f3n presentamos algunas de estas expresiones cl\u00ednicas.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Como es habitual en traumatolog\u00eda deportiva, hay que distinguir entre las lesiones agudas y las patolog\u00edas por sobreuso m\u00e1s graduales. <strong>La tabla&nbsp;1 resume <\/strong>estas diferentes patolog\u00edas.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-4126\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Tab1_HP7_s9.jpg_2291.jpg\" style=\"height:240px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"440\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Tab1_HP7_s9.jpg_2291.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Tab1_HP7_s9.jpg_2291-800x320.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Tab1_HP7_s9.jpg_2291-120x48.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Tab1_HP7_s9.jpg_2291-90x36.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Tab1_HP7_s9.jpg_2291-320x128.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Tab1_HP7_s9.jpg_2291-560x224.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>Varias estructuras biol\u00f3gicas pueden verse afectadas por los s\u00edntomas de sobrecarga y <strong>la tabla 2<\/strong> ofrece una visi\u00f3n general de las posibilidades existentes. A continuaci\u00f3n, hablaremos brevemente de algunas de estas dolencias de la parte inferior de la pierna que se dan en los deportistas.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4127 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Tab2_HP7_s10.jpg_2292.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/599;height:327px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"599\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Tab2_HP7_s10.jpg_2292.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Tab2_HP7_s10.jpg_2292-800x436.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Tab2_HP7_s10.jpg_2292-120x65.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Tab2_HP7_s10.jpg_2292-90x49.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Tab2_HP7_s10.jpg_2292-320x174.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/06\/Tab2_HP7_s10.jpg_2292-560x305.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<h2 id=\"fracturas-por-fatiga\">Fracturas por fatiga<\/h2>\n<p>Las fracturas por fatiga se producen debido a una acci\u00f3n muscular que se repite constantemente sobre un hueso que normalmente no est\u00e1 preparado para estas cargas. La mayor\u00eda de las veces, el estr\u00e9s es nuevo, m\u00e1s fuerte o diferente de lo habitual para la persona en cuesti\u00f3n. Mientras tanto, las fracturas por fatiga se desarrollan a veces incluso en atletas bien entrenados.<\/p>\n<p>El historial proporciona la clave para el diagn\u00f3stico. Es importante que el m\u00e9dico pregunte por las actividades deportivas en la historia cl\u00ednica cuando se encuentre con un paciente que haya experimentado recientemente dolor o irritaci\u00f3n en una o ambas extremidades inferiores. El antecedente cl\u00e1sico de una fractura por fatiga es la aparici\u00f3n de dolor con una actividad nueva o m\u00e1s intensa, que puede mejorar con el reposo y volver a empeorar con la actividad continuada.<\/p>\n<p>El examen cl\u00ednico de la zona dolorida es relativamente modesto. Normalmente hay sensibilidad localizada, ocasionalmente hay hinchaz\u00f3n palpable sobre la fractura. El diagn\u00f3stico debe realizarse mediante radiograf\u00eda convencional, gammagraf\u00eda o resonancia magn\u00e9tica.<\/p>\n<p>La terapia va desde el mero alivio, que a veces s\u00f3lo debe entenderse como abstinencia deportiva, hasta la intervenci\u00f3n quir\u00fargica, dependiendo de d\u00f3nde est\u00e9 localizada la fractura. Las denominadas fracturas de alto riesgo, que se producen en la r\u00f3tula, la tibia o el mal\u00e9olo medial, tienden a operarse, mientras que las fracturas de bajo riesgo, como las del peron\u00e9, suelen abordarse de forma conservadora.<\/p>\n<p>Mucho m\u00e1s importante que el tratamiento primario es el an\u00e1lisis y la correcci\u00f3n de los factores etiol\u00f3gicos. La cooperaci\u00f3n interdisciplinar entre entrenadores y m\u00e9dicos deportivos, as\u00ed como la inclusi\u00f3n de campos especiales como la psicolog\u00eda, el asesoramiento nutricional, la ginecolog\u00eda o la biomec\u00e1nica son de suma importancia. Corregir los factores etiol\u00f3gicos tambi\u00e9n sirve para prevenir nuevas lesiones.<\/p>\n<h2 id=\"sindrome-de-estres-de-la-tibia-medial-o-sindrome-de-estres-de-la-tibia\">S\u00edndrome de estr\u00e9s de la tibia medial o s\u00edndrome de estr\u00e9s de la tibia<\/h2>\n<p>La irritaci\u00f3n peri\u00f3stica de la tibia, tambi\u00e9n llamada shin splint o s\u00edndrome de estr\u00e9s tibial medial, es una de las consideraciones de diagn\u00f3stico diferencial del dolor en la parte inferior de la pierna. Detr\u00e1s de esto hay una serie de dolorosas lesiones por sobreuso que tienen diferentes causas. La localizaci\u00f3n m\u00e1s frecuente de estos cuadros cl\u00ednicos es el borde tibial interno. Aqu\u00ed se encuentra el periostio, pero tambi\u00e9n se originan los m\u00fasculos, por ejemplo, el flexor largo del dedo gordo (M. flexor digitorum longus), el m\u00fasculo tibial posterior (M. tibialis posterior) y el m\u00fasculo s\u00f3leo (M. soleus). Si realmente existe una irritaci\u00f3n dolorosa en este borde tibial interno, entonces los m\u00fasculos que se originan all\u00ed suelen ser los culpables. Esta lesi\u00f3n microtraum\u00e1tica se encuentra a menudo en atletas que corren o saltan, normalmente tambi\u00e9n favorecida por trastornos din\u00e1micos del pie como la hiperpronaci\u00f3n. En la fase inicial, el dolor s\u00f3lo est\u00e1 presente durante el esfuerzo y desaparece en reposo. Con el tiempo, sin embargo, el dolor puede llegar a ser permanente, incluso sin esfuerzo.<\/p>\n<p>El examen cl\u00ednico no es muy espec\u00edfico, s\u00f3lo hay una sensibilidad difusa, sobre todo del tercio medio del borde medial de la tibia. La sintomatolog\u00eda puede exacerbarse con la dorsiflexi\u00f3n pasiva o la flexi\u00f3n plantar del tobillo contra resistencia. Sin embargo, estos signos cl\u00ednicos no permiten diferenciarla de una fractura por estr\u00e9s. El balance paracl\u00ednico es absolutamente anodino. S\u00f3lo la gammagraf\u00eda y la resonancia magn\u00e9tica pueden responder a esto. La gammagraf\u00eda muestra un aumento difuso del contraste en el borde postero-medial de la tibia en los tercios medio y distal. Se desconoce la etiolog\u00eda precisa de la MTSS y muchos autores la consideran una transici\u00f3n din\u00e1mica a la fractura por estr\u00e9s.<\/p>\n<p>El tratamiento del MTSS intenta, si es posible, corregir las causas identificadas (plantillas, calzado correcto, entrenamiento muscular de los m\u00fasculos implicados, etc.). Paralelamente, se utilizan formas de entrenamiento sustitutivas (aquarunning, ciclismo), medicaci\u00f3n anti\u00e1lgica y medidas fisioterap\u00e9uticas.<\/p>\n<h2 id=\"sindrome-de-lodge-cronico\">S\u00edndrome de Lodge cr\u00f3nico<\/h2>\n<p>Los s\u00edndromes de sobrecarga cr\u00f3nica se producen principalmente durante la actividad f\u00edsica, con un uso excesivo espec\u00edfico de grupos musculares aislados. Reaccionan a ello microtraumatizando principalmente los elementos el\u00e1sticos, lo que provoca un edema y una restricci\u00f3n de la circulaci\u00f3n que el m\u00fasculo es incapaz de compensar trabajando en condiciones anaer\u00f3bicas. A esto le sigue una miogelosis cr\u00f3nica con aumento del tono muscular y escasa adaptabilidad. Los s\u00edntomas de los s\u00edndromes de lodge se basan, por definici\u00f3n, en el aumento de la presi\u00f3n interna en compartimentos musculares individuales.<\/p>\n<p>Los signos cl\u00ednicos son en forma de dolor. Estos se hacen cada vez m\u00e1s grandes con el aumento del estr\u00e9s hasta que son tan fuertes que obligan a interrumpir la actividad en la mayor\u00eda de los casos. Con el cese de la actividad, el dolor disminuye lentamente, pero puede persistir f\u00e1cilmente durante varios d\u00edas. A la palpaci\u00f3n, los m\u00fasculos suelen estar endurecidos y miogel\u00f3ticos, pero estos signos son relativamente inespec\u00edficos. Para un diagn\u00f3stico preciso, lo \u00fanico que realmente puede hacerse es registrar la medici\u00f3n de la presi\u00f3n con sistemas m\u00f3viles y digitales de medici\u00f3n de la presi\u00f3n. Tras la anestesia local y la desinfecci\u00f3n de la piel, el transductor de presi\u00f3n se introduce en la c\u00e9lula muscular afectada mediante una fina aguja hueca. Tras colocar la sonda, se mide la presi\u00f3n en reposo y se sigue registrando continuamente durante la carga hasta al menos diez minutos despu\u00e9s de que \u00e9sta haya cesado. En realidad, s\u00f3lo es valiosa la medici\u00f3n de la presi\u00f3n bajo carga at\u00edpica deportiva con el control posterior de la ca\u00edda de presi\u00f3n.<br \/>\nEl tratamiento del s\u00edndrome de lodge cr\u00f3nico es casi exclusivamente quir\u00fargico. Hoy en d\u00eda, la fasciotom\u00eda necesaria puede realizarse por v\u00eda endosc\u00f3pica.<\/p>\n<h2 id=\"sindrome-de-compresion-de-los-nervios-de-las-extremidades-inferiores\">S\u00edndrome de compresi\u00f3n de los nervios de las extremidades inferiores<\/h2>\n<p>Adem\u00e1s de los s\u00edndromes por sobreuso mencionados anteriormente, tambi\u00e9n debe considerarse la posibilidad de un s\u00edndrome de compresi\u00f3n nerviosa (s\u00edndrome de atrapamiento) a la hora de aclarar un patr\u00f3n de dolor bajo estr\u00e9s en los deportistas. La cicatrizaci\u00f3n intramuscular tras una lesi\u00f3n puede afectar mec\u00e1nicamente a un nervio. En ocasiones, las cicatrices quir\u00fargicas iatrog\u00e9nicas tambi\u00e9n pueden ser responsables de la compresi\u00f3n nerviosa.<\/p>\n<p>El dolor es el s\u00edntoma principal, muy a menudo en forma neur\u00e1lgica con la t\u00edpica irradiaci\u00f3n distal y\/o proximal a lo largo del recorrido del nervio, que puede desencadenarse por golpeteo directo o estiramiento (cambio de posici\u00f3n o contracci\u00f3n muscular). No s\u00f3lo los nervios sensitivos sino tambi\u00e9n los motores pueden causar dolor.<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda de desgarros y distensiones musculares y el registro exacto del car\u00e1cter del dolor tienen un valor central en la anamnesis. El examen cl\u00ednico intenta desencadenar un dolor conocido por el paciente mediante provocaci\u00f3n (&#8220;dolor de memoria&#8221;). Los golpes directos y los estiramientos pueden imitar ese dolor, conocido por el paciente.<\/p>\n<p>La anestesia de prueba, fraccionada de distal a proximal, tambi\u00e9n puede ayudar a establecer el diagn\u00f3stico. B\u00e1sicamente, no se puede esperar nada del diagn\u00f3stico por imagen, pero se pueden encontrar signos indirectos en la radiograf\u00eda (osificaciones periarticulares, osteofitos, fractura con callo, etc.). La neurofisiolog\u00eda es predominantemente \u00fatil en la situaci\u00f3n cr\u00f3nica.<\/p>\n<p>La terapia es conservadora en las primeras fases con fisioterapia, estiramientos estructurales neuromen\u00edngeos y terapias f\u00edsicas. En caso de resistencia a la terapia, es necesaria la descompresi\u00f3n quir\u00fargica del nervio en t\u00e9rminos de divisi\u00f3n del canal, pl\u00e1stica de ensanchamiento del canal, adhesiolisis, divisi\u00f3n del lodge, neurolisis, recolocaci\u00f3n o posiblemente incluso neurotom\u00eda. En la parte inferior de la pierna, debe tenerse en cuenta el nervio peroneo superficial; m\u00e1s distalmente, el nervio tibial tambi\u00e9n es importante.<\/p>\n<h2 id=\"enfermedades-vasculares\">Enfermedades vasculares<\/h2>\n<p>Ciertas dolencias de las piernas pueden deberse a un estrechamiento de la arteria popl\u00edtea. Provocan claudicaci\u00f3n incluso en pacientes m\u00e1s j\u00f3venes y atl\u00e9ticos. En la mayor\u00eda de los casos se trata de un estrechamiento de la arteria en las estructuras m\u00fasculo-aponeur\u00f3ticas, causado en parte por una evoluci\u00f3n anormal.<\/p>\n<p>El desarrollo del dolor es menos t\u00edpico que en el s\u00edndrome de Lodge, a veces el dolor aparece al caminar en lugar de al correr. Esto se debe probablemente a contracciones m\u00e1s fuertes del gastrocnemio medial (esto explica en parte la mayor frecuencia de aparici\u00f3n en bailarinas y ciclistas).<\/p>\n<p>El diagn\u00f3stico se realiza ecogr\u00e1ficamente y el tratamiento es quir\u00fargico.<\/p>\n<p>En la literatura se ha descrito el s\u00edndrome de Jogger, una trombosis de la arteria femoral superficial a la salida del canalis adductorius (Hunter), con el consiguiente dolor en la pantorrilla. Se especula que esta rara pero grave patolog\u00eda est\u00e1 causada por una compresi\u00f3n en tijera de la arteria por el tend\u00f3n del vasto medial y el aductor mayor.<\/p>\n<h2 id=\"resumen\">Resumen<\/h2>\n<p>El dolor de piernas es un s\u00edndrome frecuente pero poco reconocido en comparaci\u00f3n con otras partes del cuerpo. Pueden tener muchas causas. Esto tambi\u00e9n se aplica al deporte. As\u00ed que definitivamente merece la pena conocer mejor este dolor de &#8220;piernas relacionado con el ejercicio&#8221;.<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2014; 9(7): 9-10<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Est\u00e1 por ver si es el precio a pagar por las ventajas de ser b\u00edpedo, pero en una consulta de medicina deportiva, casi el 95% de los pacientes se quejan&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":44968,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Afecciones dolorosas en las extremidades inferiores","footnotes":""},"category":[11346,11291,11418,11470,11398,11430,11552],"tags":[20534,41992,14975,39479,35498,52285,52283,18081,52284,11810],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-345058","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-cirugia","category-medicina-deportiva","category-medicina-fisica-y-rehabilitacion","category-noticias","category-ortopedia","category-prevencion-y-asistencia-sanitaria","category-rx-es","tag-articulacion-del-tobillo","tag-conjunta","tag-dolor-es","tag-dolor-de-piernas","tag-fractura-es","tag-nervio","tag-pierna","tag-rodilla","tag-tendon-es","tag-terapia-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-12 02:33:36","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/345058","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=345058"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/345058\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/44968"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=345058"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=345058"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=345058"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=345058"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}