{"id":345372,"date":"2014-05-08T00:00:00","date_gmt":"2014-05-07T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/aclaraciones-y-recomendaciones-de-tratamiento\/"},"modified":"2014-05-08T00:00:00","modified_gmt":"2014-05-07T22:00:00","slug":"aclaraciones-y-recomendaciones-de-tratamiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/aclaraciones-y-recomendaciones-de-tratamiento\/","title":{"rendered":"Aclaraciones y recomendaciones de tratamiento"},"content":{"rendered":"<p><strong>La disforia de g\u00e9nero (DG) es el malestar respecto a las caracter\u00edsticas biol\u00f3gicas del sexo de nacimiento y la asignaci\u00f3n de g\u00e9nero, que conduce a un estr\u00e9s biopsicosocial. Hoy en d\u00eda, el diagn\u00f3stico se considera confirmado cuando un profesional ha llegado a la opini\u00f3n razonada de que se cumplen los criterios diagn\u00f3sticos del DSM-5. En el caso de la EG, es preferible un enfoque psicoterap\u00e9utico dual. La persona trans decide por s\u00ed misma qu\u00e9 medida biopsicosocial quiere tomar para reducir el estr\u00e9s. La mayor\u00eda de las personas trans optan primero por la reasignaci\u00f3n de sexo hormonal y despu\u00e9s por la quir\u00fargica.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p><em>Es viernes por la noche, su mujer y sus dos hijos ya est\u00e1n en la cama. El Sr. M. ve algo m\u00e1s de televisi\u00f3n y se queda enganchado a un documental. Se trata de una persona que naci\u00f3 como var\u00f3n e intent\u00f3 vivir su vida en este g\u00e9nero, pero fracas\u00f3 en este intento debido a la identidad que experiment\u00f3 como g\u00e9nero diferente y vivir\u00e1 su vida como mujer en el futuro. Entonces ve a un hombre que ya tiene \u00e9xito en la vida, aunque fue educado como una ni\u00f1a hasta despu\u00e9s de terminar la escuela cantonal. Informa de que su vida ha dado un giro positivo desde que ya no lleva una &#8220;doble vida&#8221; y permite su masculinidad. M. est\u00e1 agitado, sabe de qu\u00e9 hablan estas personas en el programa. M. no es un Se\u00f1or, no es un \u00c9l. &#8220;Sr. M. sabe desde su juventud que es una mujer. El cuerpo y el alma no van juntos. Este informe da a M. el valor para decirse a s\u00ed misma: S\u00ed, no quiero tener que esconderme m\u00e1s en el futuro. Quiero adaptar mi cuerpo a mi identidad. M. vio en la pel\u00edcula que una persona se describ\u00eda a s\u00ed misma como &#8220;transexual&#8221; y M. decide llamarse a s\u00ed misma mujer trans a partir de ahora y buscar ayuda.<\/em><\/p>\n<h2 id=\"cual-ha-sido-el-progreso-en-los-ultimos-anos\">\u00bfCu\u00e1l ha sido el progreso en los \u00faltimos a\u00f1os?<\/h2>\n<p>En el caso de Suiza, la pr\u00e1ctica com\u00fan de &#8220;clarificaci\u00f3n y tratamiento del transexualismo&#8221; se resumi\u00f3 por \u00faltima vez en 1999 [1], por lo que es necesaria una revisi\u00f3n de la misma, que ya se ha llevado a cabo en otro lugar bajo la direcci\u00f3n de la Cl\u00ednica de Disforia de G\u00e9nero del Hospital Universitario de Z\u00farich [2].<\/p>\n<p>Uno de los avances cl\u00ednico-cient\u00edficos de la \u00faltima d\u00e9cada ha sido el desarrollo de una comprensi\u00f3n m\u00e1s amplia del &#8220;fen\u00f3meno trans&#8221; y de la experiencia. Anteriormente diagnosticados como trastornos de identidad de g\u00e9nero (DSM-IV: &#8220;Trastorno de identidad de g\u00e9nero&#8221;) o transexualismo (CIE-10), estos t\u00e9rminos fueron sustituidos por el t\u00e9rmino disforia de g\u00e9nero (DG) <strong>(Tab. 1 <\/strong>) en el \u00e1mbito anglosaj\u00f3n con la publicaci\u00f3n del DSM-5 [3].<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3759\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab1_NP3_s27.jpg_2006.jpg\" width=\"1100\" height=\"1526\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab1_NP3_s27.jpg_2006.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab1_NP3_s27.jpg_2006-800x1110.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab1_NP3_s27.jpg_2006-120x166.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab1_NP3_s27.jpg_2006-90x125.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab1_NP3_s27.jpg_2006-320x444.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab1_NP3_s27.jpg_2006-560x777.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<h2 id=\"disforia-de-genero\">Disforia de g\u00e9nero<\/h2>\n<p>En t\u00e9rminos m\u00e1s generales, la DG se entiende como el malestar respecto a las caracter\u00edsticas biol\u00f3gicas del sexo de nacimiento y el g\u00e9nero atribuido, que conduce al estr\u00e9s biopsicosocial. Teniendo en cuenta que la EG abarca as\u00ed un espectro de identidad de g\u00e9nero mucho m\u00e1s amplio y ya no tan r\u00edgido psicopatol\u00f3gicamente seg\u00fan los conceptos anteriores, cabe suponer que el n\u00famero de personas que tienen una experiencia de este tipo es significativamente mayor que las antiguas prevalencias del transexualismo de aproximadamente 2-5\/100.000 [4]. Las estimaciones de prevalencia de los \u00faltimos a\u00f1os parten de una proporci\u00f3n de 1:1000 [5], pero no se dispone (a\u00fan) de cifras fiables.<\/p>\n<p>En el uso cl\u00ednico, en ocasiones se habla de transidentidad adem\u00e1s de DG para aclarar la diferenciaci\u00f3n de los trastornos sexuales y el problema central, la incongruencia de la experiencia mental y f\u00edsica. Las personas que relatan estas experiencias se denominan mujeres trans u hombres trans seg\u00fan su identidad de g\u00e9nero experimentada. En contra de las suposiciones frecuentes de los profanos y tambi\u00e9n de los profesionales, la proporci\u00f3n de sexos en estos fen\u00f3menos se aproxima a la relaci\u00f3n 1:1 [4,5]. Esto significa que el n\u00famero de hombres y mujeres trans en la sociedad est\u00e1 equilibrado.<\/p>\n<p><em>M., ahora claramente una mujer con pronombre y nombre de pila femenino, habla con su mejor amiga sobre su experiencia la semana siguiente. <br \/>\nSin embargo, gana poca comprensi\u00f3n. El novio no puede aceptar que M. quiera que se dirijan a ella como mujer en el futuro. Tambi\u00e9n advierte de las desventajas de la reasignaci\u00f3n de sexo para M. y sus hijos. Incomprendida, M. acude a su m\u00e9dico de cabecera, que la remite a un colega psiquiatra especializado tras una conversaci\u00f3n detallada.<\/em><\/p>\n<p>En Suiza s\u00f3lo existen unos pocos centros especializados en el acompa\u00f1amiento y tratamiento de personas con EG. Algunos especialistas de la pr\u00e1ctica privada tambi\u00e9n tienen la experiencia necesaria en este campo. En el <strong>recuadro<\/strong> figura una selecci\u00f3n de direcciones de consultas especiales, redes y organizaciones de autoayuda. Esta selecci\u00f3n sirve de orientaci\u00f3n sin pretender ser completa.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3760 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Kasten_NP3_s31.jpg_2005.jpg\" width=\"1100\" height=\"1171\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Kasten_NP3_s31.jpg_2005.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Kasten_NP3_s31.jpg_2005-800x852.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Kasten_NP3_s31.jpg_2005-120x128.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Kasten_NP3_s31.jpg_2005-90x96.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Kasten_NP3_s31.jpg_2005-320x341.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Kasten_NP3_s31.jpg_2005-560x596.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1171;\" \/><\/p>\n<p><em>M. se pasa inquieta la mano por el pelo, que lleva un poco m\u00e1s largo mientras tanto. Las u\u00f1as est\u00e1n discretamente pintadas. Hoy es su primera consulta con el psiquiatra en una cl\u00ednica especial de GD. El coraz\u00f3n le late hasta la garganta cuando entra en la oficina. &#8220;Espero no decir nada malo. \u00bfReconocer\u00e1 mi experiencia como mujer y me creer\u00e1?&#8221;, la recorren sus pensamientos. Por primera vez, M. puede hablar con detalle de su experiencia y de la historia de su vida. Ya de ni\u00f1a notaba que hab\u00eda algo &#8220;diferente&#8221; en ella. Le gustaba jugar con las chicas, apenas le interesaba el f\u00fatbol. El desarrollo puberal de su cuerpo hasta convertirse en un hombre fue una tortura para ella. Se adapt\u00f3 a las expectativas. &#8220;Todo se arreglar\u00e1&#8221;, pens\u00f3, e intent\u00f3 volver a la &#8220;normalidad&#8221; formando una familia. Pero mientras tanto, dice, los sentimientos de sentirse como una extra\u00f1a en su propio cuerpo han vuelto y se han hecho cada vez m\u00e1s fuertes.<\/em><\/p>\n<h2 id=\"diagnostico\">Diagn\u00f3stico<\/h2>\n<p>En la actualidad, no existen ni hallazgos m\u00e9dicos objetivos ni instrumentos de pruebas psicol\u00f3gicas v\u00e1lidos para el diagn\u00f3stico de la EG. Como fen\u00f3meno intraps\u00edquico cuya existencia no puede afirmarse con independencia de la persona afectada, la DG es, por tanto, una sensaci\u00f3n que no puede refutarse. En este sentido, la experiencia disf\u00f3rica de g\u00e9nero representa un autodiagn\u00f3stico. La mayor\u00eda de las personas trans tienen un cuerpo sano seg\u00fan los est\u00e1ndares m\u00e9dicos y no suelen padecer ning\u00fan trastorno psiqui\u00e1trico cl\u00ednicamente relevante. Sin embargo, el sufrimiento resultante de la discrepancia entre las condiciones anat\u00f3micas y la vivencia de la identidad de g\u00e9nero cumple los criterios de un trastorno de valor patol\u00f3gico. Las personas trans buscan ayuda e intentan minimizar este estado de incongruencia experimentada del cuerpo y la experiencia [6].<\/p>\n<p><em>Tras varias sesiones en las que M. pudo hablar abiertamente sobre la insatisfacci\u00f3n con su cuerpo y tambi\u00e9n sobre su pasado y sus ideas respecto a su papel (de g\u00e9nero) en el futuro, el especialista que la trata puede confirmar el diagn\u00f3stico de DG. Por un lado, M. se siente aliviado de tener por fin seguridad. Por otro lado, tiene mucho miedo de cont\u00e1rselo a su mujer y a sus hijos. Tambi\u00e9n est\u00e1 preocupada por su trabajo. M. est\u00e1 ahora decidida a salir del armario en todos los \u00e1mbitos importantes de su vida con su identidad de g\u00e9nero femenina y su papel de g\u00e9nero y ahora necesita un acompa\u00f1amiento orientado a sus objetivos pero prudente en su camino posterior.<\/em><\/p>\n<p>El diagn\u00f3stico de EG puede considerarse confirmado si, tras un examen exhaustivo, un profesional ha llegado a la conclusi\u00f3n justificada de que se cumplen los criterios diagn\u00f3sticos del DSM-5 <strong>(cuadro 1 <\/strong>). En este punto es importante subrayar que el criterio de tiempo requerido en el manual de diagn\u00f3stico se refiere a la experiencia disf\u00f3rica de g\u00e9nero y no al tiempo de tratamiento psiqui\u00e1trico-psicoterap\u00e9utico. Por lo tanto, dependiendo de la discreci\u00f3n, el proceso de diagn\u00f3stico puede acortarse. Los criterios para ello residen sobre todo en la historia vital explorada, as\u00ed como en la informaci\u00f3n externa que, en caso de incertidumbre, pueda corroborar de forma plausible la informaci\u00f3n anamn\u00e9sica <strong>(Tabla 2)<\/strong>.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3761 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab2_NP3_s28.jpg_2007.jpg\" width=\"1100\" height=\"635\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab2_NP3_s28.jpg_2007.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab2_NP3_s28.jpg_2007-800x462.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab2_NP3_s28.jpg_2007-120x69.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab2_NP3_s28.jpg_2007-90x52.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab2_NP3_s28.jpg_2007-320x185.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab2_NP3_s28.jpg_2007-560x323.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/635;\" \/><\/p>\n<p>Las consideraciones psiqui\u00e1tricas diferenciales y avanzadas son importantes durante todo el proceso. En el \u00e1mbito de la disforia de g\u00e9nero, existe una gran variedad de experiencias subjetivas, formas de apariencia y progresi\u00f3n, estructura de la personalidad, circunstancias psicosociales acompa\u00f1antes y preferencia sexual. En el contexto de esta heterogeneidad, la disforia de g\u00e9nero debe diferenciarse de un trastorno reactivo <strong>(Tabla 3)<\/strong>.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3762 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab3_NP3_s30.jpg_2004.jpg\" width=\"870\" height=\"821\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab3_NP3_s30.jpg_2004.jpg 870w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab3_NP3_s30.jpg_2004-800x755.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab3_NP3_s30.jpg_2004-120x113.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab3_NP3_s30.jpg_2004-90x85.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab3_NP3_s30.jpg_2004-320x302.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab3_NP3_s30.jpg_2004-560x528.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 870px) 100vw, 870px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 870px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 870\/821;\" \/><\/p>\n<p>El esclarecimiento y la evaluaci\u00f3n psiqui\u00e1trico-psicol\u00f3gica tienen lugar entonces en el sentido de un diagn\u00f3stico procesal. Una vez identificada una DG, la cuesti\u00f3n de la persistencia y continuidad del malestar debe estar en primer plano. Adem\u00e1s, debe evaluarse y describirse el grado de deterioro f\u00edsico, psicol\u00f3gico y social. En este contexto, deben explorarse y nombrarse los posibles factores de influencia, as\u00ed como las conexiones psicodin\u00e1micas relevantes. El examen de posibles trastornos psiqui\u00e1tricos com\u00f3rbidos es una parte central de este proceso, al igual que la evaluaci\u00f3n de los recursos.<\/p>\n<h2 id=\"plan-de-transicion\">Plan de transici\u00f3n<\/h2>\n<p>El deseo de intervenciones de reasignaci\u00f3n de sexo es solicitado por el profesional, pero ya no se considera innovador desde el punto de vista del diagn\u00f3stico. Evidentemente, la persona trans es la m\u00e1s indicada para decidir qu\u00e9 medidas biopsicosociales quiere y no quiere aplicar para reducir el estr\u00e9s y el sufrimiento en la EG. En este caso, debe elaborarse un plan de transici\u00f3n en colaboraci\u00f3n entre el cliente y el profesional, que ambas partes puedan utilizar como gu\u00eda para el procedimiento. Proporcionar informaci\u00f3n sobre las posibilidades y limitaciones de la cirug\u00eda de reasignaci\u00f3n de sexo es \u00fatil en una fase temprana del proceso de diagn\u00f3stico, pero no sustituye a la informaci\u00f3n proporcionada por los especialistas que llevan a cabo la cirug\u00eda. La persona trans tambi\u00e9n debe ser informada sobre la legislaci\u00f3n vigente en materia de transici\u00f3n (especialmente en lo que se refiere al cambio de nombre y de estado civil).<\/p>\n<p>En el caso de la disforia de g\u00e9nero, la experiencia cl\u00ednica sugiere que es preferible un enfoque psicoterap\u00e9utico dual. Un especialista con experiencia en el campo de la disforia de g\u00e9nero se encarga del diagn\u00f3stico y del posterior apoyo a la transici\u00f3n. Es ventajoso que otros servicios psiqui\u00e1trico-psicoterap\u00e9uticos proporcionen tratamiento para posibles trastornos com\u00f3rbidos. Debido a los importantes cambios psicosociales y al estr\u00e9s provocados por la transici\u00f3n, se recomienda la psicoterapia ambulatoria incluso en ausencia de comorbilidad psiqui\u00e1trica. Sin embargo, esto no es un requisito previo para iniciar otros pasos de transici\u00f3n. En casos excepcionales justificados, el apoyo a la transici\u00f3n y el tratamiento tambi\u00e9n pueden llevarse a cabo &#8220;en una sola mano&#8221;.<\/p>\n<p><em>A M. le resulta muy dif\u00edcil salir en el trabajo. Pero entonces se ve sorprendida por la aceptaci\u00f3n de la situaci\u00f3n por parte de su jefe y sus colegas. En la familia, sin embargo, su salida le lleva a separarse de su mujer y de sus hijos. M. sufre por el hecho de que, obviamente, a\u00fan necesita tiempo para aceptar al padre como mujer. Pero es posible mantener el contacto. Para M., ahora se ha producido una completa salida del armario como mujer en todos los \u00e1mbitos de la vida. Es muy probable que el sentimiento de pertenencia al g\u00e9nero femenino de la Sra. M no cambie. La posibilidad de poder llevar a cabo ahora medidas m\u00e9dicas de reasignaci\u00f3n de sexo causa inicialmente nerviosismo a la Sra. M..<\/em><\/p>\n<h2 id=\"medidas-de-reasignacion-de-genero\">Medidas de reasignaci\u00f3n de g\u00e9nero<\/h2>\n<p>Es necesario un diagn\u00f3stico cuidadoso, individual y diferencial y un acompa\u00f1amiento, como se ha indicado anteriormente, para poder recomendar medidas m\u00e9dicas de reasignaci\u00f3n de sexo. Por lo tanto, adem\u00e1s del proceso de diagn\u00f3stico, tambi\u00e9n debe realizarse una evaluaci\u00f3n de los puntos de la <strong>tabla 4<\/strong>. El inicio de los procedimientos m\u00e9dicos de reasignaci\u00f3n de sexo es un paso importante en cualquier transici\u00f3n.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3763 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab4_NP3_s30.jpg_2003.jpg\" width=\"1100\" height=\"718\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab4_NP3_s30.jpg_2003.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab4_NP3_s30.jpg_2003-800x522.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab4_NP3_s30.jpg_2003-120x78.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab4_NP3_s30.jpg_2003-90x59.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab4_NP3_s30.jpg_2003-320x209.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab4_NP3_s30.jpg_2003-560x366.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/718;\" \/><\/p>\n<p>La mayor\u00eda de las personas trans optan primero por la reasignaci\u00f3n de sexo hormonal y despu\u00e9s por la quir\u00fargica. En algunos casos, sin embargo, habr\u00e1 que cambiar este orden. Ocasionalmente, y de acuerdo con el amplio espectro de la DG, ocurre que los clientes no quieren o no pueden completar todos los pasos &#8211; o no todos en poco tiempo. Tanto la terapia hormonal como las medidas quir\u00fargicas son llevadas a cabo por especialistas con experiencia demostrada en la EG. Para los procedimientos quir\u00fargicos de reasignaci\u00f3n de sexo, al igual que para otros procedimientos quir\u00fargicos, fijamos la edad m\u00ednima en 18 a\u00f1os. El tratamiento hormonal puede estar indicado a partir de los 16 a\u00f1os. En general, existe el riesgo de sufrir un infarto al menos dos semanas antes de la operaci\u00f3n. seis meses de terapia hormonal continua y una experiencia diaria continua en el g\u00e9nero experimentado.&nbsp;<\/p>\n<p>El diagn\u00f3stico y tratamiento de ni\u00f1os y adolescentes hasta los 18 a\u00f1os requiere los conocimientos de la psiquiatr\u00eda infantil y adolescente y\/o la psicoterapia. Se realiza seg\u00fan criterios especiales, que deben explicarse en un documento aparte. La implicaci\u00f3n de los padres reviste aqu\u00ed especial importancia.<\/p>\n<p><em>En la actualidad, M. vive como una mujer de acuerdo con su g\u00e9nero experimentado. Ha cambiado de trabajo y vive cerca de sus hijos en una peque\u00f1a ciudad. El contacto con la ex mujer y los ni\u00f1os es bueno, tiene una nueva relaci\u00f3n de pareja con una mujer. Mientras tanto, estuvo una vez con un hombre. &#8220;Pero no era lo correcto&#8221;, dice con una sonrisa. Su terapia hormonal se ha establecido desde hace un a\u00f1o y M. est\u00e1 planeando los pasos quir\u00fargicos de reasignaci\u00f3n de sexo en el hospital del centro de la regi\u00f3n. A M. le gustar\u00eda terminar el apoyo psiqui\u00e1trico despu\u00e9s de la operaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Hepp, U, Buddeberg C: Clarificaci\u00f3n y tratamiento del transexualismo. Schweiz Rundsch Med Prax 1999; 88(48): 1975-1979.<\/li>\n<li>Garc\u00eda N\u00fa\u00f1ez D, et al: De la transexualidad a la disforia de g\u00e9nero: recomendaciones de asesoramiento y tratamiento para personas trans. Swiss Medical Forum, 2014 (en prensa).<\/li>\n<li>Asociaci\u00f3n Americana de Psiquiatr\u00eda, APA, DSM 5. 2013.<\/li>\n<li>Landen M, et al: Prevalencia, incidencia y proporci\u00f3n de sexos del transexualismo. Acta Psychiatr Scand 1996; 93(4): 221-223.<\/li>\n<li>Olyslager F, Conway L: Transseksualiteit komt vaker voor dan u denkt. Een nieuwe kijk op de prevalentie van transseksualiteit in Nederland en Belgi\u00eb. Tijdschrift voor Genderstudies 2008; 11(2): 39-51.<\/li>\n<li>Kraemer B, et al: Imagen corporal y transexualismo. Psicopatolog\u00eda 2008; 41(2): 96-100.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>InFo NEUROLOG\u00cdA Y PSIQUIATR\u00cdA 2014; 12(3): 26-31<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La disforia de g\u00e9nero (DG) es el malestar respecto a las caracter\u00edsticas biol\u00f3gicas del sexo de nacimiento y la asignaci\u00f3n de g\u00e9nero, que conduce a un estr\u00e9s biopsicosocial. 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