{"id":345420,"date":"2014-05-07T00:00:00","date_gmt":"2014-05-06T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/considere-el-mecanismo-del-dolor-no-solo-su-intensidad\/"},"modified":"2014-05-07T00:00:00","modified_gmt":"2014-05-06T22:00:00","slug":"considere-el-mecanismo-del-dolor-no-solo-su-intensidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/considere-el-mecanismo-del-dolor-no-solo-su-intensidad\/","title":{"rendered":"Considere el mecanismo del dolor, no s\u00f3lo su intensidad"},"content":{"rendered":"<p><strong>Hace 115 a\u00f1os lleg\u00f3 al mercado el primer analg\u00e9sico producido sint\u00e9ticamente en forma estable. Se trataba del \u00e1cido acetilsalic\u00edlico, que sigue utiliz\u00e1ndose hoy en d\u00eda. Mientras tanto, han aparecido en el mercado muchos otros productos, sobre todo opi\u00e1ceos producidos sint\u00e9ticamente que han aportado grandes avances en t\u00e9rminos de potencia analg\u00e9sica. Sin embargo, el problema del control del dolor est\u00e1 lejos de resolverse. El art\u00edculo muestra las opciones terap\u00e9uticas utilizadas actualmente en la pr\u00e1ctica y analiza su uso en funci\u00f3n de los distintos mecanismos del dolor.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>La pregunta de si se ha resuelto el problema del control del dolor se responde cada d\u00eda en las consultas de los m\u00e9dicos de cabecera y los hospitales. El control del dolor agudo ha recibido sin duda un gran impulso gracias a los avances farmacol\u00f3gicos. Pero tambi\u00e9n aqu\u00ed estamos a\u00fan lejos del objetivo de una analgesia satisfactoria. Las razones de ello son m\u00faltiples y se encuentran tanto del lado de los pacientes como de los m\u00e9dicos [1]. En medicina de urgencias, un tiempo de latencia en la administraci\u00f3n, as\u00ed como una contenci\u00f3n ansiosa, son a menudo la causa de una terapia inadecuada del dolor. Seg\u00fan los estudios, s\u00f3lo entre una octava parte y la mitad de los pacientes con fracturas de miembros inferiores reciben r\u00e1pidamente los analg\u00e9sicos adecuados [2]. El dolor postoperatorio tambi\u00e9n sigue trat\u00e1ndose hoy en d\u00eda de forma insatisfactoria a pesar de todos los progresos realizados [3, 4].<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n es mucho menos favorable para el tratamiento del dolor cr\u00f3nico (m\u00e1s de tres meses). En toda Europa, el 19% de la poblaci\u00f3n sufre dolor cr\u00f3nico en alg\u00fan momento de su vida. De los pacientes suizos con dolor, una cuarta parte padece dolor cr\u00f3nico desde hace m\u00e1s de 25 a\u00f1os. El 54% declara que su dolor no est\u00e1 controlado y s\u00f3lo el 27% de los pacientes ha recibido alguna vez medicaci\u00f3n recetada para estas dolencias [5].<\/p>\n<p>Los costes econ\u00f3micos son tres veces superiores a los del asma bronquial o m\u00e1s del doble que los de la diabetes mellitus [6]. El hecho de que el desarrollo farmacol\u00f3gico no haya aportado ning\u00fan avance en este campo demuestra que un cuadro cl\u00ednico puramente som\u00e1tico no basta para explicar estas dolencias cr\u00f3nicas. El principio multicapa del modelo bio-psico-social es adecuado en este caso.<\/p>\n<h2 id=\"importancia-del-esquema-de-etapas-de-la-oms\">Importancia del esquema de etapas de la OMS<\/h2>\n<p>Cuando se trata de la terapia medicinal del dolor, muchos m\u00e9dicos siguen a\u00fan el conocido esquema escalonado de la OMS <strong>(Fig. 1<\/strong> ), que recomienda un aumento gradual de la analgesia. Se distinguen las tres categor\u00edas siguientes:<\/p>\n<ul>\n<li>Analg\u00e9sicos no opi\u00e1ceos<\/li>\n<li>Analg\u00e9sicos d\u00e9biles<\/li>\n<li>Analg\u00e9sicos fuertes<\/li>\n<\/ul>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3735\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Abb1_HP5_s16.jpg_1986.jpg\" width=\"857\" height=\"524\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Abb1_HP5_s16.jpg_1986.jpg 857w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Abb1_HP5_s16.jpg_1986-800x489.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Abb1_HP5_s16.jpg_1986-120x73.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Abb1_HP5_s16.jpg_1986-90x55.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Abb1_HP5_s16.jpg_1986-320x196.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Abb1_HP5_s16.jpg_1986-560x342.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 857px) 100vw, 857px\" \/><\/p>\n<p>Adem\u00e1s, los f\u00e1rmacos del grupo de los antiepil\u00e9pticos, antidepresivos, bifosfonatos, esteroides o relajantes musculares se agrupan en un grupo aparte como coanalg\u00e9sicos. Este concepto tiene la ventaja de que proporciona instrucciones sencillas y practicables para cada m\u00e9dico a trav\u00e9s de la ampliaci\u00f3n gradual de la terapia del dolor y reduce as\u00ed los miedos y los umbrales de inhibici\u00f3n, que suelen estar presentes sobre todo en el uso de opi\u00e1ceos fuertes. Este esquema de estadificaci\u00f3n de la OMS se cre\u00f3 y valid\u00f3 para su uso en el dolor relacionado con tumores, pero posteriormente se utiliz\u00f3 cada vez m\u00e1s en pacientes con dolor no maligno.<\/p>\n<p>Sin embargo, s\u00f3lo considera la intensidad del dolor como \u00fanico criterio para la selecci\u00f3n del analg\u00e9sico, que puede determinarse mediante una &#8220;escala anal\u00f3gica visual&#8221; (EAV) o una &#8220;escala de valoraci\u00f3n num\u00e9rica&#8221; (NRS) [7]. El mecanismo subyacente del dolor no se incluye en las consideraciones. Sin embargo, esto influye decisivamente en la elecci\u00f3n del analg\u00e9sico adecuado. Por lo tanto, el esquema de estadios ya no refleja plenamente las consideraciones de diagn\u00f3stico diferencial de la terapia del dolor que son habituales hoy en d\u00eda. Sin embargo, a\u00fan puede utilizarse como una gu\u00eda aproximada, especialmente para el dolor maligno. Especialmente en los pa\u00edses en los que el acceso a los opi\u00e1ceos no es tan f\u00e1cil, la aplicaci\u00f3n del esquema de estadificaci\u00f3n de la OMS, reconocido internacionalmente, es una buena ayuda para la indicaci\u00f3n y justificaci\u00f3n de opi\u00e1ceos fuertes.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, est\u00e1n las recomendaciones generales para el uso de la terapia del dolor propagadas por la OMS. El cumplimiento de las dos primeras recomendaciones en particular es importante y debe ser bien instruido.<\/p>\n<ul>\n<li>&#8220;Por la boca: Siempre que sea posible, debe buscarse la terapia peroral. Otras formas de aplicaci\u00f3n tienen su lugar, pero s\u00f3lo deben utilizarse en situaciones especiales.<\/li>\n<li>&#8220;Seg\u00fan el reloj&#8221;: La hora de tomar la medicaci\u00f3n debe basarse en su duraci\u00f3n de acci\u00f3n, no en circunstancias externas como las comidas. De lo contrario, corre el riesgo de sufrir picos de dolor.<\/li>\n<li>&#8220;Por la escalera&#8221;: Ya se ha abordado la importancia actual del esquema de estadificaci\u00f3n de la OMS.<\/li>\n<\/ul>\n<h2 id=\"terapia-del-dolor-segun-el-mecanismo-del-dolor\">Terapia del dolor seg\u00fan el mecanismo del dolor<\/h2>\n<p>Para iniciar una terapia dirigida contra el dolor, es necesario conocer las caracter\u00edsticas de los distintos tipos de dolor para poder identificarlos [8]. Se distingue principalmente entre dolor nociceptivo (som\u00e1tico, visceral), dolor neurop\u00e1tico y dolor mixto nociceptivo-neurop\u00e1tico <strong>(Tab. 1) <\/strong>.  <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3736 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab1_HP5_s16.jpg_1988.jpg\" width=\"1100\" height=\"905\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab1_HP5_s16.jpg_1988.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab1_HP5_s16.jpg_1988-800x658.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab1_HP5_s16.jpg_1988-120x99.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab1_HP5_s16.jpg_1988-90x74.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab1_HP5_s16.jpg_1988-320x263.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab1_HP5_s16.jpg_1988-560x461.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/905;\" \/><\/p>\n<p>Esta clasificaci\u00f3n puede influir directamente en la elecci\u00f3n del analg\u00e9sico <strong>(Tabla 2) <\/strong>. Por ejemplo, el dolor neurop\u00e1tico no responde a los analg\u00e9sicos perif\u00e9ricos de nivel 1 de la OMS. Lo m\u00e1s probable es que un dolor inflamatorio responda mejor a un medicamento antiinflamatorio. Hoy en d\u00eda, el m\u00e9dico tratante debe incluir cada vez m\u00e1s estas consideraciones en su terapia. Si adem\u00e1s se tienen en cuenta los diagn\u00f3sticos secundarios de un paciente y la terapia no analg\u00e9sica con las &#8220;interacciones f\u00e1rmaco-enfermedad&#8221; y &#8220;f\u00e1rmaco-f\u00e1rmaco&#8221;, queda claro por qu\u00e9 una sofisticada terapia medicinal del dolor no es un tema trivial.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3737 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab2_HP5_s17.jpg_1987.jpg\" width=\"850\" height=\"1301\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab2_HP5_s17.jpg_1987.jpg 850w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab2_HP5_s17.jpg_1987-800x1224.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab2_HP5_s17.jpg_1987-120x184.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab2_HP5_s17.jpg_1987-90x138.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab2_HP5_s17.jpg_1987-320x490.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab2_HP5_s17.jpg_1987-560x857.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 850px) 100vw, 850px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 850px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 850\/1301;\" \/><\/p>\n<p>Los tipos de dolor representan la especificaci\u00f3n de un s\u00edntoma, no un diagn\u00f3stico. La clasificaci\u00f3n de un dolor debe ir seguida de la b\u00fasqueda de su causa. Esto incluye una historia cl\u00ednica cuidadosa, un examen cl\u00ednico y el estudio de todos los ex\u00e1menes e informes previos disponibles, incluso en el paciente con dolor cr\u00f3nico que ya ha sido evaluado por muchos m\u00e9dicos.<\/p>\n<h2 id=\"dolor-nociceptivo\">Dolor nociceptivo<\/h2>\n<p>La Asociaci\u00f3n Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) define el dolor nociceptivo como el causado por un da\u00f1o real o inminente en el tejido no neuronal y desencadenado por la activaci\u00f3n de los nociceptores [9]. Caracter\u00edsticamente, este dolor se describe como brillante, punzante o como calambres. Suele ser f\u00e1cil de localizar y se produce en el lugar de la lesi\u00f3n, aunque esto s\u00f3lo se aplica de forma limitada al dolor visceral. A diferencia del dolor neurop\u00e1tico, no hay s\u00edntomas neurol\u00f3gicos acompa\u00f1antes.<\/p>\n<h2 id=\"dolor-neuropatico\">Dolor neurop\u00e1tico<\/h2>\n<p>Este tipo de dolor es definido por la IASP como el dolor resultante de una lesi\u00f3n o enfermedad del sistema nervioso somatosensorial [9]. Puede dividirse en dolor neurop\u00e1tico central y perif\u00e9rico, dependiendo de d\u00f3nde se localice la causa del dolor. Normalmente, los pacientes lo describen como ardiente, cortante, electrizante o desgarrador, a menudo con car\u00e1cter punzante. A menudo, el dolor puede proyectarse a la periferia debido a la zona de inervaci\u00f3n correspondiente que representa el nervio da\u00f1ado, lo que dificulta su localizaci\u00f3n. A menudo ir\u00e1 acompa\u00f1ada de hallazgos neurol\u00f3gicos en el sentido de s\u00edntomas de m\u00e1s o de menos. Entre ellas se incluyen la hipoestesia, la disestesia, la hipalgesia, la hiperalgesia o la alodinia.<\/p>\n<h2 id=\"dolor-mixto\">Dolor mixto<\/h2>\n<p>El dolor mixto es una combinaci\u00f3n de los tipos de dolor mencionados con sus elementos correspondientes. Muchos tipos de dolor tumoral o incluso de espalda pueden asignarse a esta categor\u00eda.<\/p>\n<h2 id=\"caracteristicas-especiales-del-dolor-agudo\">Caracter\u00edsticas especiales del dolor agudo<\/h2>\n<p>El dolor agudo tiene el sentido de un s\u00edntoma de advertencia y pretende evitar que forcemos una parte da\u00f1ada del cuerpo. Puede provocar hiperglucemia, metabolismo catab\u00f3lico, taquicardia, hipertensi\u00f3n y vasoconstricci\u00f3n a trav\u00e9s de la activaci\u00f3n simp\u00e1tica y una respuesta de estr\u00e9s corticosuprarrenal. La conducta de evitaci\u00f3n y el aumento del tono muscular pueden conducir a una movilizaci\u00f3n limitada con desacondicionamiento, mayor riesgo de episodios tromboemb\u00f3licos e hipoventilaci\u00f3n. Un dolor mal controlado aumenta el riesgo de delirio, especialmente en los pacientes ancianos, lo que conlleva un aumento de la morbilidad y la mortalidad. Incluso sin la complicaci\u00f3n del delirio, la duraci\u00f3n media de la hospitalizaci\u00f3n aumenta en los pacientes con dolor mal controlado. El tratamiento inadecuado del dolor agudo es tambi\u00e9n uno de los principales factores de riesgo de cronicidad del dolor.<\/p>\n<p>Todo esto ilustra por qu\u00e9 un tratamiento satisfactorio del dolor, si bien es en primer lugar un servicio al paciente en t\u00e9rminos de promoci\u00f3n del bienestar, es en segundo lugar una prevenci\u00f3n de complicaciones y problemas secundarios.<\/p>\n<h2 id=\"caracteristicas-especiales-del-dolor-cronico\">Caracter\u00edsticas especiales del dolor cr\u00f3nico<\/h2>\n<p>En el dolor cr\u00f3nico, la funci\u00f3n como s\u00edntoma de alerta se ha perdido. Es importante que el m\u00e9dico y el paciente fijen objetivos terap\u00e9uticos realistas. A menudo no es posible conseguir liberarse del dolor, lo que debe comunicarse desde el principio. De lo contrario, la decepci\u00f3n por los objetivos incumplidos provocar\u00e1 una p\u00e9rdida de confianza. Adem\u00e1s de la reducci\u00f3n del dolor, el objetivo de la terapia debe ser principalmente promover la movilidad y la actividad. Esto tiene un impacto positivo en enfermedades psiqui\u00e1tricas como la depresi\u00f3n, as\u00ed como en la calidad de vida y la vuelta al trabajo.<\/p>\n<h2 id=\"dolor-maligno-frente-a-dolor-no-maligno\">Dolor maligno frente a dolor no maligno<\/h2>\n<p>El enfoque y la comunicaci\u00f3n deben ser diferentes para los pacientes con dolor tumoral cr\u00f3nico que para los pacientes con dolor cr\u00f3nico no maligno. El uso de opi\u00e1ceos potentes suele ser inevitable en los pacientes con tumores, ya que son los analg\u00e9sicos m\u00e1s eficaces y tienen efecto tanto sobre el dolor nociceptivo como sobre el neurop\u00e1tico. Los pacientes a menudo necesitan que se les quite el miedo (\u00a1no el respeto!) a estos medicamentos. Con un uso cuidadoso con ajuste gradual de la dosis (aumento diario m\u00e1ximo del 30% de la dosis diaria fija) y un uso adecuado de las dosis de reserva para tratar los picos de dolor (10-15% de la dosis diaria fija), el riesgo de sobredosis es muy bajo.<\/p>\n<p>Para el dolor no maligno, el uso de opi\u00e1ceos potentes es controvertido [10]. Si se utilizan, s\u00f3lo deben emplearse las formas de liberaci\u00f3n lenta en pacientes con dolor cr\u00f3nico, ya que en este caso el potencial de adicci\u00f3n es extremadamente bajo. El objetivo de una analgesia potente debe ser en primer lugar una mejora de la movilidad, y s\u00f3lo en segundo lugar la liberaci\u00f3n del dolor. Esto tambi\u00e9n debe discutirse con el paciente antes de utilizar la medicaci\u00f3n y definir las consecuencias si no se alcanzan estos objetivos, por ejemplo la renuncia completa a los opi\u00e1ceos fuertes. Se le dice al paciente que existe un l\u00edmite de dosis superior en el que deber\u00eda haberse producido un efecto, que el potencial de adicci\u00f3n es grande y que se trata de los analg\u00e9sicos m\u00e1s fuertes que existen.<\/p>\n<h2 id=\"terapias-complementarias\">Terapias complementarias<\/h2>\n<p>El uso del tratamiento farmacol\u00f3gico del dolor, cuando se utiliza correctamente, suele ser eficaz, seguro y bien tolerado. Adem\u00e1s, no hay que olvidar otras terapias y medidas no medicinales que tambi\u00e9n son \u00fatiles para los pacientes con dolor. En primer lugar, hay que mencionar la valiosa relaci\u00f3n m\u00e9dico-paciente, que ya es capaz de influir significativamente en el dolor mediante una buena educaci\u00f3n del paciente, la expresi\u00f3n de empat\u00eda, la absorci\u00f3n de grandes temores y la confianza mutua [11]. Las pruebas a favor de la fisioterapia, la manipulaci\u00f3n vertebral o la acupuntura var\u00edan en funci\u00f3n de la localizaci\u00f3n y la duraci\u00f3n del dolor [12].<\/p>\n<p>La aplicaci\u00f3n y puesta en pr\u00e1ctica consecuente del modelo bio-psico-social condujo al desarrollo de programas de varias semanas de duraci\u00f3n con un enfoque multimodal, en los que no s\u00f3lo se tratan los elementos puramente som\u00e1ticos, sino que se utilizan paralelamente terapias psicol\u00f3gicas y se buscan soluciones tambi\u00e9n para los factores sociales [13]. El dolor cr\u00f3nico debe abordarse de forma multimodal. Este es un requisito previo para una terapia seria contra el dolor.<\/p>\n<p><strong>Dr. Dominik Schneider<\/strong><\/p>\n<h4 id=\"conclusion-para-la-practica\">CONCLUSI\u00d3N PARA LA PR\u00c1CTICA<\/h4>\n<ul>\n<li>La terapia moderna del dolor debe tener en cuenta el mecanismo del dolor, no s\u00f3lo su intensidad.<\/li>\n<li>La distinci\u00f3n entre dolor neurop\u00e1tico y nociceptivo tiene implicaciones directas en la elecci\u00f3n de analg\u00e9sicos.<\/li>\n<li>El tratamiento del dolor agudo no s\u00f3lo sirve para mejorar la calidad de vida del paciente, sino que tambi\u00e9n previene la cronificaci\u00f3n del dolor y las complicaciones inmediatas con un aumento de la morbilidad y la mortalidad.<\/li>\n<li>Cuando se toman analg\u00e9sicos de forma prolongada, es esencial tener en cuenta la duraci\u00f3n de la acci\u00f3n del f\u00e1rmaco.<\/li>\n<li>Las terapias no farmacol\u00f3gicas para la reducci\u00f3n del dolor, especialmente los programas de terapia multimodal, se basan en pruebas y son en parte rentables.<\/li>\n<\/ul>\n<h4 id=\"\">&nbsp;<\/h4>\n<p><strong>Literatura:<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Theiler R: Foro M\u00e9dico Suizo 2012; 12(34): 645-651.<\/li>\n<li>Abbuhl FB, Reed DB: Prehosp Emerg Care 2003; 7(4): 445-447.<\/li>\n<li>McHugh GA, Thoms GM: Anestesia 2002; 57(3): 270-275.<\/li>\n<li>Kehlet H, Jensen TS, Woolf CJ: Lancet 2006; 367(9522): 1618-1625.<\/li>\n<li>Breivik H, et al: Eur J Pain 2006; 10(4): 287-333.<\/li>\n<li>Oggier W: Revista M\u00e9dica Suiza 2007; 88(29\/30): 1265-1269.<\/li>\n<li>Dworkin RH, et al: Dolor 2009; 146(3): 238-244.<\/li>\n<li>Pergolizzi J: Curr Med Res Opin 2011; 27(10): 2079-2080.<\/li>\n<li>IASP, Taxonom\u00eda del dolor cr\u00f3nico. <a href=\"http:\/\/www.iasp-pain.org\/Education\/Content.aspx?ItemNumber=1698\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.iasp-pain.org\/Education\/Content.aspx?ItemNumber=1698<\/a>.<\/li>\n<li>Gupta S, Atcheson R: J Anaesthesiol Clin Pharmacol 2013; 29(1): 6-12.<\/li>\n<li>Cherkin DC, et al: N Engl J Med 1998; 339(15): 1021-1029.<\/li>\n<li>Cherkin DC, et al: Ann Intern Med 2003; 138(11): 898-906.<\/li>\n<li>Angst F, et al: J Rehabil Med 2009; 41(7): 569-575.<\/li>\n<\/ol>\n<p><span style=\"font-size:10px\"><em>PR\u00c1CTICA GP 2014; 9(5): 15-18<\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace 115 a\u00f1os lleg\u00f3 al mercado el primer analg\u00e9sico producido sint\u00e9ticamente en forma estable. Se trataba del \u00e1cido acetilsalic\u00edlico, que sigue utiliz\u00e1ndose hoy en d\u00eda. 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