{"id":345474,"date":"2014-05-07T00:00:00","date_gmt":"2014-05-06T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/el-problema-del-diagnostico-diferencial\/"},"modified":"2014-05-07T00:00:00","modified_gmt":"2014-05-06T22:00:00","slug":"el-problema-del-diagnostico-diferencial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/el-problema-del-diagnostico-diferencial\/","title":{"rendered":"El problema del diagn\u00f3stico diferencial"},"content":{"rendered":"<p><strong>La demencia y la depresi\u00f3n son las enfermedades neuropsiqui\u00e1tricas m\u00e1s comunes de la vejez. Debido a una sintomatolog\u00eda que se solapa en gran medida, el diagn\u00f3stico exacto es dif\u00edcil y a menudo no puede realizarse en un \u00fanico examen transversal. Los s\u00edndromes depresivos en la vejez pueden desarrollarse sobre la base de la demencia y, a la inversa, un historial de depresi\u00f3n supone un mayor riesgo de desarrollar Alzheimer o incluso demencia vascular. Adem\u00e1s, los s\u00edndromes depresivos en la vejez pueden cursar con trastornos cognitivos sin patolog\u00eda demencial. Los ex\u00e1menes anamn\u00e9sicos, som\u00e1ticos, neurol\u00f3gicos, neuropsicol\u00f3gicos y psicopatol\u00f3gicos, el diagn\u00f3stico por imagen y por l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo s\u00f3lo pueden proporcionar indicaciones. El curso cl\u00ednico posterior es decisivo.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>La demencia, junto con la depresi\u00f3n, es la enfermedad neuropsiqui\u00e1trica m\u00e1s com\u00fan de la vejez. Actualmente, el n\u00famero de pacientes con demencia en Suiza ronda los 110.000. Se calcula que el n\u00famero de nuevos casos asciende a 25.000 al a\u00f1o, con un aumento de hasta 220.000 personas en 2030 [1]. Las tasas de prevalencia de la depresi\u00f3n en personas mayores de 60 a\u00f1os oscilan entre el 7 y el 25% [2\u20134], por lo que la tasa de prevalencia de la depresi\u00f3n en la tercera edad sigue siendo considerablemente m\u00e1s alta que en el conjunto de la poblaci\u00f3n, especialmente en las residencias de ancianos y de ancianos [5].<\/p>\n<p>A pesar del elevado n\u00famero de pacientes con depresi\u00f3n de la vejez, la enfermedad no suele diagnosticarse [4] ni tratarse adecuadamente [6]. Incluso en pacientes con demencia, s\u00f3lo un tercio de los pacientes recibe el diagn\u00f3stico exacto [7]. S\u00f3lo uno de cada cuatro pacientes recibe farmacoterapia contra la demencia y s\u00f3lo uno de cada cinco recibe tratamiento no farmacol\u00f3gico espec\u00edfico para la demencia [7].<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de que las demencias y las depresiones a menudo no se reconocen, sobre todo no lo suficientemente pronto, el diagn\u00f3stico correcto de ambas enfermedades es un reto importante.<\/p>\n<p>Las razones de ello se encuentran principalmente en la apariencia casi id\u00e9ntica que pueden mostrar a nivel fenomenol\u00f3gico tanto una depresi\u00f3n presente en el corte transversal sin demencia subyacente como una demencia con s\u00edntomas depresivos.<\/p>\n<h2 id=\"sintomas\">S\u00edntomas<\/h2>\n<p>La demencia se define por el s\u00edntoma principal del deterioro cognitivo, principalmente el deterioro de la memoria. Adem\u00e1s, en el contexto de los s\u00edntomas secundarios de la demencia, los llamados s\u00edntomas conductuales y psicol\u00f3gicos de la demencia (SPCD), aparecen diversos trastornos psiqui\u00e1tricos (agresividad y agitaci\u00f3n, psicosis, alucinaciones, trastornos afectivos). Los s\u00edndromes depresivos son muy frecuentes en todas las fases de la demencia, especialmente en la demencia de Alzheimer [8]. Se han notificado tasas de incidencia de hasta el 40% de trastornos depresivos en la demencia de Alzheimer [9]. S\u00f3lo se dispone de unos pocos estudios para las demencias no relacionadas con el Alzheimer. Sin embargo, aqu\u00ed se demuestra que en la demencia vascular la frecuencia de la depresi\u00f3n es incluso mayor que en la demencia de Alzheimer, con un porcentaje superior al 40% [10,11]. En este caso, cuando la depresi\u00f3n se produce en el contexto de una demencia ya diagnosticada (es decir, conocida), el cuadro depresivo, que puede alcanzar los criterios de depresi\u00f3n mayor seg\u00fan la CIE-10, debe clasificarse como depresi\u00f3n en el contexto de la demencia subyacente. Por otro lado, la depresi\u00f3n se caracteriza por los s\u00edntomas principales de estado de \u00e1nimo deprimido, p\u00e9rdida de inter\u00e9s y p\u00e9rdida de \u00e1nimo. Muy a menudo, aparecen otros s\u00edntomas secundarios como trastornos del sue\u00f1o, p\u00e9rdida de apetito y tambi\u00e9n alteraciones cognitivas, que pueden adquirir una expresi\u00f3n tan fuerte que dominen el cuadro cl\u00ednico.<\/p>\n<p>En concreto, la depresi\u00f3n de la vejez se caracteriza por la aparici\u00f3n de alteraciones cognitivas pronunciadas [12], que los pacientes perciben como tan graves que creen padecer la enfermedad de Alzheimer.<\/p>\n<p>Durante muchos a\u00f1os, los trastornos cognitivos asociados a la depresi\u00f3n se denominaron &#8220;pseudodemencia depresiva&#8221;. Este t\u00e9rmino asigna a los trastornos cognitivos en la depresi\u00f3n un estatus secundario en el marco del trastorno afectivo e implica la reversibilidad del trastorno cognitivo cuando mejora la depresi\u00f3n. Sin embargo, diversos estudios muestran que en la mayor\u00eda de los pacientes deprimidos, a pesar de una buena remisi\u00f3n de los s\u00edntomas depresivos, los trastornos cognitivos persisten o s\u00f3lo remiten parcialmente bajo tratamiento antidepresivo [13].<\/p>\n<p>Este y otros hallazgos (diagn\u00f3stico por imagen) llevaron a la conclusi\u00f3n de que el grupo de la depresi\u00f3n de la vejez es un grupo muy heterog\u00e9neo, que est\u00e1 determinado en distinta medida por trastornos funcionales (m\u00e1s depresi\u00f3n) y sobre todo por da\u00f1os estructurales (m\u00e1s demencia). La transici\u00f3n entre los dos polos (trastorno puramente funcional frente a trastorno puramente estructural) es fluida, es decir, los trastornos en ambas dimensiones est\u00e1n presentes en diversos grados, por lo que no es posible decir con exactitud si es m\u00e1s probable que el trastorno se clasifique como depresi\u00f3n o demencia. Esto encaja con los hallazgos que tambi\u00e9n muestran una reducci\u00f3n del volumen del hipocampo en pacientes m\u00e1s j\u00f3venes con depresi\u00f3n en funci\u00f3n de la duraci\u00f3n de la depresi\u00f3n no tratada [14].<\/p>\n<p>Los estudios que apuntan a una estrecha relaci\u00f3n entre la depresi\u00f3n y la demencia de Alzheimer, la demencia neurodegenerativa m\u00e1s com\u00fan, tambi\u00e9n deben considerarse en este contexto. La depresi\u00f3n puede ser tanto una fase prodr\u00f3mica como un factor de riesgo para la aparici\u00f3n de la EA [8]. La depresi\u00f3n que se produce al principio de la edad adulta se asocia con un riesgo m\u00e1s de dos veces mayor de desarrollar demencia m\u00e1s adelante en la vida [15\u201317], mostr\u00e1ndose tambi\u00e9n un aumento del riesgo de demencia con cada episodio depresivo [18].<\/p>\n<h2 id=\"conclusion-provisional\">Conclusi\u00f3n provisional<\/h2>\n<p>Los s\u00edndromes depresivos en la vejez pueden -independientemente de la procedencia de los trastornos cognitivos- desarrollarse a partir de una enfermedad relacionada con la demencia. Si existen los correspondientes antecedentes de depresi\u00f3n, aumenta el riesgo de desarrollar enfermedad de Alzheimer o demencia vascular.<\/p>\n<p>Sin embargo, los s\u00edndromes depresivos tambi\u00e9n pueden existir en la vejez como una enfermedad puramente depresiva con la aparici\u00f3n de trastornos cognitivos sin la presencia de patolog\u00eda demencial. En ese caso, los trastornos cognitivos pueden ser reversibles con un tratamiento adecuado.<\/p>\n<h4 id=\"procedimiento-de-diagnostico\">Procedimiento de diagn\u00f3stico<\/h4>\n<p><strong>Historial m\u00e9dico e informaci\u00f3n previa: <\/strong>Si a un paciente ya se le ha diagnosticado demencia y tambi\u00e9n ha desarrollado depresi\u00f3n, la depresi\u00f3n debe considerarse en el contexto de la demencia y tratarse de acuerdo con las recomendaciones de tratamiento (por ejemplo, las recomendaciones suizas para el tratamiento de la BPRS, [19]). Existen diferentes hip\u00f3tesis sobre la etiolog\u00eda de la depresi\u00f3n en la demencia. La depresi\u00f3n puede desarrollarse bajo el creciente deterioro de la vida cotidiana asociado a la aparici\u00f3n de la demencia [20], pero tambi\u00e9n puede estar relacionada con cambios bioqu\u00edmicos a nivel de los neurotransmisores, especialmente los monoamin\u00e9rgicos.<br \/>\nLos pacientes que presentan un estado depresivo y trastornos cognitivos pronunciados son especialmente dif\u00edciles de diagnosticar.<\/p>\n<p>Dado que la probabilidad de demencia aumenta a partir de los 60 a\u00f1os y que las demencias se asocian a menudo con la depresi\u00f3n, como se ha descrito anteriormente, siempre debe tenerse en cuenta una demencia subyacente (posiblemente incipiente), pero tambi\u00e9n otras causas som\u00e1ticas de depresi\u00f3n (por ejemplo, trastornos neuroendocrinos, cardiovasculares) cuando se presenta un estado depresivo en los ancianos.<\/p>\n<p>Por esta raz\u00f3n, los ex\u00e1menes que se indican en el contexto del diagn\u00f3stico de la demencia deben realizarse en paralelo con el diagn\u00f3stico de la depresi\u00f3n psiqui\u00e1trica.<\/p>\n<h2 id=\"diagnostico-de-la-demencia-en-relacion-con-el-diagnostico-diferencial-de-la-depresion\">Diagn\u00f3stico de la demencia en relaci\u00f3n con el diagn\u00f3stico diferencial de la depresi\u00f3n<\/h2>\n<p>Adem\u00e1s del<em>  anamnesis detallada,  <\/em>Sobre todo, un detallado  <em>Historial m\u00e9dico externo  <\/em>sobre el desarrollo de la enfermedad y el deterioro en la vida cotidiana, puede resultar de una exacta<em>  examen som\u00e1tico y neurol\u00f3gico<\/em>  indican ya una base demencial de la depresi\u00f3n, como s\u00edntomas parkinsonianos (demencia con cuerpos de Lewy), tendencia a las ca\u00eddas (par\u00e1lisis supranuclear progresiva de la mirada), trastornos reflejos (demencias frontotemporales de curso neurol\u00f3gico).<\/p>\n<p>El <em>estudio de la psicopatolog\u00eda<\/em> <em>y el comportamiento<\/em> tambi\u00e9n puede proporcionar pistas para diferenciar la depresi\u00f3n de la demencia. <strong>La tabla&nbsp;1<\/strong> ofrece algunas pistas que pueden diferenciar entre la presencia de depresi\u00f3n y demencia.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3688\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab1_NP3_s11.jpg_1964.jpg\" width=\"1100\" height=\"757\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab1_NP3_s11.jpg_1964.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab1_NP3_s11.jpg_1964-800x551.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab1_NP3_s11.jpg_1964-120x83.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab1_NP3_s11.jpg_1964-90x62.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab1_NP3_s11.jpg_1964-320x220.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/Tab1_NP3_s11.jpg_1964-560x385.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>Los pacientes con demencia tambi\u00e9n pueden mostrar retraimiento social y apat\u00eda, as\u00ed como deambulaci\u00f3n patol\u00f3gica, especialmente en las fases temprana y media de la demencia [21].<\/p>\n<p>El patr\u00f3n oro para el diagn\u00f3stico de la demencia es actualmente el examen neuropsicol\u00f3gico [22].<\/p>\n<p>En la demencia de Alzheimer, existen d\u00e9ficits en casi todas las \u00e1reas de rendimiento cognitivo (memoria, orientaci\u00f3n, atenci\u00f3n, comprensi\u00f3n y producci\u00f3n del habla, percepci\u00f3n visual).<\/p>\n<p>Al principio de la enfermedad, la memoria epis\u00f3dica a corto plazo se ve especialmente afectada [23]. A medida que la enfermedad progresa, suelen desarrollarse apraxia y alteraciones en el reconocimiento de objetos con percepci\u00f3n preservada (agnosia). Estos dos s\u00edntomas hablan en contra de la presencia de una depresi\u00f3n pura.<\/p>\n<p>En la depresi\u00f3n, los procedimientos de las pruebas neuropsicol\u00f3gicas tambi\u00e9n pueden utilizarse para detectar d\u00e9ficits cognitivos objetivables, y diversos estudios informan de una correlaci\u00f3n con la gravedad de la depresi\u00f3n [24,25].<\/p>\n<p>De forma similar a los pacientes con demencia, los trastornos cognitivos en la depresi\u00f3n afectan a la reproducci\u00f3n libre y retardada, el reconocimiento, la memoria a corto plazo, la fluidez de palabras y la comprensi\u00f3n del lenguaje [26]. Adem\u00e1s, hay una reducci\u00f3n de la velocidad psicomotora y del procesamiento de la informaci\u00f3n, as\u00ed como alteraciones de la concentraci\u00f3n y la atenci\u00f3n [27].<\/p>\n<p>En un trabajo publicado recientemente, se identificaron siete factores que permiten diferenciar bien a los pacientes con depresi\u00f3n mayor de los que padecen demencia [28]. Los pacientes con depresi\u00f3n muestran resultados significativamente mejores que los pacientes con demencia en las \u00e1reas de atenci\u00f3n verbal y visual, aprendizaje visual y memoria, producci\u00f3n del habla y funciones motoras ejecutivas. La diferencia fue m\u00e1s pronunciada en el \u00e1rea del aprendizaje verbal y las funciones de la memoria.<\/p>\n<p>En cambio, la diferenciaci\u00f3n neuropsicol\u00f3gica entre pacientes con DCL (&#8220;deterioro cognitivo leve&#8221;) y depresi\u00f3n apenas es posible [28,29].<\/p>\n<p>La base de las pruebas neuropsicol\u00f3gicas para la demencia es la bater\u00eda de pruebas CERAD, que se utiliza en todas las cl\u00ednicas de memoria [22].<br \/>\nDebido a la correlaci\u00f3n se\u00f1alada entre la gravedad de la depresi\u00f3n y la intensidad de los trastornos cognitivos, las pruebas neuropsicol\u00f3gicas no se recomiendan en pacientes con s\u00edntomas depresivos marcados o s\u00f3lo se recomiendan despu\u00e9s de que los s\u00edntomas depresivos hayan remitido. Sin embargo, la terapia antidepresiva no siempre conduce a una remisi\u00f3n del trastorno cognitivo incluso en pacientes con depresi\u00f3n [13], por lo que el &#8220;diagn\u00f3stico ex juvantibus&#8221; s\u00f3lo puede hacerse en algunos de los pacientes.<\/p>\n<p><strong>Diagn\u00f3sticos adicionales:<\/strong> <em>Las im\u00e1genes estructurales <\/em>(TC o IRM), que son obligatorias en el contexto del diagn\u00f3stico de la demencia, pueden proporcionar indicaciones adicionales para el diagn\u00f3stico diferencial de la demencia o la depresi\u00f3n (cambio vascular, reducci\u00f3n del volumen cerebral, atrofia del hipocampo). Sin embargo, estos hallazgos pueden, en el mejor de los casos, apoyar o poner en duda el diagn\u00f3stico tentativo cl\u00ednico realizado previamente; no es posible un diagn\u00f3stico basado \u00fanicamente en la imagen.<\/p>\n<p>Si -tras llevar a cabo todas las medidas diagn\u00f3sticas en el marco del diagn\u00f3stico b\u00e1sico de la demencia- el diagn\u00f3stico sigue sin estar claro, tambi\u00e9n existe la posibilidad de realizar <em>un diagn\u00f3stico por imagen funcional<\/em> mediante tomograf\u00eda de emisi\u00f3n (SPECT o PET). Los ex\u00e1menes PET tienen una alta sensibilidad (92-96%) y especificidad (m\u00e1s del 95%) frente a los pacientes no dementes [30]. Seg\u00fan la directriz S3 de la Sociedad Alemana de Psiquiatr\u00eda, Psicoterapia y Neurolog\u00eda (DGPPN), la FGD-PET y la HMPAO-SPECT [31] pueden utilizarse en casos poco claros para aclarar el diagn\u00f3stico de demencia (grado de recomendaci\u00f3n A, directriz S3 de la DGPPN). Sin embargo, no se recomienda su uso regular; adem\u00e1s, estos ex\u00e1menes no suelen pagarlos las compa\u00f1\u00edas de seguros m\u00e9dicos en Suiza.<\/p>\n<p>Para la evaluaci\u00f3n de la neurodegeneraci\u00f3n progresiva y el curso de la terapia en la demencia de Alzheimer, as\u00ed como para la posible evaluaci\u00f3n de la depresi\u00f3n, la medici\u00f3n del volumen del hipocampo y otras \u00e1reas corticales es un m\u00e9todo prometedor [32], que, sin embargo, hasta ahora s\u00f3lo est\u00e1 reservado a unos pocos centros especializados y cuyo beneficio cl\u00ednico a\u00fan debe evaluarse.<\/p>\n<p>En los casos diagn\u00f3sticamente poco claros y de resistencia a la terapia, debe realizarse en primer lugar un<em> examen del l\u00edquido cefalorraqu\u00eddeo <\/em>seg\u00fan la directriz S3 para excluir una g\u00e9nesis inflamatoria y con respecto a los par\u00e1metros p\u00e9ptidos-\u03b2-amiloides, tau y fosfo-tau.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, cabe mencionar la importancia de<em> los diagn\u00f3sticos de la medicina del sue\u00f1o<\/em>. Tanto la depresi\u00f3n como la demencia suelen ir acompa\u00f1adas de trastornos del sue\u00f1o, que por s\u00ed mismos pueden ser responsables de trastornos cognitivos y por lo tanto deben ser tratados. Adem\u00e1s, las demencias se asocian cada vez m\u00e1s a trastornos definidos del sue\u00f1o, como el trastorno del comportamiento del sue\u00f1o REM (RBD) y la apnea del sue\u00f1o (demencia vascular y demencia de Alzheimer) [33]. Un s\u00edndrome especial es el &#8220;sun-downing&#8221;, que se caracteriza por estados de confusi\u00f3n y deambulaci\u00f3n en las \u00faltimas horas de la tarde y suele darse en la demencia [34].<\/p>\n<p>Sin embargo, estos ex\u00e1menes s\u00f3lo pueden proporcionar pistas sobre si es m\u00e1s probable que exista depresi\u00f3n o demencia. En \u00faltima instancia, el curso cl\u00ednico posterior es decisivo, por lo que debe estar siempre bien vigilado siendo consciente de que la demencia puede estar detr\u00e1s de la sintomatolog\u00eda depresiva con trastornos cognitivos.<\/p>\n<p><em><strong>PD Dr. med. Dr. phil. Ulrich-Michael Hemmeter<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Asociaci\u00f3n Suiza de Alzheimer. Sociedad y Pol\u00edtica: www.alz.ch\/index.php\/gesellschaft-politik.html; 2012a [accessed 22.8.2012].<\/li>\n<li>Beekman AT, CopelandJR, PrinceMJ: Revisi\u00f3n de la prevalencia comunitaria de la depresi\u00f3n en la edad adulta. The British Journal of Psychiatry 1999; 174: 307-311.<\/li>\n<li>Alexopoulos GS: Depresi\u00f3n en los ancianos. Lancet 2005; 365(9475): 1961-1970.<\/li>\n<li>Hammami S, et al: Detecci\u00f3n de la depresi\u00f3n en una poblaci\u00f3n anciana que vive en casa. Inter\u00e9s de la miniescala de depresi\u00f3n geri\u00e1trica. 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