{"id":345708,"date":"2014-03-20T00:00:00","date_gmt":"2014-03-19T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/principios-del-control-de-sintomas-en-cuidados-paliativos\/"},"modified":"2014-03-20T00:00:00","modified_gmt":"2014-03-19T23:00:00","slug":"principios-del-control-de-sintomas-en-cuidados-paliativos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/principios-del-control-de-sintomas-en-cuidados-paliativos\/","title":{"rendered":"Principios del control de s\u00edntomas en cuidados paliativos"},"content":{"rendered":"<p><strong>El tratamiento del dolor es uno de los grandes retos de los cuidados paliativos, pero a menudo tambi\u00e9n uno con un \u00e9xito terap\u00e9utico mensurable. En fases avanzadas, deben agotarse todas las opciones de tratamiento del dolor para mejorar la calidad de vida. Si la terapia fracasa, es necesario ponerse en contacto con un especialista en dolor. Aproximadamente el 90% de los pacientes con tumores avanzados pueden ser tratados de esta forma sin apenas dolor.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Casi todos los pacientes afectados por una enfermedad grave, a menudo maligna, temen el dolor que no puede tratarse. Muchos de ellos conocen situaciones de familiares o amigos que padecieron dolores tratados inadecuadamente durante el curso de su enfermedad y tuvieron que vivir la fase final de la vida en agon\u00eda. Con las posibilidades actuales de terapia del dolor, estos cursos ya no deber\u00edan producirse.  <em>Sin embargo, hay situaciones en las que el tratamiento del dolor puede llegar a sus l\u00edmites debido a su complejidad.<\/em><\/p>\n<p>El tratamiento del s\u00edntoma dolor es muy adecuado como ejemplo de buen control de s\u00edntomas en cuidados paliativos, sobre todo porque el dolor es un problema frecuente en el curso de enfermedades potencialmente mortales. Una analgesia eficaz es una de las principales tareas de los cuidados paliativos. A menudo, debido al curso destructivo de la enfermedad, nos encontramos con una situaci\u00f3n de dolor progresivo que requiere un ajuste continuo de la terapia. Es importante que el concepto de tratamiento analice el tipo de dolor y las posibles patolog\u00edas etiol\u00f3gicas subyacentes para aplicar tambi\u00e9n enfoques terap\u00e9uticos causales, como la irradiaci\u00f3n del dolor, siempre que sea posible. Debido a la inactividad, a menudo se produce un aumento del dolor y la terapia puede complicarse por el aumento de la disfunci\u00f3n org\u00e1nica. Especialmente en el curso tard\u00edo de la enfermedad, los factores no som\u00e1ticos de la experiencia del dolor pasan cada vez m\u00e1s a primer plano. Por otro lado, es comprensible que los pacientes rara vez exijan el control de los s\u00edntomas con tanta vehemencia como exigen liberarse del dolor.<\/p>\n<h2 id=\"conceptos-basicos-sobre-el-dolor\">Conceptos b\u00e1sicos sobre el dolor<\/h2>\n<p>La definici\u00f3n de dolor v\u00e1lida hoy en d\u00eda procede de 1986 de la Asociaci\u00f3n Internacional para el Control del Dolor (IASP) y dice as\u00ed:  <em>El dolor es una experiencia sensorial y emocional desagradable que va acompa\u00f1ada de un da\u00f1o tisular real o inminente -o que se describe en t\u00e9rminos de tal da\u00f1o-, a menudo acompa\u00f1ado de manifestaciones vegetativas como palidez, sudoraci\u00f3n y aumento de la tensi\u00f3n arterial.<\/em><\/p>\n<p>El dolor agudo tiene normalmente una funci\u00f3n \u00fatil de advertencia y es significativo, protector y vital. Sin embargo, en el caso del dolor cr\u00f3nico en el curso de una enfermedad maligna, el dolor ha perdido esta \u00fatil funci\u00f3n de advertencia. El dolor puede clasificarse seg\u00fan su curso temporal como agudo o cr\u00f3nico, pero tambi\u00e9n seg\u00fan su patogenia como dolor nociceptivo, neurop\u00e1tico y mixto, y tambi\u00e9n conocemos el llamado trastorno del dolor somatomorfo. En la situaci\u00f3n paliativa, normalmente se trata de situaciones de dolor cr\u00f3nico progresivo, a menudo mixto; sin embargo, en el curso de la enfermedad se producen de nuevo dolores agudos, que deben someterse a una evaluaci\u00f3n diferenciada para no desaprovechar las opciones terap\u00e9uticas causales.<\/p>\n<h2 id=\"patogenesis-del-dolor\">Patog\u00e9nesis del dolor<\/h2>\n<p>El an\u00e1lisis diferenciado del dolor con respecto a la patog\u00e9nesis es indispensable, ya que una terapia del dolor significativa s\u00f3lo es posible tras una clasificaci\u00f3n acertada. Distinguimos el dolor nociceptivo del dolor neurop\u00e1tico. El dolor nociceptivo es el que suele ser consecuencia de un da\u00f1o local en el lugar de la lesi\u00f3n. Una excepci\u00f3n en este caso es el dolor visceral, que puede dificultar la asignaci\u00f3n local a trav\u00e9s de las zonas de Head.<\/p>\n<p>Un buen ejemplo de acontecimiento nociceptivo es el dolor causado por la aparici\u00f3n de met\u00e1stasis \u00f3seas. Aqu\u00ed, la destrucci\u00f3n local por irritaci\u00f3n de los receptores correspondientes desencadena un dolor b\u00e1sico constante que se acent\u00faa ocasionalmente con un ataque de dolor m\u00e1s intenso.<\/p>\n<p>En cambio, el dolor neurop\u00e1tico se origina en el sistema nervioso central o perif\u00e9rico. La aparici\u00f3n del dolor no suele estar en relaci\u00f3n temporal inmediata con una cierta latencia de d\u00edas o semanas tras la lesi\u00f3n real, los ataques de dolor son frecuentes y muy intensos, impredecibles y se describen como quemantes, cortantes, electrizantes y puls\u00e1tiles. Adem\u00e1s, pueden producirse hiperalgesia, hipalgesia y alodinia. Ejemplos de dolor neurop\u00e1tico son la neuralgia postherp\u00e9tica, el dolor del miembro fantasma, el dolor radicular o el dolor desencadenado centralmente (dolor tal\u00e1mico).<\/p>\n<h2 id=\"dolor-por-cancer\">Dolor por c\u00e1ncer<\/h2>\n<p>En el contexto de una enfermedad tumoral, puede producirse un dolor desencadenado directamente por el tumor, ya sea por un crecimiento destructivo del tejido, por presi\u00f3n o infiltraci\u00f3n de los nervios, por estiramiento o presi\u00f3n sobre los \u00f3rganos huecos. El dolor tumoral indirecto es el resultado de una inflamaci\u00f3n edematosa perilesional, fracturas patol\u00f3gicas u obstrucciones de \u00f3rganos huecos. Por \u00faltimo, el dolor tambi\u00e9n surge como consecuencia de terapias tumorales postoperatorias, postact\u00ednicas o debido a la inflamaci\u00f3n y las consecuencias de la quimioterapia. Siempre que sea posible, tras aclarar la causa del dolor, se da prioridad a la opci\u00f3n terap\u00e9utica causal si la carga asociada parece justificable en el contexto general. Por desgracia, estas opciones son limitadas, por lo que la terapia sintom\u00e1tica suele ser la \u00fanica opci\u00f3n.<\/p>\n<h2 id=\"terapia-del-dolor\">Terapia del dolor<\/h2>\n<p>M\u00e1s o menos al mismo tiempo que la IASP defin\u00eda el dolor, la OMS desarroll\u00f3 un esquema de clasificaci\u00f3n para el tratamiento del dolor en pacientes con c\u00e1ncer. El objetivo de este r\u00e9gimen era aliviar o eliminar el dolor y prevenir una reaparici\u00f3n de la exacerbaci\u00f3n del dolor. La clasificaci\u00f3n permite un tratamiento del dolor eficaz, relativamente poco arriesgado y r\u00e1pidamente efectivo. En la actualidad, el esquema de estadificaci\u00f3n de la OMS tambi\u00e9n se utiliza de forma modificada en el tratamiento del dolor no maligno.<\/p>\n<p>Los tres niveles incluyen, en <strong>el nivel 1<\/strong>, los analg\u00e9sicos nociceptivos no opi\u00e1ceos cl\u00e1sicos con los que todos estamos bien familiarizados. Algunos ejemplos son el paracetamol, el metamizol, la aspirina, el diclofenaco, la mefenamina, etc. Adem\u00e1s de su efecto analg\u00e9sico, estas sustancias tambi\u00e9n tienen propiedades antiflog\u00edsticas y antipir\u00e9ticas en diversos grados. A excepci\u00f3n del paracetamol, act\u00faan exclusivamente de forma perif\u00e9rica sobre el nociceptor. S\u00f3lo el paracetamol tiene tambi\u00e9n un efecto central. En&nbsp;<strong>Etapa 2<\/strong> encontramos los opioides d\u00e9biles. Los representantes de esta categor\u00eda son el tramadol, la code\u00edna, la dihidrocode\u00edna o la tilidina. Presentan una relaci\u00f3n riesgo-beneficio favorable, tienen aproximadamente 1\/6-1\/10 de la eficacia de la sustancia de referencia morfina (de ah\u00ed que se denominen opi\u00e1ceos d\u00e9biles) y son f\u00e1ciles de dosificar. Los problemas surgen en el 10% de los pacientes que, por ejemplo, no pueden metabolizar la code\u00edna y s\u00f3lo sufren los efectos secundarios inducidos por los opi\u00e1ceos, as\u00ed como en los diferentes metabolizadores en los que el tramadol s\u00f3lo provoca s\u00edntomas de ortostatismo serotonin\u00e9rgico y antiadren\u00e9rgico.<\/p>\n<p> <strong>El nivel 3 <\/strong>incluye los opi\u00e1ceos cl\u00e1sicos con la sustancia de referencia morfina (m\u00e1s mg para la misma analgesia &#8211; opi\u00e1ceos d\u00e9biles; menos mg para la misma analgesia &#8211; opi\u00e1ceos fuertes). En <strong>la tabla 1 <\/strong>se muestra un resumen de las dosis equivalentes de opi\u00e1ceos. Los opi\u00e1ceos inhiben la transmisi\u00f3n en las sinapsis del sistema nociceptivo, activan los sistemas inhibitorios del SNC y la m\u00e9dula espinal, alteran la percepci\u00f3n del dolor por su ataque al t\u00e1lamo, al sistema l\u00edmbico y, por tanto, tambi\u00e9n provocan ansiolisis. Perif\u00e9ricamente en el nociceptor, los opioides act\u00faan principalmente en el tejido inflamado.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3448\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/tab1_oh3.png\" style=\"height:475px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"872\"><\/p>\n<p>\nLos principales problemas son las n\u00e1useas inducidas por los opi\u00e1ceos, que suelen ser pasivas, y el estre\u00f1imiento permanente, que requiere obligatoriamente medicaci\u00f3n concomitante. Las sustancias individuales difieren principalmente en sus distintos efectos sobre los receptores m\u00fc, kappa y delta.<\/p>\n<p>Los principios b\u00e1sicos de la terapia del dolor se basan en la administraci\u00f3n oral (por la boca) con la elecci\u00f3n de gal\u00e9nicos adecuados, a una hora fija (por el reloj) en el sentido de administraci\u00f3n profil\u00e1ctica m\u00e1s que reactiva, preferiblemente en forma de liberaci\u00f3n sostenida y con una extensi\u00f3n gradual de la terapia (por la escalera). Unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, se a\u00f1adieron la individualizaci\u00f3n de los reg\u00edmenes terap\u00e9uticos y la consideraci\u00f3n de las necesidades de los pacientes con respecto a las medidas no farmacol\u00f3gicas. La recomendaci\u00f3n original de acumular en las tres etapas ya no se sigue hoy en d\u00eda, sobre todo en el caso del dolor tumoral y la probabilidad de un aumento r\u00e1pido del dolor, para contrarrestar una cronificaci\u00f3n del dolor por p\u00e9rdida innecesaria de tiempo.<\/p>\n<p>En principio, los preparados de la fase 1 pueden combinarse bien con los de las fases 2 \u00f3 3, en el sentido de que el efecto de terapia nociceptiva de la medicaci\u00f3n de la fase 1 puede conducir a un efecto ahorrador de los opi\u00e1ceos. La combinaci\u00f3n de los f\u00e1rmacos del estadio 1 entre s\u00ed es objeto de controversia; existen indicios de sinergias para el uso conjunto de paracetamol y metamizol. No es aconsejable combinar opi\u00e1ceos de fase 2 y 3, ya que la competencia por el receptor puede hacer que la sustancia m\u00e1s d\u00e9bil tenga efecto.<\/p>\n<h2 id=\"opiaceos\">Opi\u00e1ceos<\/h2>\n<p>Los opi\u00e1ceos son medicamentos centrales en los cuidados paliativos y a menudo resultan indispensables para un control satisfactorio de los s\u00edntomas. Por ello, merece la pena examinar m\u00e1s de cerca algunos aspectos del tratamiento con estas sustancias.<\/p>\n<p>A\u00fan existen muchos mitos en torno a la administraci\u00f3n de opi\u00e1ceos, no s\u00f3lo entre los pacientes, sino tambi\u00e9n entre los m\u00e9dicos. El consumo de morfina se equipara a menudo con el principio del fin, porque la sustancia se considera una reserva de hierro para morir. Por lo tanto, es necesario discutir con el paciente la indicaci\u00f3n de la administraci\u00f3n de opi\u00e1ceos, que est\u00e1 claramente justificada en el control sintom\u00e1tico del dolor principalmente o tambi\u00e9n de la disnea. Mediante una explicaci\u00f3n detallada del modo de acci\u00f3n y los objetivos de la terapia, incluso los pacientes m\u00e1s esc\u00e9pticos pueden sentirse motivados para someterse al tratamiento. Esto incluye la informaci\u00f3n de que con una dosis estable de opi\u00e1ceos, por ejemplo a trav\u00e9s de un sistema transd\u00e9rmico, incluso conducir un coche no est\u00e1 prohibido &#8211; si no hay otros impedimentos debidos a la enfermedad.<\/p>\n<p><strong>Dependencia:<\/strong> El segundo miedo tiene que ver con la dependencia. Por supuesto, la dependencia f\u00edsica se desarrolla bajo el tratamiento con opi\u00e1ceos, es decir, si la necesidad de analg\u00e9sicos disminuye debido a la terapia causal, el preparado opi\u00e1ceo debe retirarse lentamente, ya que de lo contrario se producir\u00e1n los cl\u00e1sicos s\u00edntomas f\u00edsicos de abstinencia. No suele desarrollarse dependencia psicol\u00f3gica, especialmente si la terapia se lleva a cabo con preparados retardantes o aplicaci\u00f3n transd\u00e9rmica. Una excepci\u00f3n es la petidina, aqu\u00ed se describe la dependencia, especialmente cuando la sustancia se administra por v\u00eda intravenosa. Por lo tanto, se recomienda evitar la administraci\u00f3n de esta sustancia. En algunos casos, se produce una cierta habituaci\u00f3n en el sentido de una taquifilaxia. En cuanto al diagn\u00f3stico diferencial, siempre debe considerarse una progresi\u00f3n tumoral en caso de p\u00e9rdida de efecto y debe reevaluarse la posibilidad de un control causal del dolor, incluso en el contexto paliativo.<\/p>\n<p><strong>Dosis y efectos secundarios: <\/strong>Especialmente los m\u00e9dicos inexpertos en el manejo de las dosis a veces elevadas de opi\u00e1ceos temen el peligro de una depresi\u00f3n respiratoria. Cuando se utiliza correctamente, este peligro no existe, ya que el efecto de la morfina puede evaluarse muy bien cl\u00ednicamente. Un ejemplo de inicio de terapia con morfina puede verse en <strong>la tabla&nbsp;2<\/strong>.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3449 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/Tab2_s13_OH3.jpg-b642c7_1741.jpg\" width=\"864\" height=\"564\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/Tab2_s13_OH3.jpg-b642c7_1741.jpg 864w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/Tab2_s13_OH3.jpg-b642c7_1741-800x522.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/Tab2_s13_OH3.jpg-b642c7_1741-120x78.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/Tab2_s13_OH3.jpg-b642c7_1741-90x59.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/Tab2_s13_OH3.jpg-b642c7_1741-320x209.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/Tab2_s13_OH3.jpg-b642c7_1741-560x366.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 864px) 100vw, 864px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 864px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 864\/564;\" \/><\/p>\n<p>En la fase de titulaci\u00f3n, los efectos secundarios indeseables aparecen primero, es decir, los pacientes se quejan de n\u00e1useas y estre\u00f1imiento sin ning\u00fan efecto analg\u00e9sico. Suele ser el momento en que se interrumpe la terapia por intolerancia e ineficacia. Tras el aumento de la dosis, se produce sedaci\u00f3n en mayor o menor medida antes de que se instaure la analgesia. Esta dosis analg\u00e9sicamente eficaz se denomina &#8220;ventana terap\u00e9utica&#8221; y es la dosis diana. Por desgracia, la ventana terap\u00e9utica no siempre est\u00e1 abierta por igual, de modo que una vez determinada una dosis, siempre hay que corregirla al alza o a la baja. Antes de alcanzar la dosis cr\u00edtica con respecto a la depresi\u00f3n respiratoria, se producen estados de confusi\u00f3n y s\u00edntomas neurol\u00f3gicos, especialmente fasciculaciones musculares, por lo que debe reducirse la dosis si aparecen estos s\u00edntomas.<\/p>\n<p>La elecci\u00f3n del opioide en funci\u00f3n de su eliminaci\u00f3n, renal o hep\u00e1tica, tambi\u00e9n desempe\u00f1a un papel. En este caso, las posibles complicaciones org\u00e1nicas tambi\u00e9n deben tenerse en cuenta en la elecci\u00f3n del preparado. La oxicodona y la hidromorfona suelen ser superiores a otros opi\u00e1ceos en este sentido. En principio, no existe un l\u00edmite superior para la dosis m\u00e1xima de la mayor\u00eda de los opi\u00e1ceos, pero el control del dolor determina la cantidad. Sin embargo, especialmente en el caso de los agonistas parciales, puede producirse un efecto techo, es decir, un mayor aumento de la dosis no provoca un aumento del efecto. Entonces se recomienda una rotaci\u00f3n a otra sustancia. La sequedad de boca, la retenci\u00f3n urinaria, el estre\u00f1imiento y la ortostatismo no deben limitar la dosis.<\/p>\n<p><strong>Medicaci\u00f3n concomitante:<\/strong> La cuesti\u00f3n de la medicaci\u00f3n concomitante suele ser controvertida. Siempre iniciamos el tratamiento antiem\u00e9tico con metoclopramida, la sustancia m\u00e1s potente para las n\u00e1useas inducidas por opi\u00e1ceos, adem\u00e1s del opi\u00e1ceo. Es posible que algunos de los pacientes est\u00e9n sobretratados. Sin embargo, para los pacientes que experimentan este desagradable s\u00edntoma, suele existir tal aversi\u00f3n a los opi\u00e1ceos que volver a intentarlo suele requerir un largo periodo de tiempo, durante el cual se soporta el dolor en lugar de tratarlo adecuadamente. Por regla general, las n\u00e1useas son s\u00f3lo pasivas y la medicaci\u00f3n concomitante puede suspenderse al cabo de unos d\u00edas. Sin embargo, en algunos casos persiste, por lo que debe mantenerse el antiem\u00e9tico. A veces, la rotaci\u00f3n de opi\u00e1ceos, es decir, el cambio a otra sustancia, tambi\u00e9n es necesaria para controlar este efecto secundario.<br \/>\nPor desgracia, el molesto estre\u00f1imiento es permanente y suele requerir una terapia permanente con laxantes, posiblemente con m\u00e1s de un preparado. En este caso, el preparado combinado Oxycontin con naloxona puede facilitar en parte la terapia.<\/p>\n<p>En resumen, debe afirmarse que, en una situaci\u00f3n de dolor progresivo, a menudo no puede evitarse el uso de opi\u00e1ceos y que una combinaci\u00f3n de analg\u00e9sicos de nivel 1 con f\u00e1rmacos analg\u00e9sicos comedidos no es una alternativa para el necesario tratamiento con opi\u00e1ceos. La alergia a la morfina es muy rara. En ning\u00fan caso el picor, que es un efecto de los opi\u00e1ceos debido a la irritaci\u00f3n de los receptores correspondientes, debe malinterpretarse como una alergia. Como ya se ha explicado, la aparici\u00f3n de n\u00e1useas no es una alergia.<\/p>\n<p>Un buen conocimiento de las sustancias utilizadas es importante para el \u00e9xito de la terapia. Debe conocerse la duraci\u00f3n de la acci\u00f3n, el inicio de la acci\u00f3n, cualquier efecto techo, las interacciones y los efectos secundarios. A veces, el efecto secundario tambi\u00e9n puede utilizarse como terapia, por ejemplo, para la diarrea. Una prescripci\u00f3n hospitalaria o domiciliaria correcta incluye la dosis unitaria, la dosis m\u00e1xima diaria, el preparado, el horario y la dosis de reserva para el dolor irruptivo, que suele ser de 1\u20446-1\u204410 de la dosis diaria y puede administrarse hasta cada hora, seg\u00fan la situaci\u00f3n. El objetivo es conseguir un nivel de dolor bajo, con una intensidad del dolor en la escala VA inferior a cuatro; si hay m\u00e1s de cinco dosis de reserva al d\u00eda, est\u00e1 indicado aumentar la medicaci\u00f3n b\u00e1sica.<\/p>\n<p>Dependiendo del car\u00e1cter del dolor, la adici\u00f3n de coanalg\u00e9sicos tiene sentido, por ejemplo, el uso de antiepil\u00e9pticos o antidepresivos para los componentes del dolor neurop\u00e1tico. Si se considera que el edema es un factor contribuyente, debe considerarse la administraci\u00f3n de glucocorticoides, y tambi\u00e9n pueden utilizarse neurol\u00e9pticos o relajantes musculares. Sin embargo, el uso de estos preparados se ve limitado en parte por la intensificaci\u00f3n de la fatiga ya existente relacionada con el c\u00e1ncer.<br \/>\nLas razones del fracaso de la terapia analg\u00e9sica pueden ser un diagn\u00f3stico incorrecto del dolor o una infravaloraci\u00f3n de la intensidad del dolor, una terapia inadecuada de los s\u00edntomas concomitantes (por ejemplo, ansiedad o depresi\u00f3n), una dosis incorrecta, intervalos demasiado largos o la evitaci\u00f3n de una medicaci\u00f3n potente. Sin embargo, incluso con el tratamiento del dolor realizado lege-artis, hay fracasos terap\u00e9uticos que justifican la intervenci\u00f3n de un anestesista con experiencia en la terapia del dolor. Es posible que en este caso haya que recurrir a procedimientos invasivos.<\/p>\n<p>Siempre debe primar la afirmaci\u00f3n de Dame Cicley Saunders: &#8220;El dolor es, lo que el paciente dice que es&#8221;.<\/p>\n<p><em><strong>Dra. Christel Nigg<br \/>\nDr. Nic Zerkiebel<\/strong><\/em><\/p>\n<h3 id=\"literatura\">Literatura:<\/h3>\n<ol>\n<li>Neuenschwander H, et al: Palliativmedizin, Krebsliga Schweiz, 2\u00aa edici\u00f3n revisada, 2006.<\/li>\n<li>Beubler E: Kompendium der medikament\u00f6sen Schmerztherapie, 4\u00aa edici\u00f3n revisada, Springer WienNew York, 2008.<\/li>\n<li>Gallacchi G, et al: Schmerzkompendium, 2\u00aa edici\u00f3n, Thieme-Verlag, 2005.<\/li>\n<li>Recomendaciones Dolor Irruptivo, ed.: Sociedad Suiza de Medicina Paliativa, Cuidados y Apoyo, palliative ch palliative.ch 2006.<\/li>\n<li>Eychm\u00fcller St: El sentido tiene sentido, Therapeutische Umschau 2012; 69(2): 87-90.<\/li>\n<li>B\u00fcche D.: Herramienta de evaluaci\u00f3n y valoraci\u00f3n en cuidados paliativos, Therapeutische Umschau 2012; 69(2): 81-86.<\/li>\n<li>Estrategia Nacional de Cuidados Paliativos 2010-2012, Oficina Federal de Salud P\u00fablica (OFSP) 2009.  <a href=\"http:\/\/www.admin.ch\/palliativecare\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.admin.ch\/palliativecare<\/a><\/li>\n<li>Criterios de indicaci\u00f3n de los cuidados paliativos especializados <a href=\"http:\/\/www.bundespublikationen.admin.ch\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.bundespublikationen.admin.ch<\/a><\/li>\n<li>Antonovsky A: Salutog\u00e9nesis. Sobre la desmitificaci\u00f3n de la salud. Edici\u00f3n alemana de Alexa Franke. dgvt-Verlag, Tubinga 1997.<\/li>\n<li>Hidrataci\u00f3n al final de la vida, recomendaciones de Bigorio: Ed.: Sociedad Suiza de Medicina Paliativa, Cuidados y Apoyo, paliativos ch, 2011.<\/li>\n<li>Kunz R: Cuidados paliativos un enfoque integral de la asistencia, no una nueva especialidad, Schweizerische \u00c4rztezeitung, 2006 (87): 1106.<\/li>\n<li>Academia Suiza de Ciencias M\u00e9dicas SAMS: Cuidados paliativos. Directrices y recomendaciones de \u00e9tica m\u00e9dica, 2006.<\/li>\n<li>Bruera E, et al: El Sistema de Evaluaci\u00f3n de S\u00edntomas de Edmonton (ESAS): un m\u00e9todo sencillo para la evaluaci\u00f3n de pacientes en cuidados paliativos. J de Cuidados Paliativos 1991 (7): 6-9.<\/li>\n<li>Saunders C: Cicley Saunders Morir y vivir: la espiritualidad en los cuidados paliativos. Traducido del Engl. por Martina Holder-Franz.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>InFo Oncolog\u00eda y Hematolog\u00eda 2014; 2(3): 10-14<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El tratamiento del dolor es uno de los grandes retos de los cuidados paliativos, pero a menudo tambi\u00e9n uno con un \u00e9xito terap\u00e9utico mensurable. 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