{"id":345803,"date":"2014-03-06T00:00:00","date_gmt":"2014-03-05T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/lo-que-el-medico-de-familia-debe-saber-2\/"},"modified":"2014-03-06T00:00:00","modified_gmt":"2014-03-05T23:00:00","slug":"lo-que-el-medico-de-familia-debe-saber-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/lo-que-el-medico-de-familia-debe-saber-2\/","title":{"rendered":"Lo que el m\u00e9dico de familia debe saber"},"content":{"rendered":"<p><strong>En la Gran Puesta al D\u00eda de la SGIM en Interlaken, se debatieron los problemas y retos m\u00e1s comunes a los que se enfrentan los m\u00e9dicos de cabecera cuando tratan a pacientes con linfoma. Es dif\u00edcil dar nombres significativos: \u00bfc\u00f3mo nombrar las m\u00e1s de 70 entidades de linfomas malignos para que siga siendo comprensible para el paciente y sus familiares? El diagn\u00f3stico y el seguimiento tambi\u00e9n son responsabilidad del m\u00e9dico de atenci\u00f3n primaria.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>El Prof. Dr. med. Andreas Lohri, del Hospital Cantonal de Basellandia, abri\u00f3 su presentaci\u00f3n con datos epidemiol\u00f3gicos: &#8220;Los registros suizos de c\u00e1ncer contabilizan unos 1.600 linfomas malignos al a\u00f1o, un buen tercio de los casos terminan fatalmente. Esto hace que los linfomas sean en conjunto uno de los tipos de c\u00e1ncer m\u00e1s extendidos, pero si nos atenemos a la clasificaci\u00f3n de la OMS, este grupo se divide en m\u00e1s de 70 entidades diferentes&#8221;.<\/p>\n<p>M\u00e1s del 70% de los pacientes con linfoma de Hodgkin est\u00e1n libres de enfermedad al cabo de diez a\u00f1os; en el caso de los linfomas de c\u00e9lulas B, que son los m\u00e1s frecuentes, la cifra es del 40%, y en el de las variantes de c\u00e9lulas T, s\u00f3lo del 20%. Entre 2001 y 2010, hubo un total de 16.000 nuevos casos de linfoma, de los cuales unos 6.000 pacientes sobrevivieron a la enfermedad.<\/p>\n<p>&#8220;Si quiere nombrar la entidad concreta, se hace dif\u00edcil. Mientras que en el caso del linfoma de Hodgkin sigue estando relativamente claro, el m\u00e9dico de cabecera no suele saber qu\u00e9 nombre darle al linfoma difuso de c\u00e9lulas B grandes (DLBCL), por ejemplo, para que la enfermedad sea tambi\u00e9n comprensible para el paciente y sus familiares. Suele recurrir entonces al t\u00e9rmino, en realidad obsoleto, de &#8220;linfoma no Hodgkin&#8221;. Por ello, la organizaci\u00f3n suiza de pacientes de linfoma y sus familiares proporciona al paciente informaci\u00f3n espec\u00edfica sobre los doce linfomas m\u00e1s comunes, incluidos los nombres&#8221;, afirma el Prof. Lohri.<\/p>\n<h2 id=\"reconoceria-un-linfoma\">\u00bfReconocer\u00eda un linfoma?<\/h2>\n<p>Los s\u00edntomas pueden ser poco claros o conducir en la direcci\u00f3n equivocada. Una encuesta mundial en la que participaron 1606 pacientes con diversas enfermedades linfomatosas demostr\u00f3 que alrededor del 50% acud\u00eda al m\u00e9dico por primera vez porque de todos modos ten\u00eda una cita para una revisi\u00f3n o porque en general no se sent\u00eda bien. &#8220;As\u00ed que los s\u00edntomas iniciales son bastante inespec\u00edficos y el estudio tambi\u00e9n demostr\u00f3 que el 30% de los pacientes tardaron m\u00e1s de cinco meses en ser diagnosticados correctamente desde su primera visita al m\u00e9dico&#8221;, explic\u00f3 el profesor Lohri. &#8220;Aproximadamente la mitad de los linfomas son extraganglionares y muestran una gran variedad de s\u00edntomas: neurol\u00f3gicos como en los linfomas del SNC, cut\u00e1neos como en los linfomas de c\u00e9lulas T, o renales y cardiacos en los linfomas productores de amiloide. Los s\u00edntomas B t\u00edpicos se manifiestan bastante tarde, pero incluso antes, algunos pacientes se quejan de fatiga y depresi\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>Por lo tanto, un diagn\u00f3stico correcto, realizado preferiblemente en colaboraci\u00f3n con un especialista, es crucial. B\u00e1sicamente, esto incluye:<\/p>\n<ul>\n<li>un historial m\u00e9dico (s\u00edntomas B, antecedentes familiares)<\/li>\n<li>un laboratorio (Hb, Lc, Tc, PCR, VEB, VHB, VHC, VIH, Toxoplasma, Bartonella)<\/li>\n<li>un estado (ganglios linf\u00e1ticos, salas, tama\u00f1o del bazo, h\u00edgado, ORL, piel)<\/li>\n<li>una biopsia (existen varios ex\u00e1menes de tejidos: IHC, FACS, citogen\u00e9tica, PCR, FISH).<\/li>\n<li>imagen.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&#8220;La PET proporciona datos muy buenos sobre la progresi\u00f3n de la enfermedad, da indicaciones sobre el pron\u00f3stico y facilita la toma de decisiones sobre el tratamiento&#8221;, afirma el Prof. Lohri.<\/p>\n<h2 id=\"como-acompana-la-terapia-el-medico-de-familia\">\u00bfC\u00f3mo acompa\u00f1a la terapia el m\u00e9dico de familia?<\/h2>\n<p>Una vez confirmado el diagn\u00f3stico, el tratamiento suele correr a cargo del especialista; el m\u00e9dico de cabecera puede encargarse de los recuentos sangu\u00edneos provisionales y de la administraci\u00f3n de factores de crecimiento y antibi\u00f3ticos.<\/p>\n<p>&#8220;Los algoritmos terap\u00e9uticos deber\u00edan planificarse de forma \u00f3ptima en una conferencia interdisciplinar. B\u00e1sicamente, la terapia pretende curar al paciente con un r\u00e9gimen que sea lo menos t\u00f3xico posible y no le cause efectos secundarios posteriores. Este objetivo no se ha alcanzado hasta la fecha. Por lo tanto, se necesitan nuevas v\u00edas de investigaci\u00f3n para optimizar a\u00fan m\u00e1s el tratamiento. No obstante, no hay que olvidar los grandes avances que se han conseguido con los reg\u00edmenes terap\u00e9uticos utilizados actualmente (especialmente con el r\u00e9gimen ABVD para el linfoma de Hodgkin limitado y el r\u00e9gimen BEACOPP para el linfoma de Hodgkin avanzado) <strong>(v\u00e9ase el recuadro) <\/strong>. Para los linfomas de c\u00e9lulas B y muchos otros linfomas, el r\u00e9gimen R-CHOP (con el anticuerpo rituximab) ha demostrado ser muy eficaz. Para las formas indolentes, las combinaciones con bendamustina son cada vez m\u00e1s importantes. Este f\u00e1rmaco tiene un excelente \u00edndice terap\u00e9utico, siendo sus principales toxicidades las citopenias y las erupciones cut\u00e1neas. Hoy en d\u00eda, las radioterapias se utilizan con menos frecuencia en el contexto curativo porque los efectos tard\u00edos pueden ser considerables&#8221;, explic\u00f3 el Prof. Lohri.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3374\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/Kasten_s37_HP3.jpg-06c110_1696.jpg\" width=\"1100\" height=\"654\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/Kasten_s37_HP3.jpg-06c110_1696.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/Kasten_s37_HP3.jpg-06c110_1696-800x476.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/Kasten_s37_HP3.jpg-06c110_1696-120x71.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/Kasten_s37_HP3.jpg-06c110_1696-90x54.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/Kasten_s37_HP3.jpg-06c110_1696-320x190.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/Kasten_s37_HP3.jpg-06c110_1696-560x333.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<h2 id=\"durante-cuanto-tiempo-son-necesarios-los-examenes-de-seguimiento\">\u00bfDurante cu\u00e1nto tiempo son necesarios los ex\u00e1menes de seguimiento?<\/h2>\n<p>Antes del a\u00f1o 2000, muchos pacientes de Hodgkin recibieron dosis de radiaci\u00f3n, algunas de ellas importantes. Seg\u00fan estudios recientes, la irradiaci\u00f3n mediast\u00ednica aumenta significativamente el riesgo de enfermedad cardiaca entre 10 y 25 a\u00f1os despu\u00e9s del tratamiento [1]. Dado que el m\u00e9dico de cabecera es el responsable del seguimiento de los llamados &#8220;supervivientes del linfoma&#8221;, tambi\u00e9n tiene el papel decisivo de reconocer y diagnosticar correctamente estas complicaciones tard\u00edas.<\/p>\n<p>En el seguimiento de los pacientes irradiados, el Colegio Americano de Radiolog\u00eda recomienda el cribado mediante una prueba de esfuerzo y una ecocardiograf\u00eda de cinco a diez a\u00f1os despu\u00e9s del tratamiento debido al aumento del riesgo cardiaco.<\/p>\n<p>El riesgo de segundos tumores tambi\u00e9n aumenta tras la radioterapia: un estudio demostr\u00f3 que alrededor del 10% de las pacientes que recibieron radioterapia a los 20 a\u00f1os desarrollaron un c\u00e1ncer de mama en torno a los 50 a\u00f1os [2]. Por ello, se recomienda una resonancia magn\u00e9tica de la mama y una mamograf\u00eda a partir de los diez a\u00f1os de la radioterapia.<\/p>\n<h2 id=\"una-mirada-al-futuro\">Una mirada al futuro<\/h2>\n<p>Por \u00faltimo, el Prof. Lohri habl\u00f3 sobre algunas innovaciones relevantes en la terapia y el diagn\u00f3stico del linfoma:<\/p>\n<ul>\n<li>La PET permitir\u00e1 una cura con tratamientos menos agresivos en el futuro.<\/li>\n<li>En el futuro se evitar\u00e1 la radiaci\u00f3n en el \u00e1mbito curativo.<\/li>\n<li>Muchos nuevos f\u00e1rmacos moleculares e inmunoterap\u00e9uticos est\u00e1n en desarrollo: como los inhibidores de la tirosina quinasa (ibrutinib), los inmunomoduladores, los anticuerpos de segunda generaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&#8220;El m\u00e9dico generalista debe tener siempre el linfoma en su radar de diagn\u00f3stico si detecta fatiga, prurito cr\u00f3nico, anemia, s\u00edntomas sist\u00e9micos de hepatitis v\u00edrica o infecci\u00f3n cr\u00f3nica por VEB o VIH. Pero tambi\u00e9n es la persona de contacto central en el tratamiento a largo plazo del paciente con linfoma curado y, por tanto, asume un papel importante en la detecci\u00f3n precoz de los efectos tard\u00edos asociados&#8221;, concluy\u00f3 su conferencia el Prof. Lohri.<\/p>\n<p><em>Fuente: &#8220;Linfoma: lo que el m\u00e9dico de cabecera debe saber&#8221;, Seminario en la SGIM Gran Actualizaci\u00f3n, 14-15 de noviembre de 2013, Interlaken<\/em><\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Galper S, et al: Enfermedad cardiaca cl\u00ednicamente significativa en pacientes con linfoma de Hodgkin tratados con irradiaci\u00f3n mediast\u00ednica. Sangre 2011; 117: 412-418.<\/li>\n<li>Dores GM, et al: Segundas neoplasias malignas entre los supervivientes a largo plazo de la enfermedad de Hodgkin: una evaluaci\u00f3n basada en la poblaci\u00f3n durante 25 a\u00f1os. J Clin Oncol 2002; 20(16): 3484-3494.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2014; 9(3): 36-37<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la Gran Puesta al D\u00eda de la SGIM en Interlaken, se debatieron los problemas y retos m\u00e1s comunes a los que se enfrentan los m\u00e9dicos de cabecera cuando tratan&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":41854,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Linfomas","footnotes":""},"category":[11483,11321,11336,11552],"tags":[12726,15679,17404,14756,16424,30101,23422,12942,54448,54440,34014,14399,42855,48793,14831,13556],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-345803","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-el-congreso-informa","category-hematologia","category-oncologia","category-rx-es","tag-anemia-es","tag-biopsia-es","tag-cancer","tag-depresion","tag-dlbcl-es","tag-linfoma","tag-linfoma-de-celulas-b-es","tag-linfoma-de-hodgkin-es","tag-linfoma-del-snc-es","tag-maligno-es","tag-pet-es","tag-prurito-cronico-es","tag-r-chop-es","tag-regimen-abvd","tag-revision","tag-rituximab-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-03 20:36:51","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/345803","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=345803"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/345803\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/41854"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=345803"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=345803"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=345803"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=345803"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}