{"id":346075,"date":"2014-02-07T00:00:00","date_gmt":"2014-02-06T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/conclusiones-sobre-la-eficacia-de-los-estudios-de-cohortes\/"},"modified":"2014-02-07T00:00:00","modified_gmt":"2014-02-06T23:00:00","slug":"conclusiones-sobre-la-eficacia-de-los-estudios-de-cohortes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/conclusiones-sobre-la-eficacia-de-los-estudios-de-cohortes\/","title":{"rendered":"Conclusiones sobre la eficacia de los estudios de cohortes"},"content":{"rendered":"<p><strong>El ensayo aleatorio controlado con placebo se ha convertido en el patr\u00f3n oro de la investigaci\u00f3n m\u00e9dica actual. Este desarrollo ha ido acompa\u00f1ado de un creciente \u00e9nfasis en la medicina basada en la evidencia en los planes de estudio y las directrices, una mayor regulaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n farmac\u00e9utica y el esfuerzo asociado para producir dise\u00f1os de estudio que sean aceptados incondicionalmente por las autoridades. Otros dise\u00f1os de estudio corren el riesgo de ser considerados inferiores o pasados por alto. En la 28\u00aa Conferencia Anual Suiza sobre Fitoterapia, celebrada en Baden, se destac\u00f3 la importancia de los estudios de cohortes que ofrecen una visi\u00f3n ampliada de la eficacia del mu\u00e9rdago.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Seg\u00fan el Dr. rer. nat. Marcus Reif, Berl\u00edn, aunque la medicina basada en la evidencia (MBE) se define como el uso concienzudo, expl\u00edcito y juicioso de la mejor evidencia actual. Sin embargo, esta formulaci\u00f3n no significa que los ensayos controlados aleatorios (ECA) proporcionen siempre las mejores pruebas actuales. Para muchos ensayos cl\u00ednicos, un ECA no es factible o s\u00f3lo lo es en circunstancias \u00e9ticamente inaceptables. El cegamiento tambi\u00e9n puede presentar problemas t\u00e9cnicamente dif\u00edciles de resolver, o la aleatorizaci\u00f3n, que requiere un empate entre dos alternativas de tratamiento, puede no ser posible porque la terapia investigada ya est\u00e9 bien establecida en el uso cotidiano. La experiencia ha demostrado que la disposici\u00f3n de los pacientes a participar en un ECA es muy baja, especialmente con este tipo de terapias.<\/p>\n<h2 id=\"los-estudios-de-cohortes-como-alternativa\">\u00bfLos estudios de cohortes como alternativa?<\/h2>\n<p>Si el dise\u00f1o del estudio es equivalente a un ECA, pero sin los dos elementos de aleatorizaci\u00f3n y administraci\u00f3n de placebo, hablamos de estudios terap\u00e9uticos o de cohortes. Pueden ser retroactivas o prospectivas. Tambi\u00e9n es posible un dise\u00f1o denominado &#8220;retrolectivo&#8221;: en primer lugar, se dise\u00f1a un protocolo de estudio detallado similar al de un ECA, pero a continuaci\u00f3n se desplaza el momento de la inclusi\u00f3n al pasado bas\u00e1ndose en los datos de la historia cl\u00ednica, es decir, los pacientes pueden estar representados en el estudio exclusivamente por datos retrospectivos. Al menos te\u00f3ricamente, pueden documentarse m\u00e1s prospectivamente. Adem\u00e1s, este tipo de estudio utiliza la aleatorizaci\u00f3n de cl\u00ednicas espec\u00edficas (en lugar de pacientes) como elemento aleatorio. Por supuesto, sigue siendo no intervencionista.<\/p>\n<p>La interpretaci\u00f3n de las diferencias observadas es problem\u00e1tica, porque no tienen por qu\u00e9 deberse necesariamente a la terapia en s\u00ed, sino que tambi\u00e9n pueden deberse a otras diferencias en la situaci\u00f3n inicial de los distintos grupos de terapia.<\/p>\n<p>Los factores de sesgo pueden tener un efecto igualmente perturbador. Aunque tambi\u00e9n se dan en los ECA, son m\u00e1s pronunciados en los estudios no aleatorizados y, por tanto, requieren una atenci\u00f3n urgente. El sesgo de selecci\u00f3n describe la diferente asignaci\u00f3n, el sesgo de informaci\u00f3n surge de la diferente precisi\u00f3n de la recogida de datos, el sesgo de desgaste se debe a la diferente presencia de pacientes y el sesgo de rendimiento comprende las diferencias de tratamiento que van m\u00e1s all\u00e1 de la terapia real. Si estos factores se documentan y se tienen en cuenta en la evaluaci\u00f3n estad\u00edstica, por ejemplo con modelos de regresi\u00f3n m\u00faltiple, se pueden evitar las imprecisiones resultantes.<\/p>\n<p>&#8220;Lo que resulta dif\u00edcil de eludir en los estudios no aleatorios son los factores desconocidos, pero relevantes para el estudio y, por tanto, sesgados. Este argumento se repite una y otra vez cuando se trata de dar preferencia a los ECA. Sin embargo, tambi\u00e9n en este caso existen m\u00e9todos, desarrollados principalmente para cuestiones econ\u00f3micas y de ciencias sociales, que permiten una evaluaci\u00f3n m\u00e1s v\u00e1lida de la eficacia&#8221;, afirma el Dr. Reif.<\/p>\n<h2 id=\"estudios-de-cohortes-retrospectivos-sobre-la-terapia-con-muerdago\">Estudios de cohortes retrospectivos sobre la terapia con mu\u00e9rdago<\/h2>\n<p>Hasta un 80% de todos los pacientes con tumores utilizan <sup>Iscador\u00ae<\/sup> u otros extractos de mu\u00e9rdago al menos una vez durante el curso de su enfermedad, y no es raro que ellos mismos hayan tenido que preguntar a su m\u00e9dico al respecto. In vitro, los efectos antitumorales del mu\u00e9rdago (inhibici\u00f3n de la divisi\u00f3n celular, inducci\u00f3n de la apoptosis, activaci\u00f3n de las c\u00e9lulas inmunocompetentes, atrapamiento selectivo de agentes quimioterap\u00e9uticos en las c\u00e9lulas cancerosas) est\u00e1n bien documentados. El efecto cl\u00ednico de la terapia con mu\u00e9rdago sigue causando controversia [1, 2].<\/p>\n<p>En 2009 y 2010 se publicaron dos estudios de cohortes retrolectivos sobre la eficacia y la seguridad del preparado de mu\u00e9rdago <sup>Iscador\u00ae<\/sup> (ISC). Analizaron los historiales m\u00e9dicos de pacientes con tumores colorrectales y pancre\u00e1ticos entre 1993 y 2002 [3, 4]. Los grupos terap\u00e9uticos difer\u00edan en ambos estudios no s\u00f3lo en cuanto a los puntos de comparaci\u00f3n previstos (ISC incluida o no en el r\u00e9gimen terap\u00e9utico), sino tambi\u00e9n en cuanto a otros factores pron\u00f3sticos importantes, como la edad, el IMC o la presencia de factores de riesgo. Por ello, los datos se analizaron mediante modelos estad\u00edsticos multivariantes.<\/p>\n<p>En el estudio sobre el c\u00e1ncer colorrectal, se realiz\u00f3 un seguimiento de 804 pacientes no metast\u00e1sicos durante un periodo medio de 58 y 51 meses, respectivamente; la duraci\u00f3n media de la terapia con mu\u00e9rdago fue de 51 meses. Algo m\u00e1s de la mitad de las pacientes de ambos grupos recibieron quimioterapia adyuvante, el 17% radioterapia.<br \/>\nEl estudio sobre el tumor de p\u00e1ncreas examin\u00f3 a 396 pacientes durante un periodo medio de 15 y 10 meses, respectivamente; la mediana de la terapia con mu\u00e9rdago tambi\u00e9n dur\u00f3 15 meses. Aproximadamente el 58% de todos los pacientes de ambos grupos recibieron quimioterapia y el 11,4% radioterapia.<\/p>\n<p>Ambos estudios mostraron resultados significativamente mejores para los par\u00e1metros objetivo definidos (incluida la supervivencia libre de enfermedad y global) con la terapia <sup>Iscador\u00ae<\/sup> que en el grupo de control.<\/p>\n<p><em>Fuente: &#8220;Los estudios de cohortes como base para ampliar los conocimientos sobre la eficacia de los preparados a base de plantas utilizando el mu\u00e9rdago como ejemplo&#8221;, 28\u00aa Conferencia Anual Suiza sobre Fitoterapia, 21 de noviembre de 2013, Baden<\/em><\/p>\n<p><em>Literatura:<\/em><\/p>\n<ol>\n<li>Kienle GS, Kiene H: Terapia complementaria del c\u00e1ncer: revisi\u00f3n sistem\u00e1tica de ensayos cl\u00ednicos prospectivos sobre extractos antropos\u00f3ficos de mu\u00e9rdago. Eur J Med Res 2007 Mar 26; 12(3): 103-119.<\/li>\n<li>Horneber MA, et al: Terapia del mu\u00e9rdago en oncolog\u00eda. Cochrane Database Syst Rev 2008 Abr 16; (2): CD003297. doi: 10.1002\/14651858.CD003297.pub2.<\/li>\n<li>Friedel WE, et al: Evaluaci\u00f3n sistem\u00e1tica de los efectos cl\u00ednicos del tratamiento de apoyo con mu\u00e9rdago dentro de los protocolos de quimio y\/o radioterapia y de la aplicaci\u00f3n de mu\u00e9rdago a largo plazo en el carcinoma colorrectal no metast\u00e1sico: estudio de cohortes multic\u00e9ntrico, controlado y observacional. J Soc Integr Oncol 2009 Oto\u00f1o; 7(4): 137-145.<\/li>\n<li>Matthes H, et al.: Terapia molecular con mu\u00e9rdago: \u00bfamiga o enemiga en los protocolos antitumorales establecidos? Un estudio farmacoepidemiol\u00f3gico multic\u00e9ntrico, controlado y retrospectivo en el c\u00e1ncer de p\u00e1ncreas. Curr Mol Med 2010 Jun; 10(4): 430-439.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>InFo Oncolog\u00eda y Hematolog\u00eda 2014; (2)1<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El ensayo aleatorio controlado con placebo se ha convertido en el patr\u00f3n oro de la investigaci\u00f3n m\u00e9dica actual. Este desarrollo ha ido acompa\u00f1ado de un creciente \u00e9nfasis en la medicina&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":40778,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Mu\u00e9rdago","footnotes":""},"category":[11475,11336,11430,11552],"tags":[55995,12554,38395,37595,18485,35447,55986,56005,55970,34013,55642,17933,55979],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-346075","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-estudios","category-oncologia","category-prevencion-y-asistencia-sanitaria","category-rx-es","tag-cancer-colorrectal-es-3","tag-directrices-es","tag-ebm-es","tag-eca","tag-eficacia-es","tag-estudio-de-cohortes","tag-futuro","tag-iscador-es","tag-medicina-basada-en-pruebas","tag-muerdago","tag-quimioterapeuticos","tag-radioterapia-es","tag-retro-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-02 22:46:25","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/346075","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=346075"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/346075\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/40778"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=346075"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=346075"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=346075"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=346075"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}