{"id":346088,"date":"2013-12-19T00:00:00","date_gmt":"2013-12-18T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/como-seguir-a-los-imitadores\/"},"modified":"2013-12-19T00:00:00","modified_gmt":"2013-12-18T23:00:00","slug":"como-seguir-a-los-imitadores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/como-seguir-a-los-imitadores\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo seguir a los imitadores"},"content":{"rendered":"<p><strong>Los criterios diagn\u00f3sticos actualmente v\u00e1lidos para la esclerosis m\u00faltiple (EM) permiten un diagn\u00f3stico muy precoz y espec\u00edfico en la mayor\u00eda de los casos. Sin embargo, cuando se sospecha una EM, siempre es importante tener en cuenta los diagn\u00f3sticos diferenciales m\u00e1s comunes y excluir los &#8220;mimetismos&#8221;. El diagn\u00f3stico de los s\u00edndromes similares a la EM tiene consecuencias terap\u00e9uticas y, por supuesto, pron\u00f3sticas. Si surgen dudas sobre el diagn\u00f3stico de EM durante el curso de la enfermedad, no debe dudarse en renovar la validaci\u00f3n del diagn\u00f3stico diferencial.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Hasta la fecha, no existen marcadores biol\u00f3gicos para el diagn\u00f3stico definitivo de la esclerosis m\u00faltiple (EM). Ning\u00fan s\u00edntoma neurol\u00f3gico cl\u00ednico es patognom\u00f3nico, ya que los focos de EM pueden aparecer en cualquier parte del SNC. El tiempo medio transcurrido entre el primer s\u00edntoma, que a menudo no se reconoce, y el diagn\u00f3stico sigue siendo de unos dos a\u00f1os [1]. Al ser la enfermedad neurol\u00f3gica m\u00e1s com\u00fan de la edad adulta joven, puede provocar una discapacidad precoz y la amenaza de una jubilaci\u00f3n anticipada. A la vista de los hallazgos fisiopatol\u00f3gicos y del inicio precoz de la terapia que se requiere hoy en d\u00eda, se trata de una p\u00e9rdida de tiempo que ya no puede recuperarse.<\/p>\n<p>La segunda revisi\u00f3n de los criterios McDonald permite diagnosticar la EM en el primer episodio y con una RM de una sola sesi\u00f3n, pero a\u00fan as\u00ed s\u00f3lo con la exclusi\u00f3n m\u00e1s cuidadosa de otros posibles diagn\u00f3sticos diferenciales<strong> (Tablas 1 y 2)<\/strong> [2\u20135].<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-2819\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab1_s7_InFo.jpg-28e90e_1333.jpg\" width=\"1100\" height=\"1149\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab1_s7_InFo.jpg-28e90e_1333.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab1_s7_InFo.jpg-28e90e_1333-800x836.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab1_s7_InFo.jpg-28e90e_1333-120x125.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab1_s7_InFo.jpg-28e90e_1333-90x94.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab1_s7_InFo.jpg-28e90e_1333-320x334.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab1_s7_InFo.jpg-28e90e_1333-560x585.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>En el sentido de un procedimiento seg\u00fan el principio de &#8220;diagnosticar con frecuencia cosas comunes&#8221;, los diagn\u00f3sticos diferenciales (DD) que se plantean en nuestras latitudes y en el paciente &#8220;t\u00edpico&#8221;, es decir, m\u00e1s joven y con sospecha de EM, se tratar\u00e1n a continuaci\u00f3n de forma superficial.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2820 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab2_s8.jpg-3bdef3_1335.jpg\" width=\"1100\" height=\"1275\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab2_s8.jpg-3bdef3_1335.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab2_s8.jpg-3bdef3_1335-800x927.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab2_s8.jpg-3bdef3_1335-120x139.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab2_s8.jpg-3bdef3_1335-90x104.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab2_s8.jpg-3bdef3_1335-320x371.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab2_s8.jpg-3bdef3_1335-560x649.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1275;\" \/><\/p>\n<h2 id=\"edad-e-historial-medico\">Edad e historial m\u00e9dico<\/h2>\n<p>La distribuci\u00f3n por edades de la EM muestra un pico de la enfermedad en torno a los 30 a\u00f1os. La EM en ni\u00f1os y adolescentes y la EM de primera aparici\u00f3n despu\u00e9s de los 45 a\u00f1os son menos frecuentes. Sin embargo, existen casos individuales bien documentados de EM que se manifestaron por primera vez en la primera d\u00e9cada de vida, pero tambi\u00e9n los que se manifestaron en la s\u00e9ptima d\u00e9cada.<\/p>\n<p>Realizar una anamnesis precisa es esencial y suele ser suficiente para establecer una sospecha diagn\u00f3stica de EM. La anamnesis debe incluir preguntas sobre cualquier episodio anterior de d\u00e9ficit neurol\u00f3gico que pueda proporcionar pistas sobre reca\u00eddas pasadas que puedan haber sido malinterpretadas previamente. Tambi\u00e9n es importante preguntar sobre otras enfermedades autoinmunes en el paciente o en miembros de su familia. Las preguntas sobre quejas y s\u00edntomas en el \u00e1mbito de la vejiga, el recto y la funci\u00f3n sexual son importantes. Tambi\u00e9n deben buscarse s\u00edntomas ocultos como fatiga, problemas de concentraci\u00f3n, depresi\u00f3n y dolor (disfunci\u00f3n auton\u00f3mica) [3\u20135]. Los <em>primeros s\u00edntomas<\/em> comunes <em>de la<\/em> EM son:<\/p>\n<ul>\n<li>Trastornos de la sensibilidad como formicaci\u00f3n, sensaci\u00f3n de pelusilla, hormigueo (&gt;30%)<\/li>\n<li>Trastornos visuales con visi\u00f3n borrosa, nublada o nebulosa causados por una neuritis \u00f3ptica unilateral (aprox. 16%)<\/li>\n<li>Trastornos de la marcha con debilidad frecuente de las piernas dependiente de la carga e inestabilidad de la marcha (aprox. 5%).<\/li>\n<\/ul>\n<p>Otros s\u00edntomas son: Mareo (30-50% de los casos), nistagmo (2-4%), temblor intencional, disfunci\u00f3n vesical e intestinal, disfunci\u00f3n sexual, visi\u00f3n doble, parestesia facial, neuralgia del trig\u00e9mino, ataxia, disartria, fatiga (sobre todo en la reca\u00edda), trastornos del sue\u00f1o, depresi\u00f3n, euforia, deterioro cognitivo (34-65%), demencia (5%), convulsiones cerebrales (2-3%) y signo de Lhermitte positivo.<\/p>\n<h2 id=\"diagnostico-diferencial-de-la-em\">Diagn\u00f3stico diferencial de la EM<\/h2>\n<p>La riqueza de formas de los s\u00edntomas de la EM hace que sea tan dif\u00edcil diferenciarlos de toda una serie de afecciones cerebroespinales. Otras enfermedades cr\u00f3nicas inflamatorias, metab\u00f3licas, vasculares, neopl\u00e1sicas y\/o mediadas por pat\u00f3genos pueden presentarse con s\u00edntomas similares<strong> (Tab. 2) <\/strong>[3\u20135].<\/p>\n<h2 id=\"imitaciones-fisiopatologicas\">Imitaciones fisiopatol\u00f3gicas<\/h2>\n<p>La EM es una enfermedad inflamatoria cr\u00f3nica inmunomediada del sistema nervioso central que histopatol\u00f3gicamente conduce a diversos grados de da\u00f1o axonal y desmielinizaci\u00f3n. Existen otras enfermedades autoinmunes que afectan al sistema nervioso central y que son dif\u00edciles de distinguir de la EM debido a la variedad de s\u00edntomas.<\/p>\n<p>La <em>neuromielitis \u00f3ptica<\/em> (NMO) es tambi\u00e9n una enfermedad inflamatoria cr\u00f3nica inmunomediada del SNC. Las &#8220;enfermedades del espectro de la NMO&#8221; (NMOSD) incluyen la mielitis transversa extensa longitudinal aislada (LETM), la neuritis \u00f3ptica aislada monof\u00e1sica o recurrente y distintas formas de encefalitis del tronco encef\u00e1lico. La NMO muestra una clara preferencia por el sexo femenino (hasta 9:1 dependiendo de la cohorte) y se manifiesta de media unos diez a\u00f1os m\u00e1s tarde (4\u00aa d\u00e9cada de la vida) que la EM. Debido a la detecci\u00f3n de anticuerpos contra la acuaporina-4 (AQP4-Ak), que se dirigen contra los canales de agua expresados en los astrocitos, la NMO se clasific\u00f3 como una de las denominadas enfermedades autoinmunes mediadas por c\u00e9lulas B. La detecci\u00f3n serol\u00f3gica de AQP4-Ak y los aumentos del recuento celular predominantemente linfoc\u00edtico de &gt;20 a 50 \u00b5l en el LCR no son infrecuentes en la NMO en el contexto de una reca\u00edda aguda. Adem\u00e1s, s\u00f3lo se encuentran bandas oligoclonales positivas en alrededor del 15-30% de los pacientes con NMO. En comparaci\u00f3n con la EM, las reca\u00eddas en la NMO suelen ser m\u00e1s graves y conducen m\u00e1s r\u00e1pidamente a discapacidades permanentes debido a una remisi\u00f3n en su mayor\u00eda incompleta [5].<\/p>\n<p>La encefalomielitis desmielinizante aguda (ADEM) y su variante m\u00e1xima, la leucoencefalitis hemorr\u00e1gica aguda (AHLE), son enfermedades desmielinizantes inflamatorias raras del SNC. A diferencia de la EM, el ADEM es m\u00e1s frecuente en la infancia que en los adultos y se produce principalmente en estrecha relaci\u00f3n temporal con infecciones o vacunaciones. No existen criterios diagn\u00f3sticos claramente definidos para el ADEM. Los raros casos en adultos suponen un reto [5].<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2821 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab3_s8.jpg-2e0c2e_1334.jpg\" width=\"1100\" height=\"825\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab3_s8.jpg-2e0c2e_1334.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab3_s8.jpg-2e0c2e_1334-800x600.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab3_s8.jpg-2e0c2e_1334-320x240.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab3_s8.jpg-2e0c2e_1334-300x225.jpg 300w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab3_s8.jpg-2e0c2e_1334-120x90.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab3_s8.jpg-2e0c2e_1334-90x68.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab3_s8.jpg-2e0c2e_1334-560x420.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/825;\" \/><\/p>\n<h2 id=\"angiitis-y-colagenosis\">Angiitis y colagenosis<\/h2>\n<p>La <em>angiitis primaria aislada del SNC<\/em> (PACNS) es una enfermedad autoinmune muy poco frecuente que se caracteriza por el da\u00f1o inflamatorio de los vasos cerebrales de peque\u00f1o y mediano calibre. Puede considerarse un diagn\u00f3stico diferencial en presencia de s\u00edntomas multifocales o difusos del SNC con un curso progresivo o remitente-recurrente. La resonancia magn\u00e9tica y la angiograf\u00eda de sustracci\u00f3n digital proporcionan pistas. Si los cambios vascul\u00edticos est\u00e1n presentes fuera del SNC, se excluye el PACNS [5].<\/p>\n<p>Las vasculitis sist\u00e9micas (primarias) se clasifican seg\u00fan el tama\u00f1o de los vasos afectados y su constelaci\u00f3n histol\u00f3gica de hallazgos. La panarteritis nodosa (cPAN), la enfermedad de Wegener y el s\u00edndrome de Churg-Strauss son posibles diagn\u00f3sticos diferenciales de la EM. Se caracterizan por una inflamaci\u00f3n granulomatosa y necrosante de los peque\u00f1os vasos y la presencia de anticuerpos antinucleares (ANCA).<\/p>\n<p><em>Las enfermedades autoinmunes como el lupus eritematoso sist\u00e9mico (LES), el s\u00edndrome de Sj\u00f6gren o<\/em> la enfermedad de <em>Beh\u00e7et<\/em> rara vez pueden causar s\u00edntomas neurol\u00f3gicos debidos a la vasculitis. En principio, las hemorragias y los infartos isqu\u00e9micos en la zona de suministro de las \u00e1reas vasculares afectadas pueden complicar el curso de todas las enfermedades autoinmunes inflamatorias cr\u00f3nicas y provocar s\u00edntomas neurol\u00f3gicos graves en el SNP y el SNC (vasculitis secundarias).<\/p>\n<p>La enfermedad de <em>Beh\u00e7et<\/em> es una vasculitis sist\u00e9mica y afecta predominantemente a hombres de la regi\u00f3n mediterr\u00e1nea. El pico de la enfermedad se sit\u00faa m\u00e1s all\u00e1 de la tercera d\u00e9cada de vida, y la primera manifestaci\u00f3n rara vez se produce en la adolescencia. En los afectados se encuentra una asociaci\u00f3n sorprendentemente frecuente con el ant\u00edgeno HLA-B51. Son t\u00edpicas las ulceraciones orales y genitales recurrentes y los cambios cut\u00e1neos en forma de eflorescencias pustulopapulares est\u00e9riles y eritema nodoso. La afectaci\u00f3n ocular es t\u00edpica. En raras ocasiones, se produce una manifestaci\u00f3n parenquimatosa del SNC (meningoencefalitis), que afecta al tronco encef\u00e1lico en cerca del 50% de los casos. El aspecto neurol\u00f3gico var\u00eda en funci\u00f3n de la zona del cerebro afectada o de las estructuras vasculares afectadas y puede ser tanto recidivante como cr\u00f3nico progresivo. El Neuro-Beh\u00e7et se detecta con IRM y diagn\u00f3sticos de LCR [5].<\/p>\n<p>En enfermedades granulomatosas como la neurosarcoidosis, la afectaci\u00f3n del SNC por s\u00ed sola es extremadamente rara; la coinfectaci\u00f3n se da en aproximadamente el 5% de los pacientes con sarcoidosis. En las manifestaciones del SNC, la afectaci\u00f3n principalmente unilateral de los nervios craneales (nervio facial, nervio \u00f3ptico, nervio ac\u00fastico) es el evento inicial m\u00e1s com\u00fan. El aspecto cl\u00ednico posterior depende esencialmente de la localizaci\u00f3n y extensi\u00f3n de los granulomas en el SNC.<\/p>\n<h2 id=\"causas-infecciosas\">Causas infecciosas<\/h2>\n<p>Mientras que las neurol\u00faes eran la DD m\u00e1s com\u00fan de la EM en 1925, ahora son raras y las nuevas causas infecciosas son m\u00e1s importantes. Los s\u00edntomas neurol\u00f3gicos de la <em>l\u00faes<\/em> causada por el Treponema pallidum pueden describirse como meningitis precoz (estadio 2), l\u00faes cerebroespinal con arteritis cerebral concomitante (estadio 3) y par\u00e1lisis progresiva\/tabes dorsal (estadio 4) hacer acto de presencia. Especialmente en la fase 3, los s\u00edntomas var\u00edan mucho. Los focos desmielinizantes en el cerebro y la m\u00e9dula espinal caracterizan el estadio de tabes dorsal [5].<\/p>\n<p>En cuanto al diagn\u00f3stico diferencial, debe tenerse en cuenta la neuroborreliosis, sobre todo en las regiones con una alta tasa de infestaci\u00f3n de garrapatas con Borrelia burgdorferi, aunque su frecuencia en las personas infectadas con Borrelia sea baja, del 0,3 al 1,4%. Se distinguen tres estadios, en el que el estadio 1, el eritema migrans local, a\u00fan no muestra ning\u00fan s\u00edntoma neurol\u00f3gico. Si no se trata, puede desarrollarse una infecci\u00f3n diseminada (estadio 2) al cabo de semanas o meses, que afecta a varios sistemas org\u00e1nicos y, por tanto, tambi\u00e9n al SNC y al SNP. La neuroborreliosis aguda se caracteriza por un dolor radicular segmentario, a menudo resistente a los analg\u00e9sicos, sin signos men\u00edngeos de irritaci\u00f3n. En el curso de la enfermedad, m\u00e1s del 50% de los pacientes desarrollan irritaciones sensoriales, paresia de las extremidades y d\u00e9ficits de los nervios craneales (nervio facial, nervio abducens). Despu\u00e9s de meses o a\u00f1os, pueden desarrollarse s\u00edntomas en el sentido de una neuroborreliosis cr\u00f3nica progresiva (estadio 3: mielitis, miositis, vasculitis y polineuropat\u00eda). La IRM desempe\u00f1a un papel secundario en la neuroborreliosis; la evidencia de cambios inflamatorios en el LCR y la producci\u00f3n intratecal de anticuerpos espec\u00edficos de Borrelia son concluyentes en este caso.<\/p>\n<p>Entre los virus, cabe mencionar el virus de la leucemia de c\u00e9lulas T humanas 1 (HTLV-1), un retrovirus pat\u00f3geno humano que infecta predominantemente a las c\u00e9lulas T CD4+ y, en casos muy raros, causa leucemia de c\u00e9lulas T y\/o provoca s\u00edntomas neurol\u00f3gicos. La paraparesia esp\u00e1stica tropical es una enfermedad muy rara en nuestras latitudes, que tiene principalmente un curso espinal. La infecci\u00f3n por VIH tambi\u00e9n puede causar encefalomielitis en sus fases avanzadas.<\/p>\n<h2 id=\"causas-metabolicas\">Causas metab\u00f3licas<\/h2>\n<p> <em>La mielosis funicular<\/em> es una enfermedad por deficiencia de vitamina B12 que provoca la desmielinizaci\u00f3n del rombenc\u00e9falo, el cerebro lateral cerebeloso y los tractos piramidales, especialmente en la m\u00e9dula cervical y tor\u00e1cica. De forma similar a la deficiencia de vitamina B12, los trastornos del metabolismo del \u00e1cido f\u00f3lico pueden dar lugar a una variedad de s\u00edntomas en diferentes grados de gravedad. Los trastornos neurol\u00f3gicos incluyen convulsiones, retrasos en el desarrollo y s\u00edntomas mielop\u00e1ticos similares a los de la mielosis funicular. Las enfermedades por carencia de vitaminas son raras en nuestras latitudes (alcohol, malnutrici\u00f3n). A\u00fan m\u00e1s raros son los trastornos en la utilizaci\u00f3n de las vitaminas debidos a enfermedades gen\u00e9ticas.<\/p>\n<h2 id=\"causas-geneticas\">Causas gen\u00e9ticas<\/h2>\n<p>En raras ocasiones, las enfermedades monog\u00e9nicas tambi\u00e9n pueden presentar similitudes fenot\u00edpicas con la manifestaci\u00f3n cl\u00ednica de la EM. Estas enfermedades hereditarias incluyen enfermedades de almacenamiento lisos\u00f3mico, as\u00ed como enfermedades peroxisomales y mitocondriales como la atrofia \u00f3ptica de Leber. Dado que en la mayor\u00eda de los casos las manifestaciones cl\u00ednico-neurol\u00f3gicas se producen ya en la infancia y la ni\u00f1ez, se recurre a los neuropediatras.<br \/>\nLa adrenoleucodistrofia ligada al cromosoma X (ALD) es una enfermedad de almacenamiento peroxisomal caracterizada por una degradaci\u00f3n deficiente de los \u00e1cidos grasos de cadena larga. Tambi\u00e9n suele comenzar en la infancia, pero tambi\u00e9n existe una forma adulta muy poco frecuente, la adrenomieloneuropat\u00eda (AMN: paraparesia esp\u00e1stica, insuficiencia suprarrenal).<br \/>\nEn la forma adulta de la <em>leucodistrofia metacrom\u00e1tica (LDM<\/em> ), una de las 30 enfermedades de almacenamiento lisos\u00f3mico diferentes, pueden aparecer trastornos de la marcha esp\u00e1stica, incontinencia y, en el curso posterior, m\u00e1s raramente atrofia \u00f3ptica y trastornos del movimiento ocular, adem\u00e1s de los s\u00edntomas neuropsicol\u00f3gicos que se dan con frecuencia. El factor decisivo en la diferenciaci\u00f3n cl\u00ednica de la EM en la ELM es la afectaci\u00f3n del sistema nervioso perif\u00e9rico en forma de una polineuropat\u00eda sensitivomotora mayoritariamente sim\u00e9trica y acentuada distalmente.<\/p>\n<h2 id=\"paraneoplasias-y-neoplasias\">Paraneoplasias y neoplasias<\/h2>\n<p>Los pacientes con s\u00edntomas neurol\u00f3gicos suelen tener mucho miedo de padecer un tumor cerebral o medular o met\u00e1stasis. Un curso recidivante con tendencias regresivas habla en su contra. El dolor de cabeza, las n\u00e1useas matutinas, los v\u00f3mitos, los cambios de personalidad, el enlentecimiento y los ataques epil\u00e9pticos pueden producirse tanto en lesiones malignas como benignas que ocupan espacio intracraneal, pero son poco frecuentes en la EM.<\/p>\n<h2 id=\"sospecha-de-un-diagnostico-erroneo\">\u00bfSospecha de un diagn\u00f3stico err\u00f3neo?<\/h2>\n<p>En los casos con un curso at\u00edpico, falta de respuesta a las opciones de tratamiento actuales o s\u00edntomas fulminantes, es urgente revisar el diagn\u00f3stico diferencial y, si es necesario, consultar con expertos de otras disciplinas como reumat\u00f3logos e infect\u00f3logos. Una encuesta realizada entre neur\u00f3logos estadounidenses muestra qu\u00e9 DD se sospechan a menudo cuando se sospecha un diagn\u00f3stico err\u00f3neo <strong>(Fig. 1<\/strong> ) [6].<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2822 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/abb1_s10_InFo.jpg-27ccff_1332.jpg\" width=\"1100\" height=\"1329\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/abb1_s10_InFo.jpg-27ccff_1332.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/abb1_s10_InFo.jpg-27ccff_1332-800x967.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/abb1_s10_InFo.jpg-27ccff_1332-120x145.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/abb1_s10_InFo.jpg-27ccff_1332-90x109.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/abb1_s10_InFo.jpg-27ccff_1332-320x387.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/abb1_s10_InFo.jpg-27ccff_1332-560x677.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1329;\" \/><\/p>\n<p><em><strong>Prof. Adam Czaplinski, MD<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Fern\u00e1ndez O, et al: Caracter\u00edsticas de la esclerosis m\u00faltiple al inicio y retraso del diagn\u00f3stico y tratamiento en Espa\u00f1a (Estudio Novo). J Neurol 2010; 257(9): 1500-1507.<\/li>\n<li>Polman CH, et al: Criterios diagn\u00f3sticos de la esclerosis m\u00faltiple: revisiones de 2010 de los criterios McDonald. Ann Neurol 2011; 69: 292-302.<\/li>\n<li>Marcus JF, et al: Actualizaciones sobre el s\u00edndrome cl\u00ednicamente aislado y los criterios diagn\u00f3sticos de la esclerosis m\u00faltiple. Neurohospitalist 2013; 3(2): 65-80.<\/li>\n<li><a href=\"http:\/\/www.awmf.de\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.awmf.de:<\/a> Esclerosis m\u00faltiple Directriz DGN N\u00famero de registro AWMF: 030\/050.<\/li>\n<li>D\u00e9card BF, et al: Diagn\u00f3stico diferencial de la esclerosis m\u00faltiple (EM) &#8211; M\u00edmicos de la EM. Act Neurol 2012; 39: 83-99.<\/li>\n<li>Solomon AJ, et al: Undiagnosing MS: The Challenge of misdiagnosis in MS. Neurolog\u00eda 2012; 78; 1986-1991.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>InFo Neurolog\u00eda y Psiquiatr\u00eda 2013; 11(6)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los criterios diagn\u00f3sticos actualmente v\u00e1lidos para la esclerosis m\u00faltiple (EM) permiten un diagn\u00f3stico muy precoz y espec\u00edfico en la mayor\u00eda de los casos. Sin embargo, cuando se sospecha una EM,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":39533,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Diagn\u00f3stico diferencial de la esclerosis m\u00faltiple","footnotes":""},"category":[11478,11328,11552],"tags":[56150,56155,34027,21543,56145,56127,56114,56097,12343,22220,56121,13880,21208,30428,15752,56106,56164,15591,56132,56141,26819,56169,56137,22467,56159,55654,48993],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-346088","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-formacion-continua","category-neurologia","category-rx-es","tag-angiitis-es-2","tag-angiitis-aislada-primaria-del-snc","tag-autoinmune","tag-cns-es","tag-colagenosis-es","tag-criterios-mcdonald-es","tag-diagnostico-erroneo","tag-escasez","tag-esclerosis-multiple","tag-fisiopatologia-es","tag-imita","tag-les","tag-lesion","tag-lues-es","tag-lupus-eritematoso-es","tag-marcador-es","tag-mld-es","tag-ms-es","tag-neurologico-es","tag-neuromielitis-optica","tag-pacns-es","tag-paraneoplasia-es","tag-remitente-recurrente","tag-resonancia-magnetica","tag-sindrome-de-sjoergen-enfermedad-de-behcet","tag-sintoma-es","tag-vitamina-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-17 22:33:38","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/346088","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=346088"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/346088\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39533"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=346088"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=346088"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=346088"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=346088"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}