{"id":346378,"date":"2014-01-31T00:00:00","date_gmt":"2014-01-30T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/posibilidades-de-tratamiento-farmacologico-a-largo-plazo\/"},"modified":"2014-01-31T00:00:00","modified_gmt":"2014-01-30T23:00:00","slug":"posibilidades-de-tratamiento-farmacologico-a-largo-plazo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/posibilidades-de-tratamiento-farmacologico-a-largo-plazo\/","title":{"rendered":"Posibilidades de tratamiento farmacol\u00f3gico a largo plazo"},"content":{"rendered":"<p><strong>En el caso de una primera manifestaci\u00f3n, debe administrarse medicaci\u00f3n antipsic\u00f3tica durante al menos doce meses, y despu\u00e9s de forma continuada durante dos a cinco a\u00f1os tras una posible primera reca\u00edda. Tras varias reca\u00eddas, debe considerarse el tratamiento antipsic\u00f3tico de por vida, teniendo en cuenta la motivaci\u00f3n de la persona afectada y su situaci\u00f3n psicosocial. El siguiente art\u00edculo analiza en particular las ventajas e inconvenientes de la medicaci\u00f3n de dep\u00f3sito en la medicaci\u00f3n a largo plazo y subraya la importancia de una informaci\u00f3n completa al respecto por parte del m\u00e9dico. Adem\u00e1s, se examina cr\u00edticamente la polifarmacia.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Actualmente se est\u00e1 elaborando una directriz sobre el tratamiento de la esquizofrenia v\u00e1lida para Suiza. La directriz S3 Esquizofrenia de la Sociedad Alemana de Psiquiatr\u00eda DGPPN (Deutsche Gesellschaft f\u00fcr Psychiatrie, Psychotherapie und Nervenheilkunde [1]), que cuenta con un amplio apoyo y est\u00e1 siendo actualizada en la actualidad, prev\u00e9 una terapia de la esquizofrenia espec\u00edfica para cada fase. El principal objetivo de la terapia antipsic\u00f3tica a largo plazo o de mantenimiento, adem\u00e1s de la reducci\u00f3n de los s\u00edntomas, es la prevenci\u00f3n de las reca\u00eddas. Por un lado, el 20% de todos los pacientes que han experimentado un primer episodio psic\u00f3tico no muestran m\u00e1s s\u00edntomas psic\u00f3ticos en el curso posterior, por otro, no existen predictores fiables con ayuda de los cuales se pueda estimar qu\u00e9 pacientes primerizos pertenecer\u00e1n a este 20%. Por lo tanto, seg\u00fan la directriz, &#8220;para la mayor\u00eda de las personas con esquizofrenia confirmada&#8221;, la administraci\u00f3n de medicaci\u00f3n antipsic\u00f3tica est\u00e1 indicada m\u00e1s all\u00e1 de la fase aguda. La directriz tambi\u00e9n establece que los antipsic\u00f3ticos deben utilizarse para una terapia a largo plazo (grado de recomendaci\u00f3n A).<\/p>\n<p>En casos de manifestaciones m\u00faltiples, la administraci\u00f3n oral continua es preferible a una estrategia de tratamiento intermitente. Tras la remisi\u00f3n de los s\u00edntomas, la dosis de antipsic\u00f3ticos en el tratamiento a largo plazo puede reducirse gradualmente durante periodos m\u00e1s largos y ajustarse a una dosis de mantenimiento m\u00e1s baja. Por razones de espacio, a continuaci\u00f3n no se ofrece una descripci\u00f3n detallada de las dosis. Aqu\u00ed se hace referencia a las respectivas instrucciones de ingesta, as\u00ed como a la directriz S3 de la DGPPN [1].<\/p>\n<h4 id=\"decision-sobre-la-terapia-toma-de-decisiones-compartida\">Decisi\u00f3n sobre la terapia: &#8220;Toma de decisiones compartida<\/h4>\n<p>La toma de decisiones compartida, t\u00e9rmino ingl\u00e9s que tambi\u00e9n se utiliza con frecuencia, puede evaluarse como un imperativo \u00e9tico [2]. La directriz NICE del Reino Unido recomienda que la elecci\u00f3n de la medicaci\u00f3n la realicen conjuntamente el paciente y el profesional sanitario [3]. Incluso si la toma de decisiones conjunta no suele llevarse a cabo de forma estandarizada, al menos deber\u00eda existir el correspondiente intercambio de informaci\u00f3n en una conversaci\u00f3n libre, que permita entonces llegar a una decisi\u00f3n conjunta bien fundamentada. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los pacientes y los psiquiatras valoran de forma muy diferente la ponderaci\u00f3n real de la decisi\u00f3n, ya sea m\u00e1s del lado del paciente o m\u00e1s del lado del profesional [4]: Aunque el psiquiatra pueda tener la impresi\u00f3n de que la decisi\u00f3n se tom\u00f3 conjuntamente, en bastantes casos el paciente seguir\u00e1 teniendo la impresi\u00f3n de que se le presion\u00f3 para que tomara la decisi\u00f3n.<\/p>\n<h2 id=\"cumplimiento-de-la-terapia\">Cumplimiento de la terapia<\/h2>\n<p>Los estudios sobre la adherencia al tratamiento antipsic\u00f3tico han demostrado que una proporci\u00f3n significativa de la medicaci\u00f3n prescrita no se toma. En una revisi\u00f3n, se descubri\u00f3 que la tasa media de cumplimiento de los antipsic\u00f3ticos en pacientes con esquizofrenia era del 58%. Esto es significativamente inferior a la tasa media del 76% para las enfermedades som\u00e1ticas cr\u00f3nicas [5]. Teniendo en cuenta el alto riesgo de reca\u00edda del 80% en un plazo de cinco a\u00f1os, esto parece especialmente problem\u00e1tico [6]. Al mismo tiempo, se ha demostrado que el tratamiento neurol\u00e9ptico a largo plazo puede reducir significativamente el riesgo de reca\u00edda [7]. Un metaan\u00e1lisis [8] de 65 estudios con un total de 6493 pacientes demostr\u00f3 que, al cabo de un a\u00f1o, se produc\u00edan un n\u00famero significativamente menor de reca\u00eddas (27%) con medicaci\u00f3n que con placebo (64%). En cuanto al t\u00e9rmino &#8220;cumplimiento&#8221;, que tambi\u00e9n se utiliza aqu\u00ed, hay que decir que cada vez se prefiere m\u00e1s el t\u00e9rmino &#8220;adhesi\u00f3n&#8221;. La OMS define la &#8220;adherencia&#8221; como el grado en que el comportamiento de una persona -tomar una medicaci\u00f3n, seguir una dieta, realizar cambios en su estilo de vida- se ajusta a las recomendaciones previamente acordadas por un profesional sanitario, haciendo hincapi\u00e9 en el acuerdo del paciente con las recomendaciones como la principal diferencia de la &#8220;adherencia&#8221; respecto al mero &#8220;cumplimiento&#8221;. Algunos autores hablan tambi\u00e9n de &#8220;concordancia&#8221; para subrayar la importancia de la toma de decisiones conjunta sobre las medidas terap\u00e9uticas [9].<\/p>\n<h2 id=\"medicacion-de-deposito\">Medicaci\u00f3n de dep\u00f3sito<\/h2>\n<p>La ingesta irregular de medicaci\u00f3n antipsic\u00f3tica oral aumenta el riesgo de reca\u00edda, e incluso una breve interrupci\u00f3n de la medicaci\u00f3n de uno a diez d\u00edas conduce a una duplicaci\u00f3n de la tasa de rehospitalizaci\u00f3n [10]. La medicaci\u00f3n recomendada a largo plazo puede garantizarse especialmente bien mediante un medicamento de dep\u00f3sito con respecto a la seguridad de la ingesta. La administraci\u00f3n por dep\u00f3sito evita eficazmente la aparici\u00f3n de pausas en la medicaci\u00f3n, la sustancia activa se libera de forma fiable durante un periodo de tiempo m\u00e1s largo. En Suiza, en particular, la administraci\u00f3n de medicaci\u00f3n de dep\u00f3sito sigue desempe\u00f1ando un papel bastante secundario. Sin embargo, ahora existen preparados parenterales de dep\u00f3sito con intervalos de inyecci\u00f3n de entre una y cuatro semanas.<\/p>\n<p>Debido a la mejor biodisponibilidad de la medicaci\u00f3n de dep\u00f3sito (sin &#8220;efecto de primer paso&#8221;), es posible una dosis menor en comparaci\u00f3n con la medicaci\u00f3n oral. Adem\u00e1s, unos niveles plasm\u00e1ticos m\u00e1s constantes provocaron en general menos efectos secundarios que con el tratamiento oral con el mismo agente [11], pero los datos al respecto son inconsistentes [12, 13]. Una posible desventaja de la medicaci\u00f3n de dep\u00f3sito es que es menos controlable (los cambios de dosis s\u00f3lo surten efecto con un retraso significativo, pueden producirse sobredosis como resultado de la acumulaci\u00f3n). Tambi\u00e9n puede haber dolor ocasional y reacciones cut\u00e1neas en el lugar de la inyecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Leucht et al. concluyen en un metaan\u00e1lisis [14] de diez estudios de 1975 a 2010 que el tratamiento con neurol\u00e9pticos de dep\u00f3sito tiene una tasa de reca\u00edda menor que el tratamiento oral.<\/p>\n<h2 id=\"preparados-de-deposito-atipicos-frente-a-tipicos\">Preparados de dep\u00f3sito at\u00edpicos frente a t\u00edpicos<\/h2>\n<p>Los preparados de dep\u00f3sito de antipsic\u00f3ticos at\u00edpicos tienen la ventaja sobre los neurol\u00e9pticos de dep\u00f3sito t\u00edpicos de una menor tasa de efectos secundarios motores extrapiramidales y probablemente tambi\u00e9n un menor riesgo de aparici\u00f3n de discinesia tard\u00eda. En el caso de la olanzapina depot, debe llamarse la atenci\u00f3n sobre el riesgo de s\u00edndrome post-inyecci\u00f3n, que exige el cumplimiento de las medidas de control post-inyecci\u00f3n.<\/p>\n<h2 id=\"indicaciones-de-medicacion-de-deposito-y-asesoramiento\">Indicaciones de medicaci\u00f3n de dep\u00f3sito y asesoramiento<\/h2>\n<p>La directriz de tratamiento S3 sobre la esquizofrenia considera que el tratamiento de dep\u00f3sito est\u00e1 indicado cuando no puede garantizarse una medicaci\u00f3n oral regular y se requiere al mismo tiempo, por ejemplo, debido a un peligro grave para uno mismo o para los dem\u00e1s. Tambi\u00e9n est\u00e1 indicado si el paciente prefiere este tipo de medicaci\u00f3n. Sin embargo, esto se ve contrarrestado por el hecho de que muchos pacientes ni siquiera son informados de la posibilidad de la medicaci\u00f3n de dep\u00f3sito por sus proveedores de tratamiento [15, 16]. Una encuesta a pacientes mostr\u00f3 que la proporci\u00f3n de pacientes que declararon una aceptaci\u00f3n general de la medicaci\u00f3n de dep\u00f3sito era significativamente mayor que la proporci\u00f3n de aquellos pacientes que tomaban medicaci\u00f3n de dep\u00f3sito [17]. De esto se puede concluir que la tasa de medicaci\u00f3n de dep\u00f3sito deber\u00eda aumentar simplemente mediante una educaci\u00f3n adecuada sobre la misma.<\/p>\n<p>Si la medicaci\u00f3n de dep\u00f3sito es generalmente m\u00e1s beneficiosa que la medicaci\u00f3n oral debido a la mayor adherencia no est\u00e1 claro seg\u00fan la situaci\u00f3n actual del estudio. Por ejemplo, un reciente estudio de cohortes muestra que, en comparaci\u00f3n con la medicaci\u00f3n oral con risperidona, no s\u00f3lo la risperidona depot, sino tambi\u00e9n la clozapina oral y la olanzapina oral se asocian a una tasa de rehospitalizaci\u00f3n significativamente menor [18].<\/p>\n<h2 id=\"polifarmacia-terapias-combinadas\">Polifarmacia\/terapias combinadas<\/h2>\n<p>Aunque las pruebas favorecen las monoterapias, muchos pacientes con trastornos mentales cr\u00f3nicos suelen experimentar amplias combinaciones de medicaci\u00f3n.<br \/>\nEsto es especialmente cierto para los pacientes con enfermedades graves y prolongadas. El Colegio Europeo de Neuropsicofarmacolog\u00eda (ECNP) recomienda lo siguiente en un documento de consenso relativo a las combinaciones de antipsic\u00f3ticos:<\/p>\n<ul>\n<li>Las combinaciones s\u00f3lo deben administrarse si la monoterapia s\u00f3lo es parcialmente eficaz con respecto a la sintomatolog\u00eda principal.<\/li>\n<li>Las combinaciones s\u00f3lo deben administrarse si la monoterapia ha sido eficaz para algunos s\u00edntomas concomitantes pero no para otros y, por lo tanto, se considera necesaria una medicaci\u00f3n adicional.<\/li>\n<li>Una combinaci\u00f3n concreta podr\u00eda indicarse de novo para indicaciones individuales.<\/li>\n<li>La combinaci\u00f3n podr\u00eda mejorar la tolerabilidad si se pueden administrar dos preparados por debajo de los respectivos umbrales individuales de efectos secundarios [19].<\/li>\n<\/ul>\n<p>No obstante, especialmente en la terapia a largo plazo, la polifarmacia parece ser la norma m\u00e1s que la excepci\u00f3n, aunque b\u00e1sicamente no existen pruebas s\u00f3lidas a favor de un r\u00e9gimen de tratamiento polifarmac\u00e9utico. Si, en las condiciones mencionadas, la polifarmacia parece, no obstante, indicada en casos individuales, deber\u00e1 hacerse teniendo en cuenta las posibles interacciones e inducciones enzim\u00e1ticas. Para evitarlo, existen ayudas electr\u00f3nicas y tambi\u00e9n las tablas de eficacia probada del Compendio de Farmacoterapia Psiqui\u00e1trica [20].<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3002\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Tab1_s10_InFo.jpg-62f2e5_1496.jpg\" width=\"1100\" height=\"1209\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Tab1_s10_InFo.jpg-62f2e5_1496.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Tab1_s10_InFo.jpg-62f2e5_1496-800x879.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Tab1_s10_InFo.jpg-62f2e5_1496-120x132.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Tab1_s10_InFo.jpg-62f2e5_1496-90x99.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Tab1_s10_InFo.jpg-62f2e5_1496-320x352.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/Tab1_s10_InFo.jpg-62f2e5_1496-560x615.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<h2 id=\"efectos-secundarios-y-revisiones\">Efectos secundarios y revisiones<\/h2>\n<p>El paciente y sus cuidadores deben ser informados sobre los efectos secundarios y sus s\u00edntomas. Esta educaci\u00f3n debe estar bien documentada. Entre ellos se incluyen los trastornos motores extrapiramidales (TME), las discinesias precoces y tard\u00edas, el s\u00edndrome neurol\u00e9ptico maligno y los cambios cardiacos y metab\u00f3licos como el aumento de peso inducido por los antipsic\u00f3ticos, la diabetes y los trastornos del metabolismo lip\u00eddico. Por supuesto, esta educaci\u00f3n debe estar bien documentada. Tambi\u00e9n deben realizarse esfuerzos para identificar desde el principio a los pacientes con riesgo de desarrollar diabetes de tipo II y tolerancia reducida a la glucosa: Entre los factores de riesgo se incluyen los antecedentes familiares positivos de diabetes mellitus, la edad avanzada, la obesidad abdominal, determinadas etnias, la reducci\u00f3n de la actividad f\u00edsica, ciertos h\u00e1bitos alimentarios y la dislipidemia preexistente [1]. La directriz S3 recomienda revisiones peri\u00f3dicas <strong>(Tab. 1)<\/strong>.<\/p>\n<p><em><strong>PD Wolfram Kawohl, MD<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Sociedad Alemana de Psiquiatr\u00eda, Psicoterapia y Neurolog\u00eda (DGPPN) (ed.): Behandlungsleitlinie Schizophrenie. Darmstadt: Steinkopf 2006.<\/li>\n<li>Deegan PE, Drake RE: Toma de decisiones compartida y gesti\u00f3n de la medicaci\u00f3n en el proceso de recuperaci\u00f3n. Servicios psiqui\u00e1tricos 2006; 57: 1636-1639.<\/li>\n<li>National Institute for Health and Clinical Excellence: Schizophrenia: Core Interventions in the Treatment and Management of Schizophrenia in Primary and Secondary Care. Directriz 82. Londres: NICE 2009.<\/li>\n<li>Quirk A: Obst\u00e1culos a la toma de decisiones compartida en la pr\u00e1ctica psiqui\u00e1trica: conclusiones de tres estudios observacionales. Tesis doctoral. Uxbridge, Universidad de Brunel 2008.<\/li>\n<li>Cramer JA, Rosenheck R: Cumplimiento de los reg\u00edmenes de medicaci\u00f3n para trastornos mentales y f\u00edsicos. Servicios psiqui\u00e1tricos 1998; 49: 196-201.<\/li>\n<li>Shepherd M, et al: La historia natural de la esquizofrenia: un estudio de seguimiento de cinco a\u00f1os sobre el resultado y la predicci\u00f3n en una muestra representativa de esquizofr\u00e9nicos. Suplemento monogr\u00e1fico de medicina psicol\u00f3gica 1989; 15: 1-46.<\/li>\n<li>Gilbert PL, et al: Abstinencia neurol\u00e9ptica en pacientes esquizofr\u00e9nicos. Una revisi\u00f3n de la literatura. Archivos de Psiquiatr\u00eda General 1995; 52: 173-188.<\/li>\n<li>Leucht S, et al: F\u00e1rmacos antipsic\u00f3ticos frente a placebo para la prevenci\u00f3n de reca\u00eddas en la esquizofrenia: una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica y metaan\u00e1lisis. Lancet 2012; 379: 2063-2071.<\/li>\n<li>De las Cuevas C: Hacia una clarificaci\u00f3n terminol\u00f3gica de la conducta de toma de medicamentos: cumplimiento, adherencia y concordancia son t\u00e9rminos relacionados aunque diferentes y con usos distintos. Farmacolog\u00eda cl\u00ednica actual 2011; 6: 74-77.<\/li>\n<li>Weiden PJ, et al: Cumplimiento parcial y riesgo de rehospitalizaci\u00f3n entre los pacientes de Medicaid de California con esquizofrenia. Servicios psiqui\u00e1tricos 2004; 55: 886-891.<\/li>\n<li>Lambert M, et al: Pharmacotherapy of schizophrenia (ICD-10 F2) In: Vorderholzer U, Hohagen F (eds.): Therapie psychischer Erkrankungen. M\u00fanich, Jena: Urban und Fischer 2011; 47-85.<\/li>\n<li>Adams CE, et al: Metarrevisi\u00f3n sistem\u00e1tica de los f\u00e1rmacos antipsic\u00f3ticos de dep\u00f3sito para personas con esquizofrenia. Revista Brit\u00e1nica de Psiquiatr\u00eda 2001; 179: 290-299.<\/li>\n<li>Taylor D: Psicofarmacolog\u00eda y efectos adversos de las inyecciones antipsic\u00f3ticas de acci\u00f3n prolongada: una revisi\u00f3n. Suplemento del British Journal of Psychiatry 2009; 52: 13-9.<\/li>\n<li>Leucht C, et al: Antipsic\u00f3ticos orales frente a antipsic\u00f3ticos de dep\u00f3sito para la esquizofrenia: revisi\u00f3n sistem\u00e1tica cr\u00edtica y metaan\u00e1lisis de ensayos aleatorizados a largo plazo. Investigaci\u00f3n sobre la esquizofrenia 2011; 127: 83-92.<\/li>\n<li>Heres S, et al: Actitudes de los psiquiatras hacia la medicaci\u00f3n antipsic\u00f3tica de dep\u00f3sito. Revista de Psiquiatr\u00eda Cl\u00ednica 2006; 67: 1948-1953.<\/li>\n<li>J\u00e4ger M, R\u00f6ssler W:Actitudes hacia los antipsic\u00f3ticos de dep\u00f3sito de acci\u00f3n prolongada: una encuesta a pacientes, familiares y psiquiatras. Investigaci\u00f3n en psiquiatr\u00eda 2010; 175: 58-62.<\/li>\n<li>Heres S, et al: La actitud de los pacientes hacia el tratamiento antipsic\u00f3tico de dep\u00f3sito. Psicofarmacolog\u00eda cl\u00ednica internacional 2007; 22: 275-282.<\/li>\n<li>Tiihonen J, et al: A nationwide cohort study of oral and depot antipsychotics after first hospitalization for schizophrenia. Revista Americana de Psiquiatr\u00eda 2011; 168: 603-609.<\/li>\n<li>Goodwin G, et al.:Ventajas e inconvenientes del tratamiento combinado con antipsic\u00f3ticos Reuni\u00f3n de consenso de la ECNP, marzo de 2008, Niza. Neuropsicofarmacolog\u00eda europea 2009; 19: 520-532.<\/li>\n<li>Benkert O, Hippius H: Compendio de farmacoterapia psiqui\u00e1trica. Berl\u00edn, Heidelberg: Springer 2011.<\/li>\n<li>Quirk A, et al: C\u00f3mo se ejerce presi\u00f3n en las decisiones compartidas sobre la medicaci\u00f3n antipsic\u00f3tica: un estudio anal\u00edtico de conversaci\u00f3n de consultas ambulatorias psiqui\u00e1tricas. Sociolog\u00eda de la salud y la enfermedad 2012; 34: 95-113.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>InFo Neurolog\u00eda y Psiquiatr\u00eda 2014; 12(1): 8-10<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el caso de una primera manifestaci\u00f3n, debe administrarse medicaci\u00f3n antipsic\u00f3tica durante al menos doce meses, y despu\u00e9s de forma continuada durante dos a cinco a\u00f1os tras una posible primera&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":40403,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Esquizofrenia","footnotes":""},"category":[11478,11435,11552],"tags":[58073,15267,58097,44191,58111,12299,28299,31721,11865,58083,58106,19475,16193,58093,31020,58102,58088,58078],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-346378","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-formacion-continua","category-psiquiatria-y-psicoterapia","category-rx-es","tag-adherencia-es","tag-cumplimiento","tag-deposito-de-olanza","tag-dgppn-es","tag-diabetes-tipo-ii-es","tag-directriz-es","tag-discinesia","tag-ecnp-es","tag-esquizofrenia-es","tag-manifestacion-multiple","tag-medicacion-de-deposito","tag-oms-es","tag-polifarmacia-es","tag-preparacion-de-depositos","tag-recurrencia","tag-risperidona","tag-toma-de-decisiones-compartida","tag-tratamiento-farmacologico-a-largo-plazo","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-06-19 07:19:04","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/346378","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=346378"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/346378\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/40403"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=346378"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=346378"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=346378"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=346378"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}