{"id":346513,"date":"2013-12-20T00:00:00","date_gmt":"2013-12-19T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/espectro-patogeno-esclarecimiento-y-terapia\/"},"modified":"2013-12-20T00:00:00","modified_gmt":"2013-12-19T23:00:00","slug":"espectro-patogeno-esclarecimiento-y-terapia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/espectro-patogeno-esclarecimiento-y-terapia\/","title":{"rendered":"Espectro pat\u00f3geno, esclarecimiento y terapia"},"content":{"rendered":"<p><strong>Tradicionalmente, la uretritis infecciosa se divide en dos grupos: La uretritis gonoc\u00f3cica (UG) y la denominada uretritis no gonoc\u00f3cica (UNG). Esta clasificaci\u00f3n surgi\u00f3 hist\u00f3ricamente para distinguir la UNG -un grupo de infecciones de sintomatolog\u00eda similar con una etiolog\u00eda, en aquel momento, poco clara, heterog\u00e9nea y dif\u00edcil de determinar- de la uretritis gonorreica, mucho mejor estudiada y m\u00e1s grave. La UNG, que antes se denominaba uretritis inespec\u00edfica, era comparativamente rara junto con la gonorrea, pero ahora supera con creces su incidencia. El siguiente art\u00edculo trata sobre la UNG, su espectro pat\u00f3geno, los pasos necesarios para su aclaraci\u00f3n y las medidas terap\u00e9uticas.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>En principio, a la hora de diagnosticar una uretritis, debe descartarse en primer lugar una infecci\u00f3n del tracto urinario, que en ocasiones puede ofrecer dificultades de diagn\u00f3stico diferencial. Si la uretritis con la cl\u00ednica t\u00edpica de alguria y fl\u00faor con  &gt;5 Leucocitos en cinco campos visuales (o  &gt;10 leucocitos en cinco campos visuales en el primer chorro de orina), debe distinguirse entre una forma no infecciosa y una infecciosa<strong> (Tab. 1)<\/strong>. Las causas t\u00edpicas de las uretritis no infecciosas son los desencadenantes mec\u00e1nico-traum\u00e1ticos como la inserci\u00f3n de cuerpos extra\u00f1os, las relaciones sexuales excesivas, ciertas pr\u00e1cticas sadomasoquistas, as\u00ed como el pelado recurrente del pene para autocontrolarse en fl\u00faor. Las causas qu\u00edmicas (por ejemplo, desinfectantes, jabones) o locales como las anomal\u00edas cong\u00e9nitas, la fimosis y la neoplasia tambi\u00e9n pueden ir acompa\u00f1adas de uretritis no infecciosa. A continuaci\u00f3n, sin embargo, s\u00f3lo se hablar\u00e1 de la uretritis infecciosa.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-2891\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab1_DP6_s8.jpg-cd84ec_1379.jpg\" width=\"857\" height=\"1292\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab1_DP6_s8.jpg-cd84ec_1379.jpg 857w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab1_DP6_s8.jpg-cd84ec_1379-800x1206.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab1_DP6_s8.jpg-cd84ec_1379-120x181.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab1_DP6_s8.jpg-cd84ec_1379-90x136.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab1_DP6_s8.jpg-cd84ec_1379-320x482.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab1_DP6_s8.jpg-cd84ec_1379-560x844.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 857px) 100vw, 857px\" \/><\/p>\n<h2 id=\"clamidia\">Clamidia<\/h2>\n<p>La Chlamydia trachomatis comprende un total de 15 serotipos definidos por diferentes ant\u00edgenos proteicos, designados por las letras A-C, D-K y L1-L3, que causan diferentes enfermedades.<\/p>\n<p>C. trachomatis se encuentra en el 15-41% de todos los casos de uretritis en hombres. Sin embargo, en la bibliograf\u00eda de los \u00faltimos diez a\u00f1os, no se informa sistem\u00e1ticamente de la frecuencia de la clamidia como agente pat\u00f3geno. En Suiza, se puede suponer una prevalencia del 3-4% para las mujeres de entre 16 y 30 a\u00f1os. La transmisi\u00f3n se produce por contacto sexual sin protecci\u00f3n, siendo la edad inferior a 20 a\u00f1os, la promiscuidad y la falta o incorrecta utilizaci\u00f3n del preservativo los factores de riesgo. Se recomienda realizar un cribado anual a las pacientes sexualmente activas menores de 25 a\u00f1os, as\u00ed como a las mujeres mayores de 25 a\u00f1os con factores de riesgo (m\u00faltiples parejas, nuevas parejas).<\/p>\n<p>La infecci\u00f3n por clamidia en los hombres se hace perceptible tras un periodo de incubaci\u00f3n de siete d\u00edas a tres semanas con secreci\u00f3n serosa. Adem\u00e1s, se ha informado de sensaci\u00f3n de quemaz\u00f3n y alguria. En la exploraci\u00f3n, aparte de un discreto enrojecimiento del orificio uretral y la adherencia del orificio uretral, no suele haber otros hallazgos. En el 30-50% de los hombres infectados, la infecci\u00f3n es asintom\u00e1tica. El lugar m\u00e1s com\u00fan de infecci\u00f3n por clamidia en las mujeres es el cuello uterino, siendo la infecci\u00f3n asintom\u00e1tica hasta en un 70%. Las manifestaciones cl\u00ednicas son flujo genital blanquecino-amarillento con picor y ardor en el introito vaginal.<\/p>\n<p>Diagn\u00f3stico: En las mujeres, los agentes pat\u00f3genos se detectan mediante frotis del cuello uterino o la vagina o an\u00e1lisis de orina (algo menos sensibles) mediante PCR. En los hombres, tambi\u00e9n puede realizarse un an\u00e1lisis de orina o un frotis de la uretra.<\/p>\n<p>Debido a su peque\u00f1o tama\u00f1o y a su escasa afinidad por los colorantes, las clamidias no pueden verse de forma nativa ni mediante tinci\u00f3n. Como bacterias intracelulares obligadas, su cultivo tambi\u00e9n es dif\u00edcil.<\/p>\n<p><strong>Terapia:<\/strong> Las infecciones urogenitales no complicadas pueden tratarse con doxiciclina 2\u00d7100&nbsp;mg durante siete d\u00edas o azitromicina 1&nbsp;g una vez. La eficacia de los dos antibi\u00f3ticos es casi equivalente, con una respuesta ligeramente mejor de la doxiciclina, pero un mejor cumplimiento de la azitromicina. Como se ha documentado recientemente, las tasas de curaci\u00f3n parecen estar disminuyendo algo con estas terapias est\u00e1ndar. Bas\u00e1ndose en los datos actuales, la azitromicina, al igual que la eritromicina, puede considerarse segura en el embarazo. Como alternativa, puede administrarse amoxicilina 3\u00d7500&nbsp;mg\/d\u00eda durante siete d\u00edas durante el embarazo.<\/p>\n<h2 id=\"micoplasma\">Micoplasma<\/h2>\n<p>Los micoplasmas son bacterias gramnegativas inm\u00f3viles. Se diferencian de otras bacterias por su peque\u00f1o tama\u00f1o celular, su peque\u00f1o genoma y la ausencia de pared celular. En medios de cultivo especiales, pueden distinguirse los ureaplasmas (Ureaplasma urealyticum) y los no ureaplasmas (Mycoplasma hominis).<br \/>\nLa importancia de los micoplasmas genitales para el desarrollo de enfermedades de transmisi\u00f3n sexual es controvertida. M. hominis no parece ser responsable de la UNG en los varones, a pesar de su detecci\u00f3n en el tracto urogenital. Asimismo, el U. urealyticum puede aislarse a menudo del tracto genital de mujeres y hombres sanos, pero se han postulado posibles manifestaciones cl\u00ednicas en concentraciones bacterianas elevadas, con el serotipo espec\u00edfico Biovar 2 y con una infecci\u00f3n inicial. Sin embargo, en el caso de M. genitalium, el potencial pat\u00f3geno se ha documentado en varias ocasiones. Las infecciones por micoplasma pueden causar los s\u00edntomas cl\u00ednicos de la uretritis en los hombres, adem\u00e1s de cursos silenciosos. Las infecciones por U. urealyticum y M. genitalium, en particular, se manifiestan en forma de uretritis aguda, pero tambi\u00e9n cr\u00f3nica, con disuria y fluorosis. Aunque existen pocos datos sobre la importancia de las infecciones por M. genitalium en las mujeres, los resultados de estudios individuales indican una fuerte asociaci\u00f3n de M. genitalium con la cervicitis, la endometritis aguda, las \u00falceras genitales&nbsp; y posiblemente una infecci\u00f3n del tracto genital superior (IDP).<\/p>\n<p><strong>Diagn\u00f3stico:<\/strong> Debido a su tama\u00f1o y a su escasa afinidad por los colorantes, no es posible la detecci\u00f3n de micoplasmas en preparaciones de Gram. U. urealyticum y M. hominis se detectan mediante cultivo (o PCR), M. genitalium mediante PCR. Las pruebas serol\u00f3gicas carecen de importancia para el diagn\u00f3stico de las infecciones por micoplasmas en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica diaria.<\/p>\n<p><strong>Terapia: <\/strong>Las tetraciclinas, los antibi\u00f3ticos macr\u00f3lidos y las quinolonas son los f\u00e1rmacos de elecci\u00f3n. La doxiciclina 2\u00d7100 mg\/d\u00eda durante siete d\u00edas o la azitromicina 1\u00d7 1&nbsp;g se consideran la terapia est\u00e1ndar para M. hominis y U. urealyticum <strong>(Tab. 2)<\/strong>. Para las formas cr\u00f3nicas de uretritis, puede ser necesaria una terapia de mayor duraci\u00f3n. Se recomienda la azitromicina para el tratamiento de la uretritis por M. genitalium, ya que su efecto es claramente superior al de las tetraciclinas. \u00daltimamente se observan cada vez m\u00e1s fracasos terap\u00e9uticos, por lo que se favorece un tratamiento de varios d\u00edas (1\u00d7500 mg el primer d\u00eda, seguido de 1\u00d7250 mg durante cuatro d\u00edas) en caso de falta de respuesta a 1&nbsp;g de azitromicina <strong>(Tab. 2)<\/strong>. La moxifoxacina se considera el f\u00e1rmaco de reserva absoluto.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2892 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab2_s9.jpg-1c84d2_1380.jpg\" width=\"1100\" height=\"1039\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab2_s9.jpg-1c84d2_1380.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab2_s9.jpg-1c84d2_1380-800x756.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab2_s9.jpg-1c84d2_1380-120x113.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab2_s9.jpg-1c84d2_1380-90x85.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab2_s9.jpg-1c84d2_1380-320x302.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab2_s9.jpg-1c84d2_1380-560x529.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1039;\" \/><\/p>\n<h2 id=\"bacterias-de-la-flora-oral-y-anal\">Bacterias de la flora oral y anal<\/h2>\n<p>Las uretritis pueden estar causadas por otras numerosas bacterias. El Staphylococcus aureus puede provocar uretritis, cistitis o prostatitis, sobre todo en pacientes con sondas uretrales. Los estreptococos y especialmente los enterococos tambi\u00e9n pueden provocar uretritis. En raras ocasiones, E. coli puede causar uretritis, cistitis, prostatitis o epididimitis y pielonefritis en los hombres tras el coito anal.<\/p>\n<p>Los pat\u00f3genos de la flora oral, como el Haemophilus influenzae, pueden ser a menudo los responsables causales, sobre todo porque el sexo oral es considerado por muchos como poco problem\u00e1tico en lo que respecta a la transmisi\u00f3n de infecciones y, en consecuencia, se utilizan pocos preservativos durante el sexo oral.<\/p>\n<p>Diagn\u00f3stico: Siempre debe buscarse la evidencia bacteriol\u00f3gica del pat\u00f3geno mediante cultivo para establecer el diagn\u00f3stico.<\/p>\n<p>Terapia<strong>: <\/strong>La terapia depende del pat\u00f3geno y del antibiograma.<\/p>\n<h2 id=\"candida\">C\u00e1ndida<\/h2>\n<p>Candida albicans puede provocar uretritis secundaria a balanitis o vulvovaginitis, especialmente en presencia de diabetes mellitus o inmunodeficiencia.<\/p>\n<p><strong>Diagn\u00f3stico:<\/strong> La detecci\u00f3n se realiza en la preparaci\u00f3n directa y mediante cultivo micol\u00f3gico.<\/p>\n<p><strong>Terapia: <\/strong>Para la terapia se utilizan derivados del imidazol como el itraconazol 100 mg\/d\u00eda durante 7-14 d\u00edas o el fluconazol 50&nbsp;mg\/d\u00eda durante 14-30 d\u00edas<strong> (Tab. 2)<\/strong>.<\/p>\n<h2 id=\"virus\">Virus<\/h2>\n<p>Debe sospecharse una uretritis viral si los esclarecimientos bacteriol\u00f3gicos fueron infructuosos. En la uretritis herp\u00e9tica, se encuentra una secreci\u00f3n dolorosa y serosa, a menudo acompa\u00f1ada de erupciones herpetiformes en los genitales externos. M\u00e1s raramente, se produce una infecci\u00f3n exclusivamente intrauretral por herpes simple. Estudios recientes han demostrado que el herpes simple tipo 1 <strong>(Fig. 1)<\/strong> causa la UNG con m\u00e1s frecuencia que el herpes simple tipo 2.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2893 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Abb1_s9_DP6.png-1eaeb7_1381.png\" width=\"845\" height=\"625\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Abb1_s9_DP6.png-1eaeb7_1381.png 845w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Abb1_s9_DP6.png-1eaeb7_1381-800x592.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Abb1_s9_DP6.png-1eaeb7_1381-120x90.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Abb1_s9_DP6.png-1eaeb7_1381-90x68.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Abb1_s9_DP6.png-1eaeb7_1381-320x237.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Abb1_s9_DP6.png-1eaeb7_1381-560x414.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 845px) 100vw, 845px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 845px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 845\/625;\" \/><\/p>\n<p>Los adenovirus tambi\u00e9n pueden causar uretritis. Suele caracterizarse por una marcada meatitis y dolor <strong>(Fig. 2<\/strong> ), y la mayor\u00eda se acompa\u00f1an tambi\u00e9n de una conjuntivitis muy contagiosa <strong>(Fig. 3 <\/strong>). Especialmente tras un contacto oral sin protecci\u00f3n, los virus adeno y herpes tipo 1 deben considerarse la causa en ausencia de detecci\u00f3n de pat\u00f3genos, sobre todo en homosexuales.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2894 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Abb23_s10.png-f0bbbd_1382.png\" width=\"857\" height=\"1580\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Abb23_s10.png-f0bbbd_1382.png 857w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Abb23_s10.png-f0bbbd_1382-800x1475.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Abb23_s10.png-f0bbbd_1382-120x221.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Abb23_s10.png-f0bbbd_1382-90x166.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Abb23_s10.png-f0bbbd_1382-320x590.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Abb23_s10.png-f0bbbd_1382-560x1032.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 857px) 100vw, 857px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 857px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 857\/1580;\" \/><\/p>\n<p><strong>Diagn\u00f3stico: <\/strong>En el caso de las infecciones por herpes, se recomienda realizar una citolog\u00eda. La detecci\u00f3n cultural del VHS tarda unas 48 horas. Los virus s\u00f3lo pueden obtenerse de lesiones frescas para su cultivo. El material del frotis puede analizarse en pocas horas mediante PCR. El cultivo, al igual que la PCR, tambi\u00e9n puede realizarse a partir de la orina. La detecci\u00f3n de ant\u00edgenos mediante inmunofluorescencia tambi\u00e9n es adecuada para el diagn\u00f3stico. Los adenovirus tambi\u00e9n pueden detectarse a partir de la orina.<\/p>\n<p>Terapia: La terapia de la uretritis herp\u00e9tica se lleva a cabo con an\u00e1logos de nucle\u00f3sidos si es necesario.<\/p>\n<h4 id=\"tricomonas\">Tricomonas<\/h4>\n<p>Trichomonas vaginalis es un flagelado de forma ovalada con cuatro flagelos y una membrana ondulante. La tricomoniasis es una infecci\u00f3n de transmisi\u00f3n sexual que se da en todo el mundo y su prevalencia depende del comportamiento sexual de riesgo. En las estad\u00edsticas, existen diferencias considerables en las tasas de infecci\u00f3n entre los distintos grupos de poblaci\u00f3n y entre los pa\u00edses industrializados y los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo. El pico de edad corresponde al de la mayor actividad sexual y se correlaciona con la aparici\u00f3n de otras ITS que deben excluirse.<\/p>\n<p>La transmisi\u00f3n de T. vaginalis se produce principalmente por contacto sexual y s\u00f3lo en raras ocasiones por contaminaci\u00f3n, ya que el tiempo de supervivencia fuera de un entorno h\u00famedo es corto. Las mujeres se ven afectadas con m\u00e1s frecuencia que los hombres. Los s\u00edntomas pueden incluir vaginitis, prematuridad y rotura prematura de membranas. Aproximadamente una cuarta parte de las mujeres infectadas son asintom\u00e1ticas. En los hombres, la tricomoniasis est\u00e1 poco estudiada, pero los estudios sugieren que causa hasta el 20% de los casos de UNG en hombres de ciertas regiones.<\/p>\n<p><strong>Diagn\u00f3stico: <\/strong>El mejor procedimiento diagn\u00f3stico consiste en el examen microsc\u00f3pico de la c\u00fapula vaginal, el cuello uterino y la uretra en una preparaci\u00f3n nativa con NaCl al 0,9%. En las mujeres, alrededor del 75% de las infecciones pueden diagnosticarse de este modo. La polarizaci\u00f3n o la microscop\u00eda de campo oscuro aumentan la tasa de aciertos.<\/p>\n<p>El frotis suele ser rico en neutr\u00f3filos y c\u00e9lulas epiteliales de la mucosa, por lo que los flagelados se identifican mejor por su movimiento. Como consecuencia de la menor tasa de detecci\u00f3n en los hombres, puede ser necesario un examen del sedimento de orina matinal.<\/p>\n<p>Existen varios medios de cultivo adecuados con una sensibilidad de alrededor del 95%. El cultivo s\u00f3lo se ofrece en muy pocos laboratorios. La PCR tampoco est\u00e1 muy extendida. La respuesta de los anticuerpos s\u00e9ricos a la infecci\u00f3n por tricomonas es variable y poco fiable, por lo que no se recomiendan las pruebas serol\u00f3gicas rutinarias.<\/p>\n<p><strong>Terapia:<\/strong> La tricomoniasis puede tratarse con metronidazol 1\u00d7 2&nbsp;g con posible repetici\u00f3n a los dos d\u00edas o con 2\u00d7500 mg\/d\u00eda durante siete d\u00edas, pero tenga en cuenta el efecto antabuseas. Tambi\u00e9n puede utilizarse tinidazol 1\u00d7 2&nbsp;g como opci\u00f3n de tratamiento. El tinidazol tiene una semivida m\u00e1s larga, menos efectos secundarios y una tasa de curaci\u00f3n ligeramente superior.<\/p>\n<h2 id=\"gestion\">Gesti\u00f3n<\/h2>\n<p>En <strong>el cuadro 3<\/strong> se ofrece un ejemplo de un posible enfoque de la uretritis.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2895 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab3_DP6.jpg-f6d0e4_1384.jpg\" width=\"1100\" height=\"1013\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab3_DP6.jpg-f6d0e4_1384.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab3_DP6.jpg-f6d0e4_1384-800x737.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab3_DP6.jpg-f6d0e4_1384-120x111.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab3_DP6.jpg-f6d0e4_1384-90x83.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab3_DP6.jpg-f6d0e4_1384-320x295.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/Tab3_DP6.jpg-f6d0e4_1384-560x516.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1013;\" \/><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2896 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/gonorrhoe_dp6-13.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 850px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 850\/846;height:597px; width:600px\" width=\"850\" height=\"846\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p><em>Literatura del autor<\/em><\/p>\n<p><strong>Prof. Dr. med. Stephan Lautenschlager<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>PR\u00c1CTICA DERMATOL\u00d3GICA 2013; 23(6): 7-11<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tradicionalmente, la uretritis infecciosa se divide en dos grupos: La uretritis gonoc\u00f3cica (UG) y la denominada uretritis no gonoc\u00f3cica (UNG). Esta clasificaci\u00f3n surgi\u00f3 hist\u00f3ricamente para distinguir la UNG -un grupo&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":39813,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Uretritis no gonorreica","footnotes":""},"category":[11310,11478,11372,11552],"tags":[58951,35788,58937,58961,13654,58969,30416,15267,58966,58955,58929,58923,56445,30434,13250,58917,22178,41917,35900,26853,58943,38396,58974,58910,35795],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-346513","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-dermatologia-y-venereologia","category-formacion-continua","category-infectologia","category-rx-es","tag-alguria-es","tag-anal-es","tag-antigenos-proteicos","tag-azitromicina-es","tag-bacterias-es","tag-candida-albicans-es","tag-clamidia","tag-cumplimiento","tag-de-transmision-sexual","tag-doxiciclina-es","tag-espectro-patogeno","tag-etiologia-es","tag-flora-es","tag-gonococos","tag-herpes-es","tag-heterogeneo-es-2","tag-infeccion-urinaria","tag-micoplasma-es","tag-oral-es","tag-quemar","tag-salida","tag-sti-es","tag-tricomonas","tag-uretritis-no-gonorreica","tag-virus-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-20 03:20:32","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/346513","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=346513"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/346513\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39813"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=346513"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=346513"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=346513"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=346513"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}