{"id":346765,"date":"2013-10-30T00:00:00","date_gmt":"2013-10-29T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/los-alergenos-pueden-transferirse-con-la-saliva-de-la-pareja\/"},"modified":"2013-10-30T00:00:00","modified_gmt":"2013-10-29T23:00:00","slug":"los-alergenos-pueden-transferirse-con-la-saliva-de-la-pareja","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/los-alergenos-pueden-transferirse-con-la-saliva-de-la-pareja\/","title":{"rendered":"Los al\u00e9rgenos pueden transferirse con la saliva de la pareja"},"content":{"rendered":"<p><strong>La segunda parte del art\u00edculo sobre alergias alimentarias (la primera parte apareci\u00f3 en DERMATOLOGIE PRAXIS 4\/2013) trata sobre las alergias alimentarias asociadas al polen, el s\u00edndrome de alergia oral, los desencadenantes de alergias alimentarias poco frecuentes como la alergia a los derivados, la alergia al beso, la alergia connubial y la desensibilizaci\u00f3n oral.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>No fue hasta finales de los a\u00f1os 70 cuando los alerg\u00f3logos escandinavos observaron que entre el 30 y el 50% de los pacientes con polinosis al polen de abedul, avellano y aliso refer\u00edan picor en los labios y el paladar tras comer manzanas crudas. Los s\u00edntomas aparecieron con menos frecuencia tras comer otras frutas con hueso, zanahorias crudas y apio. La sensibilizaci\u00f3n podr\u00eda detectarse mediante pruebas de rascado o punci\u00f3n con material fresco. En este s\u00edndrome de urticaria de contacto enoral.&nbsp;  En el s\u00edndrome de alergia oral (SAO), el s\u00edntoma m\u00e1s com\u00fan no es s\u00f3lo el picor en los labios, la lengua o una sensaci\u00f3n de pelusilla en la cavidad oral o el paladar, sino tambi\u00e9n una sensaci\u00f3n de dolor y malestar inmediatamente despu\u00e9s de comer ciertos alimentos, como diversas frutas, especialmente manzanas, verduras crudas, sobre todo zanahorias y apio, y frutos secos, especialmente avellanas y almendras.&nbsp;  La hinchaz\u00f3n de los labios y la lengua (angioedema), la ronquera debida a un discreto edema lar\u00edngeo, la dificultad para tragar y la disnea son tambi\u00e9n posibles s\u00edntomas acompa\u00f1antes. Adem\u00e1s, se observan estornudos, rinorrea, obstrucci\u00f3n de la respiraci\u00f3n nasal y conjuntivitis.<\/p>\n<p>Los s\u00edntomas cl\u00e1sicos e inmediatos de la alergia alimentaria gastrointestinal, como calambres estomacales, v\u00f3mitos, n\u00e1useas, dolor abdominal, c\u00f3licos abdominales y diarrea, rara vez se observan en el SAO. Como demostraron investigaciones posteriores tras la introducci\u00f3n de los diagn\u00f3sticos moleculares con al\u00e9rgenos recombinantes, el SAO se produce en personas al\u00e9rgicas con sensibilizaci\u00f3n al polen de abedul, concretamente al ant\u00edgeno mayor del polen de abedul termol\u00e1bil Bet v1. Dependiendo de la poblaci\u00f3n de pacientes estudiada, la alergia alimentaria asociada al polen de abedul se da en el 40-93% de los al\u00e9rgicos al polen de abedul.<\/p>\n<h2 id=\"el-sindrome-de-la-especia-artemisa-apio\">El s\u00edndrome de la especia artemisa apio<\/h2>\n<p>A principios de la d\u00e9cada de 1980, autores de Finlandia, Suecia, Alemania, Austria, Francia y nosotros mismos informamos -independientemente unos de otros- de reacciones anafil\u00e1cticas o fragmentos de shock tras el consumo de apio y de su asociaci\u00f3n con la alergia al polen de hierbas y especias. Se sugiri\u00f3 el t\u00e9rmino s\u00edndrome apio-azucarera-picante o s\u00edndrome apio-zanahoria-azucarera-picante. Se se\u00f1al\u00f3 que en esta constelaci\u00f3n, el consumo de apio nabo, tambi\u00e9n cocido o como condimento, por ejemplo en sopas, desencadenaba reacciones graves, en contraste con la asociaci\u00f3n polen de abedul-apio nabo, en la que los s\u00edntomas s\u00f3lo se produc\u00edan con el apio nabo crudo. En este contexto, cabe se\u00f1alar que el primer informe de una alergia al apio se origin\u00f3 en Z\u00farich y fue detectado por primera vez por el DBPCFC en 2000. En 1926, Jadassohn y Zaruski describieron a una mujer joven (Marg. Z.) que enferm\u00f3 con urticaria, disnea y fiebre alta en tres ocasiones diferentes despu\u00e9s de comer apio. No se conoc\u00eda ninguna otra idiosincrasia, a excepci\u00f3n de una leve fiebre del heno. Tras la aplicaci\u00f3n del zumo de apio prensado a la piel da\u00f1ada por el papel oxidado o el revestimiento de inoculaci\u00f3n, apareci\u00f3 un hab\u00f3n con un halo rojo, mientras que la aplicaci\u00f3n del mismo zumo de apio prensado a la piel no da\u00f1ada en la forma de la prueba del eczema (Impermeable, 24 h) no produjo ninguna reacci\u00f3n. El ant\u00edgeno era &#8220;coctostable&#8221; porque el efecto no se invert\u00eda hirvi\u00e9ndolo durante 5 min. Los precipitados formados durante la ebullici\u00f3n y la di\u00e1lisis fueron tan eficaces como los l\u00edquidos sobrenadantes. La prueba de transferencia seg\u00fan Prausnitz-K\u00fcstner tuvo \u00e9xito en 18 de las 20 personas sometidas a la prueba, tambi\u00e9n con dializado de apio, mientras que el suero perdi\u00f3 sus propiedades sensibilizantes tras calentarse durante media hora a 56&nbsp;\u00b0C. Los autores postularon que &#8220;nuestro ant\u00edgeno no puede ser un cuerpo prote\u00ednico y en absoluto una sustancia de muy alto peso molecular, y que el apiol contenido en el apio no es la sustancia urticariog\u00e9nica; pues \u00e9sta no produjo ninguna reacci\u00f3n en Z.&#8221; [1].<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-2516\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb1_dp5_1.jpg\" style=\"height:358px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"657\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb1_dp5_1.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb1_dp5_1-800x478.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb1_dp5_1-120x72.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb1_dp5_1-90x54.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb1_dp5_1-320x191.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb1_dp5_1-560x334.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>\nEn un principio, no se hicieron las asociaciones con una relaci\u00f3n bot\u00e1nica dentro de la familia de las ros\u00e1ceas o la familia de las ros\u00e1ceas. de las&nbsp; umbelliferae, pronto se hizo evidente que los diferentes al\u00e9rgenos, especialmente Bet v1 y Bet v2 (profilinas), del polen de abedul son los responsables de estas reactividades cruzadas&nbsp; <strong>(Figs. 1 y 2)<\/strong>.<\/p>\n<p>A\u00fan no se ha identificado el al\u00e9rgeno termoestable presente en el polen de la artemisa y el apio; se sospecha de una prote\u00edna de transferencia lip\u00eddica (PTL).<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2517 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Abb2_s15.jpg-932c6e_1030.jpg\" width=\"1100\" height=\"1395\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Abb2_s15.jpg-932c6e_1030.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Abb2_s15.jpg-932c6e_1030-800x1015.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Abb2_s15.jpg-932c6e_1030-120x152.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Abb2_s15.jpg-932c6e_1030-90x114.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Abb2_s15.jpg-932c6e_1030-320x406.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Abb2_s15.jpg-932c6e_1030-560x710.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1395;\" \/><\/p>\n<h2 id=\"la-alergia-derivada\">La alergia derivada<\/h2>\n<p>El desencadenamiento de una alergia alimentaria por mediaci\u00f3n de una segunda persona (madre, pareja) fue descrito como un fen\u00f3meno de alergias derivadas por Erich Fuchs en 1954. Tras nuestros informes iniciales de un s\u00edndrome de alergia oral en un paciente al\u00e9rgico al polen de abedul, desencadenado por&nbsp;  por un beso del novio que hab\u00eda comido una manzana de antemano, o sobre una reacci\u00f3n m\u00e1s grave en una persona muy al\u00e9rgica a los cacahuetes por besar a la novia que hab\u00eda comido unos cacahuetes dos horas antes de la cita, han aparecido m\u00e1s informes de casos. En un caso, la saliva del compa\u00f1ero que hab\u00eda comido previamente la fruta en cuesti\u00f3n pudo desencadenar una prueba de punci\u00f3n positiva en la persona al\u00e9rgica al polen de abedul y de gram\u00edneas, pero s\u00f3lo si la saliva se analizaba en los 5 minutos siguientes a la ingesta del kiwi, aparentemente debido a la inestabilidad del al\u00e9rgeno del kiwi al reaccionar de forma cruzada con el polen de abedul. Este fen\u00f3meno no es tan infrecuente; por ejemplo, de 379 pacientes al\u00e9rgicos con reacciones al\u00e9rgicas de alto grado y potencialmente mortales a los cacahuetes u otros frutos secos, 20 (5,3%, 4 hombres y 16 mujeres) declararon haber sufrido una reacci\u00f3n despu\u00e9s de besarse. Los s\u00edntomas iban desde el s\u00edndrome de alergia oral, la hinchaz\u00f3n de labios y el angioedema masivo con hinchaz\u00f3n de ojos hasta la dificultad respiratoria con silbidos espiratorios en cuatro casos. Los s\u00edntomas aparecieron en la mayor\u00eda de los casos entre menos de un minuto y 30 minutos despu\u00e9s del beso, pero ocasionalmente despu\u00e9s de unas horas (estabilidad de los al\u00e9rgenos de cacahuetes y frutos secos).<\/p>\n<p>Recientemente, los medios de comunicaci\u00f3n informaron incluso de un caso mortal de anafilaxia en una joven canadiense de 15 a\u00f1os con una alergia grave a los cacahuetes tras ser besada por su novio, que poco antes hab\u00eda comido un s\u00e1ndwich de mantequilla de cacahuete. Por primera vez, tambi\u00e9n se inform\u00f3 de una alergia alimentaria transmitida a trav\u00e9s del semen durante las relaciones sexuales (la llamada &#8220;alergia connubial&#8221;). El alimento desencadenante fueron las nueces de Brasil, que el novio hab\u00eda comido antes de mantener relaciones sexuales con la novia, que era muy al\u00e9rgica a las nueces. La prueba de punci\u00f3n con semen tras el consumo de nuez de Brasil fue positiva, pero negativa antes de la ingesti\u00f3n. As\u00ed pues, lo que comen otras personas puede influir en la calidad de vida del al\u00e9rgico alimentario en determinados casos.<\/p>\n<h2 id=\"anafilaxia-inducida-por-el-ejercicio-y-dependiente-de-alimentos-fdeia\">Anafilaxia inducida por el ejercicio y dependiente de alimentos (FDEIA)<\/h2>\n<p>En 1979, autores estadounidenses observaron en un corredor de marat\u00f3n el fen\u00f3meno de que s\u00f3lo la exposici\u00f3n simult\u00e1nea a un esfuerzo f\u00edsico y la ingesti\u00f3n del alimento al que existe sensibilizaci\u00f3n al\u00e9rgica provocan s\u00edntomas cl\u00ednicos agudos, mientras que el esfuerzo por s\u00ed solo o la ingesti\u00f3n del alimento por s\u00ed sola no reaccionan. En 1983, se propuso el t\u00e9rmino &#8220;anafilaxia inducida por el ejercicio y dependiente de alimentos&#8221; (FDEIA, por sus siglas en ingl\u00e9s). Hoy en d\u00eda, la FDEAI se observa cada vez m\u00e1s tras el consumo de trigo y debe distinguirse de la anafilaxia inducida por el ejercicio (AIE)&nbsp; y de la llamada anafilaxia idiop\u00e1tica (AI).<\/p>\n<h2 id=\"desensibilizacion-oral\">Desensibilizaci\u00f3n oral<\/h2>\n<p>Desde los a\u00f1os 80, hemos informado en varias ocasiones, primero en el \u00e1mbito germanohablante, m\u00e1s tarde tambi\u00e9n en la literatura m\u00e9dica internacional, sobre la posibilidad de un tratamiento de desensibilizaci\u00f3n oral (DO) con alimentos, especialmente leche cruda. Algunos autores tambi\u00e9n lo han utilizado con \u00e9xito. Sin embargo, no fue aceptada por la EAACI porque no exist\u00edan estudios controlados con placebo y, por tanto, no hab\u00eda pruebas cient\u00edficas de su eficacia (\u00a1!). Los expertos incluso lo rechazaron. Ahora este m\u00e9todo ha sido redescubierto por los pediatras y los primeros descriptores ni siquiera figuran en la bibliograf\u00eda.<\/p>\n<p>En casos de alergia grave, debe extremarse la precauci\u00f3n al realizar la DO con alimentos en forma nativa; requiere una diluci\u00f3n adecuada del al\u00e9rgeno y una buena vigilancia. Lo m\u00e1s probable es que los fallos en la DO se expliquen por el hecho de que no se alcanzan los umbrales de tolerancia o se superan demasiado r\u00e1pido en los casos de sensibilizaci\u00f3n elevada. Una vez alcanzada la dosis final, es importante que se siga tomando diariamente el alimento tolerado, ya que una pausa podr\u00eda romper de nuevo la tolerancia alcanzada. Esta primera fase corresponde, pues, a una inducci\u00f3n de la tolerancia; sin embargo, si la aplicaci\u00f3n diaria de la dosis de mantenimiento se prolonga durante meses, incluso a\u00f1os, se produce una verdadera desensibilizaci\u00f3n, demostrada por la negatividad de las pruebas cut\u00e1neas y las determinaciones de IgE espec\u00edficas para las prote\u00ednas l\u00e1cteas y las case\u00ednas, como hemos podido documentar <strong>(Fig.&nbsp;3) <\/strong>[3].<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2518 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb3_s16.jpg-5317e6_1031.jpg\" width=\"1100\" height=\"1271\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb3_s16.jpg-5317e6_1031.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb3_s16.jpg-5317e6_1031-800x924.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb3_s16.jpg-5317e6_1031-120x139.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb3_s16.jpg-5317e6_1031-90x104.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb3_s16.jpg-5317e6_1031-320x370.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb3_s16.jpg-5317e6_1031-560x647.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/1271;\" \/><\/p>\n<p>En una serie de casos de 16 pacientes con alergia a la leche de vaca mediada por IgE, se indujo una tolerancia completa a la leche y el queso en el 50% de los casos tras un periodo de tratamiento de tres a cinco a\u00f1os. En cuatro pacientes (25%) se alcanz\u00f3 una tolerancia parcial, ya que estos pacientes pudieron beber al menos 1&nbsp;dl de leche fr\u00eda al d\u00eda y tolerar algo de queso blando, pero no queso duro. En cuatro pacientes (25%), hubo que interrumpir la hiposensibilizaci\u00f3n oral debido a reacciones al\u00e9rgicas repetidas, incluso con reducci\u00f3n de dosis y terapia concomitante con ketotifeno.<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Jadassohn W, Zaruski M: Idiosincrasia contra el apio. Arch Derm Syph 1926; 151: 93-97.<\/li>\n<li>W\u00fcthrich B, Ballmer-Weber BK: Klinik der Nahrungsmittelallergien, en: J\u00e4ger L, et al. (ed.): Alergias e intolerancias alimentarias. Inmunolog\u00eda &#8211; Diagn\u00f3stico &#8211; Terapia &#8211; Profilaxis. Urban &amp; Fischer: M\u00fanich&nbsp; 2008: 65.<\/li>\n<li>W\u00fcthrich B: Desensibilizaci\u00f3n oral con leche de vaca en la alergia a la leche de vaca. Pro!, en: W\u00fcthrich B, Ortolani C (eds.): Highlights of Food Allergy. Karger: Basel Monogr Allergy 1996; 32: 236-240.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>La bibliograf\u00eda complementaria de la primera y segunda parte del art\u00edculo puede solicitarse al editor.<\/em><\/p>\n<p>DERMATOLOGIE PRAXIS 2013, No. 5; 14-16<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La segunda parte del art\u00edculo sobre alergias alimentarias (la primera parte apareci\u00f3 en DERMATOLOGIE PRAXIS 4\/2013) trata sobre las alergias alimentarias asociadas al polen, el s\u00edndrome de alergia oral, los&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":38338,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Alergias alimentarias - parte 2","footnotes":""},"category":[11298,11310,11478,11354,11552],"tags":[12931,59908,24709,59916,18125,59913,59922,46016,46970,39048,29476,59901,57041,59890,59896,14008],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-346765","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-alergologia-e-inmunologia-clinica","category-dermatologia-y-venereologia","category-formacion-continua","category-nutricion","category-rx-es","tag-alergia-es","tag-alergia-a-los-derivados","tag-alergia-alimentaria","tag-anafilaxia-inducida-por-el-ejercicio","tag-angioedema-es","tag-dependiente-de-los-alimentos","tag-fdeia-es","tag-od-es","tag-oea-es","tag-polen-es","tag-prick-test-es","tag-reaccion-anafilactica","tag-reaccion-cruzada","tag-sindrome-de-alergia-oral-es","tag-sindrome-de-la-especia-artemisa-apio","tag-urticaria-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-27 21:26:39","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/346765","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=346765"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/346765\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38338"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=346765"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=346765"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=346765"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=346765"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}