{"id":346812,"date":"2013-10-24T00:00:00","date_gmt":"2013-10-23T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/mucho-material-para-el-debate-y-el-intercambio\/"},"modified":"2013-10-24T00:00:00","modified_gmt":"2013-10-23T22:00:00","slug":"mucho-material-para-el-debate-y-el-intercambio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/mucho-material-para-el-debate-y-el-intercambio\/","title":{"rendered":"Mucho material para el debate y el intercambio"},"content":{"rendered":"<p><strong>Adem\u00e1s de los siete temas principales, el Congreso de la SGGG en Lugano ofreci\u00f3 otros muchos puntos del programa. Entre las salas m\u00e1s peque\u00f1as donde se celebraban las comunicaciones libres y las sesiones de p\u00f3sters, hab\u00eda mucho tr\u00e1fico y animados debates. He aqu\u00ed una peque\u00f1a selecci\u00f3n de presentaciones interesantes.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>La diabetes mellitus gestacional (DMG) es un problema importante con una prevalencia de hasta el 14% y debe aclararse al inicio del embarazo. Las mujeres con mayor riesgo son evaluadas en el primer trimestre con una determinaci\u00f3n de glucosa venosa en ayunas u ocasional o una medici\u00f3n de <sub>HbA1c<\/sub>. Amylidi et al. se preguntaron si el valor de la <sub>HbA1c<\/sub> para la predicci\u00f3n de la DMG tiene alguna importancia en una poblaci\u00f3n de riesgo.<\/p>\n<p>Se incluyeron en el estudio 218 mujeres embarazadas (10-14 semanas de gestaci\u00f3n) con al menos un factor de riesgo seg\u00fan SGGG\/SGED (IMC &gt;30, antecedentes familiares de primer grado positivos de diabetes, antecedentes personales positivos de DMG, s\u00edndrome de ovario poliqu\u00edstico, origen \u00e9tnico). Se les realiz\u00f3 una medici\u00f3n de <sub>HbA1c<\/sub> en el primer trimestre. Todos los casos fueron tratados en la semana 24-28. Al final de la primera semana se realiz\u00f3 una prueba oral de tolerancia a la glucosa con 75 g de glucosa.<\/p>\n<p>La prevalencia de la DMG fue de 32\/218 (14,7%). Las mujeres que desarrollaron posteriormente una DMG presentaban niveles de <sub>HbA1c<\/sub> significativamente m\u00e1s elevados que las mujeres sin DMG.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n:<\/strong> La prevalencia de la DMG en una poblaci\u00f3n de riesgo parece ser menor de lo esperado. Los resultados tambi\u00e9n muestran que la medici\u00f3n de la HbA1c en el primer trimestre no s\u00f3lo es \u00fatil para excluir un trastorno metab\u00f3lico preexistente, sino tambi\u00e9n para estratificar el riesgo de las mujeres que m\u00e1s tarde desarrollen una DMG. Est\u00e1 previsto realizar un estudio prospectivo con una poblaci\u00f3n normal y de riesgo para investigar la fiabilidad de la medici\u00f3n de la HbA1c en el cribado de la DMG [1].<\/p>\n<h2 id=\"bebes-peg-sometidos-a-estres\">Beb\u00e9s PEG sometidos a estr\u00e9s<\/h2>\n<p>La deficiencia intrauterina (&#8220;peque\u00f1o para la edad gestacional&#8221;, PEG) es un importante factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y metab\u00f3licas en la edad adulta (programaci\u00f3n fetal). Una regulaci\u00f3n alterada del eje del estr\u00e9s parece desempe\u00f1ar aqu\u00ed un papel decisivo. Los ni\u00f1os PEG reci\u00e9n nacidos muestran una supresi\u00f3n significativa de la reactividad al estr\u00e9s ya en el periodo neonatal. La din\u00e1mica posterior de este trastorno se examin\u00f3 entre los cuatro y los seis meses.<\/p>\n<p><strong>Material y m\u00e9todos: <\/strong>19 beb\u00e9s PEG nacidos a t\u00e9rmino (GG &lt;percentil 10) y 17 beb\u00e9s control de peso normal al nacer fueron examinados mediante est\u00edmulos de estr\u00e9s durante la vacunaci\u00f3n rutinaria a la edad de cuatro y seis meses, respectivamente. Los niveles de cortisol se midieron en condiciones de reposo y a los 25 y 45 min. de ejercicio. medido en la saliva tras el est\u00edmulo de estr\u00e9s. Las respuestas individuales de cortisol se analizaron como la diferencia de los puntos temporales individuales (delta) mediante la prueba de Mann-Whitney.<\/p>\n<p><strong>Resultados:<\/strong> La edad gestacional al nacer fue comparable entre los grupos PEG y control (271 frente a 264 d\u00edas, n.s.). La mediana del peso al nacer del grupo PEG fue de 2200 g (percentil 6&nbsp;), la del grupo control de 3270 g (percentil 48) (p&lt;0,05). Los ni\u00f1os PEG segu\u00edan siendo significativamente m\u00e1s ligeros que el grupo de control en el momento del estudio (6300 g frente a 7160 g, p&lt;0,05). Los niveles de cortisol en reposo entre AGS y controles eran comparables (1,06 [0,41\u201310,65] ng\/ml frente a 1,25 [0,32\u20131,09] ng\/ml (mediana [range] n.s.). Mientras que en los ni\u00f1os control no se produjo una respuesta relevante del cortisol al est\u00edmulo de estr\u00e9s (1,03 [0,29\u20132,26] ng\/ml (delta -0,27 [-1,83-1,71] n.s.), los ni\u00f1os del grupo PEG mostraron un aumento significativo del cortisol (2,31 [0,47\u20136,09] ng\/ml (delta 0,73 [-5,23-5,61] ng\/ml, p&lt;0,05). Este aumento fue menor que el del grupo de control despu\u00e9s de 45 min. normalizado.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n: <\/strong>La deficiencia intrauterina provoca una alteraci\u00f3n significativa y permanente del eje del estr\u00e9s infantil, que parece pasar de la supresi\u00f3n al nacer a la sobrerreacci\u00f3n en el transcurso del primer a\u00f1o de vida. Esta mayor sensibilidad a los est\u00edmulos de estr\u00e9s, si persiste, podr\u00eda ser responsable de la impronta intrauterina de enfermedades m\u00e1s adelante en la vida [2].<\/p>\n<h2 id=\"trabajo-en-equipo-en-el-departamento-de-construccion\">Trabajo en equipo en el departamento de construcci\u00f3n<\/h2>\n<p>Tras la acumulaci\u00f3n de quejas sobre una comunicaci\u00f3n inadecuada en la sala de partos del Hospital Cantonal de Winterthur, la direcci\u00f3n del hospital puso en marcha medidas de mejora. Para ello se contrat\u00f3 a una cient\u00edfica de la comunicaci\u00f3n, tal y como inform\u00f3 la Dra. med. Elke Barbara Prentl, de la cl\u00ednica de la mujer.<\/p>\n<p>Se puso a prueba la competencia comunicativa de todo el personal del departamento de construcci\u00f3n; se entrevist\u00f3 por separado a matronas y m\u00e9dicos mediante cuestionarios. Las quejas proced\u00edan principalmente de las matronas. La atenci\u00f3n se centr\u00f3 en los conflictos en el \u00e1mbito de la tensi\u00f3n entre la competencia de la matrona en la gesti\u00f3n de los partos y la competencia del m\u00e9dico en la toma de decisiones. Las siguientes medidas se decidieron en cuatro talleres interdisciplinarios: Llevar a cabo discusiones conjuntas sobre la planificaci\u00f3n del parto, sesiones informativas despu\u00e9s de cada parto, discusi\u00f3n detallada de casos complicados o problem\u00e1ticos.<\/p>\n<p>La comunicaci\u00f3n entre m\u00e9dicos y matronas es ahora eficaz y sin problemas. Las medidas adoptadas han mejorado la comunicaci\u00f3n dentro del equipo. Debe supervisarse la sostenibilidad de las medidas. Los m\u00e9dicos ven menos beneficios para s\u00ed mismos que las matronas [3].<\/p>\n<h2 id=\"no-le-interesa-la-reconstruccion\">\u00bfNo le interesa la reconstrucci\u00f3n?<\/h2>\n<p>\u00bfQu\u00e9 saben las pacientes con c\u00e1ncer de mama sobre la reconstrucci\u00f3n mamaria secundaria tras una mastectom\u00eda y qu\u00e9 tipo de cuidados esperan? \u00bfQu\u00e9 les gustar\u00eda que les explicaran? Un grupo de trabajo multic\u00e9ntrico suizo investig\u00f3 estas cuestiones. Dado que s\u00f3lo una minor\u00eda de alrededor del 25% de las pacientes con c\u00e1ncer de mama se somete a una reconstrucci\u00f3n mamaria secundaria, resultaba interesante conocer las razones de ello. Por un lado, esto podr\u00eda deberse a que las pacientes no est\u00e1n suficientemente informadas sobre las posibilidades de una acumulaci\u00f3n y, por otro, a que un gran n\u00famero de pacientes se acostumbran al cambio de imagen corporal con relativa rapidez.<\/p>\n<p><strong>Material y m\u00e9todos:<\/strong> 101 pacientes que se hab\u00edan sometido a una mastectom\u00eda por c\u00e1ncer de mama invasivo (estadio I-III) entre 1998 y 2009 rellenaron un cuestionario de 16 preguntas sobre sus actitudes hacia la reconstrucci\u00f3n mamaria y sus experiencias y expectativas con respecto a la formaci\u00f3n m\u00e9dica.  &lt;Las mujeres ten\u00edan 70&nbsp;a\u00f1os en el momento de la entrevista (mediana: 56 a\u00f1os, rango: 37-70 a\u00f1os). Para entonces, 26 pacientes se hab\u00edan sometido a una reconstrucci\u00f3n mamaria.<\/p>\n<p><strong>Resultados: <\/strong>Casi todas las encuestadas (97%) estaban informadas sobre las opciones de reconstrucci\u00f3n mamaria. Sin embargo, el 39,5% de las encuestadas afirmaron que esa informaci\u00f3n no era importante para ellas, ni antes de la mastectom\u00eda ni despu\u00e9s en el curso del seguimiento del tumor, ya que nunca se hab\u00edan interesado por la reconstrucci\u00f3n; las pacientes de m\u00e1s edad tend\u00edan a mostrarse desinteresadas. Con el paso del tiempo, las pacientes percibieron la violaci\u00f3n de la imagen corporal como menos grave. Esto se aplicaba tanto a las mujeres que se hab\u00edan sometido a una reconstrucci\u00f3n mamaria como a las que no. De las 63 mujeres que no deseaban someterse a una reconstrucci\u00f3n en el futuro, 28 (44,4%) estaban completamente satisfechas con el estado tras la mastectom\u00eda tal y como era; 30 mujeres (47,6%) dieron razones para no someterse a una reconstrucci\u00f3n hasta el momento, que posiblemente podr\u00edan corregirse o invalidarse mediante una consulta detallada con un cirujano pl\u00e1stico.<\/p>\n<p>La relativamente baja aceptaci\u00f3n de las oportunidades de reconstrucci\u00f3n no parece deberse a una falta de informaci\u00f3n. La mayor\u00eda de las pacientes superan r\u00e1pidamente los sentimientos negativos iniciales tras la extirpaci\u00f3n mamaria y s\u00f3lo se interesan por la reconstrucci\u00f3n de forma limitada. Sin embargo, las pacientes ambivalentes deben tener la oportunidad de aclarar sus dudas sobre la reconstrucci\u00f3n mamaria en una conversaci\u00f3n detallada [4].<\/p>\n<h2 id=\"neuroma-del-clitoris\">Neuroma del cl\u00edtoris<\/h2>\n<p>Las mujeres que fueron sometidas a la circuncisi\u00f3n genital cuando eran ni\u00f1as sufren no s\u00f3lo el trauma psicol\u00f3gico sino tambi\u00e9n las consecuencias locales de este procedimiento. No pueden experimentar una sexualidad satisfactoria, sufren por el aspecto de sus genitales y el dolor. Hasta ahora se han descrito tres casos de neuroma amputativo del cl\u00edtoris con dolor muy intenso; un caso de Ginebra fue presentado por el grupo de investigaci\u00f3n dirigido por Abdulcadir et al. antes. La reconstrucci\u00f3n de los genitales externos mutilados y tambi\u00e9n del cl\u00edtoris es posible y, como demostr\u00f3 el estudio de caso, tambi\u00e9n puede acabar con los s\u00edntomas de dolor. Una mujer de 38 a\u00f1os presentaba MGF\/ablaci\u00f3n tipo IIc (&#8220;mutilaci\u00f3n\/ablaci\u00f3n genital femenina I-III&#8221;) como hallazgos iniciales y padec\u00eda dolor vulvar cr\u00f3nico e intenso y dispareunia. Un equipo multidisciplinar la atendi\u00f3 antes y despu\u00e9s de la operaci\u00f3n, y \u00e9sta tuvo lugar tras tres meses de preparaci\u00f3n. Durante el procedimiento reconstructivo, se liber\u00f3 el mu\u00f1\u00f3n del cl\u00edtoris de la placa cicatricial fibrosa, que result\u00f3 ser un neuroma de amputaci\u00f3n, y se utiliz\u00f3 como neoglans. La paciente estaba satisfecha con el resultado, el dolor ces\u00f3 al cabo de un mes. En el curso posterior, la mujer inform\u00f3 de una sexualidad satisfactoria con orgasmos [5].<\/p>\n<h2 id=\"dolor-sin-fin\">Dolor sin fin<\/h2>\n<p><strong>El tema &#8220;Dolor cr\u00f3nico del bajo vientre entre soma y psique&#8221; fue el 7\u00ba tema principal y constituy\u00f3 la conclusi\u00f3n del congreso de la SGGG.<\/strong><br \/>\nEl especialista en psicosom\u00e1tica Dr. med. Wolf L\u00fctje de Hamburgo se ha acostumbrado a ciertas formulaciones cuando trata con mujeres con &#8220;dolor sin fin&#8221; para hacer cre\u00edble su empat\u00eda a las afectadas. El resultado de una laparoscopia, por ejemplo, nunca debe transmitirse con las palabras &#8220;ah\u00ed no hay nada&#8221;. Es mejor decir: &#8220;No he visto nada patol\u00f3gico&#8221;. Por regla general, demasiadas operaciones favorecen el desencadenamiento hacia el dolor cr\u00f3nico. &#8220;Su dolor es lo suficientemente diagn\u00f3stico, no puede estar s\u00f3lo imagin\u00e1ndolo. No se puede determinar la causa&#8221;, formula con cautela el Dr. L\u00fctje. Dijo que era importante preguntar sobre la teor\u00eda subjetiva del paciente: &#8220;\u00bfDe d\u00f3nde cree que viene su dolor?&#8221;.<\/p>\n<p>El enfoque somato-ps\u00edquico asume que la hipersensibilidad al dolor, la ansiedad o las violaciones de los l\u00edmites pueden subyacer al dolor abdominal bajo cr\u00f3nico. Es importante dar un nombre al sufrimiento (&#8220;Usted tiene un trastorno de dolor&#8221;) y abrir una ventana a un nuevo significado junto con el paciente. Lema: Un gatito puede verse en el espejo como un le\u00f3n.<\/p>\n<p>Otro consejo del Dr. L\u00fctje fue hacer un mayor uso de los recursos humanos. Un asistente o ayudante de consulta puede escuchar con empat\u00eda y a menudo ya averigua muy bien lo que hay detr\u00e1s de un trastorno de dolor cr\u00f3nico [6].<\/p>\n<p><em>Fuente: Congreso anual de ginecolog\u00eda suiza, SGGG, 27-29 de junio de 2013, Lugano.<\/em><\/p>\n<h3 id=\"literatura\">Literatura:<\/h3>\n<ol>\n<li>FMV\/50: La HbA1c como factor predictivo de la EG; Comunicaciones libres.<\/li>\n<li>FMV\/51: Alteraci\u00f3n permanente del eje del estr\u00e9s en reci\u00e9n nacidos PEG de 4 a 6 meses.<\/li>\n<li>FMV\/55: Trabajo en equipo en el departamento de construcci\u00f3n.<\/li>\n<li>P\u00f3ster 100: Reconstrucci\u00f3n secundaria&nbsp; de la mama desde la perspectiva de la paciente.<\/li>\n<li>P\u00f3ster 176 : Reconstrucci\u00f3n del cl\u00edtoris tras la A\/MGF: \u00bfpor qu\u00e9 puede disminuir el dolor vulvar? Sobre un caso.<\/li>\n<li>S3- Directriz &#8220;Molestias corporales inespec\u00edficas, funcionales y somatomorfas&#8221; (051\/001) en www.awmf.de.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Medicina de familia 2013, Vol. 8, n\u00famero 9<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adem\u00e1s de los siete temas principales, el Congreso de la SGGG en Lugano ofreci\u00f3 otros muchos puntos del programa. 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