{"id":346826,"date":"2013-10-30T00:00:00","date_gmt":"2013-10-29T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/agudizar-la-vista-para-detectar-signos-cutaneos-importantes-de-enfermedades-sistemicas\/"},"modified":"2013-10-30T00:00:00","modified_gmt":"2013-10-29T23:00:00","slug":"agudizar-la-vista-para-detectar-signos-cutaneos-importantes-de-enfermedades-sistemicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/agudizar-la-vista-para-detectar-signos-cutaneos-importantes-de-enfermedades-sistemicas\/","title":{"rendered":"Agudizar la vista para detectar signos cut\u00e1neos importantes de enfermedades sist\u00e9micas"},"content":{"rendered":"<p><strong>Adem\u00e1s de las enfermedades infecciosas, los problemas cut\u00e1neos son uno de los motivos de consulta m\u00e1s frecuentes en las consultas de pediatr\u00eda y medicina general, y los dermat\u00f3logos tambi\u00e9n se enfrentan regularmente a pacientes pedi\u00e1tricos. \u00bfQu\u00e9 signos cut\u00e1neos deben alertarnos? \u00bfLa mancha es realmente inofensiva o forma parte de un s\u00edndrome con problemas internos asociados? \u00bfCu\u00e1ntos diagn\u00f3sticos son necesarios? Este art\u00edculo pretende agudizar la vista en busca de manifestaciones cut\u00e1neas importantes de enfermedades sist\u00e9micas en la infancia sobre la base de algunos s\u00edntomas principales cl\u00e1sicos y se\u00f1alar pasos diagn\u00f3sticos sensatos.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<h2 id=\"manos-en-el-cubo-signo\">&#8220;Manos en el cubo-signo<\/h2>\n<p>La adolescente de la <strong>figura <\/strong>1 presentaba p\u00e1pulas transitorias de color blanquecino a transl\u00facido con arrugas excesivas en la zona de la palma de la mano tras un breve contacto con el agua o la sudoraci\u00f3n, acompa\u00f1adas de ardor y picor desagradables.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-2479\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb1_dp5.jpg\" style=\"height:660px; width:400px\" width=\"705\" height=\"1163\"><\/p>\n<p>Este fen\u00f3meno, resumido bajo el t\u00e9rmino &#8220;arrugamiento aquag\u00e9nico de las palmas&#8221; (AWP), puede ser un signo cut\u00e1neo espec\u00edfico de la fibrosis qu\u00edstica (FQ) (prevalencia del 41-84%) o de un estado de portador heterocigoto del gen de la FQ [1]. Mientras que la arruga palmar s\u00f3lo se produce tras un tiempo de contacto con el agua de 11,5 minutos en individuos sanos, este fen\u00f3meno ya puede observarse tras dos minutos en pacientes con FQ y tras siete minutos en portadores heterocigotos de FQ [1]. La PPA puede ser el primer s\u00edntoma de un fenotipo leve de FQ en individuos de apariencia por lo dem\u00e1s sana [2]. Sin embargo, tambi\u00e9n puede observarse de forma idiop\u00e1tica y transitoria, especialmente en adolescentes.<\/p>\n<p>No se sabe cu\u00e1ntos de los afectados por la PEA tienen realmente una mutaci\u00f3n del gen de la fibrosis qu\u00edstica.<\/p>\n<h2 id=\"ojos-de-mapache\">&#8220;Ojos de mapache&#8221;<\/h2>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2480 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb2.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 716px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 716\/641;height:358px; width:400px\" width=\"716\" height=\"641\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb2.jpg 716w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb2-120x107.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb2-90x81.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb2-320x286.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb2-560x501.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 716px) 100vw, 716px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<p>Las lesiones cut\u00e1neas perioculares, que recuerdan a la visi\u00f3n de un &#8220;mapache&#8221; con sus caracter\u00edsticas marcas oscuras en forma de gafas <strong>(Fig. 2) <\/strong>, nos hacen pensar en una serie de diagn\u00f3sticos diferenciales graves en la infancia y la ni\u00f1ez:<\/p>\n<ul>\n<li>Neuroblastoma metast\u00e1sico (equimosis)<\/li>\n<li>Lupus eritematoso neonatal (LEN)<\/li>\n<li>Fractura de la base del cr\u00e1neo, por ejemplo en maltrato infantil (equimosis)<\/li>\n<li>Amiloidosis (muy rara en la infancia).<\/li>\n<\/ul>\n<p>El lactante de tres meses de la <strong>figura&nbsp;3<\/strong>, que nos fue remitido con la descripci\u00f3n de un hemangioma de anteojos, presentaba m\u00e1culas periorbitarias, eritematosas y ligeramente petequiales desde el nacimiento, que eran principalmente compatibles con el lupus eritematoso neonatal (LEN) de los diagn\u00f3sticos diferenciales antes mencionados.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2481 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb3.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 723px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 723\/515;height:427px; width:400px\" width=\"723\" height=\"515\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb3.jpg 723w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb3-120x85.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb3-90x64.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb3-320x228.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb3-560x399.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 723px) 100vw, 723px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>\nLa detecci\u00f3n de anticuerpos anti-Ro\/SSA y anti-La\/SSB en la madre y el ni\u00f1o confirm\u00f3 r\u00e1pidamente la sospecha diagn\u00f3stica. La afectaci\u00f3n cardiaca, especialmente el bloqueo AV, que puede producirse en aproximadamente el 10-20% de los ni\u00f1os con NLE, se descart\u00f3 mediante ecocardiograf\u00eda y ECG. Sobre todo en 6\u00ba-7\u00ba grado. Las manifestaciones cut\u00e1neas t\u00edpicas de la NLE aparecen a las dos semanas de vida. Son caracter\u00edsticas las m\u00e1culas y placas eritematosas anulares, en parte polic\u00edclicas, con predilecci\u00f3n por la cabeza y especialmente la regi\u00f3n periocular, similares al cuadro del lupus eritematoso cut\u00e1neo subagudo (LECS). La NLE muestra el curso t\u00edpico de una enfermedad autoinmune de transmisi\u00f3n pasiva. Con la eliminaci\u00f3n de los autoanticuerpos maternos, suele producirse una curaci\u00f3n cut\u00e1nea completa entre los ocho y los doce meses de edad.<\/p>\n<p>A diferencia de los s\u00edntomas cut\u00e1neos, el bloqueo AV completo fetal\/cong\u00e9nito y la fibrosis mioc\u00e1rdica como consecuencia de la miocarditis suelen ser, por desgracia, irreversibles. No es infrecuente que esto requiera un cuidado sostenido del marcapasos. El NLE es responsable del 80% de todos los bloqueos AV cong\u00e9nitos [3]. Dado que el 20% de los hermanos posteriores de un paciente con NLE y el 2% de los beb\u00e9s de mujeres embarazadas anti-Ro\/SSA positivas (\u00a1el 50% de los cuales son asintom\u00e1ticos!) corren el riesgo de padecer NLE, se recomienda un seguimiento ecocardiogr\u00e1fico fetal semanal entre las semanas 16 y 24 de gestaci\u00f3n [3]. Los reci\u00e9n nacidos de este grupo de riesgo o los lactantes con sospecha cl\u00ednica de lupus neonatal deben ser evaluados por cardiolog\u00eda pedi\u00e1trica poco despu\u00e9s de nacer y ser objeto de seguimiento si se detectan anomal\u00edas. La relevancia cl\u00ednica de la NLE radica, por tanto, en la detecci\u00f3n precoz de su afectaci\u00f3n cardiaca.<\/p>\n<h2 id=\"manchas-rojas-en-la-cara\">Manchas rojas en la cara<\/h2>\n<p>Son frecuentes las manchas rojas en la cara. Aunque muchas lesiones son inofensivas y remiten espont\u00e1neamente, es importante reconocer y tratar con prontitud las alteraciones persistentes y, por tanto, est\u00e9ticamente perjudiciales, as\u00ed como aquellas con posibles complicaciones funcionales.<\/p>\n<h2 id=\"mas-que-un-hemangioma\">\u00bfM\u00e1s que un hemangioma?<\/h2>\n<p>Los hemangiomas infantiles (HI) son los tumores benignos m\u00e1s frecuentes en la infancia y se dan hasta en un 5% de los ni\u00f1os. Se caracterizan por un patr\u00f3n de crecimiento t\u00edpico de r\u00e1pida proliferaci\u00f3n en los primeros meses de vida, seguido de una estabilizaci\u00f3n y una lenta regresi\u00f3n a partir de los dos a\u00f1os. As\u00ed pues, aunque la mayor\u00eda de los HI no requieren tratamiento, debe prestarse atenci\u00f3n al posible deterioro funcional causado por el crecimiento expansivo, especialmente en el caso de los hemangiomas de la regi\u00f3n periorbitaria o centrofacial, sobre todo en la cara. \u00c9stas deben evaluarse precozmente, idealmente al inicio de la fase de proliferaci\u00f3n (entre uno y dos meses de edad) en centros especializados y tratarse con betabloqueantes sist\u00e9micos (propranolol). Adem\u00e1s, es importante pensar en los problemas asociados m\u00e1s all\u00e1 del hemangioma en las siguientes presentaciones.<\/p>\n<p><strong>El hemangioma de la barba: <\/strong>Los hemangiomas en forma de placa en la barbilla y la mand\u00edbula inferior (&#8220;regi\u00f3n de la barba&#8221;) y el yugulum pueden ser signos de advertencia de hemangiomas asociados de las v\u00edas respiratorias superiores. Durante un estrecho seguimiento en los tres primeros meses de vida, debe prestarse especial atenci\u00f3n a s\u00edntomas como la ronquera, los s\u00edntomas de crup y el estridor como signos de un hemangioma subgl\u00f3tico. En los casos de sospecha cl\u00ednica, es de gran importancia la confirmaci\u00f3n diagn\u00f3stica r\u00e1pida mediante laringotraqueoscopia directa (\u00a1la resonancia magn\u00e9tica no es la imagen de elecci\u00f3n!) y el inicio de la terapia con propranolol y\/o terapia l\u00e1ser [5].<\/p>\n<p><strong>S\u00edndrome<\/strong> PHACES: Un hemangioma de tipo placa de m\u00e1s de 5 cm de tama\u00f1o en la cabeza o el cuello puede ser indicativo del s\u00edndrome PHACES <strong>(Tab. 1),<\/strong> que incluye una amplia gama de malformaciones asociadas, especialmente anomal\u00edas cardiacas, vasculares y cerebrales.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2482 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/tab1.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 708px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 708\/526;height:446px; width:400px\" width=\"708\" height=\"526\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/tab1.png 708w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/tab1-120x90.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/tab1-90x68.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/tab1-320x238.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/tab1-560x416.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 708px) 100vw, 708px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>Las ni\u00f1as se ven afectadas en el 75% de los casos [7]. En los hemangiomas compatibles <strong>(Fig. 4<\/strong> ), se encuentran al menos una, pero normalmente varias manifestaciones extracut\u00e1neas del s\u00edndrome PHACES en m\u00e1s del 30% [7]. Adem\u00e1s de un examen oftalmol\u00f3gico y una aclaraci\u00f3n cardiol\u00f3gica pedi\u00e1trica, debe realizarse una angiograf\u00eda por resonancia magn\u00e9tica de la cabeza y el cuello antes de iniciar un tratamiento betabloqueante habitualmente necesario [7].<\/p>\n<p><strong>Mancha de vino de Oporto con consecuencias:<\/strong> Mientras que los hemangiomas cl\u00e1sicos a\u00fan no son visibles al nacer o s\u00f3lo lo son como lesiones precursoras discretas, las malformaciones capilares (MC = tinci\u00f3n de vino de Oporto) ya son visibles como m\u00e1culas eritematosas homog\u00e9neas en el primer d\u00eda de vida. Con una prevalencia del 0,3%, son significativamente m\u00e1s raras que la HI, crecen proporcionalmente al cuerpo, persisten durante toda la vida y causan principalmente problemas est\u00e9ticos [8]. Si existe CM en la cara, se recomienda precauci\u00f3n en algunas situaciones, adem\u00e1s del deterioro cosm\u00e9tico. Si se ven afectados los p\u00e1rpados (sobre todo los superiores), existe un riesgo importante de glaucoma ipsilateral, que es una urgencia pedi\u00e1trica. Por lo tanto, es obligatorio un examen oftalmol\u00f3gico en los primeros d\u00edas de vida, as\u00ed como revisiones oftalmol\u00f3gicas peri\u00f3dicas en el curso posterior de la vida. Si se incluye la regi\u00f3n temporo-frontal (segmento V1), debe considerarse la posibilidad de un s\u00edndrome de Sturge-Weber (tr\u00edada: CM fronto-temporal segmentario, glaucoma ipsilateral y angiomatosis leptomen\u00edngea) <strong>(Fig. 5)<\/strong>, que no debe confundirse con el s\u00edndrome PHACES.<br \/>\n<img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2483 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb4_5.png-1d98c5_1010.png\" width=\"1100\" height=\"706\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb4_5.png-1d98c5_1010.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb4_5.png-1d98c5_1010-800x513.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb4_5.png-1d98c5_1010-120x77.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb4_5.png-1d98c5_1010-90x58.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb4_5.png-1d98c5_1010-320x205.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb4_5.png-1d98c5_1010-560x359.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/706;\" \/><\/p>\n<p>\nEl s\u00edndrome de Sturge-Weber se caracteriza cl\u00ednicamente por epilepsia infantil temprana dif\u00edcil de tratar, posible par\u00e1lisis y deterioro cognitivo. Adem\u00e1s de una evaluaci\u00f3n oftalmol\u00f3gica r\u00e1pida, se recomienda la realizaci\u00f3n de una resonancia magn\u00e9tica del cr\u00e1neo en la infancia.<\/p>\n<p>Hay que distinguir de las manchas de vino de Oporto en sentido estricto las inofensivas &#8220;picaduras de cig\u00fce\u00f1a&#8221; que se dan en el 50% de los reci\u00e9n nacidos y que representan malformaciones capilares funcionales, normalmente de regresi\u00f3n espont\u00e1nea. Siempre se distribuyen sim\u00e9tricamente, con mayor frecuencia en la l\u00ednea media de la cara y el cuello. La afectaci\u00f3n frecuente de los p\u00e1rpados no se asocia a un riesgo de glaucoma.<\/p>\n<h2 id=\"erupcion-del-panal-trivial\">Erupci\u00f3n del pa\u00f1al &#8211; \u00bftrivial?<\/h2>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2484 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb6.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 673px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 673\/696;height:621px; width:400px\" width=\"673\" height=\"696\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>El lactante de <strong>la figura<\/strong> 6 llevaba varias semanas padeciendo un exantema papular muy pruriginoso, en parte petequial, en la zona del pa\u00f1al y peque\u00f1as fisuras en las flexuras, que segu\u00eda extendi\u00e9ndose a pesar de las terapias anteriores. El diagn\u00f3stico diferencial de las dermatosis del pa\u00f1al es amplio <strong>(Tab. 2)<\/strong>.<br \/>\n&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2485 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Tab2_s6.jpg-38c883_1012.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/758;height:413px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"758\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Tab2_s6.jpg-38c883_1012.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Tab2_s6.jpg-38c883_1012-800x551.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Tab2_s6.jpg-38c883_1012-120x83.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Tab2_s6.jpg-38c883_1012-90x62.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Tab2_s6.jpg-38c883_1012-320x221.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/Tab2_s6.jpg-38c883_1012-560x386.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>Si se presentan p\u00e1pulas persistentes de color rojo parduzco y no hay respuesta a la terapia antiinflamatoria t\u00f3pica, debe realizarse una evaluaci\u00f3n adicional mediante biopsia. En nuestro beb\u00e9, el diagn\u00f3stico de histiocitosis de c\u00e9lulas de Langerhans (HCL) pudo confirmarse histol\u00f3gicamente. Se trata de un diagn\u00f3stico diferencial importante en la dermatitis persistente del pa\u00f1al y el eccema seborreico de los intertriginos en lactantes y ni\u00f1os peque\u00f1os. Una pista cl\u00ednica es el aspecto hemorr\u00e1gico frecuentemente observado de las eflorescencias y las hemorragias puntuales tras la muda.<\/p>\n<p>La HCL es una afecci\u00f3n oncol\u00f3gica (incidencia 0,4:100.000 ni\u00f1os menores de 15 a\u00f1os con un pico de edad en los 3 primeros a\u00f1os) con acumulaci\u00f3n clonal y proliferaci\u00f3n de c\u00e9lulas de Langerhans en diversos \u00f3rganos (esqueleto 80% [Osteolysen], piel 25%, h\u00edgado, bazo, m\u00e9dula \u00f3sea y ganglios linf\u00e1ticos) [9]. En los casos de sospecha puramente radiol\u00f3gica de HCL (por ejemplo, osteolisis), merece la pena realizar un examen dermatol\u00f3gico meticuloso, ya que incluso los hallazgos cut\u00e1neos m\u00ednimos pueden ser la clave para la confirmaci\u00f3n histol\u00f3gica. Esto significa que se puede prescindir de una arriesgada biopsia de \u00f3rganos internos o del esqueleto. La clasificaci\u00f3n en HCL monosintom\u00e1tica (HCL-SS) de pron\u00f3stico excelente y HCL multisist\u00e9mica (HCL-MS) de pron\u00f3stico muy variable se realiza seg\u00fan un programa de examen estandarizado. La terapia se lleva a cabo en el marco del &#8220;protocolo de tratamiento colaborativo internacional LCH-IV para la histiocitosis de c\u00e9lulas de Langerhans&#8221; (www.histiocytesocie ty.org) [9].<\/p>\n<h2 id=\"papulas-pruriginosas\">P\u00e1pulas pruriginosas<\/h2>\n<p>La ni\u00f1a de doce a\u00f1os de la <strong>figura<\/strong> 7 llevaba seis semanas padeciendo p\u00e1pulas en el lado extensor con picor intenso en el sentido del prurigo simple subacuta.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2486 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb7.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 673px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 673\/1195;height:710px; width:400px\" width=\"673\" height=\"1195\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb7.png 673w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb7-120x213.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb7-90x160.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb7-320x568.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb7-560x994.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 673px) 100vw, 673px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p>No hubo indicaciones anamn\u00e9sicas para el eczema at\u00f3pico. Adem\u00e1s de una linfadenopat\u00eda cervical y axilar, se observ\u00f3 una LDH elevada con unos par\u00e1metros de laboratorio por lo dem\u00e1s anodinos. Histol\u00f3gicamente, se pudo confirmar la sospecha cl\u00ednica y radiol\u00f3gica de enfermedad de Hodgkin. El prurigo simplex subacuta, que se observa con regularidad en adultos (principalmente mujeres) sin una causa interna identificable, es una rareza en los ni\u00f1os. por lo general s\u00f3lo cabe esperar en asociaci\u00f3n con la dermatitis at\u00f3pica. En la situaci\u00f3n aqu\u00ed descrita, est\u00e1 indicada una aclaraci\u00f3n interna sobre una enfermedad subyacente hep\u00e1tica, nefrol\u00f3gica o hematooncol\u00f3gica. La enfermedad de Hodgkin es la representante cl\u00e1sica, representa el 5% de las neoplasias malignas en la infancia y la adolescencia y muy a menudo (20-30%) muestra s\u00edntomas cut\u00e1neos [11]:<\/p>\n<ul>\n<li>Prurigo simplex subacuta\/eczema<\/li>\n<li>Eritema nodoso<\/li>\n<li>Infiltraci\u00f3n cut\u00e1nea espec\u00edfica de la enfermedad de Hodgkin: micosis fungoide, linfomas de c\u00e9lulas T CD30+.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El prurigo simple acuta (strophulus infantum) debe distinguirse del prurigo simple subacuta como reacci\u00f3n aguda a las picaduras repetidas de insectos en la infancia. El predominio de las seropapulares es t\u00edpico en este caso.<\/p>\n<h2 id=\"manchas-blancas-y-marrones-en-el-lactante-y-el-nino-pequeno\">Manchas blancas y marrones en el lactante y el ni\u00f1o peque\u00f1o<\/h2>\n<p>Xantogranulomas juveniles y neurofibromatosis: Las m\u00faltiples manchas caf\u00e9 con leche (n\u00famero \u22656, tama\u00f1o &gt;0,5 cm prepuberal) son un primer signo bien reconocido de neurofibromatosis tipo 1 (NF1) en la infancia y la ni\u00f1ez temprana. Sin embargo, s\u00f3lo el 54% de los ni\u00f1os con NF1 cumplen los criterios de diagn\u00f3stico cl\u00ednico en el primer a\u00f1o de vida [12]. Los ni\u00f1os que puedan estar afectados deben someterse a cuidadosos controles pedi\u00e1tricos del desarrollo y a un examen oftalmol\u00f3gico inicial en torno a los doce meses de edad. Las im\u00e1genes cerebrales est\u00e1n indicadas en caso de alteraciones visuales (glioma \u00f3ptico) u otras anomal\u00edas neurol\u00f3gicas. No se requiere un an\u00e1lisis gen\u00e9tico para el diagn\u00f3stico, pero puede ser \u00fatil en casos poco claros. Si se encuentran simult\u00e1neamente m\u00faltiples manchas caf\u00e9 con leche y uno o m\u00e1s xantogranulomas juveniles (JXG) <strong>(Fig. 8), <\/strong>esto representa una constelaci\u00f3n de riesgo para la aparici\u00f3n de leucemia mielomonoc\u00edtica juvenil (LMMJ). La LMMJ, que suele aparecer en la infancia y la ni\u00f1ez, es significativamente m\u00e1s frecuente en los pacientes con NF1 que en los ni\u00f1os sanos. Si el JXG est\u00e1 presente al mismo tiempo, el riesgo se multiplica por 20-30 [13]. Con la ayuda de un estrecho seguimiento y un diagn\u00f3stico precoz, puede mejorarse el pron\u00f3stico de la LMMJ.<\/p>\n<p>&#8220;Manchas blancas&#8221;: Al evaluar las manchas blancas, es esencial distinguir las lesiones hipopigmentadas de las despigmentadas y las manchas cong\u00e9nitas de las adquiridas. Las m\u00e1culas hipopigmentadas \u00fanicas y bien definidas en el sentido de un nevus depigmentosus no son infrecuentes en los lactantes, con un 0,8%, y en los ni\u00f1os mayores, con hasta un 5%, pero s\u00f3lo un 0,5% de todas las personas tienen m\u00e1s de dos manchas de este tipo [14]. Si se encuentran m\u00e1s de tres de estas hipopigmentaciones en forma de hoja de fresno o de confeti <strong>(Fig.&nbsp;9),<\/strong> se trata de un posible primer signo cut\u00e1neo de esclerosis tuberosa (ET).<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2487 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb8-9_s7.png-0cfc17_1015.png\" width=\"1100\" height=\"862\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb8-9_s7.png-0cfc17_1015.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb8-9_s7.png-0cfc17_1015-800x627.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb8-9_s7.png-0cfc17_1015-120x94.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb8-9_s7.png-0cfc17_1015-90x71.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb8-9_s7.png-0cfc17_1015-320x251.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb8-9_s7.png-0cfc17_1015-560x439.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/862;\" \/><\/p>\n<p>En esta situaci\u00f3n en la primera infancia, los controles pedi\u00e1tricos cuidadosos del desarrollo son primordiales. Si se producen anomal\u00edas neurol\u00f3gicas, est\u00e1 indicada una r\u00e1pida evaluaci\u00f3n neuropedi\u00e1trica. Hasta dos tercios de los ni\u00f1os con ET presentan mutaciones espont\u00e1neas, por lo que unos antecedentes familiares negativos no son un argumento en contra de este diagn\u00f3stico.<\/p>\n<h2 id=\"senal-de-collar-de-pelo\">&#8220;Se\u00f1al de collar de pelo&#8221;<\/h2>\n<p>La aplasia cutis cong\u00e9nita es una aplasia cong\u00e9nita de la piel y en la mayor\u00eda de las estructuras m\u00e1s profundas. Las causas son m\u00faltiples [15]. Si la aplasia cutis est\u00e1 presente cerca de la l\u00ednea media del cr\u00e1neo, puede ser una expresi\u00f3n de disrafismo craneal oculto. A menudo, alrededor del pelo aparece una hipertricosis arremolinada muy caracter\u00edstica de pelos m\u00e1s oscuros y largos, similar a las isobaras del mapa del tiempo <strong>(Fig.&nbsp;10)<\/strong>, denominada &#8220;signo del collar capilar&#8221;. En esta situaci\u00f3n, est\u00e1 indicada la obtenci\u00f3n de im\u00e1genes mediante ecograf\u00eda o mejor IRM del cr\u00e1neo, especialmente antes de la intervenci\u00f3n quir\u00fargica [16].<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2488 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb10.jpg\" style=\"--smush-placeholder-width: 683px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 683\/725;height:425px; width:400px\" width=\"683\" height=\"725\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<h2 id=\"purpura-en-la-infancia\">\nP\u00farpura en la infancia<\/h2>\n<p>Desde su completo bienestar, el lactante de <strong>la figura<\/strong> 11 desarroll\u00f3 placas purp\u00faricas urticariales, en parte blancoides, en las extremidades y en la cara, compatibles con el edema hemorr\u00e1gico agudo de la infancia (EHAI), tambi\u00e9n conocido como p\u00farpura cocarda de Seidlmayer. La gripe aviar altamente pat\u00f3gena suele aparecer repentinamente tras infecciones v\u00edricas previas -normalmente entre los cuatro meses y los dos a\u00f1os de edad- y se cura en el plazo de una a tres semanas sin consecuencias duraderas. Llama la atenci\u00f3n la aparente contradicci\u00f3n de unas manifestaciones cut\u00e1neas flagrantes, un estado general del ni\u00f1o sin alteraciones y, por regla general, la ausencia de otras manifestaciones org\u00e1nicas. Si la presentaci\u00f3n es t\u00edpica, el diagn\u00f3stico puede hacerse puramente cl\u00ednico y puede omitirse una biopsia.<br \/>\n\u00bfRepresenta la AHEI un subgrupo de la p\u00farpura de Sch\u00f6nlein Hennoch (PSH) <strong>(Fig. 12)<\/strong>? Esta cuesti\u00f3n sigue siendo controvertida.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2489 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb11_12_s8.png-c48154_1017.png\" width=\"1100\" height=\"586\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb11_12_s8.png-c48154_1017.png 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb11_12_s8.png-c48154_1017-800x426.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb11_12_s8.png-c48154_1017-120x64.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb11_12_s8.png-c48154_1017-90x48.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb11_12_s8.png-c48154_1017-320x170.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/10\/abb11_12_s8.png-c48154_1017-560x298.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/586;\" \/><\/p>\n<p>A diferencia de la AHEI, el curso de la PSH se caracteriza principalmente por la posible afectaci\u00f3n de \u00f3rganos (especialmente ri\u00f1ones, intestinos y articulaciones). En la PSH, suele haber dolor abdominal tipo c\u00f3lico, por lo que debe considerarse y excluirse ecogr\u00e1ficamente una posible intususcepci\u00f3n o hemorragia intestinal. Incluso sin signos iniciales de nefritis PSH, el seguimiento cl\u00ednico (medici\u00f3n de la tensi\u00f3n arterial y estado de la orina) est\u00e1 indicado durante al menos tres a seis meses (una o dos veces por semana durante el primer mes, y despu\u00e9s una vez al mes) [17]. En caso de estado general disminuido, fiebre alta, signos de inflamaci\u00f3n notablemente aumentados y par\u00e1metros de coagulaci\u00f3n anormales, debe cuestionarse siempre el diagn\u00f3stico de PSH o AHEI y excluirse el diagn\u00f3stico diferencial de p\u00farpura fulminans (en el contexto de una sepsis meningoc\u00f3cica), que puede poner en peligro la vida.<\/p>\n<h2 id=\"conclusion\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<p>En resumen, esperamos haber proporcionado a los lectores de este art\u00edculo informaci\u00f3n interesante y pr\u00e1ctica para la evaluaci\u00f3n de los ni\u00f1os con manifestaciones dermatol\u00f3gicas. Por supuesto, un art\u00edculo de este tipo s\u00f3lo puede cubrir una peque\u00f1a selecci\u00f3n de los muchos y excitantes signos y s\u00edntomas de la piel.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 id=\"literatura\">Literatura:<\/h3>\n<ol>\n<li>Pride HB, et al: Journal of the American Academy of Dermatology 2013; 68(6): 885 e881-812; quiz 897-888.<\/li>\n<li>Weibel L, Spinas R: The New England journal of medicine 2012; 366(21): e32.<\/li>\n<li>Buyon JP, et al: Nature clinical practice Reumatolog\u00eda 2009; 5(3): 139-148.<\/li>\n<li>Brown SJ, et al: Lupus eritematoso neonatal. En: Harper J, Oranje A, Prose N (eds.): Textbook of Pediatric Dermatology, 3\u00aa edici\u00f3n, Vol. 1. Oxford: Blackwell Publishing 2011; p. 14.1-14.12.<\/li>\n<li>Weibel L: VASA Zeitschrift fur Gef\u00e4sskrankheiten 2011; 40(6): 439-447.<\/li>\n<li>Theiler M, et al: J Dtsch Dermatol Ges 2013; 11(5): 397-405.<\/li>\n<li>Metry D, et al: Pediatrics 2009; 124(5): 1447-1456.<\/li>\n<li>Boon LM: Malformaciones vasculares. En: Harper J, Oranje A, Prose N (eds.): Textbook of Pediatric Dermatology, 3\u00aa edici\u00f3n. Oxford: Blackwell Publishing 2011; 12.11-12.24.<\/li>\n<li>Minkoff M: Monatschr Kinderheilkd 2012; 160: 958-966.<\/li>\n<li>Lewis-Jones S: Erupci\u00f3n del pa\u00f1al. En: Lewis-Jones S (ed.): Paediatric Dermatology, Oxford: Oxford University Press 2010; 192-199.<\/li>\n<li>Rubenstein M, Duvic M: Revista internacional de dermatolog\u00eda 2006; 45(3): 251-256.<\/li>\n<li>Boyd KP, et al: J Am Acad Dermatol 2009; 61: 1-14.<\/li>\n<li>Raygada M, et al:C\u00e1ncer de sangre pedi\u00e1trico 2010; 54: 173-175.<\/li>\n<li>Vanderhooft SL, et al: J Pediatr 1996; 129(3): 355-361.<\/li>\n<li>Frieden F: J Am Acad Dermatol 1986; 14(4): 646-660.<\/li>\n<li>Stevens CA: Am J Med Genet A 2008; 146A(4): 484-487.<\/li>\n<li>Scheer HS, Weibel L: JAMA 2013; 309(20): 2159-2160.<\/li>\n<li>Hospach T, Klaus G: P\u00farpura Sch\u00f6nlein-Henoch. Directriz de la GKJ y la DGKJ, Ene.2013, AWMF Online, <a href=\"http:\/\/www.awmf.org\/uploads\/tx_szleitlinien\/027-064l_S1_Purpura_Sch%C3%B6nlein_Henoch_2013-01.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.awmf.org\/uploads\/tx_szleitlinien\/027-064l_S1_Purpura_Sch\u00f6nlein_Henoch_2013-01.pdf<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<p>PR\u00c1CTICA DERMATOL\u00d3GICA 2013; 23(5): 4-8<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adem\u00e1s de las enfermedades infecciosas, los problemas cut\u00e1neos son uno de los motivos de consulta m\u00e1s frecuentes en las consultas de pediatr\u00eda y medicina general, y los dermat\u00f3logos tambi\u00e9n se&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":38088,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Las manifestaciones cut\u00e1neas en los ni\u00f1os como marcadores de enfermedades sist\u00e9micas","footnotes":""},"category":[11298,11310,11478,11402,11552],"tags":[60208,19903,15863,29177,60198,21861,45256,33377,60203,11904,60201,20228,60206,17314,13874,60202,60197,60209,19418,32236,60204,60200,39986,19902,43967,16712,14396,35097,41452,60199,60205,35511,24543,60207],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-346826","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-alergologia-e-inmunologia-clinica","category-dermatologia-y-venereologia","category-formacion-continua","category-pediatria","category-rx-es","tag-ahei-es","tag-cutaneo-es","tag-eczema-atopico-es","tag-edema-es","tag-enfermedad-sistemica-es","tag-erupcion-del-panal","tag-faces","tag-fisura","tag-fuego-mermal","tag-hemangioma-es","tag-infantil","tag-infeccion-es","tag-lch-es","tag-linfadenopatia-es","tag-lupus-es","tag-manchas-rojas","tag-manifestacion-cutanea","tag-nefritis-psh","tag-neurofibromatosis-es","tag-nino","tag-oftalmologico-es","tag-ojos-de-mapache","tag-papulas-es","tag-piel","tag-placa-es","tag-prevalencia-es","tag-prurigo-es","tag-purpura-es","tag-signo-de-collar-de-pelo","tag-signo-de-las-manos-en-el-cubo","tag-sindrome-de-sturge-weber-es","tag-sudando","tag-tumor-es","tag-xantogranulomas-juveniles","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-02 04:14:05","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/346826","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=346826"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/346826\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38088"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=346826"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=346826"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=346826"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=346826"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}