{"id":347010,"date":"2013-09-20T00:00:00","date_gmt":"2013-09-19T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/una-toxina-que-no-es-una\/"},"modified":"2013-09-20T00:00:00","modified_gmt":"2013-09-19T22:00:00","slug":"una-toxina-que-no-es-una","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/una-toxina-que-no-es-una\/","title":{"rendered":"Una toxina que no es una"},"content":{"rendered":"<p><strong>En el siglo XVIII, Christian Kerner propuso la tesis de que el efecto de cierta toxina, la botul\u00ednica, pod\u00eda utilizarse para tratar los calambres y la producci\u00f3n excesiva de sudor y saliva en el organismo. La hip\u00f3tesis de Kerner se demostr\u00f3 cierta unos dos siglos despu\u00e9s con el uso del botulinum en la dermatolog\u00eda est\u00e9tica moderna.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n se describir\u00e1, con ayuda de un excursus hist\u00f3rico, c\u00f3mo la toxina inicial de la salchicha ahumada se convirti\u00f3 en un ingrediente milagroso de la medicina est\u00e9tica.<\/p>\n<h2 id=\"erase-una-vez\">\u00c9rase una vez&#8230;<\/h2>\n<p>El primer caso de botulismo se produjo en 1735. En 1793, 13 granjeros de Wildbad, Alemania, compartieron una morcilla grande, ahumada y sin cocinar y enfermaron gravemente a consecuencia de ello, muriendo seis de ellos. En una boda celebrada en 1895, tambi\u00e9n en el sur de Alemania, se sirvi\u00f3 jam\u00f3n crudo y salado al son de la m\u00fasica de baile en lugar de la deliciosa comida nupcial. 34 m\u00fasicos se envenenaron, \u00a1tres de ellos murieron! A principios del siglo XX, el botulismo hac\u00eda estragos en Estados Unidos y casi destruy\u00f3 toda la industria de alimentos enlatados (&#8220;enfermedad de las latas&#8221;), por lo que se desarrollaron tecnolog\u00edas para controlar el botulismo en los alimentos enlatados.<\/p>\n<p>En el sur de Alemania, en esta \u00e9poca, era tradicional ahumar las salchichas en lugar de cocinarlas. En 1817, el Dr. Justinus Christian Kerner (1786-1862), poeta rom\u00e1ntico y funcionario de salud p\u00fablica en Baden-W\u00fcrttemberg, describi\u00f3 en el &#8220;T\u00fcbinger Bl\u00e4ttern f\u00fcr Naturwissenschaften und Arzneykunde&#8221; el efecto de cierto veneno que se encuentra en las salchichas estropeadas, ahumadas pero sin cocinar. Kerner ya se\u00f1al\u00f3 entonces que esta toxina podr\u00eda servir m\u00e1s adelante como &#8220;un medicamento formidable tanto para el tratamiento de los calambres como para la reducci\u00f3n de la salivaci\u00f3n, el lagrimeo y la transpiraci\u00f3n excesivos&#8221;. Sin embargo, Kerner no ten\u00eda una idea real de la causa de este envenenamiento, ya que en aquella \u00e9poca a\u00fan no se hab\u00eda descubierto la bacteria. Esto no se demostr\u00f3 hasta 20 a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando el qu\u00edmico Louis Pasteur (1822-1895) demostr\u00f3 la fermentaci\u00f3n microbiana del vino y prob\u00f3 as\u00ed la existencia de microorganismos. Buscar una causa viva de una enfermedad era cualquier cosa menos una pr\u00e1ctica com\u00fan durante la vida de Kerner. La creencia en la alquimia, que m\u00e1s tarde fue sustituida por la qu\u00edmica y la farmacolog\u00eda, era casi ilimitada. Kerner sospechaba que la causa de que las salchichas se estropearan fue, en un primer momento, la alimentaci\u00f3n insalubre de los cerdos de engorde y, posteriormente, la posible ca\u00edda de rayos en los puntos de ahumado de las salchichas.<\/p>\n<p>La observaci\u00f3n de que se forma una especie de capa de cera alrededor de los cad\u00e1veres tras un cierto periodo post mortem y de que la misma capa de grasa se formaba igualmente en las salchichas y los jamones le condujo finalmente a la teor\u00eda de los \u00e1cidos grasos. En 1822 public\u00f3 un largo tratado titulado &#8220;Das Fettgift oder die Fetts\u00e4ure und ihre Wirkung auf den thierischen Organismus, ein Beytrag zur Untersuchung des in verdorbenen W\u00fcrsten giftig werdenden Stoffes&#8221;. Debido a su trabajo en este campo, el botulismo se denomin\u00f3 entonces &#8220;enfermedad de Kerner&#8221;. En 1882, Robert Koch (1843-1910) descubri\u00f3 el bacilo tuberculoso y recibi\u00f3 por ello el Premio Nobel de Medicina en 1905. Las consecuencias que se derivaron de los trabajos de Pasteur y Koch, y de la bacteriolog\u00eda en general, fueron revolucionarias. Por primera vez en la historia de la medicina, se conocieron las causas de numerosas enfermedades, sentando as\u00ed las bases de la terapia causal.<\/p>\n<p>En 1897, Pierre Marie van Ermengem (1851-1932), alumno de Robert Koch, consigui\u00f3 aislar el pat\u00f3geno responsable del botulismo, refutando as\u00ed la teor\u00eda de los \u00e1cidos grasos de Kerner. Bautiz\u00f3 a esta bacteria con el nombre de Bacillus botulinus (del lat\u00edn botulus, salchicha), que hoy en d\u00eda se denomina Clostridium botulinum (tenga en cuenta que por este motivo el principio activo conocido hoy en d\u00eda se denomina &#8220;botulinum&#8221; y no &#8220;botulinus&#8221;).<\/p>\n<h2 id=\"un-veneno-aprende-a-caminar\">Un veneno aprende a caminar<\/h2>\n<p>En 1905, Tchitchikine reconoci\u00f3 que la toxina formada era una neurotoxina y en 1919 (es decir, despu\u00e9s de la Primera Guerra Mundial), Burke realiz\u00f3 las primeras mediciones cuantitativas. Pero en principio, la investigaci\u00f3n sobre el botulinum permaneci\u00f3 en silencio durante mucho tiempo, hasta la Segunda Guerra Mundial. Temiendo el uso de armas qu\u00edmicas, el investigador Eduard Schantz trabaj\u00f3 intensamente en la estructura de la prote\u00edna por encargo del ej\u00e9rcito estadounidense. Sin embargo, su trabajo estaba sujeto al mayor secreto. En 1949, Burgen pudo demostrar que el efecto de la toxina botul\u00ednica no se debe a un bloqueo postsin\u00e1ptico, como se supon\u00eda anteriormente, sino a una inhibici\u00f3n presin\u00e1ptica de la acetilcolina (quimiodenervaci\u00f3n). Este hallazgo fue pionero para los posteriores fundamentos te\u00f3ricos de la aplicaci\u00f3n cl\u00ednica de la botulina.<\/p>\n<p>Sin la visi\u00f3n, el compromiso y la perseverancia frente a numerosos contratiempos de dos cient\u00edficos, el desarrollo del f\u00e1rmaco botul\u00ednico nunca habr\u00eda sido posible. El Dr. Alan Scott, un oftalm\u00f3logo de San Francisco, buscaba a finales de los a\u00f1os sesenta un m\u00e9todo de tratamiento alternativo a la entonces habitual cirug\u00eda del estrabismo. Este impulso le uni\u00f3 a Ed Schantz, que posteriormente se convirti\u00f3 en el responsable de la producci\u00f3n de la toxina. A trav\u00e9s de numerosos experimentos y desarrollos posteriores, Scott pudo publicar la aplicaci\u00f3n del botul\u00ednico en humanos ocho a\u00f1os despu\u00e9s de la primera idea bajo el t\u00edtulo &#8220;Inyecci\u00f3n de toxina botul\u00ednica en los m\u00fasculos oculares para corregir el estrabismo&#8221;. Siguieron otras numerosas indicaciones, sobre todo en el campo neurol\u00f3gico como el blefaroespasmo, la tort\u00edcolis, el pie zambo, el espasmo hemifacial, pero tambi\u00e9n en otros campos de la gastroenterolog\u00eda (acalasia, fisura anal), la otorrinolaringolog\u00eda, la ginecolog\u00eda o la urolog\u00eda. Se podr\u00eda afirmar: &#8220;ubi musculus, ibi botulinum&#8221; (donde hay un m\u00fasculo, hay botulina). La audaz idea del oficial m\u00e9dico Dr. Justinus Kerner se hab\u00eda hecho realidad: El veneno ya no era un veneno, sino una medicina muy eficaz.<\/p>\n<h2 id=\"la-hiperhidrosis-como-pionera-de-la-dermatologia-estetica\">La hiperhidrosis como pionera de la dermatolog\u00eda est\u00e9tica<\/h2>\n<p>Jean Carruthers fue una joven residente con Alan Scott y trat\u00f3 a pacientes con blefaroespasmo con botulina en su cl\u00ednica oftalmol\u00f3gica. Se dio cuenta de que cada vez m\u00e1s pacientes quer\u00edan tratarse tambi\u00e9n el lado no enfermo de la cara, porque las molestas arrugas del lado tratado hab\u00edan desaparecido. Adem\u00e1s, los pacientes se mostraron satisfechos con su nueva expresi\u00f3n facial relajada. Junto con su c\u00f3nyuge, Alastair, dermat\u00f3logo de Vancouver (Canad\u00e1), Carruthers desarroll\u00f3 en 1995 una nueva indicaci\u00f3n para el tratamiento botul\u00ednico: la indicaci\u00f3n est\u00e9tica para el tratamiento de las arrugas m\u00edmicas. Resulta interesante en este contexto el hecho de que Scott, a pesar de contar con la aprobaci\u00f3n de la FDA desde 1985 para el blefaroespasmo, no pudo impulsar en su momento su medicamento patentado como Occulinum\u00ae por falta de inter\u00e9s. El f\u00e1rmaco de la empresa Allergan (en aquella \u00e9poca, por cierto, una empresa con productos exclusivamente oftalmol\u00f3gicos), ahora llamado <sup>Botox\u00ae<\/sup>, se fue haciendo poco a poco m\u00e1s conocido, aunque a mediados de los noventa no se pod\u00eda hablar en absoluto de un gran avance. El hito revolucionario en el desarrollo de la dermatolog\u00eda est\u00e9tica, es decir, la constataci\u00f3n de que las arrugas pod\u00edan tratarse de forma &#8220;conservadora&#8221; mediante un f\u00e1rmaco y, por tanto, se pod\u00eda prescindir de los costosos liftings quir\u00fargicos, a\u00fan tard\u00f3 en llegar. La clientela para esta indicaci\u00f3n era sencillamente demasiado reducida en aquella \u00e9poca.<\/p>\n<p>El nivel de conocimiento del <sup>Botox\u00ae<\/sup> aument\u00f3 con la nueva indicaci\u00f3n de la hiperhidrosis. Bushara inform\u00f3 por primera vez de una terapia potencial en el tratamiento de la hiperhidrosis focal en 1996. En realidad, descubri\u00f3 m\u00e1s incidentalmente que los pacientes a los que examin\u00f3 por el s\u00edndrome hemifacial sudaban menos en la zona tratada. Public\u00f3 sus hallazgos bajo el t\u00edtulo: &#8220;Toxina botul\u00ednica: un posible nuevo tratamiento para la hiperhidrosis axilar&#8221;. Esta nueva indicaci\u00f3n encontr\u00f3 una poblaci\u00f3n de pacientes con un potencial inconmensurable, teniendo en cuenta que entre el 1% y el 3% de la poblaci\u00f3n total padece hiperhidrosis focal, y que el n\u00famero estimado de casos no declarados se aproxima al 8%-10%.<\/p>\n<p>En Suiza, el autor de este art\u00edculo trat\u00f3 por primera vez a una paciente con Botox\u00ae en la indicaci\u00f3n de hiperhidrosis focal en 1997 <strong>(Fig. 1)<\/strong>. La demanda posterior fue tan abrumadora que al cabo de muy poco tiempo se estableci\u00f3 la primera &#8220;consulta de hiperhidrosis&#8221; de Suiza en la Cl\u00ednica Dermatol\u00f3gica del Hospital Universitario de Z\u00farich.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-2256\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/www12.png-999fcd_836.png\" style=\"height:522px; width:800px\" width=\"993\" height=\"648\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/www12.png-999fcd_836.png 993w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/www12.png-999fcd_836-800x522.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/www12.png-999fcd_836-120x78.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/www12.png-999fcd_836-90x59.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/www12.png-999fcd_836-320x209.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/www12.png-999fcd_836-560x365.png 560w\" sizes=\"(max-width: 993px) 100vw, 993px\" \/><\/p>\n<p><em>Fig. 1: El tratamiento de la hiperhidrosis focal con botulina es extremadamente eficaz. Esta nueva forma de tratamiento, surgida a finales de la d\u00e9cada de 1990, ha tratado a un n\u00famero sin precedentes de pacientes en todo el mundo. El tratamiento de la hiperhidrosis puede calificarse hoy en d\u00eda de pionero en el establecimiento de la dermatolog\u00eda est\u00e9tica.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En otros pa\u00edses europeos, as\u00ed como en EE.UU. y Canad\u00e1, la demanda fue comparativamente alta y as\u00ed, en muy poco tiempo, un gran n\u00famero de pacientes fueron tratados con botulina con gran \u00e9xito, sin que se produjeran efectos secundarios ni complicaciones importantes. Gracias a otros informes cient\u00edficos, principalmente del campo de la hiperhidrosis, el n\u00famero de tratamientos est\u00e9ticos con <sup>Botox\u00ae<\/sup> en dermatolog\u00eda finalmente aument\u00f3 <strong>(Fig. 2)<\/strong>.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2257 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ww22.png-a069b4_837.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 993px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 993\/648;height:522px; width:800px\" width=\"993\" height=\"648\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ww22.png-a069b4_837.png 993w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ww22.png-a069b4_837-800x522.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ww22.png-a069b4_837-120x78.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ww22.png-a069b4_837-90x59.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ww22.png-a069b4_837-320x209.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ww22.png-a069b4_837-560x365.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 993px) 100vw, 993px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/p>\n<p><em>Fig. 2: Con m\u00e1s de 5 millones de tratamientos de <sup>Botox\u00ae<\/sup> s\u00f3lo en EE.UU. en 2011, el botul\u00ednico es, con diferencia, el agente de intervenci\u00f3n est\u00e9tica m\u00e1s utilizado. \u00a1Esto corresponde a un aumento del 123% en los \u00faltimos 10 a\u00f1os! En comparaci\u00f3n, los procedimientos cosm\u00e9ticos con rellenos (inyecciones de \u00e1cido hialur\u00f3nico) est\u00e1n muy por detr\u00e1s, en segundo lugar, con 1,9 millones de procedimientos.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan las estad\u00edsticas de la &#8220;American Society for Aesthetic Plastic Surgery&#8221; (ASAPS), 5.670.788 pacientes fueron tratados con botulina para la indicaci\u00f3n de terapia de arrugas s\u00f3lo en EE.UU. en 2011. Este valor corresponde a un aumento del 5% con respecto al a\u00f1o anterior. Las cifras de 2012 a\u00fan no se han publicado, pero esto est\u00e1 claro: \u00a1la tendencia es al alza!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el siglo XVIII, Christian Kerner propuso la tesis de que el efecto de cierta toxina, la botul\u00ednica, pod\u00eda utilizarse para tratar los calambres y la producci\u00f3n excesiva de sudor&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":36720,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"La historia del descubrimiento del botulinum","footnotes":""},"category":[11310,11470,11552],"tags":[25139,24563,31248,25281,60877,47888,60873],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-347010","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-dermatologia-y-venereologia","category-noticias","category-rx-es","tag-arrugas","tag-botox-es","tag-botulinum-es","tag-hiperhidrosis","tag-oftalmologico-es-2","tag-sudor","tag-toxina-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-25 20:28:51","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347010","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=347010"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347010\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36720"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=347010"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=347010"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=347010"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=347010"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}