{"id":347012,"date":"2013-09-20T00:00:00","date_gmt":"2013-09-19T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/la-proteccion-solar-empieza-en-la-infancia\/"},"modified":"2013-09-20T00:00:00","modified_gmt":"2013-09-19T22:00:00","slug":"la-proteccion-solar-empieza-en-la-infancia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/la-proteccion-solar-empieza-en-la-infancia\/","title":{"rendered":"La protecci\u00f3n solar empieza en la infancia"},"content":{"rendered":"<p><strong>La prueba cient\u00edfica de que el desarrollo de tumores epiteliales de la piel, as\u00ed como de melanomas, puede prevenirse eficazmente con medidas consecuentes de protecci\u00f3n solar se contrapone a los diversos temores de la poblaci\u00f3n sobre los efectos secundarios y los riesgos de los productos de protecci\u00f3n solar. En particular, existen informes sobre la posible actividad hormonal de los filtros solares qu\u00edmicos, la cuesti\u00f3n de la seguridad de los filtros f\u00edsicos de tama\u00f1o nanom\u00e9trico y, por \u00faltimo, pero no por ello menos importante, la preocupaci\u00f3n por la posible deficiencia de vitamina D en el esqueleto en crecimiento bajo rigurosas medidas de protecci\u00f3n solar. El objetivo de este art\u00edculo es arrojar luz sobre la situaci\u00f3n actual de los datos en relaci\u00f3n con las cuestiones mencionadas y hacer recomendaciones para la pr\u00e1ctica diaria.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>El hecho de que la radiaci\u00f3n UV conduce a la inducci\u00f3n de tumores cut\u00e1neos malignos es bien conocido y est\u00e1 bien documentado. Tanto los UVB (longitud de onda 280-320&nbsp;nm) como los UVA (320-400&nbsp;nm) tienen propiedades cancer\u00edgenas. Este \u00faltimo tambi\u00e9n es fundamental en los procesos de envejecimiento de la piel.<\/p>\n<p>Las quemaduras solares graves en la infancia son uno de los factores de riesgo modificables m\u00e1s importantes del melanoma [1], que sigue teniendo una incidencia creciente y un mal pron\u00f3stico en estadios avanzados. Mientras que en el caso de los tumores cut\u00e1neos epiteliales (carcinoma basocelular, carcinoma espinocelular) los datos relativos a una influencia positiva del uso regular de protectores solares sobre el desarrollo tumoral son relativamente claros, durante mucho tiempo prevaleci\u00f3 la incertidumbre a este respecto en el caso del melanoma. Sin embargo, recientemente, el primer estudio aleatorizado y controlado ha podido documentar una clara reducci\u00f3n de la incidencia del melanoma con el uso sistem\u00e1tico de protectores solares [2].<\/p>\n<p>Desde este punto de vista, es sorprendente que el conocimiento de estas conexiones sea a\u00fan muy limitado en la poblaci\u00f3n general y especialmente entre ni\u00f1os y adolescentes. Una encuesta reciente realizada entre escolares del noroeste de Suiza revel\u00f3 que s\u00f3lo un tercio de los encuestados ten\u00eda un buen conocimiento de la protecci\u00f3n solar y sus riesgos [3]. M\u00e1s de la mitad de los participantes tambi\u00e9n sufrieron al menos una quemadura solar en el a\u00f1o anterior a la encuesta y, a pesar de que los estudiantes de m\u00e1s edad ten\u00edan mejores conocimientos, fueron mucho menos constantes a la hora de protegerse de la radiaci\u00f3n UV que los encuestados m\u00e1s j\u00f3venes. Adem\u00e1s, parece que los padres protegen a sus hijos especialmente en situaciones de alto riesgo (estancia en la playa), mientras que se descuida la exposici\u00f3n diaria al sol (jugar en el jard\u00edn) [4]. Sin embargo, esta \u00faltima representa una gran parte de la dosis acumulada de UV. Estos hechos dejan claro que el tema de la protecci\u00f3n solar debe ocupar un lugar fijo en el contexto de las revisiones pedi\u00e1tricas rutinarias, as\u00ed como en cada consulta dermatol\u00f3gica.<\/p>\n<h2 id=\"productos-de-proteccion-solar-efecto-y-posibles-riesgos\">Productos de protecci\u00f3n solar: efecto y posibles riesgos<\/h2>\n<p>La profilaxis de la exposici\u00f3n encabeza la lista cuando se trata de protecci\u00f3n solar, tanto para ni\u00f1os como para adultos. Adem\u00e1s de buscar la sombra durante las horas del mediod\u00eda (11-15&nbsp;hrs), debe prestarse especial atenci\u00f3n a cubrir la mayor parte posible del cuerpo con ropa ligera, ya que la protecci\u00f3n UV de la ropa oscura es mejor en comparaci\u00f3n con la ropa blanca y la protecci\u00f3n de la ropa mojada tiende a cero. Cada vez m\u00e1s, los vestidos con protecci\u00f3n solar incorporada tambi\u00e9n est\u00e1n disponibles en los grandes distribuidores. Las gafas de sol y los sombreros tambi\u00e9n son obligatorios.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, los protectores solares, disponibles en todas las formulaciones imaginables, desempe\u00f1an un papel importante. Se dividen en filtros org\u00e1nicos, que provocan la absorci\u00f3n de los rayos UV, y filtros f\u00edsicos, que provocan la reflexi\u00f3n y la dispersi\u00f3n de la radiaci\u00f3n [5].<\/p>\n<p>El nivel requerido del factor de protecci\u00f3n solar (FPS) es controvertido. Oficialmente, la &#8220;Academia Americana de Pediatr\u00eda&#8221; (AAP) recomienda el uso de un producto con FPS&nbsp;15 o superior [6], mientras que las sociedades dermatol\u00f3gicas exigen factores de protecci\u00f3n significativamente superiores. El FPS es el cociente del tiempo de umbral de eritema con protecci\u00f3n solar dividido por el tiempo de umbral de eritema sin protecci\u00f3n solar. Por desgracia, hay muchas opiniones equivocadas sobre lo que estas cifras dicen en realidad. Por ejemplo, a menudo se asume que el rendimiento protector no se duplica o cuadruplica del FPS&nbsp;15 al FPS&nbsp;30 o al FPS&nbsp;60, porque el porcentaje de radiaci\u00f3n UV filtrada (absorbida) s\u00f3lo aumenta un 5%. Esto significa: El rendimiento protector mejora s\u00f3lo de forma insignificante con el aumento del factor de protecci\u00f3n solar. Sin embargo, el rendimiento protector no se refiere a la radiaci\u00f3n filtrada (absorbida), sino a la radiaci\u00f3n que llega realmente a la epidermis\/dermis. Con el FPS&nbsp;15 aproximadamente el 6,7%, con el FPS 30 aproximadamente el 3,3% y con el FPS 60 aproximadamente el 1,7% de la radiaci\u00f3n UV llega a la epidermis\/dermis, lo que corresponde a una duplicaci\u00f3n o cuadruplicaci\u00f3n del rendimiento de la fotoprotecci\u00f3n.  <strong>(Fig. 1,<\/strong>  y tambi\u00e9n www.youtube.com\/watch?v=8cc8qRr7oMQ).<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-2236\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/dp2_005_fb_theiler.png\" style=\"height:713px; width:600px\" width=\"1100\" height=\"1308\"><\/p>\n<p>Estos hechos y la observaci\u00f3n de que la cantidad aplicada de protector solar es en realidad menos de la mitad de la cantidad recomendada de 2&nbsp;<sup>mg\/cm2<\/sup> utilizada en las pruebas hacen que la aplicaci\u00f3n de un producto con al menos FPS&nbsp;30 parezca razonable. La cantidad recomendada de crema solar para una ni\u00f1a de 8 a\u00f1os, por ejemplo, para tratar todo el tegumento con una superficie corporal de 0,85&nbsp;m2 es de unos buenos 16 g, lo que equivale aproximadamente al tama\u00f1o de una pelota de golf. Adem\u00e1s, se preferir\u00e1n los productos en los que la protecci\u00f3n UVA sea al menos un tercio del FPS. Estos \u00faltimos est\u00e1n marcados con el sello UVA <strong>(Fig. 2) <\/strong>.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2237 lazyload\" alt=\"\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/abb2_dp2.png\" style=\"--smush-placeholder-width: 672px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 672\/847;height:756px; width:600px\" width=\"672\" height=\"847\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\"><\/p>\n<p>Los repetidos informes sobre la relevante absorci\u00f3n sist\u00e9mica y la actividad hormonal de los filtros solares org\u00e1nicos han sido noticia en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Los compuestos benzofenona-3 (oxibenzona), octil-metoxicinamato y 3-(4-metil-bencilideno)alcanfor est\u00e1n especialmente afectados, y la mayor\u00eda de los datos proceden de estudios in vitro. Un estudio cl\u00ednico realizado en 32 adultos demostr\u00f3 que todas las sustancias se absorben cuando se aplican sobre una zona extensa, siendo la tasa de absorci\u00f3n mayor en el caso de la benzofenona-3 [7]. No pudo demostrarse una influencia relevante en los niveles de hormonas sexuales a pesar de la aplicaci\u00f3n de grandes superficies y dosis elevadas, aunque el riesgo puede ser mayor en los ni\u00f1os muy peque\u00f1os debido a la relaci\u00f3n menos favorable entre superficie corporal y peso y a los sistemas metab\u00f3licos m\u00e1s inmaduros. Por esta raz\u00f3n, probablemente tenga sentido utilizar productos sin los filtros mencionados, especialmente la benzofenona-3, en los primeros a\u00f1os de vida, aunque hay que tener en cuenta que este compuesto tambi\u00e9n se encuentra en muchos otros cosm\u00e9ticos como los champ\u00fas para el pelo. Los ingredientes de la mayor\u00eda de los protectores solares y otros cosm\u00e9ticos pueden consultarse c\u00f3modamente en www.codecheck.info.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, los filtros solares org\u00e1nicos pueden causar irritaci\u00f3n cut\u00e1nea y, en raras ocasiones, reacciones fotoal\u00e9rgicas.<\/p>\n<p>Estas razones han llevado a nuestra recomendaci\u00f3n, as\u00ed como a la de varios otros organismos, de utilizar \u00fanicamente filtros solares f\u00edsicos (di\u00f3xido de titanio, \u00f3xido de zinc) en el primer a\u00f1o de vida, aunque esto no se basa en datos fehacientes. Recientemente, tambi\u00e9n se ha reducido gradualmente el tama\u00f1o de las part\u00edculas de los filtros f\u00edsicos para reducir el efecto &#8220;blanqueador&#8221; no deseado de los productos. El tama\u00f1o de las part\u00edculas se sit\u00faa ahora en el rango nanom\u00e9trico, lo que a su vez suscit\u00f3 preocupaci\u00f3n por la seguridad. Sin embargo, diversos estudios no han podido demostrar la permeabilidad m\u00e1s all\u00e1 del estrato c\u00f3rneo, por lo que probablemente estos compuestos deban considerarse seguros [8].<\/p>\n<h2 id=\"proteccion-solar-y-vitamina-d\">Protecci\u00f3n solar y vitamina D<\/h2>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, cada vez hay m\u00e1s pruebas de que la vitamina D tiene efectos de mucho mayor alcance en el cuerpo humano de lo que se pensaba. La mayor parte de la vitamina D activa se produce bajo la influencia de los rayos UV-B en la piel. Varios estudios han demostrado que el uso constante de protectores solares provoca una reducci\u00f3n relevante del nivel sist\u00e9mico de vitamina D. Sin embargo, las condiciones del estudio probablemente no se correspond\u00edan con las &#8220;condiciones del mundo real&#8221; y las medidas de protecci\u00f3n solar no provocan un descenso relevante del nivel de vitamina D en la mayor\u00eda de las personas en la vida cotidiana [9]. Esto contrasta con situaciones especiales como las de los pacientes con xeroderma pigmentoso o albinismo oculocut\u00e1neo, en los que sin duda est\u00e1 indicada la m\u00e1xima protecci\u00f3n solar y, por tanto, el control de los niveles de vitamina D.<\/p>\n<p>Dado que la radiaci\u00f3n UV es un carcin\u00f3geno importante, las recomendaciones de ciertos expertos de una exposici\u00f3n solar diaria de corta duraci\u00f3n y sin protecci\u00f3n deber\u00edan rechazarse firmemente y deber\u00eda preferirse la suplementaci\u00f3n con vitamina D. Las nuevas recomendaciones de la Oficina Federal de Salud P\u00fablica (OFSP) de ampliar la sustituci\u00f3n de la vitamina D a los tres primeros a\u00f1os de vida son muy bienvenidas en este contexto (www.bag.admin.ch\/themen\/ernaeh rung_bewegung\/05207\/13246\/index.html).<\/p>\n<h2 id=\"recomendaciones-especificas-sobre-proteccion-solar-para-ninos\">Recomendaciones espec\u00edficas sobre protecci\u00f3n solar para ni\u00f1os<\/h2>\n<ul>\n<li>Deben tomarse medidas de protecci\u00f3n solar (permanecer a la sombra siempre que sea posible, ropa, crema de protecci\u00f3n solar con un FPS 30 como m\u00ednimo) siempre que se est\u00e9 al aire libre.<\/li>\n<li>Evite la luz solar directa hasta los seis meses de edad. Si es imposible, aplicaci\u00f3n localizada de protector solar.<\/li>\n<li>En los primeros a\u00f1os de vida, es preferible utilizar filtros puramente f\u00edsicos.<\/li>\n<li>Protector solar en cantidad suficiente&nbsp; y apl\u00edquelo con frecuencia suficiente, aproximadamente cada dos o tres horas, sobre todo despu\u00e9s del ba\u00f1o o de jugar en la arena (abrasi\u00f3n). Por esta raz\u00f3n, deben rechazarse los productos combinados con repelentes (DEET).<\/li>\n<li>Sustituci\u00f3n de la vitamina D seg\u00fan las recomendaciones de la FOPH. En situaciones de riesgo de hipovitaminosis D, se recomiendan determinaciones de los niveles adecuados.<\/li>\n<\/ul>\n<p><em>Literatura:<\/em><\/p>\n<ol>\n<li>Russak JE, Rigel DS: Factores de riesgo para el desarrollo del melanoma cut\u00e1neo primario. Cl\u00ednicas dermatol\u00f3gicas 2012; 30: 363-368.<\/li>\n<li>Green AC, Williams GM, Logan V, Strutton GM: Reducci\u00f3n del melanoma tras el uso regular de protecci\u00f3n solar: seguimiento de un ensayo aleatorizado. J Clin Oncol 2011; 29: 257-263.<\/li>\n<li>Reinau D, Meier C, Gerber N, Hofbauer GF, Surber C: Comportamiento protector frente al sol de los alumnos de primaria y secundaria en el noroeste de Suiza. Swiss Med Wkly 2012; 142: w13520.<\/li>\n<li>Li J, Uter W, Pfahlberg A, Gefeller O: Una comparaci\u00f3n de los patrones de protecci\u00f3n solar durante las vacaciones en la playa y las actividades cotidianas al aire libre en una muestra de poblaci\u00f3n de ni\u00f1os alemanes de corta edad. Br J Dermatol 2012; 166: 803-810.<\/li>\n<li>Quatrano NA, Dinulos JG: Principios actuales del uso de protectores solares en ni\u00f1os. Opini\u00f3n actual en pediatr\u00eda 2013; 25: 122-119.<\/li>\n<li>Secci\u00f3n sobre D, Balk SJ: Radiaci\u00f3n ultravioleta: un peligro para ni\u00f1os y adolescentes. Pediatr\u00eda 2011; 127: 588-597.<\/li>\n<li>Janjua NR, Mogensen B, Andersson AM, et al.: Absorci\u00f3n sist\u00e9mica de los protectores solares benzofenona-3, octil-metoxicinamato y 3-(4-metil-bencilideno) alcanfor tras la aplicaci\u00f3n t\u00f3pica en todo el cuerpo y niveles de hormonas reproductivas en humanos. J Invest Dermatol 2004; 123: 57-61.<\/li>\n<li>Newman MD, Stotland M, Ellis JI: La seguridad de las part\u00edculas nanosc\u00f3picas en los protectores solares a base de di\u00f3xido de titanio y \u00f3xido de zinc. J Am Acad Dermatol 2009; 61: 685-692.<\/li>\n<li>Norval M WH: \u00bfEl uso cr\u00f3nico de protecci\u00f3n solar reduce la producci\u00f3n de vitamina D a niveles insuficientes? Br J Dermatol 2009; 161: 732-736.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>DERMATOLOGIE PRAXIS 2013; No. 2: 4-6<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La prueba cient\u00edfica de que el desarrollo de tumores epiteliales de la piel, as\u00ed como de melanomas, puede prevenirse eficazmente con medidas consecuentes de protecci\u00f3n solar se contrapone a los&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":36593,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Prevenci\u00f3n del c\u00e1ncer de piel","footnotes":""},"category":[11310,11478,11336,11402,11552],"tags":[12286,14494,60889,12288,19597,49685,50765,60884,60886,47329,13104],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-347012","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-dermatologia-y-venereologia","category-formacion-continua","category-oncologia","category-pediatria","category-rx-es","tag-cancer-de-piel","tag-carcinoma-basocelular-es-2","tag-carcinoma-espinocelular-es-2","tag-melanoma","tag-proteccion-solar","tag-radiacion-ultravioleta","tag-sustitucion","tag-tumor-epitelial-cutaneo","tag-uva-es","tag-uvb-es","tag-vitamina-d-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-21 09:37:28","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347012","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=347012"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347012\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36593"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=347012"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=347012"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=347012"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=347012"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}