{"id":347053,"date":"2013-09-20T00:00:00","date_gmt":"2013-09-19T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/los-avances-tecnicos-permiten-la-terapia-endovascular\/"},"modified":"2013-09-20T00:00:00","modified_gmt":"2013-09-19T22:00:00","slug":"los-avances-tecnicos-permiten-la-terapia-endovascular","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/los-avances-tecnicos-permiten-la-terapia-endovascular\/","title":{"rendered":"Los avances t\u00e9cnicos permiten la terapia endovascular"},"content":{"rendered":"<p><strong>Los avances t\u00e9cnicos permiten ahora el tratamiento endovascular de los vasos p\u00e9lvicos m\u00e1s peque\u00f1os en pacientes con disfunci\u00f3n er\u00e9ctil. La disfunci\u00f3n er\u00e9ctil vascular puede servir de indicador precoz del desarrollo de aterosclerosis, por lo que un examen angiol\u00f3gico de los pacientes con disfunci\u00f3n er\u00e9ctil y riesgo cardiovascular conocido tiene todo el sentido. Dado que la disfunci\u00f3n er\u00e9ctil suele tener causas multifactoriales, es importante la cooperaci\u00f3n interdisciplinar en el tratamiento.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>M\u00e1s de 150 millones de hombres en todo el mundo sufren disfunci\u00f3n er\u00e9ctil (DE). Sus causas son diversas y a menudo multifactoriales, pero los problemas vasculares son una de las causas m\u00e1s importantes de la disfunci\u00f3n er\u00e9ctil inducida org\u00e1nicamente<strong>(Fig. 1<\/strong>).<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-2198\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr1.png-186c8f_809.jpg\" width=\"1062\" height=\"797\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr1.png-186c8f_809.jpg 1062w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr1.png-186c8f_809-800x600.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr1.png-186c8f_809-320x240.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr1.png-186c8f_809-300x225.jpg 300w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr1.png-186c8f_809-120x90.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr1.png-186c8f_809-90x68.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr1.png-186c8f_809-560x420.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 1062px) 100vw, 1062px\" \/><\/p>\n<p>Muchos pacientes con disfunci\u00f3n er\u00e9ctil presentan m\u00faltiples factores de riesgo cardiovascular como la presencia de enfermedad arterial perif\u00e9rica, enfermedad arterial coronaria, abuso de nicotina, hiperlipidemia, hipertensi\u00f3n arterial, diabetes mellitus y antecedentes familiares positivos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las alteraciones funcionales en las relaciones sexuales que ocupan un primer plano para los pacientes afectados, los s\u00edntomas de la disfunci\u00f3n er\u00e9ctil tambi\u00e9n sirven como posibles se\u00f1ales de alerta precoz.<br \/>\nindicadores de la presencia de cambios ateroscler\u00f3ticos en otras zonas estromales del cuerpo. Se ha demostrado que hasta el 70% de los pacientes varones con angina de pecho de nueva aparici\u00f3n ten\u00edan antecedentes de s\u00edntomas previos de disfunci\u00f3n er\u00e9ctil.<\/p>\n<p>Los tratamientos actuales para pacientes con disfunci\u00f3n er\u00e9ctil, como la inyecci\u00f3n intracavernosa de prostanoides o el uso de una bomba de vac\u00edo, son limitados y a veces muy inc\u00f3modos.<\/p>\n<p>La introducci\u00f3n de inhibidores de la fosfodiesterasa como la Viagra ha mostrado mejor\u00eda para muchos pacientes en uso cl\u00ednico, pero hasta el 50% de los estudiados muestran una respuesta sub\u00f3ptima a estos f\u00e1rmacos.<br \/>\nLa revascularizaci\u00f3n quir\u00fargica de las lesiones arteriales no ha ganado aceptaci\u00f3n en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica por diversas razones:<\/p>\n<ul>\n<li>Se utilizaron diversas t\u00e9cnicas quir\u00fargicas de forma no estandarizada.<\/li>\n<li>La obstrucci\u00f3n arterial difusa y no focal suele estar presente en los pacientes de urgencias con factores de riesgo cardiovascular.<\/li>\n<li>Los estudios publicados tienen un n\u00famero muy limitado de pacientes.<\/li>\n<li>Las intervenciones quir\u00fargicas conllevan riesgos espec\u00edficos de morbilidad, como trastornos en la cicatrizaci\u00f3n de las heridas y afectaci\u00f3n de las estructuras nerviosas, que pueden provocar anestesia y\/o eyaculaci\u00f3n retr\u00f3grada.<\/li>\n<\/ul>\n<h2 id=\"diagnostico-de-las-causas-vasculares-de-la-disfuncion-erectil\">Diagn\u00f3stico de las causas vasculares&nbsp;de la disfunci\u00f3n er\u00e9ctil<\/h2>\n<p><strong>Historia cl\u00ednica:<\/strong> La historia cl\u00ednica espec\u00edfica en pacientes con disfunci\u00f3n er\u00e9ctil en los que se supone que los problemas vasculares son la causa incluye los siguientes aspectos:<\/p>\n<ul>\n<li>Factores de riesgo cardiovascular<\/li>\n<li>Antecedentes cardiovasculares propios y familiares<\/li>\n<li>Presencia de s\u00edntomas de claudicaci\u00f3n (en caso de obstrucci\u00f3n il\u00edaca aislada, tambi\u00e9n claudicaci\u00f3n gl\u00fatea o del muslo).<\/li>\n<li>Historial de medicaci\u00f3n (los siguientes grupos de medicamentos pueden estar implicados causalmente en la disfunci\u00f3n er\u00e9ctil: Antipsic\u00f3ticos, antihipertensivos, antidepresivos, antiandrog\u00e9nicos y antihistam\u00ednicos).<\/li>\n<li>Inicio de los s\u00edntomas de disfunci\u00f3n er\u00e9ctil<\/li>\n<li>Existencia de rigidez reducida, ca\u00edda demasiado precoz de una erecci\u00f3n brevemente lograda o p\u00e9rdida completa de la tumescencia (muy raro).<\/li>\n<li>\u00bfQu\u00e9 medidas se han probado ya (inhibidores de la fosfodiesterasa, inyecci\u00f3n intracavernosa, ayudas a la erecci\u00f3n al vac\u00edo, etc.)?<\/li>\n<li>Prueba de autoinyecci\u00f3n del cuerpo cavernoso: Si una dosis baja de prostaglandina provoca una erecci\u00f3n completa, es probable que se trate de una disfunci\u00f3n er\u00e9ctil neurog\u00e9nica, psic\u00f3gena u hormonal. Si una dosis media o alta provoca una erecci\u00f3n, es probable que se deba a una causa vascular. Si ni siquiera con dosis elevadas se consigue una erecci\u00f3n, la disfunci\u00f3n venooclusiva es probablemente la causa de la DE.<\/li>\n<li>Dos cuestionarios diferentes (\u00cdndice Internacional de la funci\u00f3n er\u00e9ctil [IIEF] cuestionarios, IIEF-6 y IIEF-15) proporcionan m\u00e1s detalles sobre la gravedad de la disfunci\u00f3n er\u00e9ctil.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Oscilometr\u00eda <strong>y<\/strong> determinaci\u00f3n del \u00edndice tobillo-brazo<strong>:<\/strong> Dado que las obstrucciones arteriales en los pacientes con SUH tambi\u00e9n se localizan en la zona de la arteria il\u00edaca com\u00fan y pueden provocar los s\u00edntomas de la p\u00e9rdida de sangre del pene, se recomienda realizar un examen angiol\u00f3gico b\u00e1sico mediante la palpaci\u00f3n de los pulsos perif\u00e9ricos, la determinaci\u00f3n del \u00edndice tobillo-brazo y una oscilometr\u00eda de la extremidad inferior. Debe tenerse en cuenta que la perfusi\u00f3n en reposo puede ser normal en pacientes con obstrucciones de la arteria il\u00edaca bien colateralizadas y que el \u00e1rea de flujo de la arteria il\u00edaca interna escapa a esta investigaci\u00f3n hemodin\u00e1mica debido a su localizaci\u00f3n anat\u00f3mica. Los hallazgos hemodin\u00e1micos normales en reposo no excluyen la obstrucci\u00f3n arterial de las arterias il\u00edacas grandes y peque\u00f1as.<\/p>\n<p><strong>Ecograf\u00eda d\u00faplex:<\/strong> Tras los ex\u00e1menes hemodin\u00e1micos mencionados, se recomienda realizar una ecograf\u00eda d\u00faplex de las arterias il\u00edacas para excluir una macroangiopat\u00eda arterial. Adem\u00e1s, deben examinarse las arterias inguinales en cuanto a su punturabilidad para una posible angiograf\u00eda. Adem\u00e1s, la ecograf\u00eda d\u00faplex del pene en erecci\u00f3n inducida farmacol\u00f3gicamente tras la inyecci\u00f3n intracavernosa de alprostadil es un paso importante antes de cualquier otro procedimiento invasivo mediante angiograf\u00eda.<\/p>\n<p>Si la velocidad del flujo arterial est\u00e1 por debajo de un umbral definido<strong>(Fig. 2<\/strong>), es un indicador de la posible presencia de una obstrucci\u00f3n proximal, que puede provocar una afluencia arterial insuficiente al pene.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2199 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr2.png-2b296b_811.png\" width=\"1070\" height=\"739\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr2.png-2b296b_811.png 1070w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr2.png-2b296b_811-800x553.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr2.png-2b296b_811-120x83.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr2.png-2b296b_811-90x62.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr2.png-2b296b_811-320x221.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr2.png-2b296b_811-560x387.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1070px) 100vw, 1070px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1070px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1070\/739;\" \/><\/p>\n<p><em>Fig. 2: Causas de la disfunci\u00f3n er\u00e9ctil. Imagen ecogr\u00e1fica d\u00faplex de un perfil de flujo arterial en la arteria profunda del pene tras la aplicaci\u00f3n de alprostadil. La velocidad del flujo sist\u00f3lico se reduce y se recomienda una evaluaci\u00f3n angiogr\u00e1fica de los hallazgos. Adem\u00e1s, la velocidad de flujo telediast\u00f3lico&nbsp;est\u00e1 ligeramente aumentada, por lo que tambi\u00e9n se sospecha de una fuga venosa.<\/em><\/p>\n<p>Adem\u00e1s de unas condiciones arteriales, neurovasculares, hormonales y estructural-anat\u00f3micas intactas, el inicio y el mantenimiento de una erecci\u00f3n tambi\u00e9n requieren una funci\u00f3n veno-oclusiva normal. Esto significa que la sangre entra en los cuerpos cavernosos a trav\u00e9s de la arteria, que entonces se llenan, comprimiendo las venas de drenaje y provocando as\u00ed fugas venosas durante la erecci\u00f3n. As\u00ed, con un flujo arterial conservado, puede producirse una erecci\u00f3n adecuada incluso en presencia de fugas venosas, que a menudo pueden ser la causa de la disfunci\u00f3n er\u00e9ctil. Se supone que existe una fuga venosa cuando la velocidad telediast\u00f3lica en una arteria cavernosa es de &gt;5 cm\/s. Si \u00e9ste es el caso en un paciente de urgencias y la afluencia arterial est\u00e1 asegurada, puede plantearse un tratamiento quir\u00fargico abierto o incluso endovascular (embolizaci\u00f3n) de la fuga venosa.<\/p>\n<h2 id=\"tecnica-de-diagnostico-endovascular-y-terapia\">T\u00e9cnica de diagn\u00f3stico endovascular&nbsp;y terapia<\/h2>\n<p><strong>Angiograf\u00eda: Si <\/strong>los ex\u00e1menes anteriores sugieren la presencia de una obstrucci\u00f3n arterial, se recomienda realizar una angiograf\u00eda de las arterias il\u00edacas. Inicialmente puede realizarse a trav\u00e9s de un peque\u00f1o orificio de punci\u00f3n arterial sin insertar una vaina.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed se muestran las arterias il\u00edacas externa e interna a ambos lados. La exposici\u00f3n selectiva de las arterias il\u00edacas internas en particular requiere una amplia experiencia intervencionista, ya que la manipulaci\u00f3n en esta zona de flujo puede conducir a la disecci\u00f3n si no se hace con cuidado.<\/p>\n<p>Si las im\u00e1genes angiogr\u00e1ficas de los segmentos vasculares mencionados revelan obstrucciones relevantes, puede considerarse la angioplastia con bal\u00f3n y, en caso necesario, la implantaci\u00f3n de un stent. Esto requiere la inserci\u00f3n de una vaina arterial con un di\u00e1metro m\u00ednimo de cuatro French.<\/p>\n<p>Como los pacientes de urgencias suelen ser pacientes vasculares menos polim\u00f3rbidos, el orificio de punci\u00f3n puede tratarse a menudo con compresi\u00f3n y vendaje de presi\u00f3n, y este enfoque de tratamiento m\u00ednimamente invasivo permite tratar a la mayor\u00eda de los pacientes de forma ambulatoria.<\/p>\n<p>En la zona de la arteria il\u00edaca com\u00fan y la arteria il\u00edaca interna, la implantaci\u00f3n de un stent suele ser inevitable debido a las lesiones exc\u00e9ntricas, con frecuencia muy calcificadas. En los vasos m\u00e1s distales, como la arteria pudenda interna, a menudo pueden conseguirse buenos resultados morfol\u00f3gicos s\u00f3lo con la angioplastia con bal\u00f3n. Sin embargo, esta arteria suele tener di\u00e1metros inferiores a 3 mm y la tasa de reestenosis tras la angioplastia con bal\u00f3n sola no est\u00e1 clara.<\/p>\n<h2 id=\"resultados-de-la-terapia-endovascular-de-las-obstrucciones-arteriales-en-la-pelvis-pequena\"><span style=\"font-size:22px\">Resultados de la terapia endovascular de las <span style=\"color:rgb(0, 0, 0)\">obstrucciones arteriales en la pelvis peque\u00f1a<\/span><\/span><\/h2>\n<p>Varios autores informaron inicialmente del \u00e9xito del tratamiento funcional en pacientes con disfunci\u00f3n er\u00e9ctil con obstrucciones de las arterias il\u00edacas proximales (Arteriae iliacae communes, Arteriae iliacae externae) <strong>(Fig. 3<\/strong>).<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2200 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr3.png-2ebee6_812.png\" width=\"1070\" height=\"621\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr3.png-2ebee6_812.png 1070w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr3.png-2ebee6_812-800x464.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr3.png-2ebee6_812-120x70.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr3.png-2ebee6_812-90x52.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr3.png-2ebee6_812-320x186.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr3.png-2ebee6_812-560x325.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1070px) 100vw, 1070px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1070px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1070\/621;\" \/><\/p>\n<p><em>Fig. 3: a) Angiograf\u00eda general p\u00e9lvica arterial. Las arterias il\u00edacas externas s\u00f3lo muestran discretos cambios aterotromb\u00f3ticos. Sin embargo, existe una oclusi\u00f3n funcional de ambas arterias il\u00edacas internas; b) Visualizaci\u00f3n selectiva de la arteria il\u00edaca interna derecha y colocaci\u00f3n de stents liberadores de f\u00e1rmacos.<\/em><\/p>\n<p>La terapia endovascular de las obstrucciones arteriales en la regi\u00f3n del estroma de la arteria il\u00edaca interna y, especialmente, de la arteria pudenda interna se ha hecho cada vez m\u00e1s posible en los \u00faltimos a\u00f1os gracias a la miniaturizaci\u00f3n de la tecnolog\u00eda de cat\u00e9teres<strong>(Fig. 4<\/strong>). Los datos al respecto se limitan actualmente a un estudio publicado recientemente.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2201 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr4.png-2858e8_810.png\" width=\"1061\" height=\"742\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr4.png-2858e8_810.png 1061w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr4.png-2858e8_810-800x559.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr4.png-2858e8_810-120x84.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr4.png-2858e8_810-90x63.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr4.png-2858e8_810-320x224.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ztr4.png-2858e8_810-560x392.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1061px) 100vw, 1061px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1061px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1061\/742;\" \/><\/p>\n<p><em>Fig. 4: a) Presentaci\u00f3n angiogr\u00e1fica de una estenosis de alto grado de la arteria pudenda interna; b) Dilataci\u00f3n con bal\u00f3n de esta estenosis c) y resultado final angiogr\u00e1fico.<\/em><\/p>\n<p>Rogers y sus colegas trataron a 30 hombres de unos 60 a\u00f1os y con una respuesta sub\u00f3ptima a la PDE-I con estenosis verificada angiogr\u00e1ficamente de una o ambas arterias pudendas internas mediante la implantaci\u00f3n de stents coronarios liberadores de f\u00e1rmacos.<\/p>\n<p>Para ello, se hab\u00eda examinado previamente a los pacientes para detectar una perfusi\u00f3n reducida del pene mediante una ecograf\u00eda d\u00faplex de la arteria profunda del pene tras la inyecci\u00f3n intracavernosa de un prostanoide. En total, hubo que seleccionar a 383 pacientes para este estudio y angiografiar a 89 para implantar un stent en la zona estromal de la arteria pudenda interna en 30 hombres. Aproximadamente un tercio de las pacientes no eran aptas para la dilataci\u00f3n por falta de obstrucci\u00f3n y otro tercio por obstrucci\u00f3n excesiva.<\/p>\n<p>El \u00e9xito t\u00e9cnico de la intervenci\u00f3n con cat\u00e9ter, en la que se trataron arterias con un di\u00e1metro medio de 2,6&nbsp;mm, fue del 100%. Tras la implantaci\u00f3n del stent, casi el 60% de los pacientes con dilataci\u00f3n presentaron una mejora funcional del flujo sangu\u00edneo del pene. Sin embargo, despu\u00e9s de seis meses, la tasa de reestenosis verificada angiogr\u00e1ficamente fue del 34%. Este estudio piloto muestra resultados alentadores de la terapia endovascular en pacientes con disfunci\u00f3n er\u00e9ctil causada por aterosclerosis. Otros estudios en este interesante campo, que hasta ahora se ha descuidado cl\u00ednicamente en muchos lugares, deber\u00edan investigar la importancia de la terapia endovascular en comparaci\u00f3n con las medidas terap\u00e9uticas puramente conservadoras.<\/p>\n<h2 id=\"conclusion\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<p>Hasta un 50% de los pacientes con disfunci\u00f3n er\u00e9ctil muestran una respuesta sub\u00f3ptima a los inhibidores de la PDE. Seg\u00fan los datos disponibles, la revascularizaci\u00f3n de estos pacientes podr\u00eda ser una opci\u00f3n de tratamiento interesante para muchos.<\/p>\n<p>Las mejoras t\u00e9cnicas y la miniaturizaci\u00f3n de la tecnolog\u00eda de cat\u00e9teres permiten ahora la terapia endovascular no s\u00f3lo de los vasos del tronco il\u00edaco, sino tambi\u00e9n de las arterias de la pelvis menor que irrigan el pene.<\/p>\n<p>La colocaci\u00f3n de endopr\u00f3tesis es t\u00e9cnicamente factible y segura en pacientes con disfunci\u00f3n er\u00e9ctil debida a aterosclerosis tanto en los vasos del tronco il\u00edaco como en las arterias il\u00edacas internas.<\/p>\n<p>A la vista de las cifras epidemiol\u00f3gicas disponibles y de los datos del estudio ZEN, parece bastante razonable realizar un examen angiol\u00f3gico de los pacientes con disfunci\u00f3n er\u00e9ctil en los que se conocen factores de riesgo cardiovascular. Adem\u00e1s de los efectos funcionales sobre la erecci\u00f3n, que pueden traducirse en una mejora significativa de la calidad de vida de los pacientes afectados, el descubrimiento de disfunci\u00f3n er\u00e9ctil vascular en pacientes por lo dem\u00e1s benignos desde el punto de vista cardiovascular es un importante indicador precoz de la manifestaci\u00f3n de aterosclerosis.<\/p>\n<p>No obstante, cabe se\u00f1alar que los datos cl\u00ednicos sobre este procedimiento m\u00ednimamente invasivo son actualmente limitados. Los pacientes remitidos para una evaluaci\u00f3n angiol\u00f3gica deben ser conscientes de que no todas las obstrucciones arteriales son adecuadas para la terapia endovascular y que no todos los pacientes que han sido revascularizados t\u00e9cnicamente con \u00e9xito tendr\u00e1n \u00e9xito funcional. Esto subraya la importancia de la cooperaci\u00f3n interdisciplinar en el SUH, que a menudo es multifactorial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Goldstein I: Sci Am 2000; 283 (2): 70-75.<\/li>\n<li>Rogers JH, et al: J Am Coll Cardiol 2012; 25; 60 (25): 2618-27.<\/li>\n<li>Saigal CS, et al: Arch Intern Med 2006; 166: 207-212.<\/li>\n<li>Blumentals WA, et al: Aging Male 2003; 6: 217-221.<\/li>\n<li>Schmid J-P, et al: www.medinfo-verlag.ch\/zeitschriften\/info_herz_gefaess\/aktuelle_ausgabe<\/li>\n<li>Rogers JH, et al: Cateterismo e intervenciones cardiovasculares 2010; 76: 882-887.<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los avances t\u00e9cnicos permiten ahora el tratamiento endovascular de los vasos p\u00e9lvicos m\u00e1s peque\u00f1os en pacientes con disfunci\u00f3n er\u00e9ctil. La disfunci\u00f3n er\u00e9ctil vascular puede servir de indicador precoz del desarrollo&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":36352,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Disfunci\u00f3n er\u00e9ctil","footnotes":""},"category":[11324,11478,11552,11461],"tags":[28738,55585,16862,35534,27521,61023,41931,57431,61016,17034],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-347053","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-cardiologia","category-formacion-continua","category-rx-es","category-urologia","tag-angiografia-es","tag-arteria-es","tag-cardiovascular-es","tag-cateter-es","tag-disfuncion-erectil","tag-ecografia-duplex","tag-ed-es","tag-endovascular-es-2","tag-indice-tobillo-brazo-es","tag-riesgo","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-28 15:48:01","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347053","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=347053"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347053\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36352"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=347053"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=347053"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=347053"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=347053"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}