{"id":347113,"date":"2013-09-20T00:00:00","date_gmt":"2013-09-19T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/iniciar-la-terapia-con-factores-conocidos\/"},"modified":"2013-09-20T00:00:00","modified_gmt":"2013-09-19T22:00:00","slug":"iniciar-la-terapia-con-factores-conocidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/iniciar-la-terapia-con-factores-conocidos\/","title":{"rendered":"Iniciar la terapia con factores conocidos"},"content":{"rendered":"<p><strong>Aunque no existen directrices consensuadas aceptadas internacionalmente para el tratamiento de la ros\u00e1cea, las numerosas opciones terap\u00e9uticas se basan en gran medida en criterios basados en la evidencia, como explic\u00f3 en Z\u00farich el PD Dr med Peter H\u00e4usermann. En la patog\u00e9nesis compleja, los componentes individuales son conocidos y se utilizan terap\u00e9uticamente. Sin embargo, d\u00f3nde y por qu\u00e9 comienza exactamente el aumento inflamatorio requiere m\u00e1s investigaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>A\u00fan no conocemos ning\u00fan biomarcador espec\u00edfico de diagn\u00f3stico histol\u00f3gico o serol\u00f3gico para la ros\u00e1cea. El amplio espectro de manifestaciones cl\u00ednicas tambi\u00e9n dificulta alcanzar un consenso internacional sobre la terapia, como explic\u00f3 el Dr. med. Peter H\u00e4usermann, m\u00e9dico jefe del Hospital Universitario de Basilea, en el acto de formaci\u00f3n avanzada Dermatolog\u00eda regional del USZ. Tambi\u00e9n es importante recordar que no s\u00f3lo puede verse afectada la regi\u00f3n centrofacial, sino tambi\u00e9n el cuero cabelludo, los ojos, las orejas o el escote [1].<\/p>\n<p>La prevalencia de la ros\u00e1cea oscila entre el 5% en el sur de Europa y hasta el 10% en el norte. La enfermedad suele comenzar entre los 30 y los 50 a\u00f1os, pero los ni\u00f1os tambi\u00e9n pueden verse afectados. M\u00e1s hombres enferman en la vejez. El nivel de sufrimiento es calificado de bajo por cerca del 70% de los afectados, pero un tercio de los pacientes considera que su calidad de vida se ve considerablemente mermada. Un estudio reciente del Reino Unido encontr\u00f3 una incidencia de 165 casos por cada 100.000 habitantes\/a\u00f1o &#8211; con 4000-5000 nuevos casos diagnosticados cada a\u00f1o [2].<\/p>\n<h2 id=\"imagen-del-peptido-especifico-de-la-rosacea\">Imagen del p\u00e9ptido espec\u00edfico de la ros\u00e1cea<\/h2>\n<p>Se cree que la ros\u00e1cea tiene una disposici\u00f3n hereditaria. Se est\u00e1n considerando e investigando como causas las alteraciones del sistema inmunitario innato, los mecanismos neuroinflamatorios, la radiaci\u00f3n ultravioleta, las reacciones inflamatorias locales a los microorganismos cut\u00e1neos, as\u00ed como los cambios en la regulaci\u00f3n vascular y posiblemente linf\u00e1tica.<\/p>\n<p>Un hallazgo importante se refiere a la producci\u00f3n y activaci\u00f3n de los p\u00e9ptidos catelicidina, una familia de p\u00e9ptidos antimicrobianos de la piel. En la ros\u00e1cea se ha encontrado un patr\u00f3n t\u00edpico de citocinas proinflamatorias (calicre\u00edna 5, receptor tipo Toll 2, interleucinas 1-6 y factor de necrosis tumoral alfa), que tambi\u00e9n influye directamente en la angiog\u00e9nesis y la regulaci\u00f3n de los vasos sangu\u00edneos. Dado que la ros\u00e1cea empeora tras la exposici\u00f3n a los rayos UV, la sobreexpresi\u00f3n del VEGF y el aumento de la actividad de las especies reactivas del ox\u00edgeno se consideran otras causas.<\/p>\n<p>Los \u00e1caros Demodex y el Bacillus oleronius se consideran posibles cofactores de la reacci\u00f3n inflamatoria, aunque la ros\u00e1cea no es una enfermedad infecciosa, subray\u00f3 el Dr. H\u00e4usermann.<\/p>\n<p>A partir de los factores de patog\u00e9nesis conocidos hasta ahora, tambi\u00e9n se pueden asignar los modos de acci\u00f3n de los f\u00e1rmacos:<\/p>\n<ul>\n<li>El metronidazol tiene un efecto sobre la calicre\u00edna 5, por lo que es antiinflamatorio o inmunosupresor, y tambi\u00e9n se postula que es eficaz contra las especies reactivas del ox\u00edgeno.<\/li>\n<li>Se cree que el \u00e1cido azelaico tiene un amplio efecto antiinflamatorio y normaliza la queratinizaci\u00f3n.<\/li>\n<li>La terapia antibi\u00f3tica con tetraciclinas tambi\u00e9n tiene un efecto antiinflamatorio y es muy eficaz contra las p\u00e1pulas y p\u00fastulas, pero s\u00f3lo tiene un efecto menor sobre el eritema y la telangiectasia.<\/li>\n<li>El uso de isotretino\u00edna conlleva una reducci\u00f3n notable de p\u00e1pulas, p\u00fastulas, eritema y telangiectasias [3].<\/li>\n<\/ul>\n<h2 id=\"dermatitis-perioral-pod\">Dermatitis perioral POD<\/h2>\n<p>La erisipela, dermatitis ros\u00e1cea, dermatitis perioral o enfermedad de la azafata es una enfermedad comparativamente &#8220;joven&#8221;, ya que no se describi\u00f3 como entidad independiente hasta 1964. La dermatitis perioral es una reacci\u00f3n de intolerancia caracter\u00edstica de la piel facial que se basa en una irritaci\u00f3n cr\u00f3nica o repetitiva. Entre otras cosas, se sospecha que la causa son los cosm\u00e9ticos y otras sustancias hidratantes. Algunos especialistas aceptan terap\u00e9uticamente la terapia cero. La directriz DDG tambi\u00e9n prev\u00e9 esta opci\u00f3n para las formas leves. Para las formas graves, se indican t\u00f3picos, antibi\u00f3ticos t\u00f3picos y sist\u00e9micos e isotretino\u00edna. El pimecrolimus al 1% produce una cicatrizaci\u00f3n acelerada de la POD y puede utilizarse para esta indicaci\u00f3n, pero faltan datos a largo plazo.<\/p>\n<p>La dermatitis perioral lupoide es una forma especial en ni\u00f1os afrocaribe\u00f1os (FACE) desencadenada generalmente por los corticosteroides.<\/p>\n<h2 id=\"subtipos-de-rosacea\">Subtipos de ros\u00e1cea<\/h2>\n<p>En el pasado, la ros\u00e1cea se divid\u00eda en estadios, pero desde 2002 tambi\u00e9n se habla de subtipos.<br \/>\n<strong>Pre-ros\u00e1cea, eritema funcional:<\/strong> Los s\u00edntomas al principio son eritemas fugaces y convulsivos llamados &#8220;rubor&#8221; y &#8220;rubor&#8221;.<br \/>\n<strong>Subtipo I, ros\u00e1cea eritematosa-teleangiect\u00e1sica, eritema persistente:<\/strong> Adem\u00e1s, se producen telangiectasias m\u00e1s o menos pronunciadas, ardor, escozor, picor o sequedad y descamaci\u00f3n.<br \/>\n<strong>Subtipo II, ros\u00e1cea papulopustulosa eritema centrofacial persistente: <\/strong>Hay p\u00e1pulas y p\u00fastulas rojas inflamatorias solitarias o agrupadas, normalmente dispuestas sim\u00e9tricamente, que persisten durante periodos m\u00e1s largos (m\u00e1s de semanas); ocasionalmente tambi\u00e9n p\u00e1pulas suculentas y linfoedema.<br \/>\n<strong>Subtipo III, ros\u00e1cea hipertr\u00f3fica o glandular hiperpl\u00e1sica del tejido conjuntivo e hiperplasia de las gl\u00e1ndulas seb\u00e1ceas:<\/strong> los fimos son especialmente molestos para los pacientes y se producen en la nariz (rinofima), la barbilla\/mand\u00edbula (gnatofima), la frente (metofima), la oreja (otofima) o el p\u00e1rpado (blefarofima) [3].<br \/>\n<strong>Subtipo IV, oftalmorosazea: <\/strong>Mayoritariamente bilateral, tambi\u00e9n en ni\u00f1os. Adem\u00e1s de la afectaci\u00f3n conjuntival y corneal, son t\u00edpicas la dermatitis del borde del p\u00e1rpado y las collaretas alrededor de las pesta\u00f1as.<br \/>\n<strong>Formas especiales, Ros\u00e1cea lupoide, Ros\u00e1cea esteroidea, Ros\u00e1cea conglobata, Ros\u00e1cea fulminans, Ros\u00e1cea gramnegativa, Edema facial s\u00f3lido, Demodicosis. En la enfermedad de Morbihan<\/strong>  existe una mayor afectaci\u00f3n de los vasos linf\u00e1ticos y un edema macrosc\u00f3pico apenas compresible. Las mejillas, la nariz y la frente se ven afectadas progresivamente.<\/p>\n<h2 id=\"la-terapia-se-adapta-al-escenario\">La terapia se adapta al escenario<\/h2>\n<p>El algoritmo de tratamiento de Elewski et al. puede considerarse como una propuesta de consenso internacional m\u00ednimo. En <strong>la tabla 1<\/strong> se muestra un esquema de tratamiento &#8220;simplificado&#8221;.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-2108\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ttt.jpg-c21936_776.jpg\" width=\"1100\" height=\"755\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ttt.jpg-c21936_776.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ttt.jpg-c21936_776-800x549.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ttt.jpg-c21936_776-120x82.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ttt.jpg-c21936_776-90x62.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ttt.jpg-c21936_776-320x220.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/ttt.jpg-c21936_776-560x384.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>La protecci\u00f3n contra los rayos UV y evitar los factores desencadenantes tambi\u00e9n son importantes. Puede conseguirse una mejora de la telangiectasia y el enrojecimiento mediante una terapia adecuada con l\u00e1ser o l\u00e1mpara de flash. La correcci\u00f3n quir\u00fargica del phyma puede realizarse mediante dermoabrasi\u00f3n o dermashaving [4].<br \/>\nEn sus perspectivas sobre las opciones futuras, el Dr. H\u00e4usermann mencion\u00f3, entre otras, la permetrina (local), el pimecrolimus al 1% (local), el agonista selectivo \u03b1-1 oximetazolina (local) para la sintomatolog\u00eda vascular y la doxiciclina no antibi\u00f3tica a dosis bajas de liberaci\u00f3n modificada. Este \u00faltimo no muestra ning\u00fan desarrollo de resistencia.<\/p>\n<p><em>Fuente: USZ Regional Dermatology Series: Diseases of the Head\/Facial Skin el 11 de abril de 2013 en Z\u00farich.<\/em><\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Elewski BE, et al: Ros\u00e1cea &#8211; diversidad global y resultados optimizados: propuesta de consenso internacional del Grupo Internacional de Expertos en Ros\u00e1cea. J Eur Acad Dermatol Venereol 2011 feb; 25(2): 188-200.<\/li>\n<li>Spoendlin J, et al: Un estudio sobre la epidemiolog\u00eda de la ros\u00e1cea en el Reino Unido. Br J Dermatol 2012; 167: 598-605.<\/li>\n<li>Korting HC, Schollmann C: Enfoques t\u00f3picos y sist\u00e9micos actuales para el tratamiento de la ros\u00e1cea. J Eur Acad Dermatol Venereol 2009; 23: 876-882.<\/li>\n<li>Directriz DDG Ros\u00e1cea.<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque no existen directrices consensuadas aceptadas internacionalmente para el tratamiento de la ros\u00e1cea, las numerosas opciones terap\u00e9uticas se basan en gran medida en criterios basados en la evidencia, como explic\u00f3&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":35798,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Ros\u00e1cea","footnotes":""},"category":[11310,11483,11552],"tags":[61205,61213,32740,37406,47306,61216,39986,61209,39028,13642],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-347113","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-dermatologia-y-venereologia","category-el-congreso-informa","category-rx-es","tag-acido-azelaico-es","tag-dermatitis-perioral","tag-eritema","tag-isotretinoina-es","tag-metronidazol-es","tag-ophthalmorosazea-es","tag-papulas-es","tag-pre-rosazea-es","tag-pustulas-es","tag-rosacea-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-15 22:34:49","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347113","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=347113"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347113\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35798"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=347113"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=347113"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=347113"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=347113"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}