{"id":347331,"date":"2013-09-19T00:00:00","date_gmt":"2013-09-18T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/muy-comun-pero-sobre-todo-inofensivo\/"},"modified":"2013-09-19T00:00:00","modified_gmt":"2013-09-18T22:00:00","slug":"muy-comun-pero-sobre-todo-inofensivo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/muy-comun-pero-sobre-todo-inofensivo\/","title":{"rendered":"Muy com\u00fan, pero sobre todo inofensivo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Las causas del dolor tor\u00e1cico son muy variadas, pueden afectar a distintos sistemas org\u00e1nicos del t\u00f3rax y, dependiendo de la causa, son absolutamente inofensivas o ponen en peligro la vida de forma aguda. Afortunadamente, alrededor del 90% de las situaciones pueden clasificarse como inocuas en la consulta del m\u00e9dico general o en la sala de urgencias mediante un interrogatorio espec\u00edfico, un examen cl\u00ednico y el uso de ex\u00e1menes adicionales seleccionados (electrocardiograma, an\u00e1lisis de sangre, diagn\u00f3stico por imagen) sin necesidad de m\u00e1s aclaraciones. El objetivo principal es excluir las circunstancias peligrosas mediante una estratificaci\u00f3n de riesgos espec\u00edfica.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>El dolor tor\u00e1cico es un problema frecuente. En el conjunto de la poblaci\u00f3n suiza, una media del 1-2% de todas las personas entrevistadas afirman haber sentido dolor en la zona tor\u00e1cica en las \u00faltimas cuatro semanas (las mujeres con m\u00e1s frecuencia que los hombres). Se calcula que entre el 20 y el 40% de la poblaci\u00f3n total experimenta dolor tor\u00e1cico al menos una vez en su vida. Estas quejas asustan a los pacientes y, en consecuencia, este motivo de consulta es muy frecuente en la consulta del m\u00e9dico de cabecera, representando entre el 4 y el 10% de todas las visitas al m\u00e9dico.<\/p>\n<p>En particular, el dolor tor\u00e1cico agudo debido a una patolog\u00eda cardiovascular es una situaci\u00f3n de emergencia grave que debe reconocerse r\u00e1pidamente y tratarse sin demora. A pesar de los impresionantes progresos de las \u00faltimas d\u00e9cadas, los s\u00edndromes coronarios agudos\/ataques card\u00edacos, las disecciones a\u00f3rticas, las embolias pulmonares, las arritmias de nueva aparici\u00f3n, los riesgos\/crisis hipertensivas y la insuficiencia card\u00edaca descompensada siguen siendo afecciones que contribuyen sustancialmente a la mortalidad (y morbilidad) en el conjunto de la poblaci\u00f3n suiza [1]. As\u00ed, incluso hoy en d\u00eda, el infarto de miocardio medio tiene una mortalidad precoz (intrahospitalaria) superior al 4% [2]. En este caso, es importante iniciar r\u00e1pidamente una terapia espec\u00edfica. Cualquier retraso puede tener consecuencias fatales para la evoluci\u00f3n posterior de la enfermedad; por ejemplo, en el caso de la disecci\u00f3n a\u00f3rtica, una cuarta parte de los pacientes mueren en las primeras 24 horas tras el suceso (\u00a1una tasa de mortalidad del 1% por hora!), y en el caso del infarto de miocardio, el retraso en la apertura de la arteria coronaria afectada conduce, entre otras cosas, a una p\u00e9rdida irrecuperable de valioso tejido muscular cardiaco (consecuencia: insuficiencia cardiaca). Una red que funcione bien de proveedores de atenci\u00f3n primaria, especialistas, servicios de urgencias y hospitales es fundamental para una atenci\u00f3n eficaz al paciente.<\/p>\n<h2 id=\"infarto-agudo-de-miocardio\">Infarto agudo de miocardio<\/h2>\n<p>La enfermedad arterial coronaria es una causa potencialmente peligrosa de dolor tor\u00e1cico y afecta a una gran proporci\u00f3n de las urgencias cardiovasculares. Las manifestaciones iniciales t\u00edpicas son: infarto agudo de miocardio (40%), angina de pecho estable (40%) o parada circulatoria s\u00fabita\/muerte cardiaca (20%). As\u00ed pues, la enfermedad coronaria incluye una forma cr\u00f3nica de manifestaci\u00f3n (angina de pecho estable), pero tambi\u00e9n puede producirse de forma aguda (s\u00edndromes coronarios agudos)  <strong>(Fig. 1). <\/strong>Estos \u00faltimos pueden dividirse fisiopatol\u00f3gicamente en cinco tipos, siendo la ruptura espont\u00e1nea de una placa ateroscler\u00f3tica en una arteria coronaria con la consiguiente activaci\u00f3n del co\u00e1gulo y oclusi\u00f3n tromb\u00f3tica (SCA tipo 1) la forma m\u00e1s com\u00fan.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-1848\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/w1.jpg-ac41f0_654.jpg\" width=\"1100\" height=\"432\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/w1.jpg-ac41f0_654.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/w1.jpg-ac41f0_654-800x314.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/w1.jpg-ac41f0_654-120x47.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/w1.jpg-ac41f0_654-90x35.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/w1.jpg-ac41f0_654-320x126.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/w1.jpg-ac41f0_654-560x220.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>Para la pr\u00e1ctica cl\u00ednica diaria, la clasificaci\u00f3n en angina inestable\/IMEST (infarto de miocardio sin elevaci\u00f3n del ST) e IAMEST ha demostrado su utilidad, ya que la estrategia de tratamiento difiere significativamente. La atenci\u00f3n al infarto de miocardio <strong>(Fig. 2)<\/strong> puede dividirse en diferentes fases, cada una de las cuales tiene caracter\u00edsticas espec\u00edficas de atenci\u00f3n m\u00e9dica, diferentes ventanas de tiempo diagn\u00f3sticas\/terap\u00e9uticas e interfaces de comunicaci\u00f3n [3].<\/p>\n<h4 id=\"\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1849 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/w2.jpg-b9eb08_655.jpg\" width=\"1100\" height=\"704\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/w2.jpg-b9eb08_655.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/w2.jpg-b9eb08_655-800x512.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/w2.jpg-b9eb08_655-120x77.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/w2.jpg-b9eb08_655-90x58.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/w2.jpg-b9eb08_655-320x205.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/w2.jpg-b9eb08_655-560x358.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/704;\" \/><\/h4>\n<h2 id=\"estrategia-de-tratamiento-diagnostico\">Estrategia de tratamiento\/diagn\u00f3stico<\/h2>\n<p>El diagn\u00f3stico del infarto agudo de miocardio con elevaci\u00f3n del ST (IAMCEST) es puramente electrocardiogr\u00e1fico (el laboratorio y el diagn\u00f3stico por imagen suelen ser innecesarios) y debe realizarse normalmente en los primeros diez minutos del contacto m\u00e9dico inicial (m\u00e9dico de cabecera, ambulancia local, servicio de urgencias). La intervenci\u00f3n aguda en el laboratorio de cateterismo cardiaco m\u00e1s cercano mediante una remisi\u00f3n directa por parte del contacto m\u00e9dico inicial es apropiada dentro de las primeras 12-24 horas tras el episodio de dolor. En esta ventana de tiempo, cada minuto cuenta y el paciente debe recibir tratamiento agudo lo antes posible. El objetivo de una atenci\u00f3n \u00f3ptima es realizar un procedimiento en los primeros 60-90 minutos del contacto m\u00e9dico inicial.<\/p>\n<p>En el caso del infarto de miocardio sin elevaci\u00f3n del ST (IAMSEST) o de la angina de pecho inestable, el tratamiento agudo adecuado resulta de la estratificaci\u00f3n inicial del riesgo: as\u00ed, un episodio de dolor puntual con hallazgos negativos en el ECG y sin aumento de los marcadores bioqu\u00edmicos de laboratorio del infarto puede sin duda aclararse de forma electiva en el curso (prueba de esfuerzo, diagn\u00f3stico por imagen, etc.), mientras que un paciente con dolor persistente a pesar del tratamiento inicial incluso sin elevaciones del ST debe ser ingresado directamente para una intervenci\u00f3n aguda con cat\u00e9ter.<\/p>\n<h2 id=\"medicacion-inicial-y-tratamiento-de-seguimiento\">Medicaci\u00f3n inicial&nbsp;y tratamiento de seguimiento<\/h2>\n<p>El tratamiento farmacol\u00f3gico inicial del IAMCEST s\u00f3lo difiere ligeramente del del IAMSEST\/angina de pecho inestable; la \u00fanica diferencia radica en los protocolos de terapia antitromb\u00f3tica. El uso de modernas estrategias de tratamiento farmacol\u00f3gico, intervencionista y log\u00edstico puede reducir la mortalidad y la morbilidad en las primeras fases del infarto de miocardio.<\/p>\n<p>Sin embargo, para un \u00e9xito sostenible del tratamiento, el tratamiento de seguimiento es de vital importancia: con la intervenci\u00f3n inicial s\u00f3lo se trata el problema agudo (infarto de miocardio), no se cura la enfermedad (cardiopat\u00eda coronaria\/aterosclerosis). En consecuencia, es importante un control coherente a largo plazo de los factores de riesgo cardiovascular de acuerdo con los valores objetivo de prevenci\u00f3n secundaria. El uso de una terapia antitromb\u00f3tica requiere a menudo una combinaci\u00f3n de f\u00e1rmacos adaptada al paciente en el curso del tratamiento (en funci\u00f3n del riesgo de hemorragia, la indicaci\u00f3n simult\u00e1nea de anticoagulaci\u00f3n oral, las pr\u00f3ximas operaciones, la duraci\u00f3n \u00f3ptima, etc.) &#8211; en este caso, la soluci\u00f3n \u00f3ptima suele ser el resultado de una consulta directa entre el m\u00e9dico postratamiento y el m\u00e9dico especialista\/cardi\u00f3logo.<\/p>\n<p>Los pacientes que desarrollan insuficiencia cardiaca requieren una mayor atenci\u00f3n. A estos pacientes les resulta especialmente dif\u00edcil reincorporarse a la vida cotidiana despu\u00e9s de un infarto, est\u00e1n limitados en su capacidad f\u00edsica y tienen un mal pron\u00f3stico (mortalidad\/morbilidad). Aunque los medicamentos actuales pueden ser eficaces, la instauraci\u00f3n de un tratamiento prolongado de la insuficiencia cardiaca es un proceso largo de varias semanas (titulaci\u00f3n de inhibidores\/betabloqueantes de la ECA, controles qu\u00edmicos cl\u00ednicos\/laboratorios, posible instauraci\u00f3n de antagonistas de la aldosterona, uso a corto\/largo plazo de diur\u00e9ticos, etc.). Adem\u00e1s, es importante identificar a los pacientes que se beneficiar\u00edan de terapias espec\u00edficas para la insuficiencia cardiaca (por ejemplo, desfibrilador implantable [ICD], terapia de resincronizaci\u00f3n cardiaca [CRT], asistencia circulatoria farmacol\u00f3gica\/mec\u00e1nica, trasplante cardiaco).<\/p>\n<h2 id=\"angina-de-pecho-estable\">Angina de pecho estable<\/h2>\n<p>La estrategia de diagn\u00f3stico de una presunta causa coronaria de s\u00edntomas tor\u00e1cicos cr\u00f3nicos estables se basa principalmente en la determinaci\u00f3n individual de la probabilidad previa a la prueba de la presencia de una enfermedad arterial coronaria causante en el paciente correspondiente<strong>(Fig. 3<\/strong>). La importancia de la ergometr\u00eda es objeto de controversia. Incluso con una probabilidad postprueba baja (ergometr\u00eda formal y subjetivamente anodina), el riesgo de presencia de una enfermedad arterial coronaria significativa sigue siendo de alrededor del 10-20% (enfermedad multivaso 4%).<\/p>\n<p>Al elegir la estrategia de tratamiento, debe formularse claramente el objetivo de la terapia. Existen indicaciones de tratamiento pron\u00f3stico (estenosis del tronco principal, estenosis RIVA proximales, enfermedad multivaso con deterioro de la funci\u00f3n ventricular izquierda o pruebas de imagen de una gran zona de isquemia), as\u00ed como situaciones puramente sintom\u00e1ticas. La opci\u00f3n de tratamiento \u00f3ptima (revascularizaci\u00f3n con cat\u00e9ter, cirug\u00eda de bypass coronario o terapia farmacol\u00f3gica) debe evaluarse siempre de forma individual.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1850 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/w3.jpg-c7baa3_656.jpg\" width=\"1034\" height=\"835\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/w3.jpg-c7baa3_656.jpg 1034w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/w3.jpg-c7baa3_656-800x646.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/w3.jpg-c7baa3_656-120x97.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/w3.jpg-c7baa3_656-90x73.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/w3.jpg-c7baa3_656-320x258.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/w3.jpg-c7baa3_656-560x452.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1034px) 100vw, 1034px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1034px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1034\/835;\" \/><\/p>\n<h2 id=\"conclusion\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<p>La percepci\u00f3n atenta de los s\u00edntomas f\u00edsicos, la aclaraci\u00f3n m\u00e9dica posterior espec\u00edfica y r\u00e1pida y la estratificaci\u00f3n individual del riesgo permiten la mejor aclaraci\u00f3n y tratamiento posibles del dolor tor\u00e1cico en una red de m\u00e9dicos generalistas\/de atenci\u00f3n primaria, especialistas, servicios de urgencias y hospitales que funcione correctamente.<\/p>\n<p><em><strong>PD Christophe Wyss, MD<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Mortalidad y sus principales causas en Suiza, fuente: FSO, 29.4.2013.<\/li>\n<li>Resultado actual de los s\u00edndromes coronarios agudos. Medicina cardiovascular 2013; 16(4): 115-122.<\/li>\n<li>Gu\u00edas de pr\u00e1ctica cl\u00ednica de la ESC. Revista Europea del Coraz\u00f3n 2012; 33: 2569-2619.<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las causas del dolor tor\u00e1cico son muy variadas, pueden afectar a distintos sistemas org\u00e1nicos del t\u00f3rax y, dependiendo de la causa, son absolutamente inofensivas o ponen en peligro la vida&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":34206,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Dolor tor\u00e1cico","footnotes":""},"category":[11324,11478,11552],"tags":[21215,11605,48174,19394,40705,14965,12462,18626,32189,19593,12198,62066,62060,62054],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-347331","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-cardiologia","category-formacion-continua","category-rx-es","tag-angina-de-pecho","tag-angiografia-coronaria","tag-arritmia-es-4","tag-ataque-al-corazon","tag-cateter-cardiaco-es","tag-dolor","tag-ecg-es","tag-embolia-pulmonar-es","tag-emergencia","tag-iamsest","tag-insuficiencia-cardiaca-es","tag-sindromes-coronarios-agudos","tag-torax-es","tag-zona-toracica","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-27 10:11:38","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347331","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=347331"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347331\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34206"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=347331"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=347331"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=347331"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=347331"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}