{"id":347340,"date":"2013-09-19T00:00:00","date_gmt":"2013-09-18T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/prevencion-de-la-muerte-subita-cardiaca-en-atletas-jovenes\/"},"modified":"2013-09-19T00:00:00","modified_gmt":"2013-09-18T22:00:00","slug":"prevencion-de-la-muerte-subita-cardiaca-en-atletas-jovenes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/prevencion-de-la-muerte-subita-cardiaca-en-atletas-jovenes\/","title":{"rendered":"Prevenci\u00f3n de la muerte s\u00fabita cardiaca en atletas j\u00f3venes"},"content":{"rendered":"<p><strong>Per se, el riesgo cardiaco aumenta brevemente en el contexto de toda actividad deportiva, incluso para el atleta bien entrenado, y puede permanecer elevado durante varias horas despu\u00e9s de la actividad deportiva, pero el efecto positivo para la salud o pron\u00f3stico del entrenamiento f\u00edsico regular reduce el riesgo cardiovascular para el atleta en general y, por tanto, el riesgo de fallecer por una muerte relacionada con el coraz\u00f3n. Aunque la clara mayor\u00eda de las muertes en el deporte son de origen cardiovascular, alrededor del 80-90% de estos deportistas podr\u00edan detectarse te\u00f3ricamente mediante un cribado adecuado. Las causas potenciales de la muerte s\u00fabita cardiaca est\u00e1n significativamente influidas por la edad de los deportistas y determinan el concepto de cribado. El ECG es la herramienta de detecci\u00f3n decisiva, al menos para los atletas m\u00e1s j\u00f3venes. Debe abordarse urgentemente el hecho de que los denominados atletas amateurs est\u00e9n masivamente infradotados, a pesar de que practican deporte de competici\u00f3n y, por tanto, corren un riesgo significativo de sufrir una muerte s\u00fabita cardiaca.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Los beneficios para la salud de un entrenamiento f\u00edsico regular son variados e impresionantes: diversos estudios han mostrado pruebas s\u00f3lidas de una prolongaci\u00f3n de la supervivencia global con independencia continuada y una reducci\u00f3n simult\u00e1nea de las ca\u00eddas en la vejez [1, 2]. Adem\u00e1s, puede lograrse una reducci\u00f3n significativa de los acontecimientos cardiovasculares y cerebrovasculares, sobre todo influyendo positivamente en los factores de riesgo cardiovascular cl\u00e1sicos (diabetes de tipo 2, hipertensi\u00f3n arterial, l\u00edpidos s\u00e9ricos, peso corporal, per\u00edmetro abdominal) [1\u20135]. Y, por supuesto, esto contrarresta directamente el sedentarismo, un factor de riesgo que a veces se descuida incluso en el asesoramiento m\u00e9dico, pero que puede equipararse absolutamente a los factores de riesgo tradicionales [1, 5, 6]. Incluso la prevenci\u00f3n de diversos tumores malignos puede verse influida positivamente por el ejercicio regular. Esto es especialmente cierto para el carcinoma de colon, mama y p\u00e1ncreas, con algo menos de evidencia tambi\u00e9n para el carcinoma de bronquios y endometrio [4].<\/p>\n<p>Especialmente en el espectro de las enfermedades cardiovasculares, el entrenamiento f\u00edsico regular se ha establecido definitivamente en los \u00faltimos a\u00f1os como una parte fija e indispensable de la terapia, tanto en la profilaxis primaria como en la secundaria. El estudio &#8220;HF-ACTION&#8221; publicado hace unos cuatro a\u00f1os s\u00f3lo debe mencionarse aqu\u00ed como ejemplo, ya que hizo especial hincapi\u00e9 en que incluso los pacientes con insuficiencia cardiaca avanzada pueden beneficiarse del entrenamiento f\u00edsico adaptado, independientemente de la edad y el sexo [7].<\/p>\n<h2 id=\"el-estres-deportivo-un-peligro\">El estr\u00e9s deportivo, \u00bfun peligro?<\/h2>\n<p>Ya en 1994, Haskell et al. descubrieron que los beneficios para la salud aumentan con el incremento de la actividad f\u00edsica, y que los pacientes previamente sedentarios, en particular, obtienen excelentes beneficios para su salud [8]. Por el contrario, Paffenbarger et al. Ya en la d\u00e9cada de 1970 se descubri\u00f3 que la frecuencia de los infartos de miocardio s\u00fabitos y mortales aumentaba a partir de un determinado nivel de actividad f\u00edsica [9]. Esta ambivalencia sigue generando incertidumbre hoy en d\u00eda, tanto entre los atletas como entre los m\u00e9dicos.<\/p>\n<p>De hecho &#8211; el deporte se considera un &#8220;desencadenante&#8221; de la muerte s\u00fabita cardiaca, especialmente cuando existe una enfermedad cardiovascular subyacente [10\u201316]. Pero, \u00bfes realmente correcta la &#8220;paradoja del deporte&#8221; que muchos expertos invocan en este contexto? Este concepto puede cuestionarse, al menos hasta cierto punto: Per se, el riesgo cardiaco aumenta brevemente durante cada actividad deportiva, incluso para el atleta bien entrenado, y puede permanecer elevado durante varias horas despu\u00e9s de la actividad deportiva.  [17]Sin embargo, el efecto positivo sobre la salud o el pron\u00f3stico del entrenamiento f\u00edsico regular reduce el riesgo cardiovascular del deportista en general y, por tanto, el riesgo de morir por causas relacionadas con el coraz\u00f3n [1, 2, 8]. Sin embargo, lo que es absolutamente crucial es una preparaci\u00f3n adecuada, es decir, un aumento lento y espec\u00edfico del entrenamiento y un nivel de esfuerzo adaptado, seg\u00fan el riesgo cardiaco (o las condiciones preexistentes conocidas). Sin embargo, en individuos sedentarios no entrenados que realizan un esfuerzo f\u00edsico repentino, el riesgo de muerte cardiaca s\u00fabita asociada al deporte puede aumentar de forma aguda m\u00e1s de 100 veces [18]. Esta situaci\u00f3n, que no tiene nada de &#8220;parad\u00f3jica&#8221;, no se da tan raramente en la realidad: los maratones, por ejemplo, se consideran hoy en d\u00eda &#8220;eventos de estilo de vida&#8221;, que se afrontan sin mayor preparaci\u00f3n. Esto se refleja en el aumento constante de los tiempos medios en las competiciones p\u00fablicas de marat\u00f3n en los \u00faltimos a\u00f1os [19].<\/p>\n<h2 id=\"los-atletas-de-base-reciben-poco-apoyo\">Los atletas de base reciben poco apoyo<\/h2>\n<p>Aunque la clara mayor\u00eda de las muertes en el deporte son de origen cardiovascular, alrededor del 80-90% de estos deportistas podr\u00edan detectarse te\u00f3ricamente mediante un cribado adecuado [20\u201322].<br \/>\nEn general, se trata afortunadamente de sucesos bastante raros en atletas j\u00f3venes (alrededor de 3 muertes por cada 100.000 atletas j\u00f3venes de competici\u00f3n al a\u00f1o) [15, 16, 20-24]. Sin embargo, dependiendo del m\u00e9todo de investigaci\u00f3n y, sobre todo, de la poblaci\u00f3n estudiada, existen grandes discrepancias en cuanto a la prevalencia de la muerte s\u00fabita cardiaca en el deporte: por un lado, un amplio estudio estadounidense demostr\u00f3 que la muerte s\u00fabita cardiaca se produce con menos frecuencia de lo esperado en los corredores de marat\u00f3n [25]. Por otro lado, las encuestas realizadas entre los soldados estadounidenses tambi\u00e9n mostraron una incidencia mucho mayor de lo que las cifras establecidas hoy en d\u00eda habr\u00edan predicho [26]. La verdad, como ocurre tan a menudo, se encuentra en alg\u00fan punto intermedio y, como se ha mencionado, el factor decisivo es la poblaci\u00f3n estudiada. Por ejemplo, el riesgo de muerte s\u00fabita cardiaca en el deporte aumenta en los deportistas de m\u00e1s edad, en los hombres o en los deportistas negros de ascendencia africana [11\u201326]. De forma impresionante, Harmon et al. calcularon que el un riesgo de 1 entre 3000 de muerte s\u00fabita cardiaca para un jugador negro de baloncesto universitario en una universidad de &#8220;Divisi\u00f3n I&#8221; [24].<\/p>\n<p>El hecho de que, seg\u00fan la definici\u00f3n de la mayor\u00eda de las directrices, sean principalmente los deportistas &#8220;de competici\u00f3n&#8221; los que corren riesgo y, por tanto, los que principalmente deben someterse a las pruebas de detecci\u00f3n, tiene dos consecuencias fatales: Sin embargo, los llamados deportistas aficionados, que tambi\u00e9n practican deportes de competici\u00f3n, como los atletas profesionales, y est\u00e1n sometidos a un riesgo correspondiente, est\u00e1n masivamente infraexaminados. Esto, a su vez, conduce a una subestimaci\u00f3n significativa de la frecuencia de los sucesos mortales en el deporte. Por lo general, s\u00f3lo est\u00e1n en el punto de mira del p\u00fablico (y de los estad\u00edsticos) cuando afectan a deportistas destacados o profesionales [27, 28]. Los resultados de una encuesta realizada a m\u00e1s de 1.000 atletas aficionados suizos de competici\u00f3n hablan claro: s\u00f3lo el 9% de estos deportistas se ha sometido alguna vez a un examen cardiol\u00f3gico deportivo [29]. Por lo tanto, una distinci\u00f3n entre atletas competitivos y no competitivos tiene poco sentido y, en teor\u00eda, puede tener consecuencias fatales.<\/p>\n<h2 id=\"las-causas-de-la-parada-cardiaca-subita-dependen-de-la-edad\">Las causas de la parada cardiaca s\u00fabita&nbsp;dependen de la edad<\/h2>\n<p>En \u00faltima instancia, la cuesti\u00f3n de las causas de la parada cardiaca s\u00fabita o incluso de la muerte cardiaca reviste una importancia crucial, ya que determina la estrategia de detecci\u00f3n \u00f3ptima. En este contexto es muy \u00fatil distinguir a los atletas m\u00e1s j\u00f3venes de los de m\u00e1s edad. Mientras que en los deportistas m\u00e1s j\u00f3venes una cardiopat\u00eda cong\u00e9nita (por ejemplo, miocardiopat\u00edas, anomal\u00edas coronarias, un trastorno de la conducci\u00f3n o debilidad del tejido conectivo) es la causa subyacente<strong>(Fig. 1<\/strong>), en los deportistas de m\u00e1s edad la cardiopat\u00eda coronaria (CC) o el infarto de miocardio son responsables de la muerte s\u00fabita cardiaca en el deporte en m\u00e1s del 80% de los casos [11-16, 21, 23-28].<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-1856\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g1.jpg-44d2ea_660.jpg\" width=\"1100\" height=\"722\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g1.jpg-44d2ea_660.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g1.jpg-44d2ea_660-800x525.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g1.jpg-44d2ea_660-120x79.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g1.jpg-44d2ea_660-90x59.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g1.jpg-44d2ea_660-320x210.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g1.jpg-44d2ea_660-560x368.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" \/><\/p>\n<p>La detecci\u00f3n de cardiopat\u00edas coronarias cl\u00ednicamente asintom\u00e1ticas en su mayor\u00eda en atletas &#8220;mayores&#8221; es mucho m\u00e1s dif\u00edcil que la b\u00fasqueda de enfermedades cong\u00e9nitas en atletas &#8220;j\u00f3venes&#8221;. Este complejo \u00e1mbito no se tratar\u00e1 deliberadamente en mayor profundidad en este marco y me remito a la bibliograf\u00eda pertinente [27, 28].<br \/>\nEn este contexto, el l\u00edmite de edad cl\u00e1sico (30-35 a\u00f1os) para la diferenciaci\u00f3n se ha cuestionado con raz\u00f3n en los \u00faltimos a\u00f1os. Varias muertes tr\u00e1gicas de atletas de entre 25 y 30 a\u00f1os pudieron ser evaluadas en la autopsia como infarto de miocardio en CHD; impresionantes en este contexto son los resultados de una encuesta en el condado de King (WA, EE.UU.), que examin\u00f3 las causas de muerte en diferentes segmentos de edad [30]. En el grupo de 25-30 a\u00f1os, el 43% muri\u00f3 de un infarto de miocardio como consecuencia de una cardiopat\u00eda coronaria relevante [30].<\/p>\n<h2 id=\"prevencion-adecuada-mediante-cribados-selectivos\">Prevenci\u00f3n adecuada mediante cribados selectivos<\/h2>\n<p>Aunque hoy en d\u00eda el &#8220;l\u00edmite de edad&#8221; es probablemente m\u00e1s bajo de lo que se supon\u00eda anteriormente, el cribado cardiaco b\u00e1sico para los deportistas j\u00f3venes est\u00e1 claramente definido y, cuando se realiza correctamente, resulta ser extremadamente sensible y espec\u00edfico para detectar enfermedades cardiovasculares subyacentes [21, 22]. Los atletas con miocardiopat\u00eda hipertr\u00f3fica, la afecci\u00f3n subyacente m\u00e1s com\u00fan en los atletas j\u00f3venes, pueden detectarse mediante ECG en m\u00e1s del 90% [20, 21, 31]. El cribado tiene una sensibilidad similar para la ARVC [32], y para los trastornos primarios de la conducci\u00f3n, que suponen hasta el 10% de las muertes en atletas j\u00f3venes, el ECG en reposo es de todos modos la herramienta diagn\u00f3stica (b\u00e1sica) de elecci\u00f3n [22, 33-35].<\/p>\n<p>Sin embargo, tambi\u00e9n existen puntos d\u00e9biles en el concepto: las anomal\u00edas coronarias, que desempe\u00f1an un papel importante al menos en las encuestas norteamericanas, pr\u00e1cticamente nunca pueden detectarse mediante cambios en el ECG, y los s\u00edntomas de alerta tambi\u00e9n se producen s\u00f3lo en raras ocasiones [14, 23, 36].<\/p>\n<p>La commotio cordis afecta a corazones completamente sanos y puede provocar una fibrilaci\u00f3n ventricular espont\u00e1nea debido a un traumatismo tor\u00e1cico contuso durante la fase de repolarizaci\u00f3n vulnerable [14]. Lo mismo se aplica al diagn\u00f3stico de una miocarditis potencialmente mortal, que por supuesto tambi\u00e9n puede afectar principalmente a corazones &#8220;normales&#8221;. Aunque apenas existen datos sobre la incidencia y, sobre todo, la relevancia fisiopatol\u00f3gica, deber\u00eda tomarse un descanso suficientemente prolongado del deporte durante y despu\u00e9s de las infecciones febriles para evitar afecciones del miocardio [37\u201339]. Y, por \u00faltimo, el ECG en reposo tambi\u00e9n tiene una sensibilidad insuficiente con respecto a la cardiopat\u00eda coronaria relevante, que, como se ha mencionado, afecta a los deportistas cada vez m\u00e1s j\u00f3venes [40, 41].<\/p>\n<p>A pesar de estas limitaciones, el cribado cardiaco b\u00e1sico en atletas j\u00f3venes puede considerarse un gran \u00e9xito: En Italia, donde este tipo de cribado es obligatorio por ley para todos los atletas j\u00f3venes de competici\u00f3n desde hace d\u00e9cadas, se ha logrado una reducci\u00f3n del 89% del riesgo de muerte s\u00fabita cardiaca asociada al deporte [20, 21].<br \/>\nAplicado por la Sociedad Europea de Cardiolog\u00eda (ESC), el Comit\u00e9 Ol\u00edmpico Internacional (COI) y la Asociaci\u00f3n Mundial de F\u00fatbol (FIFA), entre otros, el cribado b\u00e1sico para los j\u00f3venes deportistas consta de tres factores:<\/p>\n<ol>\n<li>Una anamnesis precisa (anamnesis personal, del sistema y familiar),<\/li>\n<li>un estado card\u00edaco centrado y<\/li>\n<li>la realizaci\u00f3n de un ECG de reposo de 12 derivaciones<strong>(fig. 2<\/strong>) [22, 42-46].<\/li>\n<\/ol>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1857 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g2.jpg-19fc27_657.jpg\" width=\"1034\" height=\"890\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g2.jpg-19fc27_657.jpg 1034w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g2.jpg-19fc27_657-800x689.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g2.jpg-19fc27_657-120x103.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g2.jpg-19fc27_657-90x77.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g2.jpg-19fc27_657-320x275.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g2.jpg-19fc27_657-560x482.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1034px) 100vw, 1034px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1034px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1034\/890;\" \/><\/p>\n<p>En cuanto a los cuestionarios de anamnesis, las llamadas &#8220;Recomendaciones de Lausana&#8221; del COI ofrecen una buena visi\u00f3n de conjunto y sirven excelentemente como pautas de orientaci\u00f3n [46]. El estado cardiaco suele centrarse en la auscultaci\u00f3n cardiopulmonar, la medici\u00f3n de la presi\u00f3n arterial en ambos brazos superiores y la comprobaci\u00f3n de cualquier estigma de enfermedad del tejido conectivo (por ejemplo, utilizando los criterios de Gent [47]).<\/p>\n<p>La interpretaci\u00f3n adecuada del ECG de 12 derivaciones es el verdadero &#8220;quid&#8221; en el cribado de los deportistas j\u00f3venes: La reducci\u00f3n de la especificidad del examen, que ha sido criticada principalmente debido a muchos cambios del ECG asociados al entrenamiento pero benignos, ha llevado a muchos comit\u00e9s de expertos, especialmente en Norteam\u00e9rica, a abstenerse de utilizar un ECG en el cribado b\u00e1sico de los deportistas j\u00f3venes [48, 49]. Estos argumentos han sido claramente puestos en perspectiva por varios trabajos muy buenos en este campo en los \u00faltimos a\u00f1os, por lo que las denominadas &#8220;Recomendaciones de Seattle&#8221; no s\u00f3lo son las directrices de interpretaci\u00f3n del ECG m\u00e1s actualizadas y probablemente m\u00e1s precisas, sino tambi\u00e9n una expresi\u00f3n de la perspicacia de muchos expertos estadounidenses que participaron en la elaboraci\u00f3n de la Declaraci\u00f3n de Consenso [35, 50-53].<\/p>\n<p>En la evaluaci\u00f3n precisa del ECG en reposo de los j\u00f3venes atletas es crucial diferenciar entre los hallazgos fisiol\u00f3gicos del ECG causados por el entrenamiento regular (por ejemplo, por el aumento de la vagoton\u00eda en reposo o las adaptaciones estructurales fisiol\u00f3gicas en el contexto de un &#8220;coraz\u00f3n deportivo&#8221;)  <strong>(Tab. 1<\/strong>) y patol\u00f3gico, ya sea debido a un problema estructural (<strong>Tab. 2<\/strong>) o el\u00e9ctrico primario (<strong>Tab. 3<\/strong>) cardiopat\u00eda [35, 51, 52]. La interpretaci\u00f3n del ECG conduce entonces a otras aclaraciones espec\u00edficas.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1858 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g3.jpg-25947d_658.jpg\" width=\"1034\" height=\"1017\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g3.jpg-25947d_658.jpg 1034w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g3.jpg-25947d_658-800x787.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g3.jpg-25947d_658-80x80.jpg 80w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g3.jpg-25947d_658-120x118.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g3.jpg-25947d_658-90x90.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g3.jpg-25947d_658-320x315.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g3.jpg-25947d_658-560x551.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1034px) 100vw, 1034px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1034px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1034\/1017;\" \/><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1859 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g7.jpg-42ce05_659.jpg\" width=\"1035\" height=\"1017\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g7.jpg-42ce05_659.jpg 1035w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g7.jpg-42ce05_659-800x786.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g7.jpg-42ce05_659-80x80.jpg 80w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g7.jpg-42ce05_659-120x118.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g7.jpg-42ce05_659-90x88.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g7.jpg-42ce05_659-320x314.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g7.jpg-42ce05_659-560x550.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1035px) 100vw, 1035px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1035px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1035\/1017;\" \/><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1860 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g8.jpg-53c3df_661.jpg\" width=\"1034\" height=\"1152\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g8.jpg-53c3df_661.jpg 1034w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g8.jpg-53c3df_661-800x891.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g8.jpg-53c3df_661-120x134.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g8.jpg-53c3df_661-90x100.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g8.jpg-53c3df_661-320x357.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/g8.jpg-53c3df_661-560x624.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1034px) 100vw, 1034px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1034px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1034\/1152;\" \/><\/p>\n<h2 id=\"garantizar-la-disponibilidad-de-un-desfibrilador-automatico\">Garantizar la disponibilidad de un desfibrilador autom\u00e1tico<\/h2>\n<p>Por supuesto, como ya se ha mencionado, a pesar de un cribado basal \u00f3ptimo, pueden seguir produci\u00e9ndose eventos cardiacos mortales en el deporte [13, 14, 23, 24]. En estos casos, deben funcionar in situ medidas adecuadas de &#8220;primera respuesta&#8221;. Aunque un masaje cardiaco adecuado es, por supuesto, de suma importancia en la reanimaci\u00f3n cardiopulmonar, la disponibilidad y el uso r\u00e1pido de un desfibrilador autom\u00e1tico (DEA) han demostrado ser absolutamente cruciales, lo que ha quedado impresionantemente demostrado en el caso de la parada cardiaca s\u00fabita en deportistas: Mientras que la tasa de supervivencia en los deportistas universitarios estadounidenses en caso de parada cardiaca s\u00fabita, a pesar de un masaje cardiaco adecuado, era s\u00f3lo de alrededor del 10%, pod\u00eda incrementarse hasta una tasa de supervivencia del 64% mediante el uso de un DEA.  [53\u201356].<\/p>\n<p>A pesar de esta gran importancia, la disponibilidad de un DEA es a menudo insuficiente [54, 57, 58]. En una encuesta realizada por la FIFA, el organismo rector del f\u00fatbol mundial, s\u00f3lo el 68% de las federaciones encuestadas afirmaron disponer de un DEA en el terreno de juego en los partidos oficiales [57]. En los entrenamientos oficiales, la situaci\u00f3n es a\u00fan m\u00e1s llamativa: s\u00f3lo el 35% de las federaciones dispone del dispositivo correspondiente [57]. Esta alarmante situaci\u00f3n llev\u00f3 a ampliar los ya amplios esfuerzos cient\u00edficos y cl\u00ednico-pr\u00e1cticos de la FIFA para prevenir la muerte s\u00fabita cardiaca en los futbolistas [35, 42-45, 50-52, 59, 60]: cada una de las 209 asociaciones miembro fue equipada con una &#8220;Bolsa de Emergencias M\u00e9dicas de la FIFA&#8221; que conten\u00eda un &#8220;extenso&#8221; surtido de equipos de rescate y medicamentos, as\u00ed como un DEA. Los &#8220;11 pasos para prevenir la muerte s\u00fabita cardiaca en el f\u00fatbol&#8221; tambi\u00e9n incluyen las \u00faltimas recomendaciones en este \u00e1mbito [61].<\/p>\n<p>Por supuesto, una enfermedad cardiovascular preexistente no es en absoluto una contraindicaci\u00f3n general para el ejercicio. Sin embargo, una recomendaci\u00f3n deportiva adecuada es importante para una profilaxis secundaria \u00f3ptima y, sobre todo, segura. Para ello pueden utilizarse directrices bien establecidas europeas (Sociedad Europea de Cardiolog\u00eda [39]) y estadounidenses (36\u00aa Conferencia de Bethesda, [38]).<\/p>\n<p><em>Bibliograf\u00eda del editor<\/em><\/p>\n<p><em><strong>Dr. Christian Marc Schmied<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Per se, el riesgo cardiaco aumenta brevemente en el contexto de toda actividad deportiva, incluso para el atleta bien entrenado, y puede permanecer elevado durante varias horas despu\u00e9s de la&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":34241,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Cribado card\u00edaco  ","footnotes":""},"category":[11324,11478,11430,11552],"tags":[61060,19596,62102,62144,12033,12462,62096,62110,37874,62124,62118,29704,62135,62089,17034,62130],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-347340","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-cardiologia","category-formacion-continua","category-prevencion-y-asistencia-sanitaria","category-rx-es","tag-cardial-es","tag-circunferencia-abdominal","tag-clasificar","tag-desfibrilador-es-2","tag-diabetes-tipo-2-es-2","tag-ecg-es","tag-el-chirrido-de-ardinale","tag-evento-cardiovascular-y-cerebrovascular","tag-hipertension-arterial-es","tag-la-paradoja-del-deporte","tag-lipidos-sericos","tag-muerte-cardiaca-subita","tag-paro-cardiaco-repentino","tag-peso-corporal-es","tag-riesgo","tag-trenes","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-07-13 03:35:33","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347340","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=347340"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347340\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34241"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=347340"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=347340"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=347340"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=347340"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}