{"id":347391,"date":"2013-09-18T00:00:00","date_gmt":"2013-09-17T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/la-centenaria-historia-de-las-alergias-alimentarias\/"},"modified":"2013-09-18T00:00:00","modified_gmt":"2013-09-17T22:00:00","slug":"la-centenaria-historia-de-las-alergias-alimentarias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/la-centenaria-historia-de-las-alergias-alimentarias\/","title":{"rendered":"La centenaria historia de las alergias alimentarias"},"content":{"rendered":"<p><strong>DERMATOLOGIE PRAXIS ya conten\u00eda varios art\u00edculos sobre la epidemiolog\u00eda, la cl\u00ednica, el diagn\u00f3stico moderno y la terapia de las alergias alimentarias, as\u00ed como de las intolerancias alimentarias [1\u20137]. Este art\u00edculo repasa brevemente la historia de las alergias alimentarias en los \u00faltimos 100 a\u00f1os. A continuaci\u00f3n se comentan algunos hitos en el diagn\u00f3stico de las alergias alimentarias y se aborda el fen\u00f3meno de las alergias alimentarias letales, conocido desde los a\u00f1os ochenta. En el pr\u00f3ximo n\u00famero de esta revista aparecer\u00e1 una segunda parte sobre las v\u00edas desencadenantes raras y la desensibilizaci\u00f3n oral.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>La primera notificaci\u00f3n cient\u00edficamente probada de una alergia alimentaria no se produjo hasta principios del siglo XX: en 1912, el pediatra estadounidense Oscar Menderson Schloss (1882-1952)&nbsp;fue el primero en confirmar la g\u00e9nesis alimentaria de ciertas alergias con la ayuda de pruebas cut\u00e1neas. Pudo rastrear un caso de alergia alimentaria hasta el consumo de huevo: una prueba de escarificaci\u00f3n (scratch test) con clara de huevo de gallina result\u00f3 positiva. Tambi\u00e9n consigui\u00f3 probar fracciones parciales de la prote\u00edna de forma aislada y descubri\u00f3 que la ovomucoide, junto con la ovoglobulina y la ovomucina, provocaban las reacciones al\u00e9rgicas cut\u00e1neas m\u00e1s fuertes. Tambi\u00e9n prob\u00f3 la avena y las almendras. Este trabajo constituye un hito en la historia de la alergia y tras la aparici\u00f3n de otra publicaci\u00f3n, la prueba del rascado, utilizada originalmente por Blackley en 1873 para detectar la alergia al polen, se convirti\u00f3 en el m\u00e9todo de rutina para detectar la alergia alimentaria  <strong>(Fig. 2).<\/strong>  Ayuda&nbsp;  la prueba intracut\u00e1nea, que fue introducida en 1908 por Mendel y Mantoux como la prueba de la tuberculina, Karl Prausnitz (1876-1963) y Heinz K\u00fcstner (1897-1963) consiguieron en 1921 transmitir pasivamente una alergia al pescado utilizando el suero de la persona al\u00e9rgica. Sin embargo, pronto se reconoci\u00f3 que las pruebas intrad\u00e9rmicas con productos alimenticios pueden dar falsos negativos, ya sea -en el caso de s\u00edntomas exclusivamente gastrointestinales- porque la piel no representa el \u00f3rgano de choque o porque los al\u00e9rgenos relevantes est\u00e1n desnaturalizados por la preparaci\u00f3n del extracto. Algunos autores han se\u00f1alado que s\u00f3lo los productos de degradaci\u00f3n fermentativa tienen un efecto alergizante. Interesante fue el hallazgo de la llamada &#8220;reacci\u00f3n catamn\u00e9sica de la piel&#8221; por Max Werner (1911-1987). Seg\u00fan esto, las muestras intrad\u00e9rmicas con al\u00e9rgenos alimentarios s\u00f3lo resultan positivas tras su abstinencia de diez a catorce d\u00edas, observaci\u00f3n que ha sido confirmada por otros autores. La prueba de punci\u00f3n modificada fue desarrollada por Helmtraut Ebruster y publicada en 1959, de nuevo inicialmente con al\u00e9rgenos inhalados. Debido a los descubrimientos desde los a\u00f1os 70 de que las pruebas cut\u00e1neas con extractos comerciales de frutas y verduras son a menudo falsos negativos, el m\u00e9todo de la prueba del pinchazo se utiliz\u00f3 cada vez m\u00e1s para probar estos al\u00e9rgenos, adem\u00e1s de las pruebas de raspado con material nativo. La aguja de la prueba de punci\u00f3n se inserta directamente en la fruta fresca o en las variedades de fruta y, a continuaci\u00f3n, se realiza la prueba de punci\u00f3n con la misma aguja de prueba<strong> (Fig. 2 y 3<\/strong>).<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-1780\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/11.png-630cd5_623.png\" width=\"1024\" height=\"648\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/11.png-630cd5_623.png 1024w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/11.png-630cd5_623-800x506.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/11.png-630cd5_623-120x76.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/11.png-630cd5_623-90x57.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/11.png-630cd5_623-320x203.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/11.png-630cd5_623-560x354.png 560w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p><em>Fig. 2: Fallo de las pruebas cut\u00e1neas con prick test estandarizado,&nbsp;con prick-to-prick test y con pruebas de rascado con tub\u00e9rculo de apio<\/em><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1781 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/22.png-6e1b21_624.png\" width=\"993\" height=\"648\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/22.png-6e1b21_624.png 993w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/22.png-6e1b21_624-800x522.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/22.png-6e1b21_624-120x78.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/22.png-6e1b21_624-90x59.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/22.png-6e1b21_624-320x209.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/22.png-6e1b21_624-560x365.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 993px) 100vw, 993px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 993px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 993\/648;\" \/><\/p>\n<p><em>Fig. 3: Prueba de pinchazo con jaca<\/em><\/p>\n<h2 id=\"metodos-de-prueba-alternativos-antes-de-la-deteccion-de-ige\">M\u00e9todos de prueba alternativos&nbsp;antes de la detecci\u00f3n de IgE<\/h2>\n<p>Dado que las pruebas cut\u00e1neas con alergias alimentarias a menudo fallaban (resultados falsos negativos y falsos positivos), se utilizaron otros m\u00e9todos de prueba no siempre fiables -adem\u00e1s de las pruebas de reexposici\u00f3n- como el aumento de la frecuencia del pulso tras la exposici\u00f3n a alimentos (despu\u00e9s de la coca), el \u00edndice leucop\u00e9nico, la disminuci\u00f3n de bas\u00f3filos, la prueba de ca\u00edda de plaquetas  <strong>(Fig.4), <\/strong>o -en caso de sintomatolog\u00eda exclusivamente gastrointestinal- se sugieren, entre otras, las muestras de exposici\u00f3n elaboradas y dirigidas al intestino delgado bajo control radiol\u00f3gico. La &#8220;prueba leucocitot\u00f3xica&#8221; (prueba de Bryan) desarrollada por Black y Bryan a finales de los a\u00f1os 50 para la detecci\u00f3n de alergias a alimentos y aditivos se basa en la estimaci\u00f3n microsc\u00f3pica de los cambios inducidos por la activaci\u00f3n y la autolisis de los leucocitos tras mezclar la sangre con al\u00e9rgenos y extractos alimentarios. La prueba no fue aprobada en EE.UU. porque no era adecuada para detectar alergias. La prueba de anticuerpos celulares leucocitarios antig\u00e9nicos (ALCAT) o prueba de activaci\u00f3n leucocitaria, que todav\u00eda hoy se pregona&nbsp; como m\u00e9todo de diagn\u00f3stico para determinar cualitativamente las intolerancias alimentarias, es en \u00faltima instancia un desarrollo posterior de la prueba de Bryan. Su uso es declarado un\u00e1nimemente por muchas sociedades nacionales e internacionales de alergia como inadecuado para el esclarecimiento o la exclusi\u00f3n de una alergia alimentaria.<\/p>\n<h2 id=\"diagnostico-de-las-alergias-alimentarias-mediadas-por-ige\">Diagn\u00f3stico de las alergias alimentarias mediadas por IgE&nbsp;<\/h2>\n<p>El descubrimiento de la IgE como una nueva clase de inmunoglobulinas con actividad reactiva y el desarrollo de m\u00e9todos in vitro sensibles y cuantitativos, como el &#8220;ensayo radioinmunoabsorbente&#8221; para la determinaci\u00f3n de la concentraci\u00f3n total de IgE en el suero o la prueba de radioalergoabsorci\u00f3n (RAST) para la detecci\u00f3n de anticuerpos s\u00e9ricos circulantes con especificidad IgE [8], ha supuesto sin duda un gran avance para el diagn\u00f3stico alergol\u00f3gico rutinario, incluidas las alergias alimentarias, y para la investigaci\u00f3n de su patog\u00e9nesis. Cuando se utilizaron extractos de al\u00e9rgenos de pescado altamente purificados en ni\u00f1os con manifestaciones al\u00e9rgicas tras el consumo de bacalao, hubo una concordancia del 100% entre los antecedentes o el RAST y la prueba cut\u00e1nea. Poco a poco, se ha ido ampliando la gama de alimentos disponibles para la determinaci\u00f3n de IgE, pero tambi\u00e9n se ha reconocido que existen ciertos l\u00edmites en el valor diagn\u00f3stico de un RAST, as\u00ed como de la prueba cut\u00e1nea. La detecci\u00f3n positiva de IgE es s\u00f3lo una expresi\u00f3n de sensibilizaci\u00f3n al alimento analizado y no una prueba de que se desencadene una reacci\u00f3n al\u00e9rgica al exponerse al alimento. Por el contrario, la falta de detecci\u00f3n de anticuerpos IgE en suero mediante el m\u00e9todo RAST u otras modificaciones, como el FEIA (Fluor Enzyme Immuno Assay) de ImmunoCAP, no excluye que un alimento sea el agente causante de los s\u00edntomas al\u00e9rgicos debido a la calidad a menudo deficiente de los extractos de diagn\u00f3stico. Muchos extractos alimentarios no est\u00e1n biol\u00f3gicamente normalizados o lo est\u00e1n de forma insuficiente. La degradaci\u00f3n de las prote\u00ednas alerg\u00e9nicas durante el proceso de extracci\u00f3n es un fen\u00f3meno com\u00fan que hace que los al\u00e9rgenos relevantes est\u00e9n ausentes o insuficientemente presentes en el extracto. Por otro lado, las estructuras moleculares similares de los al\u00e9rgenos alimentarios e inhalantes (polen, \u00e1caros del polvo, l\u00e1tex, etc.) dan lugar a m\u00faltiples resultados positivos en las pruebas cut\u00e1neas y de IgE como consecuencia de los anticuerpos IgE de reacci\u00f3n cruzada.<\/p>\n<h2 id=\"el-diagnostico-basado-en-componentes\">El diagn\u00f3stico basado en componentes<\/h2>\n<p>Un enfoque prometedor para distinguir las alergias cruzadas de una aut\u00e9ntica cosensibilizaci\u00f3n con posibles consecuencias terap\u00e9uticas est\u00e1 representado por los &#8220;al\u00e9rgenos recombinantes&#8221; disponibles para el sistema ImmunoCAP (Phadia). El diagn\u00f3stico basado en componentes, es decir, el uso de determinaciones de IgE frente a prote\u00ednas marcadoras espec\u00edficas de los alimentos, ayuda a explicar las reacciones cl\u00ednicas y a identificar sensibilizaciones irrelevantes [3, 5]. Del mismo modo, la investigaci\u00f3n alergol\u00f3gica se ha esforzado en los \u00faltimos a\u00f1os por identificar al\u00e9rgenos &#8220;marcadores&#8221; que sean patognom\u00f3nicos de determinados cuadros cl\u00ednicos, por ejemplo, la anafilaxia dependiente del trigo e inducida por el esfuerzo (v\u00e9ase m\u00e1s adelante). Recientemente, el chip inmuno de al\u00e9rgenos en fase s\u00f3lida (ISAC) se ha convertido en un sistema de prueba pionero en el campo del diagn\u00f3stico in vitro, que permite el an\u00e1lisis de un n\u00famero casi ilimitado de componentes de al\u00e9rgenos en un \u00fanico paso anal\u00edtico. La tecnolog\u00eda ISAC permite determinar todos los al\u00e9rgenos relevantes en un \u00fanico paso anal\u00edtico a partir de una cantidad muy peque\u00f1a de suero del paciente. Debido a la abundancia de resultados y a los costes relativamente elevados, la indicaci\u00f3n de una determinaci\u00f3n de ISAC s\u00f3lo debe realizarla el alerg\u00f3logo o un m\u00e9dico con conocimientos especiales en este campo.<\/p>\n<h2 id=\"la-provocacion-oral-doble-ciego-controlada-con-placebo\">La provocaci\u00f3n oral doble ciego controlada con placebo<\/h2>\n<p>Por lo tanto, las pruebas de exposici\u00f3n oral suelen ser la medida diagn\u00f3stica decisiva para aportar pruebas de una alergia o intolerancia alimentaria actual. La llamada provocaci\u00f3n alimentaria doble ciego controlada con placebo (DBPCFC) se considera la \u00fanica prueba cient\u00edficamente aceptada de alergia\/intolerancia alimentaria. Aunque la DBPCFC es la norma de oro para los estudios cl\u00ednicos, este complejo procedimiento s\u00f3lo puede utilizarse en el diagn\u00f3stico rutinario de la alergia alimentaria en los centros de alergia, ya que las pruebas de provocaci\u00f3n siempre implican el riesgo de desencadenar reacciones graves.<\/p>\n<h2 id=\"alergias-alimentarias-letales\">Alergias alimentarias letales<\/h2>\n<p>Ya en 1926 se public\u00f3 una reacci\u00f3n mortal tras una provocaci\u00f3n alimentaria. Se trataba de un lactante de 18&nbsp;meses con eczema at\u00f3pico y antecedentes de tres episodios de reacciones al\u00e9rgicas generalizadas tras comer unas cucharadas de papilla de guisantes. En condiciones de hospitalizaci\u00f3n en una sala de pediatr\u00eda, la enfermera jefe realiz\u00f3 una provocaci\u00f3n oral con una papilla de zanahoria\/guisantes por orden del m\u00e9dico jefe durante la pausa del almuerzo. Inmediatamente despu\u00e9s de la comida de prueba, el ni\u00f1o desarroll\u00f3 angioedema, cianosis y colapso circulatorio. Muri\u00f3 a pesar del tratamiento intensivo de urgencia.<\/p>\n<p>El primer caso de una reacci\u00f3n al\u00e9rgica alimentaria fatal espont\u00e1nea se public\u00f3 hace s\u00f3lo 25 a\u00f1os, en el que estaba implicada una mujer de 24 a\u00f1os con una alergia conocida a los cacahuetes tras comer un pastel. La paciente canadiense hab\u00eda comprado repetidamente un pastel de avellanas con mazap\u00e1n (glaseado de almendras) en la misma panader\u00eda y lo hab\u00eda soportado sin reacci\u00f3n. Poco despu\u00e9s de comer s\u00f3lo unos bocados del pastel, un d\u00eda se produjo una grave reacci\u00f3n al\u00e9rgica que le provoc\u00f3 la muerte por asfixia. La aclaraci\u00f3n m\u00e9dica forense del extraordinario caso revel\u00f3 que la pasta utilizada para hacer el glaseado conten\u00eda &#8220;arachides&#8221;; este t\u00e9rmino para &#8220;cacahuetes&#8221; no fue reconocido por el panadero angl\u00f3fono.<\/p>\n<p>Las reacciones al\u00e9rgicas letales o potencialmente mortales a los alimentos en beb\u00e9s y ni\u00f1os, pero sobre todo en adolescentes y adultos, por desgracia ya no son una rareza hoy en d\u00eda. Desde finales de los a\u00f1os 90, se han notificado repetidamente series de casos de alergias alimentarias mortales, en su mayor\u00eda tras la ingesti\u00f3n de al\u00e9rgenos alimentarios &#8220;ocultos&#8221;, con mayor frecuencia cacahuetes, diversos tipos de frutos secos, como la nuez de Brasil y el anacardo, pero tambi\u00e9n leche, huevo, pescado y crust\u00e1ceos (langosta, gambas), procedentes de EE.UU., y posteriormente de diversos pa\u00edses. La prensa laica tambi\u00e9n anuncia regularmente estas muertes. Se calcula que en EE.UU. se producen aproximadamente 120&nbsp;muertes al a\u00f1o debido a reacciones anafil\u00e1cticas a los alimentos.<\/p>\n<p>La presencia oculta de al\u00e9rgenos alimentarios, por ejemplo los al\u00e9rgenos del cacahuete como pasta de cacahuete en dulces y chocolate, hace m\u00e1s dif\u00edcil o incluso imposible lograr la abstinencia, a pesar de la mejora de los requisitos de declaraci\u00f3n de los productos intermedios.<\/p>\n<p>En un editorial anterior [2] se hac\u00eda referencia a la tr\u00e1gica muerte de una joven suiza de 16 a\u00f1os que compr\u00f3 almendras tostadas -como ella cre\u00eda- en un puesto del Tower Bridge de Londres, pero que en realidad eran cacahuetes a los que era al\u00e9rgica.<\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>W\u00fcthrich B: Alergias alimentarias. M\u00e1s raro de lo que los pacientes creen. DERMATOLOGIE PRAXIS 2012; 2: 16-20 .<\/li>\n<li>W\u00fcthrich B: &#8220;Luc\u00eda tuvo una muerte tr\u00e1gica&#8221; &#8211; Las alergias alimentarias pueden ser mortales. (Editorial). DERMATOLOGIE PRAXIS&nbsp; 2010; 2: 1.<\/li>\n<li>W\u00fcthrich B: Diagn\u00f3stico basado en componentes. Al\u00e9rgenos recombinantes para el esclarecimiento de las alergias alimentarias. DERMATOLOGIE PRAXIS&nbsp; 2010; 2: 11-15.<\/li>\n<li>W\u00fcthrich B: \u00bfCu\u00e1l es su diagn\u00f3stico? (Estado tras una \u00fanica reacci\u00f3n al\u00e9rgica con edema de Quincke (labios, lengua, manos) a los crust\u00e1ceos. DERMATOLOGIE PRAXIS 2011; 3: 38 y 42.<\/li>\n<li>Borelli S, W\u00fcthrich B: Diagn\u00f3stico basado en componentes. Uso de al\u00e9rgenos recombinantes. DERMATOLOGIE PRAXIS 2012; 2: 22-24.<\/li>\n<li>W\u00fcthrich B: \u00bfCu\u00e1l es su diagn\u00f3stico? (Cuestionario): Anafilaxia inducida por esfuerzo alimentario&nbsp; cuando existe una sensibilizaci\u00f3n grave a las prote\u00ednas de los cereales&nbsp;, especialmente a la \u03b119-omega-5-gliadina rTri. DERMATOLOGIE PRAXIS 2013; 1: 25 y 32-33.<\/li>\n<li>W\u00fcthrich B: El s\u00edndrome de intolerancia a la histamina. Dolores de cabeza, ataques de estornudos y co. causados por aminas bi\u00f3genas. DERMATOLOGIE PRAXIS 2011; 2: 4-8 .<\/li>\n<li>Wide L, et al: Diagn\u00f3stico de la alergia mediante una prueba in vitro de anticuerpos antial\u00e9rgenos. Lancet 1967; 2: 1105-1107.<\/li>\n<li>Storck H, et al: Platelet drop as an aid to allergy diagnosis, en: Grumbach AS, Rivkine A (eds.): Primer Congreso Internacional de Alergia. Karger: Basilea, Nueva York 1952: 739-744.<\/li>\n<li>Bergmann KC, et al: Historia ilustrada de la alergolog\u00eda. Dustri-Verlag Dr. Karl Feistle 2003: 102-103.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>DERMATOLOGIE PRAXIS 2013, ed. 4: 4-6<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DERMATOLOGIE PRAXIS ya conten\u00eda varios art\u00edculos sobre la epidemiolog\u00eda, la cl\u00ednica, el diagn\u00f3stico moderno y la terapia de las alergias alimentarias, as\u00ed como de las intolerancias alimentarias [1\u20137]. Este art\u00edculo&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":33931,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Alergias alimentarias - Parte 1  ","footnotes":""},"category":[11298,11310,11478,11354,11430,11552],"tags":[62295,47091,62278,62316,14175,27328,62288,62309,62302,58503,62257,11810],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-347391","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-alergologia-e-inmunologia-clinica","category-dermatologia-y-venereologia","category-formacion-continua","category-nutricion","category-prevencion-y-asistencia-sanitaria","category-rx-es","tag-aditivos-es","tag-alergenos-es","tag-alergias-alimentarias","tag-asfixia-es","tag-diagnostico-es-2","tag-epidemiologia-es","tag-historia-es","tag-letal-es","tag-mediador-ige","tag-prueba-cutanea","tag-reaccion-cutanea","tag-terapia-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-03 02:30:45","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347391","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=347391"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347391\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33931"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=347391"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=347391"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=347391"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=347391"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}