{"id":347479,"date":"2013-09-17T00:00:00","date_gmt":"2013-09-16T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/el-componente-psicosocial-no-debe-subestimarse\/"},"modified":"2013-09-17T00:00:00","modified_gmt":"2013-09-16T22:00:00","slug":"el-componente-psicosocial-no-debe-subestimarse","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/el-componente-psicosocial-no-debe-subestimarse\/","title":{"rendered":"El componente psicosocial no debe subestimarse"},"content":{"rendered":"<p><strong>En el Congreso EULAR de Madrid, el tratamiento del dolor ocup\u00f3 un lugar central. El profesor David Walsh, de Nothingham, MD, se centr\u00f3 en las circunstancias especiales de los pacientes con artritis reumatoide y osteoartritis. Una de sus preocupaciones especiales era recordar a los m\u00e9dicos el componente psicosocial adem\u00e1s de la terapia farmacol\u00f3gica.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es realmente el dolor? El Dr. David Walsh, Director del Centro del Dolor de la Arthritis Research UK, en Nothingham, abord\u00f3 en Madrid la famosa definici\u00f3n de dolor de la IASP (&#8220;Asociaci\u00f3n Internacional para el Estudio del Dolor&#8221;): &#8220;El dolor es una experiencia sensorial o emocional desagradable asociada a un da\u00f1o tisular real o potencial, o descrita por los individuos afectados como si dicho da\u00f1o tisular fuera la causa&#8221; [1] y deja claro que para los pacientes con artritis reumatoide (AR) en particular, el dolor es el s\u00edntoma que les causa m\u00e1s dificultades. El dolor en la AR se divide en diferentes mecanismos<strong>(Tabla 1<\/strong>).<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-1679\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Schm.jpg-ac36ba_447.jpg\" width=\"993\" height=\"362\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Schm.jpg-ac36ba_447.jpg 993w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Schm.jpg-ac36ba_447-800x292.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Schm.jpg-ac36ba_447-120x44.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Schm.jpg-ac36ba_447-90x33.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Schm.jpg-ac36ba_447-320x117.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/09\/Schm.jpg-ac36ba_447-560x204.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 993px) 100vw, 993px\" \/><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, el profesor Walsh present\u00f3 un modelo biopsicol\u00f3gico basado en el mecanismo de las afecciones dolorosas de la artritis. En consecuencia, las tres dimensiones de la patolog\u00eda articular, la sensibilizaci\u00f3n y la vulnerabilidad se entrelazan como ruedas dentadas y conforman el cuadro de dolor individual respectivo del paciente. Mientras que la patolog\u00eda articular incluye factores nociceptivos como la inflamaci\u00f3n y caracter\u00edsticas biomec\u00e1nicas, la vulnerabilidad incluye el contexto del propio paciente, que no debe subestimarse. Aqu\u00ed deben mencionarse, por ejemplo, el estado de salud o de seguridad social, los factores gen\u00e9ticos que influyen en la percepci\u00f3n del dolor o las comorbilidades de la persona afectada. Tambi\u00e9n en esta categor\u00eda, seg\u00fan el profesor Walsh, se encuentra el componente psicol\u00f3gico del dolor, como las creencias, las expectativas, la ansiedad o incluso la depresi\u00f3n. Son precisamente estas influencias las que con demasiada frecuencia no se tienen en cuenta o no se incluyen suficientemente en la terapia.<\/p>\n<p>El dolor es tambi\u00e9n un componente central de la osteoartritis (OA). Por ejemplo, una paciente de 65 a\u00f1os con osteoartritis en la rodilla ten\u00eda un problema principalmente con el hecho de que nunca era previsible cu\u00e1ndo y con qu\u00e9 intensidad se presentar\u00eda el dolor y hasta d\u00f3nde la llevar\u00edan sus piernas esta vez. Esto provoc\u00f3 frustraci\u00f3n e inseguridad en los afectados, algo dif\u00edcil de sobrellevar en la vida cotidiana. El profesor Walsh tambi\u00e9n se\u00f1al\u00f3 que seg\u00fan Moreton et al. [2] que la escala de dolor ICOAP (&#8220;Escala de dolor intermitente y constante de la OA&#8221;) no es \u00f3ptima para evaluar la intensidad del dolor en la OA. Aunque las clasificaciones de &#8220;dolor que aparece y desaparece&#8221; y &#8220;dolor constante&#8221; se correlacionan con el modelo de Rasch, no puede decirse que el dolor total sea la suma del dolor constante y el intermitente. Las distintas dimensiones del dolor no suman la intensidad total del dolor, pues ya no se correlacionan con el modelo de Rasch.<\/p>\n<h2 id=\"combatir-con-exito-el-dolor\">Combatir con \u00e9xito el dolor<\/h2>\n<p>B\u00e1sicamente, los diversos analg\u00e9sicos en la AR alivian el dolor, mejoran el sue\u00f1o, la AVD (actividad de la vida diaria), las actividades sociales y la satisfacci\u00f3n con la medicaci\u00f3n. Adem\u00e1s, los analg\u00e9sicos suelen tolerarse muy bien. Sin embargo, hay pocos estudios de alta calidad sobre la eficacia de los analg\u00e9sicos en la AR, porque los existentes suelen tener un periodo de observaci\u00f3n corto o poblaciones de estudio peque\u00f1as. &#8220;Sin duda, es necesario seguir investigando en este campo&#8221;, afirma el profesor Walsh.<\/p>\n<p>En particular, deben tenerse en cuenta los siguientes factores en el tratamiento del dolor de la AR:<\/p>\n<ul>\n<li>El retraso en la administraci\u00f3n de f\u00e1rmacos para el control de la enfermedad (DMARD) se asocia con m\u00e1s dolor al cabo de doce meses.<\/li>\n<li>Las terapias combinadas para reducir el dolor son superiores a las monoterapias.<\/li>\n<li>Si la enfermedad permanece activa a pesar del tratamiento con DMARD convencionales, la administraci\u00f3n de un biol\u00f3gico mejora el dolor.<\/li>\n<li>La combinaci\u00f3n de anti-TNF con metotrexato fue superior a un f\u00e1rmaco anti-TNF solo en t\u00e9rminos de alivio del dolor.<\/li>\n<li>Los opi\u00e1ceos code\u00edna, tramadol y morfina se estudiaron en ensayos a corto plazo en la AR (&lt;6 semanas). El resultado global mostr\u00f3 un beneficio cl\u00ednico en el 54% de los casos, frente a s\u00f3lo el 38% con placebo (RR 1,41; p&lt;0,02).<\/li>\n<\/ul>\n<p>El tratamiento de la artrosis utiliza medicaci\u00f3n sist\u00e9mica o local, as\u00ed como conceptos del campo de la fisioterapia o terapia f\u00edsica. El Prof. Walsh aconsej\u00f3 la OA preventiva o en fase temprana para educar e informar a los pacientes, as\u00ed como ejercicios de fortalecimiento, entrenamiento aer\u00f3bico y p\u00e9rdida de peso para la obesidad. Se utilizan principalmente el paracetamol y los AINE t\u00f3picos. Adem\u00e1s, en casos individuales o si es necesario, pueden utilizarse opi\u00e1ceos, AINE\/coxibs orales, esteroides intraarticulares, terapia t\u00f3pica con capsaicina, as\u00ed como tratamiento local con fr\u00edo y calor, terapia manual, calzado amortiguador, TENS (estimulaci\u00f3n nerviosa el\u00e9ctrica transcut\u00e1nea).<\/p>\n<p>La pregunta de si es mejor tomar AINE regularmente o seg\u00fan sea necesario no puede responderse de forma concluyente. El principal problema es que, aunque existen ensayos cl\u00ednicos sobre la eficacia del tratamiento regular en la AR, no hay ensayos controlados que comparen directamente el uso regular y el uso seg\u00fan necesidad de los AINE. S\u00f3lo se realiz\u00f3 un estudio en la espondilitis anquilosante, pero las diferencias en los grupos de tratamiento no fueron significativas; el uso regular por s\u00ed solo mostr\u00f3 un peor estado de \u00e1nimo [3].<\/p>\n<h2 id=\"el-contexto-importa\">El contexto importa<\/h2>\n<p>Debido a la complejidad del tema, las instrucciones para los m\u00e9dicos son claras en el sentido de que los pacientes no son iguales, sino diferentes y, en consecuencia, requieren una terapia diferenciada e individualizada. El contexto en particular es un factor que no debe subestimarse. Mientras que el tama\u00f1o del efecto farmacol\u00f3gico del alivio del dolor en la OA es del 43%, los factores contextuales son una vez y media m\u00e1s significativos, con un tama\u00f1o del efecto del 67%.<br \/>\nEn resumen, el Prof. Walsh volvi\u00f3 a dejar claro que el dolor en la AR se caracteriza por mecanismos complejos y, por consiguiente, requiere soluciones integradas. Adem\u00e1s, el profesor Walsh est\u00e1 convencido de que una evaluaci\u00f3n del dolor implica algo m\u00e1s que la puntuaci\u00f3n de la EVA (&#8220;escala anal\u00f3gica visual&#8221;) y la medicaci\u00f3n. Tambi\u00e9n hay que mencionar aqu\u00ed el efecto placebo, que sigue siendo m\u00e1s eficaz que la ausencia total de tratamiento.<br \/>\nEl profesor Walsh dio un importante consejo final para todos los profesionales: &#8220;Sin duda, es muy \u00fatil consultar las diferentes directrices m\u00e9dicas en las que se utilizan las mismas herramientas terap\u00e9uticas.&#8221; Esto muestra claramente las diferentes perspectivas de las disciplinas y permite as\u00ed una visi\u00f3n global de las herramientas terap\u00e9uticas en cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p><em>Fuente: C\u00f3mo tratar\/gestionar Sesi\u00f3n 4 en EULAR (Congreso Europeo Anual de Reumatolog\u00eda), 12-15 de junio de 2013, Madrid.<\/em><\/p>\n<p>Literatura:<\/p>\n<ol>\n<li>Asociaci\u00f3n Internacional para el Estudio del Dolor (IASP): Definici\u00f3n del dolor. www.iasp-pain.org\/AM\/Template.cfm?Section=General_Resource_Links&amp; Template=\/CM\/HTMLDisplay.cfm&amp;ContentID=3058.<\/li>\n<li>Moreton BJ, et al: An\u00e1lisis Rasch de la escala de dolor intermitente y constante de la osteoartritis (ICOAP). Osteoartritis Cart\u00edlago 2012; 20: 1109-1115.<\/li>\n<li>Wanders A, et al: Los antiinflamatorios no esteroideos reducen la progresi\u00f3n radiogr\u00e1fica en pacientes con espondilitis anquilosante: un ensayo controlado aleatorizado.Arthritis Rheum 2005; 52: 1756-1765.<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el Congreso EULAR de Madrid, el tratamiento del dolor ocup\u00f3 un lugar central. 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