{"id":347869,"date":"2013-03-04T00:00:00","date_gmt":"2013-03-03T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/depresion-en-la-mujer-que-debe-saber-el-medico-de-cabecera\/"},"modified":"2023-01-19T00:56:37","modified_gmt":"2023-01-18T23:56:37","slug":"depresion-en-la-mujer-que-debe-saber-el-medico-de-cabecera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/depresion-en-la-mujer-que-debe-saber-el-medico-de-cabecera\/","title":{"rendered":"Depresi\u00f3n en la mujer: \u00bfqu\u00e9 debe saber el m\u00e9dico de cabecera?"},"content":{"rendered":"<p><strong>Las mujeres sufren trastornos depresivos con una frecuencia aproximadamente dos veces mayor que los hombres. Es probable que esta diferencia de g\u00e9nero sea principalmente psicosocial. Las hormonas sexuales femeninas, especialmente el 17-\u03b2-estradiol, tienden a tener un efecto estabilizador psicol\u00f3gico. Sin embargo, el descenso de estr\u00f3genos antes de la menstruaci\u00f3n, despu\u00e9s del parto y antes de la menopausia puede desempe\u00f1ar un papel en el desencadenamiento de la depresi\u00f3n. Por lo tanto, tanto los factores psicosociales como los hormonales que influyen deben tenerse en cuenta en el diagn\u00f3stico y la terapia.<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Los trastornos depresivos son aproximadamente el doble de frecuentes en las mujeres que en los hombres, y van desde los estados depresivos m\u00e1s leves, las llamadas distimias, hasta los trastornos afectivos unipolares graves, pero no los trastornos bipolares<strong> (Tab. 1) <\/strong>[1, 2].<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-1054\" alt=\"\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Leben.jpg-c91aee_505.jpg\" style=\"height:300px; width:600px\" width=\"1017\" height=\"508\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Leben.jpg-c91aee_505.jpg 1017w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Leben.jpg-c91aee_505-800x400.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Leben.jpg-c91aee_505-120x60.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Leben.jpg-c91aee_505-90x45.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Leben.jpg-c91aee_505-320x160.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Leben.jpg-c91aee_505-560x280.jpg 560w\" sizes=\"(max-width: 1017px) 100vw, 1017px\" \/><\/p>\n<h2 id=\"por-que-la-depresion-es-mas-comun-en-las-mujeres\">\u00bfPor qu\u00e9 la depresi\u00f3n es m\u00e1s com\u00fan en las mujeres?<\/h2>\n<p><strong>En parte s\u00f3lo diferencias fingidas en la frecuencia<\/strong><\/p>\n<p>Por un lado, probablemente s\u00f3lo se trate de diferencias fingidas. Diversos estudios demuestran que las mujeres son m\u00e1s conscientes de sus quejas, est\u00e1n m\u00e1s dispuestas a denunciarlas y, sobre todo, buscan ayuda m\u00e1s r\u00e1pidamente que los hombres. Tambi\u00e9n hay indicios de un sesgo de g\u00e9nero en el diagn\u00f3stico: con descripciones id\u00e9nticas de los s\u00edntomas, es evidente que a las mujeres se les diagnostica depresi\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pidamente que a los hombres. Es posible que la depresi\u00f3n en los hombres tambi\u00e9n est\u00e9 en parte &#8220;enmascarada&#8221; por los trastornos relacionados con el alcohol (visi\u00f3n general en [1]).<\/p>\n<h2 id=\"diferencias-de-frecuencia-predominantemente-reales\">Diferencias de frecuencia predominantemente reales<\/h2>\n<p>Sin embargo, incluso despu\u00e9s de excluir los artefactos mencionados, siguen existiendo considerables diferencias reales entre sexos en la incidencia y la prevalencia (resumen en [1]). As\u00ed, los grandes estudios epidemiol\u00f3gicos con una metodolog\u00eda fiable, que utilizaron cuestionarios normalizados, sistemas de diagn\u00f3stico estandarizados y entrevistadores formados y se basaron en encuestas representativas de la poblaci\u00f3n, tambi\u00e9n muestran resultados en la misma direcci\u00f3n. La prevalencia a lo largo de la vida en las mujeres es aproximadamente el doble que en los hombres, y esta diferencia parece existir en una gran variedad de culturas, como han demostrado recientemente las Encuestas Mundiales de Salud Mental realizadas en todo el mundo en 15 pa\u00edses de distintos continentes <strong>(Tabla 1<\/strong> ) [2].<\/p>\n<p>Es probable que las causas de estas diferencias reales de frecuencia sean principalmente de naturaleza psicosocial [2]. Como sugieren las encuestas sobre salud mental mencionadas anteriormente, la diferencia tiene mucho que ver con los distintos roles de g\u00e9nero. As\u00ed, las diferencias de frecuencia han disminuido en aquellos pa\u00edses en los que los roles tradicionales de g\u00e9nero se disolvieron y la situaci\u00f3n de la mujer mejor\u00f3 en t\u00e9rminos de empleo, educaci\u00f3n, control de la natalidad y edad al contraer matrimonio [2].<\/p>\n<p>En cuanto a los factores endocrinol\u00f3gicos que influyen en la depresi\u00f3n, los estr\u00f3genos parecen tener un efecto m\u00e1s bien psicotr\u00f3pico y estabilizador del estado de \u00e1nimo, especialmente el 17-\u03b2 estradiol [3, 4]. Por eso resulta sorprendente que la depresi\u00f3n sea m\u00e1s frecuente en el periodo f\u00e9rtil de la vida de una mujer, cuando en realidad deber\u00eda disfrutar de la protecci\u00f3n de sus estr\u00f3genos. Sin embargo, es posiblemente el descenso recurrente del estradiol en el transcurso del ciclo menstrual femenino, posparto y perimenop\u00e1usico, lo que tiene un efecto desestabilizador en las mujeres vulnerables (resumen en [3]).<\/p>\n<h2 id=\"ejemplo-menopausia\">Ejemplo menopausia<\/h2>\n<p>Especialmente en la perimenopausia, algunas mujeres sufren un empeoramiento de su estado mental con un aumento de la labilidad del humor, irritabilidad, nerviosismo, trastornos del sue\u00f1o y estado de \u00e1nimo depresivo. La incidencia de la depresi\u00f3n grave y m\u00f3rbida tambi\u00e9n aumenta en la perimenopausia, y en correlaci\u00f3n con las fluctuaciones hormonales, lo que habla muy a favor de la cocausalidad biol\u00f3gica de este aumento.<\/p>\n<p>En la posmenopausia, la prevalencia de la depresi\u00f3n en las mujeres parece permanecer estable o incluso disminuir de nuevo (resumen en [3]).<\/p>\n<h2 id=\"terapia-de-la-depresion-en-la-menopausia\">Terapia de la depresi\u00f3n en la menopausia<\/h2>\n<p>Los estudios de intervenci\u00f3n con estr\u00f3genos en la depresi\u00f3n perimenop\u00e1usica mostraron una buena eficacia terap\u00e9utica (resumen en [3]). En primer lugar, un amplio metaan\u00e1lisis demostr\u00f3 que los estr\u00f3genos son \u00fatiles para los s\u00edntomas depresivos leves, especialmente en la perimenopausia, y menos en la posmenopausia. Estudios recientes tambi\u00e9n muestran la eficacia de la administraci\u00f3n de estr\u00f3genos para la depresi\u00f3n perimenop\u00e1usica m\u00e1s grave que cumple los criterios del DSM.<\/p>\n<p>Por lo tanto, especialmente en el caso de la primera aparici\u00f3n de trastornos depresivos en la perimenopausia, podr\u00eda ser \u00fatil la sustituci\u00f3n estrog\u00e9nica, sobre todo en forma de 17-\u03b2-estradiol. Sin embargo, a\u00fan no hay aprobaci\u00f3n para esta indicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, si existen indicaciones adicionales para la sustituci\u00f3n estrog\u00e9nica (por ejemplo, sofocos o mayor riesgo de osteoporosis), este intento terap\u00e9utico estar\u00eda ciertamente justificado en colaboraci\u00f3n con un ginec\u00f3logo. El requisito previo es, por supuesto, que no existan factores de riesgo (aclaraci\u00f3n junto con el ginec\u00f3logo) y que una mujer bien informada desee la sustituci\u00f3n estrog\u00e9nica.<\/p>\n<p>Para la depresi\u00f3n m\u00e1s grave, los antidepresivos son tambi\u00e9n la primera opci\u00f3n en la perimenopausia, pero una prescripci\u00f3n adicional &#8220;coadyuvante&#8221; de 17-\u03b2-estradiol tambi\u00e9n podr\u00eda ser \u00fatil en este caso.<\/p>\n<p>Desencadenada por el estudio Un mill\u00f3n de mujeres y, posteriormente, por el estudio Iniciativa para la salud de la mujer (WHI), hace unos a\u00f1os surgi\u00f3 una controversia sobre la sustituci\u00f3n hormonal posmenop\u00e1usica [4]. Sin embargo, la interpretaci\u00f3n y sobre todo la generalizaci\u00f3n de los resultados del estudio WHI han sido duramente criticadas [3]. En este estudio se investig\u00f3 el amplio uso profil\u00e1ctico, no el terap\u00e9utico indicado, de los estr\u00f3genos. La edad media de las mujeres al inicio del tratamiento era extremadamente elevada, 63 a\u00f1os; por consiguiente, estas mujeres presentaban numerosos factores de riesgo cardiovascular y de otro tipo. Mientras tanto, numerosos grupos de consenso han adoptado nuevas directrices que hacen hincapi\u00e9 en el an\u00e1lisis beneficio-riesgo individual [3].  <strong>(Tab. 2). <\/strong>En particular, el reemplazo hormonal debe comenzar inmediatamente o lo antes posible tras el inicio de la menopausia y no debe administrarse durante m\u00e1s de cinco a siete a\u00f1os.<\/p>\n<p>En el contexto de las consideraciones coste-beneficio, es importante se\u00f1alar que en el caso de las mujeres con depresi\u00f3n perimenop\u00e1usica, no se trata de un uso profil\u00e1ctico, sino terap\u00e9utico para los s\u00edntomas existentes. As\u00ed que aqu\u00ed los estr\u00f3genos s\u00f3lo tienen que resistir la comparaci\u00f3n con otros m\u00e9todos de tratamiento, como los psicof\u00e1rmacos. Es importante elegir la combinaci\u00f3n con dydrogesterona, si es necesario, debido a la potencia depresora de muchas progestinas.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1055 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Einig.jpg-da90bb_506.jpg\" width=\"1030\" height=\"1626\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Einig.jpg-da90bb_506.jpg 1030w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Einig.jpg-da90bb_506-800x1263.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Einig.jpg-da90bb_506-120x189.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Einig.jpg-da90bb_506-90x142.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Einig.jpg-da90bb_506-320x505.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Einig.jpg-da90bb_506-560x884.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1030px) 100vw, 1030px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1030px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1030\/1626;\" \/><\/p>\n<p>La psicoterapia tambi\u00e9n desempe\u00f1a un papel importante en esta fase de la vida, ya que las mujeres suelen estar expuestas a muchas tensiones psicosociales durante este periodo. As\u00ed, la menopausia no s\u00f3lo las enfrenta a la p\u00e9rdida de su fertilidad, sino que tambi\u00e9n tienen que hacer frente a la transici\u00f3n a una nueva fase de la vida. A menudo existen grandes temores sobre su propio cuerpo, el envejecimiento, el atractivo, la sexualidad, etc. Al mismo tiempo, las mujeres experimentan a menudo numerosas tensiones y p\u00e9rdidas externas durante este periodo, por ejemplo debido al cuidado\/muerte de los padres, la mudanza de los hijos, la p\u00e9rdida de la pareja o el deterioro de su propia salud f\u00edsica.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n pueden ser \u00fatiles las t\u00e9cnicas de relajaci\u00f3n, el deporte, la terapia ocupacional y otros procedimientos que contribuyen a mejorar la experiencia corporal y la confianza en uno mismo.<\/p>\n<h2 id=\"conclusiones\">Conclusiones<\/h2>\n<p>La depresi\u00f3n es aproximadamente dos veces m\u00e1s frecuente en las mujeres que en los hombres. Es probable que esta diferencia de g\u00e9nero sea principalmente psicosocial, pero tambi\u00e9n en parte provocada por un descenso de los estr\u00f3genos, especialmente en la perimenopausia.<\/p>\n<p>La medicina &#8220;sensible al g\u00e9nero&#8221; tiene en cuenta tanto las influencias biol\u00f3gicas como las psicosociales en el diagn\u00f3stico y la terapia.<\/p>\n<p>Esto significa que la fase de la vida en la que se encuentra una mujer, las fluctuaciones hormonales a las que est\u00e1 expuesta, pero tambi\u00e9n las tensiones psicosociales a las que est\u00e1 sometida, deben tenerse en cuenta tanto en la anamnesis y el esclarecimiento posterior, como en la planificaci\u00f3n de la terapia. Deben abordarse las sobrecargas y los conflictos de roles, as\u00ed como las dependencias y las experiencias de violencia. La violencia dom\u00e9stica es frecuente [5]. En este caso, es adecuado utilizar instrumentos de cribado [5] o las preguntas est\u00e1ndar correspondientes, al igual que para la detecci\u00f3n de la depresi\u00f3n&nbsp;. Pero, sobre todo, en la conversaci\u00f3n debe reforzarse la autoestima de las mujeres, que a menudo consiguen salir de una situaci\u00f3n inc\u00f3moda y depresiva. En los casos m\u00e1s pronunciados, siempre debe remitirse a un psiquiatra, que puede aclarar las causas de la depresi\u00f3n con m\u00e1s detalle y recomendar o aplicar las medidas terap\u00e9uticas adecuadas.<\/p>\n<h4 id=\"conclusion-para-la-practica\"><strong>CONCLUSI\u00d3N PARA LA PR\u00c1CTICA<\/strong><\/h4>\n<ul>\n<li>Los trastornos depresivos son dos veces m\u00e1s frecuentes en las mujeres que en los hombres.<\/li>\n<li>Las causas son predominantemente psicosociales.<\/li>\n<li>Un descenso de los estr\u00f3genos tambi\u00e9n puede ser un desencadenante, especialmente en la perimenopausia.<\/li>\n<li>El diagn\u00f3stico en las mujeres debe tener en cuenta estos factores, entre otras cosas con una anamnesis adecuada que tenga en cuenta el g\u00e9nero y en colaboraci\u00f3n con los ginec\u00f3logos.<\/li>\n<li>Adem\u00e1s, la terapia debe tener siempre en cuenta tanto los factores biol\u00f3gicos como los psicosociales.<\/li>\n<\/ul>\n<p>\nLiteratura:<\/p>\n<ol>\n<li>Riecher-R\u00f6ssler A, Bitzer J: Salud de la mujer. Una gu\u00eda para la pr\u00e1ctica m\u00e9dica y psicoterap\u00e9utica. M\u00fanich, Jena: Elsevier, Urban &amp; Fischer: 2005.<\/li>\n<li>Seedat S, et al: Asociaciones transnacionales entre g\u00e9nero y trastornos mentales en las Encuestas Mundiales de Salud Mental de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud. Arch Gen Psychiatry 2009;66:785-795.<\/li>\n<li>Riecher-R\u00f6ssler A, de Geyter C: El pr\u00f3ximo papel del tratamiento con estr\u00f3genos en la salud mental. Swiss Med Wkly 2007;137:565-572.<\/li>\n<li>Sturdee DW, et al: Recomendaciones actualizadas de la IMS sobre terapia hormonal posmenop\u00e1usica y estrategias preventivas para la salud en la mediana edad. Climaterio. 2011;14:302-320.<\/li>\n<li>Nyberg E, et al: Detecci\u00f3n de la violencia de pareja. Un instrumento de detecci\u00f3n de la violencia dom\u00e9stica contra las mujeres en lengua alemana. Fortschr Neurol Psychiatr 2009;76:28-36.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>Para m\u00e1s informaci\u00f3n, p\u00f3ngase en contacto con el autor.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las mujeres sufren trastornos depresivos con una frecuencia aproximadamente dos veces mayor que los hombres. Es probable que esta diferencia de g\u00e9nero sea principalmente psicosocial. 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