{"id":347901,"date":"2013-03-05T00:00:00","date_gmt":"2013-03-04T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/renacimiento-despues-de-diez-anos\/"},"modified":"2013-03-05T00:00:00","modified_gmt":"2013-03-04T23:00:00","slug":"renacimiento-despues-de-diez-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/renacimiento-despues-de-diez-anos\/","title":{"rendered":"Renacimiento despu\u00e9s de diez a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p><strong>Hace diez a\u00f1os, los resultados de la Iniciativa para la Salud de la Mujer (WHI) hab\u00edan inquietado a miles de mujeres y ginec\u00f3logos [1]: La terapia hormonal&nbsp;durante la menopausia no proteg\u00eda contra las enfermedades cardiovasculares, como se supon\u00eda anteriormente, sino que provocaba con mayor frecuencia infartos de miocardio, accidentes cerebrovasculares, carcinomas de mama y tromboembolismo venoso. Ahora el panorama parece haber cambiado: &#8220;Renacimiento de la terapia hormonal sustitutiva&#8221; fue el lema de la conferencia anual de la Sociedad Alemana de Menopausia.&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>Se espera una remontada tras diez a\u00f1os de incertidumbre [2]. &#8220;Al evaluar los datos del WHI, se meti\u00f3 a todas las mujeres en el mismo saco&#8221;, afirma el profesor Alfred Mueck, jefe del Departamento de Endocrinolog\u00eda y Menopausia de la Universidad de Tubinga. &#8220;Hoy sabemos que estos riesgos s\u00f3lo afectan a determinadas mujeres. Si se empieza pronto, la terapia es eficaz y segura&#8221;.<\/p>\n<h2 id=\"no-demonice-las-hormonas\">No demonice las hormonas<\/h2>\n<p>Desde la publicaci\u00f3n del WHI, los investigadores han recopilado m\u00e1s datos y los resultados se han publicado recientemente. Por ejemplo, cient\u00edficos de la Universidad de California demostraron que el riesgo de cardiopat\u00eda coronaria e infarto de miocardio depende de la edad a la que la mujer inicia la terapia [3]. Si el \u00faltimo periodo menstrual se hab\u00eda producido hac\u00eda m\u00e1s de diez a\u00f1os al inicio de la terapia o si la mujer ten\u00eda m\u00e1s de 60 a\u00f1os, esto se asociaba a un riesgo mayor. Este no era el caso de las mujeres m\u00e1s j\u00f3venes. Adem\u00e1s, cuanto m\u00e1s tarde se iniciaba la terapia hormonal tras el \u00faltimo periodo menstrual, mayor era el riesgo de ictus.<\/p>\n<p>Los resultados del estudio WHI tambi\u00e9n hicieron que el Estudio Dan\u00e9s de Prevenci\u00f3n de la Osteoporosis se interrumpiera en 2002 [4]. Se trat\u00f3 de un estudio aleatorizado, no enmascarado y a largo plazo con 1006 mujeres de entre 42 y 58 a\u00f1os. La mitad hab\u00eda tomado 17-beta-estradiol, en combinaci\u00f3n con noretisterona si a\u00fan ten\u00edan \u00fatero. A lo largo de diez a\u00f1os, 16 mujeres que tomaban hormonas sufrieron un infarto de miocardio, fueron hospitalizadas por insuficiencia cardiaca o murieron (criterio de valoraci\u00f3n primario). En el grupo de control, hubo el doble, concretamente 33. Los carcinomas mamarios, otros tipos de c\u00e1ncer, tromboembolismo venoso o derrames cerebrales se observaron con una frecuencia similar en ambos grupos. Se observ\u00f3 a las participantes durante otros seis a\u00f1os despu\u00e9s de interrumpir el estudio (y la terapia con estr\u00f3genos), sin que se produjera ning\u00fan cambio en los resultados: menos de las mujeres con hormonas hab\u00edan muerto, menos hab\u00edan desarrollado insuficiencia cardiaca o sufrido un infarto. Sin embargo, este estudio no puede descartar que el c\u00e1ncer no se produzca realmente con m\u00e1s frecuencia bajo terapia hormonal. Esto se debe a que el periodo de observaci\u00f3n podr\u00eda haber sido demasiado corto o el n\u00famero de casos demasiado peque\u00f1o.<\/p>\n<p>La &#8220;hip\u00f3tesis del tiempo&#8221;, es decir, que los derrames cerebrales y los infartos de miocardio se producen con m\u00e1s frecuencia cuanto m\u00e1s larga es la menopausia, puede explicarse: En las mujeres mayores, las placas de arteriosclerosis suelen encontrarse ya en los vasos sangu\u00edneos debido a la falta de estr\u00f3genos. &#8220;Si s\u00f3lo se inicia la terapia entonces, las hormonas hacen que las placas se aflojen y obstruyan los vasos sangu\u00edneos del cerebro o el coraz\u00f3n&#8221;, explica el Prof. Mueck. Si, por el contrario, comienza justo despu\u00e9s de la menopausia, los estr\u00f3genos protegen contra la arteriosclerosis.<\/p>\n<p>Seg\u00fan las nuevas evaluaciones, el riesgo de c\u00e1ncer de mama parece reducirse bastante s\u00f3lo con la terapia estrog\u00e9nica. Las hormonas tambi\u00e9n podr\u00edan proteger contra el c\u00e1ncer de intestino, ya que las mujeres con terapia hormonal ten\u00edan menos probabilidades de desarrollarlo.<\/p>\n<p>&#8220;Hay que decidir individualmente si aconsejar a una mujer que tome hormonas&#8221;, explic\u00f3 el Prof. Mueck. &#8220;La mujer tambi\u00e9n tiene que saber que no todas las quejas pueden mejorarse con \u00e9l. Las hormonas ayudan principalmente con los sofocos, la sudoraci\u00f3n y la sequedad vaginal. Tambi\u00e9n pueden mejorar la incontinencia urinaria y es menos probable que se produzcan infecciones de vejiga. Las hormonas tambi\u00e9n pueden aliviar las molestias que surgen durante la menopausia, como los trastornos del sue\u00f1o o los cambios de humor. &#8220;Si una mujer quiere hormonas para sentirse mejor en general o para embellecer su piel, yo no se las prescribo&#8221;, advirti\u00f3 el profesor Mueck. &#8220;Los estr\u00f3genos pueden contrarrestar el envejecimiento de la piel, pero no debe utilizarlos como cosm\u00e9ticos&#8221;.<\/p>\n<h2 id=\"tratamiento-farmacologico\">Tratamiento farmacol\u00f3gico<\/h2>\n<p>Hoy en d\u00eda existe una gran variedad de preparados para la terapia hormonal. Se trata, por un lado, de diversos estr\u00f3genos y gest\u00e1genos y, por otro, de la hormona artificial tibolona <sup>(Livial\u00ae<\/sup>). &#8220;Siempre hay que administrar estr\u00f3genos en combinaci\u00f3n con progest\u00e1genos si el \u00fatero sigue ah\u00ed&#8221;, afirma la doctora Petra Stute, jefa del Centro de Menopausia del Inselspital de Berna. Porque los estr\u00f3genos por s\u00ed solos aumentan el riesgo de c\u00e1ncer de endometrio. As\u00ed, en las mujeres no histerectomizadas, la terapia estrog\u00e9nica debe combinarse con una administraci\u00f3n suficientemente prolongada de progest\u00e1genos, al menos diez, preferiblemente de doce a catorce d\u00edas al mes, o de forma continua. Las mujeres sin \u00fatero s\u00f3lo reciben estr\u00f3genos. Los estr\u00f3genos pueden administrarse por v\u00eda oral, transd\u00e9rmica, intranasal o intramuscular. &#8220;El preparado m\u00e1s adecuado para la mujer depende de sus otras dolencias y enfermedades concomitantes&#8221;, dice el Dr. Stute. Si una mujer tiene s\u00edntomas principalmente en la vagina, puede ser suficiente una terapia local con una crema de estr\u00f3genos, un comprimido o un anillo vaginal. Para las mujeres con enfermedades hep\u00e1ticas cr\u00f3nicas o que hayan sufrido trombosis en las piernas con anterioridad, los parches y los geles son m\u00e1s adecuados. Esto se debe a que las hormonas tomadas en forma de comprimidos pueden activar el sistema de coagulaci\u00f3n en el h\u00edgado debido a las dosis m\u00e1s altas, lo que aumenta el riesgo de trombosis.<\/p>\n<p>Para algunas mujeres, los ginec\u00f3logos desaconsejan claramente la terapia hormonal: si est\u00e1n siendo tratadas actualmente por un c\u00e1ncer de mama o de \u00fatero, han sufrido recientemente un infarto de miocardio o un derrame cerebral, o padecen una enfermedad hep\u00e1tica. En este caso, los inhibidores selectivos de la recaptaci\u00f3n venlafaxina o fluoxetina pueden aliviar los s\u00edntomas vasomotores; los antihipertensivos clonidina y metildopa no parecen funcionar bien aqu\u00ed. Una alternativa es el anticonvulsivo gabapentina [5]. Estos medicamentos no est\u00e1n autorizados para el tratamiento de los s\u00edntomas de la menopausia, pero pueden utilizarse fuera de indicaci\u00f3n tras una formaci\u00f3n adecuada.<\/p>\n<h2 id=\"fitoterapia-y-otros\">Fitoterapia y otros<\/h2>\n<p>Si una mujer informa de s\u00edntomas menop\u00e1usicos por primera vez, el Dr. Stute estar\u00e1 encantado de sugerirle primero alternativas. Por ejemplo, los s\u00edntomas leves mejoran para algunas mujeres con preparados de hierbas o acupuntura, mientras que los ejercicios de relajaci\u00f3n o el deporte ayudan a otras. &#8220;Sin embargo, aqu\u00ed carecemos de buenos estudios sobre la eficacia y los efectos secundarios&#8221;. Por ejemplo, la mayor\u00eda de los estudios controlados con placebo con fitoestr\u00f3genos en forma de isoflavona de tr\u00e9bol rojo o soja y Cimicifuga racemosa no han mostrado una reducci\u00f3n significativa de los s\u00edntomas vasomotores [6]. Los s\u00edntomas urogenitales no mejoraron.<\/p>\n<p>Dado que no se puede afirmar nada sobre la seguridad a largo plazo de los preparados, algunos ginec\u00f3logos desaconsejan los fitoestr\u00f3genos y otras terapias a base de hierbas y no hormonales como alternativa a la terapia hormonal. Los cambios en el estilo de vida tambi\u00e9n pueden aliviar los s\u00edntomas vasomotores, como demuestran los estudios observacionales [5]. Por ejemplo, los sofocos pueden reducirse con temperaturas ambientales bajas, con ejercicio f\u00edsico regular, con un peso normal si tiene sobrepeso y si deja de fumar.<\/p>\n<p>Si desea utilizar hormonas, debe empezar con una dosis peque\u00f1a y ver si los s\u00edntomas mejoran al cabo de tres meses, aconseja el Dr. Stute. Si tolera bien las hormonas y le ayudan, el tratamiento suele llevarse a cabo durante cinco a\u00f1os, en algunos casos incluso m\u00e1s. &#8220;El paciente debe ser visto anualmente para considerar si la terapia sigue siendo \u00fatil. La terapia hormonal no debe demonizarse en general. &#8220;Utilizado correctamente, puede ayudar a muchas mujeres&#8221;.<\/p>\n<p>\nLiteratura:<\/p>\n<ol>\n<li>Estudio WHI <a href=\"http:\/\/www.nhlbi.nih.gov\/whi\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.nhlbi.nih.gov\/whi\/<\/a><\/li>\n<li>Ginecolog\u00eda y Obstetricia 2012; 17(3): 26-29.<\/li>\n<li>Climaterio 2012; 15(3): 217-228.<\/li>\n<li>BMJ 2012; 345: e6409 doi: 10.1136\/bmj.e6409 (Publicado el 9 de octubre de 2012)<\/li>\n<li>Dtsch Arztebl Int 2012; 109(17): 316-24.<\/li>\n<li>JAMA 2006; 295: 2057-71.<\/li>\n<\/ol>\n<p><em>PR\u00c1CTICA GP 2013; 8(1)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace diez a\u00f1os, los resultados de la Iniciativa para la Salud de la Mujer (WHI) hab\u00edan inquietado a miles de mujeres y ginec\u00f3logos [1]: La terapia hormonal&nbsp;durante la menopausia no&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":31036,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Terapia hormonal durante la menopausia","footnotes":""},"category":[74323,11369,11470,11552],"tags":[12552,64263,64266,51569,21817],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-347901","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-fitoterapia-es","category-ginecologia","category-noticias","category-rx-es","tag-fitoterapia-es","tag-iniciativa-para-la-salud-de-la-mujer-whi","tag-sociedad-alemana-de-menopausia","tag-terapia-farmacologica-es","tag-terapia-hormonal-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-06-20 05:50:56","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347901","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=347901"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/347901\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31036"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=347901"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=347901"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=347901"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=347901"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}