{"id":348067,"date":"2013-03-08T00:00:00","date_gmt":"2013-03-07T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/diagnosticar-y-tratar-correctamente-las-alergias-oculares-externas\/"},"modified":"2013-03-08T00:00:00","modified_gmt":"2013-03-07T23:00:00","slug":"diagnosticar-y-tratar-correctamente-las-alergias-oculares-externas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/diagnosticar-y-tratar-correctamente-las-alergias-oculares-externas\/","title":{"rendered":"Diagnosticar y tratar correctamente las alergias oculares externas"},"content":{"rendered":"<p><strong>Adem\u00e1s de la piel y las v\u00edas respiratorias, los ojos tambi\u00e9n se ven afectados con frecuencia por una reacci\u00f3n al\u00e9rgica. Tanto las reacciones de tipo inmediato, mediadas por IgE, como las de tipo tard\u00edo, mediadas por c\u00e9lulas T, pueden producirse en los p\u00e1rpados y la conjuntiva. El prototipo de reacci\u00f3n inmediata de los p\u00e1rpados es el edema de Quincke, y de la conjuntiva es la conjuntivitis de la fiebre del heno. El eccema de contacto en la zona de los p\u00e1rpados y la conjuntivitis gigantopapilar, por otro lado, son expresiones de alergia de tipo tard\u00edo. Desde el punto de vista patog\u00e9nico, el eccema at\u00f3pico de los p\u00e1rpados y la queratoconjuntivitis corresponden a una combinaci\u00f3n de mecanismos de tipo I y de tipo IV.&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p> <!--more--> <\/p>\n<p>La alergia es una respuesta inmunitaria espec\u00edfica excesiva. Desde el punto de vista patog\u00e9nico, se distingue entre la reacci\u00f3n de tipo I (tipo anafilaxia), mediada por inmunoglobulina E (IgE) (el cuadro cl\u00ednico m\u00e1s frecuente es la conjuntivitis al\u00e9rgica), y la reacci\u00f3n de tipo IV (tipo tuberculina), mediada por c\u00e9lulas T (el cuadro cl\u00ednico m\u00e1s frecuente es el eccema de contacto de los p\u00e1rpados). Otros ejemplos de reacci\u00f3n de tipo I son el shock anafil\u00e1ctico tras una picadura de abeja o la urticaria aguda con edema de Quincke tras la ingesti\u00f3n de penicilina. El diagn\u00f3stico de una alergia mediada por IgE se basa no s\u00f3lo en la anamnesis, las pruebas de punci\u00f3n (reacci\u00f3n inmediata a los 20 minutos) y las determinaciones de IgE espec\u00edficas (RAST\/CAP), sino tambi\u00e9n en las pruebas de provocaci\u00f3n (conjuntival, nasal, bronquial, peroral o subcut\u00e1nea, seg\u00fan la indicaci\u00f3n).<\/p>\n<p>En la reacci\u00f3n de tipo IV, se distingue entre una fase de sensibilizaci\u00f3n, con la presentaci\u00f3n de los ant\u00edgenos (haptenos) a trav\u00e9s de las c\u00e9lulas dendr\u00edticas (c\u00e9lulas de Langerhans) a los linfocitos T auxiliares de los ganglios linf\u00e1ticos regionales, y una fase efectora, en la que los linfocitos T sensibilizados vuelven a entrar en contacto con las c\u00e9lulas presentadoras de ant\u00edgenos de la epidermis\/cutis y liberan as\u00ed linfoquinas causantes de inflamaci\u00f3n. El esclarecimiento de la dermatitis de contacto se realiza mediante muestras epicut\u00e1neas (pruebas del parche) con lectura de la reacci\u00f3n al cabo de 48 y 72 horas y a menudo requiere una gran experiencia tras la b\u00fasqueda de la sustancia sospechosa.<\/p>\n<h2 id=\"reacciones-alergicas-de-los-parpados\">Reacciones al\u00e9rgicas de los p\u00e1rpados<\/h2>\n<p><strong>Reacciones al\u00e9rgicas inmediatas de los p\u00e1rpados:<\/strong> Los p\u00e1rpados con el tejido conjuntivo laxo son a menudo el asiento de hinchazones. Debe diferenciarse estrictamente si el edema es la expresi\u00f3n de una inflamaci\u00f3n colateral como consecuencia de un eccema de contacto agudo, una urticaria de contacto (por ejemplo, tras un contacto con l\u00e1tex), un acontecimiento al\u00e9rgico local (por ejemplo, tras una picadura de mosquito en la zona de los p\u00e1rpados) o un aut\u00e9ntico edema de Quincke de origen hemat\u00f3geno, a veces tambi\u00e9n en el contexto de una urticaria aguda. Cl\u00ednicamente, puede haber un edema p\u00e1lido del p\u00e1rpado o un edema masivo y profundo; si es al\u00e9rgico, se presenta prurito y a menudo conjuntivitis<strong>(Fig. 1<\/strong>). En cuanto a la etiolog\u00eda, los al\u00e9rgenos de tipo inmediato incluyen f\u00e1rmacos, alimentos, al\u00e9rgenos inhalantes, picaduras de insectos (edema no local, a distancia) y ocasionalmente cosm\u00e9ticos.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-1144\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/aug1.png-0cb590_543.png\" width=\"663\" height=\"452\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/aug1.png-0cb590_543.png 663w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/aug1.png-0cb590_543-120x82.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/aug1.png-0cb590_543-90x61.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/aug1.png-0cb590_543-320x218.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/aug1.png-0cb590_543-560x382.png 560w\" sizes=\"(max-width: 663px) 100vw, 663px\" \/><\/p>\n<p><em>Fig. 1: Edema de Quincke tras aspirina&nbsp;(pseudoalergia)<\/em><\/p>\n<p>El diagn\u00f3stico diferencial del edema de Quincke debe distinguir el angioedema hereditario debido a la deficiencia del inhibidor C1 <strong>(Fig. 2<\/strong>), el angioedema inducido por inhibidores de la ECA, el angioedema autoinmune<strong>(Fig. 1<\/strong>) y el angioedema idiop\u00e1tico. El edema de Quincke, que suele desencadenarse por la aspirina y otros antiinflamatorios no esteroideos (AINE), tiene una patogenia pseudoal\u00e9rgica (desequilibrio en el metabolismo de los leucotrienos). Las infecciones (por ejemplo, la erisipela) con edema colateral, la hinchaz\u00f3n de p\u00e1rpados en la dermatitis de contacto aguda, el edema de p\u00e1rpados debido a una afecci\u00f3n interna (hipotiroidismo, nefropat\u00eda) y el s\u00edndrome de la vena cava (trombosis) tambi\u00e9n deben incluirse en el diagn\u00f3stico diferencial.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1145 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/aug2.png-d695ef_544.png\" width=\"662\" height=\"429\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/aug2.png-d695ef_544.png 662w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/aug2.png-d695ef_544-120x78.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/aug2.png-d695ef_544-90x58.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/aug2.png-d695ef_544-320x207.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/aug2.png-d695ef_544-560x363.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 662px) 100vw, 662px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 662px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 662\/429;\" \/><\/p>\n<p><em>Fig. 2: Angioedema hereditario por deficiencia del inhibidor C1.<\/em><\/p>\n<p><strong>Eccema de contacto de los p\u00e1rpados:<\/strong> El eccema de contacto de los p\u00e1rpados puede ser agudo <strong>(Fig. 3) <\/strong>o subagudo-cr\u00f3nico<strong> (Fig. 4) <\/strong>. Dependiendo del estadio, el picor, el enrojecimiento, los n\u00f3dulos, las ves\u00edculas, el edema, la quemosis bulbi y la descamaci\u00f3n ocupan un primer plano. Etiol\u00f3gicamente, a menudo entran en juego los cosm\u00e9ticos, las m\u00e1scaras de pesta\u00f1as (aditivos como conservantes, colorantes y fragancias, bases de pomadas), la terap\u00e9utica local (colirios, pomadas), pero tambi\u00e9n los al\u00e9rgenos ocupacionales (vapores, polvos). Tambi\u00e9n diversos al\u00e9rgenos en monturas de gafas de metal o pl\u00e1stico, como el n\u00edquel, material pl\u00e1stico (acetato de celulosa, propionato de celulosa, resina epoxi), aditivos (suavizantes, estabilizadores, como inhibidores de los rayos UV [monobenzoato de resorcinol, salicilato de fenilo], pulimentos de cera (trementina, cera de abejas  [Propolis](colofonia, colofonia), acr\u00edlicos (acrilatos) y disolventes (acetato de etileno) pueden ser la causa, por lo que debe utilizarse una amplia gama de pruebas para al\u00e9rgenos de contacto para que el dermat\u00f3logo pueda aclararlo de forma espec\u00edfica.  <strong>(Fig. 5).<\/strong><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1146 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug3.PNG-482d62_545.png\" width=\"662\" height=\"429\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug3.PNG-482d62_545.png 662w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug3.PNG-482d62_545-120x78.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug3.PNG-482d62_545-90x58.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug3.PNG-482d62_545-320x207.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug3.PNG-482d62_545-560x363.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 662px) 100vw, 662px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 662px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 662\/429;\" \/><\/p>\n<p><em>Fig. 3: Eccema de contacto agudo y exudativo de los p\u00e1rpados<\/em><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1147 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug4.PNG-6c9e76_546.png\" width=\"663\" height=\"429\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug4.PNG-6c9e76_546.png 663w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug4.PNG-6c9e76_546-120x78.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug4.PNG-6c9e76_546-90x58.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug4.PNG-6c9e76_546-320x207.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug4.PNG-6c9e76_546-560x362.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 663px) 100vw, 663px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 663px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 663\/429;\" \/><\/p>\n<p><em>Fig. 4: Dermatitis de contacto cr\u00f3nica de los p\u00e1rpados&nbsp;<\/em><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1148 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug5.png-576616_547.png\" width=\"662\" height=\"429\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug5.png-576616_547.png 662w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug5.png-576616_547-120x78.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug5.png-576616_547-90x58.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug5.png-576616_547-320x207.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug5.png-576616_547-560x363.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 662px) 100vw, 662px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 662px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 662\/429;\" \/><\/p>\n<p><em>Fig. 5: Eccema de contacto de los p\u00e1rpados &#8211;&nbsp;Causa: Montura de gafas<\/em><\/p>\n<p>Eccema at\u00f3pico de los p\u00e1rpados<strong>: <\/strong>El eccema at\u00f3pico de los p\u00e1rpados puede aparecer como parte de una neurodermatitis diseminada (eccema at\u00f3pico) o de forma aislada. El picor, el enrojecimiento l\u00edvido de los p\u00e1rpados superiores e inferiores con infiltraci\u00f3n palpable est\u00e1n cl\u00ednicamente en primer plano. Un rasgo t\u00edpico de la constituci\u00f3n neuroderm\u00edtica es el doble pliegue del p\u00e1rpado inferior (Dennie-Morgan)<strong> (Figs. 6 y 7) <\/strong>. Etiol\u00f3gicamente, el polen (estacional: neurodermatitis como equivalente de polinosis), los \u00e1caros del polvo dom\u00e9stico, los epitelios de animales y los alimentos pueden determinarse como al\u00e9rgenos anamn\u00e9sicamente y mediante pruebas (prick tests, determinaciones de IgE espec\u00edficas y, especialmente, pruebas de parche de atopia con reacci\u00f3n tard\u00eda). A menudo, sin embargo, el esclarecimiento alergol\u00f3gico sigue siendo negativo: se trata de la forma &#8220;intr\u00ednseca&#8221; del eccema at\u00f3pico de p\u00e1rpados. Desde el punto de vista patog\u00e9nico, esta manifestaci\u00f3n at\u00f3pica es una combinaci\u00f3n de una reacci\u00f3n de tipo I (reacci\u00f3n inmediata dependiente de IgE en fase tard\u00eda) y una reacci\u00f3n de tipo IV con linfocitos T y eosin\u00f3filos. Los corticosteroides d\u00e9biles t\u00f3picos (pomada oft\u00e1lmica Ultracortenol\u00ae) y los inmunomoduladores pimecrolimus (Elidel\u00ae 1%) o tacrolimus (Protopic\u00ae 0,03%) se utilizan terap\u00e9uticamente. Las compresas de t\u00e9 negro tambi\u00e9n son \u00fatiles, as\u00ed como el uso de gafas para la conjuntivitis, pero \u00e9stas suelen estar ausentes o ser muy discretas, incluso con etiolog\u00eda pol\u00ednica.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1149 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug6.png-a9d792_548.png\" width=\"662\" height=\"429\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug6.png-a9d792_548.png 662w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug6.png-a9d792_548-120x78.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug6.png-a9d792_548-90x58.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug6.png-a9d792_548-320x207.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug6.png-a9d792_548-560x363.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 662px) 100vw, 662px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 662px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 662\/429;\" \/><\/p>\n<p><em>bb. 6: Eccema at\u00f3pico con leve hinchaz\u00f3n de los p\u00e1rpados<\/em><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1150 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug7.png-f2282f_549.png\" width=\"662\" height=\"429\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug7.png-f2282f_549.png 662w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug7.png-f2282f_549-120x78.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug7.png-f2282f_549-90x58.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug7.png-f2282f_549-320x207.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug7.png-f2282f_549-560x363.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 662px) 100vw, 662px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 662px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 662\/429;\" \/><\/p>\n<p><em>Fig. 7: Eccema at\u00f3pico del p\u00e1rpado durante la estaci\u00f3n del polen (neurodermatitis como equivalente de polinosis).<\/em><\/p>\n<h2 id=\"reacciones-alergicas-de-la-conjuntiva\">Reacciones al\u00e9rgicas de la conjuntiva<\/h2>\n<p><strong>Conjuntivitis &#8211; reacciones al\u00e9rgicas inmediatas de la conjuntiva:<\/strong> la conjuntivitis al\u00e9rgica puede producirse de forma estacional, en el contexto de una polinosis o de forma parental. Los s\u00edntomas cl\u00ednicos incluyen picor, lagrimeo, ardor y fotofobia. Objetivamente, puede observarse enrojecimiento de la conjuntiva con vasodilataci\u00f3n (hiperemia), a menudo quemosis bulbi, ocasionalmente edema palpebral o reacci\u00f3n papilar <strong>(Fig. 8)<\/strong>.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1151 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug8.png-7b3a8d_550.png\" width=\"662\" height=\"429\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug8.png-7b3a8d_550.png 662w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug8.png-7b3a8d_550-120x78.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug8.png-7b3a8d_550-90x58.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug8.png-7b3a8d_550-320x207.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug8.png-7b3a8d_550-560x363.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 662px) 100vw, 662px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 662px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 662\/429;\" \/><\/p>\n<p><em>Fig. 8: Conjuntivitis al\u00e9rgica (aqu\u00ed para la alergia al polen)<\/em><\/p>\n<p>Los al\u00e9rgenos de tipo I que pueden detectarse en las pruebas de punci\u00f3n son el polen (estacional), los \u00e1caros del polvo dom\u00e9stico, las esporas de hongos, los epitelios de animales y los al\u00e9rgenos alimentarios u ocupacionales (polvos prote\u00ednicos, harinas, especias, etc.) <strong>(Fig. 9<\/strong>).<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1152 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug9.PNG-1d8760_552.png\" width=\"663\" height=\"429\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug9.PNG-1d8760_552.png 663w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug9.PNG-1d8760_552-120x78.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug9.PNG-1d8760_552-90x58.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug9.PNG-1d8760_552-320x207.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug9.PNG-1d8760_552-560x362.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 663px) 100vw, 663px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 663px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 663\/429;\" \/><\/p>\n<p><em>Fig. 9: Conjuntivitis al\u00e9rgica ocupacional en la alergia a un gr\u00e1nulo de prote\u00edna<\/em><\/p>\n<p>Las opciones terap\u00e9uticas incluyen la profilaxis de la exposici\u00f3n (uso de gafas protectoras o mascarillas en caso de exposici\u00f3n ocupacional, limpieza del polvo dom\u00e9stico, eliminaci\u00f3n de animales dom\u00e9sticos, etc.) y la terapia farmacol\u00f3gica, principalmente t\u00f3pica, sobre todo en caso de conjuntivitis aislada, o con antihistam\u00ednicos orales<strong>(Tab. 1<\/strong>).<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1153 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/therae.JPG-304a44_551.jpg\" width=\"1100\" height=\"264\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/therae.JPG-304a44_551.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/therae.JPG-304a44_551-800x192.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/therae.JPG-304a44_551-120x29.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/therae.JPG-304a44_551-90x22.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/therae.JPG-304a44_551-320x77.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/therae.JPG-304a44_551-560x134.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/264;\" \/><\/p>\n<p>Con sus s\u00edntomas que se repiten anualmente, la conjuntivitis &#8220;fiebre del heno&#8221; conlleva el riesgo de un cambio de nivel a rinoconjuntivitis, rinitis y asma por polen. En caso de s\u00edntomas graves y en la fase de rinoconjuntivitis, debe considerarse a tiempo la aplicaci\u00f3n de un tratamiento de hiposensibilizaci\u00f3n (inmunoterapia espec\u00edfica, SIT), como \u00fanica terapia causal. El \u00e9xito de la TIE, tanto sublingual como subcut\u00e1nea, ha quedado demostrado en numerosos estudios doble ciego controlados con placebo de uno a cinco a\u00f1os de duraci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Conjuntivitis vernalis:<\/strong> La conjuntivitis <strong>vernal<\/strong> (querato)rara vez se ve en una consulta general y suele diagnosticarla y tratarla el oftalm\u00f3logo. Se produce antes de la pubertad (alrededor de los 11 a 13 a\u00f1os, rara vez despu\u00e9s de los 30), tiene un curso de cinco a diez a\u00f1os y luego desaparece espont\u00e1neamente. El sexo masculino se ve afectado con mayor frecuencia y se manifiesta desde la primavera hasta finales del verano, especialmente en climas c\u00e1lidos. Las complicaciones pueden incluir queratitis punctata y ulceraci\u00f3n corneal con la consiguiente cicatrizaci\u00f3n. La imagen t\u00edpica es la de los llamados &#8220;adoquines&#8221; en la conjuntiva tarsal. La atopia es com\u00fan en los antecedentes familiares y personales, y los an\u00e1lisis de piel y sangre (IgE) no siempre son positivos para el polen. Se trata de un evento al\u00e9rgico local: En el l\u00edquido lagrimal pueden detectarse eosin\u00f3filos y posiblemente IgE espec\u00edfica del al\u00e9rgeno. Tambi\u00e9n hay pruebas de una reacci\u00f3n de tipo tard\u00edo (c\u00e9lulas T). La terapia es dif\u00edcil, los antihistam\u00ednicos no son muy eficaces, normalmente el oftalm\u00f3logo debe prescribir corticosteroides t\u00f3picos, posiblemente Tacrolimus (Protopic\u00ae 0,03%).<\/p>\n<p><strong>Queratoconjuntivitis at\u00f3pica: <\/strong>Se da en pacientes con dermatitis at\u00f3pica manifiesta y bastante grave (neurodermatitis) y suele aparecer entre los 18 y los 50 a\u00f1os. El curso es cr\u00f3nico durante muchos a\u00f1os, tanto en invierno como en primavera. Los pacientes se quejan de picor, lagrimeo, ardor y una secreci\u00f3n entre acuosa y mucosa de color blanco. Las complicaciones pueden incluir infiltraci\u00f3n limbal, cicatrizaci\u00f3n y cicatrizaci\u00f3n corneal. Oftalmol\u00f3gicamente, se observa hiperemia de la conjuntiva, hipertrop\u00eda papilar y, en las complicaciones, las denominadas manchas transtas de Horner y tensi\u00f3n corneal (<strong>Fig. 10<\/strong>). Los s\u00edntomas asociados o las complicaciones posteriores son la blefaritis cr\u00f3nica, el eccema del p\u00e1rpado superior, el symblepharon, el queratocono, la catarata (cataracta syndermatotica,  <strong>Fig. 11<\/strong>), uve\u00edtis at\u00f3pica, infecci\u00f3n por herpes simple e incluso desprendimiento de retina. Es esencial que la atenci\u00f3n se preste en colaboraci\u00f3n con un oftalm\u00f3logo y un dermat\u00f3logo.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1154 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug10.png-d72b84_553.png\" width=\"663\" height=\"443\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug10.png-d72b84_553.png 663w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug10.png-d72b84_553-120x80.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug10.png-d72b84_553-90x60.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug10.png-d72b84_553-320x214.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug10.png-d72b84_553-560x374.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 663px) 100vw, 663px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 663px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 663\/443;\" \/><\/p>\n<p>Fig. 10: Queratoconjuntivitis at\u00f3pica<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1155 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug11.png-dd0f47_554.png\" width=\"662\" height=\"443\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug11.png-dd0f47_554.png 662w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug11.png-dd0f47_554-120x80.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug11.png-dd0f47_554-90x60.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug11.png-dd0f47_554-320x214.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug11.png-dd0f47_554-560x375.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 662px) 100vw, 662px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 662px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 662\/443;\" \/><\/p>\n<p><em>Fig. 11: Catarata (Cataracta syndermato-tica) en la queratoconjuntivitis at\u00f3pica<\/em><\/p>\n<p><strong>Conjuntivitis gigantopapilar: <\/strong>Esta forma particular de conjuntivitis tambi\u00e9n la diagnostica el oftalm\u00f3logo. Cl\u00ednicamente, los afectados se quejan de picor, exudado claro, visi\u00f3n borrosa y sensaci\u00f3n de cuerpo extra\u00f1o. Oftalmol\u00f3gicamente, se observan papilas gigantes de la conjuntiva tarsal, hiperemia, inyecci\u00f3n ciliar y mucosidad. La conjuntivitis gigantopapilar se da en usuarios de lentes de contacto, blandas en el 2%, duras en el 5% de los casos. Es una alergia de tipo IV o reacciones de intolerancia al material de las lentes (pol\u00edmeros), el l\u00edquido de irrigaci\u00f3n, los colirios o los contaminantes.<\/p>\n<p><strong>Conjuntivitis al\u00e9rgica de contacto:<\/strong> Esta conjuntivitis est\u00e1 desencadenada por al\u00e9rgenos de contacto en la zona ocular, especialmente por terap\u00e9uticos locales, por lo que patogen\u00e9ticamente corresponde a una reacci\u00f3n de tipo IV de la conjuntiva. El diagn\u00f3stico diferencial entre la conjuntivitis al\u00e9rgica de tipo I o de tipo IV puede ser dif\u00edcil  <strong>(Fig. 12<\/strong>) y a menudo requiere intuici\u00f3n detectivesca y amplias pruebas cut\u00e1neas con al\u00e9rgenos de tipo I y IV <strong>(Tab. 2)<\/strong>.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1156 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug12.png-ea47ad_555.png\" width=\"662\" height=\"447\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug12.png-ea47ad_555.png 662w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug12.png-ea47ad_555-120x81.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug12.png-ea47ad_555-90x61.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug12.png-ea47ad_555-320x216.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Aug12.png-ea47ad_555-560x378.png 560w\" data-sizes=\"(max-width: 662px) 100vw, 662px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 662px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 662\/447;\" \/><\/p>\n<p><em>Fig. 12: Dif\u00edcil diagn\u00f3stico diferencial entre conjuntivitis al\u00e9rgica de tipo I o de tipo IV. Causa aqu\u00ed El timerosal (mertiolato), un compuesto org\u00e1nico de mercurio, utilizado como conservante en muchos colirios, limpiadores de lentillas y vacunas.<\/em><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1157 lazyload\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Kontae.jpg-387539_556.jpg\" width=\"1100\" height=\"660\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Kontae.jpg-387539_556.jpg 1100w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Kontae.jpg-387539_556-800x480.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Kontae.jpg-387539_556-120x72.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Kontae.jpg-387539_556-90x54.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Kontae.jpg-387539_556-320x192.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/Kontae.jpg-387539_556-560x336.jpg 560w\" data-sizes=\"(max-width: 1100px) 100vw, 1100px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1100px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1100\/660;\" \/><\/p>\n<h4 id=\"conclusion-para-la-practica\"><strong>CONCLUSI\u00d3N PARA LA PR\u00c1CTICA<\/strong><\/h4>\n<ul>\n<li>Las enfermedades del ojo externo pueden afectar a los p\u00e1rpados o a la conjuntiva de forma aislada, con alergias de tipo I y de tipo V.<\/li>\n<li>En los p\u00e1rpados, puede producirse edema de Quincke o eccema at\u00f3pico del p\u00e1rpado (en la neurodermatitis, pero tambi\u00e9n aislado) como expresi\u00f3n de una reacci\u00f3n inmediata mediada por IgE.<\/li>\n<li>El eccema al\u00e9rgico de contacto de los p\u00e1rpados y la conjuntiva puede estar causado por cosm\u00e9ticos, m\u00e1scaras de pesta\u00f1as, material para monturas de gafas, agentes terap\u00e9uticos locales (ingredientes activos y aditivos como conservantes en colirios y pomadas) y sustancias ocupacionales.<\/li>\n<li>Las enfermedades oculares al\u00e9rgicas requieren una aclaraci\u00f3n por parte de un alerg\u00f3logo, ya que s\u00f3lo la eliminaci\u00f3n del al\u00e9rgeno permite liberarse de los s\u00edntomas. Las pruebas de punci\u00f3n y las determinaciones espec\u00edficas de IgE, as\u00ed como las llamadas pruebas de parche de atopia y las pruebas epicut\u00e1neas, se utilizan en funci\u00f3n de la indicaci\u00f3n.<\/li>\n<li>Especialmente el esclarecimiento mediante muestras epicut\u00e1neas requiere a menudo una gran experiencia tras la b\u00fasqueda de la sustancia sospechosa.<\/li>\n<li>La conjuntivitis en la alergia al polen es la forma m\u00e1s com\u00fan de enfermedad ocular al\u00e9rgica y suele ser el comienzo de la carrera at\u00f3pica (rinitis, asma). Por lo tanto, la indicaci\u00f3n de una inmunoterapia espec\u00edfica (SIT) debe realizarse en una fase temprana.<\/li>\n<li>Adem\u00e1s de la conjuntivitis al\u00e9rgica de tipo inmediato y tard\u00edo, pueden darse cuadros cl\u00ednicos m\u00e1s graves de la conjuntiva, como la (querato-)conjuntivitis vernal -a menudo muy resistente a la terapia en los ni\u00f1os-, la queratoconjuntivitis at\u00f3pica en la neurodermatitis (complicaci\u00f3n: cataratas) y la conjuntivitis gigantopapilar como reacci\u00f3n de intolerancia en los usuarios de lentes de contacto. Su diagn\u00f3stico y tratamiento debe realizarlos el oftalm\u00f3logo, que remitir\u00e1 al paciente a un alerg\u00f3logo cuando sea necesario.<\/li>\n<\/ul>\n<p><em>Bibliograf\u00eda con el autor<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adem\u00e1s de la piel y las v\u00edas respiratorias, los ojos tambi\u00e9n se ven afectados con frecuencia por una reacci\u00f3n al\u00e9rgica. Tanto las reacciones de tipo inmediato, mediadas por IgE, como&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":31361,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"P\u00e1rpados y conjuntiva","footnotes":""},"category":[11298,11478,11552],"tags":[62252,27851,64800,64805,64794],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-348067","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-alergologia-e-inmunologia-clinica","category-formacion-continua","category-rx-es","tag-alergias-es","tag-conjuntivitis","tag-contactar-con-zem","tag-eczema-atopico-del-parpado","tag-parpados","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-28 10:13:34","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/348067","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=348067"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/348067\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31361"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=348067"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=348067"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=348067"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=348067"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}