{"id":352590,"date":"2023-03-24T00:05:00","date_gmt":"2023-03-23T23:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/?p=352590"},"modified":"2024-09-20T09:25:01","modified_gmt":"2024-09-20T07:25:01","slug":"opciones-de-tratamiento-para-grupos-de-pacientes-vulnerables","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/opciones-de-tratamiento-para-grupos-de-pacientes-vulnerables\/","title":{"rendered":"Opciones de tratamiento para grupos de pacientes vulnerables"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Los grupos de pacientes vulnerables con enfermedad inflamatoria intestinal (EII) necesitan opciones de tratamiento individualizadas y avanzadas. Por ejemplo, aumenta la proporci\u00f3n de personas sin hijos con EII, a menudo debido a la insuficiente informaci\u00f3n sobre el embarazo en la EII. Y el tratamiento de los pacientes de edad avanzada tambi\u00e9n est\u00e1 asociado a retos especiales. El diagn\u00f3stico tarda m\u00e1s tiempo y tambi\u00e9n son m\u00e1s frecuentes los diagn\u00f3sticos err\u00f3neos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las preocupaciones centrales a las que se enfrentan sobre todo los pacientes j\u00f3venes de ambos sexos con enfermedad inflamatoria intestinal (EII) es la pregunta: \u00bfAfecta la enfermedad a la fertilidad? Seg\u00fan la doctora Sophie Restellini, directora del Centro de Enfermedad de Crohn y Colitis del Departamento de Gastroenterolog\u00eda del H\u00f4pital de La Tour de Ginebra, estos temores no est\u00e1n justificados, ya que la tasa de infertilidad en la poblaci\u00f3n general se sit\u00faa en torno al 12\u201318% [1]. Las mujeres con enfermedad de Crohn (EC) y colitis ulcerosa (CU) cuya enfermedad est\u00e1 en remisi\u00f3n y que nunca han sido operadas tienen tasas de fertilidad similares. No obstante, la falta de hijos es frecuente en los pacientes con EII [2,3]. Especialmente en los pacientes con enfermedad de Crohn, este porcentaje es de aproximadamente el 17%, frente al 6% de la poblaci\u00f3n general.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas cifras reflejan la desinformaci\u00f3n sobre el embarazo y la EII en esta poblaci\u00f3n, el miedo a transmitir la enfermedad a sus propios hijos y las consecuencias que la medicaci\u00f3n podr\u00eda tener para el feto. Los riesgos asociados al tratamiento son una de las preocupaciones m\u00e1s comunes de los pacientes, se\u00f1ala Restellini.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siempre se debe preguntar a las pacientes con EII en edad f\u00e9rtil si est\u00e1n planeando un embarazo en un futuro pr\u00f3ximo. De este modo, el gastroenter\u00f3logo puede tomarse el tiempo necesario para discutir con la paciente la seguridad de los tratamientos m\u00e1s utilizados durante el embarazo y la lactancia. Tambi\u00e9n tendr\u00e1 la oportunidad de reevaluar la actividad de la enfermedad y lograr la remisi\u00f3n antes de que se produzca la concepci\u00f3n. Los an\u00e1lisis de laboratorio, los marcadores inflamatorios y la endoscopia antes de la concepci\u00f3n, si no se ha detectado previamente una remisi\u00f3n endosc\u00f3pica, deben formar parte de la exploraci\u00f3n. Tambi\u00e9n es un buen momento para asegurarse de que se han llevado a cabo los cuidados b\u00e1sicos, como la detecci\u00f3n de la anemia y la carencia de vitaminas, la actualizaci\u00f3n de las vacunas, la administraci\u00f3n de suplementos de \u00e1cido f\u00f3lico y el abandono del tabaco.  <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La atenci\u00f3n a una paciente embarazada con EII debe ser multidisciplinar, incluyendo gastroenter\u00f3logos, enfermera especializada en EII, obstetra, m\u00e9dico de familia, pediatra y cirujano, si procede. La comunicaci\u00f3n entre estos profesionales sanitarios es crucial para evitar consejos ambivalentes o incluso contradictorios, lo que supone una fuente adicional de ansiedad para los pacientes, as\u00ed como una adherencia al tratamiento potencialmente sub\u00f3ptima.<\/p>\n\n\n\n<h3 id=\"fertilidad-en-la-eii\" class=\"wp-block-heading\">Fertilidad en la EII<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las terapias utilizadas para tratar la EII no suelen afectar a la fertilidad, a excepci\u00f3n de la oligospermia reversible, que puede producirse con la sulfasalazina [1]. Los esteroides, los 5-aminosalicilatos, los inmunomoduladores y los f\u00e1rmacos biol\u00f3gicos no afectan a la fertilidad. Sin embargo, las mujeres con EII activa pueden tener una fertilidad reducida, lo que puede estar relacionado con una menor actividad sexual en la dispareunia en mujeres con enfermedad perianal o p\u00e9lvica grave, obstrucci\u00f3n tub\u00e1rica debida a adherencias p\u00e9lvicas, disfunci\u00f3n ov\u00e1rica debida a la inflamaci\u00f3n o malnutrici\u00f3n. Adem\u00e1s, existen pruebas de que los pacientes que se han sometido a una coloproctom\u00eda con anastomosis ileoanal (IPAA) tienen un mayor riesgo de infertilidad. En este contexto, la disminuci\u00f3n de la fertilidad se debe principalmente a la inflamaci\u00f3n y la cicatrizaci\u00f3n de las trompas de Falopio. Sin embargo, si se elige una t\u00e9cnica laparosc\u00f3pica en lugar de una laparotom\u00eda, este riesgo se reduce [4].  <\/p>\n\n\n\n<h3 id=\"tecnologia-de-reproduccion-asistida\" class=\"wp-block-heading\">Tecnolog\u00eda de reproducci\u00f3n asistida<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las pacientes con EII que hayan intentado quedarse embarazadas sin \u00e9xito durante seis meses deben ser remitidas para que se les realicen pruebas de infertilidad, especialmente si se han sometido a cirug\u00eda p\u00e9lvica. Con la tecnolog\u00eda de reproducci\u00f3n asistida (TRA), las pacientes con EII tambi\u00e9n tienen muchas posibilidades de quedarse embarazadas. Sin embargo, las TRA no son tan eficaces en las mujeres con EC y CU como en las mujeres inf\u00e9rtiles de la poblaci\u00f3n general, y son menos eficaces si las mujeres con EC ya han sido operadas. Una vez embarazadas, las mujeres con EC o CU tienen las mismas posibilidades de tener un nacido vivo que la poblaci\u00f3n general que se somete a TRA. Adem\u00e1s, los f\u00e1rmacos para la EII no tienen ning\u00fan efecto sobre la congelaci\u00f3n de \u00f3vulos o la eficacia de las TRA, as\u00ed como las hormonas utilizadas como parte de las TRA no tienen ning\u00fan efecto negativo sobre la evoluci\u00f3n de la EII [5,6].<\/p>\n\n\n\n<h3 id=\"efectos-del-embarazo-en-la-eii\" class=\"wp-block-heading\">Efectos del embarazo en la EII<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por regla general, dos tercios de las pacientes permanecen en remisi\u00f3n si la concepci\u00f3n se produce durante la remisi\u00f3n. S\u00f3lo un tercio corre el riesgo de sufrir una reagudizaci\u00f3n de la enfermedad, lo que es comparable a las pacientes no embarazadas. Sin embargo, si la concepci\u00f3n se produce durante la enfermedad activa, s\u00f3lo un tercio de las pacientes tienen posibilidades de recuperarse espont\u00e1neamente, mientras que dos tercios siguen padeciendo la enfermedad o incluso \u00e9sta empeora [4,7]. Especialmente en la colitis ulcerosa, existe un mayor riesgo de reca\u00eddas tanto en el primer como en el segundo trimestre.<\/p>\n\n\n\n<h3 id=\"efectos-de-la-eii-en-el-embarazo\" class=\"wp-block-heading\">Efectos de la EII en el embarazo<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo ideal es que la paciente ya est\u00e9 en remisi\u00f3n tres meses antes de la concepci\u00f3n para que el embarazo tenga las mayores posibilidades de \u00e9xito. La confirmaci\u00f3n de la remisi\u00f3n debe realizarse mediante endoscopia u otros marcadores objetivos. Si \u00e9ste es el caso y la enfermedad est\u00e1 latente, no se observa ning\u00fan aumento de la tasa de anomal\u00edas cong\u00e9nitas u otros acontecimientos adversos. Por otro lado, la enfermedad activa se asocia a tasas m\u00e1s elevadas de resultados adversos, como p\u00e9rdida fetal y mortinatos, parto prematuro, bajo peso al nacer, demasiado peque\u00f1o para la edad gestacional, episodios tromboemb\u00f3licos, ces\u00e1rea, ingresos m\u00e1s frecuentes en cuidados intensivos neonatales y baja puntuaci\u00f3n APGAR. Los acontecimientos adversos tambi\u00e9n son consecuencia del nivel de actividad y de su calendario durante el embarazo. Es dif\u00edcil determinar si la propia actividad de la enfermedad u otros factores de confusi\u00f3n como la interrupci\u00f3n de los tratamientos influyen en el aumento de los riesgos. Por ello, se recomienda controlar la enfermedad antes de la concepci\u00f3n y mantener a la madre en remisi\u00f3n durante el embarazo [6,8].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las mujeres con EII tienen el doble de partos por ces\u00e1rea que las mujeres de la poblaci\u00f3n general. La mayor\u00eda de las veces, la ces\u00e1rea es sugerida o solicitada por pacientes o cuidadores debido a temores injustificados. Adem\u00e1s, en la mayor\u00eda de los casos no existe ninguna contraindicaci\u00f3n para el parto vaginal, una paciente sana con EII deber\u00eda poder tener un parto vaginal satisfactorio. La episiotom\u00eda debe evitarse en la medida de lo posible, ya que puede causar da\u00f1os perianales. Las \u00fanicas contraindicaciones para el parto vaginal son la enfermedad perianal o rectal activa y\/o una f\u00edstula rectovaginal abierta en el momento del parto. En estos casos, debe practicarse una ces\u00e1rea programada.<\/p>\n\n\n\n<h3 id=\"seguridad-de-los-medicamentos-en-el-embarazo\" class=\"wp-block-heading\">Seguridad de los medicamentos en el embarazo  <\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia suelen quedar excluidas de los ensayos cl\u00ednicos, y faltan ensayos controlados aleatorios sobre los datos de seguridad de los f\u00e1rmacos. Sin embargo, la seguridad de los f\u00e1rmacos administrados para la EII (con la excepci\u00f3n del metotrexato y las mol\u00e9culas peque\u00f1as) durante la concepci\u00f3n, el embarazo y la lactancia ha sido respaldada por varios estudios de cohortes, bases de datos y recomendaciones de expertos estadounidenses y europeos (estudio PIANO, DUMBO, consenso de Toronto, Directrices ECCO 2022). Recientemente, la Administraci\u00f3n de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. abandon\u00f3 las categor\u00edas de las cartas de productos y las sustituy\u00f3 por subsecciones detalladas que describen la informaci\u00f3n disponible sobre los riesgos y beneficios potenciales para la madre, el feto y los lactantes amamantados [9,10]. La mayor\u00eda de los medicamentos se han clasificado como de bajo riesgo durante el embarazo.  <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estudio PIANO, un estudio observacional prospectivo realizado en Norteam\u00e9rica entre 2007 y 2019 y cuyos resultados se publicaron el a\u00f1o pasado, tambi\u00e9n concluy\u00f3 que el riesgo de la medicaci\u00f3n durante el embarazo era tranquilizadoramente bajo. As\u00ed pues, el uso de biol\u00f3gicos, tiopurinas o terapias combinadas (biol\u00f3gicos y tiopurinas) durante el embarazo no se asoci\u00f3 a un aumento de los efectos adversos maternos o fetales en el nacimiento o en el primer a\u00f1o de vida. Este estudio confirm\u00f3 la viabilidad de continuar estos tratamientos en mujeres con EII durante todo el embarazo para mantener el control de la enfermedad y reducir los acontecimientos adversos asociados a un posible episodio durante el embarazo [11].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los corticosteroides tambi\u00e9n pueden ser necesarios para tratar los episodios de la enfermedad durante el embarazo. Estudios m\u00e1s antiguos sugirieron que la exposici\u00f3n a esteroides durante el primer trimestre puede estar asociada a un mayor riesgo de desarrollar labio leporino y paladar hendido. Esta observaci\u00f3n no se comunic\u00f3 en una gran cohorte danesa de pacientes expuestas a cualquier forma de corticosteroides durante el primer trimestre (OR 1,05; IC 95%: 0,80\u20131,38) [12]. En el registro Embarazo en EII y Resultados Neonatales (PIANO), el uso de esteroides se asoci\u00f3 a un mayor riesgo de ciertos acontecimientos adversos maternos y fetales, como parto prematuro (OR 1,8; IC 95%: 1,0\u20133,1), bajo peso al nacer (OR 2,8; IC 95%: 1,3\u20136,1) y diabetes gestacional (OR 2,8; IC 95%: 1,3\u20136,0). [13]. Es dif\u00edcil separar el efecto de la actividad de la enfermedad de un efecto secundario del f\u00e1rmaco, ya que el uso de corticosteroides refleja que la enfermedad no est\u00e1 en remisi\u00f3n. Debe evitarse la exposici\u00f3n prolongada y este f\u00e1rmaco no debe considerarse como terapia de mantenimiento. La metilprednisolona y la hidrocortisona deben ser las mol\u00e9culas de elecci\u00f3n, ya que su mayor metabolismo placentario reduce el riesgo de exposici\u00f3n fetal en comparaci\u00f3n con la dexametasona o la betametasona. Sin embargo, en las pacientes que toman esteroides, deben controlarse la presi\u00f3n arterial y el az\u00facar en sangre y deben realizarse ecograf\u00edas de crecimiento seriadas en el tercer trimestre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los datos sobre la seguridad en el embarazo con nuevos biol\u00f3gicos como ustekinumab y vedolizumab son mucho menos numerosos que con los anti-TNFa, pero hasta ahora los datos disponibles no han mostrado ninguna se\u00f1al especialmente alarmante [14].<\/p>\n\n\n\n<h3 id=\"efectos-de-la-eii-en-el-lactante\" class=\"wp-block-heading\">Efectos de la EII en el lactante  <\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica del uso de anti-TNF durante embarazos con EII no encontr\u00f3 un mayor riesgo de infecci\u00f3n en el primer a\u00f1o de vida del beb\u00e9 expuesto in utero. Sin embargo, se recomienda minimizar la exposici\u00f3n a los antibi\u00f3ticos, ya que algunos datos sugieren que esto puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedad cel\u00edaca m\u00e1s adelante en la infancia. Los ni\u00f1os que estuvieron expuestos a biol\u00f3gicos en el \u00fatero pueden tener a\u00fan niveles detectables del f\u00e1rmaco entre seis meses y un a\u00f1o despu\u00e9s del nacimiento. Esto explica por qu\u00e9 se recomienda evitar las vacunas vivas en beb\u00e9s expuestos a biol\u00f3gicos en el tercer trimestre del embarazo hasta seis meses o un a\u00f1o despu\u00e9s del nacimiento.<\/p>\n\n\n\n<h3 id=\"impacto-de-la-eii-en-ninos-y-adolescentes\" class=\"wp-block-heading\">Impacto de la EII en ni\u00f1os y adolescentes<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 25% de los pacientes con EII son diagnosticados antes de los 18 a\u00f1os. Los pacientes pedi\u00e1tricos con EII se enfrentan a retos particulares, como trastornos del crecimiento y alteraciones puberales. Las deficiencias psicol\u00f3gicas son especialmente importantes en este grupo de poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tratamiento de los adultos j\u00f3venes con EII supone un reto en muchos sentidos. El paciente tiene que pasar de un entorno de cuidados pedi\u00e1tricos, en el que la atenci\u00f3n se centra en la presencia de los padres, a un entorno de cuidados para adultos, que requiere autonom\u00eda y conocimientos sobre la enfermedad. Debe establecerse una relaci\u00f3n de confianza para poder evitar acontecimientos adversos como la p\u00e9rdida de visi\u00f3n, la interrupci\u00f3n del tratamiento, el consumo de tabaco, etc. durante el proceso de transici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3 id=\"eii-en-adultos-mayores\" class=\"wp-block-heading\">EII en adultos mayores<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Actualmente no existe una definici\u00f3n universal aceptada del t\u00e9rmino &#8220;anciano&#8221;, explica el Prof. Dr. med. Gerhard Rogler, Director Cl\u00ednico de Gastroenterolog\u00eda y Hepatolog\u00eda del Hospital Universitario de Z\u00farich. Aunque en la mayor\u00eda de los pa\u00edses desarrollados se suele definir a los &#8220;ancianos&#8221; como personas de 65 a\u00f1os o m\u00e1s, sigue existiendo cierta discrepancia desde el punto de vista de la atenci\u00f3n sanitaria, teniendo en cuenta que otras caracter\u00edsticas de la edad, como el estado general de salud o la presencia de comorbilidades, pueden influir en los signos f\u00edsicos del envejecimiento. La evidencia de que la EII tiene relativamente poco impacto en la esperanza de vida contribuye a\u00fan m\u00e1s al aumento del n\u00famero de personas de &gt;65 a\u00f1os que viven con EII. Independientemente de la edad en el momento del diagn\u00f3stico, los estudios epidemiol\u00f3gicos han estimado que aproximadamente el 25-35% de las personas con EII tienen m\u00e1s de 60 a\u00f1os [15\u201317].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En general, existen dos grupos distintos de pacientes de edad avanzada con EII: los que han padecido EII durante varias d\u00e9cadas y los que recibieron un diagn\u00f3stico m\u00e1s tarde en la vida (EII en la vejez). Se estima que hasta un 15% de los pacientes fueron diagnosticados despu\u00e9s de los 60 a\u00f1os, mientras que hasta un 20% de estos pacientes fueron diagnosticados antes y han progresado hasta una edad avanzada. En comparaci\u00f3n con los adultos m\u00e1s j\u00f3venes, el diagn\u00f3stico inicial de la EII en los adultos mayores suele ser m\u00e1s dif\u00edcil y, en consecuencia, de mayor duraci\u00f3n. Entre los factores que pueden explicar esta diferencia se encuentran el acceso a la atenci\u00f3n sanitaria especializada y la prevalencia de dolencias similares a la EII, lo que permite un diagn\u00f3stico diferencial m\u00e1s amplio. Un retraso en el diagn\u00f3stico puede repercutir negativamente en la evoluci\u00f3n de la enfermedad en t\u00e9rminos de complicaciones generales y progresi\u00f3n a estenosis y\/o enfermedad penetrante, con el consiguiente aumento de la necesidad de cirug\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h3 id=\"caracteristicas-clinicas\" class=\"wp-block-heading\">Caracter\u00edsticas cl\u00ednicas<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por regla general, el curso natural de la EII en la vejez es menos agresivo que en los pacientes m\u00e1s j\u00f3venes. Los pacientes de m\u00e1s edad con EC presentan una mayor afectaci\u00f3n col\u00f3nica con una menor incidencia de estenosis y f\u00edstulas en comparaci\u00f3n con los pacientes m\u00e1s j\u00f3venes, mientras que los pacientes de m\u00e1s edad con CU tienen m\u00e1s probabilidades de sufrir colitis izquierda o extensa frente a proctitis. Adem\u00e1s, la localizaci\u00f3n de la enfermedad tiende a permanecer estable en los pacientes con CU, ya que s\u00f3lo el 16% de los pacientes muestran una propagaci\u00f3n de la enfermedad durante el curso <strong>(Tab. 1)<\/strong> [18,19].<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab1_HP2_s8.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1113\" height=\"400\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab1_HP2_s8.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-351731\" style=\"width:400px\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab1_HP2_s8.png 1113w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab1_HP2_s8-800x288.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab1_HP2_s8-120x43.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab1_HP2_s8-90x32.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab1_HP2_s8-320x115.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab1_HP2_s8-560x201.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab1_HP2_s8-240x86.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab1_HP2_s8-180x65.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab1_HP2_s8-640x230.png 640w\" sizes=\"(max-width: 1113px) 100vw, 1113px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque la presentaci\u00f3n cl\u00ednica de la enfermedad suele diferir entre adultos mayores y j\u00f3venes, las diferencias relacionadas con la edad en la presentaci\u00f3n cl\u00ednica son m\u00e1s pronunciadas en los pacientes con EC que en los pacientes con CU. En comparaci\u00f3n con los adultos m\u00e1s j\u00f3venes, la EC en la edad avanzada se presenta m\u00e1s a menudo con hemorragia rectal y menos con diarrea, dolor abdominal y p\u00e9rdida de peso. Por el contrario, la gravedad de los s\u00edntomas de la CU (especialmente la hemorragia rectal y la diarrea) suele ser m\u00e1s leve en los adultos mayores que en los j\u00f3venes, y la presentaci\u00f3n en los adultos mayores puede ser at\u00edpica<strong> (Tabla 2)<\/strong> [18\u201320].<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_HP2_s8.png\"><img decoding=\"async\" width=\"1310\" height=\"493\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_HP2_s8.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-351732 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 1310px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1310\/493;width:400px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_HP2_s8.png 1310w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_HP2_s8-800x301.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_HP2_s8-1160x437.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_HP2_s8-120x45.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_HP2_s8-90x34.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_HP2_s8-320x120.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_HP2_s8-560x211.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_HP2_s8-240x90.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_HP2_s8-180x68.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_HP2_s8-640x241.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_HP2_s8-1120x421.png 1120w\" data-sizes=\"(max-width: 1310px) 100vw, 1310px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n se observan diferencias m\u00e1s marcadas entre adultos mayores y j\u00f3venes en el examen endosc\u00f3pico y (en menor medida) en la histopatolog\u00eda. En general, la presencia de colitis aislada con enfermedad penetrante o perianal menos frecuente es un hallazgo m\u00e1s com\u00fan en la EC de inicio a una edad m\u00e1s avanzada, y la afectaci\u00f3n del intestino delgado y del tracto gastrointestinal superior son menos frecuentes.<\/p>\n\n\n\n<h3 id=\"retos-de-la-gestion\" class=\"wp-block-heading\">Retos de la gesti\u00f3n  <\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El diagn\u00f3stico diferencial es uno de los retos m\u00e1s importantes para el tratamiento de las enfermedades, especialmente en los adultos mayores. Varias otras enfermedades (como la colitis isqu\u00e9mica, los trastornos de la motilidad, los efectos secundarios de los f\u00e1rmacos, etc.) tienen caracter\u00edsticas cl\u00ednicas que pueden solaparse parcialmente con las de la EII. Esto puede provocar el mencionado retraso en el establecimiento del procedimiento diagn\u00f3stico correcto o un diagn\u00f3stico incorrecto, que en \u00faltima instancia puede conducir a una terapia inadecuada<strong> (Tab. 3)<\/strong> [21\u201323].<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab3_HP2_s9.png\"><img decoding=\"async\" width=\"2196\" height=\"1688\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab3_HP2_s9.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-351733 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 2196px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 2196\/1688;width:400px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab3_HP2_s9.png 2196w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab3_HP2_s9-800x615.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab3_HP2_s9-1160x892.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab3_HP2_s9-2048x1574.png 2048w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab3_HP2_s9-120x92.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab3_HP2_s9-90x68.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab3_HP2_s9-320x246.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab3_HP2_s9-560x430.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab3_HP2_s9-1920x1476.png 1920w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab3_HP2_s9-240x184.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab3_HP2_s9-180x138.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab3_HP2_s9-640x492.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab3_HP2_s9-1120x861.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab3_HP2_s9-1600x1230.png 1600w\" data-sizes=\"(max-width: 2196px) 100vw, 2196px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comorbilidades como las cardiopat\u00edas, la diabetes, el c\u00e1ncer, los trastornos psiqui\u00e1tricos y la artritis suelen estar presentes en los adultos mayores con EII. Esto contribuye a un mayor riesgo de complicaciones y mortalidad tras un episodio grave de CU o EC en edad avanzada. Adem\u00e1s, la polifarmacia tiene el potencial de aumentar el riesgo de interacciones farmacol\u00f3gicas. Los medicamentos utilizados para tratar la EII pueden contribuir a desencadenar o empeorar enfermedades concomitantes, como en el caso de la diabetes o las enfermedades psiqui\u00e1tricas por la terapia con esteroides, el empeoramiento de la insuficiencia cardiaca por los anticuerpos contra el factor de necrosis tumoral (anti-TNF) y el c\u00e1ncer por los inmunomoduladores (incluido el linfoma con las tiopurinas). Esto puede conducir a un peor pron\u00f3stico y a un mayor riesgo de complicaciones relacionadas con la EII.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La administraci\u00f3n simult\u00e1nea de m\u00faltiples medicamentos en una proporci\u00f3n significativa de pacientes mayores con EII contribuye a\u00fan m\u00e1s a reducir la adherencia al tratamiento y, por tanto, empeora no s\u00f3lo la evoluci\u00f3n de la EII sino tambi\u00e9n de las dem\u00e1s comorbilidades. El uso de reg\u00edmenes simplificados de medicaci\u00f3n una vez al d\u00eda y la evitaci\u00f3n de medicaciones concomitantes m\u00faltiples innecesarias pueden asociarse a una mejor adherencia al tratamiento y a los resultados cl\u00ednicos.<\/p>\n\n\n\n<h3 id=\"enfoque-escalonado-frente-a-enfoque-descendente\" class=\"wp-block-heading\">Enfoque escalonado frente a enfoque descendente<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Diversos enfoques que se han establecido en pacientes m\u00e1s j\u00f3venes tambi\u00e9n pueden utilizarse en el tratamiento de los pacientes con EII de m\u00e1s edad. En general, durante muchos a\u00f1os se ha favorecido un enfoque escalonado, a\u00f1adiendo terapia convencional cuando el tratamiento de primera l\u00ednea resulta ineficaz. Por ejemplo, la mesalazina oral\/t\u00f3pica y\/o los corticosteroides t\u00f3picos se utilizan generalmente como terapia inicial para la EC de leve a moderada, mientras que los corticosteroides sist\u00e9micos y los biol\u00f3gicos se emplean m\u00e1s com\u00fanmente para las formas moderadas\/graves. Sin embargo, los estudios han demostrado que un enfoque descendente que utilice un agente eficaz en una fase temprana de la enfermedad, como el tratamiento agresivo con agentes anti-TNF, puede asociarse a una reducci\u00f3n de la hospitalizaci\u00f3n y la cirug\u00eda en los pacientes con EC, compensando el menor coste de las terapias convencionales y con un menor riesgo de inmunogenicidad y reacciones a la infusi\u00f3n asociadas. Por lo tanto, el enfoque descendente puede ofrecer la ventaja potencial de lograr la estabilizaci\u00f3n de la enfermedad y minimizar las complicaciones que conducen a la cirug\u00eda, al tiempo que reduce el riesgo de efectos adversos del tratamiento con corticosteroides [24].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque los f\u00e1rmacos disponibles para tratar la EII en pacientes mayores son los mismos que en pacientes m\u00e1s j\u00f3venes y los efectos de la terapia m\u00e9dica no est\u00e1n relacionados con la edad, la tasa de respuesta puede ser m\u00e1s lenta en edades avanzadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mejorar la comunicaci\u00f3n entre el paciente y el m\u00e9dico a la hora de tomar decisiones sobre la elecci\u00f3n del enfoque m\u00e1s adecuado puede permitir una r\u00e1pida aplicaci\u00f3n de la gesti\u00f3n de la enfermedad m\u00e1s apropiada de forma individual. Otros estudios limitados espec\u00edficamente a la poblaci\u00f3n anciana contribuir\u00edan significativamente a aumentar los conocimientos sobre las caracter\u00edsticas de la enfermedad en la edad avanzada y, por tanto, a definir mejor el proceso de diagn\u00f3stico y la estrategia terap\u00e9utica, concluye Rogler.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"268\" height=\"252\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/logo_ibd_0.png\" alt=\"logo_ibd\" class=\"wp-image-15396 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 268px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 268\/252;width:134px;height:126px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/logo_ibd_0.png 268w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/logo_ibd_0-120x113.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/logo_ibd_0-90x85.png 90w\" data-sizes=\"(max-width: 268px) 100vw, 268px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<h4 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\" class=\"wp-block-heading\">Mensajes para llevarse a casa<\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>La proporci\u00f3n de personas sin hijos es mayor en la EII, a menudo debido a la insuficiente informaci\u00f3n sobre el embarazo en la EII.<\/li>\n\n\n\n<li>Lo ideal es lograr una remisi\u00f3n estable durante 3 meses antes de la concepci\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>Actualmente se dispone de datos limitados sobre las pacientes con EII durante el embarazo y la lactancia.<\/li>\n\n\n\n<li>La EII es relativamente com\u00fan en pacientes de edad avanzada, con hasta un 35% de pacientes con EII de edad \u226560 a\u00f1os.<\/li>\n\n\n\n<li>El tratamiento en pacientes de edad avanzada se asocia a retos especiales. El diagn\u00f3stico tarda m\u00e1s tiempo y tambi\u00e9n son m\u00e1s frecuentes los diagn\u00f3sticos err\u00f3neos.  <\/li>\n\n\n\n<li>Debido a las diferencias relacionadas con el fenotipo y a la presencia de comorbilidades, el tratamiento de la EII puede ser diferente en los pacientes de m\u00e1s edad que en los m\u00e1s j\u00f3venes.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Literatura:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Thoma ME, et al.: Prevalence of infertility in the United States as estimated by the current duration approach and a traditional constructed approach. Fertil Steril 2013; doi: 10.1016\/j.fertnstert.2012.11.037.<\/li>\n\n\n\n<li>Marri SR, et al.: Voluntary childlessness is increased in women with inflammatory bowel disease. Inflamm Bowel Dis 2007; doi: 10.1002\/ibd.20082.<\/li>\n\n\n\n<li>Mountifield R, et al.: Fear and fertility in inflammatory bowel disease: a mismatch of perception and reality affects family planning decisions. Inflamm Bowel Dis 2009; doi: 10.1002\/ibd.20839.<\/li>\n\n\n\n<li>Dubinsky M, et al.: Management of the pregnant IBD patient. Inflamm Bowel Dis 2008; doi: 10.1002\/ibd.20532.<\/li>\n\n\n\n<li>Toovey S, et al.: Sulphasalazine and male infertility: reversibility and possible mechanism. Gut 1981; doi: 10.1136\/gut.22.6.445.<\/li>\n\n\n\n<li>Mahadevan U, et al.: Inflammatory Bowel Disease in Pregnancy Clinical Care Pathway: A Report From the American Gastroenterological Association IBD Parenthood Project Working Group. Am J Obstet Gynecol 2019; doi: 10.1016\/j.ajog.2019.02.027<\/li>\n\n\n\n<li>Hashash JG, Kane S: Pregnancy and Inflammatory Bowel Disease. Gastroenterol Hepatol 2015; doi: 10.1053\/j.gastro.2018.12.022.<\/li>\n\n\n\n<li>Mahadevan U, et al.: Pregnancy outcomes in women with inflam\u00admatory bowel disease: a large community-based study from Northern California. Gastroenterology 2007; doi: 10.1053\/j.gastro.2007.07.019. <\/li>\n\n\n\n<li>Mahadevan U, et al.: Drug Safety and Risk of Adverse Outcomes for Pregnant Patients With Inflammatory Bowel Disease. Gastroenterology 2017; doi: 10.1053\/j.gastro.2016.10.013.<\/li>\n\n\n\n<li>Mahadevan U, et al.: Inflammatory Bowel Disease in Pregnancy Clinical Care Pathway: A Report From the American Gastroenterological Association IBD Parenthood Project Working Group. Gastroenterology 2019; doi: 10.1053\/j.gastro.2018.12.022.<\/li>\n\n\n\n<li>Mahadevan U, et al: Pregnancy and Neonatal Outcomes After Fetal Exposure to Biologics and Thiopurines Among Women With Inflammatory Bowel Disease. Gastroenterology 2021; doi: 10.1053\/j.gastro.2020.11.038.<\/li>\n\n\n\n<li>Hviid A, M\u00f8lgaard-Nielsen D: Corticosteroid use during pregnancy<br>and risk of orofacial clefts. CMAJ 2011; doi: 10.1503\/cmaj.101063.<\/li>\n\n\n\n<li>Lin K, et al.: Pregnancy outcomes amongst mothers with inflammatory bowel disease exposed to systemic corticosteroids: results of the PIANO registry. Gastroenterology 2014; doi: 10.1016\/S0016-5085(14)60002-0.<\/li>\n\n\n\n<li>Mahadevan U, et al: Pregnancy outcomes following periconceptional or gestational exposure to ustekinumab: Review of cases reported to the manufacturer\u2018s global safety database. Aliment Pharmacol Ther 2022; doi: 10.1111\/apt.16960.<\/li>\n\n\n\n<li>Jeuring SFG, et al.: Epidemiology and Long-term Outcome of Inflammatory Bowel Disease Diagnosed at Elderly Age-An Increasing Distinct Entity? Inflamm Bowel Dis 2016; doi: 10.1097\/MIB.0000000000000738. <\/li>\n\n\n\n<li>Everhov AH, et al.: Incidence and Treatment of Patients Diagnosed With Inflammatory Bowel Diseases at 60 Years or Older in Sweden. Gastroenterology 2018; doi: 10.1053\/j.gastro.2017.10.034.<\/li>\n\n\n\n<li>Sturm A, et al.: European Crohn\u2019s and Colitis Organisation Topical Review on IBD in the Elderly. J Crohns Colitis 2017; doi: 10.1093\/ecco-jcc\/jjw188.<\/li>\n\n\n\n<li>Ananthakrishnan AN, et al: Systematic Review and Meta-analysis: Phenotype and Clinical Outcomes of Older-onset Inflammatory Bowel Disease. J Crohns Colitis 2016; doi: 10.1093\/ecco-jcc\/jjw054. <\/li>\n\n\n\n<li>Brandler J, et al.: Efficacy of Over-the-Scope Clips in Management of High-Risk Gastrointestinal Bleeding. Clin Gastroenterol Hepatol 2018; doi: 10.1016\/j.cgh.2017.07.020.<\/li>\n\n\n\n<li>Saygili F, et al.: Crohn\u2019s disease in the elderly: Clinical presentation and manifestations from a tertiary referral center in Turkey. North Clin Istanb 2016; doi: 10.14744\/nci.2016.35582. <\/li>\n\n\n\n<li>Nimmons D, Limdi JK: Elderly patients and inflammatory bowel disease. World J Gastrointest Pharmacol Ther 2016; doi: 10.4292\/wjgpt.v7.i1.51.<\/li>\n\n\n\n<li>Taleban S, et al.: Inflammatory bowel disease and the elderly: a review. J Crohns Colitis 2015; doi: 10.1093\/ecco-jcc\/jjv059.<\/li>\n\n\n\n<li>Sturm A, et al.: European Crohn\u2019s and Colitis Organisation Topical Review on IBD in the Elderly. J Crohns Colitis 2017; doi: 10.1093\/ecco-jcc\/jjw188.<\/li>\n\n\n\n<li>Hanauer SB: Clinical perspectives in Crohn\u2019s disease. Turning traditional treatment strategies on their heads: current evidence for \u201cstep-up\u201d versus \u201ctop-down.\u201d Rev Gastroenterol Disord 2007; 7(suppl 2): S17\u2013S22.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Janssen-Sponsor.png\"><img decoding=\"async\" width=\"1160\" height=\"495\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Janssen-Sponsor-1160x495.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-351730 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 1160px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1160\/495;width:580px;height:248px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Janssen-Sponsor-1160x495.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Janssen-Sponsor-800x342.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Janssen-Sponsor-120x51.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Janssen-Sponsor-90x38.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Janssen-Sponsor-320x137.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Janssen-Sponsor-560x239.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Janssen-Sponsor-240x103.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Janssen-Sponsor-180x77.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Janssen-Sponsor-640x273.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Janssen-Sponsor-1120x478.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Janssen-Sponsor.png 1276w\" data-sizes=\"(max-width: 1160px) 100vw, 1160px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>HAUSARZT PRAXIS 2023; 18(2): 6\u201311<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los grupos de pacientes vulnerables con enfermedad inflamatoria intestinal (EII) necesitan opciones de tratamiento individualizadas y avanzadas. Por ejemplo, aumenta la proporci\u00f3n de personas sin hijos con EII, a menudo&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":460798,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Enfermedades intestinales inflamatorias cr\u00f3nicas","footnotes":""},"category":[11552,11346,11475,22619,11699,11358,11369,11288],"tags":[11811,15830,66258,47152,11639,67122,67123,11636,21219,11635,11814],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-352590","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-rx-es","category-cirugia","category-estudios","category-formacion-cme","category-formacion-con-pareja","category-gastroenterologia-y-hepatologia","category-ginecologia","category-medicina-interna-general","tag-ced-es","tag-colitis-ulcerosa-es","tag-crohn-es","tag-cu-es","tag-eii","tag-eii-en-adultos-mayores","tag-embarazo-y-eii","tag-enfermedad-de-crohn","tag-enfermedades-intestinales-inflamatorias-cronicas","tag-gastroenterologia","tag-la-eii-importa","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-06-30 08:12:12","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/352590","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=352590"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/352590\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":386756,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/352590\/revisions\/386756"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/460798"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=352590"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=352590"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=352590"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=352590"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}