{"id":353082,"date":"2023-04-10T00:05:00","date_gmt":"2023-04-09T22:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/?p=353082"},"modified":"2023-02-27T16:43:06","modified_gmt":"2023-02-27T15:43:06","slug":"sin-musculitos-en-la-sala-de-espera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/sin-musculitos-en-la-sala-de-espera\/","title":{"rendered":"Sin musculitos en la sala de espera"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Muchos asm\u00e1ticos, especialmente los que padecen una enfermedad grave, afirman tener problemas de movimiento y limitaciones en las actividades diarias que afectan en gran medida a su calidad de vida. Entre los factores que contribuyen a ello, la baja masa y fuerza muscular podr\u00edan ser importantes. Investigadores holandeses han investigado ahora la relaci\u00f3n entre la masa y la fuerza muscular y los resultados funcionales o cl\u00ednicos en pacientes con asma de moderada a grave.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p>Existen pocos datos sobre la masa y la fuerza muscular en el asma, aunque algunos estudios sugieren que la disfunci\u00f3n muscular puede desempe\u00f1ar un papel. Estudios anteriores han demostrado que los pacientes con asma grave tienen una masa muscular inferior a la de los pacientes con asma de leve a moderada, aunque eran m\u00e1s propensos a tener sobrepeso. De hecho, la masa libre de grasa -un marcador sustitutivo de la masa muscular- en estos pacientes con asma grave era comparable a la de los pacientes con EPOC en estadio IV, escriben Edith Visser, del Departamento de Epidemiolog\u00eda del Centro M\u00e9dico Leeuwarden, y sus colegas. Por ello, se centraron en los niveles de masa y fuerza muscular en pacientes con distinta gravedad de asma e investigaron si la masa y la fuerza muscular se asociaban con los resultados funcionales y cl\u00ednicos del asma. Adem\u00e1s, quer\u00edan averiguar si los marcadores inflamatorios sist\u00e9micos est\u00e1n asociados a una baja masa y fuerza muscular.<\/p>\n\n<p>En el estudio [1] participaron 114 pacientes con asma moderada (estadio 3 de la GINA, 16%), moderada a grave (GINA 4, 30%) y grave (GINA 5, 54%) (36% varones; edad media 51,9 a\u00f1os; \u00edndice de masa corporal 27,7 \u00b1 5,7 <sup>kg\/m2<\/sup>). La masa muscular y la fuerza se determinaron mediante el \u00edndice de masa libre de grasa (FFMI), la tasa de excreci\u00f3n de creatinina (CER) en una muestra de orina de 24 horas y la prueba de fuerza con las manos (HGS). Los resultados funcionales se determinaron mediante pruebas de funci\u00f3n pulmonar y la distancia recorrida en 6 minutos, mientras que los resultados cl\u00ednicos se determinaron mediante cuestionarios sobre el control del asma, la calidad de vida y la utilizaci\u00f3n de asistencia sanitaria. Las asociaciones entre la masa y la fuerza muscular y los resultados del asma se investigaron mediante an\u00e1lisis de regresi\u00f3n multivariable.<\/p>\n\n<h3 id=\"nivel-de-masa-y-fuerza-muscular\" class=\"wp-block-heading\">Nivel de masa y fuerza muscular  <\/h3>\n\n<p>Las medias de IMF, RCE y HGS para los hombres fueron de 20,1 \u00b1 2,4 <sup>kg\/m2<\/sup>, 15,3 \u00b1 6,0 mmol\/d y 48,8 \u00b1 9,6 kg, respectivamente. Como era de esperar, las medidas de masa muscular y fuerza fueron inferiores en las mujeres que ten\u00edan un FFMI de 17,3 \u00b1 2,0 <sup>kg\/m2<\/sup>, un CER de 10,8 \u00b1 2,7 mmol\/d y un HGS de 29,3 \u00b1 7,2 kg. Seg\u00fan los criterios predefinidos de masa y fuerza muscular bajas, 18 pacientes (16%) ten\u00edan un FFMI bajo, 9 pacientes (8%) ten\u00edan un CER bajo y 6 pacientes (5%) ten\u00edan un HGS bajo. Estos valores de masa y fuerza muscular eran independientes de la clasificaci\u00f3n GINA.  <\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_PA1_s20.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_PA1_s20-1160x567.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-352838\" width=\"580\" height=\"284\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_PA1_s20-1160x567.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_PA1_s20-800x391.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_PA1_s20-2048x1001.png 2048w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_PA1_s20-120x59.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_PA1_s20-90x44.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_PA1_s20-320x156.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_PA1_s20-560x274.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_PA1_s20-1920x939.png 1920w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_PA1_s20-240x117.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_PA1_s20-180x88.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_PA1_s20-640x313.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_PA1_s20-1120x547.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_PA1_s20-1600x782.png 1600w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_PA1_s20.png 2195w\" sizes=\"(max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/figure>\n\n<h3 id=\"menor-masa-muscular-asociada-a-mayor-obstruccion\" class=\"wp-block-heading\">Menor masa muscular asociada a mayor obstrucci\u00f3n<\/h3>\n\n<p>Al examinar los par\u00e1metros funcionales del asma, los autores descubrieron que los pacientes en el tercil m\u00e1s bajo (T1) de FFMI ten\u00edan valores estad\u00edsticamente significativos m\u00e1s bajos de FEV<sub>1<\/sub>  y FEV<sub>1<\/sub>\/FVC tras la broncodilataci\u00f3n y un peor rendimiento f\u00edsico funcional medido por 6MWD que los pacientes del tercil m\u00e1s alto (T3).  <strong>(Fig. 1). <\/strong>Se mostr\u00f3 una relaci\u00f3n similar con estos par\u00e1metros funcionales para los terciles CER, aunque s\u00f3lo para el FEV<sub>1<\/sub>  y 6MWD de forma significativa. La fuerza muscular no se relacion\u00f3 con ninguno de los resultados funcionales. En cuanto a los resultados cl\u00ednicos del asma, no se encontraron asociaciones significativas entre el IMF o la RCE y el control del asma, la calidad de vida relacionada con el asma, las visitas a urgencias o las exacerbaciones  <strong>(Fig. 2).<\/strong>  Sin embargo, exist\u00eda una asociaci\u00f3n con la fuerza muscular, ya que los pacientes del tercil m\u00e1s bajo de HGS ten\u00edan un peor control del asma, una peor calidad de vida y una mayor probabilidad de una o m\u00e1s visitas a urgencias que los pacientes del tercil m\u00e1s alto de HGS.<\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_PA1_s22.png\"><img decoding=\"async\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_PA1_s22-1160x1453.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-352839 lazyload\" width=\"580\" height=\"727\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_PA1_s22-1160x1453.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_PA1_s22-800x1002.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_PA1_s22-120x150.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_PA1_s22-90x113.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_PA1_s22-320x401.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_PA1_s22-560x702.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_PA1_s22-240x301.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_PA1_s22-180x226.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_PA1_s22-640x802.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_PA1_s22-1120x1403.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_PA1_s22.png 1471w\" data-sizes=\"(max-width: 580px) 100vw, 580px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 580px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 580\/727;\" \/><\/a><\/figure>\n\n<p>En cuanto a las asociaciones entre los marcadores inflamatorios sist\u00e9micos y la masa y la fuerza musculares, los niveles m\u00e1s altos de leucocitos se asociaron significativamente con un menor FFMI (coeficiente de regresi\u00f3n \u03b2 -0,13; IC del 95%: -0,26 a -0,01) tras ajustar por sexo, edad, actividad f\u00edsica y peso. Ninguno de los otros marcadores inflamatorios se asoci\u00f3 con el FFMI. Adem\u00e1s, los niveles m\u00e1s altos de eosin\u00f3filos en sangre (\u03b2 -3,11; IC del 95%: -7,46 a 1,25), los niveles m\u00e1s altos de IL-6 (\u03b2 -0,29; IC del 95%: -0,70 a 0,13) y los niveles m\u00e1s bajos de alb\u00famina (\u03b2 0,24; IC del 95%: -0,07 a 0,56) se asociaron a una menor RCE, aunque no de forma estad\u00edsticamente significativa. Por \u00faltimo, los niveles m\u00e1s altos de leucocitos (\u03b2 -0,62; IC del 95%: -1,42 a 0,19), los niveles m\u00e1s bajos de \u00f3xidos de nitr\u00f3geno exhalados fraccionalmente (\u03b2 0,05; IC del 95%: -0,01 a 0,10) y los niveles m\u00e1s bajos de prote\u00edna C reactiva (\u03b2 0,21; IC del 95%: -0,05 a 0,47) tambi\u00e9n mostraron una asociaci\u00f3n con una menor fuerza muscular, aunque de nuevo no fue estad\u00edsticamente significativa.<\/p>\n\n<p>Los resultados mostrar\u00edan que, dependiendo del par\u00e1metro utilizado, entre el 8% y el 16% de los pacientes ten\u00edan una masa muscular baja, independientemente de la gravedad del asma expresada por la clase GINA, escriben los investigadores. &#8220;Sin embargo, una menor masa muscular se asoci\u00f3 a una mayor obstrucci\u00f3n de las v\u00edas respiratorias y a una menor capacidad de ejercicio funcional, mientras que una menor fuerza muscular se asoci\u00f3 a un peor control del asma y una peor calidad de vida, as\u00ed como a una mayor probabilidad de visitas a urgencias&#8221;. Sugieren que la inactividad f\u00edsica que suele acompa\u00f1ar al asma no controlada conduce con el tiempo a una p\u00e9rdida de masa muscular. Asimismo, el uso diario de ACO parece ser un factor predictivo independiente de un IMF bajo, ya sea como resultado de un efecto negativo directo de los ACO sobre el metabolismo muscular o como una posible manifestaci\u00f3n del tipo de asma subyacente. Los recuentos m\u00e1s elevados de eosin\u00f3filos tambi\u00e9n pueden haberse asociado a una menor masa muscular, aunque no de forma insignificante, lo que podr\u00eda deberse en parte al efecto antiinflamatorio de los biol\u00f3gicos o de los SCO.<\/p>\n\n<p>Si otros estudios longitudinales confirman que los cambios en la masa y la fuerza muscular afectan a los resultados cl\u00ednicos, la funci\u00f3n muscular podr\u00eda convertirse en un objetivo para el tratamiento del asma, concluy\u00f3 el grupo holand\u00e9s. La mejora de la masa y la fuerza muscular, seg\u00fan su hip\u00f3tesis, podr\u00eda conducir potencialmente a una mejora de los resultados del asma, como se ha demostrado en el caso del entrenamiento con ejercicio en la EPOC.<\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<p>Literatura:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Visser E, de Jong K, van Zutphen T, et al: Funci\u00f3n muscular en el asma de moderada a grave: asociaci\u00f3n con los resultados cl\u00ednicos y los marcadores inflamatorios. J Allergy Clin Immunol Pract 2023; doi: 10.1016\/j.jaip.2022.12.043.<\/li>\n<\/ol>\n\n<p><\/p>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>InFo NEUMOLOG\u00cdA Y ALERGOLOG\u00cdA 2023; 5(1): 20-22<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muchos asm\u00e1ticos, especialmente los que padecen una enfermedad grave, afirman tener problemas de movimiento y limitaciones en las actividades diarias que afectan en gran medida a su calidad de vida.&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":352848,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Asma grave","footnotes":""},"category":[11298,11475,11478,11288,11424,11552],"tags":[12387,16520,13819,21159,14466,66452,66450,57025,18853,66453],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-353082","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-alergologia-e-inmunologia-clinica","category-estudios","category-formacion-continua","category-medicina-interna-general","category-neumologia","category-rx-es","tag-asma-es","tag-asma-bronquial","tag-asma-grave-es","tag-asma-moderada-es","tag-calidad-de-vida","tag-fuerza-muscular","tag-masa-muscular","tag-obstruccion","tag-ocs-es","tag-puntuacion-de-la-calidad-de-vida-con-asma","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-04 12:18:08","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/353082","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=353082"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/353082\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":353084,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/353082\/revisions\/353084"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/352848"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=353082"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=353082"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=353082"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=353082"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}