{"id":353246,"date":"2023-03-17T01:00:00","date_gmt":"2023-03-17T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/?p=353246"},"modified":"2023-03-17T07:32:23","modified_gmt":"2023-03-17T06:32:23","slug":"un-problema-subestimado-durante-mucho-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/un-problema-subestimado-durante-mucho-tiempo\/","title":{"rendered":"Un problema subestimado durante mucho tiempo"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Aunque la desnutrici\u00f3n es un problema importante en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica diaria, especialmente en la vejez, a menudo no se reconoce y a\u00fan menos se trata. La desnutrici\u00f3n influye decisivamente en la movilidad, la independencia y la cognici\u00f3n de los pacientes geri\u00e1tricos. Aqu\u00ed es importante ser consciente.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p>Aunque la desnutrici\u00f3n es un problema importante en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica diaria, especialmente en la vejez, a menudo no se reconoce y a\u00fan menos se trata. Dependiendo del estudio, se supone que en los pa\u00edses de habla alemana entre el 17 y el 30% de los pacientes geri\u00e1tricos padecen malnutrici\u00f3n y entre el 38 y el 65% corren al menos el riesgo de sufrirla, pero s\u00f3lo se reconoce como tal en un tercio de los casos y s\u00f3lo algunos de \u00e9stos reciben adem\u00e1s un tratamiento espec\u00edfico [1].  <\/p>\n\n<p>Sin embargo, la concienciaci\u00f3n sobre la importancia de la malnutrici\u00f3n ha aumentado en los \u00faltimos a\u00f1os, por un lado debido a la evoluci\u00f3n demogr\u00e1fica, con el correspondiente incremento del n\u00famero de casos geri\u00e1tricos en los hospitales, y por otro debido a la mayor sensibilizaci\u00f3n sobre los v\u00ednculos entre la malnutrici\u00f3n, la mortalidad y las complicaciones graves, especialmente en pacientes hospitalizados. Por lo tanto, el registro de los afectados y la optimizaci\u00f3n de su estado nutricional son de gran importancia. La desnutrici\u00f3n tambi\u00e9n influye decisivamente en la movilidad, la independencia y la cognici\u00f3n de los pacientes geri\u00e1tricos.<\/p>\n\n<h3 id=\"malnutricion-un-sindrome-geriatrico\" class=\"wp-block-heading\">Malnutrici\u00f3n: un s\u00edndrome geri\u00e1trico<\/h3>\n\n<p>Existe una estrecha relaci\u00f3n entre la desnutrici\u00f3n, por un lado, y otros s\u00edndromes geri\u00e1tricos como la sarcopenia (reducci\u00f3n fisiol\u00f3gica de la musculatura con el aumento de la edad), el deterioro cognitivo, los trastornos de la marcha y el equilibrio, la polifarmacia o la fragilidad, por otro. Estos s\u00edndromes se influyen mutuamente y, si no se tratan, desembocan en una espiral negativa. Si existe malnutrici\u00f3n, por ejemplo, es muy probable que la atrofia muscular sea especialmente pronunciada y que, en consecuencia, aumente el riesgo de ca\u00eddas. Las ca\u00eddas, a su vez, pueden agravar la malnutrici\u00f3n por la inmovilidad asociada y la restricci\u00f3n en la vida cotidiana. Esta interdependencia e influencia tambi\u00e9n se denomina red de s\u00edndromes <strong>(Fig. 1) <\/strong>. Para romper esta tendencia, es importante no s\u00f3lo aclarar y tratar un s\u00edndrome geri\u00e1trico, sino tambi\u00e9n considerar las consecuencias asociadas. La detecci\u00f3n precoz de los s\u00edndromes es crucial para el \u00e9xito de la terapia.<\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_OH1_s13.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_OH1_s13-1160x730.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-352993\" width=\"580\" height=\"365\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_OH1_s13-1160x730.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_OH1_s13-800x503.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_OH1_s13-120x75.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_OH1_s13-90x57.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_OH1_s13-320x201.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_OH1_s13-560x352.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_OH1_s13-240x151.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_OH1_s13-180x113.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_OH1_s13-640x403.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_OH1_s13-1120x705.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_OH1_s13-1600x1006.png 1600w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_OH1_s13.png 1798w\" sizes=\"(max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/figure>\n\n<h3 id=\"causas-de-la-malnutricion-en-la-vejez\" class=\"wp-block-heading\">Causas de la malnutrici\u00f3n en la vejez<\/h3>\n\n<p>Existen numerosas causas fisiol\u00f3gicas y patol\u00f3gicas de malnutrici\u00f3n.<\/p>\n\n<h4 id=\"causas-fisiologicas\" class=\"wp-block-heading\">Causas fisiol\u00f3gicas<\/h4>\n\n<p><strong>Reducci\u00f3n de la sensaci\u00f3n de hambre y sed en la vejez: <\/strong>En el contexto de la sarcopenia, el tejido muscular es sustituido por tejido adiposo, la proporci\u00f3n de grasa en el cuerpo aumenta, mientras que al mismo tiempo disminuye la proporci\u00f3n de agua. Como consecuencia de estos cambios fisiol\u00f3gicos y del aumento general de la inmovilidad, las necesidades energ\u00e9ticas disminuyen hasta un 30% en la vejez, lo que corresponde a unas 500 kcal diarias.  <\/p>\n\n<p>  Adem\u00e1s, los cambios fisiol\u00f3gicos en el tracto gastrointestinal provocan un aumento de la colecistoquinina, una hormona pept\u00eddica que se produce en el duodeno y el yeyuno y que, entre otras cosas, participa como neurotransmisor en el cerebro en el desencadenamiento de la sensaci\u00f3n de saciedad.<\/p>\n\n<p>  La necesidad de l\u00edquidos apenas cambia con la edad. Sin embargo, la sensaci\u00f3n de sed y, por tanto, la necesidad de beber algo disminuyen. Adem\u00e1s, la incontinencia o la administraci\u00f3n de diur\u00e9ticos con p\u00e9rdida frecuente de agua pueden llevar a beber menos de forma consciente para tener que ir tambi\u00e9n menos al ba\u00f1o. Adem\u00e1s, enfermedades como la diabetes mellitus, la insuficiencia renal, la diarrea cr\u00f3nica o las enfermedades pulmonares con aumento de la frecuencia respiratoria pueden provocar una carencia de agua. Seg\u00fan un estudio realizado en Alemania, se supone que entre el 10 y el 20% de las personas mayores presentan una deficiencia de l\u00edquidos de leve a pronunciada [2].<\/p>\n\n<p><strong>Presbifagia: <\/strong>Los cambios fisiol\u00f3gicos en la zona orofar\u00edngea, como la ralentizaci\u00f3n del peristaltismo en el es\u00f3fago, el aumento de la sequedad de las mucosas y la ralentizaci\u00f3n del reflejo de degluci\u00f3n, provocan disfagia en la vejez. Esto ocurre con frecuencia (aproximadamente el 70% en pacientes geri\u00e1tricos hospitalizados), pero a menudo no se reconoce porque los s\u00edntomas, como el aumento de la tos al comer, son inespec\u00edficos y dif\u00edcilmente interpretados por los pacientes como un problema m\u00e9dico [3]. Sin embargo, la presbifagia no debe subestimarse y se considera un factor de riesgo independiente de complicaciones graves, especialmente en edades avanzadas, y se asocia a un mayor riesgo de mortalidad. Fumar y una higiene bucal deficiente tambi\u00e9n se consideran factores de riesgo.<\/p>\n\n<p><strong>Cambios en el sentido del gusto y el olfato:<\/strong> Alrededor del 50% de las papilas gustativas se pierden a los 80 a\u00f1os debido a cambios fisiol\u00f3gicos relacionados con la edad. Estos cambios no afectan a todos los sabores por igual, sino principalmente al salado. Para ello, el umbral de detecci\u00f3n puede ser hasta 11\u00d7 mayor que en las personas m\u00e1s j\u00f3venes [4]. Como los platos salados ya no son apetecibles, se prefieren los alimentos dulces y azucarados, con el desequilibrio diet\u00e9tico que ello conlleva.<\/p>\n\n<p>  Del mismo modo, se produce una disminuci\u00f3n del 20% del sentido del olfato a la edad de 70 a\u00f1os, y la capacidad para discriminar entre distintos olores tambi\u00e9n puede reducirse hasta un 75% <strong>(Fig. 2)<\/strong> [5]. Se supone que la causa es una p\u00e9rdida de neuronas en el bulbo olfatorio durante el proceso normal de envejecimiento. Pero enfermedades como la demencia o la enfermedad de Parkinson tambi\u00e9n pueden influir en el sentido del olfato.  <\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_OH1_s14.png\"><img decoding=\"async\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_OH1_s14-1160x723.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-352994 lazyload\" width=\"580\" height=\"362\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_OH1_s14-1160x723.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_OH1_s14-800x498.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_OH1_s14-120x75.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_OH1_s14-90x56.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_OH1_s14-320x199.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_OH1_s14-560x349.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_OH1_s14-240x150.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_OH1_s14-180x112.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_OH1_s14-640x399.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_OH1_s14-1120x698.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_OH1_s14-1600x997.png 1600w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_OH1_s14.png 1862w\" data-sizes=\"(max-width: 580px) 100vw, 580px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 580px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 580\/362;\" \/><\/a><\/figure>\n\n<p><strong>Cambios en el tracto gastrointestinal: <\/strong>El tracto gastrointestinal tiene una gran capacidad de reserva y, por tanto, envejece menos en comparaci\u00f3n con otros \u00f3rganos. Sin embargo, desempe\u00f1a un papel importante en la malnutrici\u00f3n en la vejez. Esto conduce a una degradaci\u00f3n de las neuronas del plexo mient\u00e9rico y, como consecuencia, a un retraso del vaciado gastrointestinal con la correspondiente sensaci\u00f3n de saciedad m\u00e1s r\u00e1pida y duradera.<\/p>\n\n<p>La atrofia de la mucosa g\u00e1strica relacionada con la edad conduce a una menor secreci\u00f3n de pepsina (necesaria para la descomposici\u00f3n de las prote\u00ednas de los alimentos) y de factor intr\u00ednseco (un requisito previo para la absorci\u00f3n de la vitamina B12). Adem\u00e1s, disminuye la secreci\u00f3n de \u00e1cido g\u00e1strico. Esto provoca un aumento del pH. Esto perjudica la absorci\u00f3n de la vitamina B12, el calcio, el hierro o el betacaroteno, ya que estas sustancias necesitan un pH lo m\u00e1s \u00e1cido posible para su absorci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Pero tambi\u00e9n los medicamentos que se administran con frecuencia en la vejez, como los antagonistas del calcio o los opi\u00e1ceos, pueden influir en el vaciado gastrointestinal.<\/p>\n\n<p>Estado <strong>dental:<\/strong> A menudo se subestima en relaci\u00f3n con la malnutrici\u00f3n el deterioro del estado dental. Esto provoca que ciertos alimentos ya no puedan masticarse, lo que puede conducir a una dieta desequilibrada. El problema se ve favorecido por la disminuci\u00f3n fisiol\u00f3gica de la producci\u00f3n de saliva, que puede verse intensificada adicionalmente por medicamentos como los anticolin\u00e9rgicos o los f\u00e1rmacos psicotr\u00f3picos.<\/p>\n\n<p><strong>Sensibilidad vibrot\u00e1ctil: <\/strong>A partir de los 40 a\u00f1os, el umbral de sensibilidad t\u00e1ctil puede aumentar 2-3 veces. En combinaci\u00f3n con cualquier cambio artr\u00edtico en las manos, esto puede provocar dificultades considerables a la hora de preparar las comidas.<\/p>\n\n<h4 id=\"causas-patologicas\" class=\"wp-block-heading\">Causas patol\u00f3gicas<\/h4>\n\n<p><strong>Hospitalizaci\u00f3n:<\/strong> Los pacientes pierden peso, especialmente durante la hospitalizaci\u00f3n, porque tienen menos apetito en el contexto de una enfermedad aguda, pero tienen unas necesidades nutricionales mayores que en la salud debido al estado metab\u00f3lico catab\u00f3lico.<\/p>\n\n<p><strong>Multimorbilidad:<\/strong> Los pacientes multim\u00f3rbidos, por ejemplo con EPOC o enfermedades malignas, tienen un metabolismo del estr\u00e9s m\u00e1s elevado. El aumento de la demanda energ\u00e9tica resultante se garantiza mediante la descomposici\u00f3n de las prote\u00ednas del propio organismo, principalmente de los m\u00fasculos. Adem\u00e1s, enfermedades como la apoplej\u00eda, la depresi\u00f3n, la poliartrosis o incluso las deficiencias visuales, entre otras, provocan limitaciones funcionales con las consiguientes dificultades en la adquisici\u00f3n y preparaci\u00f3n de alimentos.<\/p>\n\n<p><strong>Enfermedades inflamatorias cr\u00f3nicas: <\/strong>Los pacientes con enfermedades inflamatorias cr\u00f3nicas como la artritis reumatoide o la enfermedad de Crohn presentan un estado metab\u00f3lico fundamentalmente catab\u00f3lico con el correspondiente aumento de la tasa metab\u00f3lica basal del organismo. Se produce una liberaci\u00f3n de amino\u00e1cidos para la gluconeog\u00e9nesis y para la s\u00edntesis de prote\u00ednas de fase aguda a partir de las prote\u00ednas del propio organismo, lo que conduce a la degradaci\u00f3n muscular.<\/p>\n\n<p><strong>Polifarmacia: <\/strong>M\u00e1s de 250 medicamentos pueden afectar al sentido del gusto y del olfato. Entre ellos figuran numerosos f\u00e1rmacos que se administran con frecuencia en la vejez, como los inhibidores de la ECA, los antagonistas del calcio, los diur\u00e9ticos, pero tambi\u00e9n agentes psicotr\u00f3picos. Los inhibidores de la bomba de protones y los anti\u00e1cidos aumentan el valor del pH en el est\u00f3mago y, por tanto, pueden influir negativamente en la absorci\u00f3n de micronutrientes, como se ha descrito anteriormente. A su vez, los f\u00e1rmacos hipolipemiantes reducen la absorci\u00f3n de las vitaminas liposolubles D, E y K.<\/p>\n\n<p><strong>Disfagia: <\/strong>A diferencia de la presbifagia antes mencionada, la disfagia se basa en cambios patol\u00f3gicos en el acto de tragar, principalmente en el contexto de enfermedades neurol\u00f3gicas como despu\u00e9s de un derrame cerebral, en la enfermedad de Parkinson o en la esclerosis m\u00faltiple. La disfagia es especialmente frecuente en los pacientes con demencia. Aqu\u00ed, la prevalencia ronda el 80%.<\/p>\n\n<h4 id=\"problemas-sociales\" class=\"wp-block-heading\">Problemas sociales<\/h4>\n\n<p>Las limitaciones econ\u00f3micas o la soledad en la vejez pueden favorecer la malnutrici\u00f3n. Cocinar todo un men\u00fa s\u00f3lo para usted no es muy divertido.<\/p>\n\n<h3 id=\"malnutricion-y-demencia\" class=\"wp-block-heading\">Malnutrici\u00f3n y demencia<\/h3>\n\n<p>La disminuci\u00f3n del peso corporal es un importante signo cl\u00ednico de demencia y puede producirse hasta un a\u00f1o antes del diagn\u00f3stico. Las causas de la p\u00e9rdida de peso en las primeras fases de la demencia son poco conocidas; se supone una g\u00e9nesis multifactorial. Los cambios neurodegenerativos pueden provocar una atrofia cerebral en las regiones de regulaci\u00f3n del apetito a una edad temprana y, por tanto, un cambio en la sensaci\u00f3n de hambre y sed. La disfagia, frecuente en la demencia, tambi\u00e9n puede desempe\u00f1ar un papel. Adem\u00e1s, debido a los d\u00e9ficits cognitivos, los pacientes ya no pueden comprar y preparar adecuadamente los alimentos. En un estudio realizado en EE.UU., se pudo demostrar que existe una diferencia significativa en la masa muscular entre los pacientes en las primeras fases de la demencia de Alzheimer y el grupo de control sano<strong> (Tab. 1)<\/strong> [6].  <\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab1_OH1_s15.png\"><img decoding=\"async\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab1_OH1_s15-1160x683.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-352995 lazyload\" width=\"580\" height=\"342\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab1_OH1_s15-1160x683.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab1_OH1_s15-800x471.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab1_OH1_s15-120x71.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab1_OH1_s15-90x53.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab1_OH1_s15-320x188.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab1_OH1_s15-560x330.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab1_OH1_s15-240x141.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab1_OH1_s15-180x106.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab1_OH1_s15-640x377.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab1_OH1_s15-1120x659.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab1_OH1_s15.png 1308w\" data-sizes=\"(max-width: 580px) 100vw, 580px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 580px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 580\/342;\" \/><\/a><\/figure>\n\n<p>En parte como resultado de este trabajo, la <em>Sociedad Europea de Nutrici\u00f3n Cl\u00ednica y Metabolismo <\/em>(ESPN) ha incluido el cribado nutricional regular en sus directrices para todos los pacientes con deterioro cognitivo [7].<\/p>\n\n<h3 id=\"registro-de-la-malnutricion\" class=\"wp-block-heading\">Registro de la malnutrici\u00f3n<\/h3>\n\n<p>A pesar de las crecientes pruebas sobre la importancia de la malnutrici\u00f3n, actualmente no existen criterios de diagn\u00f3stico uniformes. La puntuaci\u00f3n de riesgo nutricional (NRS 2002), que se correlaciona bien con la evoluci\u00f3n posterior de la mortalidad y las complicaciones, se ha establecido en los hospitales suizos para el cribado de la malnutrici\u00f3n [8]. Tiene una sensibilidad del 98% y una especificidad del 53% y fue recomendada como herramienta de cribado por la <em>Sociedad Suiza de Nutrici\u00f3n Cl\u00ednica<\/em> (SSNC) y la <em>Sociedad Europea de Nutrici\u00f3n Cl\u00ednica y Metabolismo<\/em> (ESPN) [9]. Existe riesgo de malnutrici\u00f3n si el NRS tiene \u22653 puntos. A partir de este valor, debe intervenir el asesoramiento nutricional, que realiza una evaluaci\u00f3n nutricional espec\u00edfica para identificar con detalle los s\u00edntomas de deficiencia y, en funci\u00f3n de ello, establecer los objetivos nutricionales individuales en t\u00e9rminos de calor\u00edas, prote\u00ednas, vitaminas y nutrientes. Bas\u00e1ndose en estos resultados, se inicia una terapia nutricional individualizada.<\/p>\n\n<p>La <em>minievaluaci\u00f3n nutricional <\/em>(MNA) se ha desarrollado especialmente para pacientes de edad avanzada y, en consecuencia, es utilizada espec\u00edficamente por los asesores nutricionales en este segmento de edad [10].  <\/p>\n\n<p>En el desarrollo de las herramientas de cribado, se investig\u00f3 en cada caso qu\u00e9 par\u00e1metros nutricionales se correlacionan con la mortalidad y las complicaciones. Por lo tanto, tienen principalmente un valor pron\u00f3stico y no dicen nada sobre si un paciente tambi\u00e9n se beneficia de una terapia nutricional.<\/p>\n\n<p>Otra forma de evaluar el estado nutricional es determinar el \u00edndice de masa corporal (IMC). B\u00e1sicamente, la importancia del IMC con respecto a la malnutrici\u00f3n es bastante limitada, ya que s\u00f3lo se miden el peso y la longitud corporal. Sin embargo, se pudo demostrar una correlaci\u00f3n entre el IMC, por un lado, y el NRS o el MNA, por otro. As\u00ed pues, cabe suponer que con el IMC, que es f\u00e1cil de recopilar, se puede obtener al menos una impresi\u00f3n aproximada del estado nutricional.<\/p>\n\n<p>En cuanto a los valores de laboratorio, la alb\u00famina tiene una especial relevancia cl\u00ednica como factor pron\u00f3stico. Se ha demostrado que la alb\u00famina s\u00e9rica preoperatoria es un fuerte factor predictivo de las complicaciones perioperatorias y la mortalidad [8]. Sin embargo, los valores de laboratorio por s\u00ed solos no pueden utilizarse para diagnosticar la malnutrici\u00f3n.<\/p>\n\n<h3 id=\"consecuencias-de-la-malnutricion-en-la-vejez\" class=\"wp-block-heading\">Consecuencias de la malnutrici\u00f3n en la vejez<\/h3>\n\n<p>La ingesta reducida de prote\u00ednas y la descomposici\u00f3n asociada de las prote\u00ednas de los m\u00fasculos esquel\u00e9ticos aceleran la <em>progresi\u00f3n de la mencionada sarcopenia<\/em>. En correspondencia con la reducci\u00f3n de la fuerza muscular, aumenta el riesgo de ca\u00eddas y las lesiones asociadas, a menudo inmovilizantes.<\/p>\n\n<p>En el postoperatorio, los pacientes desnutridos corren el riesgo de una peor <em>cicatrizaci\u00f3n de las heridas <\/em>y la aparici\u00f3n del temido <em>dec\u00fabito <\/em>. La movilizaci\u00f3n de los pacientes se retrasa y aumenta el tiempo de hospitalizaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>La <em>anemia<\/em> en la vejez es frecuente. Un tercio de ellos son el resultado de una carencia de sustrato en el contexto de la malnutrici\u00f3n, en particular debido a la carencia de hierro en uno de cada tres casos [11].<\/p>\n\n<p>Los pacientes desnutridos muestran<em> una inmunocompetencia reducida<\/em> con la consiguiente mayor incidencia de infecciones. Por ejemplo, un estudio de Ginebra demostr\u00f3 que una disminuci\u00f3n de la ingesta cal\u00f3rica por debajo del 70% de las necesidades individuales se asociaba a un aumento significativo de las infecciones hospitalarias <strong>(Fig. 3)<\/strong> [12].<\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_OH1_s15.png\"><img decoding=\"async\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_OH1_s15-1160x716.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-352996 lazyload\" width=\"580\" height=\"358\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_OH1_s15-1160x716.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_OH1_s15-800x494.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_OH1_s15-120x74.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_OH1_s15-90x56.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_OH1_s15-320x198.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_OH1_s15-560x346.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_OH1_s15-240x148.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_OH1_s15-180x111.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_OH1_s15-640x395.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_OH1_s15-1120x692.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_OH1_s15.png 1323w\" data-sizes=\"(max-width: 580px) 100vw, 580px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 580px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 580\/358;\" \/><\/a><\/figure>\n\n<p>Un estudio publicado recientemente en Z\u00farich y Viena pudo demostrar que en 135 pacientes geri\u00e1tricos ingresados en un hospital de agudos, las necesidades cal\u00f3ricas estaban b\u00e1sicamente cubiertas en los pacientes bien alimentados. Sin embargo, incluso en el caso de la malnutrici\u00f3n leve, s\u00f3lo se cubr\u00eda una media del 55%, es decir, muy por debajo del l\u00edmite del 70%. En el caso de la malnutrici\u00f3n grave, s\u00f3lo se cubri\u00f3 el 36% de las necesidades energ\u00e9ticas <strong>(Tab. 2)<\/strong> [13]. Estos resultados muestran que la aparici\u00f3n de infecciones nosocomiales en pacientes geri\u00e1tricos desnutridos en el hospital es un problema grave.<\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_OH1_s16.png\"><img decoding=\"async\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_OH1_s16-1160x284.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-352997 lazyload\" width=\"580\" height=\"142\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_OH1_s16-1160x284.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_OH1_s16-800x196.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_OH1_s16-2048x501.png 2048w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_OH1_s16-120x29.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_OH1_s16-90x22.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_OH1_s16-320x78.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_OH1_s16-560x137.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_OH1_s16-1920x470.png 1920w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_OH1_s16-240x59.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_OH1_s16-180x44.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_OH1_s16-640x157.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_OH1_s16-1120x274.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_OH1_s16-1600x391.png 1600w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/tab2_OH1_s16.png 2196w\" data-sizes=\"(max-width: 580px) 100vw, 580px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 580px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 580\/142;\" \/><\/a><\/figure>\n\n<p>En un estudio de cohortes, tambi\u00e9n en Suiza, con m\u00e1s de 3000 pacientes, se investig\u00f3 la influencia de la desnutrici\u00f3n (medida con la NRS 2002) en el resultado m\u00e9dico. En cuanto a la <em>mortalidad a los 30 d\u00edas<\/em>, hubo una diferencia significativa del 4% en los pacientes con NRS &lt;3 frente al 33,7% de los pacientes con NRS &gt;3. Los pacientes con un NRS m\u00e1s alto tambi\u00e9n tuvieron que ser <em>rehospitalizados<\/em> con m\u00e1s frecuencia a los 30 d\u00edas (9,8% frente a 17,3%) <strong>(Tabla 3)<\/strong> [14].<\/p>\n\n<p>A pesar de la importancia demostrada de la malnutrici\u00f3n en los ancianos, especialmente en los pacientes hospitalizados, a\u00fan no se ha aclarado lo suficiente. Seg\u00fan la Oficina Federal de Estad\u00edstica suiza, la malnutrici\u00f3n s\u00f3lo se codific\u00f3 en el 1,1% de las hospitalizaciones en Suiza en 2012. En los a\u00f1os siguientes, esta cifra s\u00f3lo aument\u00f3 ligeramente (4,5% en 2018). Por desgracia, una vez registrados los pacientes con malnutrici\u00f3n, a menudo sigue faltando una terapia adecuada. El informe sobre nutrici\u00f3n de la Sociedad Alemana de Nutrici\u00f3n (DGE) mostr\u00f3 que en Alemania s\u00f3lo entre el 10% y el 22% de los casos de malnutrici\u00f3n grave reciben una intervenci\u00f3n nutricional en forma de alimentos enriquecidos. En Europa es del 21-50% <strong>(Fig. 4) <\/strong>[15].<\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb4_OH1_s16.png\"><img decoding=\"async\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb4_OH1_s16-1160x902.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-352998 lazyload\" width=\"580\" height=\"451\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb4_OH1_s16-1160x902.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb4_OH1_s16-800x622.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb4_OH1_s16-120x93.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb4_OH1_s16-90x70.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb4_OH1_s16-320x249.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb4_OH1_s16-560x436.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb4_OH1_s16-240x187.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb4_OH1_s16-180x140.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb4_OH1_s16-640x498.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb4_OH1_s16-1120x871.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb4_OH1_s16.png 1310w\" data-sizes=\"(max-width: 580px) 100vw, 580px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 580px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 580\/451;\" \/><\/a><\/figure>\n\n<h3 id=\"terapia-de-la-malnutricion\" class=\"wp-block-heading\">Terapia de la malnutrici\u00f3n<\/h3>\n\n<h4 id=\"identificacion-de-las-posibles-causas-y-su-tratamiento\" class=\"wp-block-heading\">Identificaci\u00f3n de las posibles causas y su tratamiento<\/h4>\n\n<p>Los medicamentos pueden afectar al estado nutricional de las personas mayores de varias maneras. Por lo tanto, es de especial importancia, sobre todo en el contexto de cualquier polifarmacia, que la lista de medicamentos se compruebe en cada visita al m\u00e9dico en lo que respecta a la indicaci\u00f3n y dosificaci\u00f3n de las sustancias activas. Por ejemplo, los inhibidores de la bomba de protones o los anti\u00e1cidos s\u00f3lo deben utilizarse cuando est\u00e9n claramente indicados y deben suspenderse lo antes posible. Lo mismo ocurre con los antihipertensivos, los psicof\u00e1rmacos, los anticolin\u00e9rgicos o los diur\u00e9ticos (influencia sobre el sentido del gusto y del olfato, influencia sobre el equilibrio de los l\u00edquidos, alteraci\u00f3n de la producci\u00f3n de saliva). Otro ejemplo es evitar la administraci\u00f3n simult\u00e1nea de preparados de calcio y hormonas tiroideas. En estos casos, pueden formarse complejos que impidan la absorci\u00f3n de las sustancias activas. Por esta raz\u00f3n, los medicamentos deben tomarse con un intervalo de al menos dos horas. Y por \u00faltimo, pero no por ello menos importante, tomar numerosos medicamentos puede provocar malestar general e inapetencia.<\/p>\n\n<p>Para optimizar el estado dental, se debe animar a los pacientes a visitar al dentista con regularidad. Para reconocer y tratar la presbifagia o la disfagia, es aconsejable una evaluaci\u00f3n logop\u00e9dica si hay alg\u00fan s\u00edntoma sospechoso, como tos frecuente al comer.<\/p>\n\n<p>Si hay indicios de sarcopenia pronunciada o inseguridad en la marcha, as\u00ed como despu\u00e9s de ca\u00eddas, es imperativo que se intente el desarrollo muscular con ayuda de la fisioterapia. En caso de cambios artr\u00edticos o reducci\u00f3n de la sensibilidad vibrot\u00e1ctil de la mano, debe considerarse el registro en terapia ocupacional. Por \u00faltimo, la derivaci\u00f3n al asesoramiento nutricional tambi\u00e9n puede ser de gran ayuda en el \u00e1mbito ambulatorio.<\/p>\n\n<h4 id=\"ingesta-de-proteinas-en-la-vejez\" class=\"wp-block-heading\">Ingesta de prote\u00ednas en la vejez<\/h4>\n\n<p>Seg\u00fan diversos organismos, entre ellos la OMS, las necesidades diarias de prote\u00ednas son de 1-1,3 g\/kg de peso corporal. En el postoperatorio, en caso de enfermedad o sarcopenia pronunciada, la ingesta debe aumentarse hasta 1,5 g\/kg de peso corporal. En pacientes con insuficiencia renal o sometidos a di\u00e1lisis, se recomienda 0,8 g\/kg de peso corporal. Es importante tener en cuenta que no debe limitarse a consumir la mayor cantidad posible de prote\u00ednas por comida. Los estudios han demostrado que una cantidad de prote\u00ednas de 25-30 g por comida parece estimular de forma \u00f3ptima la s\u00edntesis proteica muscular postprandial <strong>(revisi\u00f3n 1)<\/strong> [16].  <\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ubersicht_OH1_s17.png\"><img decoding=\"async\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ubersicht_OH1_s17-1160x519.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-352992 lazyload\" width=\"580\" height=\"260\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ubersicht_OH1_s17-1160x519.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ubersicht_OH1_s17-800x358.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ubersicht_OH1_s17-120x54.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ubersicht_OH1_s17-90x40.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ubersicht_OH1_s17-320x143.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ubersicht_OH1_s17-560x251.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ubersicht_OH1_s17-240x107.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ubersicht_OH1_s17-180x81.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ubersicht_OH1_s17-640x287.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ubersicht_OH1_s17-1120x501.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ubersicht_OH1_s17.png 1338w\" data-sizes=\"(max-width: 580px) 100vw, 580px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 580px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 580\/260;\" \/><\/a><\/figure>\n\n<p>Especialmente las prote\u00ednas de suero enriquecidas con leucina (parmesano, camembert, brie, cacahuetes, soja, guisantes, jud\u00edas h\u00edgado, aves de corral) tienen un buen potencial para mejorar la masa muscular y la fuerza en la vejez. Esto tambi\u00e9n se confirm\u00f3 en el estudio Provide de Alemania, en el que se administr\u00f3 vitamina D y prote\u00ednas de suero enriquecidas con leucina como suplementos diet\u00e9ticos a adultos mayores que viv\u00edan de forma independiente y ten\u00edan un bajo \u00edndice de masa muscular esquel\u00e9tica. Despu\u00e9s de 13 semanas, se demostr\u00f3 que, en comparaci\u00f3n con el inicio del estudio, el grupo de intervenci\u00f3n ten\u00eda una media de 170 gramos m\u00e1s de m\u00fasculo que el grupo de control <strong>(Fig. 5)<\/strong> [17].<\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb5_OH1_s16.png\"><img decoding=\"async\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb5_OH1_s16-1160x815.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-352999 lazyload\" width=\"580\" height=\"408\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb5_OH1_s16-1160x815.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb5_OH1_s16-800x562.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb5_OH1_s16-120x84.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb5_OH1_s16-90x63.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb5_OH1_s16-320x225.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb5_OH1_s16-560x394.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb5_OH1_s16-240x169.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb5_OH1_s16-180x127.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb5_OH1_s16-640x450.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb5_OH1_s16-1120x787.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb5_OH1_s16.png 1316w\" data-sizes=\"(max-width: 580px) 100vw, 580px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 580px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 580\/408;\" \/><\/a><\/figure>\n\n<h3 id=\"ingesta-energetica-en-la-vejez\" class=\"wp-block-heading\">Ingesta energ\u00e9tica en la vejez<\/h3>\n\n<p>Seg\u00fan la Sociedad Suiza de Nutrici\u00f3n (SGE), la ingesta energ\u00e9tica diaria recomendada para las mujeres geri\u00e1tricas es de 1800 kcal\/d\u00eda y para los hombres de 2400 kcal\/d\u00eda. Una ingesta energ\u00e9tica diaria inferior a 21 kcal\/kgKG se asocia significativamente con la fragilidad. El hecho de que a menudo no se alcancen estos valores lo demuestra un estudio de EE.UU., en el que el 16% de las personas mayores de 65 a\u00f1os que viven en casa consumen menos de 1000 kcal\/d [18].<\/p>\n\n<h3 id=\"recomendaciones-dieteticas-adicionales\" class=\"wp-block-heading\">Recomendaciones diet\u00e9ticas adicionales<\/h3>\n\n<p>Los \u00e1cidos grasos omega-3 tienen un efecto estimulante sobre el metabolismo m\u00fasculo-proteico y se encuentran en mayor cantidad en las coles de Bruselas, las espinacas, las jud\u00edas, el aguacate, las frambuesas, las avellanas, los cacahuetes y las casta\u00f1as.<\/p>\n\n<p>Un problema importante en la vejez es el estre\u00f1imiento como consecuencia de una dieta baja en fibra. Se recomienda una ingesta de 30 g de fibra al d\u00eda. Se encuentran en abundancia en los productos integrales y de centeno, las legumbres, las patatas, la avena, las manzanas, las ciruelas y los higos. Sin embargo, hay que mencionar que los alimentos ricos en fibra tienden a provocar r\u00e1pidamente una sensaci\u00f3n de saciedad, lo que a su vez puede tener un efecto negativo en la ingesta de energ\u00eda y prote\u00ednas.<\/p>\n\n<h3 id=\"enriquecimiento-de-las-comidas\" class=\"wp-block-heading\">Enriquecimiento de las comidas<\/h3>\n\n<p>El enriquecimiento natural de las comidas puede hacerse para mejorar el contenido prote\u00ednico, por ejemplo, con leche en polvo, cuajada o queso rallado y para optimizar los hidratos de carbono con az\u00facar o miel.<\/p>\n\n<p>Los productos l\u00e1cteos son especialmente adecuados como tentempi\u00e9s, ya que contienen calor\u00edas y prote\u00ednas, pero tambi\u00e9n vitaminas y minerales. En consecuencia, los estudios han demostrado que una mayor ingesta de productos l\u00e1cteos en la vejez se asocia a un mejor rendimiento f\u00edsico [19].<\/p>\n\n<h3 id=\"terapia-para-pacientes-hospitalizados-terapia-nutricional-individualizada-y-conservadora\" class=\"wp-block-heading\">Terapia para pacientes hospitalizados: Terapia nutricional individualizada y conservadora<\/h3>\n\n<p>En la terapia nutricional conservadora individualizada, los d\u00e9ficits y necesidades nutricionales de los pacientes, especialmente en lo que se refiere a calor\u00edas, gl\u00facidos, vitaminas y minerales, se registran mediante la evaluaci\u00f3n del asesor nutricional y se tienen en cuenta en la preparaci\u00f3n de la comida personal en colaboraci\u00f3n con la cocina del hospital. Adem\u00e1s, dependiendo de la situaci\u00f3n, tambi\u00e9n se utilizan como tentempi\u00e9 suplementos como preparados multivitam\u00ednicos o bebidas prote\u00ednicas.  <\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb6_OH1_s17.png\"><img decoding=\"async\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb6_OH1_s17-1160x1458.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-353000 lazyload\" width=\"580\" height=\"729\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb6_OH1_s17-1160x1458.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb6_OH1_s17-800x1006.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb6_OH1_s17-120x151.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb6_OH1_s17-90x113.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb6_OH1_s17-320x402.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb6_OH1_s17-560x704.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb6_OH1_s17-240x302.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb6_OH1_s17-180x226.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb6_OH1_s17-640x805.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb6_OH1_s17-1120x1408.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb6_OH1_s17.png 1314w\" data-sizes=\"(max-width: 580px) 100vw, 580px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 580px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 580\/729;\" \/><\/a><\/figure>\n\n<p>Combinados con los resultados de estudios previos m\u00e1s peque\u00f1os y de investigaciones observacionales, los resultados del estudio a gran escala EFFORT, multic\u00e9ntrico, suizo y de ocho hospitales, apoyan firmemente este concepto. Tras 30 d\u00edas de tratamiento de los pacientes con desnutrici\u00f3n comprobada mediante la terapia nutricional individualizada, la mortalidad en el grupo de intervenci\u00f3n fue del 7,2% frente al 9,9% en el grupo de control. El <em>n\u00famero necesario a tratar<\/em> (NNT) fue de 37 pacientes. Se produjeron complicaciones graves en el 22,9% del grupo de intervenci\u00f3n y en el 26,9% del grupo de control (NNT=25) <strong>(Fig. 6<\/strong> ) [9]. Estos resultados se ven confirmados por otros estudios. En un metaan\u00e1lisis de Gomes et al. 2019, se demostrar\u00e1 una reducci\u00f3n an\u00e1loga del 25% de la mortalidad en el marco de la terapia nutricional individualizada [20]. Esto contrasta con los modestos costes de la terapia, que ascienden a 15 francos por paciente y d\u00eda.<\/p>\n\n<h4 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\" class=\"wp-block-heading\">Mensajes para llevarse a casa<\/h4>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>La desnutrici\u00f3n es un factor importante en el concepto de tratamiento en la vejez, ya que existe una correlaci\u00f3n significativa con la aparici\u00f3n de complicaciones, la mortalidad, as\u00ed como una disminuci\u00f3n de la independencia.<\/li>\n\n\n\n<li>Existen numerosas causas fisiol\u00f3gicas y patol\u00f3gicas de malnutrici\u00f3n. Reconocerlos suele ser el primer paso terap\u00e9utico.<\/li>\n\n\n\n<li>Incluso una disminuci\u00f3n de las necesidades cal\u00f3ricas individuales por debajo del 70% se asocia a una aparici\u00f3n significativamente m\u00e1s frecuente de infecciones nosocomiales en el hospital.<\/li>\n\n\n\n<li>El registro sistem\u00e1tico de los pacientes desnutridos en el hospital con la posterior aplicaci\u00f3n de una terapia nutricional individualizada y conservadora se asocia a una reducci\u00f3n significativa de la mortalidad y las complicaciones graves.<\/li>\n<\/ul>\n\n<p><\/p>\n\n<p>Literatura:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Kiesswetter E, et al.: Ern\u00e4hrungssituation \u00e4lterer Menschen im deutschsprachigen Raum. Akt Ern\u00e4hr Med 2016; 41: 362\u2013369.<\/li>\n\n\n\n<li>Volkert D: Ern\u00e4hrung im Alter: Praxiswissen Gerontologie und Geriatrie kompakt, 4, vol. 4, 2015.<\/li>\n\n\n\n<li>Lin LC, et al.: Prevalence of impaired swallowing in institutionalized older people in Taiwan. J Am Geriatr Soc 2002; 50(6): 118\u2013123.<\/li>\n\n\n\n<li>Stevens JC, et al.: Changes in taste and flavor in aging. Crit Rev Food Sci Nutr 1993; 33(1): 27\u201337.<\/li>\n\n\n\n<li>Margrain T, et al.: Sensory impairment in: Johnson ML: the Cambridge Handbook of Age and Ageing; Cambridge University Press 2005.<\/li>\n\n\n\n<li>Burns JM, et al.: Reduced lean mass in early Alzheimer disease and its association with brain atrophy. Archives of neurology 2010; 67(4): 428\u2013433.<\/li>\n\n\n\n<li>Volkert D, et al.: ESPEN practical guideline: Clinical nutrition and hydration in geriatrics. Clinical Nutrition 2022; 41: 958\u2013989.<\/li>\n\n\n\n<li>Schuetz P, et al.: Management of disease-related malnutrition for patients being treated in hospital. Lancet 2021; 398(10314): 1927\u20131938.<\/li>\n\n\n\n<li>Schuetz P, et al.: Individualised nutritional support in medical inpatients at nutritional risk: a randomized clinical trial. Lancet 2019; 393: 2312\u20132321.<\/li>\n\n\n\n<li>10. Ern\u00e4hrung im Alter 2018. Ein Expertenbericht der Eidgen\u00f6ssischen Ern\u00e4hrungskommission EEK.<\/li>\n\n\n\n<li>Sabol VK, et al.: Anaemia and its impact on function in nursing home residents: what do we know; J Am Acad Nurse Pract 2010; 22: 3\u201310.<\/li>\n\n\n\n<li>Thibault R, et al.: Healthcare-associeted infections are associated with insufficient dietary intake: an observational cross-sectional study 2015; Plos one.<\/li>\n\n\n\n<li>13. Brunner S, et al.: Gefahr einer Mangelern\u00e4hrung \u00e4lterer Patientinnen im Akutspital. Pflege 2021.<\/li>\n\n\n\n<li>Felder S, et al.: Association of nutritional risk and adverse medical outcomes across different medical inpatient populations. Nutrition 2015.<\/li>\n\n\n\n<li>Volkert D, et al.: Nutrition situation in hospitals and nursing homes &#8211; Evaluation of nutritionDay data for Germany: Deutsche Gesellschaft f\u00fcr Ern\u00e4hrung. Informe sobre nutrici\u00f3n de la DGE 2020; 199-258.<\/li>\n\n\n\n<li>Breen L, et al.: Skeletal muscle protein metabolism in the elderly: intervention to counter-act the anabolic resistance of ageing. Nutr Metab 2011; 8: 68.<\/li>\n\n\n\n<li>Bauer JM, et al.: Effects of a vitamin D and leucine-enriched whey protein nutritional supplement on measures of sarcopenie in older adults. The provide study. J Am med Dir Assoc 2015; 16: 740\u2013747.<\/li>\n\n\n\n<li>Bartali B, et al.: Low nutrition intake is an essential component of frailty in older persons. J Gerontol 2006; 61A: 589\u2013593.<\/li>\n\n\n\n<li>Radavelli-Bagatini S, Zhu K, Lewis JR, et al.: Association of dairy intake with body composition and physical function in older community-dwelling women. J Acad Nutr Diet 2013; 113: 1669\u20131674.<\/li>\n\n\n\n<li>Gomes F, et al.: Association of Nutritional Support With Clinical Outcomes Among Medical Inpatients Who Are Malnourished or at Nutritional Risk: An Updated Systematic Review and Meta-analysis. JAMA Net Open 2019; 2(11).<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque la desnutrici\u00f3n es un problema importante en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica diaria, especialmente en la vejez, a menudo no se reconoce y a\u00fan menos se trata. La desnutrici\u00f3n influye decisivamente&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":353011,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Malnutrici\u00f3n en la vejez","footnotes":""},"category":[11475,22619,11316,11288,11354,11430,11552],"tags":[38780,13061,13896,13060],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-353246","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-estudios","category-formacion-cme","category-geriatria","category-medicina-interna-general","category-nutricion","category-prevencion-y-asistencia-sanitaria","category-rx-es","tag-geriatria-es","tag-malnutricion","tag-multimorbilidad","tag-nutricion","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-01 06:45:52","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/353246","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=353246"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/353246\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":353427,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/353246\/revisions\/353427"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/353011"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=353246"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=353246"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=353246"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=353246"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}