{"id":354757,"date":"2023-02-01T01:00:00","date_gmt":"2023-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/?p=354757"},"modified":"2023-03-30T10:47:00","modified_gmt":"2023-03-30T08:47:00","slug":"optimizacion-de-la-terapia-con-l-dopa-al-inicio-de-las-fluctuaciones-del-efecto-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/optimizacion-de-la-terapia-con-l-dopa-al-inicio-de-las-fluctuaciones-del-efecto-2\/","title":{"rendered":"Optimizaci\u00f3n de la terapia con L-dopa al inicio de las fluctuaciones del efecto"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td><strong>La levodopa sigue consider\u00e1ndose el patr\u00f3n oro en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson. Entre ellos, se puede conseguir un buen control de los s\u00edntomas con una alta calidad de vida para el paciente durante un largo periodo de tiempo. Sin embargo, tras el \u00e9xito terap\u00e9utico inicial, las fluctuaciones del efecto son casi inevitables en el curso del tratamiento. \u00bfQu\u00e9 se puede hacer?<\/strong><\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>La levodopa (L-dopa) sigue consider\u00e1ndose el patr\u00f3n oro en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson. Entre ellos, se puede conseguir un buen control de los s\u00edntomas con una alta calidad de vida para el paciente durante un largo periodo de tiempo [1]. Sin embargo, tras el \u00e9xito terap\u00e9utico inicial, las fluctuaciones del efecto son casi inevitables en el curso del tratamiento. Las consecuencias de las complicaciones son principalmente las fluctuaciones motoras (MF) y la discinesia.  <\/p>\n\n\n\n\n\n<h3 id=\"lo-ultimo-en-terapia-para-el-parkinson\" class=\"wp-block-heading\">Lo \u00faltimo en terapia para el Parkinson<\/h3>\n\n\n\n<p>La enfermedad de Parkinson se entiende ahora como una enfermedad de espectro, el t\u00e9rmino <em>Parkinson <\/em>engloba un grupo de enfermedades heterog\u00e9neas que presentan un espectro diverso de s\u00edntomas motores y no motores. Mientras que los s\u00edntomas no motores -como las alteraciones del sue\u00f1o, el dolor o los cambios de humor- sol\u00edan denominarse s\u00edntomas secundarios, hoy en d\u00eda debe afirmarse que representan uno de los principales problemas de la enfermedad de Parkinson, al menos en su curso a largo plazo. Estos s\u00edntomas muestran una respuesta variable a la terapia de sustituci\u00f3n dopamin\u00e9rgica. Hoy en d\u00eda, se supone que hasta un 15% de las enfermedades de Parkinson tienen un trasfondo gen\u00e9tico (al menos como factor de riesgo para el desarrollo de la enfermedad de Parkinson). Existe una progresi\u00f3n variable de la neurodegeneraci\u00f3n y un curso cl\u00ednico variable de la enfermedad &#8211; este hecho hace especialmente dif\u00edcil hacer predicciones cl\u00ednicas; existe una correlaci\u00f3n d\u00e9bil o incluso ausente entre el fenotipo cl\u00ednico y la patolog\u00eda. El intento cl\u00ednico o basado en datos de identificar los subtipos de Parkinson, que luego permiten estimar el pron\u00f3stico para la cl\u00ednica, suele fracasar. Una excepci\u00f3n suele ser el s\u00edndrome de Parkinson dominante por temblores, que suele tener un buen pron\u00f3stico [2]. Incluso los s\u00edndromes de Parkinson monogen\u00e9ticos pueden variar en su cuadro cl\u00ednico.<\/p>\n\n\n\n<p>La base del tratamiento del Parkinson hasta la fecha es la terapia de sustituci\u00f3n dopamin\u00e9rgica con levodopa, siempre en combinaci\u00f3n con los inhibidores de la descarboxilasa carbidopa o benserazida. Los inhibidores de la descarboxilasa inhiben la degradaci\u00f3n perif\u00e9rica de la L-dopa y aumentan as\u00ed su biodisponibilidad [3]. La L-dopa se convierte en dopamina en el cerebro y se absorbe en las terminales dopamin\u00e9rgicas, se libera en forma de dopamina y estimula los receptores postsin\u00e1pticos de dopamina D1 y D2 en particular. Esto conduce a que el circuito de control ganglio basal-corteza motora-t\u00e1lamo, que regula la funci\u00f3n motora, recupere su funci\u00f3n fisiol\u00f3gica [4]. Si el sistema del circuito de control se estimula con muy poca dopamina, se produce un efecto de frenado, mientras que un exceso de dopamina tiende a acelerar los movimientos. \u00c9sta es tambi\u00e9n la base de la aparici\u00f3n de la discinesia o diston\u00eda y de los trastornos hipercin\u00e9ticos del movimiento. Adem\u00e1s, la corta vida media de la terapia de sustituci\u00f3n con L-dopa, que conduce a una estimulaci\u00f3n puls\u00e1til no fisiol\u00f3gica de los receptores de dopamina, es responsable de la aparici\u00f3n de fluctuaciones en el efecto. En \u00faltima instancia, las ves\u00edculas de dopamina, que no est\u00e1n bien llenas, tambi\u00e9n desempe\u00f1an un papel importante en el desarrollo de las fluctuaciones del efecto.<\/p>\n\n\n\n<h3 id=\"inicio-de-la-terapia\" class=\"wp-block-heading\">Inicio de la terapia<\/h3>\n\n\n\n<p>En pacientes mayores &gt;70 a\u00f1os y\/o aquellos con comorbilidad, el tratamiento de la enfermedad de Parkinson suele iniciarse con levodopa. Las personas m\u00e1s j\u00f3venes y\/o sin comorbilidades o con s\u00edntomas leves suelen iniciar el tratamiento con un inhibidor de la MAO-B y\/o un agonista dopamin\u00e9rgico<strong> (Fig. 1)<\/strong> [5,6]. Sin embargo, los pacientes que empiezan con un inhibidor de la MAO-B casi siempre necesitan L-dopa adicional en el curso de su tratamiento.  <\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_NP1_s11.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1160\" height=\"966\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_NP1_s11-1160x966.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-350226\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_NP1_s11-1160x966.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_NP1_s11-800x666.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_NP1_s11-120x100.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_NP1_s11-90x75.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_NP1_s11-320x266.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_NP1_s11-560x466.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_NP1_s11-1920x1599.png 1920w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_NP1_s11-240x200.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_NP1_s11-180x150.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_NP1_s11-640x533.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_NP1_s11-1120x933.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_NP1_s11-1600x1332.png 1600w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb1_NP1_s11.png 1978w\" sizes=\"(max-width: 1160px) 100vw, 1160px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>La ventaja de los agonistas dopamin\u00e9rgicos frente a la levodopa es que tienen una semivida m\u00e1s larga y se ponen a disposici\u00f3n del cerebro de forma m\u00e1s uniforme. Sin embargo, pueden aparecer efectos secundarios neuropsiqui\u00e1tricos, somnolencia diurna o ataques repentinos de sue\u00f1o y edema. Especialmente la aparici\u00f3n de trastornos del control de los impulsos es t\u00edpica y debe evitarse [6].<\/p>\n\n\n\n<h3 id=\"cuando-termine-la-luna-de-miel\" class=\"wp-block-heading\">Cuando termine la luna de miel<\/h3>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de la anamnesis con preguntas espec\u00edficas sobre las fluctuaciones del efecto en el paciente y el cuidador, se pueden utilizar cuestionarios (Cuestionario de desgaste de Mark Stacy et al.), que ayudan a detectar muchas m\u00e1s fluctuaciones del efecto de las que se pueden averiguar s\u00f3lo con el interrogatorio. En los \u00faltimos a\u00f1os se ha demostrado que la terapia con levodopa, que parece tener tanto \u00e9xito al principio de la enfermedad (fase de luna de miel), tiene a la larga un efecto desfavorable sobre la funci\u00f3n motora. La ventana terap\u00e9utica de la L-dopa es cada vez m\u00e1s estrecha debido a la progresi\u00f3n de la neurodegeneraci\u00f3n y la sensibilizaci\u00f3n asociada de los receptores de dopamina. As\u00ed pues, la enfermedad de Parkinson se caracteriza por un curso neurodegenerativo natural, por un lado, y su tratamiento se complica a\u00fan m\u00e1s, por otro, ya que con el tiempo se producen complicaciones asociadas a la terapia. Ya uno o dos a\u00f1os despu\u00e9s del inicio de la terapia con levodopa, se observan fluctuaciones motoras en el 20-30% de los pacientes, despu\u00e9s de 5 a\u00f1os la proporci\u00f3n es incluso \u226550% [7].<\/p>\n\n\n\n<p>A medida que la enfermedad progresa, se produce una reducci\u00f3n de las terminales dopamin\u00e9rgicas en el SNC. Otros tipos de neuronas que tambi\u00e9n son capaces de metabolizar la levodopa tienen que compensarlo, como las neuronas serotonin\u00e9rgicas. Estas neuronas producen no s\u00f3lo serotonina sino tambi\u00e9n dopamina, pero s\u00f3lo pueden reabsorber serotonina, es decir, la dopamina liberada permanece en la hendidura sin\u00e1ptica, se acumula all\u00ed y da lugar a niveles fluctuantes y ya no estables de dopamina en el cuerpo estriado. \u00c9stas, a su vez, provocan una sensibilizaci\u00f3n de los receptores postsin\u00e1pticos y de las neuronas dopamin\u00e9rgicas postsin\u00e1pticas descendentes, lo que da lugar a diversos cambios, entre ellos un aumento de la sensibilidad en el sistema motor con la aparici\u00f3n de discinesias. Adem\u00e1s, tambi\u00e9n se producen alteraciones de los circuitos de control dopamin\u00e9rgico de la regulaci\u00f3n cognitiva y emocional, que pueden provocar trastornos psiqui\u00e1tricos y conductuales en los pacientes. Adem\u00e1s, la patolog\u00eda de la alfa-sinucle\u00edna tambi\u00e9n se extiende a las zonas centrales no dopamin\u00e9rgicas del cerebro y provoca su disfunci\u00f3n <strong>(resumen 1) <\/strong>.  <\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ubersicht1_NP1_s11.png\"><img decoding=\"async\" width=\"879\" height=\"625\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ubersicht1_NP1_s11.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-350225 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ubersicht1_NP1_s11.png 879w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ubersicht1_NP1_s11-800x569.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ubersicht1_NP1_s11-120x85.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ubersicht1_NP1_s11-90x64.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ubersicht1_NP1_s11-320x228.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ubersicht1_NP1_s11-560x398.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ubersicht1_NP1_s11-240x171.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ubersicht1_NP1_s11-180x128.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Ubersicht1_NP1_s11-640x455.png 640w\" data-sizes=\"(max-width: 879px) 100vw, 879px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 879px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 879\/625;\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<h3 id=\"sin-efecto-modificador-de-la-enfermedad-por-la-levodopa\" class=\"wp-block-heading\">Sin efecto modificador de la enfermedad por la levodopa<\/h3>\n\n\n\n<p>Un estudio holand\u00e9s de 2019 respald\u00f3 que la levodopa no es neurot\u00f3xica ni neuroprotectora [8]. En el dise\u00f1o de inicio retardado, un grupo recibe un tratamiento inmediato y otro recibe un tratamiento retardado con una sustancia que se cre\u00eda modificadora de la enfermedad. Si exist\u00eda una terapia modificadora de la enfermedad, las curvas que indican la progresi\u00f3n de la enfermedad deber\u00edan haberse desplazado en paralelo tras el retraso en su uso. En cambio, las curvas convergieron: Hubo un efecto sintom\u00e1tico: los pacientes del estudio descrito con levodopa ten\u00edan menos gravedad de la enfermedad en la escala UPDRS <strong>(Fig. 2A) <\/strong>. El grupo con levodopa retardada tuvo el mismo efecto, pero m\u00e1s tard\u00edo, y al final todos estaban al mismo nivel. Esto tambi\u00e9n se expres\u00f3 en t\u00e9rminos de calidad de vida<strong> (Fig. 2B<\/strong> ): el retraso hizo que los pacientes de este grupo tuvieran una peor calidad de vida durante un periodo de tiempo m\u00e1s largo. En t\u00e9rminos de calidad de vida y reducci\u00f3n de los s\u00edntomas, no existe por tanto ninguna raz\u00f3n para negar la L-dopa a los pacientes. Es la sustancia m\u00e1s potente y es la que aporta la mejor calidad de vida en las primeras etapas. El uso retardado no tiene ninguna ventaja con respecto al efecto de la sustancia.  <\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_NP1_s12.png\"><img decoding=\"async\" width=\"1160\" height=\"1748\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_NP1_s12-1160x1748.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-350227 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_NP1_s12-1160x1748.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_NP1_s12-800x1206.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_NP1_s12-120x181.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_NP1_s12-90x136.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_NP1_s12-320x482.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_NP1_s12-560x844.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_NP1_s12-240x362.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_NP1_s12-180x271.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_NP1_s12-640x965.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_NP1_s12-1120x1688.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb2_NP1_s12.png 1313w\" data-sizes=\"(max-width: 1160px) 100vw, 1160px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1160px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1160\/1748;\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>En cuanto a las complicaciones a largo plazo, un estudio realizado durante un periodo de seguimiento de hasta 14 a\u00f1os investig\u00f3 si la iniciaci\u00f3n con un agonista dopamin\u00e9rgico frente a la levodopa sola frente a la selegilina proporciona un beneficio a largo plazo [9]. Hubo una peque\u00f1a ventaja de la bromocriptina durante un corto periodo de tiempo, pero \u00e9sta desapareci\u00f3 r\u00e1pidamente, tras lo cual no hubo ninguna ventaja de eficacia para el agonista dopamin\u00e9rgico sobre la terapia con levodopa en la terapia a largo plazo. De todos modos, la mayor\u00eda de los pacientes necesitan levodopa tras unos a\u00f1os de tratamiento. Tampoco hubo diferencias en la aparici\u00f3n de fluctuaciones de los efectos (especialmente la discinesia).<\/p>\n\n\n\n<h3 id=\"se-retiene-la-calidad-de-vida\" class=\"wp-block-heading\">Se retiene la calidad de vida<\/h3>\n\n\n\n<p>Investigadores italianos, junto con colegas de Ghana, emparejaron casos de Parkinson de Italia y del pa\u00eds africano, partiendo de la base de que en Europa, en un sistema sanitario bien desarrollado, la gente no retrasa el uso de una terapia, mientras que en Ghana esto no est\u00e1 garantizado de esta forma [10]. All\u00ed, los pacientes de Parkinson no pueden ser diagnosticados f\u00e1cilmente y la terapia tambi\u00e9n se retrasa debido a la falta de neur\u00f3logos y de recursos financieros.<\/p>\n\n\n\n<p>En relaci\u00f3n con el presunto inicio de la enfermedad, compararon cu\u00e1nto tiempo permanecieron los pacientes sin diagnosticar, desde que fueron tratados con levodopa en Italia o Ghana, y cu\u00e1ndo se produjeron finalmente complicaciones secundarias como el desgaste o la discinesia. Los pacientes italianos hab\u00edan sido diagnosticados tras una media de 3,5 a\u00f1os desde el inicio de los s\u00edntomas y se les administr\u00f3 L-dopa. El desgaste se produjo al cabo de unos 5,5 a\u00f1os. Los pacientes ghaneses, por su parte, permanecieron sin diagnosticar durante mucho tiempo, seguido de un periodo de diagn\u00f3stico, durante el cual no recibieron ninguna medicaci\u00f3n (presi\u00f3n para ahorrar dinero), hasta que la enfermedad empeor\u00f3. Se les administr\u00f3 levodopa despu\u00e9s de una media de 5,9 a\u00f1os, pero el desgaste y la discinesia aparecieron al cabo de pocos meses. Por lo tanto, ahorrar s\u00f3lo consegu\u00eda que la fase de luna de miel fuera muy corta, privando a los pacientes de un periodo con una buena calidad de vida.<\/p>\n\n\n\n<p>No menos importante, los resultados de este estudio han reforzado la suposici\u00f3n de que el alcance de la neurodegeneraci\u00f3n en el cuerpo estriado en particular es decisivo para cuando se producen fluctuaciones y discinesias en relaci\u00f3n con la terapia con L-dopa.  <\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten1_NP1_s12.png\"><img decoding=\"async\" width=\"863\" height=\"493\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten1_NP1_s12.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-350243 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten1_NP1_s12.png 863w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten1_NP1_s12-800x457.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten1_NP1_s12-120x69.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten1_NP1_s12-90x51.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten1_NP1_s12-320x183.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten1_NP1_s12-560x320.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten1_NP1_s12-240x137.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten1_NP1_s12-180x103.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten1_NP1_s12-640x366.png 640w\" data-sizes=\"(max-width: 863px) 100vw, 863px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 863px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 863\/493;\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<h3 id=\"contrarrestar-las-complicaciones-motrices\" class=\"wp-block-heading\">Contrarrestar las complicaciones motrices<\/h3>\n\n\n\n<p>Las fluctuaciones motoras (MF) se asocian a una peor calidad de vida [11]. Como ya se ha mencionado, est\u00e1n provocados en particular por el efecto puls\u00e1til de la levodopa y cuando su dosificaci\u00f3n es demasiado elevada. Para contrarrestarlo, se recomienda fijar la dosis de L-dopa lo m\u00e1s baja posible, con la mayor duraci\u00f3n de acci\u00f3n posible<em> (estimulaci\u00f3n dopamin\u00e9rgica continua<\/em>, EDC) [12]. Una opci\u00f3n para reducir la MF es utilizar sustancias con estimulaci\u00f3n de los receptores dopamin\u00e9rgicos de acci\u00f3n prolongada como complemento de la L-dopa [13]. Sin embargo, existe un riesgo de efectos secundarios, con menos beneficios globales en t\u00e9rminos de trastornos del movimiento que con la L-dopa.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema de la liberaci\u00f3n de dopamina: En la enfermedad de Parkinson avanzada, la capacidad de almacenamiento de dopamina se agota, las subidas y bajadas de los niveles plasm\u00e1ticos de L-dopa provocan m\u00e1s r\u00e1pidamente discinesias y tiempos muertos debido a la falta de ves\u00edculas de dopamina. Para los profesionales, esto significa que no debe aumentarse la dosis de levodopa porque esto tambi\u00e9n aumenta el riesgo de discinesia, y que tambi\u00e9n debe evitarse un aumento de la frecuencia de administraci\u00f3n de L-dopa, ya que esto no cambia el problema de los picos de los niveles plasm\u00e1ticos sin ajuste (reducci\u00f3n) de la dosis de levodopa, con la influencia adicional cada vez mayor de las comidas en el nivel de levodopa.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera fluctuaci\u00f3n motora en el curso de la enfermedad suele ser el llamado &#8220;early morning off&#8221;, en el que la eficacia de la terapia deja de ser suficiente en la segunda mitad de la noche o por la ma\u00f1ana [14]. La raz\u00f3n es la disminuci\u00f3n de la liberaci\u00f3n de dopamina end\u00f3gena (aproximadamente un 40%) por la noche debido al ritmo circadiano [15]. A medida que la enfermedad progresa, el desgaste tambi\u00e9n se produce durante el d\u00eda, lo que se debe a la corta vida media de la levodopa y a la decreciente capacidad de almacenamiento de las neuronas presin\u00e1pticas [16]. El inicio de acci\u00f3n retardado de la levodopa (Delayed-On), es el resultado de un vaciado g\u00e1strico retardado y una absorci\u00f3n intestinal limitada de la levodopa. El tiempo de desconexi\u00f3n se compone, por tanto, del tiempo de desgaste y del tiempo de retardo, pudiendo predominar claramente el tiempo de retardo [6].<\/p>\n\n\n\n<h3 id=\"inhibidores-ddc-comt-y-mao-b\" class=\"wp-block-heading\">Inhibidores DDC, COMT y MAO-B<\/h3>\n\n\n\n<p>Para optimizar el mecanismo de acci\u00f3n de la levodopa, hoy en d\u00eda se dispone de una serie de potentes agentes complementarios: Inhibidores de la dopa descarboxilasa (inhibidores de la DDC, carbidopa, benserazida), inhibidores de la catecol-O-metiltransferasa (inhibidores de la COMT, tolcapona, entacapona, opicapona) e inhibidores de la monoaminooxidasa B (inhibidores de la MAO-B, selegilina (no disponible en Suiza), rasagilina, safinamida) [17]. La inhibici\u00f3n dual con una adici\u00f3n de un DDC m\u00e1s un inhibidor de la COMT a la levodopa puede permitir una reducci\u00f3n del 30-50% de la variabilidad plasm\u00e1tica [18]. Un efecto adicional bienvenido de la inhibici\u00f3n dual es tambi\u00e9n una posible reducci\u00f3n de la dosis de L-dopa, que se asocia a una reducci\u00f3n del riesgo de MF.  <\/p>\n\n\n\n<p>Los principales objetivos terap\u00e9uticos en el tratamiento de la MF incluyen una movilidad atractiva y constante, la mejor liberaci\u00f3n posible de los s\u00edntomas motores y no motores, y la conservaci\u00f3n de la independencia. Las posibles opciones de ajuste de la terapia para el Wearing-Off incluyen  <\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>la administraci\u00f3n de agonistas dopamin\u00e9rgicos,<\/li>\n\n\n\n<li>el mayor fraccionamiento de las dosis de L-dopa,  <\/li>\n\n\n\n<li>el uso de preparados retardantes de levodopa (principalmente por la noche) y  <\/li>\n\n\n\n<li>la combinaci\u00f3n con inhibidores de la COMT o inhibidores de la MAO-B [5].<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Los inhibidores de la COMT act\u00faan como inhibidores de la descarboxilasa en la periferia: al inhibir la catecol-O-metiltransferasa (COMT), impiden la degradaci\u00f3n de la levodopa a 3-O-metildopa (3-OMD) y aumentan as\u00ed su biodisponibilidad en plasma [6]. A diferencia de la entacapona y la opicapona, la tolcapona tambi\u00e9n tiene un efecto menor sobre la COMT en el cerebro, aunque hoy en d\u00eda s\u00f3lo tiene una importancia secundaria debido a la hepatotoxicidad potencial. Los inhibidores de la MAO-B aumentan los niveles de dopamina estriatal al bloquear la degradaci\u00f3n cerebral de la dopamina a trav\u00e9s de la monoaminooxidasa B. Sin embargo, tal y como se ha descrito, es importante para la eficacia de los inhibidores de la MAO-B que exista un suministro m\u00ednimo de dopamina estriatal [6].  <\/p>\n\n\n\n<p>La elecci\u00f3n del inhibidor de la COMT debe ser individual y adaptarse a la situaci\u00f3n de la enfermedad del paciente. Es importante se\u00f1alar que el estado de aprobaci\u00f3n tambi\u00e9n desempe\u00f1a un papel: La opicapona y la entacapona pueden utilizarse como terapia a\u00f1adida a la levodopa m\u00e1s un inhibidor de la descarboxilasa (IDCD) en pacientes con fluctuaciones motoras al final de la dosis [19,20]. Por otra parte, la tolcapona, debido a su toxicidad hep\u00e1tica, s\u00f3lo est\u00e1 aprobada en combinaci\u00f3n con levodopa m\u00e1s un inhibidor de la descarboxilasa en pacientes que presentan fluctuaciones de la movilidad y no responden o no pueden tolerar otros inhibidores de la COMT [21].<\/p>\n\n\n\n<p>La opicapona tiene una semivida muy corta de 1,0-1,4 h, pero una larga duraci\u00f3n de acci\u00f3n debido a la larga semivida de inhibici\u00f3n de &gt;100 horas [22]. Despu\u00e9s de 24 h, la actividad de la COMT sigue reduci\u00e9ndose en aproximadamente un 65%. Esta duraci\u00f3n de acci\u00f3n tiene la ventaja de una inhibici\u00f3n estable y duradera de la COMT y permite una dosis \u00fanica diaria, mientras que la tolcapona se toma 3 veces al d\u00eda y con la entacapona no son infrecuentes incluso hasta 6 dosis al d\u00eda [22]. La entacapona tambi\u00e9n tiene una semivida corta (aprox. 2,5 h) y adem\u00e1s una semivida de inhibici\u00f3n corta, por lo que debe tomarse junto con cada dosis de levodopa. Como el efecto de la inhibici\u00f3n de la COMT var\u00eda debido a la corta vida media, la entacapona, a diferencia de la opicapona, corre el riesgo de reducir el rango de variaci\u00f3n de los niveles de levodopa menos de lo previsto [6].<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten2_NP1_s13.png\"><img decoding=\"async\" width=\"1058\" height=\"452\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten2_NP1_s13.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-350244 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten2_NP1_s13.png 1058w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten2_NP1_s13-800x342.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten2_NP1_s13-120x51.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten2_NP1_s13-90x38.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten2_NP1_s13-320x137.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten2_NP1_s13-560x239.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten2_NP1_s13-240x103.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten2_NP1_s13-180x77.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten2_NP1_s13-640x273.png 640w\" data-sizes=\"(max-width: 1058px) 100vw, 1058px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1058px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1058\/452;\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Los inhibidores de la COMT pueden aumentar y suavizar los niveles plasm\u00e1ticos de L-dopa. Por ello, el ensayo doble ciego y aleatorizado STRIDE-PD investig\u00f3 si el inicio de la terapia combinada de levodopa\/carbidopa\/entacapona (LCE) frente a la terapia de levodopa\/carbidopa sola pod\u00eda retrasar la aparici\u00f3n de la discinesia al suavizar los niveles de efecto (reducci\u00f3n de la estimulaci\u00f3n puls\u00e1til) [23]. Sin embargo, no se alcanz\u00f3 el objetivo primario del estudio: incluso se observ\u00f3 un tiempo significativamente m\u00e1s corto hasta la aparici\u00f3n de la discinesia (cociente de riesgos instant\u00e1neos, CRI, 1,29; p=0,04) y una discinesia significativamente m\u00e1s frecuente (42% frente a 32%; p=0,02) en los pacientes en tratamiento con LCE en comparaci\u00f3n con los que recib\u00edan levodopa\/carbidopa [24]. Adem\u00e1s, no se observ\u00f3 que las complicaciones motoras y las discinesias estuvieran asociadas a la duraci\u00f3n del tratamiento con LD, pero s\u00ed a una mayor duraci\u00f3n de la enfermedad y a dosis m\u00e1s altas de LD [10].<\/p>\n\n\n\n<p>Para el uso de inhibidores de la COMT en la pr\u00e1ctica, esto significa que la dosis de levodopa s\u00f3lo debe elegirse tan alta como sea necesaria para un efecto satisfactorio. La dosificaci\u00f3n debe tener en cuenta el sexo y el peso del paciente. Esto se demostr\u00f3 recientemente en un estudio de Ferreira et al. [26] <strong>(Fig. 3)<\/strong>. En este estudio, los autores pudieron demostrar que los pacientes que recibieron 50 mg adicionales de opicapona bajo 5\u00d7 100 mg de L-dopa\/carbidopa ten\u00edan la farmacocin\u00e9tica m\u00e1s estable y, por lo tanto, probablemente tambi\u00e9n la mejor estimulaci\u00f3n continua de los receptores de dopamina bajo 100-50-100-50-100 mg de L-dopa\/CD. La farmacocin\u00e9tica, es decir, &#8220;picos y valles&#8221; y 4\u00d7 100 mg LD\/CD parec\u00eda algo peor. As\u00ed pues, de este estudio se desprende que en algunos pacientes que reciben opicapona para los s\u00edntomas de desgaste, la DL\/CD debe reducirse y hay que encontrar la distribuci\u00f3n \u00f3ptima de la DL\/CD. Los datos de los ensayos cl\u00ednicos tambi\u00e9n muestran que en pacientes al inicio de las fluctuaciones motoras (MF &lt;1 a\u00f1o) y en estadios menos avanzados de la enfermedad (estadio Hoehn &amp; Yahr &lt;2,5), el tiempo de desconexi\u00f3n se reduce m\u00e1s con opicapona que de media en los ensayos [27]. Los controles del paciente en las primeras semanas tras el inicio de la terapia con un inhibidor de la COMT son aconsejables para ajustar la dosis de L-dopa en caso necesario [6].<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_NP1_s13.png\"><img decoding=\"async\" width=\"1160\" height=\"561\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_NP1_s13-1160x561.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-350246 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_NP1_s13-1160x561.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_NP1_s13-800x387.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_NP1_s13-2048x990.png 2048w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_NP1_s13-120x58.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_NP1_s13-90x43.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_NP1_s13-320x155.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_NP1_s13-560x271.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_NP1_s13-1920x928.png 1920w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_NP1_s13-240x116.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_NP1_s13-180x87.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_NP1_s13-640x309.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_NP1_s13-1120x541.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_NP1_s13-1600x773.png 1600w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/abb3_NP1_s13.png 2187w\" data-sizes=\"(max-width: 1160px) 100vw, 1160px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1160px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1160\/561;\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<h3 id=\"conclusion\" class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<p>La levodopa es el est\u00e1ndar de oro en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson y se administra a casi todos los pacientes de Parkinson durante el curso de su enfermedad. Sin embargo, el desarrollo de fluctuaciones motoras bajo esta terapia es frecuente. Para tratar estas fluctuaciones, existen diversos agentes (inhibidores de la DDC, de la COMT y de la MAO-B) que ayudan a optimizar la terapia con L-dopa. Cabe destacar aqu\u00ed la capacidad de los inhibidores de la COMT, especialmente demostrada en el reciente estudio de Ferreira et al. con Opicapone [26], para suavizar el nivel plasm\u00e1tico de L-dopa y restablecer as\u00ed la estimulaci\u00f3n dopamin\u00e9rgica continua. El ajuste terap\u00e9utico m\u00e1s adecuado debe determinarse individualmente.  <\/p>\n\n\n\n<h3 id=\"mensajes-para-llevarse-a-casa\" class=\"wp-block-heading\">Mensajes para llevarse a casa<\/h3>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>La terapia de la enfermedad de Parkinson debe individualizarse en funci\u00f3n del efecto esperado sobre los s\u00edntomas incapacitantes.<\/li>\n\n\n\n<li>Debe considerarse la probabilidad de que se produzcan efectos adversos, teniendo en cuenta la edad del paciente, el estadio de la enfermedad, las enfermedades concomitantes y la medicaci\u00f3n concomitante.<\/li>\n\n\n\n<li>La selecci\u00f3n y la intensificaci\u00f3n de la medicaci\u00f3n o las intervenciones deben realizarse con el objetivo de mantener un estado funcional \u00f3ptimo durante el mayor tiempo posible (fase de luna de miel).<\/li>\n\n\n\n<li>La terapia a largo plazo con L-dopa se asocia a fluctuaciones en su efecto, pero no existe una opci\u00f3n de tratamiento mejor y, por tanto, no debe negarse a los pacientes.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten_Bial-Sponsor_Np1.png\"><img decoding=\"async\" width=\"1068\" height=\"371\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten_Bial-Sponsor_Np1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-350267 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten_Bial-Sponsor_Np1.png 1068w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten_Bial-Sponsor_Np1-800x278.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten_Bial-Sponsor_Np1-120x42.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten_Bial-Sponsor_Np1-90x31.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten_Bial-Sponsor_Np1-320x111.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten_Bial-Sponsor_Np1-560x195.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten_Bial-Sponsor_Np1-240x83.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten_Bial-Sponsor_Np1-180x63.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Kasten_Bial-Sponsor_Np1-640x222.png 640w\" data-sizes=\"(max-width: 1068px) 100vw, 1068px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1068px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1068\/371;\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Literatura:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Oertel WH, Berardelli A, Bloem BR, et al: Manual europeo de tratamiento neurol\u00f3gico 2011, vol. 1, 217-236.<\/li>\n\n\n\n<li>Espay AJ, et al: Nat Rev Neurol 2019; 15: 189-190; doi: 10.1038\/s41582-019-0153-9.<\/li>\n\n\n\n<li>Tambasco N, Romoli R, Calabresi P.: Curr Neuropharmacol 2018; 16(8): 1239-1252.<\/li>\n\n\n\n<li>Poewe W, et al: Nat Rev Dis Primers 2017; 3: 17013.<\/li>\n\n\n\n<li>Gu\u00eda AWMF S3 Enfermedad de Parkinson Idiop\u00e1tica 2016.<br>N\u00famero de registro AWMF: 030-010<\/li>\n\n\n\n<li>Jost WH, Buhmann C, Classen J, et al: The Neurologist 2022; 93: 1035-1045; doi: 10.1007\/s00115-021-01237-3.<\/li>\n\n\n\n<li>Stocchi F, Antonini A, Barone P, et al: Park Relat Disord 2014; 20: 204-211.<\/li>\n\n\n\n<li>Verschuur CVM, et al: N Engl J Med 2019; 380: 315-324; doi: 10.1056\/NEJMoa1809983.  <\/li>\n\n\n\n<li>9. Katzenschlager R, et al: Neurology 2008; 71: 474-480.<\/li>\n\n\n\n<li>Cilia R, et al: Brain 2014; 137: 2731-2742; doi: 10.1093\/brain\/awu195.<\/li>\n\n\n\n<li>  Hechtner MC, et al: Park Rel Disord 2014; 20: 969-974.<\/li>\n\n\n\n<li>  Fahn S: J Neural Transm Suppl 2006; 70: 419-426.<\/li>\n\n\n\n<li>Olanow CW, et al: Mov Disord 2020; 35: 1731-1744.<\/li>\n\n\n\n<li>  Stocchi F, Coletti C, Bonassi S, et al: Eur J Neurol 2019; 26(5): 821-826.<\/li>\n\n\n\n<li>Richter D, Bartig D, Jost WH, et al: J Neural Transm 2019; 126(7): 879-888.<\/li>\n\n\n\n<li>Chaudhuri KR, Poewe W, Brooks D: Mov Disord 2018; 33: 909-919.<\/li>\n\n\n\n<li>Carta M, Carlsson T, Mu\u00f1oz A, et al: Mov Disord 2010; 1: 174-179.<\/li>\n\n\n\n<li>Cattaneo C, La Ferla R, Bonizzoni E, et al: J Parkinsons Dis 2015; 5(3): 475-481.<\/li>\n\n\n\n<li>Orion Pharma, prospecto Comtess 2019.<\/li>\n\n\n\n<li>Bial &#8211; Portela &amp; Ca, folleto Ongentys 2020.<\/li>\n\n\n\n<li>21 MEDA Pharma, prospecto de Tasmar 2020.<\/li>\n\n\n\n<li>Rocha F, Almeida L, Falc\u00e3o A, et al: Br J Clin Pharmacol 2013; 76(5): 763-775.<\/li>\n\n\n\n<li>Seemann P: Sinapsis 2015; 69: 183-189.<\/li>\n\n\n\n<li>Stocchi F, Rascol O, Kieburtz K, et al: Ann Neurol 2010; 68(1): 18-27.<\/li>\n\n\n\n<li>Olanow CW, et al: Mov Disord 2013; 28: 1064-1071.<\/li>\n\n\n\n<li>  Ferreira JJ, Poewe W, Rascol O, et al: Mov Disord 2022; 37(11): 2272-2283; doi: 10.1002\/mds.29193.<\/li>\n\n\n\n<li>Rocha JF, Ebersbach G, Lees A, et al: Fronteras de la neurolog\u00eda 2021; 12: 754016; doi: 10.3389\/fneur.2021.754016.<\/li>\n\n\n\n<li>EMJ 2022; 7(4): 20-27; doi: 10.33590\/emj\/10022165.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p><br><em>InFo NEUROLOGIE &amp; PSYCHIATRIE 2023; 21(1): 10\u201315.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La levodopa sigue consider\u00e1ndose el patr\u00f3n oro en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson. Entre ellos, se puede conseguir un buen control de los s\u00edntomas con una alta calidad&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":105864,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"0","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Enfermedad de Parkinson","footnotes":""},"category":[11346,11475,11408,11699,11328,11552],"tags":[65605,15127,39131,11759],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-354757","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-cirugia","category-estudios","category-farmacologia-y-toxicologia","category-formacion-con-pareja","category-neurologia","category-rx-es","tag-fluctuacion-de-impacto","tag-l-dopa-es","tag-levopoda-es","tag-parkinson-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-20 00:04:35","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/354757","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=354757"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/354757\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":354772,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/354757\/revisions\/354772"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/105864"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=354757"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=354757"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=354757"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=354757"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}