{"id":354961,"date":"2023-04-08T01:00:00","date_gmt":"2023-04-07T23:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/tratamiento-de-los-sindromes-aorticos-con-afectacion-del-arco\/"},"modified":"2023-04-08T01:00:50","modified_gmt":"2023-04-07T23:00:50","slug":"tratamiento-de-los-sindromes-aorticos-con-afectacion-del-arco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/tratamiento-de-los-sindromes-aorticos-con-afectacion-del-arco\/","title":{"rendered":"Tratamiento de los s\u00edndromes a\u00f3rticos con afectaci\u00f3n del arco"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Los s\u00edndromes a\u00f3rticos tor\u00e1cicos agudos y cr\u00f3nicos que afectan al arco son afecciones potencialmente mortales que requieren un tratamiento urgente y cuidadosamente planificado. La atenci\u00f3n de urgencia de las entidades agudas de la aorta tor\u00e1cica abarca todo el espectro de la cirug\u00eda cardiovascular, desde las cl\u00e1sicas operaciones abiertas hasta los procedimientos h\u00edbridos y las intervenciones endovasculares. La decisi\u00f3n sobre qu\u00e9 procedimiento terap\u00e9utico es el \u00f3ptimo debe ser tomada por un equipo a\u00f3rtico especializado y llevarse a cabo de inmediato.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p>El tratamiento de los s\u00edndromes a\u00f3rticos agudos y cr\u00f3nicos que afectan al arco a\u00f3rtico suponen un reto para todo el equipo a\u00f3rtico de cualquier hospital. Los s\u00edndromes a\u00f3rticos agudos son afecciones potencialmente mortales con una tasa de mortalidad significativa si no se tratan [1]. El diagn\u00f3stico precoz y la terapia dirigida son cruciales para el \u00e9xito del tratamiento.<\/p>\n\n<p>Las consideraciones preoperatorias sobre la planificaci\u00f3n perioperatoria, los objetivos terap\u00e9uticos, la protecci\u00f3n de los \u00f3rganos y las estrategias de tratamiento individuales con toda la cartera de cirug\u00eda cardiovascular son la base del \u00e9xito de la atenci\u00f3n. Los diagn\u00f3sticos preoperatorios han mejorado significativamente en la \u00faltima d\u00e9cada. Se han desarrollado y mejorado varias opciones de tratamiento. Las opciones terap\u00e9uticas son diversas y van desde la cirug\u00eda abierta convencional con circulaci\u00f3n extracorp\u00f3rea, parada circulatoria hipot\u00e9rmica en la parte inferior del cuerpo (HCA) y perfusi\u00f3n cerebral anter\u00f3grada selectiva (SACP), hasta t\u00e9cnicas h\u00edbridas que combinan enfoques abiertos y endovasculares, pasando por opciones de tratamiento totalmente endovasculares.<\/p>\n\n<p>El objetivo de este manuscrito es ofrecer una visi\u00f3n general de los conocimientos actuales sobre la fisiopatolog\u00eda de los s\u00edndromes a\u00f3rticos agudos que afectan al cayado a\u00f3rtico, resumir los diagn\u00f3sticos preoperatorios necesarios a pesar de la urgencia del escenario y discutir la gama actual de opciones de tratamiento y sus resultados para el manejo de los s\u00edndromes a\u00f3rticos agudos que afectan al cayado a\u00f3rtico.<\/p>\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-large-font-size\"><em>Las patolog\u00edas del arco a\u00f3rtico deben tratarse en un centro a\u00f3rtico especializado por un equipo a\u00f3rtico interdisciplinar especializado.<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n<h3 id=\"terminologia\" class=\"wp-block-heading\">Terminolog\u00eda<\/h3>\n\n<p>Para hablar un lenguaje com\u00fan, es esencial armonizar la terminolog\u00eda. Al describir la extensi\u00f3n de la enfermedad, nos referimos a las zonas de Ishimaru de la aorta seg\u00fan las definiciones actuales <strong>(Fig. 1) <\/strong>[2]. En el caso de una lesi\u00f3n a\u00f3rtica traum\u00e1tica, utilizamos la clasificaci\u00f3n de Azizzadeh, que describe cuatro grados de gravedad (grados I-IV), que van desde un desgarro intimal como grado 1, pasando por un hematoma intramural (grado 2), un pseudoaneurisma (grado 3), hasta el grado 4, que es una rotura [3]. En toda disecci\u00f3n a\u00f3rtica aguda se aplica la clasificaci\u00f3n TEM para resumir la extensi\u00f3n de la enfermedad, evaluar el estado cl\u00ednico y determinar una estrategia de tratamiento inicial [4,5]. Esta clasificaci\u00f3n a\u00f1ade el t\u00e9rmino &#8220;disecci\u00f3n a\u00f3rtica no A no B&#8221; (que afecta al arco a\u00f3rtico y a la aorta descendente, pero no a la aorta ascendente) a la clasificaci\u00f3n de Stanford modificada ya establecida. T representa el tipo de disecci\u00f3n (A, B o no A no B), E describe la localizaci\u00f3n de la entrada primaria. E0 describe un escenario cl\u00ednico en el que no es visible ninguna entrada primaria. Cuando se localiza en la aorta ascendente, se clasifica como E1, en el arco a\u00f3rtico como E2 y en la aorta descendente como E3. En consecuencia, el tipo B s\u00f3lo tiene los subgrupos E0 y E3, y en las disecciones no A no B son posibles los subgrupos E0, E2 y E3. M describe la presencia o ausencia de malperfusi\u00f3n. M0 significa que no hay signos cl\u00ednicos ni radiogr\u00e1ficos de mala perfusi\u00f3n, M1 representa la mala perfusi\u00f3n coronaria, M2 la mala perfusi\u00f3n supraa\u00f3rtica y M3 la espinal, visceral, renal y de las extremidades inferiores. Tenga en cuenta que los s\u00edntomas cl\u00ednicos se describen adicionalmente con un +<strong> (Fig. 2)<\/strong> [4].<\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s10.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s10.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-354302\" width=\"469\" height=\"969\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s10.jpg 937w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s10-800x1654.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s10-120x248.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s10-90x186.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s10-320x662.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s10-560x1158.jpg 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s10-240x496.jpg 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s10-180x372.jpg 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s10-640x1323.jpg 640w\" sizes=\"(max-width: 469px) 100vw, 469px\" \/><\/a><\/figure>\n\n<p>En el caso de la disecci\u00f3n a\u00f3rtica aguda de tipo A, la puntuaci\u00f3n GERAADA, introducida recientemente, es la primera puntuaci\u00f3n de estratificaci\u00f3n del riesgo preoperatorio que proporciona una estimaci\u00f3n de la mortalidad a 30 d\u00edas [6]. Puede acceder al c\u00e1lculo a trav\u00e9s de la p\u00e1gina web de la Sociedad Alemana de Cirug\u00eda Tor\u00e1cica y Cardiovascular (DGTHG) en <em>www.dgthg.de\/de\/GERAADA_Score.<\/em>  Otros estudios ya han confirmado la validez de la puntuaci\u00f3n [7,8].<\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb2_CV1_s12.jpg\"><img decoding=\"async\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb2_CV1_s12-1160x501.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-354303 lazyload\" width=\"580\" height=\"251\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb2_CV1_s12-1160x501.jpg 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb2_CV1_s12-800x345.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb2_CV1_s12-2048x884.jpg 2048w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb2_CV1_s12-120x52.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb2_CV1_s12-90x39.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb2_CV1_s12-320x138.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb2_CV1_s12-560x242.jpg 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb2_CV1_s12-1920x829.jpg 1920w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb2_CV1_s12-240x104.jpg 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb2_CV1_s12-180x78.jpg 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb2_CV1_s12-640x276.jpg 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb2_CV1_s12-1120x484.jpg 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb2_CV1_s12-1600x691.jpg 1600w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb2_CV1_s12.jpg 2207w\" data-sizes=\"(max-width: 580px) 100vw, 580px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 580px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 580\/251;\" \/><\/a><\/figure>\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-large-font-size\"><em>La base de toda estrategia de tratamiento es un lenguaje com\u00fan para los hallazgos anat\u00f3micos\/radiol\u00f3gicos, as\u00ed como su cl\u00ednica.<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n<h3 id=\"patologias\" class=\"wp-block-heading\">Patolog\u00edas  <\/h3>\n\n<p>Al describir la fisiopatolog\u00eda de los s\u00edndromes a\u00f3rticos agudos, debe tenerse en cuenta que puede haber transiciones suaves de una entidad a otra, como de los hematomas intramurales a la disecci\u00f3n. A continuaci\u00f3n se tratar\u00e1n brevemente las patolog\u00edas a\u00f3rticas agudas y cr\u00f3nicas m\u00e1s comunes: disecci\u00f3n a\u00f3rtica, aneurisma a\u00f3rtico, rotura a\u00f3rtica (traum\u00e1tica), hematoma intramural (HIM) y \u00falcera a\u00f3rtica penetrante (UAP).<\/p>\n\n<p><strong>Disecci\u00f3n a\u00f3rtica: <\/strong>La definici\u00f3n subyacente de una disecci\u00f3n es el desgarro de la \u00edntima-media con la formaci\u00f3n de una falsa luz perfundida. Cabe destacar aqu\u00ed el componente de disecci\u00f3n retr\u00f3grada, m\u00e1s o menos pronunciado en todas las disecciones. Es de gran relevancia para la estrategia de tratamiento adecuada y deber\u00eda tener una influencia decisiva en ella [2,9]. La afectaci\u00f3n del arco a\u00f3rtico es frecuente y el componente retr\u00f3grado determina muy a menudo el alcance de la estrategia de tratamiento en cuanto a la presencia, ausencia o necesidad de crear una zona de aterrizaje proximal. Seg\u00fan recomendaciones recientes, debe tener una longitud m\u00ednima de 2,5 cm, preferiblemente de tejido sano [2]. Si una derivaci\u00f3n de la arteria subclavia izquierda (LSA) a la arteria car\u00f3tida com\u00fan izquierda (LCCA), o una transposici\u00f3n de esta \u00faltima, no crea una zona de aterrizaje proximal suficiente, la in<strong>  Figura 3  <\/strong>La sustituci\u00f3n total del arco a\u00f3rtico mostrada se realiza mediante la t\u00e9cnica de la trompa de elefante congelada (FET), ya que la ampliaci\u00f3n de la zona de aterrizaje proximal mediante una transposici\u00f3n supraa\u00f3rtica m\u00e1s extensa se asocia a un mayor riesgo de disecci\u00f3n a\u00f3rtica retr\u00f3grada de tipo A y debe evitarse.  [10,11].<\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb3_CV1_s13.jpg\"><img decoding=\"async\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb3_CV1_s13-1160x526.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-354304 lazyload\" width=\"580\" height=\"263\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb3_CV1_s13-1160x526.jpg 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb3_CV1_s13-800x363.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb3_CV1_s13-120x54.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb3_CV1_s13-90x41.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb3_CV1_s13-320x145.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb3_CV1_s13-560x254.jpg 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb3_CV1_s13-1920x870.jpg 1920w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb3_CV1_s13-240x109.jpg 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb3_CV1_s13-180x82.jpg 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb3_CV1_s13-640x290.jpg 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb3_CV1_s13-1120x508.jpg 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb3_CV1_s13-1600x725.jpg 1600w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb3_CV1_s13.jpg 2008w\" data-sizes=\"(max-width: 580px) 100vw, 580px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 580px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 580\/263;\" \/><\/a><\/figure>\n\n<p><strong>Aneurisma a\u00f3rtico: <\/strong>Los aneurismas aislados del arco a\u00f3rtico son raros, pero los aneurismas de la aorta tor\u00e1cica descendente que afectan al arco a\u00f3rtico distal son m\u00e1s frecuentes. Por lo tanto, este \u00faltimo grupo suele ser el centro de atenci\u00f3n si un s\u00edndrome a\u00f3rtico cr\u00f3nico se agudiza. La reparaci\u00f3n a\u00f3rtica tor\u00e1cica endovascular (TEVAR) es la estrategia de tratamiento de primera l\u00ednea para casi todos los sisndromas a\u00f3rticos tor\u00e1cicos agudos que afectan al arco distal. Tambi\u00e9n en este caso, el problema de una zona de aterrizaje sana es de suma importancia, siendo el aneurisma monosegmentario con zonas de aterrizaje proximal y distal adecuadas la excepci\u00f3n m\u00e1s que la regla [12,13].<\/p>\n\n<p><strong>Rotura a\u00f3rtica <\/strong>traum\u00e1tica<strong>: <\/strong>Una entidad muy espec\u00edfica es la rotura a\u00f3rtica traum\u00e1tica, debida generalmente a una desaceleraci\u00f3n brusca, normalmente horizontal. Este mecanismo se asocia a menudo con una lesi\u00f3n en la uni\u00f3n del arco a\u00f3rtico distal y la aorta descendente. Exactamente en el punto en el que cesa la suspensi\u00f3n de tejido conjuntivo del arco y la aorta descendente queda fijada \u00fanicamente por la pleura parietal. Dado que esta cohorte de pacientes suele ser mucho m\u00e1s joven que otros pacientes con s\u00edndrome a\u00f3rtico tor\u00e1cico agudo, la configuraci\u00f3n del arco es diferente, observ\u00e1ndose un arco de tipo III con mucha m\u00e1s frecuencia que un arco de tipo I o II. Adem\u00e1s, los di\u00e1metros a\u00f3rtico y del vaso de acceso son menores debido a la corta edad. Esto tiene implicaciones importantes para la estrategia de tratamiento, ya que las endopr\u00f3tesis tor\u00e1cicas est\u00e1ndar no suelen encajar y deben utilizarse abordajes alternativos como las extensiones il\u00edacas, independientemente de la necesidad de transposici\u00f3n o derivaci\u00f3n de la LSA a la LCCA [14].<\/p>\n\n<p><strong>Hematoma intramural: El HIM <\/strong>es un subtipo de disecci\u00f3n a\u00f3rtica que suele presentarse cl\u00ednicamente como un s\u00edndrome a\u00f3rtico agudo. Aunque la rotura de los vasa vasora se ha considerado el mecanismo fisiopatol\u00f3gico subyacente, la presencia de un desgarro primario de la \u00edntima-media se ha convertido en un mecanismo com\u00fanmente aceptado. Sin embargo, identificar esta entrada primaria puede ser dif\u00edcil y a menudo requiere varios d\u00edas y varias ATC para visualizarla [9,15,16]. Normalmente se espera que la localizaci\u00f3n de la entrada primaria sea en el arco a\u00f3rtico distal o en la aorta descendente proximal [9]. La localizaci\u00f3n (curvatura interna o externa) marca la diferencia en el riesgo de desarrollar una disecci\u00f3n a\u00f3rtica retr\u00f3grada de tipo A (mayor en el caso de la curvatura interna), si el lugar de la entrada primaria se encuentra en la curvatura externa, las ramas supraa\u00f3rticas, suelen actuar como barrera anat\u00f3mica impidiendo una mayor propagaci\u00f3n retr\u00f3grada [17]. En consecuencia, el cierre de la entrada primaria puede conseguirse muy a menudo mediante TEVAR, incluso en casos en los que hay propagaci\u00f3n retr\u00f3grada a la aorta ascendente si no hay conexiones proximales entre las luces [9].<\/p>\n\n<p><strong>\u00dalcera a\u00f3rtica penetrante (PAU): <\/strong>Las PAU, a diferencia de todos los dem\u00e1s s\u00edndromes a\u00f3rticos tor\u00e1cicos agudos y cr\u00f3nicos, presentan una fisiopatolog\u00eda obliterante que tiene enormes implicaciones para los procedimientos posteriores. Estos son precisamente los pacientes que tienen una probabilidad muy alta de padecer enfermedad arterial coronaria, enfermedad vascular supraa\u00f3rtica obliterativa y arteriopat\u00eda obliterativa perif\u00e9rica. Esto dificulta a menudo el acceso para la implantaci\u00f3n de endopr\u00f3tesis, por ejemplo. Estas lesiones tambi\u00e9n pueden tener un patr\u00f3n de distribuci\u00f3n multisegmentario y a menudo est\u00e1 presente al mismo tiempo un componente de HIM. Las \u00falceras penetrantes se localizan con mayor frecuencia en el arco a\u00f3rtico distal. La progresi\u00f3n de esta enfermedad subyacente en forma de masa suele ir acompa\u00f1ada de una par\u00e1lisis del nervio lar\u00edngeo izquierdo. A diferencia de los aneurismas cl\u00e1sicos, los umbrales de di\u00e1metro no pueden utilizarse regularmente para indicar un tratamiento. Existen recomendaciones sobre la longitud y la profundidad de la lesi\u00f3n para indicar el tratamiento, pero la morfolog\u00eda y la progresi\u00f3n (normalmente m\u00e1s pronunciadas que en la formaci\u00f3n cl\u00e1sica de aneurismas) orientan mejor que el di\u00e1metro por s\u00ed solo [2,16,17].<\/p>\n\n<h3 id=\"consideraciones-preoperatorias-e-intraoperatorias\" class=\"wp-block-heading\">Consideraciones preoperatorias e intraoperatorias  <\/h3>\n\n<p>La imagen tiene sin duda la mayor importancia en este caso. Se recomienda realizar una angiograf\u00eda por tomograf\u00eda computarizada (ATC) de corte fino con ECG de toda la aorta, incluida la circulus arteriosus Wilisii. Adem\u00e1s, un ecocardiograma y una ecograf\u00eda d\u00faplex de las car\u00f3tidas constituyen la base del diagn\u00f3stico preoperatorio. Lo ideal ser\u00eda complementarlo con un angiograma coronario actualizado, pero la urgencia de la situaci\u00f3n puede impedirlo.  <\/p>\n\n<p>Durante la cirug\u00eda abierta cl\u00e1sica, la vigilancia y la protecci\u00f3n de los \u00f3rganos son cruciales. La medici\u00f3n de la presi\u00f3n arterial debe realizarse en tres puntos si es posible. Suelen ser las arterias radiales bilaterales, as\u00ed como la monitorizaci\u00f3n unilateral de la arteria femoral com\u00fan para anticipar la mala perfusi\u00f3n y su resoluci\u00f3n mediante el enfoque de tratamiento individual &#8211; como la t\u00e9cnica FET [18]. El cerebro y la m\u00e9dula espinal son los \u00f3rganos m\u00e1s susceptibles a la isquemia, bilateralmente, o en el caso de una circulaci\u00f3n dorsal Wilisii incompleta, la perfusi\u00f3n cerebral anter\u00f3grada selectiva trilateral son de mayor importancia [19]. La hipotermia de la mitad inferior del cuerpo suele establecerse a 26\u00b0 C, lo que deja margen suficiente para la reposici\u00f3n del arco. La temperatura debe tomarse en el centro, normalmente en la vejiga, y en la superficie, normalmente por v\u00eda nasofar\u00edngea, para obtener una imagen en cuatro dimensiones [18,20]. Si se utiliza la versi\u00f3n FET corta (100 mm), el riesgo residual de lesi\u00f3n medular sintom\u00e1tica (LME) es muy bajo [21]. Por lo tanto, en nuestro entorno, el drenaje de LCR es la excepci\u00f3n en esta operaci\u00f3n. En caso de extensi\u00f3n metacr\u00f3nica de la TEVAR, se establece como norma un drenaje del LCR. En caso necesario, puede drenarse mililitros cada vez si aumenta la presi\u00f3n del LCR. Varios estudios demuestran los excelentes resultados [22,23]. La espectroscopia del infrarrojo cercano (NIRS) bitemporal se utiliza en todos los casos, independientemente de si se realiza cirug\u00eda abierta, h\u00edbrida o endovascular [19].<\/p>\n\n<h3 id=\"opciones-de-tratamiento\" class=\"wp-block-heading\">Opciones de tratamiento <\/h3>\n\n<p>La determinaci\u00f3n del tratamiento \u00f3ptimo de los s\u00edndromes a\u00f3rticos agudos que afectan al arco a\u00f3rtico debe basarse siempre en una sinopsis de la situaci\u00f3n cl\u00ednica del paciente y la localizaci\u00f3n de la patolog\u00eda. En cuanto a los factores anat\u00f3micos\/radiol\u00f3gicos, como ya se ha mencionado, nos basamos para ello en las zonas de Ishimura que se muestran en <strong>la figura 1<\/strong>.<\/p>\n\n<p><strong>Tratamiento de las patolog\u00edas que afectan a las zonas 0-2<\/strong> El abordaje est\u00e1ndar para cualquier patolog\u00eda de la aorta tor\u00e1cica proximal que afecte a las zonas 0-2 es la sustituci\u00f3n abierta, normalmente en HCA inferior y SCAP para proteger el cerebro. La extensi\u00f3n de la enfermedad determina el alcance del tratamiento. Una elaboraci\u00f3n detallada de las opciones de tratamiento de la ra\u00edz a\u00f3rtica y la aorta ascendente queda fuera del alcance de este manuscrito. Si el injerto de endopr\u00f3tesis en la zona 2 no es posible, o si fuera necesaria una zona de aterrizaje a\u00fan m\u00e1s proximal, puede considerarse la sustituci\u00f3n completa del arco a\u00f3rtico mediante la t\u00e9cnica de la trompa de elefante congelada para estos pacientes, incluso en la situaci\u00f3n de urgencia aguda. La t\u00e9cnica FET tambi\u00e9n se utiliza en sustituciones a\u00f3rticas previas en las que la progresi\u00f3n del curso natural de la enfermedad ha llevado a la formaci\u00f3n de aneurismas de las zonas 0-3. En algunos casos, estos pacientes tambi\u00e9n pueden ser candidatos a pr\u00f3tesis de marca o fenestradas, pero esto es menos relevante en la situaci\u00f3n de urgencia aguda debido al largo tiempo de fabricaci\u00f3n de la pr\u00f3tesis [24]. El desbridamiento completo del arco a\u00f3rtico seguido de TEVAR sigue siendo una opci\u00f3n, pero se ha convertido en la excepci\u00f3n debido a los excelentes resultados de la t\u00e9cnica FET [25].<\/p>\n\n<p><strong>Tratamiento de las patolog\u00edas que afectan a las zonas 2-4<\/strong> Si no se dispone de una zona de aterrizaje proximal adecuada, la derivaci\u00f3n o transposici\u00f3n de LSA a LCCA es la opci\u00f3n de primera elecci\u00f3n para generar una zona de aterrizaje proximal adecuada. Si se requiere una mayor proximalizaci\u00f3n, la doble transposici\u00f3n doble &#8211; aut\u00f3loga o alopl\u00e1stica &#8211; es un m\u00e9todo elegante para crear una zona de aterrizaje adecuada [26,27]. Debe evitarse una proximalizaci\u00f3n m\u00e1s extensa de las zonas de aterrizaje m\u00e1s all\u00e1 de la zona 2 debido al marcado aumento del riesgo de disecci\u00f3n a\u00f3rtica retr\u00f3grada de tipo A debido a la aorta tor\u00e1cica proximal intr\u00ednsecamente enferma, independientemente del di\u00e1metro [13,28].<\/p>\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>Los abordajes intervencionistas para tratar la zona 0-2 son t\u00e9cnicamente posibles pero conllevan un mayor riesgo de disecci\u00f3n a\u00f3rtica retr\u00f3grada de tipo A\/ fuga endotelial A cuanto m\u00e1s proximal sea la zona de aterrizaje.<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n<p><strong>Tratamiento de patolog\u00edas de localizaci\u00f3n distal: <\/strong>En este caso, la TEVAR es el m\u00e9todo de elecci\u00f3n en la gran mayor\u00eda de los s\u00edndromes a\u00f3rticos agudos. En la disecci\u00f3n a\u00f3rtica aguda, la elecci\u00f3n correcta del di\u00e1metro de la endopr\u00f3tesis es de suma importancia, ya que el sobredimensionamiento del componente distal de la endopr\u00f3tesis puede dar lugar a una &#8220;nueva entrada distal de la endopr\u00f3tesis&#8221; (dSINE). Esto puede compensarse mediante un estrechamiento distal, [24,29]. Adem\u00e1s, la protecci\u00f3n de la m\u00e9dula espinal es de suma importancia, por lo que el drenaje del LCR es un instrumento est\u00e1ndar en todos los casos de TEVAR en nuestra cl\u00ednica [21\u201323].<\/p>\n\n<p>Los aneurismas postdisecci\u00f3n pueden requerir un paso adicional de tratamiento mediante cierre abierto o endovascular [24,30,31]. La terminaci\u00f3n toracoabdominal endovascular fenestrada o fenestrada es posible y los resultados iniciales en escenarios seleccionados son alentadores [32,33].<\/p>\n\n<p>Llegados a este punto, debemos mencionar brevemente las infecciones a\u00f3rticas nativas y prot\u00e9sicas, que requieren una atenci\u00f3n especial. Mientras que el primer grupo es poco frecuente, el segundo va en aumento. En las infecciones nativas, la TEVAR puede utilizarse como puente hacia la terapia definitiva y en casos seleccionados puede lograrse el control de la infecci\u00f3n sin necesidad de terapia adicional [34]. Sin embargo, por regla general, la cirug\u00eda extensa con extirpaci\u00f3n total o subtotal del material alopl\u00e1stico infectado con reconstrucci\u00f3n a\u00f3rtica ortotr\u00f3pica mediante una neoaorta formada a partir de pericardio bovino es un m\u00e9todo excelente para lograr un \u00e9xito duradero del tratamiento. Este enfoque tiene la ventaja de que la terapia antibi\u00f3tica puede interrumpirse al cabo de cierto tiempo, seg\u00fan las directrices actuales. Las tasas de recurrencia son muy bajas. Las excepciones son las infecciones f\u00fangicas, en las que la terapia antif\u00fangica debe continuarse de por vida [35\u201340].<\/p>\n\n<h3 id=\"cuidados-postoperatorios\" class=\"wp-block-heading\">Cuidados postoperatorios<\/h3>\n\n<p>Un protocolo de seguimiento riguroso es obligatorio para la evoluci\u00f3n posterior de los pacientes a\u00f3rticos y constituye la base para anticipar posibles eventos a\u00f3rticos posteriores, en segmentos a\u00f3rticos tratados y no tratados, aguas arriba y aguas abajo. Una ATC de capa fina de toda la aorta es el patr\u00f3n oro en este caso. En nuestra cl\u00ednica, las ATC se realizan al alta, a los seis meses, a los 12 meses y posteriormente cada a\u00f1o. Independientemente del examen de ATC, cada cita de seguimiento incluye una conversaci\u00f3n detallada, un examen f\u00edsico espec\u00edfico, un ajuste estricto de los factores de riesgo cardiovascular y la programaci\u00f3n de una nueva cita para el examen. Actualmente estamos evaluando si la ATC regular al alta es predictiva de la ATC regular incluso despu\u00e9s de seis meses, con el fin de reducir la exposici\u00f3n a la radiaci\u00f3n al m\u00ednimo necesario.<\/p>\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>El seguimiento ambulatorio regular, independientemente de la opci\u00f3n de tratamiento elegida, es obligatorio. Idealmente en una cl\u00ednica ambulatoria especializada en aorta.<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n<p><\/p>\n\n<p><strong>Mensajes para llevarse a casa<\/strong><\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Los s\u00edndromes a\u00f3rticos tor\u00e1cicos agudos y cr\u00f3nicos que afectan al arco son afecciones potencialmente mortales que requieren un tratamiento urgente y cuidadosamente planificado.  <\/li>\n\n\n\n<li>La atenci\u00f3n de urgencia de las entidades agudas de la aorta tor\u00e1cica abarca todo el espectro de la cirug\u00eda cardiovascular, desde la cirug\u00eda abierta cl\u00e1sica hasta los procedimientos h\u00edbridos y las intervenciones endovasculares. Adem\u00e1s, los m\u00e9dicos deben basarse en una nomenclatura coherente basada en par\u00e1metros radiol\u00f3gicos y anat\u00f3micos para seleccionar la estrategia de tratamiento m\u00e1s eficaz.  <\/li>\n\n\n\n<li>La decisi\u00f3n sobre qu\u00e9 procedimiento terap\u00e9utico es el \u00f3ptimo debe ser tomada por un equipo a\u00f3rtico especializado y llevarse a cabo de inmediato.  <\/li>\n\n\n\n<li>Independientemente de que el tratamiento sea conservador o invasivo, el paciente debe someterse a un seguimiento constante en un ambulatorio a\u00f3rtico especializado. Un seguimiento tan minucioso y frecuente garantiza la detecci\u00f3n precoz de complicaciones o la progresi\u00f3n de la enfermedad subyacente de la persona afectada de cara al futuro.<\/li>\n<\/ul>\n\n<p><\/p>\n\n<p>Literatura:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Woo KC, Schneider JI: High-Risk Chief Complaints I: Chest Pain\u2014The Big Three. Emerg Med Clin North Am 2009;27: 685\u2013712. doi:10.1016\/j.emc.2009.07.007.<\/li>\n\n\n\n<li>Czerny M, Schmidli J, Adler S, et al.: Current options and recommendations for the treatment of thoracic aortic pathologies involving the aortic arch: An expert consensus document of the European Association for Cardio-Thoracic surgery (EACTS) and the European Society for Vascular Surgery (ESV. Eur J Cardio-Thoracic Surg 2019; 55: 133\u2013162. doi: 10.1093\/EJCTS\/EZY313.<\/li>\n\n\n\n<li>Parmley LF, Mattingly TW, Manion WC, Jahnke EJ: Nonpenetrating traumatic injury of the aorta. Circulation 1958; 17: 1086\u20131101. doi:10.1161\/01.CIR.17.6.1086.<\/li>\n\n\n\n<li>Sievers H-H, Rylski B, Czerny M, et al.: Aortic dissection reconsidered: type, entry site, malperfusion classification adding clarity and enabling outcome prediction. 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