{"id":355041,"date":"2023-04-02T00:00:00","date_gmt":"2023-04-01T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/asociado-a-un-mayor-riesgo-de-demencia\/"},"modified":"2023-04-27T14:34:00","modified_gmt":"2023-04-27T12:34:00","slug":"asociado-a-un-mayor-riesgo-de-demencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/asociado-a-un-mayor-riesgo-de-demencia\/","title":{"rendered":"Asociado a un mayor riesgo de demencia"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Las enfermedades cardiometab\u00f3licas (ECM), entre las que se incluyen la diabetes, las cardiopat\u00edas y los derrames cerebrales, son factores de riesgo establecidos para la demencia. Sus efectos combinados se investigaron recientemente en un estudio. El objetivo era investigar la conexi\u00f3n entre la multimorbilidad cardiometab\u00f3lica en la mediana y tard\u00eda edad y la demencia, as\u00ed como el papel de los antecedentes gen\u00e9ticos en esta conexi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p>Las enfermedades cardiometab\u00f3licas como la diabetes de tipo 2 (T2D), las cardiopat\u00edas (HD) y los accidentes cerebrovasculares [2,3] constituyen un reto creciente en nuestra sociedad que envejece. Esto se debe a que, debido al aumento de la esperanza de vida y a los continuos avances en el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares y la diabetes, las personas viven m\u00e1s tiempo con DMC y es cada vez m\u00e1s probable que padezcan una de estas afecciones a lo largo de su vida [4]. Aunque la DMC puede estar asociada a la demencia, la comprensi\u00f3n de los mecanismos que subyacen a esta asociaci\u00f3n sigue siendo limitada. Dada la variabilidad de las DMC como enfermedades cr\u00f3nicas con un curso temporal potencialmente decenal, actualmente no est\u00e1 claro c\u00f3mo influye en el riesgo de demencia el momento en que se desarrollan las DMC a lo largo de la vida adulta. Tampoco se sabe con certeza si los antecedentes gen\u00e9ticos contribuyen a la asociaci\u00f3n entre DMC y demencia, ni en qu\u00e9 medida.  <\/p>\n\n<p>Por ello, el Registro Sueco de Gemelos realiz\u00f3 recientemente un seguimiento de 17 913 individuos sin demencia de \u226560 a\u00f1os durante 18 a\u00f1os [1]. Los gemelos son parejas emparejadas de forma natural en las que pueden eliminarse los efectos de confusi\u00f3n de un gran n\u00famero de factores potencialmente causales (por ejemplo, la gen\u00e9tica y el entorno en los primeros a\u00f1os de vida) [8]. Por lo tanto, es posible aclarar el papel de los antecedentes gen\u00e9ticos en la relaci\u00f3n entre la DMC y la demencia comparando las asociaciones DMC-demencia observadas en gemelos solteros y en parejas de gemelos monocig\u00f3ticos (MZ) y dicig\u00f3ticos (DZ) [9,10].<\/p>\n\n<h3 id=\"evaluacion-de-las-enfermedades-cardiometabolicas\" class=\"wp-block-heading\">Evaluaci\u00f3n de las enfermedades cardiometab\u00f3licas<\/h3>\n\n<p>La CMD se defini\u00f3 como T2D, EH e ictus, siguiendo estudios previos que examinaban el impacto de la multimorbilidad cardiometab\u00f3lica en los resultados de salud [2,3,5\u20137,11\u201313]. La T2D se identific\u00f3 a partir de la diabetes autodeclarada, los registros del Registro Nacional Sueco de Pacientes (NPR) y el uso de medicaci\u00f3n hipoglucemiante seg\u00fan el Registro Sueco de Medicaci\u00f3n. La EH (incluidas la enfermedad arterial coronaria, la fibrilaci\u00f3n auricular y la insuficiencia cardiaca) y el ictus (incluidos el ictus isqu\u00e9mico y el ictus hemorr\u00e1gico) se determinaron a partir de los registros de NPR. El estado de CMD se defini\u00f3 en funci\u00f3n del n\u00famero total de CMD de los participantes al inicio del estudio y se categoriz\u00f3 como libre de CMD, CMD \u00fanica (T2D, EH o ictus solo) o CMD multimorbilidad (dos o m\u00e1s CMD com\u00f3rbidas). Adem\u00e1s, los participantes se agruparon adicionalmente seg\u00fan su perfil espec\u00edfico de CMD \u00fanica y com\u00f3rbida (sin CMD, T2D sola, HD sola, ictus solo, T2D\/HD, HD\/ictus, T2D\/ictus y T2D\/HD\/ictus). La edad de inicio de la EH y del ictus se defini\u00f3 por la fecha m\u00e1s temprana de diagn\u00f3stico de EH o ictus en la NPR. La edad de inicio de la T2D se estim\u00f3 a partir de la fecha m\u00e1s temprana de diagn\u00f3stico de T2D en el NPR o de la fecha m\u00e1s temprana de uso de medicaci\u00f3n hipoglucemiante en el Registro Sueco de Medicamentos, lo que ocurriera primero. Esta informaci\u00f3n se utiliz\u00f3 para determinar la edad a la que se diagnostic\u00f3 a los participantes la primera DMC y, en el caso de la multimorbilidad de DMC, la segunda DMC. La edad del primer y segundo diagn\u00f3stico de CMD se dicotomiz\u00f3, es decir, se distingui\u00f3 entre si el diagn\u00f3stico se realiz\u00f3 en la mediana edad (&lt;60 a\u00f1os) o en una fase posterior de la vida (\u226560 a\u00f1os).<\/p>\n\n<h3 id=\"diagnostico-demencia\" class=\"wp-block-heading\">Diagn\u00f3stico demencia<\/h3>\n\n<p>El diagn\u00f3stico de demencia se realiz\u00f3 bas\u00e1ndose en los registros de la NPR. Todos los diagn\u00f3sticos registrados se basaron en ex\u00e1menes neurol\u00f3gicos realizados en cl\u00ednicas neurol\u00f3gicas. Los diagn\u00f3sticos de demencia se clasificaron en demencia de Alzheimer (EA) y demencia vascular (DVA) utilizando los c\u00f3digos CIE** cuando se dispon\u00eda de informaci\u00f3n sobre el subtipo de demencia. Para los participantes que murieron durante el periodo de seguimiento sin un diagn\u00f3stico de demencia, se comprob\u00f3 el estado de demencia utilizando la informaci\u00f3n del Registro Sueco de Causas de Muerte, que contiene informaci\u00f3n sobre las causas subyacentes y contribuyentes de la muerte.<\/p>\n\n<p><em>**ICD = Clasificaci\u00f3n Internacional de Enfermedades<\/em><\/p>\n\n<h3 id=\"diseno-clasico-de-estudio-de-cohortes\" class=\"wp-block-heading\">Dise\u00f1o cl\u00e1sico de estudio de cohortes<\/h3>\n\n<p>En el estudio de cohortes cl\u00e1sico, la asociaci\u00f3n entre DMC y demencia debe estimarse en toda la poblaci\u00f3n de gemelos del estudio, teniendo en cuenta la edad de inicio de la DMC (edad media o avanzada). Se utilizaron modelos de regresi\u00f3n de Cox para estimar los cocientes de riesgos (CRI) y los intervalos de confianza (IC) del 95% para la demencia por todas las causas en los participantes con una \u00fanica DMC o multimorbilidad de DMC en comparaci\u00f3n con los participantes sin DMC. El tiempo de seguimiento (en a\u00f1os) se calcul\u00f3 como el tiempo transcurrido desde la entrada en el estudio hasta el diagn\u00f3stico de demencia, la muerte o el \u00faltimo seguimiento disponible (31 de diciembre de 2016). El supuesto de proporcionalidad se comprob\u00f3 utilizando los residuos de Schoenfeld regresionados frente al tiempo de seguimiento. El IMC se trat\u00f3 como un factor estratificado en el modelo, de modo que la funci\u00f3n de riesgo basal difiere seg\u00fan el nivel de IMC. El modelo inclu\u00eda adem\u00e1s un estimador s\u00e1ndwich para corregir los errores est\u00e1ndar dada la agrupaci\u00f3n de gemelos dentro de un par. Para determinar si el aumento de la exposici\u00f3n a la DMC tiene un efecto dependiente de la dosis sobre el riesgo de demencia, se repitieron los an\u00e1lisis utilizando la DMC total como variable continua. El an\u00e1lisis tambi\u00e9n se repiti\u00f3 tras agrupar a los participantes seg\u00fan sus perfiles espec\u00edficos de DMC \u00fanica y m\u00faltiple para investigar el riesgo de demencia asociado a determinadas constelaciones de DMC com\u00f3rbida. Para investigar el impacto de la DMC en los subtipos de demencia, se estimaron los riesgos espec\u00edficos de causa de la EA y la DVa, censurando el desarrollo de otras formas de demencia. Por \u00faltimo, para evaluar c\u00f3mo afecta la edad al riesgo de demencia en general, se repitieron los modelos de regresi\u00f3n tras estratificar a los participantes en CMD \u00fanica o m\u00faltiple. Tambi\u00e9n se evalu\u00f3 el riesgo de demencia seg\u00fan la d\u00e9cada del diagn\u00f3stico de CMD (&lt;50, \u226550 a &lt;60, \u226560 a &lt;70, \u226570 a &lt;80 o \u226580 a\u00f1os).<\/p>\n\n<h3 id=\"diseno-del-estudio-de-gemelos-emparejados\" class=\"wp-block-heading\">Dise\u00f1o del estudio de gemelos emparejados<\/h3>\n\n<p>El objetivo del an\u00e1lisis de gemelos emparejados era investigar el papel de los antecedentes gen\u00e9ticos en la asociaci\u00f3n de CMD y demencia. El an\u00e1lisis se limit\u00f3 a los pares de gemelos que eran discordantes tanto para la DMC como para el estado de demencia. De los 5345 pares de gemelos completos con cigosidad conocida en la poblaci\u00f3n de estudio, se excluyeron los pares de gemelos en los que (i) ambos gemelos desarrollaron demencia o ambos gemelos permanecieron libres de demencia, (ii) ambos gemelos ten\u00edan CMD en la l\u00ednea de base o ambos gemelos estaban libres de CMD. Esto dej\u00f3 356 pares de gemelos CMD y dementia discordantes. Cada pareja de gemelos conten\u00eda un individuo sin DMC y otro con puntuaciones iniciales de DMC, s\u00f3lo uno de los cuales desarroll\u00f3 posteriormente demencia. Entre estos pares de gemelos, se utilizaron modelos de regresi\u00f3n de Cox estratificados por cigosidad para evaluar por separado la asociaci\u00f3n CMD-demencia en gemelos DZ (n=302) y gemelos MZ (n=54). Adem\u00e1s, investigamos si la asociaci\u00f3n CMD-demencia difer\u00eda significativamente en funci\u00f3n de la cigosidad incluyendo el t\u00e9rmino del producto cruzado de estas variables (cigosidad \u00d7 estado CMD) en el modelo. Mientras que los gemelos DZ comparten el 50% de sus antecedentes gen\u00e9ticos, los gemelos MZ comparten el 100%. Por lo tanto, la influencia de confusi\u00f3n de los antecedentes gen\u00e9ticos puede controlarse completamente en las parejas MZ.  <\/p>\n\n<h3 id=\"las-enfermedades-cardiometabolicas-y-el-riesgo-de-demencia-ea-y-dva\" class=\"wp-block-heading\">Las enfermedades cardiometab\u00f3licas y el riesgo de demencia (EA y DVa)<\/h3>\n\n<p>Al inicio del estudio, 3312 participantes (18,5%) ten\u00edan una \u00fanica DMC y 839 (4,7%) presentaban multimorbilidad de DMC. En comparaci\u00f3n con los participantes sin DMC, los participantes con DMC eran con m\u00e1s frecuencia mayores, hombres y solteros. Los participantes con DMC ten\u00edan una mayor prevalencia de sobrepeso\/obesidad, depresi\u00f3n, consumo excesivo de alcohol, tabaquismo actual o anterior e inactividad f\u00edsica. Durante el periodo de seguimiento (mediana de 15,4 a\u00f1os), un total de 3020 participantes (16,9%) desarrollaron demencia, incluidos 1050 (5,9%) con EA y 638 (3,6%) con DVa. La presencia de un n\u00famero creciente de DMC se asoci\u00f3 a un mayor riesgo de demencia de forma dependiente de la dosis: con cada DMC adicional, el riesgo de demencia aumentaba en un 42% en general (CRI: 1,42; IC 95%: 1,31-1,53), el riesgo de EA en un 26% (CRI: 1,26; IC 95%: 1,10-1,45) y el riesgo de DVa en un 64% (CRI: 1,64; IC 95%: 1,42-1,88). En comparaci\u00f3n con los individuos sin CMD, los individuos con una \u00fanica CMD ten\u00edan un 42% m\u00e1s de riesgo de demencia (HR: 1,42; IC 95%: 1,27-1,58) y un riesgo significativamente mayor tanto de EA (HR: 1,31; IC 95%: 1,08-1,59) como de DVa (HR: 1,78; IC 95%: 1,44-2,21). La multimorbilidad de DMC se asoci\u00f3 con m\u00e1s del doble de riesgo de demencia (HR: 2,10; IC 95%: 1,73-2,57), incluido un riesgo significativo de EA (HR: 1,49; IC 95%: 1,02-2,20) y DVa (HR: 2,65; IC 95%: 1,83-3,84).<\/p>\n\n<p>Tambi\u00e9n se investig\u00f3 la asociaci\u00f3n entre constelaciones espec\u00edficas de DMC com\u00f3rbida y demencia, con el resultado de que todas las combinaciones posibles de DMT2, EH e ictus, solas o combinadas, se asociaron a un riesgo significativamente mayor de demencia, EA o DVa.<\/p>\n\n<h3 id=\"enfermedades-cardiometabolicas-en-la-mediana-y-avanzada-edad\" class=\"wp-block-heading\">Enfermedades cardiometab\u00f3licas en la mediana y avanzada edad<\/h3>\n\n<p>En los an\u00e1lisis en los que se tuvo en cuenta la edad de inicio de la DMC, se observ\u00f3 que el efecto de riesgo de la DMC sobre la demencia era menor cuanto m\u00e1s tarde en la vida se produc\u00eda la DMC. El riesgo de demencia disminu\u00eda un 11% por cada d\u00e9cada de mayor edad para desarrollar una primera DMC (HR: 0,89; IC 95%: 0,86-0,92) y un 16% por cada d\u00e9cada de mayor edad para desarrollar una segunda DMC (HR: 0,84; IC 95%: 0,81-0,89).<\/p>\n\n<p>En cuanto al curso vital, el riesgo de demencia era mayor cuando el primer diagn\u00f3stico de CMD se realizaba en la mediana edad (HR: 1,64; IC 95%: 1,40-1,94) que en los \u00faltimos a\u00f1os de vida (HR: 1,46; IC 95%: 1,30-1,63). Adem\u00e1s, el riesgo de demencia parec\u00eda ser mayor en aquellos que desarrollaron una segunda DMC en la mediana edad (CRI: 2,21; IC 95%: 1,34-3,65) que en la edad tard\u00eda (CRI: 1,81; IC 95%: 1,52-2,17)<strong> (Fig. 1)<\/strong> [1]. Se observ\u00f3 un patr\u00f3n de resultados similar para la DVa, pero no para la EA.<\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s18.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s18-1160x564.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-354337\" width=\"580\" height=\"282\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s18-1160x564.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s18-800x389.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s18-2048x996.png 2048w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s18-120x58.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s18-90x44.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s18-320x156.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s18-560x272.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s18-1920x934.png 1920w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s18-240x117.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s18-180x88.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s18-640x311.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s18-1120x545.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s18-1600x778.png 1600w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s18.png 2190w\" sizes=\"(max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/figure>\n\n<h3 id=\"el-papel-de-los-antecedentes-geneticos\" class=\"wp-block-heading\">El papel de los antecedentes gen\u00e9ticos  <\/h3>\n\n<p>En el an\u00e1lisis de gemelos emparejados, la asociaci\u00f3n significativa entre CMD y demencia revelada en el dise\u00f1o cl\u00e1sico del estudio de cohortes (HR: 1,51; IC 95%: 1,37-1,66) persisti\u00f3 en los pares de gemelos DZ discordantes entre CMD y demencia (n=302 pares; HR: 1,55; IC 95%: 1,15-2,09), pero se atenu\u00f3 en los gemelos MZ discordantes entre CMD y demencia (n=54 pares; HR: 0,99; IC 95%: 0,50-1,98). Los resultados sugieren que el fondo gen\u00e9tico com\u00fan de la DMC y la demencia puede subyacer a la asociaci\u00f3n DMC-demencia. Como prueba adicional de que la fuerza de la asociaci\u00f3n CMD-demencia difiere entre gemelos MZ y DZ, se hall\u00f3 una interacci\u00f3n significativa entre la cigosidad y el estado CMD sobre el riesgo de demencia (p=0,005).<\/p>\n\n<h3 id=\"la-multimorbilidad-cardiometabolica-y-sus-consecuencias\" class=\"wp-block-heading\">La multimorbilidad cardiometab\u00f3lica y sus consecuencias<\/h3>\n\n<p>El Estudio Nacional de Gemelos muestra que las DMC, especialmente cuando se desarrollan en la mediana edad, aumentan el riesgo de demencia, incluidas la enfermedad de Alzheimer y la DVa. Estos hallazgos se suman a la creciente evidencia de una asociaci\u00f3n entre la multimorbilidad cardiometab\u00f3lica y las formas vasculares y neurodegenerativas de demencia, y ponen de relieve la necesidad de una vigilancia especial de los individuos que desarrollan T2D, enfermedad de Huntington o ictus en la mediana edad para reducir su riesgo de desarrollar demencia en la vejez. Utilizando un dise\u00f1o de estudio de gemelos, tambi\u00e9n se aportaron pruebas de que un trasfondo gen\u00e9tico puede sustentar la asociaci\u00f3n entre la enfermedad cardiometab\u00f3lica y la demencia. Los resultados abogan por la identificaci\u00f3n de estos genes comunes para la DMC y la demencia en futuros estudios.<\/p>\n\n<p>La multimorbilidad cardiometab\u00f3lica podr\u00eda contribuir a las patolog\u00edas cerebrales vasculares y neurodegenerativas a trav\u00e9s de varios mecanismos superpuestos. La hiperglucemia cr\u00f3nica que caracteriza a la T2D contribuye al estr\u00e9s oxidativo -un proceso que subyace tanto a la aterosclerosis cerebral como a la neurodegeneraci\u00f3n- y tambi\u00e9n puede conducir directamente a la muerte neuronal por sus efectos t\u00f3xicos sobre la vaina de mielina [14]. Otra caracter\u00edstica fisiopatol\u00f3gica de la T2D, la resistencia cerebral a la insulina, se ha relacionado con la hiperfosforilaci\u00f3n de tau y el aumento de la formaci\u00f3n de amiloide-\u03b2 [14]. Adem\u00e1s, la hipoperfusi\u00f3n cerebral cr\u00f3nica -consecuencia de un ictus o de la reducci\u00f3n del gasto card\u00edaco debido a la enfermedad de Huntington- puede alterar la velocidad del flujo sangu\u00edneo cerebral, contribuyendo al desarrollo de lesiones cerebrales vasculares [15]. La hipoperfusi\u00f3n cerebral tambi\u00e9n podr\u00eda inducir hipoxia cerebral, que puede perjudicar el aclaramiento del p\u00e9ptido y favorecer el dep\u00f3sito de amiloide-\u03b2 [16]. Adem\u00e1s, la disfunci\u00f3n endotelial caracter\u00edstica de la DMC puede alterar la integridad de la barrera hematoencef\u00e1lica, lo que conduce a un deterioro del aclaramiento del amiloide-\u03b2 [17]. En la intersecci\u00f3n de muchos de estos mecanismos se encuentra la inflamaci\u00f3n, que desempe\u00f1a un papel bien conocido en la patog\u00e9nesis de la DMC [18] y puede acelerar la progresi\u00f3n de las patolog\u00edas cerebrales tanto neurodegenerativas como vasculares [19,20]. Dilucidar los mecanismos por los que la multimorbilidad cardiometab\u00f3lica afecta a la demencia requiere futuros estudios que integren medidas longitudinales de la funci\u00f3n cognitiva con datos neuropatol\u00f3gicos, gen\u00e9ticos y de biomarcadores.<\/p>\n\n<p><strong>Mensajes para llevarse a casa<\/strong><\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>El riesgo de demencia aumentaba de forma dosis-dependiente con un mayor n\u00famero de enfermedades cardio-metab\u00f3licas com\u00f3rbidas (CMD) y era mayor en los individuos que desarrollaban CMD m\u00e1s temprano en el curso de la vida.  <\/li>\n\n\n\n<li>La asociaci\u00f3n entre DMC y demencia se atenu\u00f3 en gemelos id\u00e9nticos, lo que sugiere la existencia de factores gen\u00e9ticos comunes para la DMC y la demencia.<\/li>\n\n\n\n<li>La multimorbilidad cardiometab\u00f3lica aumenta el riesgo de demencia, lo que podr\u00eda deberse a un trasfondo gen\u00e9tico.  <\/li>\n\n\n\n<li>La prevenci\u00f3n de la DMC, especialmente en la mediana edad, podr\u00eda ser una estrategia para evitar o retrasar el desarrollo de la demencia.<\/li>\n<\/ul>\n\n<p>Literatura:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Dove A, et al.: Cardiometabolic multimorbidity and incident dementia: the Swedish twin registry. EurHeartJ 2023. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1093\/eurheartj\/ehac744\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1093\/eurheartj\/ehac744<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Keenan T, Zhao W, Rasheed A, et al.: Causal assess\u00ad\u00adment of serum urate levels in cardiometabolic diseases through a Mendelian randomization study.<br\/>J Am Coll Cardiol 2016;67: 407\u2013416.<br\/><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jacc.2015.10.086\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jacc.2015.10.086<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Sattar N, Gill JMR, Alazawi W: Improving prevention strategies for cardiometabolic disease. Nat Med 2020; 26: 320\u2013325.<br\/><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41591-020-0786-7\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41591-020-0786-7<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Xu X, Mishra GD, Dobson AJ, Jones M: Progression of diabetes, heart disease, and stroke multimorbidity in middle-aged women: a 20-year cohort study. PLoS Med 2018;15: e1002516.<br\/><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1371\/journal.pmed.1002516\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1371\/journal.pmed.1002516<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Gerdts E, Regitz-Zagrosek V: Sex differences in cardiometabolic disorders. Nat Med 2019;25: 1657\u20131666. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41591-019-0643-8\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41591-019-0643-8<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Livingston G, Huntley J, Sommerlad A, et al.: Dementia prevention, intervention, and care: 2020 report of the Lancet Commission. Lancet 2020;396: 413\u2013446. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/S0140-6736(20)30367-6\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/S0140-6736(20)30367-6<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Wang Z, Marseglia A, Shang Y, et al.: Leisure activity and social integration mitigate the risk of dementia related to cardiometabolic diseases: a population-based longitudinal study. Alzheimer\u2019s Dement 2020;16: 316\u2013325.<br\/><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jalz.2019.09.003\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jalz.2019.09.003<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Dove A, Marseglia A, Shang Y, et al.: Cardiometabolic multimorbidity accelerates cognitive decline and dementia progression. Alzheimer\u2019s Dement 2022: 1\u201310. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1002\/alz.12708.\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1002\/alz.12708.<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Tai XY, Veldsman M, Lyall DM, et al.: Cardiometabolic multimorbidity, genetic risk, and dementia: a prospective cohort study. Lancet Healthy Longev 2022;3: e428\u2013e436. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/S2666-7568(22)00117-9\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/S2666-7568(22)00117-9<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Fern\u00e1ndez-Rhodes L, Young KL, Lilly AG, et al.: Importance of genetic studies of cardiometabolic disease in diverse populations. Circ Res 2020;126: 1816\u20131840. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1161\/CIRCRESAHA.120.315893\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1161\/CIRCRESAHA.120.315893<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Fan J, Tao W, Li X, et al.: The contribution of genetic factors to cognitive impairment and dementia: apolipoprotein E gene, gene interactions, and polygenic risk. Int J Mol Sci 2019;20: 1177. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3390\/ijms20051177\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/doi.org\/10.3390\/ijms20051177<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Jansen IE, Savage JE, Watanabe K, et al.: Genome-wide meta-analysis identifies new loci and functional pathways influencing Alzheimer\u2019s disease risk. Nat Genet 2019;51: 404\u2013413. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41588-018-0311-9\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41588-018-0311-9<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Lichtenstein P, de Faire U, Floderus B, et al.: The Swedish twin registry: a unique resource for clinical, epidemiological and genetic studies. J Intern Med 2002;252: 184\u2013205. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1046\/j.1365-2796.2002.01032.x\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1046\/j.1365-2796.2002.01032.x<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Biessels GJ, Despa F: Cognitive decline and dementia in diabetes mellitus: mechanisms and clinical implications. Nat Rev Endocrinol 2018; 14: 591\u2013604. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41574-018-0048-7.\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1038\/s41574-018-0048-7.<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Pase MP, Grima NA, Stough CK, et al.: Cardiovascular disease risk and cerebral blood flow velocity. Stroke 2012; 43: 2803\u20132805.<br\/><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1161\/STROKEAHA.112.666727.\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1161\/STROKEAHA.112.666727.<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Dotti CG, De Strooper B: Alzheimer\u2019s dementia by circulation disorders: when trees hide the forest. Nat Cell Biol 2009;11: 114\u2013116.<br\/><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1038\/ncb0209-114.\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1038\/ncb0209-114.<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Zuo W, Wu J: The interaction and pathogenesis between cognitive impairment and common cardiovascular diseases in the elderly. Ther Adv Chronic Dis 2022;13: 204062232110630.<br\/><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1177\/20406223211063020.\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1177\/20406223211063020.<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Donath MY, Meier DT, B\u00f6ni-Schnetzler M: Inflammation in the pathophysiology and therapy of cardiometabolic disease. Endocr Rev 2019;40: 1080\u20131091. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1210\/er.2019-00002.\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1210\/er.2019-00002.<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Sankowski R, Mader S, Vald\u00e9s-Ferrer SI: Systemic inflammation and the brain: novel roles of genetic, molecular, and environmental cues as drivers of neurodegeneration. Front Cell Neurosci 2015;9: 28. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3389\/fncel.2015.00028.\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/doi.org\/10.3389\/fncel.2015.00028.<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Heneka MT, Carson MJ, El Khoury J, et al.: Neuro\u00adinflammation in Alzheimer\u2019s disease. Lancet Neurol 2015;14: 388\u2013405.<br\/><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/S1474-4422(15)70016-5.\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/S1474-4422(15)70016-5.<\/a><\/li>\n<\/ol>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><br\/><em>CARDIOVASC 2023; 22(1): 18\u201320<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las enfermedades cardiometab\u00f3licas (ECM), entre las que se incluyen la diabetes, las cardiopat\u00edas y los derrames cerebrales, son factores de riesgo establecidos para la demencia. 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