{"id":355147,"date":"2023-04-19T00:00:00","date_gmt":"2023-04-18T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/?p=355147"},"modified":"2023-06-02T14:16:45","modified_gmt":"2023-06-02T12:16:45","slug":"puede-el-deporte-en-la-edad-adulta-temprana-proteger-contra-la-aterosclerosis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/puede-el-deporte-en-la-edad-adulta-temprana-proteger-contra-la-aterosclerosis\/","title":{"rendered":"\u00bfPuede el deporte en la edad adulta temprana proteger contra la aterosclerosis?"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Una baja forma f\u00edsica y fuerza muscular en la edad adulta temprana son factores de riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV). Sin embargo, no est\u00e1 claro c\u00f3mo se relacionan estos factores con la aterosclerosis subcl\u00ednica debido a la falta de estudios longitudinales. Un estudio publicado recientemente ha investigado ahora si el rendimiento f\u00edsico y la fuerza muscular en la edad adulta temprana est\u00e1n relacionados con la aterosclerosis subcl\u00ednica en la edad adulta tard\u00eda.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p>Tanto la forma f\u00edsica [2,3] como la fuerza muscular [2,4] son predictores del riesgo futuro de ECV y de mortalidad. Se ha demostrado que la sarcopenia, que incluye la fuerza muscular, y la ECV comparten v\u00edas patog\u00e9nicas, en las que la aterosclerosis desempe\u00f1a un papel central [5]. Sin embargo, la relaci\u00f3n entre el rendimiento f\u00edsico y la fuerza muscular y la aterosclerosis subcl\u00ednica est\u00e1 menos clara. Un estudio reciente demostr\u00f3 que un mayor rendimiento f\u00edsico se asociaba a un menor riesgo de aterosclerosis subcl\u00ednica tras ajustar los factores de confusi\u00f3n [6]. Adem\u00e1s, se ha demostrado que la fuerza muscular est\u00e1 asociada a la aterosclerosis subcl\u00ednica en diferentes poblaciones, [7,8] e independientemente de otros factores de riesgo de ECV [8]. Otros estudios tambi\u00e9n han demostrado que los deportistas de mediana edad tienen una mayor prevalencia de aterosclerosis coronaria que sus compa\u00f1eros menos activos [9]. Sin embargo, estos estudios son transversales y est\u00e1n limitados por el riesgo de causalidad inversa. Existe una clara falta de estudios longitudinales con un seguimiento suficiente que hayan examinado la relaci\u00f3n entre el rendimiento f\u00edsico y la fuerza muscular en la edad adulta temprana y la aterosclerosis subcl\u00ednica en la edad adulta tard\u00eda. Por lo tanto, el objetivo de un estudio publicado recientemente era, en primer lugar, determinar las asociaciones entre la capacidad m\u00e1xima de ejercicio y la fuerza muscular en la edad adulta temprana y la presencia de placas y el grosor \u00edntima-media carot\u00eddeo (GIMc) en la edad adulta tard\u00eda y, en segundo lugar, investigar si estas asociaciones est\u00e1n mediadas por factores de riesgo de ECV en la edad adulta temprana o tard\u00eda en hombres suecos [1].<\/p>\n\n<p>El estudio incluy\u00f3 a hombres suecos (n=797) aptos para el servicio militar obligatorio (~18 a\u00f1os) que participaron en la evaluaci\u00f3n inicial del ensayo Visualizaci\u00f3n de la enfermedad ateroscler\u00f3tica asintom\u00e1tica para una prevenci\u00f3n cardiovascular \u00f3ptima (VIPVIZA) entre 2013 y 2016 (60 a\u00f1os). VIPVIZA es un ensayo pragm\u00e1tico, abierto, aleatorizado y controlado que compara el efecto de la comunicaci\u00f3n tradicional basada en los factores de riesgo individuales de ECV m\u00e1s la informaci\u00f3n pict\u00f3rica sobre la aterosclerosis subcl\u00ednica de una persona en la prevenci\u00f3n de la ECV [10]. En el momento del alistamiento (~18 a\u00f1os), se midieron la fuerza muscular isom\u00e9trica (dinam\u00f3metro) y la capacidad de carga f\u00edsica m\u00e1xima (prueba de carga m\u00e1xima en cicloerg\u00f3metro). En la edad adulta tard\u00eda (60 a\u00f1os), se determin\u00f3 la presencia de placa carot\u00eddea y el grosor \u00edntima-media mediante ecograf\u00eda de alta resoluci\u00f3n.  <\/p>\n\n<h3 id=\"analisis-estadistico\" class=\"wp-block-heading\">An\u00e1lisis estad\u00edstico<\/h3>\n\n<p>En el an\u00e1lisis principal, se utilizaron modelos de regresi\u00f3n log\u00edstica para determinar si el rendimiento f\u00edsico y la fuerza muscular estaban asociados a la presencia de placas. Las asociaciones del rendimiento f\u00edsico y la fuerza muscular con el GIMc se evaluaron mediante dos enfoques: (i) regresi\u00f3n lineal con cIMT continuo y (ii) regresi\u00f3n log\u00edstica con cIMT dicotomizado, utilizando \u2265 el percentil 75 como presencia de aterosclerosis subcl\u00ednica; esto corresponde a un valor de 0,91 mm. El modelo 1 se ajust\u00f3 por educaci\u00f3n y ECV prematura en los antecedentes familiares. El modelo 2 incluy\u00f3 tanto la forma f\u00edsica como la fuerza muscular adem\u00e1s de las covariables del modelo 1 para determinar la asociaci\u00f3n independiente de estos predictores con la aterosclerosis subcl\u00ednica.  <\/p>\n\n<p>El an\u00e1lisis posterior incluy\u00f3 un an\u00e1lisis secundario que examin\u00f3 la relaci\u00f3n entre las variables individuales de fuerza muscular (prensi\u00f3n de la mano, extensi\u00f3n de la rodilla y flexi\u00f3n del codo) y la presencia de placas, as\u00ed como el GIMc. En el an\u00e1lisis principal, se asumi\u00f3 que la capacidad f\u00edsica m\u00e1xima y la fuerza muscular son precursoras del IMC. Sin embargo, el IMC, el peso corporal o la altura tambi\u00e9n pueden interferir en la asociaci\u00f3n de la fuerza muscular y la capacidad m\u00e1xima de ejercicio con la aterosclerosis subcl\u00ednica. Por lo tanto, se llevaron a cabo los siguientes an\u00e1lisis de sensibilidad: (a) inclusi\u00f3n del IMC en la edad adulta temprana o (b) peso corporal en la edad adulta temprana; o (c) de peso y altura en la edad adulta temprana en todos los modelos.  <\/p>\n\n<h3 id=\"caracteristicas-descriptivas\" class=\"wp-block-heading\">Caracter\u00edsticas descriptivas<\/h3>\n\n<p>Durante el seguimiento, el 62% (n=493) de los participantes ten\u00edan placas y una mediana de GIMc de 0,78 mm [intervalo intercuart\u00edlico (IQR) 0,23]. En la edad adulta temprana, el 82% (n=654) de los hombres ten\u00edan un peso normal (IMC \u226518,5 y &lt;25 <sup>kg\/m2<\/sup>) y s\u00f3lo el 6% (n=48) ten\u00edan sobrepeso o padec\u00edan obesidad (IMC \u226525 <sup>kg\/m2<\/sup>). Result\u00f3 sorprendente que los hombres con un alto rendimiento f\u00edsico y una gran fuerza muscular fueran m\u00e1s altos y tuvieran un IMC m\u00e1s elevado que los hombres con un menor rendimiento f\u00edsico y una menor fuerza muscular, una diferencia que persisti\u00f3 en la edad adulta tard\u00eda. Adem\u00e1s, los hombres con una forma f\u00edsica elevada ten\u00edan un colesterol HDL m\u00e1s alto y unos triglic\u00e9ridos m\u00e1s bajos en la edad adulta temprana y eran m\u00e1s propensos a cumplir las recomendaciones de actividad f\u00edsica en la edad adulta tard\u00eda que los hombres con una forma f\u00edsica m\u00e1s baja. Adem\u00e1s, los hombres con alta capacidad de ejercicio tambi\u00e9n ten\u00edan m\u00e1s probabilidades de no tener placas (41,4%, n=171) que los hombres con baja capacidad de ejercicio (34,6%, n=133, p=0,049).<\/p>\n\n<h3 id=\"conexion-entre-placas\" class=\"wp-block-heading\">Conexi\u00f3n entre placas<\/h3>\n\n<p>Una mayor forma f\u00edsica se asoci\u00f3 con una probabilidad un 17% menor (OR** 0,83 [<sup>IC 95%#<\/sup> 0,71-0,98, p=0,024]) de tener placas en la edad adulta tard\u00eda (modelo 1), tras ajustar por la educaci\u00f3n y los antecedentes familiares de ECV prematura. Esta relaci\u00f3n se mantuvo tras el ajuste por fuerza muscular, p=0,017 (modelo 2). En ninguno de los modelos se encontr\u00f3 una correlaci\u00f3n significativa entre la fuerza muscular y la presencia de placas<strong> (Fig. 1)<\/strong> [1].<\/p>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>** OR=Odds Ratio<\/em><br\/><em># IC=intervalo de confianza<\/em><\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s30.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s30-1160x1020.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-354388\" width=\"580\" height=\"510\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s30-1160x1020.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s30-800x704.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s30-120x106.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s30-90x79.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s30-320x281.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s30-560x493.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s30-240x211.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s30-180x158.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s30-640x563.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s30-1120x985.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/abb1_CV1_s30.png 1479w\" sizes=\"(max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/figure>\n\n<h3 id=\"asociaciones-del-grosor-intima-media\" class=\"wp-block-heading\">Asociaciones del grosor \u00edntima-media<\/h3>\n\n<p>Exist\u00eda una relaci\u00f3n no lineal significativa entre el rendimiento f\u00edsico y el GIMc continuo, independiente de la fuerza muscular (valor p no lineal=0,027), pero ninguna relaci\u00f3n significativa con el GIMc dicotomizado. No se encontr\u00f3 ninguna correlaci\u00f3n significativa entre la fuerza muscular y el GIMc continuo o dicotomizado.<\/p>\n\n<h3 id=\"mediacion-y-analisis-secundario\" class=\"wp-block-heading\">Mediaci\u00f3n y an\u00e1lisis secundario<\/h3>\n\n<p>En el an\u00e1lisis multimediador, la asociaci\u00f3n entre la capacidad de ejercicio y la presencia de placas no estuvo mediada por el IMC y la presi\u00f3n arterial sist\u00f3lica en la edad adulta temprana, los intervalos de confianza del 95% del efecto indirecto total fueron iguales a cero y el efecto directo sigui\u00f3 siendo significativo (OR 0,80, p=0,011). Curiosamente, la asociaci\u00f3n entre la capacidad de ejercicio y la presencia de placas estuvo mediada por la combinaci\u00f3n de IMC, presi\u00f3n arterial sist\u00f3lica, colesterol no HDL, triglic\u00e9ridos y estado de tolerancia a la glucosa en la edad adulta tard\u00eda (el efecto indirecto global fue significativo, mientras que el efecto directo no lo fue [OR 0,85, p=0,080)], pero esta asociaci\u00f3n no estuvo mediada por un \u00fanico factor. Adem\u00e1s, no se encontr\u00f3 ninguna asociaci\u00f3n significativa entre la fuerza de prensi\u00f3n de la mano, la extensi\u00f3n de la rodilla y la flexi\u00f3n del codo y la presencia de placas o cIMT.<\/p>\n\n<h3 id=\"analisis-de-sensibilidad\" class=\"wp-block-heading\">An\u00e1lisis de sensibilidad  <\/h3>\n\n<p>En el an\u00e1lisis de imputaci\u00f3n m\u00faltiple, la asociaci\u00f3n significativa entre el rendimiento f\u00edsico y la presencia de placas se mantuvo, la asociaci\u00f3n no lineal con el GIMc dej\u00f3 de ser significativa. Las asociaciones no significativas entre la fuerza muscular y la aterosclerosis subcl\u00ednica se mantuvieron tras la imputaci\u00f3n de los valores perdidos, excepto en el caso de las asociaciones del GIMc dicotomizado. La fuerza muscular se asoci\u00f3 a un aumento del 21% de las probabilidades de tener un GIMc &gt; el percentil 75 (OR 1,21; IC 95%: 1,03-1,42; p=0,018), independientemente de la capacidad f\u00edsica.<\/p>\n\n<p>La inclusi\u00f3n del IMC en la edad adulta temprana como posible factor de confusi\u00f3n en todos los modelos no modific\u00f3 la asociaci\u00f3n entre el rendimiento f\u00edsico y la presencia de placas, en comparaci\u00f3n con el an\u00e1lisis principal de casos completos. Por el contrario, el ajuste para el peso en la edad adulta temprana solo (OR 0,84, p=0,058, modelo 2) o junto con la altura en la edad adulta temprana (OR 0,85, p=0,072, modelo 2) debilit\u00f3 las estimaciones. La asociaci\u00f3n entre la fuerza muscular y la presencia de placas sigui\u00f3 siendo no significativa independientemente del ajuste por IMC o peso en la edad adulta temprana solo o junto con la estatura. Tras ajustar el IMC en la edad adulta temprana, la relaci\u00f3n no lineal entre el rendimiento f\u00edsico y el GIMc se atenu\u00f3 (p no lineal=0,051 en el modelo 2). Tras incluir el peso en la edad adulta temprana solo o con la estatura, prevaleci\u00f3 la asociaci\u00f3n no lineal del modelo 2. La asociaci\u00f3n no significativa con el rendimiento f\u00edsico y el GIMc \u2265 el percentil 75 se mantuvo sin cambios tras incluir el IMC en la edad adulta temprana, el peso solo o la estatura. El ajuste en funci\u00f3n del IMC en la edad adulta temprana, el peso por s\u00ed solo o la estatura no modific\u00f3 la asociaci\u00f3n no significativa entre la fuerza muscular y el GIMc.<\/p>\n\n<h3 id=\"menor-prevalencia-de-placas\" class=\"wp-block-heading\">Menor prevalencia de placas<\/h3>\n\n<p>Un mayor rendimiento f\u00edsico en los primeros a\u00f1os de la edad adulta, pero no una mayor fuerza muscular, podr\u00eda proteger contra el desarrollo de la placa carot\u00eddea en la edad adulta. El mecanismo subyacente podr\u00eda deberse a la combinaci\u00f3n del \u00edndice de masa corporal, la presi\u00f3n arterial sist\u00f3lica, el estado de tolerancia a la glucosa, el colesterol no HDL y los triglic\u00e9ridos, m\u00e1s que a un \u00fanico factor de riesgo de ECV.<\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<p>Literatura:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>De Winter MA, et al: Tromboembolia venosa recurrente y hemorragia con anticoagulaci\u00f3n prolongada: la puntuaci\u00f3n de riesgo VTE-PREDICT. EurHeartJ 2023.<br\/><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1093\/eurheartj\/ehac776\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1093\/eurheartj\/ehac776<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>\u00c5berg ND, Kuhn HG, Nyberg J, et al.: Influencia de la aptitud cardiovascular y la fuerza muscular en la edad adulta temprana sobre el riesgo a largo plazo de ictus en hombres suecos. Ictus 2015;46: 1769-1776.<\/li>\n\n\n\n<li>H\u00f6gstr\u00f6m G, Nordstr\u00f6m A, Nordstr\u00f6m P: Una elevada forma f\u00edsica aer\u00f3bica al final de la adolescencia se asocia con un menor riesgo de infarto de miocardio m\u00e1s adelante en la vida: un estudio de cohortes a escala nacional en hombres. Eur Heart J 2014;35:3133-3140.<\/li>\n\n\n\n<li>Timpka S, Petersson IF, Zhou C, Englund M: Fuerza muscular en hombres adolescentes y riesgo de eventos de enfermedad cardiovascular y mortalidad en la mediana edad: un estudio prospectivo de cohortes. BMC Med 2014;12: 1-8.<\/li>\n\n\n\n<li>He N, Zhang Y, Zhang L, et al: Relaci\u00f3n entre la sarcopenia y las enfermedades cardiovasculares en los ancianos: una visi\u00f3n general. Front Cardiovasc Med 2021;8: 1-12.<\/li>\n\n\n\n<li>Jae SY, Lee KH, Kim HJ, et al: Asociaciones separadas y conjuntas de la aptitud cardiorrespiratoria y el envejecimiento vascular saludable con la aterosclerosis subcl\u00ednica en hombres. Hipertensi\u00f3n 2022;79: 1445-1454.<\/li>\n\n\n\n<li>Karabinus JA, Deblois JP, Keller A, et al: Asociaci\u00f3n inversa de la fuerza muscular con el grosor \u00edntima-media y extra-media de la car\u00f3tida en mujeres. Int J Sports Med 2021;42: 419-424.<\/li>\n\n\n\n<li>Albin EE, Brellenthin AG, Lang JA, et al: Aptitud cardiorrespiratoria y fuerza muscular sobre la rigidez arterial en adultos mayores. Med Sci Sports Exerc 2020;52: 1737-1744.<\/li>\n\n\n\n<li>Aengevaeren VL, Mosterd A, Sharma S, et al: Ejercicio y aterosclerosis coronaria: observaciones, explicaciones, relevancia y manejo cl\u00ednico. Circulation 2020;141: 1338-1350.<\/li>\n\n\n\n<li>N\u00e4slund U, Ng N, Lundgren A, et al: Visualizaci\u00f3n de la enfermedad ateroscler\u00f3tica asintom\u00e1tica para una prevenci\u00f3n cardiovascular \u00f3ptima (VIPVIZA): un ensayo pragm\u00e1tico, abierto, aleatorizado y controlado. Lancet 2019;393: 133-142.<\/li>\n<\/ol>\n\n<p><\/p>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>CARDIOVASC 2023; 22(1): 30-31<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una baja forma f\u00edsica y fuerza muscular en la edad adulta temprana son factores de riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV). 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