{"id":360687,"date":"2023-08-08T00:01:00","date_gmt":"2023-08-07T22:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/?p=360687"},"modified":"2023-08-21T11:38:48","modified_gmt":"2023-08-21T09:38:48","slug":"complejos-ventriculares-prematuros-en-el-tracto-de-salida-instrumental","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/complejos-ventriculares-prematuros-en-el-tracto-de-salida-instrumental\/","title":{"rendered":"Complejos ventriculares prematuros en el tracto de salida intramural"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>La ablaci\u00f3n de las arritmias del tracto de salida ventricular puede verse limitada por la localizaci\u00f3n intramural profunda de la fuente arritmog\u00e9nica. Por ello, un estudio reciente evalu\u00f3 los resultados agudos y a largo plazo de los pacientes sometidos a ablaci\u00f3n de complejos ventriculares prematuros (CVP) en el tracto de salida intramural.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p>La ablaci\u00f3n con cat\u00e9ter de radiofrecuencia (RF) es una terapia eficaz y bien establecida para las arritmias ventriculares (AV) en pacientes con y sin cardiopat\u00eda estructural [2,3]. La mayor\u00eda de las VA idiop\u00e1ticas surgen en los tractos de salida de los ventr\u00edculos derecho (RVOT) e izquierdo (LVOT) [4\u20136] y pueden tratarse con \u00e9xito desde la superficie endoc\u00e1rdica de ambos ventr\u00edculos, los senos a\u00f3rticos de Valsalva o el sistema venoso coronario distal. Ocasionalmente, sin embargo, las AV en el tracto de salida pueden tener un origen intramural profundo, lo que supone un reto particular para la ablaci\u00f3n, ya que la fuente puede no ser f\u00e1cilmente accesible para los cat\u00e9teres est\u00e1ndar de mapeo y ablaci\u00f3n. Los datos sugieren que el ~10% de las AV idiop\u00e1ticas y hasta el 20% de las arritmias del TSVI pueden originarse en focos intramurales [5,7]. En este caso, los resultados son m\u00e1s a menudo sub\u00f3ptimos, con tasas m\u00e1s elevadas de fracaso y reaparici\u00f3n de arritmias tras la ablaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>Por ello, en los \u00faltimos a\u00f1os se han desarrollado nuevas estrategias para superar las limitaciones del mapeo y la ablaci\u00f3n intramurales. Se han introducido cat\u00e9teres multielectrodo miniaturizados que permiten la cartograf\u00eda directa del septo intramural a trav\u00e9s de las venas coronarias septales [8]. Adem\u00e1s, se han desarrollado enfoques de ablaci\u00f3n no convencionales para lograr una formaci\u00f3n de lesiones m\u00e1s profunda cuando falla la ablaci\u00f3n est\u00e1ndar. Entre ellas se incluyen el uso de irrigantes poco i\u00f3nicos, la ablaci\u00f3n unipolar simult\u00e1nea o secuencial desde m\u00faltiples sitios, la ablaci\u00f3n bipolar, la ablaci\u00f3n con aguja y la ablaci\u00f3n con etanol [7,9\u201314].<\/p>\n\n<p>Un estudio multic\u00e9ntrico publicado recientemente determin\u00f3 los resultados de la ablaci\u00f3n aguda y a largo plazo en una serie reciente de pacientes con complejos ventriculares prematuros en el tracto de salida intramural y describi\u00f3 las estrategias de ablaci\u00f3n necesarias para eliminar estas arritmias [1].<\/p>\n\n<h3 id=\"corazon-estructuralmente-normal-o-miocardiopatia-no-isquemica\" class=\"wp-block-heading\">Coraz\u00f3n estructuralmente normal o miocardiopat\u00eda no isqu\u00e9mica<\/h3>\n\n<p>Un total de 92 pacientes cumplieron los criterios de inclusi\u00f3n: Edad \u226518 a\u00f1os; coraz\u00f3n estructuralmente normal o miocardiopat\u00eda no isqu\u00e9mica; ablaci\u00f3n con cat\u00e9ter de las PVC del tracto de salida; origen intramural, seg\u00fan los siguientes criterios:  <\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u22652 de los siguientes criterios: (1) activaci\u00f3n endoc\u00e1rdica o epic\u00e1rdica m\u00e1s temprana &lt;20 ms antes del QRS; (2) activaci\u00f3n similar en diferentes c\u00e1maras (dentro de los 10 ms); (3) ausencia\/supresi\u00f3n transitoria de PVC en la ablaci\u00f3n en el lugar endoc\u00e1rdico\/epic\u00e1rdico m\u00e1s temprano; o  <\/li>\n\n\n\n<li>activaci\u00f3n ventricular m\u00e1s temprana registrada en una vena coronaria septal.  <\/li>\n<\/ul>\n\n<p>En el momento de la ablaci\u00f3n, la edad media de las pacientes era de 55,3 \u00b1 14,5 a\u00f1os, el 55% (n=51) eran varones. La mayor\u00eda de los pacientes pertenec\u00edan a la clase I de la New York Heart Association (n=60; 65%), con una fracci\u00f3n de eyecci\u00f3n del VI (FEVI) media de 47,5 \u00b1 13,9% y un di\u00e1metro telediast\u00f3lico del VI de 54,5 \u00b1 6,8 mm.<\/p>\n\n<p>La carga media de PVC al inicio del estudio era del 21,5 \u00b1 10,9%. La indicaci\u00f3n m\u00e1s com\u00fan para la ablaci\u00f3n fueron las PVC sintom\u00e1ticas (n = 60; 65%), seguidas de la miocardiopat\u00eda inducida por PVC (n = 31; 34%) y un caso de fibrilaci\u00f3n ventricular inducida por PVC (n = 1; 1%). A 75 pacientes les hab\u00eda fallado al menos un f\u00e1rmaco antiarr\u00edtmico, a 24 (26%) incluso dos o m\u00e1s, de los cuales 61 (66%) hab\u00edan recibido previamente tratamiento con betabloqueantes. 26 pacientes (28%) se hab\u00edan sometido previamente a una ablaci\u00f3n sin \u00e9xito. Quince pacientes (16%) ten\u00edan dispositivos cardiacos implantables, incluidos tres marcapasos, nueve DAI bicamerales y tres DAI biventriculares (TRC-D). 16 pacientes ten\u00edan otras morfolog\u00edas de PVC (dos morfolog\u00edas de PVC diferentes en ocho y<br\/>tres o m\u00e1s morfolog\u00edas de PVC en ocho pacientes).<\/p>\n\n<p>Se realizaron resonancias magn\u00e9ticas en 35 pacientes antes de la intervenci\u00f3n, de las cuales 16 mostraron evidencias de realce tard\u00edo del miocardio con gadolinio. La localizaci\u00f3n de las cicatrices fue variable: el septo interventricular se vio afectado en el 69% de los pacientes, la pared inferior en el 69%, la pared anterior en el 25% y la pared lateral en el 31%, y la mayor\u00eda de los pacientes (81%, n=13) presentaban \u22652 regiones de cicatrices en su IRM.<\/p>\n\n<h3 id=\"morfologias-del-pvc\" class=\"wp-block-heading\">Morfolog\u00edas del PVC<\/h3>\n\n<p>De los 92 PVC, 63 ten\u00edan un patr\u00f3n de bloqueo de rama izquierda del haz (BRIHH) (68%) y 29 ten\u00edan un patr\u00f3n de bloqueo de rama derecha del haz (BRIHH) (32%). Todas presentaban un eje inferior, con ondas R monomorfas en las derivaciones inferiores. La duraci\u00f3n media del QRS fue de 151 \u00b1 17 ms. 56 pacientes ten\u00edan un eje hacia la derecha (61%) y 35 hacia la izquierda (38%) (derivaci\u00f3n isoel\u00e9ctrica I en un PVC). Las transiciones precordiales en la morfolog\u00eda del BRIHH se produjeron en V2 en seis pacientes (7%), en V3 en 41 pacientes (45%) y en V4 en 11 pacientes (12%). De los grupos de PVC con el lugar de activaci\u00f3n m\u00e1s temprano en las perforantes septales (n=13), 11 ten\u00edan morfolog\u00eda de BRIHH (83%) con transici\u00f3n en V2 (n=1; 8%), V3 (n=7; 54%), V4 (n=2; 17%) y V5 (n=1; 8%). El MDI medio fue de 0,45 \u00b1 0,8.<\/p>\n\n<h3 id=\"mapeo-y-ablacion\" class=\"wp-block-heading\">Mapeo y ablaci\u00f3n<\/h3>\n\n<p>En 18 casos, la cartograf\u00eda de alta densidad se realiz\u00f3 con cat\u00e9teres multielectrodo; en el resto, la cartograf\u00eda se realiz\u00f3 puntualmente con el cat\u00e9ter de ablaci\u00f3n. Los lugares de activaci\u00f3n m\u00e1s tempranos fueron: GCV o AIV 30,4%, LVOT o c\u00faspide a\u00f3rtica 28,2%, vena coronaria septal 14,1%, RVOT o c\u00faspide pulmonar 13,0%, RVOT y LVOT 10,9%, GCV\/AIV y LVOT 2,2% y epicardio en 1,1%. El electrograma en el lugar de activaci\u00f3n m\u00e1s precoz (endocardio, epicardio o sistema venoso coronario) precedi\u00f3 al QRS extrasist\u00f3lico en 21 \u00b1 10 ms. La cartograf\u00eda directa del septo intramural con un cable aislado o un cat\u00e9ter multielectrodo se realiz\u00f3 en 29 pacientes (32%), y la activaci\u00f3n m\u00e1s temprana dentro de una vena perforante septal se registr\u00f3 en 13 de estos casos.<\/p>\n\n<p>La ablaci\u00f3n por radiofrecuencia en un solo sitio consigui\u00f3 eliminar la PVC s\u00f3lo en una minor\u00eda de pacientes (n=7; 7,6%): desde el TSVD (n=2), desde el aspecto endoc\u00e1rdico del ostium del VI por debajo de la v\u00e1lvula a\u00f3rtica (n=1), desde el CCVI (n=2), desde el CCR (n=1) y desde la continuidad aorto-mitral (CMA) (n=1). La mayor\u00eda de los pacientes (n=85; 92%) requirieron el uso de t\u00e9cnicas de ablaci\u00f3n espec\u00edficas, incluida la ablaci\u00f3n unipolar secuencial (n=67; 73%), el lavado de bajo contenido i\u00f3nico con HNS o D5W (n=24; 26%), la ablaci\u00f3n bipolar (n=14; 15%) <strong>(Fig. 1)<\/strong> [1] y la ablaci\u00f3n con alcohol (n=1; 1%), y 23 pacientes (25%) requirieron t\u00e9cnicas \u22652. En los pacientes sometidos a ablaci\u00f3n unipolar secuencial (n=67), los lugares objetivo incluyeron el TSVD en el 58%, las c\u00faspides a\u00f3rticas en el 34%, el TSVI endoc\u00e1rdico en el 67%, el sistema venoso coronario en el 45% y el epicardio en el 1%. Las combinaciones m\u00e1s frecuentes fueron TSVI y sistema venoso coronario (n=19; 28,4%), TSVI y TSVD (n=15; 22,4%) y TSVD y c\u00faspide a\u00f3rtica (n=12; 17,9%).<\/p>\n\n<p><\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s31.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s31-1160x962.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-360352\" style=\"width:580px;height:481px\" width=\"580\" height=\"481\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s31-1160x962.jpg 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s31-800x664.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s31-2048x1699.jpg 2048w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s31-120x100.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s31-90x75.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s31-320x265.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s31-560x465.jpg 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s31-1920x1593.jpg 1920w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s31-240x199.jpg 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s31-180x149.jpg 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s31-640x531.jpg 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s31-1120x929.jpg 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s31-1600x1327.jpg 1600w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s31.jpg 2229w\" sizes=\"(max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<p>En el paciente tratado con ablaci\u00f3n con etanol, la activaci\u00f3n m\u00e1s precoz se registr\u00f3 en la cara proximal de la primera vena coronaria septal (-50 ms pre-QRS), y la ablaci\u00f3n inicial con RF fracas\u00f3 en el endocardio septal del VD y el VI. Se utiliz\u00f3 una protecci\u00f3n distal del bal\u00f3n para minimizar la zona de necrosis.<\/p>\n\n<p>En los pacientes con morfolog\u00eda de BRIHH (n=63), los PVC se eliminaron de forma aguda en el 73% de los pacientes y la carga de PVC se redujo parcialmente en el 18%. Esto se consigui\u00f3 con t\u00e9cnicas de ablaci\u00f3n espec\u00edficas en el 89% de los casos, siendo necesarias dos t\u00e9cnicas alternativas en el 30% de los casos. Las t\u00e9cnicas utilizadas fueron la irrigaci\u00f3n con iones bajos (25%), la ablaci\u00f3n unipolar secuencial (71%), la ablaci\u00f3n bipolar (16%) y la ablaci\u00f3n transcoronaria con etanol (2%). Los PVC con BRD (n=29) se eliminaron con \u00e9xito en el 79% de los casos, y la contaminaci\u00f3n por PVC se redujo parcialmente en el 14%. En el 90% de los casos se requirieron t\u00e9cnicas de ablaci\u00f3n especiales, y en el 24% de los casos fueron necesarias dos t\u00e9cnicas de ablaci\u00f3n alternativas. Las t\u00e9cnicas de ablaci\u00f3n incluyeron el lavado con iones bajos (28%), la ablaci\u00f3n unipolar secuencial (76%) y la ablaci\u00f3n bipolar (10%). Las t\u00e9cnicas de ablaci\u00f3n combinadas m\u00e1s comunes fueron la irrigaci\u00f3n de baja ionicidad en combinaci\u00f3n con la ablaci\u00f3n unipolar secuencial (n=17; 18,5%).<\/p>\n\n<p>Como ya se ha mencionado, la activaci\u00f3n m\u00e1s precoz se produjo dentro de una rama perforante septal en 13 pacientes (14%). En general, estas PVC se eliminaron desde puntos endoc\u00e1rdicos (n = 10; 83%), aunque en cinco pacientes fue necesaria la ablaci\u00f3n desde el interior del GCV<strong> (Fig. 2)<\/strong> [1]. Nueve pacientes fueron tratados con ablaci\u00f3n unipolar secuencial, y en cinco de ellos se utiliz\u00f3 tambi\u00e9n el lavado HNS. Un paciente de este grupo fue tratado con ablaci\u00f3n con etanol. Se logr\u00f3 un \u00e9xito agudo del tratamiento en 12 pacientes, mientras que dos pacientes necesitaron repetir la ablaci\u00f3n. El IDM de las PVC originadas en las perforantes septales fue de 0,48 \u00b1 0,8, que no fue diferente de las de activaci\u00f3n m\u00e1s temprana en otros sitios (0,45 \u00b1 0,8, p=0,4).<\/p>\n\n<p><\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s32.jpg\"><img decoding=\"async\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s32-1160x1226.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-360353 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 580px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 580\/613;width:580px;height:613px\" width=\"580\" height=\"613\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s32-1160x1226.jpg 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s32-800x845.jpg 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s32-120x127.jpg 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s32-90x95.jpg 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s32-320x338.jpg 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s32-560x592.jpg 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s32-240x254.jpg 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s32-180x190.jpg 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s32-640x676.jpg 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s32-1120x1184.jpg 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s32.jpg 1463w\" data-sizes=\"(max-width: 580px) 100vw, 580px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<h3 id=\"la-ablacion-de-las-pvc-intramurales-plantea-un-reto\" class=\"wp-block-heading\">La ablaci\u00f3n de las PVC intramurales plantea un reto<\/h3>\n\n<p>Al final del procedimiento, el 75% de los pacientes presentaban una supresi\u00f3n completa de las PVC (n=69) y el 16% (n=15) una reducci\u00f3n parcial de la exposici\u00f3n a las PVC. Para el 9% restante, no se encontr\u00f3 ninguna influencia en la exposici\u00f3n al PVC. Las complicaciones relacionadas con el procedimiento incluyeron dos casos de derrame peric\u00e1rdico que requirieron pericardiocentesis y un hematoma asociado al acceso vascular.<\/p>\n\n<p>El tiempo medio de seguimiento fue de 15 \u00b1 14 meses, y la carga total de PVC disminuy\u00f3 del 21,5 \u00b1 10,9% al inicio al 5,8 \u00b1 8,4% tras la ablaci\u00f3n (p&lt;0,001). En los 23 pacientes que tuvieron una respuesta parcial o nula a la ablaci\u00f3n, la carga de PVC era del 20,5 \u00b1 11,9% antes de la ablaci\u00f3n y disminuy\u00f3 al 11,1 \u00b1 10,1% despu\u00e9s de la ablaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p>16 pacientes (17%), incluidos ocho pacientes con eliminaci\u00f3n aguda satisfactoria del PVC, requirieron repetir la ablaci\u00f3n por el mismo PVC (dos procedimientos en cuatro pacientes). \u00c9stas tuvieron \u00e9xito en 14 pacientes, con ablaci\u00f3n unipolar secuencial en ocho casos y ablaci\u00f3n bipolar en siete. Otros tres pacientes fueron sometidos a ablaci\u00f3n por otra PVC (n=2) y por TV de rama del haz (n=1). Con ablaciones repetidas, se consigui\u00f3 una supresi\u00f3n completa de la PVC en el 80% de los casos y una reducci\u00f3n parcial de la carga en el 12%.<\/p>\n\n<p>Los pacientes en los que fracas\u00f3 la ablaci\u00f3n presentaban un amplio rango de FE (media de 51,9 \u00b1 16,2%). 13 de ellos eran hombres y 10 mujeres. La edad era de 55,8 \u00b1 14 a\u00f1os. La indicaci\u00f3n de la ablaci\u00f3n fueron los s\u00edntomas relacionados con la PVC en 19 casos y la miocardiopat\u00eda inducida por la PVC en cuatro casos. 17 (74%) ten\u00edan un patr\u00f3n de BRIHH (transici\u00f3n V2 en 1, transici\u00f3n V3 en 12, transici\u00f3n V4 en 3, transici\u00f3n V5 en 1) y seis (26%) ten\u00edan un patr\u00f3n de BRIHH. En los pacientes con disfunci\u00f3n del VI, la FEVI mejor\u00f3 del 32 \u00b1 10% antes de la ablaci\u00f3n al 42 \u00b1 13% despu\u00e9s de la ablaci\u00f3n (p&lt;0,01). Esto correspondi\u00f3 a un aumento medio de la FEVI del 10 \u00b1 7%.<\/p>\n\n<p><strong>Mensajes para llevarse a casa<\/strong><\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>La eliminaci\u00f3n aguda de los PVC del tracto de salida intramural se consigue en aproximadamente 3\/4 de los pacientes y a menudo es necesario repetir la ablaci\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>La ablaci\u00f3n desde la zona endoc\u00e1rdica o epic\u00e1rdica m\u00e1s temprana logra la eliminaci\u00f3n del PVC s\u00f3lo en una minor\u00eda de pacientes.<\/li>\n\n\n\n<li>En la mayor\u00eda de los casos, la supresi\u00f3n de la PVC requiere la ablaci\u00f3n en m\u00faltiples localizaciones endoc\u00e1rdicas y\/o epic\u00e1rdicas o el uso de procedimientos no convencionales, incluidas las soluciones de barrido de bajo contenido i\u00f3nico (HNS o D5W), la ablaci\u00f3n bipolar o la ablaci\u00f3n con etanol.<\/li>\n\n\n\n<li>El patr\u00f3n ECG m\u00e1s com\u00fan es un BRI con eje inferior y transici\u00f3n V3 o V4.<\/li>\n<\/ul>\n\n<p>Literatura:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Hanson M, et al.: Catheter ablation of intramural outflow tract premature ventricular complexes: a multicentre study. EP Europace 2023;<br\/><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1093\/europace\/euad100\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1093\/europace\/euad100<\/a>. <\/li>\n\n\n\n<li>Cronin EM, et al.: 2019 HRS\/EHRA\/APHRS\/LAHRS expert consensus statement on catheter ablation of ventricular arrhythmias. Europace 2019; 21: 1143\u20131144.<\/li>\n\n\n\n<li>Sorgente A, et al.: Contemporary clinical management of monomorphic idiopathic premature ventricular contractions: results of the European Heart Rhythm Association survey. Europace 2022; 24: 1006\u20131014.<\/li>\n\n\n\n<li>Yamada T, et al.: Idiopathic ventricular arrhythmias originating from the aortic root. Prevalence, electrocardiographic and electrophysiologic characteristics, and results of radiofrequency catheter ablation. J Am Coll Cardiol 2008; 52: 139\u2013147.<\/li>\n\n\n\n<li>Yamada T, et al.: Prevalence and electrocardiographic and electrophysiological characteristics of idiopathic ventricular arrhythmias originating from intramural foci in the left ventricular outflow tract. Circ Arrhythm Electrophysiol 2016; 9: 1\u201310.<\/li>\n\n\n\n<li>de Groot JR: Ablation of idiopathic ventricular arrhythmias. Neth Heart J 2018; 26: 173\u2013174.<\/li>\n\n\n\n<li>Yokokawa M, et al.: Intramural idiopathic ventricular arrhythmias originating in the intraventricular septum mapping and ablation. Circ Arrhythm Electrophysiol 2012; 5: 258\u2013263.<\/li>\n\n\n\n<li>Pothineni NVK, et al.: A novel approach to mapping and ablation of septal outflow tract ventricular arrhythmias: insights from multipolar intraseptal recordings. Heart Rhythm 2021; 18: 1445\u20131451.<\/li>\n\n\n\n<li>Neira V, et al.: Ablation strategies for intramural ventricular arrhythmias. Heart Rhythm 2020; 17: 1176\u20131184.<\/li>\n\n\n\n<li>Yang J, et al.: Outcomes of simultaneous unipolar radiofrequency catheter ablation for intramural septal ventricular tachycardia in nonischemic cardiomyopathy. Heart Rhythm 2019; 16: 863\u2013870.<\/li>\n\n\n\n<li>Koruth JS, et al.: Unusual complications of percutaneous epicardial access and epicardial mapping and ablation of cardiac arrhythmias 2011; 4:882\u201388.<\/li>\n\n\n\n<li>Tokuda M, et al.: Transcoronary ethanol ablation for recurrent ventricular tachycardia after failed catheter ablation: an update. Circ Arrhythm Electrophysiol 2011; 4: 889\u2013896.<\/li>\n\n\n\n<li>Romero J, et al.: Modern mapping and ablation techniques to treat ventricular arrhythmias from the left ventricular summit and interventricular septum. Heart Rhythm 2020; 17: 1609\u20131620.<\/li>\n\n\n\n<li>Kany S, et al.: Bipolar ablation of therapy-refractory ventricular arrhythmias: application of a dedicated approach. Europace 2022; 24: 959\u2013969.<\/li>\n<\/ol>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>CARDIOVASC 2023; 22(2): 31\u201333<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ablaci\u00f3n de las arritmias del tracto de salida ventricular puede verse limitada por la localizaci\u00f3n intramural profunda de la fuente arritmog\u00e9nica. 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