{"id":360709,"date":"2023-07-21T00:01:00","date_gmt":"2023-07-20T22:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/diagnosticos-sensibles-al-genero-en-cardiologia\/"},"modified":"2023-07-20T22:34:08","modified_gmt":"2023-07-20T20:34:08","slug":"diagnosticos-sensibles-al-genero-en-cardiologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/diagnosticos-sensibles-al-genero-en-cardiologia\/","title":{"rendered":"Diagn\u00f3sticos sensibles al g\u00e9nero en cardiolog\u00eda"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Hasta hoy, las mujeres luchan por la igualdad jur\u00eddica y social del sexo femenino. En medicina, sin embargo, la igualdad de trato orientada hacia los hombres puede tener consecuencias negativas para las mujeres. Especialmente en los aspectos que tienen en cuenta el g\u00e9nero, como en la evaluaci\u00f3n de riesgos, el diagn\u00f3stico y la terapia de diversas enfermedades relacionadas con el coraz\u00f3n, los expertos abogan por una atenci\u00f3n espec\u00edfica para cada sexo.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El coraz\u00f3n femenino no es s\u00f3lo una versi\u00f3n reducida del coraz\u00f3n masculino. Utilizando criterios de diagn\u00f3stico similares para el coraz\u00f3n de las mujeres y de los hombres, las cardiopat\u00edas suelen pasar desapercibidas en las mujeres y se diagnostican m\u00e1s tarde y con s\u00edntomas m\u00e1s graves que en los hombres. Estudios recientes sugieren que esto se debe, al menos en parte, a la falta de criterios diagn\u00f3sticos espec\u00edficos para cada sexo. Aunque es bien sabido que el coraz\u00f3n femenino es m\u00e1s peque\u00f1o que el masculino, durante mucho tiempo se ha ignorado que tambi\u00e9n tiene una arquitectura microestructural diferente. Esto tiene graves efectos sobre diversos par\u00e1metros card\u00edacos [2].<\/p>\n\n<h3 id=\"diferencias-de-genero-en-la-estructura-y-funcion-cardiacas\" class=\"wp-block-heading\">Diferencias de g\u00e9nero en la estructura y funci\u00f3n cardiacas  <\/h3>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El coraz\u00f3n de un ser humano adulto tiene el tama\u00f1o de un pu\u00f1o y pesa aproximadamente 300 g. Aunque las dimensiones del coraz\u00f3n humano suelen darse como valores fijos, su tama\u00f1o y peso no son constantes a lo largo de la vida ni son similares en mujeres y hombres, explica el Prov.-Doz. Dr. Pascal Bauer, Hospital Universitario Giessen y Marburg GmbH Cl\u00ednica M\u00e9dica I &#8211; Cardiolog\u00eda y Angiolog\u00eda Giessen [1]. Al nacer, el coraz\u00f3n humano tiene menos de una d\u00e9cima parte de la masa m\u00e1xima de un adulto. Con el aumento de la edad, el n\u00famero total de c\u00e9lulas del m\u00fasculo cardiaco sigue siendo el mismo, pero las propias c\u00e9lulas aumentan de volumen. Esto permite que el coraz\u00f3n crezca. Por t\u00e9rmino medio, la masa del coraz\u00f3n femenino adulto se sit\u00faa entre 230 y 280 g y es aproximadamente un 26% m\u00e1s ligero que el del coraz\u00f3n masculino, que pesa entre 280 y 340 g. Cuando se escala isom\u00e9tricamente al -26%, el grosor de la pared femenina y sus di\u00e1metros ventricular y auricular ser\u00edan aproximadamente (1,00-0,26)1\/3 = 0,90 veces los de sus hom\u00f3logos masculinos, lo que significa que ser\u00edan un -9,0% m\u00e1s peque\u00f1os. Tanto en las mujeres como en los hombres, la masa del coraz\u00f3n sigue aumentando con la edad. En las personas mayores, el coraz\u00f3n de las mujeres, con una masa media de 388 g, es aproximadamente un -4% m\u00e1s peque\u00f1o que el de los hombres, con una masa media de 405 g [2].<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, el coraz\u00f3n femenino y el masculino no s\u00f3lo difieren en masa y tama\u00f1o, sino que tambi\u00e9n muestran multitud de diferencias funcionales, estructurales, gen\u00e9ticas y hormonales: por ejemplo, las mujeres tienen una frecuencia cardiaca en reposo superior a la de los hombres, y su coraz\u00f3n tarda m\u00e1s en pasar de la contracci\u00f3n a la relajaci\u00f3n. Esto se debe al efecto de la testosterona durante la repolarizaci\u00f3n ventricular y puede observarse por intervalos QT m\u00e1s largos en el electrocardiograma. Esto expone a las mujeres a un mayor riesgo de arritmias inducidas por f\u00e1rmacos. Cada vez hay m\u00e1s pruebas de que tanto la progesterona como la testosterona protegen contra las arritmias cardiacas, mientras que el estr\u00f3geno puede aumentar la susceptibilidad a las arritmias. Desde una perspectiva funcional, las hormonas sexuales intervienen en la regulaci\u00f3n de la homeostasis del calcio, lo que da lugar a diferencias de sexo en la v\u00eda de acoplamiento excitaci\u00f3n-contracci\u00f3n del coraz\u00f3n. En cuanto a la funci\u00f3n cardiaca aut\u00f3noma, las mujeres tienen un mayor control vagal sobre la capacidad de respuesta simp\u00e1tica para la funci\u00f3n cardiaca que los hombres. El metabolismo mioc\u00e1rdico est\u00e1 directamente relacionado con la funci\u00f3n cardiaca; existen diferencias de sexo en el consumo mioc\u00e1rdico de ox\u00edgeno y la utilizaci\u00f3n de glucosa. Se ha demostrado que los estr\u00f3genos reducen la utilizaci\u00f3n de la glucosa, lo que significa que la oxidaci\u00f3n de los \u00e1cidos grasos es m\u00e1s responsable de la producci\u00f3n de energ\u00eda en las mujeres que en los hombres [2].<\/p>\n\n<h3 id=\"ecocardiografia-valores-normales-especificos-de-cada-sexo\" class=\"wp-block-heading\">Ecocardiograf\u00eda &#8211; Valores normales espec\u00edficos de cada sexo<\/h3>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A diferencia del coraz\u00f3n masculino, el coraz\u00f3n femenino tiene un gasto card\u00edaco menor. Con unos vol\u00famenes telediast\u00f3lico y telesist\u00f3lico de 124 y 53,53 ml, el coraz\u00f3n femenino tiene un volumen sist\u00f3lico de 69,32 ml, que es un 23% menor que el masculino, con unos vol\u00famenes telediast\u00f3lico y telesist\u00f3lico de 168,35 y 78,60 ml y un volumen sist\u00f3lico de 89,75 ml. Curiosamente, el coraz\u00f3n femenino intenta compensar esta diferencia con una frecuencia cardiaca un 6% superior, de 79,1 latidos por minuto, frente al coraz\u00f3n masculino, con 74,3 latidos por minuto. No obstante, el gasto cardiaco sigue siendo sistem\u00e1ticamente menor en las mujeres que en los hombres, 5,6 frente a 6,7 L\/min (-16%), y 4,6 frente a 5,9 L\/min (-22%). Sin embargo, el coraz\u00f3n femenino con 0,126 L\/[kg-min] tiene un valor un 21% mayor que el masculino con 0,104 L\/[kg-min], cuando se escala con la masa corporal magra femenina y masculina de 36,5 kg y 56,7 kg, respectivamente <strong>(Tabla 1)<\/strong> [2].<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab1_CV2_s27.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab1_CV2_s27-1160x1684.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-360309\" width=\"580\" height=\"842\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab1_CV2_s27-1160x1684.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab1_CV2_s27-800x1161.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab1_CV2_s27-1411x2048.png 1411w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab1_CV2_s27-120x174.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab1_CV2_s27-90x131.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab1_CV2_s27-320x465.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab1_CV2_s27-560x813.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab1_CV2_s27-240x348.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab1_CV2_s27-180x261.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab1_CV2_s27-640x929.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab1_CV2_s27-1120x1626.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab1_CV2_s27.png 1466w\" sizes=\"(max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, el coraz\u00f3n femenino tiene una contractilidad entre un 10 y un 14% mayor que el masculino. La mayor\u00eda de las tensiones registradas en el coraz\u00f3n femenino son significativamente mayores, con tensiones circunferenciales de +11 y +10% y longitudinales de +14 y +13% en los ventr\u00edculos izquierdo y derecho, respectivamente. Los \u00edndices de deformaci\u00f3n son m\u00e1s dif\u00edciles de medir y las diferencias entre sexos var\u00edan de +13 a +49%, aunque todos los \u00edndices de deformaci\u00f3n femeninos son sistem\u00e1ticamente superiores a los masculinos. Los valores indicados en el  <strong>Tablas 1 y 2  <\/strong>pueden correlacionarse mediante un simple c\u00e1lculo retrospectivo del hemisferio: Bas\u00e1ndose en los vol\u00famenes diast\u00f3lico final y sist\u00f3lico final del ventr\u00edculo izquierdo comunicados de 168,35 y 78,6 ml para el coraz\u00f3n masculino y 124 y 53,53 ml para el femenino en  <strong>Tabla 1,<\/strong>  esta estimaci\u00f3n predecir\u00eda dilataciones ventriculares izquierdas masculinas y femeninas de -22 y -24%, respectivamente, y una diferencia entre dilataciones izquierdas femeninas y masculinas de +9%. Esta estimaci\u00f3n es coherente con las diferencias medidas in vivo de +11% en la direcci\u00f3n circunferencial y +14% en la direcci\u00f3n longitudinal en <strong>la tabla 2<\/strong> [2].<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab2_CV2_s28.png\"><img decoding=\"async\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab2_CV2_s28-1160x713.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-360310 lazyload\" width=\"580\" height=\"357\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab2_CV2_s28-1160x713.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab2_CV2_s28-800x492.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab2_CV2_s28-2048x1259.png 2048w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab2_CV2_s28-120x74.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab2_CV2_s28-90x55.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab2_CV2_s28-320x197.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab2_CV2_s28-560x344.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab2_CV2_s28-1920x1181.png 1920w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab2_CV2_s28-240x148.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab2_CV2_s28-180x111.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab2_CV2_s28-640x394.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab2_CV2_s28-1120x689.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab2_CV2_s28-1600x984.png 1600w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab2_CV2_s28.png 2210w\" data-sizes=\"(max-width: 580px) 100vw, 580px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 580px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 580\/357;\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, el coraz\u00f3n femenino tiene una fracci\u00f3n de eyecci\u00f3n mayor que el masculino. El volumen telediast\u00f3lico de mujeres y hombres difiere en -26 y -23% en los ventr\u00edculos izquierdo y derecho, respectivamente, lo que concuerda con la diferencia de masa cardiaca total de mujeres y hombres de -26%. Al mismo tiempo, el volumen telesist\u00f3lico de mujeres y hombres difiere en -32 y -35% para los ventr\u00edculos izquierdo y derecho, respectivamente. Estas cifras indican que el coraz\u00f3n sist\u00f3lico femenino es desproporcionadamente m\u00e1s peque\u00f1o que el masculino. Estas diferencias de volumen se traducen en una mayor fracci\u00f3n de eyecci\u00f3n de +7 y +11% para los ventr\u00edculos izquierdo y derecho de las mujeres en comparaci\u00f3n con los hombres [2].<\/p>\n\n<h3 id=\"diagnostico-por-ecg-diferencias-especificas-de-genero\" class=\"wp-block-heading\">Diagn\u00f3stico por ECG &#8211; diferencias espec\u00edficas de g\u00e9nero<\/h3>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las diferencias anat\u00f3micas entre pacientes masculinos y femeninos no pocas veces plantean retos en la colocaci\u00f3n de los electrodos y la adquisici\u00f3n precisa del ECG. Por desgracia, los errores anat\u00f3micos de colocaci\u00f3n de los electrodos del ECG son frecuentes y tienen un impacto considerable en el diagn\u00f3stico cl\u00ednico, explica el Prof. Dr. Carsten Jungbauer, Cl\u00ednica del Hospital Universitario de Ratisbona y Policl\u00ednica de Medicina Interna II, Cardiolog\u00eda de Ratisbona (D) [3].  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las causas de la mala colocaci\u00f3n incluyen factores del paciente tanto modificables como no modificables, como el h\u00e1bito corporal, la posici\u00f3n del cuerpo, la falta de conciencia anat\u00f3mica, la falta de confianza, la competencia o incluso el exceso de confianza. S\u00f3lo el 50% de las enfermeras y &lt;el 20% de los cardi\u00f3logos colocaron correctamente las derivaciones precordiales V1 y V2 [4]. Las directrices y recomendaciones de la SCST<em> (Society for Cardiological Science and Technology<\/em> ) establecen que los electrodos V4, V5 y V6 deben colocarse bajo el pecho en las mujeres cuando el tejido mamario cubra las posiciones anat\u00f3micas correctas <strong>(Fig. 1)<\/strong> [5,6]. Tambi\u00e9n se requiere cierta precauci\u00f3n y tacto al levantar el pecho para colocar los electrodos [6]. El pecho s\u00f3lo debe levantarse con el dorso de la mano. En un estudio realizado, se descubri\u00f3 que el 52% de las mujeres prefer\u00edan que los electrodos se colocaran en el tejido mamario por considerarlo menos intrusivo, el 38% se mostraban indiferentes y el 10% prefer\u00edan la colocaci\u00f3n bajo el pecho [5].<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s28.png\"><img decoding=\"async\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s28-1160x844.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-360313 lazyload\" width=\"580\" height=\"422\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s28-1160x844.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s28-800x582.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s28-120x87.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s28-90x65.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s28-320x233.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s28-560x407.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s28-240x175.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s28-180x131.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s28-640x466.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s28-1120x815.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb1_CV2_s28.png 1471w\" data-sizes=\"(max-width: 580px) 100vw, 580px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 580px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 580\/422;\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<h3 id=\"conceptos-basicos-del-ecg-hombre-frente-a-mujer\" class=\"wp-block-heading\">Conceptos b\u00e1sicos del ECG: hombre frente a mujer<\/h3>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El complejo QRS (complejo ventricular) se caracteriza por una cierta variabilidad. <strong>La tabla 3<\/strong> [7] muestra las diferencias entre sexos, as\u00ed como las diferencias relacionadas con la edad y las diferencias entre etnias. Adem\u00e1s, un examen detallado de los valores individuales muestra una duraci\u00f3n continua del QRS &lt;100 ms. En la pr\u00e1ctica cl\u00ednica, una duraci\u00f3n del QRS de &gt;120 ms es bastante anormal en hombres y mujeres. La amplitud del complejo QRS tambi\u00e9n muestra diferencias de g\u00e9nero. Los hombres muestran valores significativamente m\u00e1s altos en la amplitud media de V2, que disminuyen con la edad. Mientras que para las mujeres, los valores permanecen relativamente constantes. Esto corresponde a la masa ventricular izquierda (\u00edndice de masa del VI), que disminuye con la edad en los hombres pero permanece constante en las mujeres [7].<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab3_CV2_s29.png\"><img decoding=\"async\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab3_CV2_s29-1160x479.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-360316 lazyload\" width=\"580\" height=\"240\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab3_CV2_s29-1160x479.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab3_CV2_s29-800x330.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab3_CV2_s29-2048x845.png 2048w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab3_CV2_s29-120x50.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab3_CV2_s29-90x37.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab3_CV2_s29-320x132.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab3_CV2_s29-560x231.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab3_CV2_s29-1920x792.png 1920w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab3_CV2_s29-240x99.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab3_CV2_s29-180x74.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab3_CV2_s29-640x264.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab3_CV2_s29-1120x462.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab3_CV2_s29-1600x660.png 1600w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/tab3_CV2_s29.png 2189w\" data-sizes=\"(max-width: 580px) 100vw, 580px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 580px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 580\/240;\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los estiramientos ST muestran una imagen comparable en cuanto a las diferencias de g\u00e9nero. Tambi\u00e9n en este caso se observa una disminuci\u00f3n con la edad en los hombres, mientras que los valores en las mujeres permanecen relativamente constantes [7]. Esto tambi\u00e9n se refleja en las directrices sobre el infarto de miocardio con elevaci\u00f3n del segmento ST. En el contexto cl\u00ednico correcto, la elevaci\u00f3n del segmento ST (medida en el punto J) se considera indicativa de oclusi\u00f3n arterial coronaria aguda en los siguientes casos: Al menos dos derivaciones contiguas con elevaci\u00f3n del segmento ST \u22652,5 mm en hombres &lt;40 Jahre und \u22652 mm bei M\u00e4nnern&gt;40 a\u00f1os. En las mujeres, \u22651,5 mm en las derivaciones V2-V3 y\/o \u22651 mm en las dem\u00e1s derivaciones (en ausencia de hipertrofia ventricular izquierda o bloqueo de rama izquierda del haz) [8].<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La prolongaci\u00f3n del tiempo QT suele estar asociada a la hipopotasemia, la hipocalcemia o la medicaci\u00f3n (por ejemplo, antibi\u00f3ticos). La diferencia media entre hombres y mujeres es de 10 ms. El l\u00edmite superior de la norma QTc es de 460 ms en las mujeres y de 450 ms en los hombres [7]. Lo que tambi\u00e9n se refleja en las directrices donde los hombres obtienen un punto en la calculadora QT si el tiempo QT est\u00e1 entre 450-460 ms [7]. Curiosamente, la prolongaci\u00f3n por un f\u00e1rmaco antiarr\u00edtmico de clase III en las mujeres se asocia con los niveles de progesterona durante el ciclo menstrual. Por tanto, muchas mujeres est\u00e1n predispuestas a un mayor riesgo de arritmia durante la menstruaci\u00f3n y la fase ovulatoria en comparaci\u00f3n con la fase l\u00fatea [9].<\/p>\n\n<h3 id=\"adaptaciones-especificas-de-genero-en-las-enfermedades-cardiovasculares\" class=\"wp-block-heading\">Adaptaciones espec\u00edficas de g\u00e9nero en las enfermedades cardiovasculares<\/h3>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los estudios epidemiol\u00f3gicos han demostrado que las mujeres constituyen la mayor\u00eda de los pacientes con IC-FEp (insuficiencia cardiaca con fracci\u00f3n de eyecci\u00f3n preservada) y que el sexo femenino es uno de los factores diferenciadores m\u00e1s fuertes entre la IC-FEp y la insuficiencia cardiaca con fracci\u00f3n de eyecci\u00f3n reducida (IC-FEr). La fracci\u00f3n de eyecci\u00f3n del VI (FE) aumenta con la edad en ambos sexos, aunque es m\u00e1s pronunciada en las mujeres. Sin embargo, a pesar de su mayor FE global, las mujeres muestran una mayor reducci\u00f3n de la velocidad de contracci\u00f3n sist\u00f3lica longitudinal con la edad. A nivel celular, el n\u00famero de cardiomiocitos al nacer es similar entre los sexos, pero en las mujeres que envejecen se produce una disminuci\u00f3n relativamente menor del n\u00famero y la masa de cardiomiocitos, y una menor tendencia a la hipertrofia cardiomioc\u00edtica y al remodelado exc\u00e9ntrico del VI que en los hombres [10].<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El envejecimiento cardiaco predispone a las mujeres mayores a la insuficiencia cardiaca pulmonar, ya que el remodelado conc\u00e9ntrico del VI y la disfunci\u00f3n diast\u00f3lica son caracter\u00edsticas distintivas de la insuficiencia cardiaca pulmonar y son m\u00e1s pronunciadas en las mujeres con insuficiencia cardiaca pulmonar que en los hombres con insuficiencia cardiaca pulmonar. En el esfuerzo, un mayor aumento de la elasticidad diast\u00f3lica del VI en las mujeres en comparaci\u00f3n con los hombres, junto con una menor reserva cronotr\u00f3pica y contr\u00e1ctil, contribuye a la intolerancia al ejercicio, una caracter\u00edstica cl\u00ednica clave de la IC-FEM. En particular, el menor tama\u00f1o de la c\u00e1mara del VI en las mujeres significa que dependen en mayor medida de un aumento de la frecuencia cardiaca para satisfacer las demandas de gasto cardiaco del ejercicio; por lo tanto, la incompetencia cronotr\u00f3pica puede contribuir m\u00e1s a la reducci\u00f3n del consumo m\u00e1ximo de ox\u00edgeno en las mujeres con IC-FEM que en los hombres [10].<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La hipertensi\u00f3n pulmonar (HP) es una caracter\u00edstica fisiopatol\u00f3gica y cl\u00ednica importante de la IC-FEM. Aunque el aumento de las presiones de llenado del VI y de la AI son fundamentales para la causa de la HP en la IC-FEp, es probable que existan otros factores precipitantes que afecten a la circulaci\u00f3n pulmonar, sobre todo en las mujeres. La HP combinada pre y postcapilar se desarrolla en un subgrupo de pacientes con IC-FEM y se ve favorecida por la edad avanzada y las cardiopat\u00edas valvulares, en particular la regurgitaci\u00f3n mitral, m\u00e1s frecuente en las mujeres. Las mujeres tambi\u00e9n son m\u00e1s susceptibles a la hipertensi\u00f3n arterial pulmonar idiop\u00e1tica, con un aumento de la vasoconstricci\u00f3n pulmonar y de la remodelaci\u00f3n intr\u00ednseca de la arteria pulmonar, que afecta cuatro veces m\u00e1s a las mujeres que a los hombres. Esto puede indicar diferencias de g\u00e9nero subyacentes en el remodelado y la reactividad vascular pulmonar [10].<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta asociaci\u00f3n entre la funci\u00f3n vascular pulmonar, las mujeres y la IC-FEp se pone de relieve en un estudio que descubri\u00f3 que el 82% de los pacientes con IC-FEp y HP eran mujeres, en comparaci\u00f3n con el 58% de los pacientes sin HP. La fisiopatolog\u00eda subyacente es compleja. Durante la carga salina r\u00e1pida, se produce un mayor aumento de la presi\u00f3n capilar pulmonar en cu\u00f1a en las mujeres mayores que en los hombres, lo que se asocia a un mayor aumento de la presi\u00f3n auricular derecha, lo que puede indicar una funci\u00f3n diast\u00f3lica auricular izquierda relativamente deteriorada y una mayor restricci\u00f3n peric\u00e1rdica en las mujeres. Curiosamente, la pendiente de la relaci\u00f3n entre la presi\u00f3n media de la arteria pulmonar y el volumen de suero infundido es m\u00e1s pronunciada tanto en las mujeres j\u00f3venes como en las mayores, lo que sugiere una menor reserva para la dilataci\u00f3n de la arteria pulmonar mediada por flujo en comparaci\u00f3n con los hombres [10].<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La hipertensi\u00f3n es m\u00e1s frecuente en las mujeres con insuficiencia cardiaca (IC) que en los hombres, 50% y 40% respectivamente. Adem\u00e1s, la hipertensi\u00f3n arterial aumenta tres veces el riesgo de IC en las mujeres, frente a dos veces en los hombres. Esto podr\u00eda explicarse por un mayor \u00edndice de aumento entre la presi\u00f3n arterial perif\u00e9rica y central en las mujeres en comparaci\u00f3n con los hombres, lo que contribuye a un mayor da\u00f1o de los \u00f3rganos finales, incluida la hipertrofia del VI. Se observa una correlaci\u00f3n directa entre el \u00edndice de aumento carot\u00eddeo y la disfunci\u00f3n diast\u00f3lica en las mujeres, pero no en los hombres. Las mujeres se adaptan de forma diferente a la sobrecarga de presi\u00f3n que los hombres, con una remodelaci\u00f3n m\u00e1s pronunciada de naturaleza conc\u00e9ntrica que exc\u00e9ntrica y una respuesta m\u00e1s profunda a la hipertensi\u00f3n y la obesidad que los hombres [10].<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Enfermedad arterial coronaria: <\/strong>Aunque los hombres tienen m\u00e1s probabilidades de sufrir lesiones coronarias obstructivas, las mujeres son m\u00e1s propensas a la disfunci\u00f3n microvascular y endotelial, paredes arteriales m\u00e1s gruesas con enfermedad coronaria no obstructiva y espasmo vascular. Las mayores tasas de angina debidas a la disfunci\u00f3n microvascular coronaria en las mujeres conducen a la hipertrofia y la fibrosis. Los datos recientes del estudio ARIC<em>(Atherosclerosis Risk in Communities<\/em>) han demostrado que la caracterizaci\u00f3n de la microvasculatura de la retina mediante fotograf\u00eda retiniana a\u00f1ade valor a las directrices pr\u00e1cticas actuales en la predicci\u00f3n de eventos de cardiopat\u00eda coronaria en mujeres, pero no en hombres. Se ha demostrado que la rarefacci\u00f3n microvascular y la isquemia desempe\u00f1an un papel importante en la fisiopatolog\u00eda de la IC-FEM [10].<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Arritmias cardiacas: La figura 2<\/strong> [11] muestra que las taquicardias por reentrada auriculoventricular son m\u00e1s frecuentes en los hombres, mientras que las taquicardias por reentrada nodal AV son m\u00e1s probables en las mujeres. Si nos fijamos en las arritmias ventriculares idiop\u00e1ticas, las mujeres son m\u00e1s propensas a tener un tracto de salida ventricular derecho de arritmias ventriculares, mientras que los hombres son m\u00e1s propensos a tener un tracto de salida ventricular izquierdo de arritmias ventriculares o arritmias ventriculares desde la profundidad del ventr\u00edculo izquierdo. Los s\u00edntomas y la frecuencia de las arritmias en las mujeres dependen del ciclo menstrual. Las mujeres tambi\u00e9n tienen un mayor riesgo de no ser atendidas con un DAI, un mayor riesgo de eventos malignos en el s\u00edndrome de QT largo en la edad adulta y una mayor incidencia de desacoplamiento, mientras que los hombres son m\u00e1s propensos a desarrollar fibrilaci\u00f3n ventricular [11].<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s30.png\"><img decoding=\"async\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s30-1160x1046.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-360319 lazyload\" width=\"580\" height=\"523\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s30-1160x1046.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s30-800x721.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s30-2048x1847.png 2048w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s30-120x108.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s30-90x81.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s30-320x289.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s30-560x505.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s30-1920x1731.png 1920w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s30-240x216.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s30-180x162.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s30-640x577.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s30-1120x1010.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s30-1600x1443.png 1600w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/abb2_CV2_s30.png 2188w\" data-sizes=\"(max-width: 580px) 100vw, 580px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 580px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 580\/523;\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Fibrilaci\u00f3n auricular: <\/strong>Las mujeres tienen un \u00edndice de volumen de la AI mayor y una eficiencia de la AI menor en la fibrilaci\u00f3n auricular que los hombres. Adem\u00e1s, la fibrilaci\u00f3n auricular parece aumentar el riesgo de IC en las mujeres. Tienen m\u00e1s probabilidades de sufrir palpitaciones y ansiedad, as\u00ed como hipertensi\u00f3n, cardiopat\u00edas valvulares y puntuaciones m\u00e1s bajas en calidad de vida. En <em> un<\/em> an\u00e1lisis del estudio TOPCAT <em>(Treatment of Preserved Cardiac Function HF With an Aldosterone Antagonist Trial)<\/em>, la fibrilaci\u00f3n auricular se asoci\u00f3 a un mayor riesgo de hospitalizaci\u00f3n en las mujeres en comparaci\u00f3n con los hombres con IC-FEp, lo que sugiere que la fibrilaci\u00f3n auricular desempe\u00f1a un papel m\u00e1s importante en las mujeres con IC-FEp [10]. Las mujeres a las que se diagnostica m\u00e1s tarde en el curso de la enfermedad tienen menos probabilidades de ser remitidas a centros o cl\u00ednicas especializadas. El sexo femenino tambi\u00e9n se asocia a un mayor riesgo de episodios tromboemb\u00f3licos y las mujeres siguen teniendo una mayor tasa de recurrencia tras el aislamiento de venas pulmonares, con m\u00e1s complicaciones [11].<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Congreso: 89\u00aa Conferencia Anual de la DGK<\/em><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Literatura:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Bauer P: Geschlechterunterschiede in der ECHO-Diagnostik. 89. Jahrestagung der DGK, 12.04.2023, Sitzung: Geschlechtersensible Diagnostik in der Kardiologie.<\/li>\n\n\n\n<li>Pierre SR, et al: Sex Matters: A Comprehensive Comparison of Female and Male Hearts. Front. Physiol 2022, <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3389\/fphys.2022.831179\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/doi.org\/10.3389\/fphys.2022.831179.<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Jungbauer C: Geschlechterunterschiede in der EKG-Diagnostik. 89. Jahrestagung der DGK, 12.04.2023, Sitzung: Geschlechtersensible Diagnostik in der Kardiologie.<\/li>\n\n\n\n<li>Khunti K: Interpretaci\u00f3n precisa de la colocaci\u00f3n de electrodos del ECG de 12 derivaciones: una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica. Health Educ J 2014; 73(5): 610\u2013623.<\/li>\n\n\n\n<li>Hadjiantoni A, et al.: Is the Correct Anatomical Placement of the Electrocardiogram (ECG) Electrodes Essential to Diagnosis in the Clinical Setting: A Systematic Review. Cardiology and Cardiovascular Medicine 5 (2021): 182\u2013200.<\/li>\n\n\n\n<li>Campbell B, et al.: Clinical Guidelines by Consensus: Recording a standard 12-lead electrocardiogram. An approved method by the Society for Cardiological Science and Technology (SCST) 2017.<\/li>\n\n\n\n<li>Kerkhof PLM, Miller VM: Sex-Specific Analysis of Cardiovascular Function Preface. In SEX-SPECIFIC ANALYSIS OF CARDIOVASCULAR FUNCTION, 2018 (Vol. 1065, pp. VII\u2013VIII). (Advances in Experimental Medicine and Biology).<\/li>\n\n\n\n<li>Ibanez B, et al: 2017 ESC Guidelines for the mana\u00adgement of acute myocardial infarction in patients presenting with ST-segment elevation: The Task Force for the management of acute myocardial infarction in patients presenting with ST-segment elevation of the European Society of Cardiology (ESC). European Heart Journal, Volume 39, Issue 2, 07 January 2018, Pages 119\u2013177,<br\/><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1093\/eurheartj\/ehx393\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1093\/eurheartj\/ehx393<\/a>.<\/li>\n\n\n\n<li>Zeppenfeld K, et al.: 2022 ESC Guidelines for the management of patients with ventricular arrhythmias and the prevention of sudden cardiac death: Developed by the task force for the management of patients with ventricular arrhythmias and the prevention of sudden cardiac death of the European Society of Cardiology (ESC) Endorsed by the Association for European Paediatric and Congenital Cardiology (AEPC). European Heart Journal, Volume 43, Issue 40, 21 October 2022, Pages 3997\u20134126, <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1093\/eurheartj\/ehac262.\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1093\/eurheartj\/ehac262. <\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Beale AL, et al.: Sex Differences in Cardiovascular Pathophysiology. Why Women Are Overrepresented in Heart Failure With Preserved Ejection Fraction. Circulation 2018, <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1161\/CIRCULATIONAHA.118.034271\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1161\/CIRCULATIONAHA.118.034271<\/a>. <\/li>\n\n\n\n<li>Ehdaie A, et al.: Sex Differences in Cardiac Arrhyth\u00admias: Clinical and Research Implications. Circ Arrhythm Electrophysiol 2018; doi: 10.1161\/CIRCEP.117.005680.<\/li>\n<\/ol>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><em>CARDIOVASC 2023; 22(2): 26\u201330<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hasta hoy, las mujeres luchan por la igualdad jur\u00eddica y social del sexo femenino. 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