{"id":364682,"date":"2023-10-16T00:01:00","date_gmt":"2023-10-15T22:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/?p=364682"},"modified":"2023-08-28T15:42:03","modified_gmt":"2023-08-28T13:42:03","slug":"necesidad-de-insulina-tres-veces-superior-a-la-del-tipo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/necesidad-de-insulina-tres-veces-superior-a-la-del-tipo-2\/","title":{"rendered":"Necesidad de insulina tres veces superior a la del tipo 2"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>La <em> diabetes <\/em>mellitus <em> postpancreatitis (DB <\/em>PP) es una consecuencia frecuente de la pancreatitis cr\u00f3nica (PC). Sin embargo, los pacientes con PPDM suelen clasificarse err\u00f3neamente como diab\u00e9ticos de tipo 2. Sin embargo, las complicaciones cl\u00ednicamente significativas pueden ser m\u00e1s frecuentes en la PPDM, y la insulina y la metformina se prescriben con m\u00e1s frecuencia, lo que sugiere un fenotipo m\u00e1s agresivo que en la DMT2. Es necesario un mayor conocimiento de la PPDM para optimizar la gesti\u00f3n de la enfermedad.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p>La pancreatitis cr\u00f3nica puede deteriorar gravemente la calidad de vida y tambi\u00e9n puede tener consecuencias mortales a largo plazo. La PC se caracteriza por la inflamaci\u00f3n, la destrucci\u00f3n fibr\u00f3tica progresiva del tejido glandular o la obstrucci\u00f3n de los conductos excretores, lo que conduce a un deterioro irreversible de las funciones tanto exocrinas como endocrinas. Las complicaciones a largo plazo incluyen dolor abdominal, insuficiencia pancre\u00e1tica exocrina, desnutrici\u00f3n, baja densidad mineral \u00f3sea, pseudoquistes, complicaciones vasculares espl\u00e1cnicas, diabetes mellitus y c\u00e1ncer de p\u00e1ncreas. Aunque la diabetes es una complicaci\u00f3n frecuente de la PC, entre el 5% y m\u00e1s del 80% var\u00eda mucho y depende en gran medida de la etiolog\u00eda, la ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica y la duraci\u00f3n del seguimiento.<\/p>\n\n<p>Hasta el momento, no existen criterios de diagn\u00f3stico estandarizados para la diabetes debida a la pancreatitis. Recientemente, se ha propuesto una definici\u00f3n de la DMSP en un intento de simplificar la distinci\u00f3n con respecto a otros tipos de diabetes (principalmente diabetes tipo 1 y tipo 2), lo que podr\u00eda ayudar a que la DMSP fuera mejor reconocida por los m\u00e9dicos de las distintas especialidades que tratan con frecuencia a estos pacientes. Seg\u00fan este concepto, debe sospecharse una DPPD en todos los adultos con antecedentes de pancreatitis que cumplan los criterios diagn\u00f3sticos de diabetes de <em>la Asociaci\u00f3n Americana de Diabetes<\/em> (ADA). La diabetes tipo 1 o tipo 2 confirmada antes del primer ataque de pancreatitis o la hiperglucemia inducida por el ejercicio durante la pancreatitis (o en los 3 meses siguientes) excluye el diagn\u00f3stico de DPPD.  <\/p>\n\n<p>Los pacientes con PPDM pueden desarrollar complicaciones agudas potencialmente mortales debido a la &#8220;diabetes fr\u00e1gil&#8221;, en la que los niveles de glucosa fluct\u00faan r\u00e1pidamente de la hiperglucemia a la hipoglucemia grave tras la administraci\u00f3n de insulina ex\u00f3gena, en ausencia de una respuesta hormonal contrarreguladora. Adem\u00e1s, se cree que las complicaciones diab\u00e9ticas son m\u00e1s pronunciadas en la DMDPP que en la diabetes tipo 2, pero debido a la escasez de pruebas no est\u00e1 claro si estas suposiciones se traducen en resultados negativos cl\u00ednicamente relevantes. Cient\u00edficos dirigidos por la Dra. Ana Dugic, del Karolinska Institutet de Estocolmo, investigaron esta cuesti\u00f3n en un an\u00e1lisis retrospectivo [1].<\/p>\n\n<h3 id=\"la-incidencia-acumulada-aumenta-con-los-anos\" class=\"wp-block-heading\">La incidencia acumulada aumenta con los a\u00f1os<\/h3>\n\n<p>Los autores realizaron un estudio de cohortes con datos recogidos retrospectivamente de pacientes con par\u00e1lisis cerebral definida tratados en el Hospital Universitario Karolinska entre enero de 1999 y diciembre de 2020. Se realiz\u00f3 un an\u00e1lisis de regresi\u00f3n de Cox por causas espec\u00edficas para evaluar los factores predictivos de la DPPD. Se utiliz\u00f3 el modelo de riesgo de subdistribuci\u00f3n de Fine-Gray para estimar el riesgo de complicaciones y la necesidad de terapia, considerando la muerte como un riesgo concurrente.<\/p>\n\n<p>Se identificaron 481 pacientes con PC. En el momento del diagn\u00f3stico de PC, el 23% de los pacientes ten\u00edan diabetes de tipo 2 (n=109). 246 personas no ten\u00edan diabetes y 126 desarrollaron PPDM durante el curso de su enfermedad, con una incidencia acumulada de PPDM que aumentaba con el tiempo: a los 5 a\u00f1os era del 5,1%, a los 10 a\u00f1os del 13,2%, a los 15 a\u00f1os del 27,5% y a los 20 a\u00f1os del 38,9%.<strong>  (Fig. 1).<\/strong>  En comparaci\u00f3n con los pacientes con PC sin diabetes, los pacientes con PPDM eran predominantemente varones (55% frente a 75%), ten\u00edan con m\u00e1s frecuencia una etiolog\u00eda alcoh\u00f3lica (44% frente a 62%) y pancreatitis aguda previa. El \u00fanico predictor independiente de DPP fue la presencia de calcificaciones pancre\u00e1ticas (aHR=2,45; IC 95%: 1,30-4,63). Los pacientes con PPDM presentaban tasas m\u00e1s elevadas de microangiopat\u00eda (aSHR=1,59; IC 95%: 1,02-2,52) e infecci\u00f3n (aSHR=4,53; IC 95%: 2,60-9,09) en comparaci\u00f3n con los pacientes con CP y diabetes tipo 2 (DMT2). La tasa de uso de insulina fue tres veces mayor, mientras que la metformina se tom\u00f3 dos veces m\u00e1s a menudo en la misma comparaci\u00f3n.<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/abb1_GP1_s24.png\"><img decoding=\"async\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/abb1_GP1_s24.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-364565 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 1457px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1457\/1063;width:500px\" width=\"500\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/abb1_GP1_s24.png 1457w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/abb1_GP1_s24-800x584.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/abb1_GP1_s24-1160x846.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/abb1_GP1_s24-120x88.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/abb1_GP1_s24-90x66.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/abb1_GP1_s24-320x233.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/abb1_GP1_s24-560x409.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/abb1_GP1_s24-240x175.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/abb1_GP1_s24-180x131.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/abb1_GP1_s24-640x467.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/abb1_GP1_s24-1120x817.png 1120w\" data-sizes=\"(max-width: 1457px) 100vw, 1457px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<p>Sin embargo, se ha demostrado que las biguanidas tienen un beneficio en la supervivencia de los pacientes con EMPP. Dado que los pacientes con pancreatitis cr\u00f3nica tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedades pancre\u00e1ticas, las propiedades antineopl\u00e1sicas de la metformina para los pacientes con PPDM podr\u00edan ser de Curiosamente, no se encontr\u00f3 ninguna asociaci\u00f3n entre los episodios previos de pancreatitis aguda y el riesgo de PPDM en los pacientes con PC, escriben los autores. Esto sugiere que el mecanismo subyacente al riesgo dos veces mayor de diabetes en pacientes con pancreatitis aguda (pero sin PC) descrito en estudios basados en la poblaci\u00f3n no parece aplicarse a la mayor\u00eda de los pacientes con PC. Por lo tanto, podr\u00eda sospecharse que la diabetes en el contexto de la pancreatitis aguda est\u00e1 mediada por mecanismos diferentes que en el desarrollo de diabetes en pacientes con enfermedad cr\u00f3nica.<\/p>\n\n<h3 id=\"metformina-con-beneficio-para-la-supervivencia\" class=\"wp-block-heading\">Metformina con beneficio para la supervivencia<\/h3>\n\n<p>Afirm\u00f3 que su estudio era el primero en examinar las complicaciones microvasculares en la DMSP y demostr\u00f3 una mayor tasa de complicaciones cl\u00ednicamente significativas como neuropat\u00eda, nefropat\u00eda y retinopat\u00eda en pacientes con DMSP en comparaci\u00f3n con los pacientes de CP con diabetes de tipo 2. Adem\u00e1s, al comparar los dos grupos, la tasa de infecci\u00f3n fue 4,5 veces mayor en los pacientes con PPDM y la necesidad de insulina fue tres veces mayor en los pacientes con PPDM en comparaci\u00f3n con los pacientes con CP y diabetes tipo 2. En general, estos datos ponen de relieve un fenotipo de la enfermedad m\u00e1s agresivo en la EMPP y la necesidad de iniciar antes el tratamiento, seg\u00fan el Dr. Dugic et al. Las biguanidas se aconsejan como primera opci\u00f3n de tratamiento y se ha recomendado la terapia continua con biguanidas independientemente de las necesidades de insulina de los pacientes.  <\/p>\n\n<p>Los pacientes con PPDM, a menudo clasificados err\u00f3neamente como DMT2, suelen ser tratados con insulina como monoterapia o cambiados directamente a insulina tras un breve ensayo de reducci\u00f3n oral de la glucosa. A diferencia de la insulina, puede suponer un beneficio adicional.<\/p>\n\n<p>Otros f\u00e1rmacos antidiab\u00e9ticos, en cambio, conllevan riesgos: Con las sulfonilureas, existe riesgo de hipoglucemia, y con los inhibidores SGLT2, de cetoacidosis diab\u00e9tica en pacientes con deficiencia absoluta de insulina. Se encontr\u00f3 una asociaci\u00f3n significativa con la pancreatitis en el caso de los inhibidores de la DPP4, pero no en el de los agonistas del receptor GLP1. Por lo tanto, un diagn\u00f3stico correcto y a tiempo de la PPDM es de gran importancia para la elecci\u00f3n del tratamiento antidiab\u00e9tico, concluyen los autores.<\/p>\n\n<p>Fuente:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Dugic A, Hagstr\u00f6m H, Dahlman I, et al: La diabetes mellitus postpancreatitis es frecuente en la pancreatitis cr\u00f3nica y se asocia a resultados adversos. United European Gastroenterol Journal 2023; 11: 79-91; doi: 10.1002\/ueg2.12344.<\/li>\n<\/ol>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>PR\u00c1CTICA DE LA GASTROENTEROLOG\u00cdA 2023; 1(1): 24-25<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La diabetes mellitus postpancreatitis (DB PP) es una consecuencia frecuente de la pancreatitis cr\u00f3nica (PC). Sin embargo, los pacientes con PPDM suelen clasificarse err\u00f3neamente como diab\u00e9ticos de tipo 2. Sin&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":364685,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Diabetes postpancreatitis  ","footnotes":""},"category":[11352,11475,11478,11358,11288,11552],"tags":[70741,12339,70743,12033,11666,14492,70738],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-364682","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-endocrinologia-y-diabetologia","category-estudios","category-formacion-continua","category-gastroenterologia-y-hepatologia","category-medicina-interna-general","category-rx-es","tag-carga-de-la-enfermedad-es","tag-diabetes-mellitus-es","tag-diabetes-postpancreatitis","tag-diabetes-tipo-2-es-2","tag-metformina","tag-pancreatitis","tag-ppdm-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-19 01:34:39","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/364682","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=364682"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/364682\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":364686,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/364682\/revisions\/364686"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/364685"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=364682"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=364682"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=364682"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=364682"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}