{"id":365433,"date":"2023-10-22T00:01:00","date_gmt":"2023-10-21T22:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/lesiones-precancerosas-cuales-son-los-factores-de-riesgo-de-progresion\/"},"modified":"2023-09-14T16:07:02","modified_gmt":"2023-09-14T14:07:02","slug":"lesiones-precancerosas-cuales-son-los-factores-de-riesgo-de-progresion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/lesiones-precancerosas-cuales-son-los-factores-de-riesgo-de-progresion\/","title":{"rendered":"Lesiones precancerosas: \u00bfcu\u00e1les son los factores de riesgo de progresi\u00f3n?"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Las queratosis act\u00ednicas (QA) est\u00e1n asociadas al carcinoma de c\u00e9lulas escamosas, pero se sabe poco sobre el riesgo de progresi\u00f3n de las lesiones individuales. Sin embargo, la carcinog\u00e9nesis de campo o un mayor n\u00famero de lesiones y la extensi\u00f3n de la hiperproliferaci\u00f3n de c\u00e9lulas queratinoc\u00edticas at\u00edpicas parecen ser factores relevantes. Una herramienta buena y factible para evaluar la gravedad de la QA y valorar el \u00e9xito del tratamiento es la puntuaci\u00f3n AKASI. El diagn\u00f3stico de la QA puede confirmarse hoy en d\u00eda mediante modernos procedimientos no invasivos.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p>Las queratosis act\u00ednicas (QA) se encuentran entre las dermatosis m\u00e1s comunes de la piel da\u00f1ada cr\u00f3nicamente por el sol. Se trata de lesiones cut\u00e1neas precancerosas resultantes de la proliferaci\u00f3n de queratinocitos at\u00edpicos en la piel da\u00f1ada por los rayos UV, que afectan sobre todo a la cara, el cuero cabelludo sin pelo y las extremidades. Seg\u00fan datos epidemiol\u00f3gicos, la prevalencia de la QA en personas mayores de 60 a\u00f1os se sit\u00faa entre el 20 y el 35% [1\u20133].<\/p>\n\n<h3 id=\"la-qa-es-una-afeccion-precancerosa-facultativa\" class=\"wp-block-heading\">La QA es una afecci\u00f3n precancerosa facultativa  <\/h3>\n\n<p>Un estudio de cohortes con un periodo de seguimiento de 5 a\u00f1os demostr\u00f3 que el 65% de los carcinomas de c\u00e9lulas escamosas (CCE) surgieron de lesiones de QA preexistentes [4]. En otro estudio, se inform\u00f3 de que la probabilidad de progresi\u00f3n a CCE en un plazo de 10 a\u00f1os en pacientes con una media de 7,7 AK era de alrededor del 10% [19].  <\/p>\n\n<p>&#8220;Los estudios de secuenciaci\u00f3n del genoma confirman que las queratosis act\u00ednicas son lesiones precancerosas&#8221;, afirma la Prof. Dra. Nicole Kelleners-Smeets, del Centro M\u00e9dico de la Universidad de Maastricht (Pa\u00edses Bajos) [5]. La conclusi\u00f3n de un amplio estudio gen\u00e9tico molecular que utiliz\u00f3 la secuenciaci\u00f3n del exoma fue que la QA se caracteriza por alteraciones gen\u00f3micas que tambi\u00e9n se producen en el CCE, incluidas anomal\u00edas en la v\u00eda de transducci\u00f3n de se\u00f1ales del TGF-\u03b2 [6]. En consonancia con otros estudios, tambi\u00e9n se detectaron mutaciones en TP53 y NOTCH. La inactivaci\u00f3n mutacional temprana de NOTCH1 en la QA puede facilitar la progresi\u00f3n de QA a CCE [6]. El TP53 es un gen supresor de tumores cuyo producto g\u00e9nico (la prote\u00edna p53) funciona como factor de transcripci\u00f3n. Se activa por el estr\u00e9s celular, por ejemplo el da\u00f1o al ADN inducido por los rayos UV. Aunque cada vez hay m\u00e1s pruebas sobre los factores que favorecen la progresi\u00f3n a CCE, sigue siendo dif\u00edcil evaluar qu\u00e9 lesiones de QA presentan un riesgo elevado y cu\u00e1les remitir\u00e1n. El ponente hizo hincapi\u00e9 en que el tratamiento de la QA puede prevenir el desarrollo del CCE.  <\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-background\" style=\"background-color:#0792e32e\"><tbody><tr><td>Se calcula que el riesgo de progresi\u00f3n de una QA a un CCE es del 0,025% al 16% para una \u00fanica lesi\u00f3n al a\u00f1o. Seg\u00fan esto, las tasas de transformaci\u00f3n para un paciente con 6-8 lesiones son del 0,15-80% al a\u00f1o [9]. En la actualidad, la base de pruebas sobre los factores pron\u00f3sticos que determinan la transici\u00f3n de una QA a un CCE sigue siendo insuficiente [9]. Estudios recientes indican que la estadificaci\u00f3n previa de la QA y la estimaci\u00f3n del riesgo de progresi\u00f3n deber\u00edan reconsiderarse [13,14]. En relaci\u00f3n con la aparici\u00f3n de la QA en el contexto de la cancerizaci\u00f3n del campo y una correlaci\u00f3n positiva entre el n\u00famero de lesiones y la probabilidad de progresi\u00f3n, se proponen nuevos criterios de evaluaci\u00f3n para los estadios de la QA [9]. El AKASI<em> (\u00edndice de \u00e1rea y gravedad de la queratosis act\u00ednica)<\/em> es actualmente una herramienta significativa para evaluar la gravedad de la QA, pero tambi\u00e9n para valorar el \u00e9xito del tratamiento [12].<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n<h3 id=\"utilizar-metodos-no-invasivos-para-diagnosticar-la-qa\" class=\"wp-block-heading\">Utilizar m\u00e9todos no invasivos para diagnosticar la QA  <\/h3>\n\n<p>Seg\u00fan la actual directriz S3, la indicaci\u00f3n del tratamiento de la QA debe hacerse en sinopsis del cuadro cl\u00ednico y los factores de riesgo (por ejemplo, inmunosupresi\u00f3n, exposici\u00f3n acumulada a los rayos UV, n\u00famero de lesiones) [9]. Histol\u00f3gicamente, una caracter\u00edstica de la QA es la acumulaci\u00f3n de queratinocitos at\u00edpicos en el estrato basal de la epidermis, desde donde pueden progresar con el tiempo al estrato granuloso y al estrato c\u00f3rneo [16,17]. Los queratinocitos alterados de la QA muestran n\u00facleos agrandados, pleom\u00f3rficos, hipercr\u00f3micos y una elevada relaci\u00f3n n\u00facleo-citoplasma [9]. Mientras que en el pasado se requer\u00edan ex\u00e1menes histopatol\u00f3gicos para identificar cambios precancerosos en la piel, hoy en d\u00eda se dispone de varias t\u00e9cnicas de diagn\u00f3stico no invasivas, en particular la dermatoscopia, la microscop\u00eda confocal de reflexi\u00f3n (MCR) y la tomograf\u00eda de coherencia \u00f3ptica (OCT) o la OCT de campo lineal, explic\u00f3 el Prof. Dr. Giuseppe Micali, de la Universidad de Catania (I) [7]. La dermatoscopia tiene una alta sensibilidad (aprox. 98%) y especificidad (aprox. 95%) para la detecci\u00f3n de la QA, seg\u00fan el ponente [7]. Sin embargo, la QA pigmentada es a veces dif\u00edcil de diferenciar cl\u00ednica y dermatosc\u00f3picamente de otras lesiones cut\u00e1neas, como el lentigo maligno. Adem\u00e1s de la dermatoscopia, la MCR es otra t\u00e9cnica de diagn\u00f3stico no invasiva. La MCR permite visualizar el sustrato citomorfol\u00f3gico de las estructuras dermatosc\u00f3picas sospechosas a nivel celular [8]. La piel da\u00f1ada por la luz muestra a menudo un patr\u00f3n de panal at\u00edpico en una carcinizaci\u00f3n de campo como signo de QA subcl\u00ednica [9]. Una nueva t\u00e9cnica de imagen no invasiva es la LC-OCT. La obtenci\u00f3n de im\u00e1genes de c\u00e9lulas individuales con una alta resoluci\u00f3n y una profundidad de penetraci\u00f3n de hasta 500 \u03bcm permite aumentar considerablemente la precisi\u00f3n del diagn\u00f3stico.  <\/p>\n\n<h3 id=\"akasi-como-herramienta-de-evaluacion-de-la-gravedad\" class=\"wp-block-heading\">AKASI como herramienta de evaluaci\u00f3n de la gravedad  <\/h3>\n\n<p>En la pr\u00e1ctica cl\u00ednica, tambi\u00e9n es importante evaluar la gravedad de las queratosis act\u00ednicas como base para la toma de decisiones terap\u00e9uticas, afirma el Dr. Girish Gupta, dermat\u00f3logo y profesor cl\u00ednico titular de la Universidad de Edimburgo (Reino Unido) [10]. &#8220;Sabemos que el carcinoma de c\u00e9lulas escamosas est\u00e1 asociado a la QA&#8221;, explic\u00f3 el ponente [10]. El AKASI (&#8220;Actinic keratoses activity and severity index&#8221;, \u00edndice de actividad y gravedad de las queratosis act\u00ednicas) se desarroll\u00f3 para evaluar y controlar la gravedad [12]. &#8220;Quiz\u00e1 podamos utilizar la puntuaci\u00f3n AKASI para evaluar el riesgo&#8221;, afirma el Dr. Gupta. Que el AKASI es una herramienta muy buena para evaluar objetivamente la gravedad de la QA tambi\u00e9n se corresponde con la opini\u00f3n del Prof. Dr. Thomas Dirschka, Centroderm Klinik Wuppertal (D) [11,12]. El AKASI permite una cuantificaci\u00f3n sencilla de las lesiones <strong>(Tab. 1)<\/strong> [11,12]. En un estudio publicado en 2018 por Schmitz et al. investig\u00f3 si la puntuaci\u00f3n AKASI est\u00e1 asociada a los tumores queratinoc\u00edticos y c\u00f3mo lo est\u00e1 [18]. La conclusi\u00f3n fue que los pacientes con una pantalla AKASI &gt;7 tienen probablemente un mayor riesgo de desarrollar un CCE invasivo en comparaci\u00f3n con los pacientes con una puntuaci\u00f3n m\u00e1s baja.  <\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/tab1_DP4_s28.png\"><img decoding=\"async\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/tab1_DP4_s28.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-365127 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 2212px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 2212\/1512;width:500px\" width=\"500\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/tab1_DP4_s28.png 2212w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/tab1_DP4_s28-800x547.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/tab1_DP4_s28-1160x793.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/tab1_DP4_s28-2048x1400.png 2048w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/tab1_DP4_s28-120x82.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/tab1_DP4_s28-90x62.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/tab1_DP4_s28-320x219.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/tab1_DP4_s28-560x383.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/tab1_DP4_s28-1920x1312.png 1920w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/tab1_DP4_s28-240x164.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/tab1_DP4_s28-180x123.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/tab1_DP4_s28-640x437.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/tab1_DP4_s28-1120x766.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/tab1_DP4_s28-1600x1094.png 1600w\" data-sizes=\"(max-width: 2212px) 100vw, 2212px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<p>En cuanto a los m\u00e9todos no invasivos descritos, el Prof. Dirschka destac\u00f3 la LC-OCT como un m\u00e9todo de diagn\u00f3stico muy bueno para detectar lesiones potencialmente peligrosas. Tanto las secciones horizontales y verticales como los aspectos histol\u00f3gicos se muestran en tiempo real.<\/p>\n\n<h3 id=\"el-riesgo-de-transformacion-maligna-se-correlaciona-con-el-numero-de-lesiones\" class=\"wp-block-heading\">El riesgo de transformaci\u00f3n maligna se correlaciona con el n\u00famero de lesiones  <\/h3>\n\n<p>&#8220;El objetivo m\u00e1s importante es evitar la progresi\u00f3n a CCE&#8221;, afirm\u00f3 el profesor Dirschka, y a\u00f1adi\u00f3: &#8220;Necesitamos terapias para los pacientes de alto riesgo&#8221; [11]. Cuanto mayor sea el n\u00famero de lesiones, mayor ser\u00e1 el riesgo de que una de ellas se convierta en un CCE. Por lo tanto, el n\u00famero de lesiones y la carcinizaci\u00f3n del campo desempe\u00f1an un papel importante en el riesgo de progresi\u00f3n, afirm\u00f3 el ponente. En este contexto, cuestiona la limitaci\u00f3n de la zona a tratar (25 <sup>cm2<\/sup>). El riesgo de que una sola QA se convierta en un CCE en el plazo de un a\u00f1o se cifra en la literatura en un 0,025-16%, aunque se sabe poco sobre el riesgo de progresi\u00f3n en ese momento [9]. Pero el riesgo es mayor con un mayor n\u00famero de lesiones, afirma el Prof. Dirschka. Suponiendo que el riesgo de progresi\u00f3n de una sola lesi\u00f3n de QA sea del 16% al a\u00f1o, esto significar\u00eda que con 40 lesiones el riesgo correspondiente es superior al 99% [11].  <\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/abb1_DP4_s29.png\"><img decoding=\"async\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/abb1_DP4_s29.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-365129 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 1479px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1479\/1474;width:500px\" width=\"500\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/abb1_DP4_s29.png 1479w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/abb1_DP4_s29-800x797.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/abb1_DP4_s29-1160x1156.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/abb1_DP4_s29-80x80.png 80w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/abb1_DP4_s29-120x120.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/abb1_DP4_s29-90x90.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/abb1_DP4_s29-320x320.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/abb1_DP4_s29-560x558.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/abb1_DP4_s29-640x638.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/abb1_DP4_s29-1120x1116.png 1120w\" data-sizes=\"(max-width: 1479px) 100vw, 1479px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<h3 id=\"enfoque-pragmatico-a-que-objetivos-terapeuticos-se-dirige\" class=\"wp-block-heading\">Enfoque pragm\u00e1tico: \u00bfa qu\u00e9 objetivos terap\u00e9uticos se dirige?  <\/h3>\n\n<p>El grado de proliferaci\u00f3n basal de las c\u00e9lulas queratinoc\u00edticas at\u00edpicas es un criterio importante, afirma el Prof. Dirschka [11]. No considera que las restricciones de tratamiento basadas en la clasificaci\u00f3n de Olsen, que se han introducido en el contexto de los ensayos cl\u00ednicos, sean \u00fatiles para la pr\u00e1ctica cl\u00ednica diaria. Por un lado, en un estudio la clasificaci\u00f3n de Olsen s\u00f3lo se correlacionaba relativamente poco con la clasificaci\u00f3n histopatol\u00f3gica de las lesiones de QA (grosor de la lesi\u00f3n)<strong> (Fig. 1)<\/strong> y, por otro, hab\u00eda lesiones Olsen I con mucha hiperproliferaci\u00f3n y lesiones Olsen III con poca hiperproliferaci\u00f3n. Desde su punto de vista, una localizaci\u00f3n de las zonas tambi\u00e9n est\u00e1 desfasada. Es importante no centrarse exclusivamente en la cara y el cuero cabelludo, sino tambi\u00e9n en las extremidades. Por \u00faltimo, el ponente se\u00f1ala que la ausencia total de lesiones es un objetivo de tratamiento poco realista en la cancerizaci\u00f3n de campo y que, en su lugar, es mejor aspirar a una reducci\u00f3n de la puntuaci\u00f3n AKASI. Adem\u00e1s, hay que vigilar de cerca las lesiones resistentes al tratamiento, ya que son potencialmente peligrosas.<\/p>\n\n<p>Literatura:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Ferr\u00e1ndiz C, et al.: EPIQA Study Group; Prevalence of actinic keratosis among dermatology outpatients in Spain. Actas Dermosifiliogr 2016; 107(8): 674\u2013680. <\/li>\n\n\n\n<li>Flohil SPC, et al.: Prevalence of actinic keratosis and its risk factors in the general population: the Rotterdam Study. J Invest Dermatol 2013; 133(8): 1971\u20131978 <\/li>\n\n\n\n<li>Eder J, et al.: Prevalence of actinic keratosis among dermatology outpatients in Austria. Br J Dermatol 2014; 171(6): 1415\u20131421. <\/li>\n\n\n\n<li>Criscione VD, et al.: Actinic keratoses: natural history and risk of malignant transformation in the veterans affairs topical tretinoin chemoprevention trial. Cancer 2009; 115(11): 2523\u20132530.<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abBiology of AK\u00bb, Symposium 8: Management of actinic keratosis and field cancerization, Prof. Dr. Nicole Kelleners-Smeets, EADO Annual Meeting, 20\u201322 April 2023. <\/li>\n\n\n\n<li>Thomson J, et al.: The Genomic Landscape of Actinic Keratosis. J Invest Dermatol 2021; 141(7): 1664\u20131674.e7.<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abImaging technologies as diagnostic tools for AK\u00bb, Symposium 8: Management of actinic keratosis and field cancerization, Dr. Giuseppe Micali, EADO Annual Meeting, 20\u201322 April 2023.<\/li>\n\n\n\n<li>Ahlgrimm-Siess V, et al.: Diagnostischer Nutzen der Konfokalmikroskopie als weiterf\u00fchrende Untersuchungsmethode von Gesichtsl\u00e4sionen. JDDG 2019; 17(3): 266\u2013274. <\/li>\n\n\n\n<li>AWMF: S3-Leitlinie Aktinische Keratose und Plattenepithelkarzinom der Haut. Register-Nr. 032-022OL, Version 2.0: https:\/\/register.awmf.org, (letzter Abruf 04.07.2023) <\/li>\n\n\n\n<li>\u00abTreatment Update \u2013 AK\u00bb, Dr. Girish Gupta, Symposium 8: Management of actinic keratosis and field cancerization, EADO Annual Meeting, 20\u201322 April 2023.<\/li>\n\n\n\n<li>\u00abNew approaches to study design in AK\u00bb, Prof. Dr. Thomas Dirschka, Symposium 8: Management of actinic keratosis and field cancerization, EADO Annual Meeting, 20\u201322 April 2023.<\/li>\n\n\n\n<li>Dirschka T, et al; Athens AK Study Group: Una propuesta de sistema de puntuaci\u00f3n para evaluar la gravedad de la queratosis act\u00ednica en la cabeza: \u00edndice de \u00e1rea y gravedad de la queratosis act\u00ednica. J Eur Acad Dermatol Venereol 2017; 31(8): 1295\u20131302.<\/li>\n\n\n\n<li>Dirschka T, et al.: A proposed scoring system for assessing the severity of actinic keratosis on the head: actinic keratosis area and severity index. J Eur Acad Dermatol Venereol 2017; 31(8): 1295\u20131302.<\/li>\n\n\n\n<li>Dreno B, et al.: A Novel Actinic Keratosis Field Assessment Scale for Grading Actinic Keratosis Disease Severity. Acta dermato-venereologica 2017; 97(9): 1108\u20131113. <\/li>\n\n\n\n<li>Schmitz L, et al.: Actinic keratosis: correlation between clinical and histological classification systems. J Eur Acad Dermatol Venereol 2016; 30(8): 1303\u20131307.<\/li>\n\n\n\n<li>Babilas P, Landthaler M, Szeimies RM: Die aktinische Keratose. Hautarzt 2003; 54: 551\u2013562.<\/li>\n\n\n\n<li>Fu W, Cockerell CJ: The actinic (solar) keratosis: a 21st-century perspective. Arch Dermatol 2003; 139: 66\u201370.<\/li>\n\n\n\n<li>Schmitz L, et al.: Actinic keratosis area and severity index (AKASI) is associated with the incidence of squamous cell carcinoma. J Eur Acad Dermatol Venereol 2018; 32(5): 752\u2013756.<\/li>\n\n\n\n<li>Marks R, Rennie G, Selwood TS: Malignant transformation of solar keratoses to squamous cell carcinoma. Lancet 1988; 1: 795\u2013797. <\/li>\n<\/ol>\n\n<p><\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>DERMATOLOGIE PRAXIS 2023; 33(4): 28\u201330<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las queratosis act\u00ednicas (QA) est\u00e1n asociadas al carcinoma de c\u00e9lulas escamosas, pero se sabe poco sobre el riesgo de progresi\u00f3n de las lesiones individuales. 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