{"id":368976,"date":"2023-12-16T00:01:00","date_gmt":"2023-12-15T23:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/?p=368976"},"modified":"2023-12-12T18:11:58","modified_gmt":"2023-12-12T17:11:58","slug":"la-terapia-depende-de-la-gravedad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/la-terapia-depende-de-la-gravedad\/","title":{"rendered":"La terapia depende de la gravedad"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>La nueva edici\u00f3n de la directriz &#8220;Diagn\u00f3stico, prevenci\u00f3n y tratamiento del eccema de manos&#8221;, publicada este a\u00f1o bajo los auspicios de la Sociedad Dermatol\u00f3gica Alemana, se centra especialmente en la clasificaci\u00f3n de la gravedad y el esquema terap\u00e9utico paso a paso. Actualmente se dispone de opciones terap\u00e9uticas t\u00f3picas, f\u00edsicas y sist\u00e9micas para el tratamiento del eccema de manos. Adem\u00e1s, se est\u00e1n llevando a cabo numerosos proyectos de investigaci\u00f3n para desarrollar nuevas opciones de tratamiento.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p>El eccema cr\u00f3nico de manos se refiere al eccema localizado en las manos que dura m\u00e1s de tres meses o se produce al menos dos veces al a\u00f1o [1]. El eccema de manos puede extenderse por una zona extensa o limitarse a ciertas partes de las manos, por ejemplo, las palmas, los espacios entre los dedos y las yemas de los dedos. Si al principio de la enfermedad se ve afectada una zona extensa, esto indica un mal pron\u00f3stico [2]. La gravedad del eccema de manos var\u00eda de muy leve a grave, cr\u00f3nico y doloroso. &#8220;La puntuaci\u00f3n <em>del \u00cdndice de gravedad del eccema de manos<\/em> (HECS) o la <em>Gu\u00eda fotogr\u00e1fica<\/em> validada tambi\u00e9n pueden utilizarse para evaluar la gravedad del eccema de manos&#8221;, explic\u00f3 la Prof. Dra. Andrea Bauer, m\u00e9dico jefe de la Cl\u00ednica y Policl\u00ednica de Dermatolog\u00eda del Hospital Universitario Carl Gustav Carus de Dresde [3].  <\/p>\n\n<p>Los s\u00edntomas son muy angustiosos para los afectados: la piel de las manos y las mu\u00f1ecas se enrojece, pica y duele. Existen determinados grupos profesionales que albergan un riesgo especialmente elevado de desarrollar eccema de manos. Adem\u00e1s del sector sanitario, se incluyen la industria de la peluquer\u00eda, la industria metal\u00fargica, las empresas de limpieza y las profesiones de la industria alimentaria y la restauraci\u00f3n<strong> (recuadro)<\/strong>. La piel agrietada, la hinchaz\u00f3n, las ampollas y la inflamaci\u00f3n con lesiones exudativas y costrosas afectan a la vida cotidiana. &#8220;El eccema cr\u00f3nico de las manos tiene una gran importancia sanitaria, econ\u00f3mica y sociom\u00e9dica&#8221;, resumi\u00f3 el Prof. Bauer [3].<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-background\" style=\"background-color:#8dd2fc4d\"><tbody><tr><td><strong>La dermatitis at\u00f3pica como factor de riesgo del eccema de manos<\/strong><br\/>Una disposici\u00f3n at\u00f3pica aumenta el riesgo de desarrollar eccema de manos con la exposici\u00f3n regular a irritantes y al\u00e9rgenos, ya que la barrera protectora de la piel suele estar deteriorada. Si la barrera epid\u00e9rmica est\u00e1 deteriorada, esto permite la penetraci\u00f3n de al\u00e9rgenos e irritantes en la piel y provoca una activaci\u00f3n inmunol\u00f3gica localizada. Las mutaciones en el gen de la filagrina con una reducci\u00f3n de las prote\u00ednas estructurales desempe\u00f1an un papel importante en los d\u00e9ficits conocidos de la integridad de la barrera en la dermatitis at\u00f3pica. En un art\u00edculo general de Ruff et al. se se\u00f1ala que la prevalencia puntual y la prevalencia a lo largo de la vida del eccema de manos se multiplica de 2 a 4 veces en pacientes con dermatitis at\u00f3pica [26]. Por lo tanto, los dermat\u00f3logos deber\u00edan concienciar a los pacientes m\u00e1s j\u00f3venes con dermatitis at\u00f3pica de las implicaciones de la enfermedad en relaci\u00f3n con los aspectos laborales o las opciones profesionales [27].<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n<h3 id=\"la-sintomatologia-tiene-consecuencias-psicosociales-de-gran-alcance\" class=\"wp-block-heading\">La sintomatolog\u00eda tiene consecuencias psicosociales de gran alcance  <\/h3>\n\n<p>El eccema de manos tiene el mismo impacto negativo en la calidad de vida relacionada con la salud (CVRS) que la psoriasis o el asma [4,5]. Estos efectos negativos son m\u00e1s pronunciados para las mujeres que para los hombres y las mujeres [6,7]. Las consecuencias socioecon\u00f3micas tambi\u00e9n son considerables: el eccema de manos puede provocar una reducci\u00f3n de la capacidad laboral, como han demostrado diversos estudios emp\u00edricos.<\/p>\n\n<p>En un estudio prospectivo dan\u00e9s, el 57% de los pacientes con enfermedades cut\u00e1neas relacionadas con el trabajo hab\u00edan estado de baja por enfermedad en los 12 meses anteriores, el 44% inform\u00f3 de un cambio de trabajo, el 15% se jubil\u00f3 anticipadamente y el 72% sufri\u00f3 un deterioro de su CVRS [4]. Adem\u00e1s, un eccema ocupacional grave en las manos, una edad de 40 a\u00f1os o m\u00e1s y una CVRS muy deteriorada al inicio del estudio fueron factores predictivos de incapacidad laboral a largo plazo y desempleo [4]. Un estudio multic\u00e9ntrico descubri\u00f3 que los enfermos de eccema de manos tienen un nivel significativamente m\u00e1s alto de estr\u00e9s, pensamientos suicidas, depresi\u00f3n y ansiedad en comparaci\u00f3n con los sujetos de control [6]. En otro estudio multic\u00e9ntrico, el 28% de los pacientes con eccema de manos no pudieron trabajar, y en el 12% de los casos la incapacidad laboral dur\u00f3 m\u00e1s de 12 semanas [8]. En Dinamarca, el 67% de las personas que declararon haber sufrido eccema de manos en los \u00faltimos 12 meses fueron remitidas a un m\u00e9dico general y el 44% a un dermat\u00f3logo [9].  <\/p>\n\n<h3 id=\"historial-medico-detallado-posiblemente-realice-pruebas-epicutaneas\" class=\"wp-block-heading\">Historial m\u00e9dico detallado &#8211; posiblemente realice pruebas epicut\u00e1neas  <\/h3>\n\n<p>Adem\u00e1s de la historia cl\u00ednica, incluida la exposici\u00f3n personal y laboral, el examen cl\u00ednico y las pruebas cut\u00e1neas son componentes importantes de la labor diagn\u00f3stica [1]. Las pruebas epicut\u00e1neas est\u00e1n indicadas si el eccema de manos ha persistido durante m\u00e1s de tres meses, si los s\u00edntomas no responden a la terapia o si existe la sospecha cl\u00ednica de una alergia de contacto. En caso necesario, el espectro diagn\u00f3stico puede ampliarse mediante un examen histopatol\u00f3gico y pruebas microbiol\u00f3gicas.  <\/p>\n\n<p>La directriz actual distingue entre los siguientes subtipos etiol\u00f3gicos de eccema de manos [1]:  <\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>dermatitis al\u00e9rgica de contacto  <\/li>\n\n\n\n<li>eczema at\u00f3pico de manos  <\/li>\n\n\n\n<li>Dermatitis de contacto prote\u00ednica (con y sin urticaria de contacto)  <\/li>\n\n\n\n<li>Dermatitis de contacto irritante  <\/li>\n<\/ul>\n\n<p>Para el diagn\u00f3stico de la dermatitis al\u00e9rgica de contacto, debe probarse la exposici\u00f3n al al\u00e9rgeno local y temporalmente relevante y la sensibilizaci\u00f3n de contacto al al\u00e9rgeno o al\u00e9rgenos sospechosos. El eccema at\u00f3pico de manos puede estar asociado a una alteraci\u00f3n inherente de la barrera cut\u00e1nea, por ejemplo, la deficiencia de filagrina. Otros indicios de eccema at\u00f3pico de las manos pueden ser una historia personal positiva de eccema at\u00f3pico, eccema at\u00f3pico en otra localizaci\u00f3n (por ejemplo, eccema flexural) u otras enfermedades at\u00f3picas. El eccema de manos debido a una dermatitis de contacto prote\u00ednica es poco frecuente; el diagn\u00f3stico se realiza a partir de la evidencia de una sensibilizaci\u00f3n de tipo inmediato a una prote\u00edna (prick test, IgE espec\u00edfica) y una reacci\u00f3n eccematosa a esta prote\u00edna (normalmente carne, pescado, verduras y frutas en personas que manipulan alimentos). La dermatitis de contacto prote\u00ednica tambi\u00e9n puede ir acompa\u00f1ada de urticaria de contacto sobre la prote\u00edna. La dermatitis de contacto irritante es un diagn\u00f3stico de exclusi\u00f3n; presupone que se han descartado otras etiolog\u00edas, en particular la dermatitis de contacto al\u00e9rgica, y que existe exposici\u00f3n a irritantes cut\u00e1neos.<\/p>\n\n<p>Adem\u00e1s de la diferenciaci\u00f3n seg\u00fan las causas del eccema, se propone la siguiente categorizaci\u00f3n seg\u00fan las manifestaciones cl\u00ednicas:  <\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>HE hiperquerat\u00f3sica<\/li>\n\n\n\n<li>HE vesicular aguda recurrente  <\/li>\n\n\n\n<li>nummular HE  <\/li>\n\n\n\n<li>Pulpitis (eczema de las yemas de los dedos)<\/li>\n<\/ul>\n\n<p>Si est\u00e1 presente m\u00e1s de un subtipo etiol\u00f3gico y cl\u00ednico (por ejemplo, una dermatitis de contacto irritante y un eccema at\u00f3pico de manos etiol\u00f3gicamente combinados), se habla de &#8220;forma mixta&#8221;. La prueba epicut\u00e1nea es el patr\u00f3n oro para el diagn\u00f3stico de las alergias de contacto [11].  <\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab1_DP5_s24.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1483\" height=\"742\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab1_DP5_s24.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-368759\" style=\"width:500px\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab1_DP5_s24.png 1483w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab1_DP5_s24-800x400.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab1_DP5_s24-1160x580.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab1_DP5_s24-120x60.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab1_DP5_s24-90x45.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab1_DP5_s24-320x160.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab1_DP5_s24-560x280.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab1_DP5_s24-240x120.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab1_DP5_s24-180x90.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab1_DP5_s24-640x320.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab1_DP5_s24-1120x560.png 1120w\" sizes=\"(max-width: 1483px) 100vw, 1483px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<h3 id=\"medidas-de-tratamiento-topico-y-fisico\" class=\"wp-block-heading\">Medidas de tratamiento t\u00f3pico y f\u00edsico  <\/h3>\n\n<p>Adem\u00e1s de las medidas generales de protecci\u00f3n y la profilaxis de la exposici\u00f3n, es aconsejable el uso regular de productos para el cuidado de la piel, tanto para la terapia b\u00e1sica como para la prevenci\u00f3n del eccema de manos. Con ello se pretende aportar a la piel humedad y l\u00edpidos, lo que contribuye a la regeneraci\u00f3n de la barrera cut\u00e1nea tras el estr\u00e9s cut\u00e1neo [12\u201316]. Cualquier terapia posterior debe llevarse a cabo en funci\u00f3n de la gravedad del eccema de las manos<strong> (Tabla 1<\/strong> ). La puntuaci\u00f3n del \u00edndice de gravedad del eccema de manos (HECS) es una herramienta validada, basada en la morfolog\u00eda, que asigna la gravedad en una escala de puntos (0=curado, 1-16= casi curado, 17-37= moderado, 38-116= grave, \u2265 117 = muy grave) [17\u201320].  <\/p>\n\n<p>En <strong>la tabla 2 <\/strong>se muestra un resumen compacto de las recomendaciones de tratamiento.<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab2_DP5_s24.png\"><img decoding=\"async\" width=\"2200\" height=\"1325\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab2_DP5_s24.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-368758 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 2200px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 2200\/1325;width:500px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab2_DP5_s24.png 2200w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab2_DP5_s24-800x482.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab2_DP5_s24-1160x699.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab2_DP5_s24-2048x1233.png 2048w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab2_DP5_s24-120x72.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab2_DP5_s24-90x54.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab2_DP5_s24-320x193.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab2_DP5_s24-560x337.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab2_DP5_s24-1920x1156.png 1920w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab2_DP5_s24-240x145.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab2_DP5_s24-180x108.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab2_DP5_s24-640x385.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab2_DP5_s24-1120x675.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/tab2_DP5_s24-1600x964.png 1600w\" data-sizes=\"(max-width: 2200px) 100vw, 2200px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<p><strong>Los glucocorticosteroides t\u00f3picos<\/strong> con bajo potencial atrofog\u00e9nico son el tratamiento de elecci\u00f3n para la ES leve (estadio 1) y la ES de moderada a grave (estadio 2). Una revisi\u00f3n Cochrane sobre el tratamiento del eccema de manos publicada en 2019 incluy\u00f3 nueve estudios sobre el uso de glucocorticoides t\u00f3picos [21]. Seis estudios fueron de corta duraci\u00f3n (tres semanas o menos) y en su mayor\u00eda compararon dos glucocorticoides o el mismo glucocorticoide, pero con diferentes veh\u00edculos o dosis o intervalos de aplicaci\u00f3n. Todos los estudios mencionados muestran una reducci\u00f3n de la gravedad de la enfermedad, aunque la certeza de las pruebas no se evalu\u00f3 seg\u00fan GRADE. La aparici\u00f3n de efectos secundarios de los glucocorticoides t\u00f3picos depende de la potencia, la cantidad utilizada, la duraci\u00f3n del tratamiento, la frecuencia de aplicaci\u00f3n y la localizaci\u00f3n anat\u00f3mica. Los autores de las directrices recomiendan el tratamiento con glucocorticoides una vez al d\u00eda. Esto es suficiente y posiblemente incluso superior a la aplicaci\u00f3n dos veces al d\u00eda.  <\/p>\n\n<p><strong>Los inhibidores t\u00f3picos de la calcineurina<\/strong> pueden considerarse alternados o combinados con glucocorticosteroides t\u00f3picos para reducir los efectos adversos de los esteroides [22]. La revisi\u00f3n Cochrane de 2019 incluy\u00f3 cuatro estudios con un n\u00famero limitado de participantes sobre el tacrolimus (107 participantes en total) y cinco estudios m\u00e1s amplios sobre el pimecrolimus (1059 participantes), de corta duraci\u00f3n (\u22648 semanas) [21]. La pomada de tacrolimus al 0,1% mejora el control de los s\u00edntomas medido al cabo de tres semanas en comparaci\u00f3n con el veh\u00edculo (14\/14 tacrolimus frente a 0\/14 veh\u00edculo) seg\u00fan el criterio m\u00e9dico [23].  <\/p>\n\n<p><strong>La fototerapia <\/strong>(PUVA t\u00f3pica, UVB de banda estrecha, UVA1) de las manos puede considerarse en pacientes adultos con eccema cr\u00f3nico de manos de moderado a grave que no responda a los glucocorticoides t\u00f3picos. Los efectos indeseables de la fototerapia, especialmente la PUVA localizada, en la que s\u00f3lo se tratan las zonas afectadas de la piel con cremas o ba\u00f1os que contienen psoraleno, son el eritema y las quemaduras cut\u00e1neas [24]. Adem\u00e1s, el uso prolongado aumenta el riesgo de c\u00e1ncer de piel no melanoc\u00edtico [24].<\/p>\n\n<h3 id=\"terapia-sistemica-la-alitretinoina-ha-demostrado-su-eficacia\" class=\"wp-block-heading\">Terapia sist\u00e9mica: la alitretino\u00edna ha demostrado su eficacia  <\/h3>\n\n<p>El derivado oral de la vitamina A (retinoide) alitretino\u00edna se ha utilizado con \u00e9xito durante a\u00f1os como terapia oral para los estadios 2 y 3 (eccema de manos persistente moderado y grave). La alitretino\u00edna debe utilizarse si el tratamiento t\u00f3pico y\/o la fototerapia por s\u00ed solos no son suficientemente eficaces. Tambi\u00e9n se ha demostrado que la eficacia del tratamiento sist\u00e9mico con alitretino\u00edna aumenta con una terapia t\u00f3pica adicional con glucocorticoides.  <\/p>\n\n<p>En la revisi\u00f3n Cochrane publicada en 2019 se incluyeron cuatro estudios de alitretino\u00edna en comparaci\u00f3n con placebo [21]. Estos estudios inclu\u00edan dosis de 10 mg y 30 mg en comparaci\u00f3n con placebo y se evaluaron seg\u00fan GRADE. Dos ECA (n=1210) investigaron la eficacia de alitretino\u00edna 30 mg en comparaci\u00f3n con placebo en pacientes con eccema cr\u00f3nico grave de manos que no respond\u00eda al tratamiento est\u00e1ndar (pod\u00edan utilizarse productos para el cuidado de la piel en ambos brazos). Los criterios de valoraci\u00f3n m\u00e1s importantes inclu\u00edan la proporci\u00f3n de participantes que lograron un control bueno\/excelente de los s\u00edntomas (=sin s\u00edntomas o casi sin s\u00edntomas; IGA\/PaGA 0 \u00f3 1 en una escala de 0-4). Seg\u00fan los investigadores, el 44,4% logr\u00f3 un control bueno o muy bueno con alitretino\u00edna (30 mg) y el 15,7% con placebo. Seg\u00fan la evaluaci\u00f3n de los participantes, el 39,6% logr\u00f3 un control bueno o muy bueno con alitretino\u00edna (30 mg) frente al 14,3% con placebo.  <\/p>\n\n<p>Se utilizaron los mismos criterios de valoraci\u00f3n primarios en dos ECA sobre alitretino\u00edna 10 mg en comparaci\u00f3n con placebo (n=781). Aqu\u00ed, los investigadores informaron de un control bueno\/muy bueno en el 29,3% con alitretino\u00edna y en el 19,4% con placebo. Desde el punto de vista de los participantes, el 24,8% logr\u00f3 un control bueno o muy bueno con alitretino\u00edna, frente al 14,4% con placebo. La tasa de acontecimientos adversos no difiri\u00f3 entre la alitretino\u00edna 10 mg y el placebo. El riesgo de cefaleas aument\u00f3 con alitretino\u00edna 30 mg.  <\/p>\n\n<h3 id=\"otras-sustancias-activas-sistemicas-fuera-de-etiqueta-o-aun-en-investigacion\" class=\"wp-block-heading\">Otras sustancias activas sist\u00e9micas: fuera de etiqueta o a\u00fan en investigaci\u00f3n  <\/h3>\n\n<p>A excepci\u00f3n de la alitretino\u00edna, actualmente no hay ninguna otra terapia sist\u00e9mica autorizada para el tratamiento del eccema cr\u00f3nico de las manos. Los glucocorticoides orales (un m\u00e1ximo de tres semanas, empezando con 0,5 mg\/kg\/d\u00eda), la acitretina, la ciclosporina, la azatioprina y el metotrexato se utilizan a veces fuera de indicaci\u00f3n. Actualmente se est\u00e1n investigando otras sustancias activas sist\u00e9micas. En un estudio observacional prospectivo de 47 pacientes con dermatitis at\u00f3pica y eccema de manos, el dupilumab produjo una mejora de al menos el 75% en el HECSI (HECSI-75) al cabo de 16 semanas en el 60% de los pacientes [25]. Tambi\u00e9n se espera que los antagonistas de la IL-13 y los inhibidores sist\u00e9micos de la JAK resulten eficaces en el eccema at\u00f3pico de manos.  <\/p>\n\n<p>Dado que la etiolog\u00eda, la morfolog\u00eda y las caracter\u00edsticas endot\u00edpicas del eccema de manos var\u00edan de un individuo a otro, uno de los focos de la investigaci\u00f3n en terapias farmacol\u00f3gicas es investigar c\u00f3mo responden los distintos subgrupos de pacientes a determinadas sustancias activas. Se cree que los subtipos hiperquerat\u00f3sicos se benefician m\u00e1s de los retinoides, mientras que las formas desencadenadas por Th2 tienen m\u00e1s probabilidades de responder a terapias dirigidas a Th2 como el dupilumab o el tralokinumab. El perfil de eficacia de los inhibidores de JAK en el eccema de manos tambi\u00e9n es actualmente objeto de investigaci\u00f3n.  <\/p>\n\n<p>Literatura: <\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Directriz S2k &#8220;Diagn\u00f3stico, prevenci\u00f3n y terapia del eccema de manos&#8221;, registro AWMF n\u00ba: 013-053, estado: 23\/02\/2023, v\u00e1lido hasta: 22\/02\/2028.  <\/li>\n\n\n\n<li>Meding B, Wrangsj\u00f6 K, J\u00e4rvholm B: Extensi\u00f3n y morfolog\u00eda del eccema de manos: asociaci\u00f3n e influencia en el pron\u00f3stico a largo plazo. J Invest Dermatol 2007; 127: 2147-2151.  <\/li>\n\n\n\n<li>&#8220;Directriz eccema de manos: Clasificaci\u00f3n de la gravedad y esquema de pasos terap\u00e9uticos actualizados. Perspectivas sobre el potencial de la terap\u00e9utica t\u00f3pica y sist\u00e9mica moderna&#8221;, DDG, 19.07.2023<\/li>\n\n\n\n<li>Cvetkovski RS, et al: Calidad de vida y depresi\u00f3n en una poblaci\u00f3n de pacientes con eczema ocupacional de manos. Dermatitis de contacto. 2006; 54: 106-111.  <\/li>\n\n\n\n<li>Moberg C, Alderling M, Meding B: Eccema de manos y calidad de vida: un estudio basado en la poblaci\u00f3n. BJD 2009; 161: 397-403.  <\/li>\n\n\n\n<li>Agner T, et al: Gravedad del eccema de manos y calidad de vida: un estudio transversal multic\u00e9ntrico de pacientes con eccema de manos. Dermatitis de contacto 2008; 59: 43-47.  <\/li>\n\n\n\n<li>Marron SE, et al: La carga psicosocial del eccema de manos: Datos de un estudio multic\u00e9ntrico dermatol\u00f3gico europeo. Dermatitis de contacto 2018; 78: 406-412.  <\/li>\n\n\n\n<li>Diepgen TL, et al: Gu\u00eda sobre el tratamiento del eczema de manos C\u00f3digo CIE 10: L20. L23. L24. L25. L30. JDDG 2009; 7 Suppl 3: S1-16.  <\/li>\n\n\n\n<li>Hald M, et al: Consultas m\u00e9dicas en relaci\u00f3n con la gravedad del eccema de manos en la poblaci\u00f3n general. BJD 2008; 158: 773-777.  <\/li>\n\n\n\n<li>Meding B, Swanbeck G: Factores predictivos del eccema de manos. Dermatitis de contacto 1990; 23: 154-161.  <\/li>\n\n\n\n<li>Johansen JD, et al: Directrices de la Sociedad Europea de Dermatitis de Contacto para pruebas diagn\u00f3sticas con parches: recomendaciones sobre las mejores pr\u00e1cticas. Dermatitis de contacto 2015; 73: 195-221.<\/li>\n\n\n\n<li>Williams C, et al: Estudio doble ciego y aleatorizado para evaluar la eficacia de distintas cremas hidratantes en la prevenci\u00f3n de la dermatitis inducida por el lavado de manos para simular el uso sanitario. BJD 2010; 162: 1088-1092.  <\/li>\n\n\n\n<li>De Pa\u00e9pe K, et al: Efectos beneficiosos de una crema hidratante de tolerancia cut\u00e1nea sobre la funci\u00f3n de barrera en la dermatitis de contacto irritante y al\u00e9rgica provocada experimentalmente. Dermatitis de contacto 2001; 44: 337-343.  <\/li>\n\n\n\n<li>Ramsing DW, Agner T: Efectos preventivos y terap\u00e9uticos de una crema hidratante. Un estudio experimental de la piel humana. Acta Derm Venereol. 1997; 77: 335-337.  <\/li>\n\n\n\n<li>Hannuksela M: Humectantes en la prevenci\u00f3n de la dermatitis de contacto. Curr Probl Dermatol 1996; 25: 214-220.  <\/li>\n\n\n\n<li>Zhai H, Maibach HI: Humectantes en la prevenci\u00f3n de la dermatitis de contacto irritante: una visi\u00f3n general. Dermatitis de contacto 1998; 38: 241-244.  <\/li>\n\n\n\n<li>Held E, et al: El \u00edndice de gravedad del eccema de manos (HECSI): un sistema de puntuaci\u00f3n para la evaluaci\u00f3n cl\u00ednica del eccema de manos. A study of inter- and intraobserver reliability. BJD 2005; 152: 302-307.  <\/li>\n\n\n\n<li>Oosterhaven JAF, Schuttelaar MLA: Capacidad de respuesta e interpretabilidad del \u00edndice de gravedad del eccema de manos. BJD 2020; 182: 932-939.  <\/li>\n\n\n\n<li>Y\u00fcksel YT, Agner T, Ofenloch R: Nuevas pruebas sobre el cambio m\u00ednimamente importante (CMI) para el \u00edndice de gravedad del eccema de manos (HECSI). Dermatitis de contacto. 2021 mar 3. doi: 10.1111\/cod.13828.<\/li>\n\n\n\n<li>Coenraads PJ, et al: Construcci\u00f3n y validaci\u00f3n de una gu\u00eda fotogr\u00e1fica para evaluar la gravedad de la dermatitis cr\u00f3nica de las manos. BJD 2005; 152: 296-301.  <\/li>\n\n\n\n<li>Christoffers WA, et al: Intervenciones para el eccema de manos. Cochrane Database Syst Rev 2019; 4: Cd004055.  <\/li>\n\n\n\n<li>Schnopp C, et al: Tacrolimus t\u00f3pico (FK506) y furoato de mometasona en el tratamiento del eccema palmar dishidr\u00f3tico: un ensayo aleatorizado, ciego para el observador. JAAD 2002; 46: 73-77.  <\/li>\n\n\n\n<li>Pacor ML, et al: Pomada de tacrolimus en la dermatitis al\u00e9rgica de contacto resistente a esteroides inducida por sulfato de n\u00edquel. Allergy Asthma Proc 2006; 27: 527-531.  <\/li>\n\n\n\n<li>Nijsten TE, Stern RS: El aumento del riesgo de c\u00e1ncer de piel es persistente tras la interrupci\u00f3n del psoraleno + ultravioleta A: un estudio de cohortes. J Invest Dermatol 2003; 121: 252-258.  <\/li>\n\n\n\n<li>Oosterhaven JAF, et al: Efecto del dupilumab sobre el eccema de manos en pacientes con dermatitis at\u00f3pica: Un estudio observacional. J Dermatol 2019; 46: 680-685.<\/li>\n\n\n\n<li>Ruff SMD, et al: La asociaci\u00f3n entre la dermatitis at\u00f3pica y el eccema de manos: una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica y metaan\u00e1lisis. BJD 2018; 178: 879-888.<\/li>\n\n\n\n<li>Wollenberg A, et al: ETFAD\/EADV eczema task force 2020 position paper on diagnosis and treatment of atopic dermatitis in adults and children. JEADV 2020; 34: 2717-2744.<\/li>\n<\/ol>\n\n<p><\/p>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>PR\u00c1CTICA DERMATOL\u00d3GICA 2023; 33(5): 23-26<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La nueva edici\u00f3n de la directriz &#8220;Diagn\u00f3stico, prevenci\u00f3n y tratamiento del eccema de manos&#8221;, publicada este a\u00f1o bajo los auspicios de la Sociedad Dermatol\u00f3gica Alemana, se centra especialmente en la&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":368982,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Eccema de las manos: directriz 2023","footnotes":""},"category":[11298,11310,11475,11478,11552],"tags":[72032,12425,17164,12299,20645,72029,72033,17627,72031,65991,11810,72030],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-368976","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-alergologia-e-inmunologia-clinica","category-dermatologia-y-venereologia","category-estudios","category-formacion-continua","category-rx-es","tag-alitretinoina-es","tag-biologicos-es","tag-ciclosporina-es-2","tag-directriz-es","tag-eccema-de-manos","tag-fisico-es","tag-glucocorticoides-topicos-es","tag-inhibidores-jak","tag-inhibidores-topicos-de-la-calcineurina","tag-sistemico-es-2","tag-terapia-es","tag-topico-es-2","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-19 23:57:18","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/368976","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=368976"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/368976\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":368985,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/368976\/revisions\/368985"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/368982"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=368976"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=368976"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=368976"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=368976"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}